Monografias | ¿Tiene sentido la ética en las sociedades contemporáneas?¿Tiene sentido la ética en las sociedades contemporáneas?Resumen: Una sociedad se construye sobre la base social, sobre lo que las personas construyen de su propia realidad inmediata, por lo menos en un principio. Esta construcción hace posible una idea, o ideal, de cultura. Luego entonces, no se puede entender sociedad sin una construcción propia, especifica, delimitada y enmarcada de cultura. Aunque en la actualidad, se ha transformado de una forma radical y, crear una nueva definición de sociedad y cultura sería plausible e imperativa. Cultura, ya no es solamente aquello que partía del simple uso creando un modo de hacer las cosas, estableciendo un hábito (individual) posibilitado a través de órdenes. Esta individualidad crea la costumbre colectiva, que va definiendo las normas sobre las cuales se apoya el código, en muchos casos, jurídico. Una sociedad se construye sobre la base social, sobre lo que
las personas construyen de su propia realidad inmediata, por lo menos en un
principio. Esta construcción hace posible una idea, o ideal, de cultura. Luego
entonces, no se puede entender sociedad sin una construcción propia,
especifica, delimitada y enmarcada de cultura. Aunque en la actualidad, se ha
transformado de una forma radical y, crear una nueva definición de sociedad y
cultura sería plausible e imperativa. Cultura, ya no es solamente aquello que
partía del simple uso creando un modo de hacer las cosas, estableciendo un hábito
(individual) posibilitado a través de órdenes. Esta individualidad crea la
costumbre colectiva, que va definiendo las normas sobre las cuales se apoya el código,
en muchos casos, jurídico. Cultura es algo mucho más que esto, más adelante
veremos. Estos conceptos componentes de la cultura, construyen los valores que
rigen la sociedad. Este cambio – de definición de cultura- ha sido posible al
acortamiento de las distancias (físicas, políticas, religiosas, económicas,
etc) entre los grandes y pequeños grupos humanos (por no decir sociales).
Acortamiento ocasionado y, más ahora, por el gran desarrollo de la tecnología
(comunicativa, industrial, farmacéutica, militar, etc.) en otros términos con
timbres de académico, lo que llamamos globalización. Creo que el mejor ejemplo para poder entenderla es por medio
del chiste, que hace que las cosas que no siempre son positivas para un grupo,
suenen menos dramáticas: El mejor ejemplo lo tenemos el caso de la princesa Diana:
Una princesa británica, con un novio egipcio que usa un celular sueco, que
choca en un túnel francés en un auto alemán, con motor holandés manejado
por un conductor belga que estaba medio prendido con whisky escocés. A
ellos, les seguía de cerca un paparazzi italiano en una motocicleta
japonesa, que tomaba fotos con una cámara taiwanesa para una revista española.
Ella, fue intervenida por un médico ruso y un asistente filipino, que
utilizaron medicinas brasileñas…Este artículo fue traducido del inglés
por un mexicano. Y ahora lo están leyendo unos pendejos colombianos que no
tienen nada mejor que hacer. Enviado a mi e-mail por una buena amiga. Podría sonar grotesco, o incluso ofensivo, pero es una buena
forma de explicar que es ese repetido cuento de la globalización, que además
no es propio. Pero esta ‘introducción’ de la globalización, trajo
consigo numerosos cambios. (Aunque este cuento no es del siglo XX o XXI, desde
la conquista de América, el mundo tuvo conciencia de globo, y empezó el increíble
contacto cultural. Mirémonos: hablamos un idioma europeo, contamos con números
arábigos, nos vestimos como los europeos, nuestras costumbres son una mezcla de
todas las culturas que llegaron a nuestras costas. Desde hace unos 500 años
vivimos un proceso de globalización un poco desordenado). Ya no vivimos en un
país, sino en una aldea global que sería la suma de todos los países, bajo un
criterio unificado. Eso creo, pero cuál?. En la que corremos el riesgo de
volvernos amnésic@s de nuestro pasado, que es lo que somos. La ilusión de la
globalidad puede hacer el mundo tan pequeño como la pantalla del computador, en
el que cada enlace sería cada uno de los pueblos, pero desdibujado y mirado con
ojos que no son los propios. Pero y ¿Colombia? Como esta nuestro país en este
contexto de globalización, en el que las fronteras cada vez existen menos. Podríamos
responder usando las palabras de William Ospina: "Tal vez no hay un solo
tema crucial de la sociedad contemporánea que no tenga vigencia en
Colombia…podemos decir que lo que esta en juego en Colombia es ya lo mismo que
está en juego en todo el mundo contemporáneo". Pero y ¿qué esta en
juego?. Me arriesgo a mencionar varios aspectos, no en un orden sistemático,
pero los que yo creo que están en juego; sin olvidar que la globalización
supone cambios (todo cambio supone riesgos) de orden económico, social,
cultural, político, religioso, etc. Primero la globalización –postmodernidad o sociedad del
conocimiento- hacen del hombre y la mujer serviles de los mass media, esclav@s
favorit@s de las grandes cadenas de producción. Han des-organimizado su cuerpo
y lo han vuelto cultural. Es objeto entonces, de los devenires de la trivial
moda estética. Ya no es lago para alimentar, vestir, proteger del clima, sino
para exhibir, rediseñar y exponer a cuanto a elixir promete la perfección
–no natural, por lo demás-. Segundo, el límite entre lo público y lo
privado se ha diluido por la invasión de los medios. Ha creado una nueva forma
de ser, de definirse y de concebirse. Los estándares comerciales son ideales a
conseguir. Nada es tan privado que no se pueda conocer y lo público debe
volverse de dominio general para que se califique de público. Esto ha hecho del
hombre y la mujer actual, un(a) descreíd@, escondid@ en medio del anonimato.
Mis acciones no tienen trascendencia si están enmarcadas en lo general, en lo público,
me confundo entre l@s demás. Tercero, la vanalidad del hombre y la mujer
actual, o mejor el hombre o mujer de la cultura de lo light. En el que los
objetivos o metas se alcancen bajo la ley del menor esfuerzo. Si se quiere bajar
de peso usamos el bisturí. Los valores se han desdibujado y se ha entrado en la
creencia de que los actos son individuales y no están inmersos en la amplia red
social -¿o redes?-. A modo de resumen, y en un deseo de simplificar al máximo
lo que está en juego en Colombia y en la aldea global y, en espera que no se
pretenda que mi escrito tiene una rigurosidad académica, todo estará bien. No
es mi interés reducir la influencia de la globalización a los tres aspectos
mencionados anteriormente, triviales si se quiere pero indiscutiblemente
importantes en el modus vivendi local. Pero este nuevo mundo con pretensiones de globalizarse,
enfrenta a la humanidad a otro tipo de retos, que ya no han de remitirse a su
pequeño núcleo social sino que tienen que estar acordes con la problemática
global. Ya no somos una aldea limitada físicamente, estos límites se han roto
gracias a lo virtual. Este mundo global hace que la ética se transforme y
supere el lastre local, lo trascienda, pero no sólo ha de trascender esto, sino
como argumenta Singer (2002): "La ética nos exige trascender <yo> y
<tu> para llegar a la ley universal, el juicio universalizable, el punto
de vista del espectador imparcial u observado ideal…" y, ¿qué nos hace
más fácil esta tarea? Pues la globalización. La construcción de una gran
cadena de sociedades contemporáneas a través de un amplio dialogo que consulte
la particularidad cultural para crear una cultura mundial. Por favor no perder de vista a Colombia. Aquel país en el
que no decidimos nacer, pero nacimos. País, que en este ensayo nos cuestiona y
nos tiene que movilizar a encontrar un orden en medio de este carnaval, en el
que los que menos se divierten son l@s niñ@s. Creo que el problema –aunque no
sea la raíz- esta en la crisis social. Visualicemos, l@s niñ@s en la escuela
ven cosas distintas a las que muestran en los medios, en la casa, en la calle,
en la sociedad en general. En el trabajo, se pide la participación de un
trabajador ejemplar, pero se premia a aquel que obtiene las metas a costa de lo
y quien sea. En la familia, el grupo se va convirtiendo en individualidades que
se asesinan entre si por no encintrar un punto de comunicación. ¿Qué panorama
nos puede ofrecer esta realidad? Parece obvio que una sociedad así, no puede más
que desintegrarse a ella misma. Pero y si esto pasa, porque no hemos acabado con
la sociedad. La respuesta más alentadora nos la ofrece Savater (1999): "El
secreto de las sociedades estables es que son sociedades en las que la mayoría
de los socios ve claro que saca más comportándose dentro de las leyes y dentro
de la sociedad que oponiéndose a ella". Una sociedad que a pesar de tener estas características, se
mantiene unidad, es una buena señal de que lo básico no se ha perdido. La ética
es aquello que permite que una sociedad construya unos elementos básicos sobre
los que esta pueda soportar y crear normas de relación. Estas normas nos hacen
sociales, nos hacen human@s. La sociedad nos permite construirnos como human@s,
como personas. Es decir, en tanto que trato a l@s otr@s como human@s, me hago
human@ a mi mism@. Y esto, nos lleva a argumentar que necesariamente somos
sujetos dependientes de los otr@s (Ídem). Pero si la ética no nace de la
autorreflexión, no existe. La ética ha de surgir del individuo, bajo las
construcciones sociales, para poder ser social, para que pueda convertirse en
general, o en global según los términos usados en este ensayo. La ética trasciende a la misma sociedad (local o global), se
inserta en ella misma y penetra todos los estamentos que la constituyen. Si
consideramos esto, es racional pensar que la ética tiene cabida en la nueva
sociedad o en las sociedades contemporáneas. Pensemos: un hombre para poder ser
reconocido como tal, en cualquier sociedad, debe comportarse bajo el esquema ético
aceptado, sino es expulsado. Es aquí en donde el proceso de globalización
puede tener dificultades, ya que la ética es el reflejo de lo que ocurre en una
sociedad particular. Dice Gutiérrez, en su ensayo: "cada sociedad posee
una ética que le es propia y que se difunde por todos sus mecanismos de
socialización, sobre la que, científicamente no pueden emitirse juicios de
valor, sino interpretarse tal como es, a fin de intentar establecer las causas
del comportamiento". Es decir, aunque existan criterios universales, la
localidad y la construcción sobre lo que es permitido y no, se puede ver
confrontada con los de la sociedad que globaliza su cultura, que exige romper
los lazos del pueblo con su territorio. Ergo, somos según de donde procedemos,
pero ha de resaltarse que eso no me hace ajen@ a los criterios que puedan regir
otras sociedades. Recordando de nuevo a Singer, la ética es universal. Existen
algunas normas comunes a todas las sociedades, por ejemplo, la prohibición del
incesto, la mentira, causar la muerte a otro ser humano (ojalá algún día, el
inflingir dolor innecesario a los animales no-humanos). Bueno, y ¿tiene sentido la ética en las sociedades
contemporáneas?. Sí visualizamos la ética como un proceso en el que tod@s son
interlocutores válid@s, en donde las razones y las decisiones se pueden
discutir y confrontar con l@s otr@s, con el pasado (Lipovetsky argüía que no
contemplar el pasado era "esa pérdida de sentido de la continuidad histórica,
una erosión del sentimiento de pertenencia…"), con las demás
sociedades, con el mundo, pero sobre todo con nosotros mismos, si tiene sentido.
Úsese tal o cual forma de ‘practicar’ la ética, esta deberá responder a
los nuevos retos del mundo, a los retos que impone la globalización. Estos
retos, sociales, serán posibles de abordar de una forma adecuada sin menoscabo
de la particularidad cultural, con un comportamiento ético. Si la ética es el arte de vivir bien, y vivir bien es ser
feliz y la felicidad es lo que el hombre quiere alcanzar, es posible ser ético.
La prudencia seguramente ha de servir de punto de partida para lograr este
objetivo (ella esta unida a la vida feliz; según aducía Epicuro): el de una
sociedad que se rija bajo principios éticos básicos. Aún con los retos que
impone el nuevo mundo, seguimos teniendo la condición de raizales, y para no
destruir esta condición se necesitan unos parámetros de comportamiento. Es, de
Perogrullo entonces decir, que la ética en las sociedades contemporáneas o en
el nuevo mundo que se globaliza, si tiene sentido. REFERENCIAS GUTIÉRREZ Leal, Pedro. LA ÉTICA COMO MECANISMO DE AUTOGÉNESIS
SOCIAL. http://www.monografias.com/trabajos10/etica/etica.sthml LIPOVETSKY, Guilles. (2000). LA ERA DEL VACÍO. Editorial
Anagrama. Barcelona, España. OSPINA, William. (2001). LO QUÉ ESTÁ EN JUEGO EN
COLOMBIA. Revista Número. Edición 30. Colombia. SAVATER, Fernando. (1999). ÉTICA EN LA ERA DE LAS
COMUNICACIONES. Conferencia APROXIMACIÓN A LA ÉTICA. Editado por la Corporación
Universitaria Autónoma de Occidente, CUAO. Colombia. SINGER, Peter. (2002). UNA VIDA ÉTICA. ESCRITOS.
Editorial Taurus. España. Javier Uribe Estudiante de Psicología Pontificia Universidad Javeriana Colombia Publicación enviada por Javier Uribe Contactar mailto:kriken@caliescali.com Código ISPN de la Publicación EpyykVZuZpSCHsaQLX Publicado Wednesday 15 de October de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||