|
|
Monografias | Violencia en las instituciones escolaresViolencia en las instituciones escolaresResumen: Observación de la reunión, de preescolar, entre maestros y padres sobre el tema "Violencia en las aulas". Observación de segundo grado. Entrevista a la psicóloga Cecilia Augsburgr. Entrevista a la psicopedagoga del colegio "San Antonio María Gianelli", María del Hueto López. Planteo del problema Bibliografía PLANTEO DEL PROBLEMA: Lo que nos impulsó a investigar esta problemática fue cuestionarnos qué hay detrás de un niño que pega, insulta, amenaza. ¿Hay alguien que se adjudique la responsabilidad de esta problemática, o nadie se hace cargo de ésta? ¿Cuál es el límite en la intervención de la Institución y los docentes? ¿Cuál es la respuesta que ofrecen los padres? Tanto la declinación de las autoridades tradicionales (el docente, los padres) como la desvalorización de la palabra como límite ¿pueden ser causantes de que la violencia se acreciente día a día? ¿Cuáles son las soluciones que aporta la Institución y sus educadores como formadores de un sujeto social en desarrollo? RECORTE DEL TEMA: VIOLENCIA EN EL ESTABLECIMIENTO ESCOLAR "SAN ANTONIO MARÍA GIANELLI" SITUADO EN LA CIUDAD DE ROSARIO EN NIÑOS DE SEGUNDO GRADO. OBJETIVO INICIAL: Comprender los motivos que desencadenan la violencia en los niños del ciclo lectivo en la E. G. B. MARCO TEÓRICO: Institución: En el proceso de construcción de la cultura, las sociedades van fijando ciertas pautas que prescriben comportamientos mas o menos estables. A estos conjuntos organizados de modos de actuar e ideas asociadas a ellos, que sobrevive a los individuos, la sociología denomina Instituciones. Según el sociólogo estadounidense Talcott Parsons, dentro de las Instituciones pueden distinguirse dos niveles o formas de analizar una misma realidad: Las Instituciones pueden ser analizadas desde estas dos perspectivas. Así, se habla de Institución escolar como colectividad organizada que persigue ciertos fines y como conjunto de normas que regulan la actividad educativa. (Santillana, formación ética y ciudadana). Escuela Pública: La "escuela" emergió en los siglos XV y XVI sobre la base de las instituciones medievales y es a partir de los siglos XVIII y XIX que comienza a ser objetivado el vínculo entre la educación de los pueblos y la sociedad en su conjunto. Los procesos de transmisión de saberes a los que estamos acostumbrados tienen lugar en instituciones, y es por ello que muchas de sus propiedades se revelan como naturales y ahistóricas. Interpretamos que las características de la escuela (gratuita, obligatoria, y laica) no escapan a dicho fenómeno institucional. Según las palabras de Cullen "la escuela es escuela del saber y de los conocimientos", también seculariza la producción, distribución y apropiación de éstos "...definiéndose a sí misma como espacio público, dando a los saberes y conocimientos universalidad, criticidad, comunicabilidad y, como tal, tiene significación social". Entre las diferentes denuncias de este pensador de la educación, rescatamos la siguiente: "La pérdida de significación social tiene que ver con una crisis de lo público como criterio de legitimación social de la circulación de saberes". De esta forma se sigue que la "enseñanza" entendida como práctica social, logra desmitificar los procesos de transmisión y distribución de los saberes y conocimientos alienándola de los "templos del saber" y despojándola de la búsqueda de "esencias". Cullen nos habla de tres crisis que invisten a la educación de nuestros días, la crisis de lo público en los saberes, la crisis de lo histórico en la enseñanza y la crisis de lo lúdico en el aprendizaje. Con respecto a la primera,"... mientras la escuela siga pensándose como templo de saber, como ámbito para captar esencias o construir representaciones objetivas de la realidad, se desfasará de su significación social. Porque el saber es hoy la simulación virtual de la realidad y quien conoce es un sujeto ampliado para imaginar posibles". Según el autor la escuela es el lugar donde los saberes se hacen públicos, y es por ello que es también en ella donde se sintomatiza la crisis. Para este pensador la llamada resignificación social de la escuela pasa por la vigencia de lo público, refiriéndose a saberes que sean orientados para todos sin restricciones ni jerarquías, y sin expoliaciones de saberes previos. La crisis de lo histórico en la enseñanza nos recuerda que la escuela es una práctica social concebida como uniformadora (universalidad sin restricciones) pero también homogeneizadora (universalidad que supone despojo de saberes previos). Según este autor una de las maneras de atender a estas problemáticas es denunciando que la escuela perdió su significación social porque la enseñanza se normalizó, y puede recupera su significación cuando logra dialectizar la normalización del saber con las innovaciones. (En ese juego de oposiciones que se da lugar en los aspectos transformadores y conservadores de la institución escolar). Tomando las palabras del autor debemos pensar la institución escolar como una vigencia de lo público: como espacio social del conocimiento, como vigencia de lo histórico: en la práctica social de la enseñanza y como vigencia de lo lúdico: en el tiempo de aprendizaje. Entendemos que educar en el sentido pleno de la palabra, implica dos operaciones que, aunque distintas, se entrelazan en una simbiosis que apunta a lo que queda del sueño moderno, es decir, una sociedad que progresa linealmente al tercer estadio de la humanidad, el "positivo". Un primer objetivo es el "instrumental", que en líneas generales intenta que los educandos se hagan acreedores de conocimientos considerados como útiles y válidos. Un segundo objetivo es el de formar un "sujeto" civil, social, moralizado, adaptado, y capaz de desenvolverse humanamente en las complejas redes sociales. Las hipótesis de Freud muestran que lo que está en el corazón de esta tendencia a la violencia, ya sea la discordancia entre la pulsión de vida (eros) y de su feroz adversario, la pulsión de muerte(tánatos), revelan la discordia siempre activaen el interior del ser hablante, o sea su división irreductible producto del hecho de su sumisión al lenguaje, lo que no se logra sin hacerle sufrir al sujeto una pérdida que es de donde se origina la violencia. La dificultad de la discordia freudiana se percibe desde el momento en que se nos hace notar el malestar que encuentra el sujeto en la civilización cuando quiere de manera idealista y moralista sostener el Eros, según la fórmula "amarás a tu prójimo, como a ti mismo". El hombre está, en efecto, tentado de satisfacer su necesidad de agresión a expensas de su prójimo. La civilización debe poner todo lo que tiene para limitar la agresividad y el odio y para reducir sus manifestaciones con la ayuda de reacciones psíquicas de orden ético. Freud decía que el niño se ve obligado a deponer su actitud hostil y a adquirir, identificándose a los demás niños, un sentimiento colectivo y de comunidad por haber depuesto la idea de ser privilegiado, reclamando un trato igualitario para todos.(Beatriz Udeño, cuadernos del CIEN). Debemos considerar que estamos en una época de declinación de las instituciones tradicionales y que el valor de la palabra está decayendo como límite y tratamiento de la acción. Por lo tanto, en un mundo donde la palabra amenaza con tener cada vez menos sentido, resuena en una menor capacidad de "lazos de convivencia" y en un aumento de las acciones violentas, incluso de las sanciones. Agresividad: El marco teórico que hemos decidido utilizar para abordar el concepto de "agresividad", comprende autores como Sigmund Freudy Jaques Lacan. El "Diccionario de Psicoanálisis" de J. Laplanche y J.B. Pontalis define la agresividad en Freud como "El conjunto de tendencias que se actualizan en conductas reales o fantasmáticas, dirigidas a dañar al otro, a destruirlo, a contrariarlo, a humillarlo, etc. El psicoanálisis ha concedido una gran importancia a la agresividad, señalando que actúa precozmente en el desarrollo del sujeto. Esta evolución de las ideas ha culminado en el intento de buscar para la agresividad un substrato pulsional único y fundamental en el concepto de pulsión de muerte." Freud, en su carta a Einstein, sitúa la existencia de una "pulsión de odio" en el hombre y argumenta que es en vano intentar suprimir tales inclinaciones y propone "desviarlas" de su fin. ("El Porqué de la Guerra"). La siguiente cita: "Homo homini lupus" (Baltazar Gracián. "El Criticón", significa "El hombre es un lobo para el hombre", y es tomada por Freud y Lacan en sus diferentes escritos. En "Función del psicoanálisis en criminología", Lacan expone que no se debe suponer en el hombre una disposición natural y biológica para el advenimiento de la agresividad y de la violencia. Konrad Lorenz, en su libro "La Agresión", sitúa que si el lobo mata es para sobrevivir, para alimentarse. Por el contrario, la ferocidad del hombre no esta a favor de la vida, sino en contra de sí mismo y de todas las especies. Esta es una temática que adquiere un papel central en las producciones lacanianas que van desde el periodo de 1936 hasta 1950, y su concepción es fuertemente solidaria con Freud. Sostiene que la agresividad está presente en actos aparentemente afectuosos como en actos violentos, para articular dicha afirmación se sitúa desde el concepto de ambivalencia de Freud. En su ya consagrada teoría tripartita de los registros - Real, Simbólico, Imaginario - Lacan sitúa la agresividad en la relación dual entre el Yo y el semejante. En el "Estadio del espejo" el infante - de seis meses a dieciocho - ve su reflejo en el espejo como una totalidad, como una guestalt , como una ilusión de unidad propia del plano de lo imaginario. Esta imagen que el espejo le devuelve hace contraste con sus aferencias propioceptivas, con sus sensaciones de "cuerpo fragmentado", con la falta de maduración psicomotriz de su cuerpo real. Esta tensión entre estos dos polos es experimentada como agresiva, puesto que la "completud" de la imagen especular es amenazada por la desintegración y la fragmentación. Esta tensión se resuelve al identificarse con la imagen especular, esto es la llamada identificación primaria que abre las puertas de lo imaginario y da nacimiento al Yo Ideal. Sin embargo, podemos introducir cierta relación ambivalente es este proceso, dado que también existe un componente erótico que es la atracción que ejerce tanto esa imagen, como la que nos devuelven los otros. Para poder ilustrar cual es la acepción que compartimos del concepto de agresividad, hemos optado por citar directamente a estos autores. "La verdad oculta tras de todo esto, que negaríamos de buen grado, es la de que el hombre no es una criatura tierna y necesitada de amor, que sólo osaría defenderse si se le atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena porción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad, para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, martirizarlo y matarlo." (Sigmund Freud. "El malestar en la cultura"). "La existencia de tales tendencias agresivas, que podemos percibir en nosotros mismos y cuya existencia suponemos con toda razón en el prójimo, es el factor que perturba nuestra relación con los semejantes, imponiendo a la cultura tal despliegue de preceptos. Debido a esta primordial hostilidad entre los hombres, la sociedad civilizada se ve constantemente al borde de la desintegración. El interés que ofrece la comunidad de trabajo no bastaría para mantener su cohesión, pues las pasiones instintivas son más poderosas que los intereses racionales. La cultura se ve obligada a realizar múltiples esfuerzos para poner barreras a las tendencias agresivas del hombre, para dominar sus manifestaciones mediante formaciones reactivas psíquicas. De ahí, pues, ese despliegue de métodos destinados a que los hombres se identifiquen y entablen vínculos amorosos coartados en su fin; de ahí las restricciones de la vida sexual, y de ahí también el precepto ideal de amar al prójimo como a sí mismo, precepto que efectivamente se justifica, porque ningún otro es, como él, tan contrario y antagónico a la primitiva naturaleza humana" (Sigmund Freud. "El Malestar en la cultura"). Entrando en el plano de la agresividad y del niño tanto Freud como Lacan, han de coincidir en que el niño se ha vuelto un objeto de abuso. (Tanto de autoridad, como de violencia y de sexo). Por su lado, Freud, enuncia que si los niños eran tratados como "Tabú", era para protegerlos de esas tendencias agresivas, pero de todas formas eso no ha de ser un garante que asegure que esa veneración - "His Majesty the Baby" - se transforme en su contrario. Encontramos el denominador común de la ambivalencia, ese vinculo que se aferra tanto al amor como al odio y que no escapa a la realidad situacional de los niños de hoy. OBSERVACIÓN DE LA REUNIÓN, DE PREESCOLAR, ENTRE MAESTROS Y PADRES SOBRE EL TEMA "VIOLENCIA EN LAS AULAS" Introducción: Para dirigirnos al establecimiento "Gianelli" donde realizamos la mencionada observación debimos atravesar primero la escuela privada el "Huerto", de la que la primera depende. Es notable la diferencia tanto de la disposición estructural como el nivel socioeconómico de los alumnos que concurren a una u otra. Por ejemplo, en cuanto al espacio, el patio del Huerto es muchísimo más grande que el del Gianelli, debiendo los alumnos de éste último turnarse para salir a jugar en el recreo, por no tener la capacidad de albergar a todos en el mismo. Mientras esperábamos que la reunión de preescolar tuviera comienzo, aguardamos en el patio donde pudimos observar a los niños jugando en el recreo. Nos llamó poderosamente la atención la manera en que los chicos "jugaban", ya que corrían exitadísimos golpeándose unos a otros e insultándose. Fue inevitable que comparásemos nuestros juegos, cuando concurríamos a la escuela primaria, con esta nueva forma que los niños llamaban "jugar". Notamos que el "elástico", la "rayuela" estaban ausentes en ese patio, y que formaban parte de nuestro recuerdo, un recuerdo que parecía muy lejano; pero que aunque no había transcurrido tanto tiempo desde entonces, habían sido desplazados por éstos otros. Entonces, concluimos que los tiempos habían cambiado, que eran otros y con ello la sociedad. Después de unos minutos, se nos acercaron algunas docentes que nos preguntaron el motivo de nuestra visita, al comentarles, enseguida comenzaron a señalarnos a los "chicos violentos", dándonos sus nombres acompañados de sus historias familiares, relatándonos los episodios de los cuales, aquellos habrían sido más que protagonistas, culpables. Terminado el recreo, nos acompañaron hasta el aula donde la reunión tendría lugar. Los padres empezaron a llegar, y por último lo hizo la directora, quien comunicó que el año entrante se dictaría en la institución una escuela para adultos, es decir para aquellos padres u otros familiares que no hayan finalizado la primaria o la secundaria, o simplemente para quienes quisieran repasar los contenidos de las mismas, todo esto sin costo alguno y con la mayor discreción posible. Ya que comentó que algunos padres se angustiaban por no poder acompañar a sus hijos en el proceso de aprendizaje, al no tener los conocimientos suficientes para hacerlo. Luego las maestras dieron los detalles para la fiesta de fin de año, la fecha de ésta dependía de la del Huerto, debido a que se llevaría a cabo en las instalaciones de la misma. Era evidente el esfuerzo de las maestras por minimizar los costos de los trajes que los niños utilizarían en dicha fiesta. A continuación para dar comienzo a la reunión, la directora leyó un poema, y luego de un breve resumen acerca de la situación por la que está atravesando el país, le pidió a los padres que tratasen de mantener al margen a los niños de los problemas que eran asunto de los mayores. Y que si tenían algún problema con ella o con las docentes que era con ellas con quienes debían hablar y no con los pequeños, ya que los mismos podrían angustiarse mucho por ser tanto la madre como la maestra sus primeros objetos de amor. Al finalizar de hablar la directora abandonó el aula, y a cargo de ésta quedaron las maestras, quienes comenzaron a dialogar sobre el problema que era motivo de dicho encuentro la "violencia en la escuela". Respecto a ésta, enunciaron que se hacía más frecuente y que los insultos eran cada vez más graves, y que de algún lado los niños los aprendían. A lo que los padres respondieron, que la "televisión" era la principal responsable, que los dibujos animados eran cada vez más violentos. Y que los chicos llegaban de la escuela exitadísimos. Las maestras finalizaron la reunión, pidiéndoles a los padres que conversaran con sus hijos acerca de esta problemática. Luego que los padres se retiraron, realizamos con las maestras Gabriela Barón y Alejandra Nicolosi una entrevista acerca del tema que nos ocupaba. - ¿ Qué tipo de violencia se da en las aulas? - Física y psíquica, los chicos maltratados maltratan a los demás. Hay dos casos de chicos golpeados. - ¿ Qué hace la institución frente a esto? - Tenemos una psicopedagoga que nos orienta, puntualiza los casos y realiza entrevistas, y de acuerdo con el problema, los deriva a un psicólogo, psiquiatra o fonoudiólogo. La directora escucha, deriva, les pide a los padres los estudios, y éstos no los traen por que son dejados. La escuela es un depósito de chicos, muchos padres son policías y ni los vemos. - ¿ Sufrieron algún tipo de agresión? - Sí, verbal por parte de los padres, insultos sin motivo alguno. Hay chicos que inventan cosas sobre nosotras y los padres reaccionan frente a ello. En una ocasión una alumna me dijo: "A mi mamá, mi papá la agarró del cogote y la quiso ahogar en la bañera". Yo pensé que era una mentira de la nena, viste que por ahí los chicos fantasean, pero cuando vi a la madre tenía moretones en los brazos. Cuando le pregunté que le había sucedido, me contó que su marido le pegaba. Enseguida le pregunté, ¿Cómo puede ser que te dejes pegar de ésta manera?, a lo que respondió " no me queda otra, no tengo trabajo ni estudios, me aguanto por mis hijos". - ¿ No pensaste en intervenir? - Realmente si, pero estamos desprotegidos por la escuela, el ministerio, no nos respalda, no se hacen cargo. De esto debería encargarse un asistente social. Y que la escuela privada contiene y la pública no. - ¿ Cuáles cree que son los disparadores? - Hoy en día los chicos se enteran de todos los problemas de los padres, de la falta de trabajo, etc. Los chicos con violencia familiar la trasladan aquí, los chicos no tienen hábitos de higiene, de alimentación, no tienen internalizado el horario escolar. La posición de los padres es cómoda, se desligan de la educación, quiere que nosotros los eduquemos. - ¿ Qué propuestas aportarías para solucionar este problema? - Por el momento en la escuela hacemos charlas manejadas por la directora, y el otro día una doctora midió y peso a los chicos. - ¿ La desatención de los padres puede contribuir en los actos violentos de los chicos? - Sí, son pocos los padres que se preocupan por sus hijos, de 300 sólo 100 están protegidos, para que tengas una idea. - ¿ Ha habido un aumento de los casos de violencia en la actualidad, respecto a años anteriores? - Sí, por supuesto. Antes el agredir era sin querer, ahora juegan a agredirse, es mutua. Tengo que dirigir para que no se peleen. Esta generación es el resultado de muchos cambios que nos imponen, no preocuparse, no prevenir, es la época "light". Hay que tener en cuenta que las madres son cada vez más jóvenes, y hay muchas madres solteras. OBSERVACIÓN DE SEGUNDO GRADO: INTRODUCCIÓN: Apenas llegamos a la escuela era más que evidente que los niños se encontraban en las aulas, ya que a diferencia de la primera vez que concurrimos, el silencio predominaba en la misma. Nos dirigimos a la dirección, donde la directora del establecimiento, Ana María Di Giura, se encontraba en presencia de un niño. Momentos más tarde, nos enteramos que ese niño es el famoso "Damián", quien no adquirió esa fama precisamente por su "intachable conducta", sino todo lo contrario. El motivo de su visita a la dirección, lugar que le es más que familiar por concurrir a la misma frecuentemente, es por haber golpeado a uno de sus compañeros. Uno de nosotros pudo presenciar dicha conversación, en la cual Damián decía: -"Yo vengo a estudiar y no a estar en la dirección", a lo que la directora preguntó - "Entonces, ¿porqué le pegás a tus compañeros y a la maestra?, él contestó -"No sé", y la directora preguntó -¿Desayunaste, almorzaste? -"Sí", respondió él. -¿Tu mamá te pegó? , No. Damián es un nene de ocho años, que según lo que nos informaron su madre es una ex - policía, ex precisamente porque la jubilaron de la fuerza policial por razones psiquiátricas. Aparte de Damián concurren a la escuela dos hermanitos más, con problemas de conducta también. Fue él quien nos llevó hasta el aula de segundo grado, donde esta observación sería llevada a cabo. La maestra nos presentó como "las seños", notamos tanto él como el resto de sus compañeros una cierta intriga por el motivo de nuestra presencia en el aula. Nos sentamos en la parte de atrás de la misma. La maestra les estaba enseñando la multiplicación, las tablas, todos participaban a excepción de Damián que no realizaba los ejercicios, estaba distraído y nos miraba. Luego comenzó a decir insultos irrepetibles y poco frecuentes en niños de su edad, junto con su compañero de banco. Está parado sobre el banco constantemente y distrae a su compañero, Franco, quien pinchó con un lápiz la nariz a Damián, que al gritar la maestra lo retó diciéndole "Esa no es forma de jugar, esperá hasta el recreo, a lo que él respondió "No, porque falta mucho para el recreo". A los minutos eructó, la maestra le dijo "¿Querés que me enoje?, y él contestó "Enojate si querés", a lo que ella respondió "Me parece que vas a venir a la reunión conmigo y te vas a sentar al lado de tu mamá". "No porque mi mamá no viene", fue su respuesta. Luego la maestra se retiró porque debía concurrir a la reunión de padres, a cargo del grado quedó una practicante, que saturó de actividades a los chicos. Damián continuamente quiere llamar la atención, para lograrlo eructa nuevamente, y dice "El otro día estaban todos con armas, esposas, granadas, bombas, cuchillas", y vuelve a insultar. Cuando la maestra lo reta, llama a su amigo para que presencie ese momento. Franco, su compañero de banco, ríe porque sus pares se equivocaron al realizar un ejercicio. Damián grita "No tengo ganas de hacer nada", unos instantes más tarde, "Mi mamá toma cerveza y vino con naranja". A la reemplazante le resultó un poco difícil controlar a los chicos, ya que éstos corrían de un lado a otro. Al ver esto, Damián ordenó y amenazó a sus compañeritos para que se sienten, y si no le obedecían los golpearía. Minutos más tarde llegó la bibliotecaria para ayudar a mantener un poco el orden, se sentó junto a Damián; quien cuando la "seño" preguntó cuanto era 2x4, contestó 12. Y la maestra le dice "Damián no confundas a tus compañeros", a lo que él responde "Yo creí que era así". Luego pasó al pizarrón por voluntad propia, y realizó el ejercicio correctamente, cuando regresó a su lugar se paraba arriba del banco, no se quedó más de dos minutos sentado durante el transcurso de la clase. Una niña nos trajo su cuaderno para que lo observáramos, Damián al presenciar este hecho hizo lo mismo. Luego golpeó en la cabeza a uno de sus compañeros, tiró a otro al suelo y eructó nuevamente por tercera vez. Frente a esto, la maestra le dijo "Éste no es el lugar para eructar", a lo que él responde "¿Cuál es el lugar para eructar? Una de las nenas respecto de Damián nos comentó "No lleva a corregir las cosas, nos pega a todos". La bibliotecaria dice "Con el desorden no se puede aprender, el silencio es salud". Damián le pide que le copie en su cuaderno y luego se sienta al lado nuestro. La señora antes mencionada agrega "El amor va salvar al mundo, hay que ser cortés en la vida". Y nos dice "La figura del maestro se ha desvalorizado, y si estos niños no tienen límites en algún lugar hay que ponérselos, este chico Damián es hiperactivo y debería estar en tratamiento". Cuando le preguntamos a Damián por su edad y por su familia nos mintió. Al sonar el timbre, que enunciaba el comienzo del recreo, los chicos corrieron hacia el patio, en donde jugaron tirándose hacia el piso bruscamente. Al finalizar éste, cuando subían para dirigirse hacia el aula, Damián arrebató la cartera, que una de nosotras llevaba y la arrojó por las escaleras. La bibliotecaria, ante este episodio, le dijo "Damián eso no se hace, los hombres deben ser caballeros", a lo que él responde "Yo no soy un hombre, soy un nene". Cuando llegamos al salón, anunciamos que nos retiraríamos y los niños no pedían que nos quedáramos un poco más, mientras que nos abrazaban y nos saludaban, y esta vez Damián no fue la excepción. Nos sorprendió y emocionó muchísimo lo afectuosos que resultaron ser estos niños. ENTREVISTA A LA PSICÓLOGA CECILIA AUGSBURGR -¿Cuáles son sus puntos de contacto con la violencia escolar y desde que lugar puede opinar? - Yo soy psicóloga, he hecho una especialización en educación y trabajo en la docencia en la facultad en una cátedra que se llama psicología educativa. Allí uno de los problemas en el análisis específico del área de la educación es la violencia, se trabaja y se aborda controlada por la práctica institucional. -¿Qué entiende usted por violencia? - Me parece que en general es difícil plantearse un concepto de violencia. Lo entiendo como el uso, el ejercicio de poder como mecanismo de dominación, de sometimiento de otro o de otros eludiendo que el otro también es una persona que puede manifestar sus deseos, su voluntad, reaccionar. Esto me parece que es la violencia en sentido más genérico, ese uso indiscriminado de poder. -¿Cuáles son los indicios que puede ver en chicos con características violentas? -A veces son características fenoménicas, lo que pasa es que ustedes me hacen una pregunta en la que dan por supuesto que yo puedo adjetivar a un niño como violento. En las características que yo pienso el problema, hacen que en general yo tome distancia de esa posición, es obvio que en el sentido común, qué hace que un niño pueda ser adjetivado como violento, que pegue, que conteste, que se mueva en exceso, que no respete normas, que grite. Pero esto te lo puedo decir hacia cualquier persona violenta. Me parece que no hay que adjetivar a un chico como violento en el ámbito escolar. Mi punto de partida en el trabajo es distinto, en general, ese es el modo como se expresa en la escuela el pedido. Tenemos uno, dos, diez o veinte niños violentos que no sabemos qué hacer con esos chicos. Yo prefiero pensarlo en una perspectiva institucional y pensar que los sujetos son moldeados y producidos en el interior de las instituciones. -¿Cuál es la manera de proceder suya dentro de la institución? - Ante la presencia de los llamados niños violentos yo, en general, les propongo primero que me describan qué es lo que pasa, que te describan con sus palabras, que sean lo más elocuentes posibles, cuáles son las situaciones que se dan, en qué contexto se dan, qué explicaciones ellos le encuentran, a quienes involucran en esas situaciones, cómo las resuelven ellos, quién te hace el pedido. Me parece que eso va abriendo a una contextualización del problema a pensar qué involucramiento institucional hay, qué involucramiento de la familia. Si lo pienso, pienso que cualquier situación de violencia, cualquier episodio solo puede ser pensado y explicado en el marco de un funcionamiento y una dinámica institucional en la cual se origina, no centrado sobre los individuos, ni con explicaciones de carácter individual. Yo no trato a los chicos, hago siempre un abordaje de carácter institucional y grupal. Puede haber situaciones en las que a lo mejor hace falta un trabajo individual, en ese caso se les sugiere una derivación o un trabajo específico. Puedo dar un ejemplo: en una escuela media donde se nos consulto porque había un chico que, a juicio de la dirección de ésta, se drogaba y eso se traducía en situaciones de violencia, pérdida de control. Se pensaba que el chico podía estar yendo drogado a la escuela. Nosotros indagamos cómo se producía eso, en que situaciones eso había pasado, cómo había sido visible para la escuela y qué respuesta estaría dando la institución, la que planteaba una sanción que significaba la expulsión del chico. Ya habían intervenido con apercibimientos previos que no habían modificado esta situación. Nosotros trabajamos eso, lo que significaba introducir una respuesta violenta a una situación en la que ellos juzgaban como violenta. Lo que hicimos fue problematizar esa situación y los mecanismos con los que la institución responde frente a esa situación. Eso derivó, fue interesante porque no siempre en las instituciones hay mas o menos permeabilidad para involucrase, digamos, lo que nosotros apuntábamos era a involucrar al conjunto de compañeros, de padres y dirección en el problema. No a decir el problema lo tiene ese nene, ese chiquito es el que se droga, decir bueno, qué tenemos que ver nosotros con este problema y que podemos hacer. Ese fue un trabajo muy lindo de las experiencias que tuve, ya que se resolvió muy bien, no siempre sucede así. Lo que nosotros trabajamos es la necesidad de cuidado que requería ese chico, es decir, cómo la escuela respondía de modo inverso a lo que el chico necesitaba. Visualizarlo con relación a sus relativos rasgos de fragilidad que hacían que todos debamos poner énfasis en el cuidado de él. Entonces se comunicó a los padres, porque la dirección flexibilizó su posición, pero había una fuerza bastante importante de los padres de los demás chicos que lo veían como la oveja negra que podía contagiar a los demás. Siempre se tiende a expulsar, y así van pasando los chicos, porque siempre encontrás a quien expulsar, siempre alguien se hace cargo de ocupar ese lugar. Esta es un poco la idea de que la institución va moldeando a los sujetos, y los sujetos también nos advenimos a ocupar ese lugar, hay cuestiones subjetivas que intervienen allí que no podemos desconocer, el problema es si nosotros pretendemos que todo el análisis se reduce a la subjetividad de ese joven. Esto derivó en la construcción con los padres de un reglamento de convivencia escolar, luego eso se trasladó a los adolescentes, porque la fuerza de exclusión venía de los padres no de los compañeros. Generar mecanismos de convivencia que permitieran cuidar a aquellos que no pueden cuidar de sí, entonces, cómo captar ese chico en función de integración, cómo reforzar sus lazos sociales de amistad con sus pares. Esto fue resultado también de intervención profesional. Esto, así como yo les digo, pasa también cuando hay una jovencita embarazada en la escuela y ésta decide expulsarla, pasa con el chico que no aprende, con el que pega. Seguramente, yo no desconozco que el niño grita, pega o dice malas palabras, el tema es cómo se produce y cómo institucionalmente se significa eso. Ahí es donde digo yo me hago cargo de esta cuestión, de aceptar esta designación de que el niño es violento. Pero veamos cómo son evaluados los chicos, cómo son contenidos en la escuela, cómo se da el espacio del aula, qué mecanismo de convivencia. Qué pasa con ese chico que es violento ahí, por qué es violento en el patio, si es siempre violento. Pensarlo como un síntoma institucional que se encarna en personas. -¿Qué hay detrás de un niño que pega, insulta o amenaza? - En verdad hay una idea previa a que la violencia está ligada a situaciones económicas y yo discrepo con eso. No creo que la violencia sea un patrimonio de los pobres, me parece que hay distintas formas de violencia, algunas simbólicas, otras físicas, pero que una no la hace mejor que a otra. Si nosotros entendemos que la violencia es la agresión física, bueno a lo mejor eso es expresión de un grupo social, hay otros grupos que presentan situaciones de violencia de otro modo, entonces también depende de cómo los significamos nosotros, qué entendemos por situación violenta. A mi juicio, ideológicamente, pienso que la beneficencia es una forma de hacer violencia, es una forma violenta de relación social. Yo le doy a otro lo que a mí me sobra. El tema es que la violencia es una construcción cultural, esto es lo que quiero decirles, qué se significa cómo violento y qué no depende de nuestros marcos valorativos, que pueden ser religiosos, ideológicos, sociales. Pero es un marco valorativo, entonces es un punto importante para trabajar, qué decodifico como violento y qué no. Si yo hace mucho que no voy a una escuela cuando llego al patio de cualquiera digo, estos chicos se están matando pero son juegos habituales para la maestra. Nosotros también tenemos que ser respetuosos de las valoraciones de las personas con las que trabajamos, no se trata de imponer nuestros valores, pero sí se trata de tener capacidad de analizar qué valoración está haciendo la institución para ver en qué punto eso entra en conflicto. En general, las instituciones concentran las situaciones de violencia en un sector, en algún turno, la dinámica institucional es muy eficaz en la producción de eso. Con los chicos repetidores forman un grado y lógicamente a ese grado le meten presión y lo comprimen; seguramente van a saltar niveles de conflictividad mucho más alto que si vos repartís los espacios de sostenimiento sobre diversos sectores. Cuando nosotros miramos en términos fenoménicos conductas, porque el pegar, el agredir no son mas que conductas, podemos hacer un análisis absolutamente conductista y entonces trabajamos sobre aquel que ejecutó esa conducta mal, ese es un enfoque. En mi perspectiva eso es insuficiente, a mí me parece que hay que pensar esos episodios en el marco de dinámicas institucionales, y ahí entra en juego todo, qué sucede con esos docentes, por qué fueron elegidos para trabajar allí y no en otro lado, cómo son adjetivados esos chicos y vistos por sus pares, cómo se ven ellos mismos. A mí me parece que no se puede separar la violencia del aula, de la dinámica institucional, de las condiciones actuales; el aula vendría a ser lo visible de una situación que es mucho más amplia. -¿Qué hay detrás de una institución? - Normativas institucionales, lo que nosotros denominamos como lo instituído, en relación de que trasciende al establecimiento mismo. Hay elementos de carácter religioso que intervienen sobre el funcionamiento escolar, situaciones económicas, políticas y sociales que atraviesan a los grupos familiares, si trabajan, cuáles son sus recursos económicos, simbólicos, culturales, recreativos, si siguen yendo al club o no pueden pagarlo más, si se quedan solos porque los padres trabajan y comen lo que pueden. Hay condiciones de regulación del espacio familiar y del espacio social que están por fuera de la escuela y que son más amplios y que la escuela no puede desconocer. Condiciones contractuales de los docentes, que tienen que ver con sus horas de trabajo, con su salario, que nos torna mas o menos dispuesto para enseñar. Cómo trabaja la escuela la realidad externa, cómo colabora en introducirla y saber que esa realidad existe. Siempre va a haber niños que no se avengan a los mecanismos institucionales, me parece que hay que pensar en enfoques preventivos, no asistenciales, dispositivos grupales, institucionales que se antepongan a la emergencia del problema, que después se aparece como consecuencia individual que puede ser muy seria. -¿Qué piensa referido a los casos de violencia donde los chicos apuñalan a sus maestras? - Me parece que la gente se está apuñalando entre sí en todos lados, no veo por qué no habría de pasar dentro de una escuela. ENTREVISTA A LA PSICOPEDAGOGA DEL COLEGIO " SAN ANTONIO MARÍA GIANELLI", MARÍA DEL HUETO LÓPEZ -¿Qué entiende usted por violencia? - Podemos usar algunos sinónimos que se notan en la vida cotidiana, agresividad. Yo hace años que trabajo en escuelas, y no son lo mismo las situaciones que se generan ahora con las que se generaban antes. Se nota que hay un incremento de violencia. Yo creo que la violencia pertenece a conductas desajustadas, provocadas por otros desajustes. Cuando uno observa concretamente en la vida cotidiana donde se ve muchísimo la agresión en los chicos. El tipo de agresión que se amenaza hoy a nivel de vida cotidiana, es muy significativo en el trato no solo dentro de la escuela sino en el trato de todos lados. Los tipos de relación personal están muy impregnados de agresión, creo que tiene que ver que nosotros, los seres humanos, estamos violentados por otras cosas y no estamos contenidos los adultos en esta sociedad y de repente aparecen los chicos como muy agresivos. Hay todo un sistema de convivencia que es lo que fomenta y provoca esa agresividad, es decir, la agresión es un ingrediente de la vida normal, digamos, el ser humano tiene que tener un cierto ingrediente para sobrevivir, un límite de agresión y por eso a la persona no se la puede rotular de perverso, por supuesto incide en lo singular, no todas las estructuras son iguales, pero que hay un contexto que favorece, no me cabe ninguna duda. Todo lo problemático que se ha generado a partir de la tecnología del conocimiento. Yo creo que todo el avance científico es un poco generador de todo esto, porque es como que hubo un avance muy grande en esos aspectos y la humanidad no ha progresado a la par, en otras cuestiones que pueden equilibrar, como son valores, como son las vivencias éticas, que son cuestiones que quedaron olvidadas. -¿Cómo ve esta agresión de los chicos a los profesores? - Yo pienso que los chicos se atreven a más cosas que antes porque se vive en clima de mayor libertad, tienen otros tratos con los padres y de hecho lo van a tener con los adultos de la escuela. Yo creo que la escuela puede hacer una mirada de que los chicos están pasando una etapa adolescente, y están buscando un límite, lo que sucede, es que en la casa no hay limites, los mismos padres consultan y preguntan que decirles. Antes es como que la familia tenía respuestas claras a algunos casos, o por los menos había decisiones tomadas basadas en principios, en tradiciones. Pero en este momento es como que la familia es un barco a la deriva, si hay familia, hoy está mayormente desintegrada y por allí de pronto, los niños son muy chicos para enfrentar situaciones solos, aceptar que los padres no están juntos, y además algunos padres no pueden mantenerlos, se van a vivir con los abuelos, tíos. Hay casos patéticos de abandono, pero primeramente los adultos pasaron por ese abandono. Para mí es fundamental poder lograr un poco la presencia de valores pero es complejo. - ¿Pensás que esta crisis que vive el país tiene mucho que ver? - Creo que tiene que ver con la crisis económica mundial, no sólo argentina, que hay poca capacitación en la gente y también poca educación en la gente común. No estamos preparados para esto. - ¿Cómo actúa la escuela cuando se presentan casos violentos? - En general la modalidad es la misma que cuando se trabajan otras problemáticas. Por supuesto tampoco hay montado todo un personal para lograr un excelente resultado ante estos casos. Se trata de conectarse con la familia, incluso se hacen derivaciones, consultas. Cuando se consulta a un profesional de afuera de la institución, tratamos de mantenernos en contacto con ellos, armar una red de contención para el chico y para la familia. Hay un caso bastante complejo con un chiquito y una mamá, ésta ha hecho todos los intentos de venir a las entrevistas, de participar del seguimiento que se hace en la escuela. Pero a la par no es gente que pueda decir voy a recurrir a profesionales. En este caso hemos consultado a la supervisión del Ministerio, se está haciendo un seguimiento conjuntamente entre la escuela, la familia y el Ministerio. Esta escuela se caracteriza por ser muy contenedora, esto es lo que percibe uno cuando hace las entrevistas de ingreso. En el caso de este nene, yo le planteé a la mamá como profesional que creía que ese nene por circunstancias familiares, por ser en su casa mayoría de mujeres, le dije por qué no cambiarlo a un colegio donde sean más hombres que mujeres, no como se da en nuestra institución, por ahí se va a sentir más a la par, va a encontrar figuras de referencia más acorde a lo que él necesita, un poco para equilibrar ya que su padre está ausente. - ¿Cómo se manifiesta esa violencia? - Con muchísima violencia, primero con los compañeros y ahora con la maestra. Los maestros están my preocupados y buscan ayuda en la dirección. - ¿Qué hay detrás de un chico violento? - Yo le he dicho a la mamá que algo nos quiere decir, porque algo le está pasando. Nosotros también evaluamos que este nene tiene problemas auditivos, por allí los papas tampoco son sinceros. - ¿Qué pensás que hay detrás de una institución que tiene chicos con problemas de conducta? - Las instituciones escolares tienen los chicos que hay en el mundo de hoy, no hay chicos especiales. Yo creo que el tema de la violencia en el mundo de hoy es harto significativo y visiblemente observable por cualquiera que no se especialice en nada. Un chico que toma en su casa como referente de comunicación la violencia, vienen con ese modelo a la escuela y lo reproduce en la escuela. ANÁLISIS: Luego de una lectura detallada del marco teórico, de las observaciones y las entrevistas, procederemos a realizar el análisis correspondiente. Etimológicamente la palabra disciplina significa observación de leyes y ordenación de un instituto. Disciplinaria: acción de instruir, enseñar. Para la sociedad, el lugar apropiado para realizar la función disciplinaria como sinónimo de instrucción será el ámbito de la escuela. De todas formas, en la actualidad es notoria la disconformidad de padres y docentes por la "falta" de disciplina en los ámbitos escolares. Partimos de que disciplina es, en el fondo, el mecanismo de poder por el cual esta microfísica tiende a controlar el cuerpo social hasta los elementos más tenues por los cuales llegamos a los átomos sociales, esto es, los individuos, estos sujetos sujetados. Utilizando técnicas de individualización del poder para saber cómo vigilar a alguien, cómo controlar su conducta, su comportamiento, sus aptitudes, cómo intensificar su rendimiento, cómo multiplicar sus capacidades, cómo colocarlos en el lugar que sea más útil, podríamos ver con claridad que este concepto se relaciona directamente con la función socializadora que la sociedad asigna a la escuela. Hay una demanda, hay un padre que lleva a su hijo a la escuela y que exige una formación, tanto instrumental como también una educación civil y ética, es decir, un proceso de socialización. A fin de cuentas se busca un "sujeto" moldeado e instrumentado para afrontar las condiciones cruelmente competitivas de un mundo en constante cambio. Como describe M. Foucault en "Vigilar y Castigar", la disciplina se materializa en "métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujeción constante de sus fuerzas y les imponen una relación de docilidad - utilidad". La disciplina se asocia a un concepto casi militar, en el que los superiores (en este caso los docentes) premian o castigan el cumplimiento o incumplimiento de determinadas normas, previamente pautadas por los mismos. Este concepto sigue guiando buen porcentaje de las prácticas educativas en las escuelas. Pero esta modalidad de encarar la educación tiene un contexto social-económico-político y un origen histórico. Desde los inicios de la escuela, ésta fue pensada entre otros aspectos como un ente homogeneizador, contenedor y reproductor de clases sociales, o al menos así fue proyectada por las clases sociales dominantes. Además de que entre otros aspectos, fue apuntada a satisfacer determinadas necesidades sociales del momento, como ser la capacitación mínima que se requería en la etapa de la Revolución Industrial para poder desempeñarse en determinados trabajos. La función de la escuela hoy no ha cambiado demasiado, al menos desde el plan educativo que pretenden imponer los gobiernos de turno insertos en un plan del sistema imperante que apunta a mantener la reproducción de los intereses de algunas clases sociales. En este aspecto la disciplina juega un papel importante, especialmente en el sentido del sometimiento, de la imposición de normas a cumplir, y aún del rechazo y la descalificación de aquellos conocimientos populares significativos que cuestionen o contradigan las normas que pautan lo que se debe o no aceptar, hacer, decir. La metodología con que se encara la corrección y encausamiento de la disciplina está fundamentalmente orientada por una concepción conductista del castigo o la recompensa. Partiendo del simple hecho de que se evalúe con diversos grados de calificación la conducta del alumno, en vez de trabajar y pensar la conducta mediante informes y estrategias más dinámicas y transversales. No queremos decir que la indisciplina es solamente el producto de un sistema educativo obsoleto. Es la misma sociedad la que tiene que impulsar el o los cambios que considera necesarios para que ese sistema educativo sea efectivo, en el sentido de que pueda captar, en diferentes momentos, las nececidades y deseos reales de los niños. Los niños en edad escolar están regidos por un código de normas, las manifestaciones de indisciplina, en cierta medida revelan resistencia a adoptar el papel pasivo de títeres, que creen o sienten que se les asigna, y al cual pretenden superar. Muchas veces parece evidente que un problema de conducta dentro de la clase es consecuencia directa del proceder de los niños, los maestros deberían analizar debidamente su propia respuesta ante la situación creada. Puede que ellos no hayan desencadenado el problema pero su reacción puede resultar importante, bien para ayudar, o bien para empeorar las cosas. Antes de intervenir en una situación, si una conducta constituye un problema en clase el docente debe tener en cuenta la edad del alumno y su situación familiar. La edad del niño es una variable importante para la comprensión y resolución de los problemas de conducta dentro del aula. Si nos remitimos a la teoría piagetiana no haremos más que confirmalo, nos referimos a las diferentes etapas maduracionales y a los procesos de asimilación y acomodación que en el niño se dan lugar. La capacidad de concentración de los niños y de resolución de trabajos teóricos aumenta a medida que se van desarrollando intelectualmente. Antes de la aparición de las operaciones formales, el alumno parece necesitar muchas más actividades prácticas para comprender los conceptos. Los niños mayores "pueden resultar", a veces, bastante más alborotadores y amenazadores que los más pequeños, y el tipo de exigencias que plantean al maestro requieren un esfuerzo creciente de éste para elevar el nivel de sus técnicas pedagógicas. Creemos que no es lícito hablar de una mayor violencia en los adolescentes, sino más bien, creemos que son diferentes niveles dentro de la horizontalidad que se plantea en la agresividad en el hombre. El discurso institucional y escolar del que fuimos testigos, se potenciaba en argumentos pedagógicos en donde los verdaderos niños no encuentran su lugar. Apuntamos a que las características de la currícula no son lo suficientemente motivadoras como para captar esa energía que caracteriza a la niñez, y poder volcarla en un proceso dialéctico que los beneficie. La dialéctica es un método, es una búsqueda a partir de un juego de opuestos, es una disputa que debe centrarse un poco más hacia el campo del "sujeto político". Los discursos contemporáneos deben socavar las bases que sustentan y significan al "sujeto mediado" por el discurso escolar, y deben hacer que los estereotipos fluyan, que pierdan esa rigidez que los define, según la palabras de Pichon Riviere. Un "sujeto pedagógico" es una fachada que oculta tras de sí una cualidad de los niños, nos referimos a su calidad de individuos políticos, con derechos y obligaciones en el presente. El significante "pedagogico" nos remite a los diferentes discursos que atraviesan a los niños y que despojan el valor de sus palabras, en tanto son niños y no han alcanzado la "madurez". Escuchamos: "Damián eso no se hace, los hombres deben ser caballeros", a lo que él responde "Yo no soy un hombre, soy un nene". Más tarde: "Éste no es el lugar para eructar", a lo que él responde "¿Cuál es el lugar para eructar?. Nos resulta evidente que en estas situaciones hay un ser que se expresa, que dice algo y que no es escuchado por el discurso escolar. Sus respuestas son inteligentes, rápidas y no hacen mas que afirmar su estatus de sujeto político, está diciendo que sabe escuchar y que eso que escucha no es de su interés. Es realmente un "problema" peligroso que puede "contagiar" a los demás niños, hay que sacárselo de encima, hay que expulsarlo, estigmatizarlo y aplicar sobre él todo el rigor de la disciplina escolar. Esta lectura es la que nosotros percibimos en el "campo", junto con otras construcciones propias de la dialéctica entre los padreas, docentes y niños. Los padres quieren que nosotros en cinco horas les eduquemos a sus hijos, dicen los maestros. Los niños absorben de sus hogares la agresividad y la vuelcan en el colegio, los niños inventan cosas sobre nosotras, la televisión y los video juegos los exitan y los violentan. Y nosotros como estudiantes de Psicología nos preguntamos, ¿Desde qué lugar hablan los docentes de esta institución? ¿El hecho de autodenominarse como uno de los primeros objetos de amor de los niños, qué derechos les otorga? ¿Acaso las relaciones institucionales no definen y enmarcan los parámetros en los cuales se van a dar todo el conjunto de relaciones? ¿Qué efecto se pueden suponer en un niño que es llamado a "no confundir a sus compañeros"? Todas estas preguntas son articulables desde los lineamientos que recibimos por parte de la entrevista a la psicóloga, pero pierden su agudeza desde el discurso de la psicopedagoga. -------------- Los alumnos requieren técnicas y dedicación especiales adaptadas a sus distintas edades, así como grandes dosis de paciencia por parte del maestro, de modo que la clave para un buen control de la clase consistirá en comprender lo que realmente desencadena las diversas conductas del niño y los métodos más adecuados para encauzarlas. El maestro debe tener en cuenta que la finalidad de un buen control de la clase no es reducir las oportunidades de libertad personal del niño, sino aumentarlas, ayudándole a comprender mejor los horizontes que se abren ante él como consecuencia de su buena conducta. Los problemas de conducta están ligados también a la ausencia de éxitos. En términos generales es normal que trabajemos mejor en las cosas en las que tenemos éxito y no tan bien en aquellas donde nuestros esfuerzos se traduzcan en fracasos continuos. La conducta recompensada tiende a repetirse, como por ejemplo, cuando la maestra pone en el cuaderno del niño el famoso "sello" por haber realizado correctamente una tarea asignada y se asocia en la mente del individuo, a sensaciones de placer y a emociones positivas, mientras que la conducta carente de recompensa se asocia por lo general a emociones negativas y tiende a evitarse. Este tipo de lectura es la que impera a nivel institucional, pero nuestro propósito es enfocar dicha problemática desde otra perspectiva. Un sentimiento de poca autoestima, sea por la razón que fuere y con independencia del responsable, se plasma en un problema de adaptación personal. Muchos por ejemplo, proceden de hogares destruidos y pueden sentirse inseguros y vulnerables. Su necesidad de suscitar atención y simpatía puede llevarles comportamientos especiales para hacerse notar. Pueden ponerse muy molestos, intolerantes, exigiendo demasiada atención y energías por parte del maestro. Los factores de desarrollo cognitivo, pueden generar problemas de conducta. El maestro debe tener en cuenta los distintos niveles de comprensión y razonamiento de los alumnos, para poder mantener el control del aula. Si bien, la violencia es un objeto cuya naturaleza es el resultado de múltiples factores, creemos que en las observaciones y entrevistas anteriores se puede deslindar ciertos denominadores comunes. Percibimos que lo habitual es que se busque en el "afuera" las causas del problema tratando tanto los maestros como los padres de desligarse de toda responsabilidad. Se señala a la televisión y sus efectos nocivos, la pobreza y sus privaciones, el abandono de padres demasiado absortos en sus preocupaciones, todas estas causas son atendibles, pero ninguna suficiente. Las imágenes en la televisión no son la causa sino el reflejo de la ola de violencia que se manifiesta en la sociedad. Frente a este problema sería pertinente que los padres atendiesen a la programación diaria a la cual los niños están sujetos. Pero a veces es más fácil tomarla también como niñera por intolerancia a la vitalidad natural de sus hijos. Nosotros creemos que la violencia es un efecto, una manifestación de un malestar, un síntoma social pero también educativo y pedagógico. Los maestros frente a una situación de violencia deberían trabajar sobre lo que pasa y no caer en la fácil solución de culpabilizar a las familias o, a los mismos chicos. Como en los videos juegos las temáticas que predominan son de carácter bélico, es común que sobre estos recaiga ciertas responsabilidades, en tanto generadores de violencia. Concordamos con el "niñólogo" Francesco Tonucci, que argumenta "Que la T.V. y los videos juegos son instrumentos que no tienen un valor negativo o positivo en sí mismos. Si se trata de diversión e informática está muy bien. Lo que funciona es que los chicos no tienen otras opciones. No pueden salir de casa porque el ambiente es peligroso viven prisioneros en fortalezas y no tienen cómo descargar su energía porque se pasan tres horas frente a una pantalla, y entonces luego van a descargarse en forma agresiva". Los contenidos de los videos juegos pueden estimular fantasías agresivas, pero sólo las actúa destructivamente un chico que ya es violento, en cuyo caso habrá que investigar las causas de esa violencia. Además, éstos contenidos no superan las fantasías agresivas que están en la naturaleza de cualquier chico. Los límites suponen contener, guiar, proteger, disuadir, prevenir y sancionar, pero debemos considerar que el exceso de éstos como su ausencia pueden ser muy peligroso para los chicos. Teniendo en cuenta la situación económica que se está viviendo hoy en día y en razón por la cual los padres deben ausentarse muchas horas de sus hogares y por ende el tiempo que comparten con sus hijos es menor, creemos que no importa tanto cuánto estén éstos sino cómo estén cuando están. Lo que más ayuda a un chico a lidiar con su violencia es un adulto que le ayude a poner en palabras sus sentimientos. Consideramos que en realidad no hace falta que haya hambre para que haya desatención. Unos padres tan preocupados por estar perdiendo su standard de vida de siempre pueden ser igualmente negligentes. Como demuestra Lacan en los tres tiempos lógicos del Edipo, especialmente en el paso del segundo al tercero, no se trata de la presencia o ausencia física del padre sino de cómo éste esté cuando está. Nos referimos no a la intervención del padre real sino de la palabra de éste que funciona como ley y que llega al niño mediada por el discurso de la madre. Creemos que los actos de indisciplina son importantes para tener en cuenta, pues son parte esencial de la trama social cotidiana. La disciplina no debería ser un objetivo a alcanzar, debería ser el resultado de una actitud de compromiso y de responsabilidad de todos, producto de la participación real de alumnos, docentes y padres, no impuesta, sino lograda. Nuestros interrogantes giran en torno a lo que entiende la sociedad por violencia en la escuela. Tratamos de ver el punto de vista de docentes, padres, alumnos, psicólogos y psicopedagogos. -------------- En nuestro trabajo de campo pudimos corroborar una situación que a modo de microclima es una metáfora de lo que puede suceder en estratos más amplios. Nos referimos a la extraña situación de la escuela "San Antonio María Gianelli" cuya dependencia edilicia repercute en la organización de las actividades de la Institución "Nuestra Señora del Huerto". Bibliografía Psicología para los Docentes Denis Child Editorial Kapeluz La Disciplina en el Aula David Fontana Santillana La Disciplina en la Escuela Secundaria Carlos Leguizamón Sociología de la Educación A. Meier Crecer y Pensar J. Delval Ed. Laic. Psicología de la Actividad Escolar Novaes Ed. Kapeluz Cullen, "Críticas de las razones de educar". Santillana, "Formación ética y ciudadana" Beatriz Udeño, "Cuadernos de CIEN". Integrantes: Neffen Ignacio Romano Luciana Sartino Andrea Scarzi Melina Iñaki Publicación enviada por Neffen Ignacio y Otros Autores Contactar mailto:ignacioneffen@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EpyuylVVyAJZjjFbmq Publicado Saturday 27 de September de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | ||||||||