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Factores de Riesgo en la Otitis Media Aguda en niños

Resumen: Se realizó un estudio longitudinal retrospectivo (caso-control), en el período comprendido entre el primero de enero del 2005 hasta el 30 de junio del mismo año, en el Hospital Pediátrico Provincial Docente “Mártires de Las Tunas”, a los pacientes con diagnóstico de Infecciones Respiratorias Agudas Altas, los que se siguieron evolutivamente, con una muestra de 236 pacientes, los cuales se dividieron en dos grupos: un grupo estudio que incluía a los que desarrollaron una Otitis Media Aguda como complicación con 82 y un grupo control que relacionaba a los que evolucionaron satisfactoriamente a la curación con 154 pacientes, con el objetivo de determinar los factores de riesgo en las Otitis Medias Aguda en edad pediátrica, con un índice de confiabilidad del 95%.
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Autor: Alicia Velásquez Pérez y Otros Autores

RESUMEN
Se realizó un estudio longitudinal retrospectivo (caso-control), en el período comprendido entre el primero de enero del 2005 hasta el 30 de junio del mismo año, en el Hospital Pediátrico Provincial Docente “Mártires de Las Tunas”, a los pacientes con diagnóstico de Infecciones Respiratorias Agudas Altas, los que se siguieron evolutivamente, con una muestra de 236 pacientes, los cuales se dividieron en dos grupos: un grupo estudio que incluía a los que desarrollaron una Otitis Media Aguda como complicación con 82 y un grupo control que relacionaba a los que evolucionaron satisfactoriamente a la curación con 154 pacientes, con el objetivo de determinar los factores de riesgo en las Otitis Medias Aguda en edad pediátrica, con un índice de confiabilidad del 95%. 

Se obtuvo que la edad menor de un año, ser del sexo masculino, la prematuridad, el bajo peso al nacer, la inmunodepresión, la desnutrición, los antecedentes de Otitis Media Aguda en hermanos pequeños, la asistencia a instituciones infantiles y el hábito de fumar en los padres fueron factores con asociación causal significativa. La lactancia materna se comportó como factor protector, mientras que la atopia y la presencia de malformaciones craneofaciales no tuvieron una asociación causal significativa.

INTRODUCCIÓN 
El epitelio del tractus respiratorio constituye la mayor superficie anatómica del organismo expuesta a los agentes externos y no es sorprendente por lo tanto, que las infecciones respiratorias sean las más comunes que afectan al ser humano.(1 )

Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) son un complejo y heterogéneo grupo de enfermedades causadas por distintos gérmenes, que afectan cualquier parte del aparato respiratorio y se describen entidades de acuerdo con el lugar donde predominan los síntomas.(2 )

Desde el resfriado común hasta la influenza, la infección respiratoria es una experiencia universal y en la mayoría de los casos una enfermedad menor, aunque a veces molesta, autolimitada casi siempre.(2 )

Las IRA se clasifican en altas y bajas según afecten fundamentalmente, en el sistema respiratorio, estructuras por encima de la laringe o por debajo de esta. A su vez estas se dividen en no complicadas y complicadas.(3)

La Otitis Media Aguda (OMA) se define como una Infección Respiratoria Aguda Alta (IRAA) complicada originada por la inflamación del oído medio y es una de las enfermedades más comunes de la infancia.(4-6) 

El oído medio está constituido por una serie de cavidades situadas entre el oído externo e interno, que comunican hacia delante con la nasofaringe mediante la trompa de Eustaquio. El principal exponente de esta unidad anatómica es la caja de tímpano, que contiene la cadena de huesecillos y de gran importancia e interés por la variedad de procesos patológicos que se asientan en ellos y dentro de estos las OMA, ocupan un lugar preponderante.(7, 8 )

En esta entidad el proceso inflamatorio puede tomar la trompa de Eustaquio, el aditus y las celdillas mastoideas y generalmente está precedida de IRA o contaminación del oído medio.(9 )

En su patogénesis se señala, en primer lugar, la disfunción de la trompa de Eustaquio. Este conducto permite la ventilación y el drenaje de las secreciones. A semejanza del resto del aparato respiratorio, está cubierto por un epitelio ciliado. El movimiento ciliar no solo favorece el drenaje de las secreciones del oído medio, si no que además interfiere en la aspiración de aquellas que provienen de la nasofaringe. El músculo tensor del velo del paladar se contrae durante la deglución, el llanto y el estornudo y cierra el orificio de la trompa.(4 )

En el niño, la trompa de Eustaquio es más corta y tiene menos soporte cartilaginoso, lo que unido a la alta frecuencia de episodios de IRA virales en los primeros años de vida favorece la aparición de esta complicación.(4 )

Los virus desempeñan un papel preponderante en la patogénesis, ya que alteran los receptores epiteliales respiratorios, favorecen la adherencia bacteriana, disminuyen el aclaramiento mucociliar y la respuesta inmune, lo que promueve el desarrollo de infecciones bacterianas secundarias, a partir de las bacterias que colonizan la nasofaringe.(4,7-9 )

La OMA está precedida por una IRA, apareciendo habitualmente después de tres a nueve días del inicio de esta y genera síntomas de dolor ótico, hipoacusia, fiebre, irritabilidad, y malestar general.(4, 10,11) 

Aunque los virus juegan un papel importante en esta entidad, se aíslan bacteria en el 85 % de los casos por lo que debe considerarse una infección bacteriana.(3, 10,11) 

Los gérmenes causales más frecuentes son el Streptococus Pneumoniae (40 %), seguido del Haemophilus Influenzae (20 – 30 %). Otras bacterias productora de esta enfermedad son Moraxella Catarralis (10 – 15 %), Streptococus Beta Hemolítico, Stafilococus Áureos (más frecuente en recién nacidos), bacteria anaerobias procedentes de la flora normal y bacilos Gram. negativos. Pueden observarse infecciones mixtas: virales y bacterianas y de bacterias aerobias y anaerobias.(4, 12,13)

 Numerosos factores de riesgo son involucrados en el desarrollo de las otitis medias entre los que encontramos: edad menor de un año, bajo peso al nacer, la prematuridad, inmunosupresión, desnutrición, atopia, lactancia artificial, sexo masculino, fumadores pasivos, asistencia a guardería o instituciones infantiles, malformaciones craneofaciales, OMA en hermanos, así como OMA en el mes anterior.(4, 13-16)

El diagnóstico de la OMA a veces es difícil en el niño, porque el conducto auditivo es pequeño y doloroso a la manipulación, se debe realizar mediante la clínica y el examen otoscópico, si es neumático, es de elección, ya que permite evaluar la movilidad timpánica.(17,18)

Las complicaciones se dividen en intratemporales (locales) e intracraneales (a distancia) y son poco frecuentes después de la era antibiótica, pero existe riesgo de pérdida auditiva en la OMA recurrente y las Otitis Media con derrame persistente.(17, 18)

El tratamiento preventivo debe estar dirigido a eliminar los factores de riesgo y a propiciar una lactancia materna adecuada.4 El tratamiento específico es basado con analgésicos para el dolor, antipiréticos y antimicrobianos, recomendándose los fármacos de primera línea (amoxicillina y macrólidos como alternativa, para pacientes alérgicos a las penicilinas), en la segunda línea se encuentra la amoxicillina más el ácido clavulánico, macrólidos, cefalosporinas de primera y segunda generación, en la tercera línea encontramos las cefalosporinas de tercera generación (Rocefín) y clindamicina(.7,19-24 )

Las IRA constituyen la primera causa de consultas médicas y de morbilidad tanto en países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. La presencia de estas en menores de cinco años es independiente de las condiciones de vida y grado de desarrollo. La diferencia no radica en el número de episodios si no en su gravedad.(2 )

En el mundo entre el 30 y 60 % de las consultas pediátricas a las instituciones de salud y entre el 30 y 40 % de los ingresos en hospitales se atribuye a las IRA. Se calcula que cada año unos 25 millones de visitas pediátricas son atendidos por OMA en el mundo y este diagnóstico es más frecuente en los Estados Unidos.6 
Casi un 85 % de los niños han sufrido al menos un episodio de OMA al llegar a los tres años de edad y un 50 % presenta dos o más episodios. Esta entidad tiene mayor incidencia en los cinco primeros años de vida, sobre todo en el menor de 18 meses, se calcula que durante el primer año de vida, del 40 - 50 % de los episodios de IRA se complica con una OMA.(4, 7 )

Cuba no escapa a esta realidad y las IRA constituyen uno de los principales problemas de salud y la primera causa de morbilidad y consultas así como de hospitalizaciones con un 30 – 40 % de estas.2, 14,25 También la ocurrencia de OMA se comporta igual que en el resto del mundo. En nuestra provincia no encontramos estudios que nos demuestren la incidencia de OMA, con relación a las IRA, pero nos llama la atención la gran cantidad de pacientes que asisten a nuestra institución con elementos clínicos característicos de una afección del oído medio, por lo que nos motivamos a realizar esta investigación para determinar cuales son los factores de riesgo que inciden en el desarrollo de la OMA en nuestro medio, así como proponer recomendaciones para disminuir estos factores, lo que traerá una gran importancia económica al disminuir los costos para el país por el uso de antibiótico y el número de ingresos por esta causa y desde el punto de vista social por lo que implica para la familia las secuelas que surjan como complicaciones de esta entidad.

OBJETIVOS
GENERAL. 
Determinar los factores de riesgo para desarrollar una Otitis Media Aguda en edad pediátrica en nuestro medio.

ESPECÍFICO. 
Establecer asociación entre Otitis Media aguda y los posibles factores de riesgo siguientes:
- Edad.
- Sexo.
- Lactancia materna.
- Bajo peso al nacer.
- Prematuridad.
- Inmunodepresión.
- Desnutrición por defecto.
- Atopia.
- Fumador pasivo.
- Asistencia a guardería o círculos infantiles.
- Otitis en el mes anterior.
- Otitis en hermanos pequeños.
- Malformaciones craneofaciales.

METÓDICA
Se realizó un estudio longitudinal retrospectivo en el período comprendido del primero de enero del 2005 hasta el 30 de junio del mismo año, en el Hospital Pediátrico Docente Provincial “Mártires de Las Tunas”.

El universo estuvo constituido por todos los pacientes en edad pediátrica con diagnóstico de Infección respiratoria aguda Alta, que acudieron a cuerpo de guardia de esta institución durante este período. La muestra incluyó a 6 254 pacientes, excluyéndose de la misma 3 612 por no pertenecer al municipio Las Tunas, o ser de área rural del mismo, al dificultarse su seguimiento en consulta de reevaluación, 455 por no presentarse a la consulta de seguimiento o reevaluación, 1 753 por presentar como complicación una IRA baja, así como 1 198 por diagnóstico de faringoamigdalitis aguda con exudados o membranas, y con vesículas o ulceraciones, por no ser de interés para nuestro trabajo. Fueron incluidos en esta investigación aquellos pacientes en edades de 12 días de nacidos hasta 17 años 11 meses y 29 días, con diagnóstico de resfriado común o catarro común o faringoamigdalitis aguda catarral, del municipio Las Tunas que no cumplieron los criterios de exclusión y que fueron evaluados a las 72 horas y a los tres días en consulta de seguimiento de los cuales algunos desarrollaron Otitis Media Aguda, de esta forma nuestra muestra quedó constituida por 236 pacientes, los que se dividieron en dos grupos, uno que incluía a los que evolucionaron a la curación sin complicaciones con 154 paciente denominándose grupo control y otro que abarcó aquellos que desarrollaron una Otitis Media Aguda con 82 pacientes a los que se llamó grupo estudio.

Se procedió a la recolección de la información en encuestas destinadas al efecto que respondían a los objetivos trazados en la investigación y que incluía los siguientes datos: edad, sexo, bajo peso al nacer, prematuridad, inmunodepresión, valoración nutricional, lactancia materna, atopia, fumador pasivo, convivencia con hermanos con OMA, episodios de OMA en último mes y reevaluación a las 72 horas y los 7 días para valorar evolución (Anexo 1).

Los datos se almacenaron en una base de datos del programa computarizado Epi info. Versión 6, realizándose el procesamiento estadístico con cálculo de Odd ratio, intervalo con límite superior y límite inferior, interpretándose como factor de riego cuando es mayor que 1 y no significativo cuando el intervalo contiene 1 y como factor protector por debajo de 1 con un índice de confiabilidad de 95 % (P ≤ 0.05). 

Para dar cumplimiento al objetivo se trabajaron las variables de la siguiente forma: 
La edad la dividimos en menores de un año que incluía a los pacientes desde 12 días de nacidos hasta 11 meses, 29 días y en mayores de un año desde los 12 meses hasta los 17 años, 11 meses y 29 días de edad. 

El sexo se expuso en masculinos o femeninos según fuera de uno u otro sexo.

La lactancia materna se ubicó en dos grupos señalando positiva en aquellos que recibieron exclusivamente lactancia materna desde su nacimiento hasta los 6 meses de edad y como negativo a aquellos que hubiesen tenido lactancia artificial o mixta, independientemente de la edad con que contara al momento de adquirir la enfermedad. 

La prematuridad se dividió en dos grupos los que la presentaron donde incluimos a todos aquellos que nacieron antes de las 37 semanas independientemente de su peso al nacer y negativo aquellos que nacieron después de las 37 semanas de gestación. 

El bajo peso al nacer se consideró como positivo todos aquellos pacientes que al nacer pesaron por debajo de 2500 gramos independientemente de su edad gestacional y negativos los que tuvieron un peso al nacer igual o mayor a los 2500 gramos.

La inmunodepresión la dividimos en dos grupos considerando como positivo aquellos con historia de cuadros de infecciones bacterianas a repetición, estado nutricional inadecuado, o que eran seguidos por inmunólogos con este diagnóstico o corroborados por pruebas de laboratorio de inmunología y negativos a los que no habían presentados cuadros de infecciones a repetición, con estudio inmunológico normal, eutróficos.

El estado nutricional, consideramos en este aspecto al estado nutricional por defecto o desnutrición incluyendo como positivo aquellos con valoración nutricional por debajo del tercer percentil, evaluando su peso, talla y edad y comparándolo con las tablas de valoración nutricional vigentes en nuestro país26 y negativos aquellos que se ubicaron por encima del tercer percentil hasta más del 97 percentil.

La atopia la dividimos en dos grupos, como positivo los que presentaron historia de atopia personal como asma bronquial, rinitis alérgica, dermatitis atópica y negativos a los que no presentaron estos antecedentes.

Las malformaciones congénitas craneofaciales se consideraron positivas si estaban presentes y negativas los que no la presentaron.

La asistencia a círculos infantiles o guarderías se consideró positiva cuando los pacientes asistían a instituciones infantiles como círculos infantiles o eran cuidados en casas donde había más de cuatro niños por cuidadoras y negativos cuando no cumplieran estos requisitos.

El hábito de fumar de los padres ( fumador pasivo) se dividió en dos grupos, uno positivo que incluyó a los pacientes que sus padres o personal que convivían con ellos tenían este hábito y uno negativo donde no se recogía este hábito tóxico en ninguno de los componentes del núcleo familiar.

El antecedente de Otitis Media en los hermanos pequeños se consideró como positivo cuando esta entidad había sido diagnosticada en alguno de los hermanos del paciente siempre que dichos hermanos estuvieran comprendidos en las edades menores de cinco años y como negativo cuando no se recogía este antecedente.

El antecedente Otitis Media Aguda en el mes anterior se dividió en dos grupos que incluía en positivo a aquellos que en el mes anterior habían tenido diagnóstico de otitis y negativo donde no presentaron esta entidad en ese período.

Los resultados se exponen en cuadros.

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS 
La inflamación del oído medio u otitis es una de las enfermedades de mayor prevalencia en la infancia. Múltiples factores de riesgo favorecen su desarrollo. 
En el cuadro resumen 1 se muestra aquellos factores donde se encontró una asociación causal significativa para que se desarrollara una otitis media aguda como complicación de una infección respiratoria aguda alta, observándose que dentro de estos tenemos. 

La edad menor de un año, con un riesgo tres veces mayor que los pacientes de más edad, siendo altamente significativo, que coincide con la bibliografía revisada tanto internacionalmente(8-10,14,15) y nacional ( 11,16,19) . En esto influye una combinación de factores entre los más importantes la disfunción de la trompa de Eustaquio y la vulnerabilidad del niño a las infecciones recidivantes de vías aéreas superiores. La obstrucción funcional es frecuente en los lactantes debido a que la cantidad de cartílago que sostiene la trompa y la rigidez del mismo son inferiores a los que existen en niños mayores y en los adultos, (1,2, 4, 7 ,2 7).

La trompa de Eustaquio es más corta, lo que hace vulnerable al reflujo de secreciones nasofaríngeas hacia el espacio del oído medio y a la aparición de otitis media. Por otro lado el sistema inmune inmaduro, todavía en desarrollo, es otro factor causante de esta enfermedad en este grupo de edades, por lo que presenta mayor susceptibilidad a las infecciones virales, las cuales van a alterar los receptores epiteliales, favoreciendo la adherencia bacteriana, disminuyendo el aclaramiento mucociliar y la respuesta inmune ya debilitada y promueve el desarrollo de las infecciones bacteriana y además de su inmadurez inmunológica, se encuentra virgen, y no alcanza a reconocer lo patógeno.( 2, 4, 6, 7, 9)
 
El sexo masculino juega un papel importante como favorecedor para el desarrollo de la Otitis Media sin que se logre una explicación acertada al respecto,( 2, 4, 7), 28-31, coincidiendo nuestro estudio con la bibliografía estudiada, (32-40) pues encontramos que con alta significación, los paciente de sexo masculino tienen cuatro veces mayor riesgo de presentar una Otitis Media con respecto a los del sexo femenino.

En los niños nacidos antes del término hay mayor grado de inmadurez y menos capacidad defensivo del sistema respiratorio que sus congéneres que nacieron con un término de más de 37 semanas, 7. Los niños pretérminos no recibieron las inmunoglobulinas que por vía transplacentaria le trasmite la madre durante el último trimestre del embarazo y que los protege pasivamente. Estos niños tienen una función respiratoria más restringida con tendencia a la apnea y a los desequilibrios ácidos- básicos. Son frecuentes además los problemas nutricionales asociados al destete precoz e intolerancia digestiva,( 2, 4, 7,34-40). En nuestro estudio los pacientes con historias de prematuridad tienen cuatro veces más riesgo de desarrollar una OMA que los nacidos a términos con alta significación estadística (P< 0,000003) lo que coincide con estudios revisados en nuestro país, (11, 14, 16,19) y fuera de éste,( 8- 10, 34-40).

Con el bajo peso al nacer ocurre un comportamiento similar, observando en nuestro estudio que estos tienen cuatro veces mayor riesgo de que una infección respiratoria aguda alta se complique con una OMA con alta significación estadística siendo éste unos de los factores de riesgo más importante que incrementa en siete veces el riesgo de morir, (4, 7) la explicación a esto es similar a lo referido en el prematuro y a lo que se suma el estado nutricional desfavorable por lo que además de la inmadurez del sistema inmune, disminuye la respuesta inmunológica por el déficit proteicos con lo que se altera la fagocitosis, el complemento, etc.(4,7,42-44). Esto coincide con lo reportado por Malluguiza y colaboradores en España y autores revisados,( 8- 10, 14 - 18, 31- 42). 

Otro factor con asociación causal encontrados en nuestro estudio que se relaciona con el desarrollo de la Otitis Media es la inmunodepresión pues la afectación tanto de la inmunidad humoral como celular facilita la invasión de organismo por agentes patógenos tantos virales como bacterianos. La afectación de la inmunidad de tipo celular que provoca una mayor susceptibilidad a adquirir infecciones virales, hacen que estos faciliten la adherencia bacteriana como explicamos con anterioridad y mayor desarrollo de OMA .Cuando la afectación es de la inmunidad humoral, al disminuir las inmunoglobulina, disminuyen la IgA secretora protectora del epitelio respiratorio se afecta el complemento y con ello la opsonización y fagocitosis lo que facilita la infección bacteriana con preferencia por Neumococo, (4,7,18,32,42). En nuestro estudio se comportó con un riesgo dos veces mayor de adquirir una OMA lo cual fue significativo desde el punto de vista estadístico (P< 0,03) Similar comportamiento reportaron Lemon, Virolainen, y otros colaboradores, Sheida, Córdova Vargas entre otros, (2, 7, 18,25-31).

La desnutrición severa condiciona alteraciones inmunológicas y deprime las defensas locales y constituye el segundo factor de riesgo más importante según la Organización Mundial de la Salud, este incluye alteraciones generales como debilidad muscular con pobre respuesta tusígena, alteraciones de la inmunidad de tipo celular con atrofia tímica, disminución de linfoncitos T circulantes y linfoncitos NK , disminución de interferones y alteraciones de la inmunidad de tipo humoral como IgA secretoria disminuida, niveles bajos de complemento, alteraciones de los mecanismo de defensa del sistema respiratorio al disminuir el aclaramiento de bacterias y virus, favorece la adherencia bacteriana, afecta la función del macrófago alveolar e inhibe la síntesis de surfactante, además genera un déficit de micronutrientes como vitamina A , hierro, selenio, cobre, que formaron parte de enzimas que son vitales en la mayoría de los tejidos, disminuye los niveles de lactoferrina en las secreciones respiratorias lo que afecta su función linfoestimuladora y su capacidad antinflamatoria, bactericida, viricida, fungicida, (4,7,42). Esta realidad no escapó en nuestro estudio encontrándose que los pacientes desnutridos tienen aproximadamente cuatro veces mayor de desarrollar una OMA que los que su estado nutricional es el adecuado, con alta significación estadística (P<0,0000042) lo que coincide con todos los estudios revisados,( 31-42) . 

Cuando el niño asiste a un círculo infantil o guardería, se incrementa el riesgo de transmisión de IRA virales, así como de colonización nasofaríngea con bacterias patógenas a partir de portadores. Riesgo similar tienen los niños que son cuidados en casas, cuando el número de niños es mayor de tres o cuatro. En nuestro estudio este factor fue altamente significativo, encontrándose un riesgo cinco veces mayor de padecer OMA en aquellos que asistían a estas instituciones infantiles con respecto a los que no asistían a estas ni eran cuidados en casas donde había de tres a cuatro niños. Esto coincide con un estudio realizado en Estados Unidos 7 donde ha aumentado la incidencia en estos pacientes, así como en otros estados, (6, 9, 12, 18,34-42).

El hogar es el lugar donde el niño permanece la mayor parte del tiempo, por lo que resulta muy irritante la presencia de contaminantes en este medio. El humo del cigarro es el más importante de ellos, sobre todo cuando es la madre la que fuma o la figura que la sustituye la persona que fuma. El humo de cigarro puede permanecer varias horas en una habitación y su inhalación en la edad pediátrica es mucho más nociva que en el adulto. Este humo contiene partículas respirables, gases irritantes, concentraciones de cotinina, un metabolito de la nicotina que lesiona el epitelio de las vías respiratorias y tienen un efecto adverso en el movimiento ciliar y la limpieza mucociliar, endurecen la hipersecreción de mucos, disminuye el surfactante y la actividad del macrófago alveolar y tienen propiedades oxidativas, (4,7) , en nuestro estudio el hábito de fumar de los padres representa un riesgo dos veces mayor de adquirir la enfermedad con significación estadística (P<0,06) que en aquellos pacientes donde no existía este mal hábito en sus padres, lo que es similar a lo revisado en nuestro país,( 12,15,16,26), y fuera de este(8,15,17-21).

En nuestro estudio encontramos además que cuando existían el antecedente de OMA en hermanos pequeños, estos pacientes tenían siete veces mayor riesgo de adquirir la enfermedad, en lo que incide que estos hermanos se conviertan en portadores de bacterias patógenas y permiten la colonización del tracto respiratorio con la consecuente infección que se vuelve más importante al asociarse todos los factores de riesgos mencionados como ser lactante, bajo peso al nacer, inmunodeprimido, desnutrido, etc. Esto se comporta similar a la bibliografía revisada (,8-15,32-38). 

Otro factor que fue de alta relevancia en nuestro estudio resultó la historia de OMA en el mes anterior que llegó a ser el de mayor asociación significativa, encontrando que los pacientes con este antecedente tienen cuarenta y ocho veces mayor riesgo de que una OMA surga como complicación de una IRA alta (P<0,000000) aunque en nuestro estudio el riesgo encontrado fue mayor coincide con la literatura revisada(8-10, 34-41). Opinamos que esto está incidiendo además de la presencia de los factores de riesgo antes implicados, la irresponsabilidad de algunos padres que al observar la mejoría de los síntomas suspenden el tratamiento, pero por otro lado el abuso en el uso de antibióticos en las infecciones respiratorias agudas altas, un sobrediagnóstico de OMA, y la aparición de cepas de Neumococo resistente, cada vez más frecuente, cuando solo existe una diferencia de un mes después de una OMA no ha permitido una restitución completa de su flora normal, ni de las defensas inmunológicas para reconocer nuevamente un antígeno, que quizás no haya abandonado aún el organismo, lo que permite una recolonización y el niño es más susceptible a las infecciones virales con su consecuente alteración del sistema defensivo ya endeble y por ende la reaparición de la Otitis Media Aguda,( 7,44)

En el cuadro resumen 2 se hace referencia a aquellos factores que se comportaron como protectores, encontrando que solo la lactancia materna recibía esta condición, lo cual fue altamente significativo (P<0,000000) lo que se comporta similar a los estudio revisados (2,3,4,7,10-16, 31-43). 

La lactancia materna es el alimento natural e ideal de la especie humana, tiene propiedades antiinfecciosas que protegen al bebé de enfermedades en los primeros meses de vida, en el calostro, existe un contenido de proteínas elevado y es alta la presencia de inmunoglobulina A y lactoferrina, sustancia no absorbibles y que le confiere al organismo propiedades protectoras del tracto respiratorio y gastrointestinales, también se encuentran pequeñas cantidades de IgM, componentes del complemento que protege contra Streptococus Pneumoniae y Haemophylus Infuenzae, se completa además con la riqueza en células nuevas, los macrófagos son abundantes y secretan lisozimas y lactoferrinas, producen IgA e interferón que posee actividad antiviral protegiendo contra el virus Sincitial Respiratorio, la Influenza y los rinovirus, además de macrófagos (85%) y linfocitos ( 10%), el 5 % está integrado por neutrófilos y células epiteliales, es rica en sodio, potasio, calcio, zinc y el hierro. Es la lactancia materna el mejor alimento porque le brinda confort y protección al lactante en sus primeros meses de vida( 4, 7, 44,45.)

En el cuadro resumen 3 abordamos aquellos factores con asociación causal no significativa donde encontramos el antecedente de atopia tomando como referencia aquellas que padecen de asma bronquial, dermatitis atópica, rinitis alérgicas aunque este es uno de los factores de riesgo referidos en la bibliografía, 2,4,7,8-16,31-36, pues en estos casos las reacciones de hipersensibilidad que se producen alteran la cascada enzimático de los procesos antiinflamatorios con una respuesta exagerada que provocan alteraciones del complemento de los leucotrienos y por ende alteraciones en los leucocitos, linfocitos, de la fagocitosis y opsonización y tienen mayor riesgo de adquirir infecciones virales que al hacerse frecuente permite la invasión bacteriana, por otro lado la hipersecreción de mocos en estos pacientes hace que se dificulte el aclaramiento mucociliar y disminuye el drenaje de secreciones por lo que aumenta la posibilidad de desarrollar una Otitis Media Aguda. En este estudio la relación causal no fue significativa lo que coincide con una investigación efectuada en Estados Unidos 7, donde los niños con alergia tenían aproximadamente la misma incidencia que en los que no presentaban cuadros de alergia y difiere de otros estudios, 35, 36,43. Por último abordamos en nuestro trabajos la malformaciones sobre todo las craneofaciales pues es sabido que la Trompa de Eustaquio está en intima relación con los músculos insertados en el paladar y puesto que forma parte de la base del cráneo, los pacientes con anomalía en estas áreas , como los que tienen paladar hendido o Síndrome de Down presentan una incidencia mucho más elevada de disfunción de la Trompa de Eustaquio y por ende de Otitis Media Aguda( 2, 4,7,18). Sin embargo el estudio de este factor no fue significativo porque en ninguno de los casos encuestados se presentaron estas malformaciones. 

CONCLUSIONES
1-Factores de riesgo con asociación causal significativo: 
- Edad menor de un año. 
- Sexo masculino.
- Prematuridad.
- Bajo peso al nacer. 
- Inmunosupresión.
- Desnutrición.
- Asistencia a instituciones infantiles. 
- Hábito de fumar de los padres. 
- OMA en hermanos.
- OMA en el mes anterior.
2- Factor protector:
- Lactancia materna.
3. Factores con asociación causal no significativa:
- Atopia.
- Malformaciones craneofaciales

RECOMENDACIONES
1. Incrementar a través de las áreas de salud el tratamiento preventivo actuando sobre estos factores para evitar el desarrollo de OMA y sus complicaciones. 

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Anexo 1
Encuesta.

Nombre y apellidos:
Dirección:
· Edad:
< 1año _____ >1año _____
· Sexo:
Masculino _____ Femenino _____
· Lactancia materna (Exclusiva hasta los 6 meses).
S i_____ No_____
· Prematuridad (TG):
< 37 semanas_____ > 37semas _____ 
· Bajo peso al nacer (< 2500gr):
< 2500gr _____ >2500gr _____
· Estado nutricional:
< 3 percentil _____ > 3 percentil _____
· Inmunodeprimido:
Si _____ No _____
· Atopia:
Si _____ No _____
· Hábito de fumar de los padres:
Si_____ No _____
· Asistencia a círculos infantiles o guarderías: 
Si _____ No _____
· Malformación craneofacial: 
Si _____ No _____
· OMA en el mes anterior: 
Si _____ No _____
· OMA en hermanos: 
SI ____ No _________
· Consulta a las 72 horas 
Igual ____ Mejor ______ OMA _____
· Consulta a los 7 días 
Mejorado _____ OMA ________

F.C.M “ZOILO MARINELLO VIDAURRETA”.
HOSPITAL PEDIATRICO PROVINCIAL DOCENTE “MARTIRES DE LAS TUNAS.” LAS TUNAS, CUBA.

AUTORES:
ILIANA MARÍA MARTÍN LLAUDI. Especialista de Pediatría
MAITÉ TORNÉ CABRERA. Especialista de Pediatría.
ALICIA VELÁZQUEZ PÉREZ Especialista II Grado en Pediatría. Profesora Auxiliar.
MIGUEL ANGEL PÉREZ ÁVILA. Especialista Pediatría.
LUIS ENRIQUE RODRÍGUEZ PÉREZ. Especialista Pediatría y Medicina Intensiva.
GRISEL ÁRIAS HERNÁNDEZ. Especialista de Pediatría.

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