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Magia y Religión: El culto del roble

Resumen: Corto escrito, pero suficiente para resumir que el dios del roble, que además era del trueno y la lluvia, con uno u otro nombre (Zeus, Júpiter, Thor, Perum o Perkunas) fue el principal dios de los arios.

Publicación enviada por Rafael Gonzalo Jimenez


 

Corto escrito,  pero suficiente para resumir que el dios del roble,  que además era del trueno y la lluvia,  con uno u otro nombre (Zeus,  Júpiter,  Thor,  Perum o Perkunas) fue el principal dios de los arios.

 

            Siempre venerándosele como causa de que lloviera,  o mejor creyéndose que era él el que enviaba la lluvia.

 

            Pero no hemos de escandalizarnos,  pues aún hoy se reza a dioses y santos para que llueva.

 

 

                        Magia y religión

 

                                    XXVI. - El culto del roble

 

            Zeus en Grecia,  y Júpiter en Roma,  fueron dioses del cielo,  la lluvia,  el relámpago y el trueno,  y en Dodona se reverenció a Zeus en su roble oracular,  porque era un lugar de tormentas,  que son las que harían susurrar las hojas del roble,  además de los gongos o tantanes de bronce. El matrimonio sagrado entre Zeus y Hera que se celebraba en Beocia era compartido por una federación religiosa de Estados,  y en el monte Lycaeo,  en Arcadia,  el sacerdote de Zeus sumergía una rama de roble en una fuente sagrada para practicar los conocidos conjuros de lluvia. Sobre la Acrópolis de Atenas hubo una imagen de la Tierra implorando lluvia a Zeus,  que era el dios al que pedían lluvia todos los helenos.

 

            En Olimpia y otras ciudades  fue venerado como Zeus Tonante,  y en Atenas había un altar de sacrificios al Zeus Fulgurante. Y todos los lugares fulminados por algún rayo eran empalizados y consagrados a Zeus Descendente,  ofreciéndosele sacrificios.

 

            Era,  pues,  lógico que los antiguos reyes griegos,  que se creían descendientes de Zeus,  al ejercer sus funciones sacerdotales implorasen lluvias,  incluso imitando truenos,  pues hasta los reyes irlandeses eran considerados venero de fertilidad para el suelo,  y de fecundidad para el ganado.

 

            En la Italia antigua todos los robles fueron consagrados a Júpiter,  y en el Capitolio de Roma fue adorado como dios de la lluvia,  el trueno y el roble. Y un escritor romano nos dice que cuando las nobles matronas romanas subían la cuesta del Capitolio con los pies descalzos,  el pelo suelto y la mente pura,  rezando a Júpiter para que lloviera,  llovía tanto que regresaban caladas.

 

            Entre los celtas de la Galia,  los druidas escogían robledales para sus cultos,  y no ejecutaban ninguna ceremonia religiosa sin hojas de roble.

 

            Los conquistadores celtas llevaron el culto del roble hasta Asia Menor,  pues el Senado gálata se reunía en el Drynemetum,  templo del roble. Incluso druida significa hombre-roble.

 

            Los antiguos germanos veneraban también al roble como su principal árbol sagrado,  y consagraban sus bosques a Donar o Thunar,  dios del trueno. Y un roble sagrado que San Bonifacio mandó talar en Geismar,  cerca de Hesse,  llevaba el nombre de robur Jovis,  roble de Júpiter. Thursday,  jueves en inglés,  era Thunar´s day,  día de Thunar. Pues como el Júpiter romano,  Thor o Thunar gobernaba el trueno y el relámpago,  el viento y las lluvias,  el buen tiempo y las buenas cosechas.

 

            El roble fue también el árbol sagrado de los eslavos,  y Perum su dios tronante,  al que en Novgorod erigieron una imagen con una piedra de rayo en la mano. En su honor ardía,  día y noche,  un fuego de madera de roble,  y si se extinguía los encargados de mantenerlo vivo pagaban la negligencia con sus vidas. Como en Grecia Zeus,  y en Roma Júpiter,  Perum fue el dios principal de los eslavos.

 

            La principal deidad de los lituanos fue Perkunas o Perkuns,  dios del trueno y el relámpago también. A él consagraban los bosques,  y en ellos mantenían igualmente fuegos sagrados con maderas de roble. A los robles hacían sacrificios para obtener buenas cosechas,  mientas las mujeres preferían los tilos,  de donde se deduce que consideraban macho al roble y hembra al tilo. En tiempos de sequía sacrificaban a Perkunas una novilla negra,  un macho cabrío negro y un gallo negro,  dando tres vueltas alrededor del fuego con tazones de cerveza que arrojaban a las llamas,  mientras rezaban para que el dios enviara la lluvia. Perkunas fue también,  por tanto,  el dios principal de los lituanos.

 

            De donde se deduce que el dios del roble,  del trueno y de la lluvia,  con uno u otro nombre,  fue la principal deidad de los arios.

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Publicado Thursday 25 de September de 2003

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