Monografias | ¿Evaluamos para educar o educamos para evaluar? Hacia un paradigma crítico¿Evaluamos para educar o educamos para evaluar? Hacia un paradigma críticoResumen: Trabajo de Campo. Estrategias metodológicas y situaciones de aplicación. La Evaluación Formativa. Conclusión: Meta- evaluación. Indice 1. Fundamentación del tema a tratar " No me llenen la cabeza, no quiero que me hagan esto. ¿Evaluamos para educar o educamos para evaluar? Compartiendo el planteo de Oviedo, discrepamos de la propuesta tecnicista de la educación que se utiliza en la evaluación del aprendizaje. Esta actividad no debe ser fundamentalmente técnica, como tampoco debe ser llevada a través de departamentos especiales que cuenten con "expertos" en el tema. "…Consideramos improcedente y absurdo que la valoración de cualquier acción educativa se realice a través de personas extrañas a la vivencia directa de la experiencia educativa". Nuestra preocupación radica en lo siguiente: para lograr una evaluación significativa y profunda, es necesario adoptar una metodología participativa, tomando a la evaluación como un proceso donde los verdaderos involucrados asuman el rol de sujetos y objetos alternativamente de la evaluación. Este año en nuestra práctica, hemos constatado la terminología análoga que utilizan los alumnos al referirse a la instancia del examen o de las asignaturas que cursa: sus términos significan invariablemente a algo que va de adentro hacia fuera. Se preguntan entre sí: ¿Qué vas a dar? o ¿ de qué te libraste?, ¿Qué materia vas a sacarte de arriba, primero?. Nunca se refieren a algo que entre sino que siempre a algo que sale: esto sucede, como lo afirmo Vaz Ferreira, por un hecho de muy importante alcance: la inmensa diferencia que existe entre estudiar para saber y estudiar para mostrar que se sabe en un examen. Una de las problemáticas que nos planteamos en el transcurso de nuestra práctica, es si existe la forma de prescindir de los habituales métodos arbitrarios(así como lo expresa Díaz Barriga), en donde el examen se transforma en relaciones de poder en saber, viéndose en ellas involucrados problemas sociales. Siendo un modelo en el que parece suficiente el trasmitir para aprender. Nuestra dificultad es cómo lograr que el estudiante se interese por la asignatura, que ella le provoque la "actitud sospechosa" jasperiana y todas las revisiones de las afirmaciones dogmáticas que se van adquiriendo en el transcurso de toda la existencia humana, que puedan relacionar lo tratado en clase con las aplicaciones de ésta en su vida personal. ¿Cómo es posible que suceda esto espontáneamente, sin tener que estar provocando el interés utilizando como instrumento de poder la acreditación, lo cual esta arraigado en la forma de concebir el hecho educativo. ¿Podremos motivarlos, solo apelando a la enseñanza de nuestra materia?, ¿Qué rol juega la evaluación en nuestro cometido?. La evaluación sería para este paradigma solo una medición, esto es una comparación de logros y resultados, con los objetivos determinados a priori por el profesor, que guían el acto educativo. Este referente es una unidad de medida, que corresponde al paradigma cuantitativo y que se limita a comparar los resultados con tal patrón; no tomando en cuenta todas las potencialidades que el sujeto pueda ir desarrollando en su propio proceso de aprendizaje, y por medio de la misma evaluación. El protagonista de la realización de la evaluación es siempre el profesor, es sujeto de evaluación siendo externo al alumno, que es el único objeto a juzgar, sin darle importancia a sus perspectivas, condiciones contextualmente económicas y socio- culturales. El docente es un investigador que se limita a verificar sus hipótesis. Y la evaluación aparece externa y selectivamente, como poder y control del sujeto, que como ya dijimos es considerado como un objeto. El intelecto es factor cuantificable por el "Testing" o Psicometría, técnica perfectible, predictiva, en apariencia "neutra" donde su decadencia no cuestiona su "validez", seguridad ni su variada causalidad. Mas allá de todos los progresos en la metodología y en las técnicas de realización evaluativa y de los nuevos conocimientos en materia de aprendizaje, la evaluación sigue estando al favor de la reproducción. A nuestro entender, tiene que existir un punto intermedio entre el examen como lo decía Conmenio, y lo que sucedió en Oxford al utilizar la calificación como una facilidad metodológica, y reforzadora: positiva(premio) y negativa(castigo). Nosotras pensamos que el exámen puede ser un ámbito donde se aprenda, no solo donde se demuestra que se sabe mediante el discurso. Para Conmenio, la reprobación sería una forma de castigo… inevitable, aunque para nosotras, ésta también es una manera de aprender y mejorar, porque no se trata de plantear un examen a "la ligera" sino que su planificación exige todo un trabajo previo, buscando que en su misma realización, se produzca un intercambio y un crecimiento integral. El examen debería estar íntimamente relacionado al método para que no se produzca un desligamiento del aprendizaje, esto es, que no se vean concentrados los esfuerzos solamente en función de la prueba, y así, que la adaptación de planes y planificaciones, busque mejorar los resultados perseguidos. No contempla, en cambio, los problemas implícitos, solo se hace hincapié en la obligación de aprender información para reproducirla y así obtener "buenos" resultados o "buenas" notas. El exámen como método de evaluación concebido de ésta forma, presenta al educador como el interpelante, muchas veces pareciéndose a un juez, donde el que tiene el poder y el saber indiscutible y "coherente", alejándose así de la visión del acto educativo como proceso educación- aprendizaje, y del momento del examen como situación reflexiva de aportes mutuos. 2. Hacia un paradigma crítico "Como forma de razonamiento la categoría dialéctica de totalidad permite a los educadores, no solo agudizar el sentido crítico de sus interpretaciones, sino descubrir "En ésta perspectiva, la función de evaluar distribuye el poder en gestión participativa y democrática de los aprendices, en decisiones que le afectan, delegando responsabilidad y compromiso a fin de autoregular su proceso. Construye y comparte criterios, claridad en metas y recursos iluminando los progresos; en condiciones de valorar lo alcanzado, estimar que falta y como superarlo. Evaluación interna en sus formas auto, co y mutua evaluación consigo, el docente y los compañeros" El docente como investigador Esta búsqueda nunca termina…la razón nunca se da por satisfecha, ya que siempre esta problematizando su entorno…¿qué hay de su mundo interior, qué de su necesidad sospechosa…?. Aunque parezca un desvío, no es así, como docentes tenemos bajo nuestra responsabilidad la formación integral de un grupo de personas, por lo que no es caprichoso sostener la necesidad de que tengamos una buena formación integral, ya que nadie puede dar lo que no posee, ni tampoco recibir abiertamente lo aportado por el grupo. Todos sabemos que en un aula puede darse la posibilidad de hablar de los más diversos temas de la vida, y esto exige una buena preparación personal, que deberá ir acompañada de una experiencia de vida como profesional. Por lo tanto, podemos concluir que, saber mucho sobre la asignatura no basta para ser un buen docente, aunque esto no significa caer en la mediocridad en nuestros conocimientos específicos como en su transmisión. Nuestra brillantez profesional debería ser directamente proporcional a nuestra brillantez humana. Así, enseñar, debe ser tomado como un medio mas a través del cual podamos crecer, desarrollarnos y cooperar para que otros lo hagan. Cuando en lugar de esto, lo que hace la docencia, concebida desde el paradigma positivista, es encerrarnos en ella misma, provocando un estancamiento o retroceso humano, entonces lo que ha ocurrido es que no hemos podido manejar la parte esencial que ocupa, su función, su relevante trascendencia. Nos adherimos a la concepción de rol docente, como investigador, por ser parte de un proceso reflexivo que detecta, cuestiona e intenta librarse de los impedimentos que no hace posible el logro de los fines. Consideramos que la actividad autoestructurante del alumno es un factor fundamental, pero el sólo no es determinante del aprendizaje. El profesor no ocupa, como dijimos, un lugar secundario en el proceso de construcción del conocimiento, ya que los procesos de enseñanza- aprendizaje son, en esencia, procesos interactivos con tres direcciones: I)El alumno que esta llevando a cabo un aprendizaje; II) El objeto u objetos de conocimiento que constituyen el contenido del aprendizaje; III) el profesor que actúa, es decir, que enseña con el fin de favorecer el aprendizaje de los alumnos. El aprendizaje no se entiende ni se explica únicamente como el resultado de una serie de "encuentros" felices entre el alumno y el contenido del aprendizaje; se deben tener en cuenta las actuaciones del profesor que es el encargado de planificar estos "encuentros", realizando un papel de mediador. Estamos hablando de una actividad articulada y conjunta del alumno y del profesor en torno a la realización de las tareas educativas. "…la actividad autoestructurante del alumno se genera , toma cuerpo y discurre no como una actividad individual, sino como parte integrante de una actividad interpersonal que la incluye". Así, le atribuimos una gran importancia a la actividad autoestructurante del alumno y postulamos al mismo tiempo, que depende del modo de interacción que se establece entre el profesor y el alumno. Reaccionamos a favor de la postura cognitivista que rechaza la falaz idea que visualiza al ser humano como un molde que puede ser dirigido desde el exterior. Y en la cual se concede poca importancia a los procesos interactivos. Entendemos el aprendizaje como un proceso mas que como un resultado, la problemática evaluativa radica en el significado que le demos a éste concepto, del cual se derivarán las demás concepciones que se hallan involucradas en el acto educativo. Aunque no lo veamos como un resultado, todo aprendizaje consiste en una serie de acciones que se orientan hacia determinados fines, que involucran a la totalidad de la persona humana, reacciones simbólicas y sentimentales del ser humano ante estímulos externos e internos, mientras se produce su adaptación al medio. Una persona aprende cuando se plantea dudas, formula hipótesis, etc., esto es cuando se producen modificaciones, reestructuraciones en su "conducta", pero, ¿cómo podemos definir éste término?. Las respuestas a dicha pregunta dependerá de la teoría psicológica en que ellas se sustenten. Como dice Bleger, la conducta es molar, con la cual el individuo se expresa en todo momento como un todo integrado ( mente, cuerpo y mundo externo). En éste contexto tenemos que ser conscientes de que no es posible captar una manifestación total del aprendizaje, dado lo complejo de éste proceso mental. La mencionada transformación ( la reconceptuación del aprendizaje) maximiza el concepto mismo de evaluación, donde se piensa que el profesor antes de seleccionar la estrategia metodológica y las técnicas para una acción evaluativa, precisa necesariamente formularse cuestionamientos acerca de la naturaleza del objeto de estudio de evaluación: el aprendizaje. De éste modo, es fundamental que se comprenda al alumno en su totalidad, que se conciba el aprendizaje como un proceso y, sobretodo, que parta del reconocimiento de lo que es el ser humano: una entidad compleja. Lo mismo ocurre con las características del concepto: conocimiento; el cual posee una estructura, una organicidad y una dimensión social, nunca se lo puede considerar aislado y descontextualizado; por eso es que en las prácticas pedagógicas cotidianas se fragmenta, pierde su esencia y significado para el alumno. A nuestro entender, un concepto de particular importancia es el de aprendizaje grupal, ya que es una interesante estrategia metodológica para llevar a cabo en los procesos de evaluación. Éste será un medio en el que se podrá ver las contradicciones que se hallan involucradas en el mismo acto de conocer, y cuál es la naturaleza de esos conflictos, que trae aparejado dicho acto, formando parte del aprendizaje. Por esto inferimos que, la importancia directa de los distintos aprendizajes en el ámbito grupal tiene un sentido social; dentro de este marco se concibe a los involucrados en el acto educativo como seres sociales, esto es, integrantes de grupos, por lo que es necesario adoptar una perspectiva desde este lugar, valorando así, el alcance que tiene la interacción colectiva del grupo, la que determinará el aprendizaje, mediante la elaboración del conocimiento. Por ello, la interacción es medio y fuente de experiencias para el sujeto, en donde es necesario reconocer la importancia de la comunicación y de la dialéctica en las modificaciones sujeto- grupo. De ésta manera se aprende a pensar en grupo, afrontando así procesos de esclarecimiento en aspectos relativos a la filosofía (en nuestro caso) como materia, así como las dificultades y los problemas que implica el aprendizaje filosófico. 3. Trabajo de Campo A través de nuestro trabajo final, pretendemos comenzar la complicada tarea de encontrar elementos comunes que nos sirvan de experiencia para nuestro futuro rol como docentes de filosofía. Nuestra experiencia didáctica fue realizada en el liceo Nº 10, ubicado en Malvín (5B3) y en Las Piedras en el liceo Nº1(6D2), turnos intermedio y nocturno respectivamente. Como amantes de la filosofía, nuestra certeza, es sencillamente que, toda nuestra "verdad" diagnosticada es revocable y los modelos que construyamos a partir de ella, serán de validez limitada. Asumimos como una realidad, la heterogeneidad del alumnado en los distintos Institutos, realidades personales como familiares diferentes, contextos socioeconómicos diversos en cada centro; incluimos, además que, los parámetros de cada joven y su grupo irán cambiando con el correr del tiempo. Si bien aparentemente los grupos, no han estado expuestos a un método similar, tienen muchas características comunes y los resultados ante las diferentes propuestas no han sido del todo diferentes, mas allá de alguna excepciones que detallaremos. Ideas previas en el Aprendizaje Pozo sostiene que las ideas previas tienen tres fuentes ; Unas de origen sensorial, significa que percibimos cualquier fenómeno y tratamos de explicarlo mediante procesos perceptivos; o de origen social, formadas "a partir de los otros", o sea inducidas desde afuera, desde el entorno social donde convivimos; y otras de origen analógico, se busca experiencias similares previas para explicar un fenómeno nuevo. Por tanto, creímos que la evaluación debía reformularse, que existieron elementos que no fueron tomados en cuenta, que las preguntas debían ser más abiertas y que era necesario trabajar sobre el compromiso del alumno con su evaluación; puesto que muchos de quienes no respondieron con sinceridad, probablemente no lo hicieron por el "viejo" temor a que eso se devolviera a través de una sanción. Estas reflexiones solo pudimos realizarlas luego de evaluar de manera constante durante todo el curso. Una instancia evaluativa puntual no aporta mayor elementos si se realizan de manera aislada, aunque unida a otros momentos evaluativos, pueden ser de utilidad. Los intereses fueron preguntados de manera directa y el alumno se sintió más cómodo en la segunda instancia, en primer lugar porque no se sintió "medido", sino "consultado", no se identifico como un elemento evaluado dentro de un Currículo impuesto, sino como constructor de ese mismo curriculum. Quién ilustra esto a través de una analogía es Susana Celman: ella dice que las denominadas "evaluaciones verticales", son como una radiografía en el proceso de diagnostico médico clínico donde se permiten reconocer algunos signos esperables y, de esa forma, detectar eventuales anomalías; pero donde para poder emitir un juicio médico son necesarias sucesivas placas. La dificultad que encontramos entonces, fue a posteriori, cuando quisimos unificar toda esa información diversa, buscando parámetros comunes. El grupo estaba dejando de ser colectividad para convertirse en un conjunto de individualidades; los elementos que identificaban como motivadores variaban según las diferentes realidades que allí coexistían. En la mayoría de los casos los jóvenes expresaban la necesidad de relacionar lo dado con experiencias cotidianas, sin embargo "lo cotidiano", no era lo mismo en cada caso. Si bien existían inquietudes comunes a la edad, las demás variables hacían la diferencia. Nuestra labor puede dividirse en tres etapas complementarias, que a su vez han necesitado ser evaluadas, como instancias integradas entre sí. El diagnostico. Acordamos las preguntas basándonos en tres aspectos fundamentales que nos interesaría investigar; ¿Qué posibilidades posee el educando para desempeñar su rol, y como se halla estimulado?. Era de esperar que no todos los alumnos fueron igualmente sinceros, como ya dijimos, muchos de quienes expresaron no estudiar demasiadas horas diarias, mostraron durante el curso haber conseguido elementos que aportaron a la materia que requerían investigación fuera del aula; mientras algunos de los que declararon dedicar un tiempo importante a la asignatura, no lo reflejaron en la práctica. Así podemos inferir que, éste tipo de entrevistas, tiene ciertas limitaciones, ya que las preguntas ya están previstas, tanto como lo están el orden y la forma de plantearlas, y nosotras en éste caso asumiendo el rol de entrevistadoras no podemos alterar ninguna de las disposiciones. Por lo que pensamos que realizando una entrevista abierta, por el contrario, nos sentiremos con una libertad mas amplia para hacer las preguntas, o para sus intervenciones, permitiéndose de éste modo toda la flexibilidad necesaria en cada caso particular. La entrevista abierta posibilita una investigación más amplia y profunda de la personalidad del entrevistado, mientras que la entrevista cerrada puede permitir una mejor comparación sistemática de datos, por lo que no la descartamos, y creemos que ambos tipos de entrevista son útiles, si su aplicación no es excluyente. Esta instancia de evaluación nos conformo mucho más, nos aporto elementos que aplicamos directamente y otros que no esperábamos encontrar; el formulario abierto nos dio la oportunidad de recabar información que no sabíamos que requeríamos y saber cuales eran los elementos que el alumno creía relevante mencionar. La tercera evaluación- diagnostico la realizamos a través de una tarea a resolver. Propusimos un texto no filosófico el cual debían analizar de una forma filosófica. Allí quedaron en evidencia las dificultades en la manejo del lenguaje, la ortografía y el desinterés ante problemas éticos de cabal trascendencia en la vida del hombre, que han sido objeto de interminables cuestionamientos. Nuestro desafío al plantear un diagnóstico pedagógico, era lograr sensibilizarlos, y "hacer ética", antes de hablar de toda la "ética", es decir, introducirnos a dicho módulo, realizando una reflexión previa sobre la moral. Y así descubrir posibles potencialidades y dificultades que son imprescindibles investigar para el buen desenvolvimiento en la materia; sin embargo, mientras los treinta y nueve alumnos allí evaluados se encontraban en el mismo grupo no todos tenían las mismas herramientas para solucionar la propuesta, o sea, que existían distintos niveles de destrezas y habilidades filosóficas, que se tienen que ir evaluando a lo largo de todo el curso, ya que para nosotras, la evaluación al igual que el aprendizaje constituye un proceso que van de la mano, y por lo tanto no puede existir uno sin el otro. El diagnostico nos sirvió para formular un plan de trabajo que atendiera la especificidad del grupo; sin embargo, la evaluación del mismo diagnostico nos ha demostrado que este debe ser mejorado y reformulado constantemente. He aquí la necesidad de evaluar a la evaluación ( meta evaluación), como propone Stufflebeam. 4. Estrategias metodológicas y situaciones de aplicación Nuestra metodología fue la de la investigación participativa, en donde se dio un proceso de estudio, investigación y análisis de teoría- práctica, donde los investigadores e investigados ( en nuestro caso participantes y coordinadora) son parte del proceso que modifica y transforma el medio en el cual acontece. Teniendo entonces, al diálogo como constante, el análisis debe ser una condición necesaria , teniendo en cuenta que deben existir las siguientes cualidades; el diálogo debe de ser dialéctico, es decir, que con un razonamiento dialéctico se siga el ritmo de reflexión acción, enriqueciéndose al continuar el ciclo y al relacionar conceptos y hechos. Que sea crítico; o sea, que tomando el procedimiento dialéctico, en cada contradicción se planteen alternativas. Que sea histórico, es decir, que se entiendan los hechos del pasado y del presente ubicando la realidad actual en la historia. Que sea biográfico, porque la persona o grupo debe reflexionar sobre la historia de su grupo y del entorno del grupo en un recuerdo biográfico que retrocede en el tiempo. Y sobretodo que sea autoevaluativo, porque sabemos mas ser críticos con los otros, pero no tanto con nosotros mismos. Retomamos nuestra concepción de aprendizaje, expuesta anteriormente, donde el alumno no solo recepcionará información, sino que el conocimiento se construyera de manera conjunta, donde no solo aprendiera contenidos sino que pudiera criticarlos, y donde se potenciaran futuros conocimientos a través de una experiencia de aprendizaje positiva. La evaluación debía ser una parte del proyecto que respondiera a este espíritu. Por definición es ineludible, lo que debemos determinar es su carácter para que pueda vivirse de manera formativa dentro del proceso, convencidas de la vialidad de esto. Así concebimos a la evaluación desde una perspectiva " contrahegemónica", teniéndola no como un acto de medición sino como un Acto Cultural. En la realización del curriculum, implica la Institución global en un contexto, constituida de intencionalidad, reglas discursos y prácticas comunicables en una dinámica que se entreteje de sujetos con historia, intereses y compromisos con el colectivo. En interacción cooperativa, continua y progresiva reformulación. En cuanto a la evaluación como síntesis final del Proceso Grupal, de las diferentes alternativas que teníamos, nos inclinamos por la evaluación del grupo. La tarea aquí consistió en señalar cómo observó cada participante el trabajo de los demás; considerando lo siguiente: responsabilidad, participación ( intervenciones o interacciones), compromiso, aportaciones al proceso grupal y a la tarea, etc. Este tipo de técnica evaluativa, nos hizo encontrar múltiples impedimentos en el desempeño de nuestra labor como docentes- investigadoras, ya que nos "chocábamos" con resistencias, tales como el miedo de dejar en evidencia al compañero, o todo lo contrario, ponerse ese objetivo, en tales instancias. Lo que deja al descubierto, que es necesario re educar, hacer entender cuánta importancia tiene mirar de forma crítica nuestro desempeño en la clase como grupo, y dejar de lado la concepción de éste tipo de "revisión"como un acto de medición, acreditación y por lo tanto, castigo. Así concienciar que objetivos reales nos proponemos llevar a cabo ésta metodología, dejando de lado el viejo modelo de "segundo ciclo" donde el curso es una propedéutica para un examen final, para convertirlo, finalmente, en un fin en sí mismo. La clave esta en que se busca practicar una evaluación cualitativa capaz de analizar cualidades como creatividad, interpretación personal o grupal, interacción con los demás compañeros, apostando al intercambio de conocimientos juicio crítico y manejo del material bibliográfico, etc. Esta experiencia debía ser evaluarla por todos los integrantes del grupo. Esta estrategia de evaluación y revisión consiste en detectar, analizar, discutir y elaborar grupalmente, tanto los aciertos o logros como las situaciones conflictivas o problemáticas que ocurren en todo grupo sometido a cualquier proceso de aprendizaje. Como por ej. sí su escrito no era mejorable, teniendo aún una instancia para modificarlo; e intentar colocarse del lado del docente para interpretar lo escrito, observando si era un lenguaje claro y las ideas estaban correctamente expresadas. 5. La Evaluación Formativa "La evaluación no es ni puede ser un apéndice de la enseñanza ni del aprendizaje; es parte de la enseñanza y del aprendizaje .En la medida en que un sujeto aprende, simultáneamente evalúa, discrimina, valora , crítica opina, razona , fundamenta, decide, enjuicia, opta...entre lo que considera que tiene un valor en sí y aquello que carece de él. La evaluación puede entenderse de distintas maneras según sus fines: Considera intereses, necesidades y satisfacciones del sujeto y del curriculum, cuyos contenidos organiza en secuencias y pasos de dificultad creciente y su dominio evalúa antes de avanzar, sin necesidad de calificar. Angulo Rango la caracteriza de la siguiente manera: Evaluación de la experiencia 6. Conclusión: Meta- evaluación El análisis de problemas en el grupo, tales como resistencias, conflictos, evasiones, complicidades, abordados y resueltos oportunamente, puede resultar una experiencia muy provechosa en la medida que ayude a mejorar el proceso grupal, el cumplimento de la tarea y, consecuentemente el logro de los aprendizajes. A menudo por ser tan numerosos los grupos no se le puede dedicar el tiempo necesario a cada estudiante para su completo desarrollo. Esto se manifestó al compara la experiencia de una y de otra ya que la cantidad de alumnos en ambos grupos variaba notoriamente. Notamos que en la auto evaluación que el estudiante se realiza, también existen ideas previas, fruto de los parámetros que transmite la sociedad como correctos, o pautas que se le han inculcado en tantos años de ser evaluados por otros. Concluimos, como estudiantes de filosofía que nuestro espíritu y nuestra "actitud sospechosa jasperiana" jamás pueden permitirnos aseverar nuestras percepciones del mundo de manera absoluta, ya que nuestro conocimiento será relativizado y cuestionado para así seguir en la búsqueda de la verdad. Queremos plantear, remitiéndonos al origen de la filosofía en la Grecia heroica, dónde "filosofía" era entendida como "madre de todas las ciencias" y dónde el ilustre "Oscuro" (Heráclito de Efeso) dejaba claro que: "Conviene que los hombres filósofos sean sabedores de muchas cosas", en un momento en que la concepción de la filosofía era considerada como una búsqueda de la sabiduría por ella misma, por queremos decir al respecto que, la investigación audaz en la que se encaminaron esos hombres, estaba instrumentada por un método racional- especulativo, que no era compatible con la mitología de la época. Nosotras también, en la actualidad, luchamos para remover y superar las contradicciones del Paradigma predominante, y así volver hacia los orígenes de la concepción abierta de lo qué es la filosofía. 7. Bibliografía Bertoni, Poggi, Teobaldo. "Evaluación nuevos significados para una práctica compleja". FREIRE, Paulo. "La naturaleza política de la educación". Paidós, 1990. Trabajo enviado por: Publicación enviada por Paola Queirolo Contactar mailto:suronosur@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EpyuAuEVyyfljQBjhy Publicado Tuesday 30 de September de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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