Monografias | Magia y Religión: Hipólito, cristianizadoMagia y Religión: Hipólito, cristianizadoResumen: Escrito en el que aludo a la cristianización del heleno Hipólito, como ejemplo de cómo la Iglesia católica, desde que los judíos dejaron de creer en el Cristo helenista, que nunca fue el nazoreo, decidió cristianizar al Cristo helenista, novelándolo como si fuera Mitra y San Pablo, con telogía gnóstica y ética estoica, de forma que el cristianismo-catolicismo vino a ser invento literario basado en tantas religiones y ritos antiguos, que podemos definirlo como imposición teocrática del paganismo romano, ya que desde siglos antes Roma no sólo había romanizado la religión griega, sino que había asimilado todos los ritos y credos de todos los países que había conquistado. Escrito en el que aludo a la cristianización del heleno Hipólito, como ejemplo de cómo la Iglesia católica, desde que los judíos dejaron de creer en el Cristo helenista, que nunca fue el nazoreo, decidió cristianizar al Cristo helenista, novelándolo como si fuera Mitra y San Pablo, con telogía gnóstica y ética estoica, de forma que el cristianismo-catolicismo vino a ser invento literario basado en tantas religiones y ritos antiguos, que podemos definirlo como imposición teocrática del paganismo romano, ya que desde siglos antes Roma no sólo había romanizado la religión griega, sino que había asimilado todos los ritos y credos de todos los países que había conquistado. Magia y religión XIII. - Hipólito, cristianizado Si el Cristo evangélico, y por tanto católico, es la cristianización, por decir algo, del Mitra persa y del Jeshua judío, dentro de un contexto teológico gnóstico, un contexto ético estoico, y el transfondo de la vida y predicaciones de San Pablo, la Iglesia Católica fue cristianizando todo, a parir del finales del s. II d. C. , y ahora voy a referirme a la cristianización de Hipólito, tras haber sido romanizado. Cerca de Nemi y su lago, en Italia, existe un bosquecillo, que en tiempos fue sagrado, porque Egerius Laevius de Tusculum lo consagró a Diana (495 a. C. ), a la que se erigió un santuario, con un árbol, alrededor del cual vagaba, según la tradición, el sacerdote de turno, con espada desnuda en mano, porque la regla era que sería sacerdote, con el título de rey del Bosque, quien matara a su antecesor. Pero, como en aquellos tiempos todo era sagrado y sacro, la leyensa era que el culto a Diana en Nemi había sido instituido por Orestes, quien después de matar a Thoas, rey del Quersoneso Táurico, en Crimea, huyó con su hermana a Italia, trayéndose la imagen de la Diana Táurica oculta en un haz de leña. Cuando murió fueron trasladados sus restos a Roma, y enterrados en la ladera capitolona, frente al templo de Saturno, junto al de la Concordia. Como he dicho, del árbol que vigilaba el sacerdote no se podía romper ninguna rama, a no ser que fuera por algún esclavo fugitivo, en cuyo caso tenía derecho a luchar con el sacerdote, y si le mataba le substituía. Diana, la Artemisa romana, cazadora y protectora de parejas fértiles, era pues una de las Vírgenes Madres neolíticas, y por tanto tenía su Virbio, Hipólito romano, equivalente al no menos neolítico Dios Joven. Su festividad era el 13 de agosto, en cuyo día el bosquecillo se iluminaba con multitud de antorchas, desde los anteriores tiempos en que Diana era adorada como Vesta, y por eso las sacerdotisas de Diana eran vestales. Ese día no se cazaba, pues la juventud celebraba ceremonias purificadoras, y después todos los que hoy llamaríamos romeros degustaban de un festín, a base de cabrito, buen vino y frutas. Como los griegos inventaron las ninfas, y en este bosquecillo había una fuente, auxiliaba a Diana Egeria, patrona de los partos felices: según la tradición, esposa o amante de Numa. Por supuesto, esta fuente era milagrosa, y sus aguas se usaban para curar enfermos, ya que aun hoy tienen propiedades medicinales. Virbio era, pues, deidad masculina asociada a Diana, como Hipólito lo había sido a Artemisa. Virbio era la romanización de Hipólito, casto y hermoso, montero, camarada de Artemisa, por lo que desdeñaba el amor de las mujeres, siendo causa que la rechazada Afrodita inspirase a Fedra amor por Hipólito, y al no ser correspondida tampoco lo acusara ante su padre Teseo, quien imprecó a Poseidón, dios de los mares, para que mientras Hipólito paseaba en su carro por las orillas del Golfo Sarónico, un toro bravo aterrorizara a los caballos, que se encabritaron y arrojaron del carro a Hipólito, muriendo pisoteado bajo el casco de los caballos. Movida Artemisa por el amor que le tenía, persuadió a Esculapio para que le resucitara, por lo que Júpiter arrojó al Hades al entrometido médico, mientras Artemisa ocultó a Hipólito en una espesa nube, envejeció su aspecto, y lo llevó a las cañadas de Nemi, confiándole a la ninfa Egeria, para que viviera escondido y solitario, bajo el nombre de Virbio. Naturalmente, como Artemisa es la Diana romana, en Nemi Virbio fue siempre una deidad asociada a Diana, prohibiéndose en su bosque los caballos, para que Virbio no tuviera la misma muerte que Hipólito. Lo que me interesa es, pues, repetir que el heleno Hipólito es Virbio en la Roma “pagana”, y San Hipólito desde que fue “cristiana”. Por eso se celebra su fiesta también el 13 de agosto, día en que no Hipólito, pero sí San Hipólito, fue arrastrado y muerto por caballos, pues era la anterior festividad de Diana. Autor: Rafael Gonzalo Jimenez Publicación enviada por Rafael Gonzalo Jimenez Contactar mailto:rgjimenez@eresmas.com Código ISPN de la Publicación EpyuFylFuApsxZlZAG Publicado Tuesday 23 de September de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||