Monografias | Algunas consideraciones técnicas sobre manejo silvopastoril, limpieza o desmonte selectivoAlgunas consideraciones técnicas sobre manejo silvopastoril, limpieza o desmonte selectivoResumen: La utilización de esta Técnica para el manejo adecuado tanto de la pastura como el ganado significo un avance importante en la racionalidad del uso de los recursos. Pero para entender correctamente el sentido de "Una Limpieza Selectiva" hay que primero definir algunas pautas, y no tan solo lo económico de la implementación de la técnica en contraposición un topado total. Estas pautas vendrían a concluir con el convencimiento del porque de "una limpieza selectiva", para luego adentrarnos en el soporte teórico como sustento del mismo. La "limpieza selectiva" es una técnica de autosustentabilidad en el tiempo y verdaderamente económica en el largo plazo, obteniendo resultados económicos exiguos en lo inmediato pero no así en el largo plazo.(V) La
utilización de esta Técnica para el manejo adecuado
tanto de la pastura como el
ganado significo un avance importante
en la racionalidad del
uso de los recursos. Pero
para entender correctamente el
sentido de “Una Limpieza Selectiva”
hay que primero definir algunas
pautas, y no tan solo lo económico
de la implementación de la técnica en contraposición un topado total. Estas
pautas vendrían a concluir con el convencimiento del porque de “una
limpieza selectiva”, para luego adentrarnos en el soporte teórico como
sustento del mismo. La
“limpieza selectiva” es una técnica
de autosustentabilidad en el tiempo y verdaderamente económica en el
largo plazo, obteniendo resultados económicos exiguos en lo inmediato pero no
así en el largo plazo. El
“árbol” en
nuestro caso él algarrobo vendría a cumplir el papel de
estabilizador del ambiente. La
“limpieza selectiva” es una herramienta más dentro de un paquete tecnológico
denominado “MANEJO SILVOPASTORIL” en donde interactuan el ganado bovino y/o caprino, la pastura nativa y/o
introducida, el estrato arbóreo, el arbustal o maleza para nuestro sistema, y
otros recursos bióticos menores. El
presente informe técnico no representa un desarrollo
completo `’ del tema, solo un breve aporte para considerar por los
miembros del grupo, dado que existe
una basta bibliografía en el tema como así también un sin número de casos
particulares que resumirlos
en este papel haría perder
objetividad. Para
uso interno exclusivo del Grupo Cambio Rural Cruz del Eje,
no autorizado a su publicación ni
en el empleo de trabajos e informes técnicos sin autorización del autor Agricultura
con prácticas incorrectas, sobre pastoreo, erosión, desmontes masivos, son las
principales causas de la aridez y de desertización. Y esto se debe a que los
productores han hecho de sus ecosistemas, año
tras año y durante muchísimos años lo que se les dio la real gana,
fruto de esta ignorancia, del afán de lucro inmediato, del total desprecio por
sus semejantes presente y futuros. (Gonzalo Ruiz Sempere, 1999.) Un
componente de la economía argentina, el “sector agropecuario y forestal”,
descansa sobre la estabilidad de los recursos naturales, ordenado
en un equilibrio armónico. (W. Kugler,
1988). - “La
continua y permanente pauperización de los Recursos Naturales Renovables,
producto de una “Transculturización
Pampeana” contribuyo a una sostenida desertificación de éstos ambientes,
pretendiéndose obtener pampas tan productivas
como los ecosistemas húmedos”. (E. Seia, 1989). Este
mal uso de los tradicionales “Factores de la Producción” (trabajo, capital,
y recursos naturales) ha ido disminuyendo en la generación por sí misma de la
producción y aquí un “cambio tecnológico”
aparece como una alternativa válida para el incremento en forma sostenida de la
productividad del recurso natural. Es
decir, la transformación de la frecuencia de producción del sector debería
darse a través de la incorporación de tecnología que sea “AHORRADORA
DE TIERRA”, e incrementarse en forma sustantiva su rendimiento. Los
grandes adelantos tecnológicos, como la mecanización, incorporación de nuevas
pasturas y razas animales, NO modifican por sí sola la función de producción. Por
lo tanto, el progreso tecnológico debe ser introducido a través de medidas orgánicas
y planeadas con anterioridad, a los fines de alcanzar el éxito de la Empresa en
particular. CARACTERIZACIÓN
AMBIENTAL: El
Chaco Árido Argentino ocupa una superficie cercana a las 6.000.000 Ha. ,
Extendiéndose desde los 64° 30’ a los 67° 30’ de longitud oeste, y desde
los 28 30’ a los 33 00’ de latitud sur. (U. Karlin et al, 1992). Es
la porción sudoeste del Gran Chaco Americano, y en su expresión más seca y
menos productiva; también es considerada como un gran ecotono entre el Chaco (más
húmedo) y el Monte (más árido). (Morelo, 1958. ; U. Karlin, G. Bronstein,
1986). Generalidades: “Resulta
de indudable importancia el conocimiento de los factores climáticos
especialmente aquellos que se relacionan con las precipitaciones, temperaturas y
otros parámetros que tengan relación con el desmonte...” (Kramer, 1986), y
la implantación de pasturas tipo C3 y C4. En
el continente sudamericano, que se denomina Gran Chaco o simplemente Chaco ocupa
el corazón de la cuenca del Río de la Plata. Que por sus características hídricas,
térmicas, edáficas y de vegetación constituye una región única en el
planeta. (E. Seia, 1989). Se
trata de la región más cálida del continente sudamericano, a pesar de
encontrarse fuera de los limites del Trópico. (Ledesma, 1973). Los
problemas pueden surgir al invadirse otros ambientes no bien conocidos aún en
sus valores ecológicos, como es en el caso de las áreas marginales. Se debe
prever la recolección de datos con suficiente cantidad de años de observación
a los fines de considerarlos normalizados estadísticamente, para que puedan ser
utilizados para el manejo de esas áreas. El
régimen de precipitaciones esta estacionado en un 70-80% del total de lluvias
anuales caídas en el periodo primavero estival (Octubre-Abril) y una estación
invernal seca. (Irurbia, 1986). El
análisis del régimen térmico es fundamental, dado que por representar la zona
más cálida del continente, la temperatura tiene gran importancia en la economía
del agua, en este sentido vale recordar que a similares latitudes en otros
continentes encontramos desiertos. (Miñon, 1986). Las
condiciones del déficit o exceso hídrico de un lugar determinado, deben ser
cuantificadas mediante el Balance Hídrico, calculando la deficiencia de humedad
o déficit, que se produce en la zona al año. Dicho déficit está relacionado
con la pérdida de agua en el suelo que no se repone por falta o escasez de
precipitaciones, generando condiciones de sequía. (E. Seia, 1989) Probablemente
sea el manejo silvopastoril la combinación con más posibilidades de ser
desarrollada: por tradición productora, futuro de la actividad en regiones
marginales (especialmente con bovinos) y por la necesidad de reducir costos de
recuperación y mantenimiento de la producción ganadera. La
estructura arbórea puede ejercer su acción en diversas formas: 1)
Directa sobre el animal: como forrajera y como modificadora del microclima. 2)
Indirecta: sobre el forraje herbáceo y arbustivo. 3)
De apoyo a la infraestructura (postes, varillas, etc.). Los
sistemas silvopastoriles van a tener distinta evolución de acuerdo a la situación
inicial: Si
se parte de un sitio desmontado, o muy degradado, se puede reforestar. El manejo
puede seguir con énfasis ganadero, para luego ir girando a la actividad hacia
un verdadero uso mixto (camino b). Si
por el contrario, partimos de un monte natural o establecido,
podemos plantear más rápidamente un uso silvopastoril (camino a). EFECTO
DE LOS PROSOPIS ARBÓREOS SOBRE LA ACTIVIDAD GANADERA Por
aporte forrajero directo (hojas y frutos) ver: “Uso Ganadero de los
Prosopis”. 1.
-
Aporte de sombra y refugio. (Efecto microclima).
Las
condiciones climáticas afectan al animal, pudiendo ser negativas (concepto de
estrés) (Fuquay, 1981), disminuyendo la eficiencia productiva.
Las
temperaturas extremas y sus variaciones bruscas, son las que más daño producen
al animal (Kelley, W., 1983), siendo la combinación de alta temperatura y
humedad la más perjudicial.
En
la región se presenta un verano con altas temperaturas y días húmedos
(lluvias estivales) y oscilaciones bruscas de temperatura muy frecuentes. Esta
situación es más crítica en el noroeste y de escasa incidencia en zonas montañosas
y hacia el sur, donde son más importantes las bajas temperaturas.
La
estructura arbórea modifica el microclima, influyendo sobre el ganado en forma
generalmente positiva.
En
los bosques degradados, la eliminación del estrato arbustivo y la siembra de
forrajeras, es una práctica que puede incrementar su capacidad de carga animal.
Loas arbustos compiten por agua, luz y nutrientes con las forrajeras (Díaz, R.
1982), y la eliminación de aquellos libera una gran cantidad de recursos del
ambiente para su utilización por las especies implantadas. Por otro lado, éstos
deben adaptarse al particular microclima que crea la cubierta de árboles del
bosque, en donde por ejemplo cambia la cantidad y calidad de luz incidente. Miñon,
D. 1986). La
experiencia resumida en el Cuadro Nº 4, nos cuenta la información preliminar
obtenida en la Estación Experimental de Sgo. Del Estero en un bosque degradado
en el que se eliminaron manualmente los arbustos dejando
los árboles. La densidad de árboles y arbustos era de 450 y 4300
individuo por hectárea, siendo las coberturas de forraje antes del tratamiento
de la vegetación fue de 60 Kg MS/ha.
Los
tratamientos consistieron en la siembra de P. Máximum, cv. Gatton, C. Gayana
población del N. De Cba. y C. Ciliaris cv. Texas 4464. En otro de los
tratamientos se eliminaron los arbustos, pemitiéndose la resiembra de las
especies nativas. El testigo consistió en clausurar el bosque sin desarbustar. Cuadro
Nº 4: Producción de materia seca
(Kg/MS) y cobertura (%) de gramineas subtropicales implantadas bajo cubierta de
árboles. Tratamiento Producción (Kg/MS) Incremento % Cobertura % D – Gatton 4650 1060 83 D – Buffel 2420 563 65 D – Grama 1680 391 51 D- Pasto Nativo 1020 237 56 TESTIGO S/ D. 430 100 42
Los resultados obtenidos en el primer año muestran el excelente
comportamiento del Gatton bajo cubierta arbórea, al igual que el Buffel, con la
Grama no se logro buena cobertura de suelo y no parece adaptarse al ambiente de
sotobosque. La producción de las especies nativas luego de un año de clausura
se incrementó significativamente obteniéndose rendimientos más de dos veces
superiores cuando se eliminaron los arbustos Miñon, D. 1986; Seia, E. 1987)
En una investigación, se observaron dos grupos de 30 vacas, uno con
libre acceso aun potrero abierto y el otro a un alero (techo) montado sobre
columnas de tipo caballete de 9 metros por 24 metros de largo. Todas las vacas
estaban produciendo entre 15 y 17
litros de leche por día. Aquellas
vacas con acceso a la sombra, produjeron un
10 % más de leche
en comparación a las que no tenían sombra. Probablemente, fue de más
significancia económica el hecho de que la tasa de concepción mejoró en un 70
% en las vacas con sombra. (Venezuela Bovina. 2.000).
Mc Dowellet al. (1959) comparando dos razas distintas de ganado bovino en
Maryland y Louisiana encontraron que la edad a la pubertad varió más entre
ambientes que entre razas. El clima más caluroso retardó en u 25 % el primer
estro. Con
buena estructura arbórea para sombra y manejo adecuado se logra: -
Mayor aumento de peso. (Rodeo en general). -
Mayor producción de leche. -
Mayor porcentaje de parición (más % de celos, o % de preñez). -
Mayor peso de terneros al destete.
El efecto de la sombra es más importante en las explotaciones de cría,
por ser los terneros y las vacas preñadas más sensibles a factores climáticos
adversos. Las
diferentes razas y el producto de sus cruzas, tienen distinta respuesta al
calor, pero todas se benefician con la sombra en mayor o menor grado. En
ensayos, a partir de un tratamiento de desarbustado del bosque secundario y
respetando la cobertura arbórea, se llegó con el pastoreo de novillitos en
recría a una producción anual de 40 kilos de carne por hectárea, con una
carga animal de 0.68 animales por hectárea. No obstante, la producción lograda
sobre pasturas nativas es posible duplicar, en las mismas condiciones de
desarbustado, con la siembra de una pastura perenne como el green panic.
(Renolfi, 1999.) Manejo
de la sombra: Las
ventajas de la sombra disminuyen en forma apreciable si el animal no tiene
forraje y agua en el lugar sombreado o cerca de él. Desde este punto de vista,
la disposición ideal es tener árboles dispersos o pequeñas isletas
distribuidas en todo el potrero. Los Prosopis arbóreos son ideales en este
sentido, ya que bajo su copa puede haber abundancia de forraje de buena calidad. Para
estructurar la sombra se debe tener en cuenta :(Buffington D.E. et al..1983): a.-
Orientación: se debe considerar el movimiento del sol y el ángulo de
incidencia de sus rayos, tanto en verano como en invierno. Este aspecto tiene
mayor importancia en explotaciones intensivas con pequeños potreros y en el área
de corrales y aguadas. b.-
Superficie: se debe disponer entre 6 y 10 m2 de sombra por animal, teniendo en
cuenta la carga instantánea. Una alta concentración de animales bajo la sombra
dificulta la disipación del calor corporal, destruye la pastura bajo el árbol
y perjudica al propio árbol por compactación del suelo y exceso de
deyecciones. Un Prosopis arbóreo adulto brinda alrededor de 25 m2 de sombra. c.-
Piso: se deben colocar los árboles en zonas altas y/o arenosas, para evitar el
encharcamiento que perjudica al animal y al árbol. En zonas de corrales se
recomienda ubicar los árboles detrás de los alambrados. d.-
Altura: cuanto más alta es la copa, hay menor movimiento de aire y es más
efectiva la neutralización de la radiación solar. Los Prosopis arbóreos
tienen copa más bien baja y profunda, pero no muy densa, por lo que permite una
buena circulación de aire. Este tipo de copa produce un buen efecto de aislación
térmica. e.-
Ventilación: no es ideal una masa arbórea continua, sino más bien pequeños
grupos de árboles o individuos aislados, a fin de lograr una buena circulación
de aire. Este efecto es más importante en regiones con altas temperaturas y
humedad. f.-
Distribución: una buena ubicación de los árboles en los potreros, constituye
una de las más eficaces herramientas para mejorar la distribución del pastoreo
y con ello la eficiencia de la cosecha. 2.
- Efecto sobre el forraje herbáceo. a)
Mejora la calidad de los forrajes, conservando valores altos de proteína
en invierno, cuando el forraje herbáceo ubicado fuera del dosel llega a valores
muy bajos. Esto permite aumentar la ganancia de peso de los animales durante los
períodos críticos (+ 0.4 kg. / animal /día vs. –0,4 kg. / animal /día).
(Campos del norte, Saravia Toledo, C., com. pers. 1986, Chaco semiárido). b)
Puede aumentar la cantidad total de forraje herbáceo, dependiendo de la
densidad arbórea y cobertura de copa, especies forrajeras, condición del
pastizal y región analizada (temperatura y precipitación). c)
Estabiliza la producción forrajera, especialmente cuando se produce sequía.
Esto permite un mejor manejo y un aumento de la eficiencia ganadera. 3.
-
Efecto sobre el agua de bebida.
Es importante su calidad (sales, microorganismos) y cantidad (abundancia
y aporte durante todo el año).
Durante el verano se pueden perder por evaporación, de la superficie
libre del agua, de 2 a 4 mm. Por día y hasta 6 mm. Por día. En una aguada de
30 x 30 m en un día caluroso se pierden 2000 litros.
Este efecto tiene gran importancia en zonas donde la provisión de agua
es condicionante para la ganadería (Chaco árido y semiárido, monte
septentrional y caldenal).
Los árboles tienen aspectos positivos y negativos en este sentido: La
presencia de árboles alrededor de la aguada, o por lo menos en la dirección de
los vientos desecantes, puede reducir la
pérdida por evaporación entre 15 y 30 %.
La evaporación desde un espejo de agua aumenta con la temperatura, que
se incrementa con la incidencia directa de los rayos solares. Un sombreado total
o parcial de la aguada disminuye este efecto. Por otra parte el agua fresca baja
la temperatura corporal del animal, aumentando la eficiencia productiva del
mismo y disminuyendo el consumo de agua.
El principal factor negativo de los árboles es su consumo de agua. Para
contrarrestar este efecto se deben elegir especies que consuman agua en
profundidad (Hall, N. et al.. 1972) y ubicar los árboles a cierta distancia de
las aguadas. Otro factor negativo es que la caída de hojas favorece la
proliferación de microorganismos en el agua.
Los pro y contras de presencia de árboles en las fuentes de agua, deben
ser tenidos en cuenta en la ordenación de isletas y/o cortinas y en la elección
de especies alrededor de las mismas, a fin de asegurar una buena provisión de
agua en épocas críticas (salida de invierno). Los algarrobos blancos (P. alba
y P. chilensis) por su sistema radicular profundo y mayor altura, son ideales
para el sombreado de aguadas. 4.
- Aporte de material para la infraestructura.
Los costos en infraestructura inciden en forma decisiva en la empresa
ganadera, calculándose que solo el capital en alambrados de un establecimiento
ganadero típico, representa el 60 % del capital normal en mejoras (Tártara,
E., com. pers. 1987).
Estos costos se pueden reducir notablemente con el aprovechamiento de la
madera de las especies arbóreas del bosque nativo.
La instalación de un alambrado utilizando postes y varillas del lugar
cuesta el 50 % que un alambrado construido con madera de otras zonas (fletes,
intermediarios, etc.) (Tártara, E. y R. Coirini, com. pers. 1987).
La mayoría de las especies de Prosopis arbóreos, producen postes y
varillas de buena calidad.
La importancia de los Prosopis en general, disminuye en las regiones de
mayor precipitación, donde aparecen otras especies valiosas (quebracho
colorado, palo santo, etc.). Sin
embargo, algunas especies de Prosopis tienen excelentes características,
comparables a las mejores especies aún en estas zonas. Tales son los casos de
Prosopis affinis en el Ñandubayal y Chaco subhúmedo; Prosopis kuntzej en Chaco
semiárido y Chaco subhúmedo; Prosopis
folia en Chaco semiárido y Chaco subhúmedo.
Una practica que en nuestro país no se ha extendido, es la utilización
de los árboles como postes vivos para alambrados permanentes o provisorios, así
como en la instalación de boyeros eléctricos. Este uso hace disminuir aún más
los costos de apotreramiento.
Otro aporte muy importante de los árboles a la infraestructura de un
establecimiento ganadero, es la provisión de madera para construcción de
bretes, mangas, galpones, vivienda rural, etc..
Muchas especies de Prosopis tienen características óptimas para este
fin, destacándose P. chilensia, P. alba, P. nigra, y P. flexuosa 5.
- Efecto sobre el arbustal.
Los arbustos tienen gran importancia en los sistemas ganaderos. Algunos
son buenos forrajeros, pero la mayoría actúan en forma negativa. En general
compiten fuertemente con las gramíneas, disminuyendo su producción. Además
ejercen efectos adversos sobre el animal al complicar la circulación en el
monte, generando áreas de usos diferentes dentro del potrero, produciendo un
gradiente de condición aguada - fondo.
En arbustales densos, puede haber hasta un 50 % de área forrajera
desaprovechada. La presencia de áreas poco
accesibles provoca su sub utilización de las áreas libres de arbustos,
acelerando su degradación
Dentro de un arbustal no hay viento, por lo que aumenta la temperatura y
disminuye la producción animal.
La velocidad de recuperación depende del grado de sobrepastoreo; de la
densidad y especies arbustivas presentes y del régimen de precipitaciones. Un
campo sobrepastoreado y con arbustal, tarda más tiempo en recuperarse aún
clausurado, que uno rolado o un campo con menor cantidad de arbustos.
Los árboles dominan a los arbustos con cierta facilidad, observándose
en áreas boscosas de buena densidad y cobertura, poca presencia de arbustos
(Breman, H., et al. 1980). Bajo los Prosopis arbóreos en general, hay escasa
presencia de arbustos.
Algunos arbustos prosperan bajo la sombra de los Prosopis, como: Capparis
spp.; Justicia spp. y Atriplex spp., de muy buena calidad forrajera.
Un bosque de algarrobos con
buena cobertura controla la proliferación de arbustos indeseables, manteniendo
su presencia en un nivel compatible con la producción ganadera y forestal,
permitiendo el normal crecimiento de gramineas de buena calidad.
Con un buen manejo de pastoreo, se puede lograr un sistema muy estable de
tres estratos, con presencia de una adecuada cantidad de árboles, escasa
cantidad de arbustos forrajeros y alta cantidad y calidad de pasto. Esto permite
un eficiente aprovechamiento de espacio, tanto vertical como horizontal.
El objetivo era favorecer el crecimiento del estrato herbáceo. Además,
al quitarle la co0mpetitividad a los arbustos, el agua distribuida en el suelo
se reparte mejor entre los árboles
y pastos. (Renolfi, 1999.). Efecto
de la ganadería sobre los prosopis arbóreos Efectos
negativos: a)
Pérdida de plántulas por ramoneo y pisoteo. b)
Deformación de plantas por ramoneo y pisoteo. c)
Retardo en el crecimiento. d)
Enfermedades favorecidas por daños en la corteza y en raices expuestas. e)
Pérdida de ejemplares por compactación del suelo. Estos
efectos dependen de la especie y raza de animal utilizado: de la especie
forestal considerada y de la vegetación presente en el sitio.
El
ganado que más ramonea es el caprino, luego el ovino, el bovino y por ultimo el
equino. En cuanto a pisoteo las dos últimas especies son las que producen mayor
daño. Es importante considerar la raza ya que no es lo mismo ganado cebú,
criollo o británico en cuanto al consumo que realizan del follaje. En
general las especies animales que no tienen hábito de ramoneo, no consumen las
especies arbóreas si disponen de buena cantidad y calidad de pasto. Las
especies de Prosopis son poco palatables, aunquese debe tener mayor cuidado con
los algarrobos blancos (P.alba y P chilensis) ya que son más preferidos. La
compactación del suelo dificulta la aireación y la infiltración de agua. Este
efecto es importante en los lugares de concentración de hacienda (dormideros,
corrales de encierre o árboles aislados para sombra) y se manifiesta más en
suelos pesados. Los Prosopis arbóreos son sensibles a la compactación, por lo
que deben extremarse los cuidados al respecto. En
resumen, el grado de daño está en función de: -
Tipo de animal y preferencia forrajera. -
Carga animal y densidad forestal. -
Especies forestales y edad de los árboles. -
Tipo y disponibilidad de otros forrajes. -
Manejo. 2.-
Efectos positivos a)
Posible reforestación por el ganado. b)
Eliminación de la competencia hebácea. c)
Posible poda de formación por caprinos. d)
Control de las herbáceas para prevención de incendios. e)
Tierra en producción; capital no inmovilizado por actividad ganadera. La
reforestación con animales (consumo de frutos y siembra por deyecciones),
produce formaciones desordenadas y no muy densas. Sin embargo, tiene la ventaja
de ser muy económica y de adaptarse a terrenos difíciles (sierras, arbustales
cerrados) y a grandes extensiones. El
pasto compite con los Prosopis arbóreos en estado de plántula y planta joven,
pudiendo inclusive eliminarlos en años muy secos; aunque el efecto más
frecuente es un retardo en el crecimiento. Un pastoreo controlado es importante
sobre todo para plantaciones nuevas. En
bosques establecidos, el control del pastizal es fundamental para la prevención
de incendios. Este sólo efecto puede justificar todas las pérdidas producidas. Los
Prosopis arbóreos tienen un crecimiento desordenado en sus estadios juveniles,
produciendo gran cantidad de brotes laterales. Un buen manejo del ganado caprino
puede producir efectos positivos en la formación de los árboles para las
especies más palatables (algarrobos blancos).
Un
esquema netamente silvícola significa tener paralizado el capital fundiario por
un largo período. Este planteo no tiene sentido, ya que un buen manejo de la
hacienda disminuye los efectos negativos y produce beneficios importantes
(Ensayo de poda y raleo en P. flexuosa. Chancani, Chaco árido Pautas
de manejo de sistemas silvopastoriles El
manejo de un sistema silvopastoril, debe apuntar a lograr los mayores beneficios
estabilizados en el tiempo. Esto implica la conservación del ambiente mediante
un uso racional de los recursos. En el caso de tener una cobertura forestal, no
se debe desperdiciar el capital acumulado (nutrientes y materia organica), sino
usarlo mediante aperturas de luz por intermedio de podas, raleos, desmontes
selectivos e inclusive realizando tala rasa, pero permitiendo la regeneración
forestal para que aporte estabilidad ambiental y una nueva acumulación de
nutrientes. Se
debe evitar cosechar el capital producido a tal extremo de no poder volver a
reconstruir el sistema productivo. Existen
cuatro factores ambientales principales que regulan la eficiencia de la producción
vegetal (E.P.):
E.P.= f (T, A, L, N)
La eficiencia vegetal está en función de la
temperatura (T), la disponibilidad hídrica (A), la energía lumínica (L) y la
disponibilidad de nutrientes (N). Los
efectos de los Prosopis arbóreos sobre las gramineas son positivos en cuanto al
aporte de nutrientes y más bien negativos en cuanto a luz. Las
temperaturas juegan un rol menor, pero pueden ser importantes en casos de
heladas, deteniendo el crecimiento. Los árboles actúan en este caso como
moderadores de la temperatura. Con
respecto al agua, el rol de los árboles es más importante cuando menores son
las precipitaciones. Todos
estos factores interactuan entre si y cuando uno es limítrofe, los otros
pierden significación. Un
ejemplo claro lo da el efecto que produce un desmonte total:
Mientras el monte está en pie, en el suelo hay una
gran concentración de nutrientes y materia orgánica, pero hay una fuerte
intercepción de luz por árboles y arbustos. Las
gramíneas se expresan de acuerdo a este ultimo factor, que es el
limitante. Cuando se produce el desmonte, la luz llega al suelo plenamente; se
acelera la descomposición de la materia orgánica y se manifiesta una explosión
de crecimiento de los pastos. Con el tiempo, si este pastizal es mal manejado y
el bosque no se regenera, se puede producir una fuerte pérdida de nutrientes,
pasando a ser este el factor limitante. Las
observaciones realizadas en masas arbóreas espontáneas de Prosopis nativos en
el Chaco Árido, permiten afirmar que la cobertura arbórea que proporciona la
mejor combinación de calidad y cantidad de pastos, oscila entre un 30 al 50 %. Considerando
que un algarrobo de mediana edad, alcanza unos 6 metros de diámetro de copa,
esa cobertura se traduce en unos 140 árboles/hectárea, significando una
distancia entre arboles de 8,5 metros. De
acuerdo con esto se puede aplicar un esquema de plantación similar al planteado
en uso forestal, con un marco de 2 x 2 metros, pero en este caso la oportunidad
de los raleos se fijará considerando la competencia entre los árboles y el
pastizal; siendo este el factor condicionante para retardar o adelantar los
raleos, cuando el manejo se realiza con énfasis ganadero. Cuando
se realice la corta final deben abatirse un número menor de árboles, para
dejar la cobertura arbórea adecuada para la producción de pastos en cantidad y
calidad. Sin embargo, respecto de la regeneración natural, se puede presentar
la misma situación que en uso forestal y debe ser considerada en el manejo. Este
esquema también puede aplicarse en la región del Chaco semiárido, debiendo
efectuarse más estudios sobre estas y
otras regiones como Monte septentrional y Espinal.
La economía hídrica es
más importante en relación a nutrientes en regiones de escasa precipitación y
menos importante donde la misma es abundante: Teniendo
en cuenta estas consideraciones, el manejo del bosque va a diferir en las
regiones tratadas, de acuerdo a la función de los árboles en el ambiente y el
aporte que puedan hacer al sistema para lograr el mayor beneficio. Uso
ganadero de los algarrobos Se
hace hincapié en los Prosopis arbóreos, aunque algunos Prosopis arbustivos
pueden tener su importancia. Uso
forrajero directo. Consiste
en el consumo directo del follaje (hojas, ramitas, plantulas) y de frutos, ya
sea por ramoneo o pastoreo en el sitio, o apartado como suplemento. La
importancia del aporte forrajero directo de los Prosopis, consiste en: calidad
(alto porcentaje de proteinas, especialmente en hojas – 15 a 25 % PB) y energía
(alto porcentaje de hidratos de carbono, especialmente en frutos – 50 a 70 %
HO) 60 % de digestibilidad, y 2 a 3 Tn/ha. Los frutos son generalmente bien
consumidos (aceptados), mientras que el follaje tiene menor preferencia (poco
aceptado). En
el siguiente cuadro se muestran observaciones realizadas en el Chaco Semiárido
y Subhúmedo. (Bordón, A., 1981). ESPECIE FOLLAJE HOJARASCA RAMONES FRUTOS FLORES PLANTA
ENTERA PUNT.USO P.KUNTZEI 0 0 1 1 0 0 2 P.NIGRA 1 0 0,5 1 0 0 2,5 P.ALBA 1 0 0,5 1 0 0 2,5 P.HASSLERA 1 0 0,5 1 0 0 2,5 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||