Monografias | Deus, sive universum - Introducción y Conceptos PreviosDeus, sive universum - Introducción y Conceptos PreviosResumen: Escrito introductorio a un ensayo de unos sesenta capítulos, mediante los que voy a poner al día las tesis de Baruch de Spinoza, basándome en la teoría de los quarks y antiquarks, interpretados original y personalmente.
Inicio de nuevo el foro, esta vez habiendo acertado ya hasta donde
humanamente es posible, toda vez que considero espiritual a la masa-antimasa
divina, por excesiva densidad frente a la masa-antimasa galáctica, y por tanto
considero a dios universo espiritual, que sólo se transforma en
materia-antimateria galáctica un máximo del 9. 202454 %, aunque su extensión
residual llega al máximo del 17. 558053 % (agujeros negros, que son extensión
divina residual, y galaxias).
Dios es así lo que predican las religiones, pero esta vez no mediante
escritos neolíticos (Bíblia), o copiados del judaísmo y cristianismo (Corán).
Alcalá de Henares, 16 de diciembre del 2003. Escrito
introductorio a un ensayo de unos sesenta capítulos, mediante los que voy a
poner al día las tesis de Baruch de Spinoza, basándome en la teoría de los
quarks y antiquarks, interpretados original y personalmente.
Me aparto deliberadamente no sólo de los dogmas religiosos, sino de los
físicos, y no por desconocimiento, sino por creencias. No porque crea que lo
que voy a decir sea cierto, sino por creer que cuanto las religiones afirman de
dios, o la física sobre el origen del universo, es incierto. Tampoco creo,
desde hace mucho, en los sistemas filosóficos. Este
ensayo inicia, pues, una forma de pensar que alguien perfeccionará con el
tiempo.
I. - Introducción y conceptos previos
En el siglo XVII hicieron la vida imposible a Baruch (Benito) de
Spinoza por creer que Dios es el conjunto de todo lo que existe, porque es la
substancia única que existe en sí y es concebida por sí, al no necesitar
substancia distinta para existir. Desde
luego es una masa-antimasa (substancia en metafísica) entre el 90. 797546 y el
99. 80384 % más densa que la masa-antimasa galáctica (substancia en metafísica
también), que perdiendo entre el 0. 191616 y el 9. 202454 % de su masa-antimasa
crea las galaxias, y perdiendo entre el 0. 382865 y el 17. 558053 % de su energía-antienergía
(espíritu en metafísica, y vida en biología, que yo llamo extensión) crea
las galaxias y los agujeros negros, siendo estos últimos la energía-antienergía
divina (extensión universal) residual, por no ser paraíso y galaxias, que es a
lo que verdaderamente llamamos universo. Su
excomunión del judaísmo fue por negar la inmortalidad del alma, y yo voy a
poner al día la tesis de Spinoza 1)admitiendo que todo es inmortal, y por tanto
también el alma, ya que todo lo existente se transforma, pero no desaparece;
2)diciendo que dios es, efectivamente, substancia única, que crea galaxias y
agujeros negros, el universo que conoce algo la ciencia, perdiendo sólo los
porcentajes de masa-antimasa y energía-antinergía dichos anteriormente.
La física da al quark-antiquarks t-¨t un valor de 163 GeV/c2, y yo los
he reducido a sólo 15 GeV/c2, para que mi estudio se adecue en lo posible a la
involución y evolución del universo (galaxias y agujeros negros), que no es
por saltos, sino gradualmente armónica. Es, pues, con esos 163 GeV/c2 con los
que estudio a dios (paraíso cuando crea las galaxias), y con la adaptación que
he hecho de casi todos los valores de los quarks como estudio las galaxias.
Pues, aunque estoy convencido de que los quarks-antiquarks no existen en la
realidad, ya que proceden por saltos, y hacen involucionar-evolucionar al
universo por saltos, cuando en realidad involuciona-evoluciona armónicamente,
son el único instrumento que tenemos hoy para poder comprender y cuantificar
algo el universo, que desde luego voy a identificar con dios, en la forma que ya
he dicho, convencido de que dios y paraíso no son masa-antimasa galácticas
(substancia metafísica), sino lo que las religiones y la metafísica llaman espíritu,
debido a su densidad. No
caigo pues por ello en materialismo ni panteísmo alguno, porque la
materia-antimateria, que es masa-antimasa galácticas, es transformación de la
masa-antimasa divina, en los porcentajes que ya he dicho, permaneciendo dios
siempre como espíritu, y segundo porque el espíritu es la vida de la masa, y
la fuerza superfuerte que une la energía-antienergía divina es mente
universal.
El universo se inicia con un átomo de máxima densidad de energía-antienergía,
y siempre he creído que ese átomo es dios. Por eso le doy densidad máxima,
conforme veremos en un capítulo futuro. Pero es un átomo cuya masa-antimasa es
tan densa respecto a la masa-antimasa galácticas, que en realidad es
espiritual. Por otra parte ya he dicho que dios, entre un 99. 617135 y un 82.
441947 %, no se transforma nunca en galaxias y agujeros negros, permaneciendo
entre esos porcentajes como espíritu, bien entendido que el espíritu es
densidad material-antimaterial.
Con Spinoza voy a admitir, por tanto, que lo único que existe es la
substancia divina, y galaxias y agujeros negros forman lo que las religiones
llaman su creación. Siendo los agujeros negros de la misma esencia divina,
aunque sin poseer masa-antimasa y luz, y las galaxias muy distintas ya a la
esencia divina, puesto que tienen masa-antimasa entre el 90. 797546 y el 99.
808384 % menos densa que la divina. Y voy a suponer invariable entre el 99.
617135 y el 82. 441947 % de la esencia divina, constituído en centro de
gravedad y gravitación de las antigalaxias y galaxias, y siendo por tanto lo
que Aristóteles llamó motor del universo. No
debe haber separación entre energía y masa, si la energía, extensión o espíritu
es vida de la masa, ni entre la antienergía y antimasa, siendo los anti- en física
colores o cargas eléctricas de signo opuesto. Pero las distinguiré por razones
metodológicas, como impropiamente distinguimos entre vida o muerte y masa,
cuando lo que existe es masa viva o muerta. Pero recuerden que yo considero
también espiritual a la masa-antimasa divina, dada su densidad respecto a la
masa-antimasa galácticas. Dios es así espiritual como densidad y como extensión,
y a la densidad divina podemos llamar vida material, y a su extensión vida
universal.
En cuanto a la ecuación de Einstein, Eómc2,
que para que no haya confusiones debe escribirse Eó(mc)2,
(energía es masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado), me gusta
reducirla a EËóm¨mc
(c es la velocidad de la luz), energía y antienergía son masa y antimasa
multiplicadas por la velocidad de su luz, porque no comprendo bien cómo haría
dios (o su universo) para elevar al cuadrado la masa multiplicada por la
velocidad de la luz, y porque insisto siempre en que no hablo ni pienso nunca en
energías que destruyen materia, sino todo lo contrario:que la crean, y son su
vida. En cuanto a los agujeros negros, ya he dicho que son extensión (energía-antienergía)
residual de dios, y por tanto no tienen masa-antimasa ni luz.
En cuanto al “big bang” y todo lo que dice la física sobre el origen
del universo, es teoría matemática aplicada a la física, mientras yo sólo
usaré las cuatro operaciones fundamentales (suma, resta, multiplicación y
división) en mis cálculos. No concibo, pues, a dios explotando, sino
involucionando y evolucionando en el porcentaje ya dicho (entre el 0. 191616 y
el 9. 202454 % de su masa-antimasa, o densidad; y el 0. 382865 y el 17. 558053 %
de su energía-antienergía, o extensión), originando 56 etapas evolutivas o
expansivas de las galaxias cuando involuciona, y otras tantas etapas involutivas
o implosivas cuando evoluciona, , que son las que vamos a estudiar y analizar en
este ensayo.
Entiendo, pues, por involución o implosión pérdida de densidad en la
parte de dios transformada en galaxias, y ganancia de densidad en las galaxias;
y por evolución o expansión recuperación de la densidad perdida por dios, lo
que supone pérdida de densidad en las galaxias.
El universo es así siempre constante, por cuanto lo que pierde la ínfima
parte transformada de dios lo ganan las galaxias y los agujeros negros, y
viceversa, suponiendo que permanece invariable el 90. 797546 % de la densidad
divina no transformada en galaxias, y el 82. 441947 % no transformado en
galaxias y agijeros negros. Y ya he dicho que a dios lo llamaré paraíso, en
homenaje a las religiones, tan pronto aparecen las galaxias, cuando estudie capítulo
a capítulo las 56 etapas involutivas y evolutivas del universo, en las que
siempre un pequeño porcentaje de dios se ha transformado en galaxias y agujeros
negros.
Pues al ser seis los quarks y antiquarks, supongo que existen 56 etapas
en cada fase involutiva o evolutiva del universo, comprendiendo cada fase 10
protones espirituales, 18 protones materiales, 18 neutrones materiales y 10
neutrones espirituales. LLamando masa-antimasa espiritual, aunque el término es
impropio, a la que posee tres cargas eléctricas positivas (protones y
antineutrones espirituales) o tres cargas eléctricas negativas (neutrones y
antiprotones espirituales), con lo que protón y antineutrón material es el que
posee una sola carga eléctrica positiva, y neutrón y antiprotón material el
que posee una sola carga eléctrica negativa. Por supuesto, los protones y
antineutrones rotan, y los neutrones y antiprotones orbitan, mientras todos los
leptones rotan y orbitan.
Estos escritos son por tanto más metafísicos que físicos, si bien de
metafísica y teología nuevas, especie de física teórica sobre temas que
nunca podrán ser sometidos a investigación de laboratorio. No respondo de su
veracidad, pero desde los años cincuenta no creo en religiones ni sistemas
filosóficos, y por tanto inician una nueva teología y metafísica. Son, por
tanto, lo más verídico que se va a escribir sobre dios (teología) y su
universo (física teórica), hasta los límites que permite la teoría de los
quarks y antiquarks, que ya he dicho es invento humano, sin existencia real en
el universo. La averacidad de estos escritos reside, por tanto, únicamente, en
que la teoría de los quarks y antiquarks, incluso como yo la interpreto,
permite sólo una aproximación muy lejana a como en realidad es el universo, y
por tanto dios.
Queriendo distinguir siempre entre dios y materia-antimateria, me permito
llamar cuerpo de dios a su densidad, vida de dios a su extensión, alma divina
corporal o material a la fuerza fuerte que une su masa-antimasa, y mente
universal a la fuerza superfuerte que une y relaciona se energía-antianergía
(extensión); con lo que será alma material o corporal humana la fuerza fuerte
que relaciona la materia (células) y antimateria (neuronas) de nuestros
cuerpos, vida universal, y por tanto humana, nuestra energía-antienergía o
extensión, y muerte universal, y por tanto humana, una supuesta separación o
escisión entre masa-energía y antimasa-antienergía, que de momento no he
aceptado como real. Pero la muerte existe, y puede ser extensión residual, como
los agujeros negros, en cuyo caso 1)el cadáver involuciona a masa-antimasa
menos densa, y 2)nuestra energía-antienergía marcha o emigra a distintas
regiones de la estratosfera, según muramos sin remordimientos de conciencia
(salvación católica), o con remordimientos de conciencia (condenación católica).
Si nos salvamos, nuestra extensión emigra a una región de la estratosfera que
conecta, automáticamente, con el espacio interplanetario.
Como católico significa universal, y
estoy hablando de un dios-universo, estos escritos pueden iniciar pues el
verdadero catolicismo, aunque sin relación alguna con el cristianismo, o
mesianismo predicado por Jeshua. Para
entender estos escritos hay que suponer además los conceptos de densidad y
extensión, a los que tantas veces me refiero, y la forma más rápida de
entenderlos es volver a definirlos.
Densidad es la cantidad de energía-antienergía (densidad energética-antienergática),
o masa-antimasa (densidad material) por unidad de volumen, que suponemos
constante, y lo referimos al centímetro cuadrado.
Extensión es el espacio ocupado por la refracción energética-antienergética
de la masa-antimasa, o densidad material, y equivale a la extensión del
universo si es extensión divina, a la extensión de las galaxias si es extensión
galáctica, o a la extensión de los agujeros negros si es extensión residual
divina. Por supuesto, si nos referimos a partículas atómicas, es extensión atómica.
No hay que confundir, por tanto, extensión y espacio, aunque la extensión
sea espacio energético-antienergético. Espacio material-antimaterial es, en
consecuencia, la parte del volumen no ocupada por densidades de masa-antimasa,
por lo que la densidad total o máxima equivale a ausencia de espacio material,
y la densidad mínima a espacio material máximo. También podemos decir que es
la distancia a la que se colocan la densidad material, o masas y antimasas, de
acuerdo con la ecuación de la gravedad de Newton. Y espacio espiritual es
siempre extensión (energía-antienergía), con lo que en este caso sí se
identifican y confunden extensión y espacio.
Podría adelantar la forma en que se mueven las densidades materiales en
el paraíso y en las galaxias, en cada uno de los cuatro modos en que evoluciona
e involuciona el universo, (protónico espiritual, protónico material, neutrónico
material y neutrónico espiritual), pero como describiré esos movimientos en
cada uno de los 56 capítulos que dedicaré a historiar el universo, no creo
oportuno hacerlo ahora. Publicación enviada por Rafael Gonzalo Jimenez Contactar mailto:rgjimenez@eresmas.com Código ISPN de la Publicación EpylylFyEFkHaLBpLn Publicado Wednesday 12 de November de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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