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Monografias | Aspectos de la Teología de la LiberaciónAspectos de la Teología de la LiberaciónResumen: Aspectos de la teología de la liberación de Ignacio Ellacuría a la luz de la encíclica Populorum progressio. La Teología de la Liberación, surge en América Latina en el siglo XX como una reflexión del papel que la Iglesia tiene en el continente y sus vínculos con el poder. Se plantea la pregunta por el papel que juega frente a la pobreza; interrogándose a cerca de las circunstancias en que se hallan los sujetos a quienes se dirije. En este trabajo se exponen de forma general el pensamiento de Ignacio Ellacuría, un destacado teólogo de la liberación, comparándolo con la encíclica papal Populorum Progressio de Pablo VI. Aspectos de la teología de la liberación de Ignacio Ellacuría a la luz de la encíclica Populorumprogressio
La muerte de Posadas tuvo la importancia para hacer que elPresidente de la República entrara en su calidad de Presidente a un templo católico,fragmentando así la separación entre la Iglesia y el Estado que tancelosamente se guardaba. Separación que en México significó el triunfo formaldel pensamiento laico, y la llegada del anhelo positivista del siglo XIX. Quizá no sea casual la unión entre Estado e Iglesia que lamuerte de Posadas evidenció, en la misma administración sexenal, se otorgóderecho a voto a los ministros de culto religioso, y se establecieron relacionescon el Estado Vaticano, de más está decir que el Papa Juan Pablo II, visitóesta tierra. Cuando el Presidente Salinas de Gortari entró al templo católicodonde se velaba el cadáver de Posadas, sólo tuvo; en sentido figurado, quecruzar la calle. Pues el orden citadino en México parte de un templo católico,y las oficinas gubernamentales. En la mayoría de las veces, el centro de unaciudad o de un poblado se distingue por los edificios que tales institucionesalbergan, de ellos parte el orden. En la arquitectura se patentiza así, lo que la formalidadoculta, al lado del poder civil, el poder divino. Pero ¿qué ocurre cuando esepoder civil parece no ser sino tiranía, cuando representa los intereses de unaclase social, cuando se vuelve dictadura? ¿Acaso la arquitectura miente, y elespacio no se comparte sino que en ese espacio se enfrentan dos instituciones?El recurrente llamado que la Iglesia católica hace a la justicia, a lahumildad, a la bondad, a la caridad, etc. Sugerirían que sí, sin embargo ellasostuvo siempre su s lazos con el poder, sin importar quien sustentaba tal. A partir de este esbozo, en las siguientes páginas se buscaránlas generalidades de la Teología de la Liberación, y se expondrá enparticular a Ignacio Ellacuría, para finalizar con una lectura crítica de laencíclica papal Populorum Progressio de Pablo VI, de 1967, y que a decir dePhillip Berryman, prefigura a la Teología de la Liberación, al menos en cuantoa su compromiso con los pobres. Acercamiento A LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓn La idea de una teología liberadora en América Latina pareceun contrasentido, pues la religión católica se planteó de hecho como uninstrumento de dominación en la conquista española. Al indio se le sometíacon la cruz y con la espada, quedando siempre bajo el mando de un amo y delsacerdote. La tarea evangelizadora, era entonces una herramienta delsometimiento, y la adoctrinadora del indio. Pero una vez que la conquista se consumó, en el siglo XXsurge una reflexión que abandona la tarea colonizadora y se propone comoreflexión a partir de la situación general de América Latina, ¿cuál situación?,la pobreza. Así, la teología de la liberación: "Es una interpretación de la fe cristiana a través dela experiencia de los pobres. Es un intento de leer la Biblia y las doctrinascristianas fundamentales con los ojos de los pobres. Al mismo tiempo es unintento por ayudar a los pobres a interpretar su propia fe de una formanueva" Se ha señalado ya, que la situación común en AméricaLatina es la pobreza, pero tal situación no es un producto de la casualidad nide la voluntad divina, es una consecuencia de la configuración social, esdecir, la pobreza no es destino natural del americano. Ello lo reconoce laTeología de la Liberación, y plantea además una crítica a las institucionesque permiten injusticia y pobreza. El propio Ellacuría comenta al respecto que "paralograr la conjunción adecuada de utopía y profecía es menester situarse en ellugar histórico adecuado. Toda conjunción de esas dos dimensiones humanas ehistóricas, para ser realista y fecunda, necesita situarse en precisascoordenadas geo-socio-temporales" De manera que no se piensa a un ser abstracto, sino a unhumano concreto, de cara a su historia, al lugar en que vive y a la sociedad enque está, el americano atenderá a esas coordenadas para entrar en la dinámicade una Teología instrumento de su libertad y no su dominación. Siguiendo con ese fin liberador, la Iglesia vierte una miradacuestionante sobre ella misma, al menos reconoce su participación en laestructura de la injusticia, y ese es el punto de choque entre una tradicióneclesiástica que legitimaba sus privilegios y el de la mirada nueva que sepregunta por su papel hacia los desprotegidos. La mirada crítica de la iglesia sobre ella misma tiene suexpresión máxima en el Concilio Vaticano II, que adopta por ejemplo el idiomapropio de cada población, para la evangelización y los ritos, relegando al latín.Fruto de ese concilio es la encíclica de Pablo VI, Populorum Progressio, queplantea de modo frontal la responsabilidad de la Iglesia hacia los pobres, y sulabor en el equilibrio mundial de las potencias económicas. Para concluir esta parte se dirá que son tres los ejes queguían a la Teología de la Liberación: "1. Una interpretación de la fecristiana a través del sufrimiento, la lucha y la esperanza de los pobres. 2.Una crítica de la sociedad y de las ideologías que la sustentan. 3. Una críticade la actividad de la iglesia y de los cristianos desde el punto de vista de lospobres". IGNACIO ELLACURÍA, ASPECTOS DE SUPENSAMIENTO Ignacio Ellacuría nació en 1930 en España y murió el 13de noviembre de 1989 en El Salvador. Se le reconoce por su activa participacióncomo mediador en el conflicto guerrillero de El Salvador en la década de losochenta. Como sacerdote jesuita, se preocupó tuvo un trabajo filosófico sobreZubiri, y una difusión por sus críticas a la Iglesia, algunas de sus obrasson: 1973 Teología Política, 1980 Inteligencia Sentiente, 1984 Conversión dela Iglesia al Reino de Dios. Ellacuría reconoce en América Latina un lugar para cumplirlas profecías católicas y construir una especie de tierra prometida, un reinode Dios. Pero sin apartar esos propósitos del camino divino, ni del contextohistórico, ni de la situación de pobreza, su pretensión es "la puesta enmarcha desde el contexto histórico de América latina, del profetismo como métodoy de la utopía como horizonte. Todo ello desde una perspectiva explícitamentecristiana tanto en lo que se refiere a la profecía como en lo que se refiere ala utopía". Por profetismo, entiende el autor un enfrentamiento entre lasituación histórica de América y el anuncio de un reino de Dios, los pobresparecen preguntarse sobre la vida mejor que el evangelio anuncia, y cuestionanla participación de la Iglesia en el orden que los oprime, así, recupera laidea marxista de una marcha histórica hacia la superación de clases ydetermina a la utopía como forzosa animadora de "realizaciones históricas". El compromiso de la Iglesia es en este sentidorevolucionario, toma en cuenta la necesidad de superación del antagonismo entreclases, y su tarea evangelizadora incluye la toma de conciencia de los pobres. América Latina se perfila como un lugar privilegiado desde dóndehacer realidad el profetismo por su configuración histórica de tierra oprimiday víctima del orden económico capitalista. Pero Ellacuría no piensa en unasalida tradicional a la problemática nuestra, sino que propone un giro en lasolución, pide que América Latina "no busque imitar a quienes hoy van pordelante y se sitúan por encima, sino que busca en lo objetivo y en lo subjetivoun orden distinto, que permita una vida humana no sólo para unos pocos, sinopara la mayor parte de la humanidad. El mundo desarrollado no es de ningunamanera la utopía deseada, incluso como modo de suponer la pobreza, cuanto menosla injusticia, sino el aviso de lo que no se debe ser y no se debe hacer". Las palabras son contundentes, América latina no deberáesforzarse por alcanzar a los países capitalistas, por que ellos no está elreino prometido, sino que deberá construir una nueva tierra, que tenga una opciónpreferencial por los pobres, donde ellos son los sujetos a liberar, los hombresnuevos en donde la liberación "es un proceso de ajuste consigo mismo, encuanto busca desembarazarse de las cadenas interiores y exteriores; es unproceso justo, en cuanto trata de superar una injusticia manifiesta; y es unproceso justificador en cuanto busca crear condiciones adecuadas para eldesarrollo pleno de todos y para un equitativo uso de ellas". LA ENCÍCLICA POPULORUM PROGRESSIO El 26 de marzo de 1967, el Papa Pablo VI, da al mundo su EncíclicaPopulorum Progressio que plantea la "necesidad de promover el desarrollo delos pueblos". Como fruto directo del Concilio Vaticano II, la encíclicaalude a la situación marginada del tercer mundo, y de la situación desigual enel mundo para al desarrollo. Su idea del hombre es la cristiana, pero las aspiraciones sonradicalmente distintas: "verse libre de la miseria, hallar con másseguridad sus propias subsistencias, la salud, una ocupación estable,participar todavía más en las responsabilidades, fuera de toda opresión y alabrigo de situaciones que ofenden su dignidad de hombres, ser más instruidos;en una palabra hacer, conocer y tener más para ser más" Hay en esas aspiraciones el reconocimiento de la situacióninjusta, y se presenta al progreso como una responsabilidad de la Iglesia, peropor ese progreso se entiende una llegada a los indicadores de desarrollo delprimer mundo. Unida a la visión de un hombre hijo de Dios, conaspiraciones concretas, y necesidades apremiantes, la encíclica establece laposibilidad del progreso propio, no como un mandato divino; la situación depobreza no tiene que mantenerse, pues Dios parece no influir en el orden socialque la permite. La encíclica finalmente subraya la necesidad de lasolidaridad con los más necesitados, pide una conformación mundial que ayude alos países pobres "Pedimos la constitución de un fondo mundial alimentadocon una parte de los gastos militares, a fin de ayudar a los más desheredados.Eso que vale para la lucha inmediata contra la miseria vale igualmente para eldesarrollo. Sólo una colaboración mundial, de la cual de la cual un fondo comúnsería al mismo tiempo símbolo e instrumento, permitiría superar lasrivalidades estériles y suscitar un diálogo pacífico y fecundo entre todoslas pueblos". Los puntos de comparación entre Ellacuría y la EncíclicaPapal se refieren a la concepción de Hombre, la idea de progreso, el papel dela Iglesia y la Finalidad de la Libertad. En cuanto a la concepción de hombre, Ellacuría ve lanecesidad de un sujeto nuevo, que se libera de la opresión y configura desde surealidad un reino de Dios distinto. La encíclica papal, sólo reconoce lasaspiraciones humanas legítimas que se niegan a los hombres de América Latina,pero siempre supone que la conquista fue un mecanismo incuestionable decivilización. La idea de progreso es propuesta por Ellacuría comodiferente al capitalismo, no ve él el reino prometido, mientras la visiónpapal es contraria, en el capitalismo está el reino de Dios, para llegar a élno hace falta cambiar el estado de cosas, sino ayudar al pobre a llegar, acercarel progreso, más que construirlo. Por lo que toca al papel de la Iglesia, en Ellacuría se notala idea de una Iglesia revolucionaria que fomente la toma de conciencia a la vezque acelere el proceso histórico de emancipación. La encíclica sólo se quedaen la labor evangelizadora que ayuda en el mantenimiento de la estructura dedominación capitalista. El Papa Pablo VI, dibuja a la libertad dentro del liberalismoeconómico, al nivel de competencia en el mercado, ser libres para competir,pero no como Ellacuría, para conformar justicia, ni como parte de un proyectoutópico-profético que responda a las necesidades de los pobres. La Teología de la Liberación, surge en América Latina en el siglo XX comouna reflexión del papel que la Iglesia tiene en el continente y sus vínculoscon el poder. Se plantea la pregunta por el papel que juega frente a la pobreza;interrogándose a cerca de las circunstancias en que se hallan los sujetos aquienes se dirije. En este trabajo se exponen de forma general el pensamiento deIgnacio Ellacuría, un destacado teólogo de la liberación, comparándolo conla encíclica papal Populorum Progressio de Pablo VI. BERRYMAN, Phillip, 1989 Teología de la Liberación, México, Ed. Siglo XXI ELLACURÍA, Ignacio, 1989 "Utopía y Profetismo desde Américalatina" en Revista Latinoamericana de teología, No. 17 LÖWY, Michael 1999, Guerra de Dioses, México, Ed. Siglo XXI MERCADER, Martínez Manuel, 1974 Cristianismo y revolución en AméricaLatina. México Editorial Diógenes S. A. PABLO VI, Encíclica Populorum Progressio, versión on-line dehttp:www.vatican.va/holy_father/paul_vi/encyclicals/
DATOS DEL AUTOR: Fernando Romero Publicación enviada por Fernando Romero Contactar mailto:ferelquien@terra.com Código ISPN de la Publicación EpypupFAulWnlnJdwe Publicado Friday 8 de August de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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