Monografias | Antoni Gaudí (1852 - 1926)Antoni Gaudí (1852 - 1926)Resumen: Biografía. La Sagrada Familia (1882-1926). La Pedrera (1906-1910). Casa Batlló (1904-1906). Parque Güell. Cripta de la Colonia Güell. Casa Vicens (1883-1888). El Capricho (1883-1885). Finca Güell (1884-1887). Colegio Teresiano (1888-1889). Celler Güell (1895). Bellesguard (1900-1909).
Indice
3. La Sagrada Familia
(1882-1926 -?)
11. Colegio Teresiano
(1888-1889) En esta
monografía voy a tratar las obras póstumas de Antoni Gaudí, porque es el mas
grande Arquitecto de todos los tiempos y porque lo admiro plenamente.
Seguramente
puede sonar raro afirmar, hoy, que Antoni Gaudí sea un desconocido, sin embargo
así es para muchos. Sin duda alguna, es el arquitecto de su tiempo sobre el que
más libros se han escrito, tanto en España como en el resto del mundo. ¿Cuáles
son los principales hallazgos sobre él hasta el momento?. Ante todo que Gaudí
ERA UN GENIO. Lo que ocurre es que la personalidad de un genio resulta (para
nosotros, simples mortales), terriblente complicada y terriblemente sencilla a
la vez. La inteligencia de un genio juega con categorías intelectuales que a
nosotros nos resultan imposibles de alcanzar. Para resumir; en toda obra de
Gaudí, están jugando dentro de su mente los siguientes factores:
1)
La
historia rabiosa del presente histórico en el que vivió (hay que tener en cuenta
la multitud de acontecimientos que ocurren en Cataluña y en el mundo desde el
año de terminación de su carrera -1878 - hasta el de su muerte -1926 -)
2)
Una
arquitectura genial, capaz de llevar a sus construcciones soluciones
absolutamente inéditas.
3)
Un amor
incomparable a la Naturaleza, que le lleva a recrearla en todo aquello que la
Naturaleza tiene de arquitectura (desde plantas vegetales muy concretas, hasta
el capullo de una mariposa).
4)
CATALUÑA. Cataluña se convierte en Gaudí en una obsesión. Por eso está presente
en todas sus obras en grandes y pequeños detalles.
5)
Pero
Gaudí no está completo sin el MEDITERRÁNEO, el mar de la cultura y el
comercio...
6)
La
ancestralidad. Mientras arquitectos de la talla de Domènech i Montaner o un Puig
i
Cadafalch se
quedan anclados en el neo-medievalismo, Gaudí necesita ir mucho más allá en el
tiempo y busca realidades y símbolos que se remontan, cuando menos, al neolítico
(casitas de piedra en seco, espanta brujas ,o crismones y peces como símbolos de
los primitivos cristianos)
7)
La
Trascendencia. Gaudí es un filósofo y un místico que escribe sus vivencias en la
piedra.
8)
El arte
de resistencia. Todo artista genial tiene que chocar con las estructuras de su
lugar y de su tiempo ( desde Homero, por lo menos...) Gaudí concibe -o va
concibiendo-, cada una de sus obras como un TODO completo, cerrado en sí mismo,
pleno...Cualquier alteración ordenada por quien costea la obra, es un atentado
contra ese compendio del TODO que Gaudí ha soñado. Y necesita revolverse,
gritar, llorar y hasta maldecir. Y Gaudí grita, llora y maldice en la piedra... Los
ejemplos que podríamos poner, son múltiples: Parque Güell, Cripta de la Colonia
Güell, Casa Milà, Sagrada Familia... Lo que
ahora nos interesa es que entendamos esos ocho puntos que Gaudí tiene presentes.
Están en su cerebro como una mezcla de frutas se halla al principio en la
batidora: sólo cuando ésta comienza a funcionar, las diferentes frutas forman
una síntesis. Así ocurre con Gaudí : su mente va dando vueltas a esas
motivaciones a partir de cada obra concreta, y sólo con el tiempo y el trabajo
llega a la síntesis genial. Por eso, una sola restauración mal realizada, deja
sin lenguaje a la obra gaudiniana.
Lee por
completo esta monografía gaudiniana, sorpréndete con sus obras, su inteligencia
y su creatividad, todo un revolucionario para su época.
1a. Antoni
Gaudí I Cornet (1852-1926)
Recién
obtenido el título de Arquitecto, se dedicó a hacer pequeños trabajos. Entre
ellos diseñó una vitrina para una conocida guantería, Casa Comella, para la
Exposición Universal de París, en 1878.
Eusebi Güell
quedó prendado de la belleza de aquella vitrina. Lo que le convirtió en el
principal cliente y mecenas de Gaudí.
Cuando a los
26 años obtuvo el título de Arquitecto, se iniciaba una nueva etapa en la vida
de Antoni Gaudí.
Hijo de un
calderero, había vivido una infancia enfermiza en la que sufrió frecuentes
dolores reumáticos, los que, en ocasiones, le impidieron jugar con los otros
niños. Estos problemas le acompañarían el resto de sus días. El lugar de su
nacimiento se lo disputan Riudoms y Reus, poblaciones muy próximas entre sí en
la provincia de Tarragona, si bien la mayoría de sus biógrafos afirman que fue
en Reus.
Llegó a
Barcelona a los 17 años, donde tuvo que simultanear el trabajo de delineante y
proyectista (por falta de recursos económicos) con sus estudios de Arquitectura.
Gaudí no sólo
revolucionó la arquitectura, además, fue un creador prolífico. Diseñó, muebles,
mosaicos, elementos decorativos, rejas de hierro forjado y todo lo relacionado
con la arquitectura.
1b. Un estilo
personalísimo
Gaudí fue el
creador de una nueva arquitectura basada en las líneas curvas. Experimentó
estructuras y nuevas formas de una manera continuada. Por este motivo, prefería
desarrollar sus ideas a escala y en forma corpórea. La tridimensionalidad de sus
maquetas en yeso, barro, tela metálica, o cartón mojado y moldeado, le
acompañaron siempre. Sus ideas "corpóreas", en muchas ocasiones, no fueron
sometidas a la limitación que obligan las dos dimensiones del papel de dibujo. A
veces modificaba las formas directamente en la obra, en el momento de la
realización.
Uno de sus
biógrafos, Juan Bassegoda Nonell (Doctor Arquitecto y Catedrático de la
Universitat Politècnica de Catalunya) dice al respecto:
"...Se había
apercibido de que los arquitectos sólo usan la formas que previamente pueden
dibujar con dos instrumentos, que son la escuadra y el compás. A lo largo de
toda la historia de la arquitectura las formas de los edificios han sido hijas
de estos dos simples instrumentos, que permiten dibujar círculos, triángulos,
cuadrados o rectángulos, que en el espacio se convierten en prismas, pirámides,
cilindros y esferas que dan lugar a los pilares, las cubiertas, las columnas y
las cúpulas."
"... vio
claramente que estas formas geométricas simples rara vez se dan en la
Naturaleza, que, por otra parte, construye excelentes estructuras, acreditadas
por los largos siglos de eficacia. La estructura de un árbol es de una rara
perfección, mucho más compleja y bien resuelta que las estructuras creadas por
los arquitectos. No se puede dudar que el esqueleto de los mamíferos es
extraordinariamente eficaz y resuelve los problemas con estabilidad y motilidad
de manera admirable."
"... El fémur
es casi hiperboloide, el crecimiento de los tallos alrededor de una rama se hace
helicoidalmente y la superficie de la piel entre los dedos de una mano es un
paraboloide hiperbólico."
"...(el)
intento de Gaudí fue sencillamente introducir un cambio de geometría en la
arquitectura. Esto puede considerarse una revolución, pero en todo caso una
revolución nada traumática, puesto que la geometría de la arquitectura
gaudiniana es mucho más antigua que la inventada por los arquitectos."
1c. La muerte
de Antoni Gaudí
Nadie podía
suponer que aquel anciano que yacía en el suelo tras haber sido golpeado por un
tranvía en el cruce de la Gran Vía y la calle Bailén, de Barcelona, era Gaudí.
Al día
siguiente, los más eminentes médicos comprobaron la gravedad de las lesiones
sufridas por el eminente arquitecto. Al publicar la prensa diaria la noticia del
atropello, las personalidades más relevantes comenzaron a desfilar por el
hospital: políticos, aristócratas, cardenales, obispos, arquitectos...
Tras su
fallecimiento, tres días después del atropello, se formaron largas colas de
público para ofrecerle su homenaje y último adiós.
Fue enterrado
en la cripta de La Sagrada Familia.
1d.
Antecedentes y ensayos previos a La Sagrada Familia
Existe una
trilogía de obras que mantienen una gran similitud y que son una especie de hilo
conductor de una idea que comenzó a gestarse con el proyecto de las Misiones de
África (ver imagen 1), en Tánger, (1892) que no llegó a construirse y del que
existe muy escasa documentación.
Continuó con
la Cripta de la Colonia Güell, donde Gaudí experimentó algunas de sus ideas, y
tenía en proyecto construir unas torres cilíndricas que no llegaron a
realizarse.
Y culminó,
aplicando sus ideas en el templo de La Sagrada Familia.
1e. Cronología
de sus trabajos más importantes
1882.
Pabellón de caza de Garraf
(Barcelona)
1883. Gaudí se
hace cargo de las obras de la Sagrada Familia
1883-88. Casa
de Vicens i Montaner
1883-85. Villa
"El Capricho".
1884-87. Finca
Güell.
1886-88.
Palacio Güell calle Nou de la Rambla. Barcelona
1887-93.
Palacio Episcopal. Astorga
1888-89.
Colegio Teresiano en Calle Ganduxer. Barcelona
1891. Viaje a
Tánger y estudio proyecto misiones franciscanas de
1892. Casa
Botines. León
1898-1908.
Cripta Colonia Güell.
1900. Se acaba
la Casa Calvet, en la calle Casp de Barcelona.
1900-09. Casa Bellesguard.
1901-14.
Parque Güell. Barcelona
1903-04.
Restauración de la Catedral de Mallorca.
1904-06.
Reforma Casa Batlló.
1906-10. Casa
Milà (La Pedrera).
1908-11.
Recibe el encargo de construir un Hotel en Nueva York.
A partir de
1914 no quiso trabajar en ninguna otra obra, para dedicarse de lleno a la
Sagrada Familia
3. La
Sagrada Familia (1882-1926
-?)
La obra más
conocida de Antoni Gaudí, ni fue iniciada por él, ni evidentemente acabada. A la
edad de 31 años se hizo cargo de la dirección de las obras de este Templo, tras
la dimisión del arquitecto Francisco de Paula Villar que las inició, y cuando ya
se había construido una parte de la cripta subterránea.
Gaudí cambió
radicalmente el primer proyecto sustituyéndolo por uno propio, mucho más
ambicioso, original y atrevido que el primero.
La fachada, la
del Nacimiento, es la parte de la obra que Gaudí deseaba dejar terminada como
muestra y ejemplo para sus continuadores, ya que él, muy a su pesar, tuvo que
aceptar que era imposible llegar a realizar una obra de esta envergadura en el
corto periodo de una vida. Casi en los inicios había sido tan optimista que soñó
con que podría llegar a acabarla en poco más de diez años.
Actualmente
hay ocho torres construidas, las correspondientes a las fachadas del Nacimiento
y de la Pasión. Como puede apreciarse en la imagen Nº2, el proyecto tendrá un
total de 18 torres. Las 12 más bajas, entre las que se encuentran las ocho ya
construidas, corresponden a las tres fachadas, y están dedicadas a los
apóstoles. Cuatro, de superior altura, a los Evangelistas. Sobre el ábside, de
mayor diámetro, a la Virgen María y la más alta que remata todo el templo,
estará dedicada a Jesucristo.
Viendo
imágenes se puede comprobar la enorme diferencia que existe entre lo proyectado
y lo realizado hasta el momento. Si sólo poco más de dos fachadas y ocho torres,
producen admiración y congregan millones de visitantes de todo el mundo, la
obra, una vez concluida, será uno de los más impresionantes monumentos creados
por el hombre.
Las más
recientes previsiones calculan que se podría llegar a finalizar dentro de unos
30 años, esto es, algo antes de que se celebre el segundo centenario del
nacimiento del genial arquitecto.
La perspectiva
casi completa de la parte posterior de la fachada del Nacimiento comienza a ser
tapada por la construcción de las naves centrales.
Aunque en
algún momento las formas de la Sagrada Familia puedan recordar el estilo gótico,
nada más lejos de la realidad en su esencia. El gótico se veía obligado a
contrarrestar el desplazamiento de las fuerzas, utilizando contrafuertes y
arbotantes. Es decir, los arcos exteriores tenían una función de apoyo, no de
decoración. Gaudí dijo una vez, que es como si un jorobado para disimular su
defecto se pusiera banderitas encima.
En la
arquitectura gaudiniana, por el contrario, los pesos y las fuerzas se desplazan
en sentido vertical, por ello, en algún caso, los pilares o columnas están
inclinados. Precisamente para contrarrestar un pequeño desplazamiento lateral.
De esta forma, como se ha comentado anteriormente, es innecesario el empleo de
contrafuertes, apoyos y arbotantes, tan característicos e imprescindibles en el
gótico.
Por este
motivo, las dos fachadas existentes han podido ser edificadas como si fueran
construcciones independientes del resto del templo.
2a. Fachada
del Nacimiento
Esta fachada
fue la que abordó primeramente Gaudí, en contra de la opinión de algunos de sus
amigos que opinaban que quedaba de espaldas a la ciudad. El argumento del
arquitecto fue que esta fachada mostraría una mayor profusión de formas y
simbolizaría la alegría del nacimiento, mientras que la de la Pasión que
quedaría en el lado contrario, y que representaría la tragedia de la muerte del
Señor, podría ahuyentar a los visitantes. El simbolismo, constantemente presente
en su obra, le hace situar la fachada del Nacimiento encarada hacia oriente, por
donde nace el sol, y la de la Pasión hacia poniente, por donde muren los rayos
del astro rey.
En 1900 ya
alcanzó esta parte la altura de 32 metros. La posterior falta de recursos
económicos frenó sensiblemente este acelerado ritmo de construcción.
En la fachada
del Nacimiento Gaudí volcó toda su fantasía. Incluyó infinitas formas de la
Naturaleza, desde rocas redondeadas que recuerdan el macizo de Montserrat, hasta
figuras humanas y temas vegetales, logrando una especie de sorprendente y
bellísimo neobarroquismo.
En esta
fachada, llena de simbolismos, Gaudí quería resaltar la alegría por el
Nacimiento de Jesús. Toda ella es un inmenso Portal de Belén. Allí están todas
las figuras tradicionales: Jesús, María, San José, la mula y el buey, los Reyes,
los ángeles, los pastores... y otras escenas de la infancia de Jesús, como la
degollación de los Santos Inocentes.
La parte baja
está compuesta por tres portales. El del centro y de mayor altura, el del Amor,
incorpora escenas del Nacimiento. La entrada de la izquierda, el Portal de la
Esperanza, refleja escenas de la degollación y de la huída a Egipto. La puerta
de la derecha, el Portal de la Fe, contiene escenas bíblicas como la
Anunciación.
Gaudí era
partidario de una imaginería realista, tal como se estilaba en su época. Por
ello, con la colaboración de uno de sus ayudantes, el escultor Matamala, se
obtuvieron moldes en escayola de seres humanos y de animales, para representar
con la máxima fidelidad los detalles anatómicos.
Según se
cuenta, para el soldado sirvió de modelo un fornido mozo de una taberna próxima
a las obras. El asno que aparece en el grupo escultórico de la Huída a Egipto,
fue reproducido del de una mujer que llevaba un pequeño carro y vendía arena
para fregar. La dueña lloró de manera incontenible durante la realización de los
moldes, porque pensaba que el pobre animal no sobreviviría.
2b. Las Torres
Las ocho
esbeltas torres en forma de huso que hay totalmente construidas, son las que
confieren a la silueta de la Sagrada Familia su característico perfil.
Las pequeñas
ventanas que se disponen en las torres en forma de espiral, parecen que impulsan
la visión de quienes las contemplan hacia las alturas.
El simbolismo
está siempre presente en la obra de Gaudí. Si doce son las torres de las
fachadas, en referencia al número de apóstoles, los remates de cerámica de
éstas, tienen forma de mitras episcopales, en alusión a que los obispos son los
herederos de los primitivos apóstoles.
A su vez,
tanto en las torres como en otras partes del templo, Gaudí ha incluido palabras
de loa a Dios, o invocaciones cristianas.
En la parte
superior de las torres hay una zona que parece estar compuesta por escamas.
Gaudí fue un atento observador de la naturaleza de donde copió formas y
texturas.
Consciente de
la dificultad que podía suponer la reparación de los elementos decorativos
incluidos en la parte superior de las torres, Gaudí las revistió con mosaicos
vítreos, fabricados especialmente en Murano (Italia), para conseguir así una
máxima resistencia a las inclemencias meteorológicas.
Lo que
posiblemente hubiera sorprendido a Gaudí, es que varias décadas después de su
fallecimiento se recurriera a un grupo de montañeros-escaladores para que
subieran al pináculo de algunas de las torres a fin de desarrollar trabajos de
reparación y limpieza.
Cuando ocurrió
el trágico accidente de tráfico que provocó el fallecimiento de Gaudí, en junio
de 1926, sólo se había terminado una de las torres de la fachada del Nacimiento.
Las tres restantes, que se encontraban bastante avanzadas (Ver Imagen Nº 12 y Nº
13), se fueron acabando dentro de los cuatro años siguientes. Gaudí, tenía
pensado construir unas campanas tubulares que penderían por el hueco interior de
cada una de las torres.
2c. Fachada de
la Pasión
Hace algunos
años se desató una polémica en la que se enfrentaron los que consideraban que
debían continuarse las obras, a pesar de que algunas partes del proyecto se
perdieron durante un incendio que produjeron en los archivos del arquitecto
durante la Guerra Civil española (1936), y los que defendían que, por esta misma
causa, deberían paralizarse los trabajos y dejar este templo como una obra
inacabada.
Paradójicamente, uno de los artistas que firmó el manifiesto en el que se
rechazaba la continuación fue el escultor Josep Maria Subirachs, quien se haría
cargo posteriormente de realizar los diferentes grupos escultóricos que se
pueden observar en esta fachada.
Para enfatizar
la tragedia de la pasión y muerte de Jesús, Gaudí proyectó que las columnas de
esta fachada tuvieran la forma de huesos humanos (ver imagen 3)
A diferencia
de la recargada, pero bellísima fachada, que queda en la parte contraria (la del
Nacimiento) en ésta, Gaudí, eliminó todo lo accesorio, predominando la
simplicidad y el minimalismo.
Aunque es
indudable el prestigio y la categoría artística de Subirachs como escultor, si
uno se basa en el estilo que Gaudí eligió para la fachada del Nacimiento, es
bastante probable que el viejo arquitecto tuviera un verdadero 'shock' al
contemplar las esculturas que se han expuesto en esta fachada. Difícilmente
estaría de acuerdo con ellas.
Dentro de un
estilo totalmente contemporáneo, Subirachs ha tratado de ser fiel a algunas
pautas marcadas por Gaudí en sus trabajos. Los guerreros con yelmos que aparecen
tras la figura de la Verónica, son casi una réplica de la chimeneas diseñadas
para La Pedrera.
Sobre el eje
central de la fachada, diferentes imágenes evocan distintas escenas de la pasión
y muerte de Jesús.
Aparte de los
grupos escultóricos, Subirachs también ha esculpido unas originalísimas puertas
plenas de grafismos tipográficos y bajorrelieves. Ciertamente la aportación de
Subirachs ha sido de una elevada y óptima calidad artística.
Josep Maria
Subirachs Sitjar; Escultor (Barcelona 1927)
En 1986 fue
designado para realizar el trabajo escultórico de la fachada de La Pasión, a
cuyo cometido se dedicó casi exclusivamente durante varios años.
2d.
Obras (marzo 2002)
La nave
central, en la cara sur del templo, ya se eleva hasta a su altura definitiva.
Cubriendo este frontal irá la Fachada de la Gloria, que en su día será la
entrada principal.
Esta nave está
conformada por un bosque de gráciles columnas que al elevarse se abren a
semejanza de palmeras. En el techo, unos rosetones de clara inspiración vegetal
acentúan esta sensación.
Con el avance
de las obras está en peligro un pequeño y modesto edificio de ladrillos, de una
sola planta, que hizo Gaudí para las Escuelas de la Sagrada Familia. Le
Corbusier, al verlo, quedó tan impresionado que hizo un diseño de él para
conservar sus detalles. Lamentablemente, ya se ha destruido una parte de esta
pequeña obra maestra. En la actualidad se están promoviendo iniciativas para su
posible traslado.
En esta nave
podemos ver una vez mas el sistema arquitectónico preconizado por Gaudí. Los
pilares inclinados soportan con mayor eficacia que si fueran verticales, todas
las fuerzas resultantes de la carga y peso de los materiales, derivándolas hacia
el suelo sin que sea necesario el empleo de otros apoyos, como sucede en la
arquitectura gótica.
La catedral de
Colonia, muy admirada por Gaudí, le sirvió en algunos momentos como inspiración
para algunos detalles de este proyecto, tras adaptarlos a su particular manera
de concebir la arquitectura. A su vez, el maestro fue experimentando
innovaciones, materiales y diseños en cada una de sus obras anteriores.
2e. Bocetos y
Documentos
(Silueta del
templo, según un boceto dibujado por Gaudí, Ver Imagen 4)
Como ya había
dicho anteriormente gran parte de la documentación de Gaudí sobre los proyectos
e ideas que pensaba aplicar en el templo de la Sagrada Familia, fueron
destruidos durante la guerra civil española, en 1936.
Por otra
parte, la forma personalísima de trabar del maestro, que intervenía en cada uno
de los detalles de la construcción y que acostumbraba a hacer modificaciones
sobre la marcha, hacen imprevisible algunas de sus posibles soluciones. Este
factor ha ayudado a la polémica sobre la continuación o interrupción de las
obras.
(Vista general
con mayor detalle, en un dibujo de Joan Rubió i Bellver, arquitecto ayudante de
Gaudí, Ver Imagen 5)
Esta visión de
conjunto se sitúa en el centro la Fachada de La Gloria, aún por iniciarse. Las
torres de la izquierda son las de la Pasión y las del extremo derecho, apenas
perceptibles dentro del conjunto, las del Nacimiento. Sobre ellas sobresalen las
torres de los cuatro Evangelistas y, por encima de todas, la dedicada a
Jesucristo de cerca de 180 m de altitud.
(Diferentes
bocetos realizados por el escultor Llorenç Matamala, otro de los ayudantes de
Gaudí y colaborador en la ejecución de las imágenes que aparecen en la Fachada
del Nacimiento.Ver Imagen 6,7 y 8)
Estos esbozos,
hechos por un escultor y que por tanto es justificable que no corresponden con
absoluta fidelidad a las dimensiones y proporciones previstas, posiblemente,
sirvieron a Gaudí para 'visualizar' los volúmenes y relieves de su proyecto. En
la Figura Nº 6 se ve claramente que corresponde a la Fachada de la Pasión. La
Imagen Nº 7 ofrece una visión algo en diagonal, con las fachadas de la Pasión a
la izquierda y la de la Gloria a la derecha. La Imagen Nº 8 refleja, bastante
sobredimensionada, la Fachada de la Gloria.
La Imagen Nº 9
no se encuentra aquí por error. Así era el proyecto del arquitecto Francisco de
Paula Villar, antecesor de Gaudí e iniciador de las obras de la Sagrada Familia.
Y era así como hubiera sido este templo.
Afortunadamente este vulgar edificio neogótico fue abortado cuando estaba
concluyéndose su cripta. Dicha zona subterránea, construida de acuerdo con el
primer proyecto y con mínimas modificaciones introducidas por Gaudí, se ha
mantenido abierta al culto religioso desde los inicios, como Iglesia Parroquial.
2f.
Informaciones
Beatificación
de Gaudí
El pasado año
2000, el Vaticano autorizó el inicio del proceso de beatificación que podría
llevar a Antoni Gaudí a los altares. Esta autorización se produjo tan sólo dos
meses y medio después de que el cardenal arzobispo de Barcelona, Ricard M.
Carles, solicitara formalmente a la Santa Sede la apertura de la causa. Lo que
demuestra las 'presiones' que acompañarían a dicha petición.
La idea surgió
en 1992. Mientras Barcelona se preparaba para celebrar los Juegos Olímpicos, un
grupo de cinco amigos, vinculados con el Opus Dei, constituyó la "Associació pro
Beatificació d'Antoni Gaudí". Desde entonces han publicado biografías del
arquitecto, destacando su gran fervor religioso en la vejez así como la humilde
vida que llevó en sus últimos años. También ha impreso y distribuido estampas
con la imagen de su candidato a santo.
De momento, el
argumento principal esgrimido en favor de esta beatificación es que "tenía
madera de santo". Ahora, los promotores, deben ceñirse al "Manual para instruir
los procesos de canonización" que indica que es necesario que se haya producido,
al menos, un milagro después de la muerte del siervo de Dios. Y para pasar a la
canonización se requiere otro milagro ocurrido tras la beatificación. El
"abogado del diablo" tiene ante sí una dura prueba. En más de una ocasión se ha
paralizado procesos similares por no haber encontrado estos exigidos milagros.
Por otra
parte, algunos detractores y enemigos de Gaudí de su época, le crearon una
cierta leyenda negra, acusándolo de masón, drogadicto (a lo que sí tenía
verdadera adicción era al café), alquimista, e incluso lanzaron dudas sobre su
sexualidad (ya que no tuvo jamás novia y murió soltero). Ninguno de estas
acusaciones ha podido ser demostrada. En su vida no se han encontrado puntos
oscuros, pero de eso a que deba ser elevado a la santidad, hay un gran trecho.
En la Imagen
Nº 10 podemos ver a Gaudí participando en una procesión. Esta es una de las
pocas fotografías existentes de la última etapa de su vida. Ha servido de base
para estatuas e imágenes de diverso tipo, como la estampa que se puede apreciar
en la Imagen Nº 11.
Gaudí y las
Torres Gemelas
El 11 de
septiembre de 2001 se conmovió el mundo ante el mayor atentado terrorista de la
historia. Cuando los escombros estaban aún humeantes, surgieron las primeras
propuestas para rellenar aquel trágico vacío. Estas iban, desde edificar una
especie de minibarrio, con plazoletas, árboles, viviendas residenciales y
comercios elitistas, a construir cuatro torres de 50 pisos en lugar de dos altos
rascacielos, pasando por la más absurda de todas, hacer dos réplicas de las
torres, pero totalmente huecas y desocupadas.
En ningún
momento debía olvidarse que se había destruido, nada menos, que el 20% del
espacio físico destinado a oficinas en Manhattan, y que esta ocupación imprimía
vitalidad a la ciudad de los rascacielos. Incluso organizaciones ecologistas y
ambientales coincidieron en que podría producir más inconvenientes trasladar
este elevado número de oficinas a otras zonas, que reubicarlas en el mismo
lugar.
La revista
brasileña "SUPER interesante" propuso la construcción del rascacielos que Antoni
Gaudí estudió sobre 1910, para ser destinado a hotel en Nueva York, y que no
pasó de ser un inicio de proyecto. Por suerte se conservan algunos bocetos de
él, dibujados por Llorenç Matamala, escultor y colaborador de Gaudí, en el
Centro de Estudios Gaudinistas (CEG) de Barcelona. Este edificio de Gaudí, con
sus 310 m de altura, hubiera sido el más alto de Nueva York en su época. El
Empire State, construido 20 años después, lo sobrepasaba sólo en 60 m.
A primera
vista, al arquitecto Luis Gueilburt, director del CEG, la idea de 'SUPER' le
pareció absurda, si bien admitió que la construcción sería técnicamente posible,
sobre todo en Estados Unidos, y que, incluso, podría llegar a aceptar el reto de
rehacer el proyecto.
En favor de
esta propuesta la citada revista argumenta que con sus formas redondeadas y
orgánicas el edificio sería un lugar mucho más agradable que cualquiera de los
hechos con acero y vidrio, y que por su originalidad, atraería tanto a oficinas
de empresas como a turistas. Puestos a sugerir, creen que la planta baja
podría
ser íntegramente reservada para fines religiosos: una iglesia católica, un
templo protestante, uno budista, otro hindú, una sinagoga y una mezquita. Con
ello se corroboraría que Nueva York es la ciudad más multicultural del mundo.
Esta es la
noticia que llega desde Brasil, sin duda, extraordinariamente curiosa e
interesante. A su vez se demuestra, una vez más, que la genialidad de Gaudí es
valorada universalmente.
4. La
Pedrera (1906-1910)
Este edificio,
llamado también Casa Milà, es más conocido por su nombre catalán La Pedrera,
La fachada de
esta construcción, que semeja un gran precipicio, se ondula sobre la confluencia
Sobre las
formas contorneadas de la fachada cuelgan, como si fueran plantas que hubieran
nacido espontáneamente sobre la abrupta superficie de piedra, unas rejas de
hierro forjado que forman los balcones. Gaudí, perfeccionista y meticuloso al
máximo, supervisaba personalmente la construcción de las rejas en la misma
forja, donde permanecía, a veces, hasta las diez de la noche, con el
consiguiente disgusto de los trabajadores.
Uno de los
patios por el que se accedía tanto a las cocheras y cuadras de caballos situadas
en el sótano (posteriormente transformadas en garaje) como a la escalera del
piso principal ocupado inicialmente por sus propietarios, los Sres. Milá. La
negativa de estos últimos a que se colocara sobre la fachada un grupo
escultórico en bronce, de la Virgen rodeada de arcángeles, de 4,5 m de altura,
hizo que Gaudí se distanciara de los propietarios que no le permitieron acabar
su proyecto.
Unos
modernísimos y estilizados arcos están situados en la parte superior del
edificio y se comunican con la zona de chimeneas del tejado.
3a. Chimeneas
Gaudí decía
que si el humo sube retorciéndose, se le ayudaba en su salida dándole a las
chimeneas forma helicoidal. Las formas de su parte superior recuerdan a yelmos
medievales.
Gaudí
estudiaba las distintas formas decorativas haciendo construir maquetas a escala
1:10 y en ocasiones incluso a tamaño natural
A las terrazas
o azoteas de la parte superior se accede mediante ocho escaleras de caracol que
están decoradas exteriormente con fragmentos de baldosas de mármol. Esta forma
de recubrimiento, tan característica en Gaudí, le permitía adaptarlo a las
formas curvas que surgían de su genial fantasía.
5.
Casa
Batlló (1904-1906)
_
Edificio
situado en el Paseo de Gracia de Barcelona, en la llamada "manzana de la
discordia",
Lo que en
principio era una simple reforma de un edificio ya construido, dio la
oportunidad a Gaudí
La fachada,
ondulada verticalmente, está revestida de fragmentos de vidrio y cerámica de
diferentes colores, que le dan un aspecto iridiscente.
La parte baja
del edificio fue sustituida por unas gráciles formas ondulantes talladas en
piedra, que integran los balcones, y en los que se ven unas delicadas columnas
con temas florales.
En la parte
posterior de la fachada Gaudí construyó un conjunto de ocho chimeneas en los que
volcó una vez más su sorprendente creatividad. En los detalles decorativos
demuestra que es al mismo tiempo arquitecto, decorador y genial escultor.
Para cubrir
los depósitos de agua, Gaudí diseñó un tejado muy inclinado que parece una
especie de gigantesco pez, realizado también con piezas de cerámica. La torre
está rematada por una cruz con formas vegetales.
El hogar y su
chimenea han sido integrados en el interior de la pared. El techo está
igualmente formado por superficies curvas, decorado en tonos cálidos que imita
un mosaico.
Escalera que
conduce al piso principal donde vivía la familia Batlló. Está construida con
madera de roble. Próximo al pasamano ascienden unas piezas en forma vértebras.
Los techos curvados están decorados en tonos grises.
6. Parque
Güell
_
Eusebi Güell,
empresario, político y miembro de una prestigiosa familia de la alta burguesía
catalana, fue para Gaudí un verdadero mecenas. Gracias a él pudo realizar varias
obras, entre ellas el Parque Güell, donde su creatividad pudo ser desarrollada
con absoluta libertad.
El proyecto
inicial consistía en construir una modélica urbanización de lujo en las afueras
de Barcelona. Esta fastuosa ciudad-jardín estaba prevista para 60 viviendas
unifamiliares. Aunque Gaudí volcó en esta obra, una vez más, su prodigiosa
fantasía, el proyecto resultó un estrepitoso fracaso comercial. Sólo se
vendieron dos parcelas. Gracias a esta falta de aceptación, se convirtió años
después en parque público de la ciudad.
En el centro
de una doble escalinata, un enorme lagarto o dragón da la bienvenida a los
visitantes. Se puede observar que la decoración de toda esta zona está realizada
con el revestimiento que tantas veces utilizó en sus obras. Baldosas rotas de
forma irregular, que se acomodaban perfectamente a las superficies curvas que
creaba el genial arquitecto.
Al final de
esta escalera se accede a un gran espacio cubierto, sostenido por 86 columnas
dóricas, que estaba previsto para dedicarlo a los puestos de mercado donde
podrían proveerse los habitantes de la futura ciudad-jardín. Los bellísimos
rosetones del techo están realizados con trozos multicolores de baldosas y de
cristales.
En la gran
plaza llamada del teatro griego, sustentada por las citadas columnas con
capiteles dóricos, un largo y serpenteante banco decorado a la manera
gaudiniana, cierra los límites de su superficie. Para la construcción de este
banco, así como para otros elementos decorativos de su obra, contó Gaudí con la
colaboración de Josep M. Jujol, también arquitecto.
Gaudí se negó
rotundamente a allanar el monte para trazar los caminos. Por el contrario,
aprovechando las irregularidades del terreno, creó senderos que cubrió con
soportales sostenidos por columnas inclinadas. A pesar de la aparente delgadez
de estas, que recuerdan troncos de palmeras, han resultado de una extraordinaria
resistencia a las agresiones meteorológicas. Al emplear las propias piedras del
lugar, consiguió, más aún, que la arquitectura fuera parte integrante del
paisaje natural.
Crear un
parque, o una urbanización residencial, en una zona casi libre de vegetación
-por ese motivo llamada Montaña Pelada- con grandes desniveles, suelo pedregoso
y carente de fuentes naturales, parecía una obra imposible en aquella época.
Gaudí resolvió todos los problemas desde la recogida de aguas pluviales al
aprovechamiento de las pendientes para construir serpenteantes caminos.
La UNESCO
nombró al Parque Güell, en 1984, monumento artístico de protección
internacional.
Un pabellón
situado a la entrada del parque, y destinado a portería, está construido con
piedras del mismo lugar, revestidas en su parte superior por mosaicos. El
colorido de esta cubierta fue elegido teniendo en cuenta el cromatismo del
entorno. Las formas irregulares del techo parecen recordar las escamas y
rugosidades de un extraño monstruo. Este pequeño edificio parece sacado de un
cuento de hadas.
7. Cripta
de la Colonia Güell
_
A finales del
Siglo XIX, en Cataluña se le llamaban Colonia a unos pequeños núcleos de
viviendas que servían para albergar a los trabajadores de una industria textil.
Estaban situadas al lado de un río (en su gran mayoría junto al Llobregat), ya
que empleaban la energía hidráulica para mover sus máquinas, o bien para
producir su propia electricidad. En un centro fabril de este tipo, propiedad de
la familia Güell, Gaudí construyó una cripta donde experimentó muchas de sus
particulares aportaciones a la Arquitectura.
Si bien la
primera piedra fue colocada en 1908, el proyecto había sido estudiado
meticulosamente por Gaudí desde hacía largo tiempo.
Para algunos
expertos, esta obra es una de las más originales y perfectas de las que llevó a
cabo. El abundante uso de las formas geométricas onduladas, y la mezcla de la
piedra basáltica con ladrillos vistos y cerámica, alcanzan una belleza
sorprendente.
Las bóvedas de
esta Cripta, por primera vez en la historia de la arquitectura, son paraboloides
hiperbólicos siguiendo el sistema de la volta catalana.
Su fachada
irregular y rústica tiene una perfecta integración con la naturaleza de su
entorno.
El centro de
la Cripta está sostenido por cuatro pilares inclinados de piedra de basalto,
tallados toscamente. Los nervios concurrentes de ladrillo, que forman el techo,
son una forma originada en el gótico y evolucionada según el pensamiento de
Gaudí. Los bancos de madera existentes también fueron diseñados por él mismo. En
esta obra, Gaudí experimentó muchos de los elementos y formas que posteriormente
empleó en la construcción de La Sagrada Familia. Cada elemento decorativo tiene
un profundo simbolismo religioso estudiado con toda meticulosidad por el genial
arquitecto. Al producirse el fallecimiento de Eusebi Güell, se interrumpió la
construcción de la obra y las torres que faltaban construir, no llegaron a
realizarse.
Para
solucionar los largos y dificilísimos cálculos que exigían sus complicadas
estructuras, Gaudí ideó y puso en práctica un ingenioso sistema.
Con cuerdas
hacía una especie de esqueleto de lo que proyectaba. En él colgaba saquitos de
distinto peso llenos con perdigones de plomo. Las formas y ángulos que adoptaban
las cuerdas y sus distintas curvaturas establecían exactamente los arcos y
posición de las columnas (en muchas ocasiones inclinadas para absorber el
desplazamiento de las fuerzas).
Este fue el
primer encargo que recibió Gaudí, en el mismo año que consiguió su título de
arquitecto.
Se trataba de
una casa para veraneo en las afueras de Barcelona (desde hace años absorbida por
el crecimiento de ésta ciudad) para Manuel Vicens, fabricante de ladrillos y
azulejos. Algunas dificultades económicas que le surgieron al propietario,
prolongó su finalización.
En esta obra
primeriza pueden apreciarse reminiscencias musulmanas y árabes, en una curiosa
fusión con elementos autóctonos. La abundante utilización de azulejos, tanto en
el interior como en el exterior, ofrece colorido y originalidad. Esta obra
podría ser definida como un hermoso "collage" de estilos y germen de nuevas
ideas. Gaudí aún no introduce las formas curvas, tan propias de la arquitectura
gaudiniana. Se mantiene en la tradicional aplicación de la regla y la escuadra,
es decir de la línea recta.
Debido a la
urbanización posterior de la zona, se perdió una glorieta, una fuente y una
parte del jardín pertenecientes a la obra original.
La profusión
de artesonados, azulejos y pinturas en la decoración interior da como resultado
-según los puntos de vista y tendencias actuales- un conjunto algo abigarrado y
barroco.
En la lámpara
de una de las habitaciones, hay grabada caligrafía árabe, tan frecuente en los
monumentos musulmanes andaluces.
9. El
Capricho (1883-1885)
_
Segundo
trabajo encargado a Gaudí, y primero en finalizarse. Está situado en Comillas,
provincia de Santander, en el norte de España.
El nombre con
que se conoce este edificio, El Capricho, parece bastante adecuado ya que fue
construido para Máximo Díaz de Quijano, persona soltera que no necesitaba tanta
superficie habitable para él y su servicio.
Por primera
vez aparecen las líneas curvas en la obra del artista. La torre existente sobre
la entrada principal no tiene una finalidad concreta, ya que en su interior
sólo hay una estrecha escalera de caracol que conduce al pequeño mirador, pero
le confiere originalidad y enriquece el edificio.
Su decoración
exterior es más contenida y menos extravagante que la otra obra, Casa Vicens,
que realizó casi en paralelo junto a Barcelona. Aquí se aprecia también la
influencia árabe-musulmana. Las sólidas columnas de la entrada, interpretación
libre del estilo dórico, recuerdan la época medieval.
Varios
azulejos en relieve: el girasol y las hojas, son el "leit motive" que se
reproduce de manera insistente en esta obra, alternándose con ladrillos vistos.
Según parece,
el arquitecto no llegó a visitar nunca este edificio debido a que se encuentra
en Cantabria, al norte de España, y alejado de Barcelona. La supervisión de la
obra la delegó Gaudí en otro arquitecto, en Cristóbal Cascante.
Este edificio
es actualmente propiedad de una compañía japonesa.
10. Finca
Güell (1884-1887)
_
Edificaciones
destinadas a albergar caballerizas y picadero para el que llegaría a ser su
principal cliente, y posteriormente buen amigo, Eusebi Güell
A diferencia
de las otras obras llevadas a cabo por Gaudí en esta su primera época, el
exterior de esta finca es austero y casi carente de ventanas. El maestro
entendió que por estar en una zona poco habitada, y por el destino a que serían
dedicadas las edificaciones, la ostentación externa no tenía demasiado sentido,
por lo que volcó su atención en la funcionalidad de los interiores.
Los
materiales empleados vuelven a ser, básicamente, ladrillos y azulejos, y se
mantiene aunque algo más suavizado, un cierto estilo neo-mudéjar.
En su interior
se encuentra actualmente la Càtedra Gaudí-UPC.
En la entrada
principal, una cancela de 5 m de largo con un dragón halado, cierra el paso al
visitante. Esta magnífica pieza realizada en hierro forjado, demuestra tanto el
profundo respeto que sentía Gaudí por los trabajos de forja (tan frecuentes en
sus obras), así como la importancia que daba a todos los detalles ornamentales.
Algunos estudiosos de la obra gaudiniana han interpretado que podía tratarse del
dragón que la mitología sitúa en la puerta del Jardín de las Hespérides.
11.
Colegio Teresiano
(1888-1889) _
Al igual que
le había sucedido con la Sagrada Familia, Gaudí se hizo cargo de las obras un
colegio y de la casa madre de la orden teresiana en Barcelona, cuando el
edificio estaba ya construido hasta la primera planta por un arquitecto o
maestro de obras cuyo nombre se desconoce.
Este "pie
forzado" le impuso ciertas restricciones, a las que se unieron la limitación de
fondos de la comunidad religiosa y el deseo de representar austeridad, impuesta
por la regla de pobreza de la orden. A las críticas y limitaciones en este
sentido del fundador de la orden en Cataluña, Enric d'Ossó i Cervelló, afirman
que Gaudí respondió: "Cada uno a lo suyo, padre Enric. Yo a construir y usted a
decir misa y rezar".
En esta obra
Gaudí introdujo un gran número de elementos decorativos externos y rejas de
hierro forjado, tan del gusto del gran arquitecto.
Gaudí dirigió
estas obras durante poco tiempo, no llegando a terminar el ni el colegio ni la
capilla. Esta última, construida en 1908, fue proyectada por Gabriel Borrell i
Cardona, profesor de la Escuela de Arquitectura.
La mayoría de
los corredores situados alrededor del patio, están formados por esbeltos arcos y
estilizadas ventanas. Al colocar los arcos tan próximos entre sí, Gaudí pudo
cubrir este piso sin necesitar de emplear vigas en la parte superior. El techo
es el propio suelo del piso situado encima.
La gran
utilización decorativa del ladrillo por parte de Gaudí, hizo incrementar las
facturas de materiales de forma innecesaria, según la comunidad religiosa. Al
maestro, la combinación entre las zonas blancas y el color rojizo del ladrillo
le sugería ambiente monacal y rústico, adecuado para una orden religiosa.
12. Celler
Güell (1895)
_
Construido en
las costas de Garraf, en la carretera que une Sitges con Barcelona. En 1882
Gaudí había proyectado para estos terrenos un pabellón de caza que no llegó a
construirse.
Posteriormente
estas tierras fueron dedicadas al cultivo de la viña, en las cuales se edificó
este "celler" (en castellano "bodega").
Con aspecto de
decorado cinematográfico (¿castillo de hadas o de ciencia-ficción?), este
edificio recubierto totalmente de piedra está situado, a unos 30 kms al sur de
Barcelona, en la orilla del Mediterráneo.
Una torre
redonda que no pertenecía a esta obra, era de origen medieval y servía de
refugio a los habitantes de las cercanías cuando se producían ataques corsarios,
fue incorporada a la obra sin destruirla.
Durante
bastante tiempo se atribuyó este proyecto a Francesc Berenguer i Mestres.
Investigaciones posteriores han permitido saber que Berenguer intervino
efectivamente, pero sólo como colaborador de
Gaudí.
Esta
edificación tuvo para Gaudí una gran valor simbólico por estar relacionada con
la historia de Cataluña. En este mismo lugar el rey Martín "el Humano", último
monarca de la dinastía catalana, había hecho construir una casa en 1408, casi
exactamente 500 años antes. El lugar llamado "Bell esguard" ("bella vista" en
castellano) ofrecía una extraordinaria vista panorámica de Barcelona.
Estos
antecedentes históricos influyeron sobre el proyecto de Gaudí. En el exterior
quiso representar un castillo medieval pasado por el tamiz de su genio creativo.
En la fachada, no se encuentran reminiscencias árabes o musulmanas sino góticas
y medievales. Este edificio es como una especie de monolito de piedra, en el
que destaca la aguja de su espadaña, como homenaje y recuerdo de un lejano
pasado histórico. La cruz de cuatro brazos que corona la torre, se encuentra en
varias de las obras de Gaudí.
Esta obra,
otra más entre las suyas, tampoco fue acabada por el arquitecto. Domènech
Sugrañes la terminó en 1917
La sorpresa
surge cuando se adentra uno en el edificio. Del exterior de piedra hosca y
oscura se pasa a un interior lleno de luminosidad y de formas suaves y
modernistas. El color blanco y las formas redondeadas hacen que la luz rebote y
se difunda, produciendo inesperados claroscuros. Gaudí vuelve a ser, una vez
más, el genial creador de formas curvas y de impensados arcos.
14. Varios
_
13a. Hierro
Forjado Gaudí
fue un artista completo, y como tal diseñaba e intervenía incluso en los más
pequeños detalles de sus obras. Realizó muebles y elementos decorativos en
madera, cerámica y hierro forjado. Por ello pasaba muchas horas supervisando y
modificando sus trabajos en los talleres de los artesanos colaboradores.
El
hierro forjado lo utilizó con frecuencia para realizar rejas, balcones y
barandillas, así como para ornamentos complementarios, entre ellos una veleta
para el Palacio Güell.
Escalera de la
Casa Calvet (1898-1900) en Barcelona, destinada a alquiler por pisos. El
Ayuntamiento de la ciudad le concedió el premio al mejor edificio del año 1900.
Las barandas
de piedra y las finas y esbeltas columnas fueron fabricadas con granito
artificial. Sobre los arcos aparecen relieves en forma de hojas de parra.
En su aspecto
de creador total, Gaudí diseñó meticulosamente todos los elementos de la casa:
la cabina del ascensor, la reja que cubre la entrada, los bancos adosados a las
paredes del vestíbulo, las luces y las baldosas de la escalera.
Sinceramente
el tema me atrapó por completo. Yo conocía muy poco acerca de las obras de Gaudí.
Esta monografía me hizo dar cuenta del arquitecto que Gaudí llevaba dentro y de
como admiraba, amaba y respetaba por completo la naturaleza, tratando de imitar
su perfección en la mayoría de los detalles de sus obras.
"Con tiestos
de flores, rodeado de viñas y oliveras, animado con el cloquear de las gallinas,
el cantar de los pájaros y el de los insectos, y con las montañas de Prades al
fondo, capté las más puras y placenteras imágenes de la naturaleza, esta
naturaleza que siempre es mi maestra" Gaudí.
Se le deben, a
este gran maestro de la Arquitectura, la atención y concentración necesarias
para interpretar y entender sus creaciones; además de comprender al valiente
arquitecto que vivía en su alma.
Su
genio rebelde, inmortalizado en sus obras, conmovió a todo un pueblo; que se
sintió representado por el maestro. Con él desapareció uno de los más grandes
constructores de todos los tiempos, cuya influencia ha llegado a representar
toda una época dentro de la moderna arquitectura catalana.
En
Antoni Gaudí Cornet, había tres características que le permitieron hacer lo que
hizo:
Así he
redescubierto y revalorizado las obras y vida de ANTONI GAUDI, venerado por los
catalanes y el mundo. Valorado internacionalmente como uno de los grandes de
este ARTE que se llama ARQUITECTURA.
La
bibliografía es 90% internet (de sitios como www.sagradafamilia.org), un 5% de
conocimientos míos y un 5% de recopilación de datos de amigos, conocidos y
familiares, ah, y que no se me olviden los profesores, ¡GRACIAS A TODOS!
Autor::
José Ignacio
Stang
josestang@hotmail.com
Avenida
Argentina 349
C.P. 3133
María Grande – Entre Ríos
Argentina –3er
Año, E.P.N.M Nº34 “Técnica”
Gral. Enrique
Mosconi Publicación enviada por José Ignacio Stang Contactar mailto:josestang@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EpyylFAEEpNMCozPAm Publicado Wednesday 22 de October de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||