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Los hábitos alimenticios de las familias

Resumen: Los hábitos alimenticios de las familias se transmiten de padres a hijos y están influidos por varios factores entre los que destacan: el lugar geográfico, el clima, la vegetación, la disponibilidad de la región, costumbres y experiencias, por supuesto que también tienen que ver la capacidad de adquisición, la forma de selección y preparación de los alimentos y la forma de consumirlos (horarios, compañía).
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Autor: Lic. Cinthya Paulina Duran Sánchez


En las tienditas de la escuela no se vende alimentos con los nutrientes que los infantes requieren.

INDICE
INTRODUCCIÓN.
ANTECEDENTES
La alimentación y la nutrición humana: principios y evolución
OBJETIVO
PLANTEAMIENTO.
JUSTIFICACIÓN.
CAPITULO I
1.1 ANTECEDENTES
1.2 EVOLUCION 
CAPITULO II

2.1 HABITOS ALIMENTICIOS.
2.2 DESNUTRICION
2.1.1 GENESIS DE LA DESNUTRICION
2.3 OBESIDAD
2.4 COMIDA Y ESTILO DE VIDA
2.5 LA VIDA ACTUAL 

CAPITULO III
3.1 EDUCACION NUTRICIONAL
3.2 MEDIDAS PREVENTIVAS DE DESNUTRICION
3.3 MEDIDAS PREVENTIVAS DE OBESIDAD
3.4 RECOMENDACIONES FUNDAMENTALES PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES
3.5 CONCLUSION
BIBLIOGRAFIA
ANEXOS

INTRODUCCIÓN
Los hábitos alimenticios de las familias se transmiten de padres a hijos y están influidos por varios factores entre los que destacan: el lugar geográfico, el clima, la vegetación, la disponibilidad de la región, costumbres y experiencias, por supuesto que también tienen que ver la capacidad de adquisición, la forma de selección y preparación de los alimentos y la forma de consumirlos (horarios, compañía). 

En la infancia se crean los hábitos alimenticios, y más aún las enfermedades que pueden aparecer más tarde, a lo largo de la vida como; la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardíacas, cáncer, las que comienzan a incubarse desde los primeros años de edad. Por estas razones es que parece fundamental prevenirlas desde los primeros años, lo que es importante cuidar la adquisición de hábitos alimenticios adecuados.

La obesidad o el sobrepeso en los niños puede ser causada por varias razones. Las causas más comunes son: herencia, falta de ejercicio, malos hábitos alimenticios, o la combinación de estas causas. Algunas veces un problema médico puede causar el sobrepeso en los niños.

ANTECEDENTES
La alimentación y la nutrición humana: principios y evolución

El hombre, como todos los seres vivos, necesita alimentarse para vivir. Asimismo, el ser humano ha ido adquiriendo distintas costumbres y hábitos alimentarios que contribuyeron a que pudiera persistir ante las adversidades que el medio le presentaba. El hecho consiste en que él con la aplicación de la inteligencia, comenzó ya desde épocas remotas, a hacer de la necesidad de comer un verdadero arte, eligiendo sus ingredientes y creando sus comidas más allá de su primitivo acto de supervivencia.

El cazador tosco dio paso a un hombre más refinado, que empezó a distinguir sabores, colores y aromas. Los antropólogos revelan ahora que este proceso fue complejo y estuvo matizado por infinidad de otras historias.

El hombre lleva sobre la tierra más de cinco millones de años. Durante más del 99% de este período ha vivido como cazador y recolector de alimentos que la naturaleza puso a su disposición. Pero hubo un antes; hace más de cinco millones de años, el Australopithecus (primer homoide asentado sobre el planeta), merodeaba la sábana africana en busca de bayas, raíces, hojas y ocasionales brevas. 

Con un poco de suerte podía procurarse algún alimento y llegar a salvo a su cueva. Evidencias arqueológicas dictaminan que lejos de ser un gran cazador de bestias, el hombre antiguo se agolpaba sobre los restos abandonados de grandes predadores para sorber el tuétano de los huesos. Hasta que no aprendió a manipular las piedras, palos y los huesos como armas haciéndose competitivo y eficaz no era cazador, era el cazado.

Al descubrir con qué instrumentos -que no requerían elaboración previa– podía matar, la carne se convirtió en su alimento preferido y base fundamental de su dieta. La pesca y la recolección de alimentos acuáticos tuvo una aparición tardía (hace 35 mil años), si nos referimos a ella en forma intensiva y organizada. No obstante, el mar y los ríos le dieron de comer desde hace mucho tiempo más. Así salmones, truchas, carpas, mariscos, cangrejos, moluscos, etc, formaron una parte importante en la dieta prehistórica.

El descubrimiento del fuego marcó el comienzo de otra etapa en la evolución humana. No sólo trajo aparejada la tecnología, sino que le permitió asar, calentar su comida, y darse calor a sí mismo. Seguramente la primera sustancia caliente que probó fue un pedazo de carne chamuscada. Tendrían que pasar muchísimos años hasta que hirviera y horneara. Antes de eso, el aumento poblacional y las variaciones climáticas obligarían al hombre a dar un paso fundamental. 


Ante la escasez de carne y la necesidad de compartir sus alimentos preferidos con cada vez más individuos, se percató que podía almacenar cereales como el trigo silvestre, la cebada, el sorgo, el mijo y algunas legumbres como porotos y garbanzos, y que si los guardaba secos podía utilizarlos meses después. También descubrió que podía arrojar semillas y esperar sus frutos. La domesticación de las plantas, cambiaría para siempre su vida e influiría directamente en su evolución social, pasando de ser un nómada a un ser prácticamente sedentario alojándose en casas rústicas ya no sólo sino con personas ligadas a él, su familia.

La necesidad obligó al hombre prehistórico a variar paulatinamente sus hábitos alimentarios, pasando hacia dietas menos sabrosas, pero más abundantes. Y que se podían guardar para épocas de escasez, dada su capacidad de aportar calorías almacenables en las cercanías de los asentamientos tribales, que pronto se convertirían en grandes ciudades. Los seres humanos constituyen la única especie animal que ha elaborado reglas precisas alrededor de su alimentación, acerca de las maneras de realizar operaciones sobre la naturaleza para producir y preparar sus alimentos y sobre los modos y las personas con quienes compartir su consumo

OBJETIVO
Evaluar los hábitos alimenticios de los niños, que es lo que consumen a lo largo del día, para saber si su ingesta de nutrientes es la adecuada para su edad.
También para que conozcan la importancia de llevar unos buenos hábitos alimenticios, teniendo en cuenta las enfermedades que nos puede acarrear no prestar atención a este aspecto en nuestro día a día.

PLANTEAMIENTO
El consumo inadecuado de alimentos en niños va en aumento, a causa de que la mayoría de las madres trabajan lo cual no pueden darles alimentos que contengan los nutrientes necesarios a sus infantes, otra causa seria que en las escuelas no se vendan los alimentos que realmente necesiten los niños si no todo lo contrario venden comida “chatarra”.

La consecuencia de no llevar unos hábitos alimenticios a estos problemas trae a los niños obesidad y niños obesos que presentan anemias o simplemente desnutrición. Una obesidad infantil puede provocar diabetes, colesterol, hipertensión; si no hay un especial cuidado lo puede desarrollar a largo plazo o simplemente la edad que cursan.

La obesidad constituye un problema de salud pública y es uno de los padecimientos epidémicos de los países desarrollados, en los últimos años por imitación y consumo de alimentos con alto valor energético se han incrementado su frecuencia en México.

JUSTIFICACIÓN
Si no incorporamos a nuestro organismo todas las vitaminas, minerales, proteínas, grasas, fibra e hidratos de carbono necesarios para producir la energía suficiente y conseguir sentirnos bien y protegernos de las enfermedades. Debemos comer variado, ya que la falta de cualquiera de los nutrientes básicos puede suponer:
A) Tener las defensas bajas y no estar protegido de los virus típicos que nos afectan habitualmente: gripe, etc. 

B) Estar expuestos a que, en un futuro próximo, tengamos más posibilidades de tener enfermedades graves por llevar una mala alimentación: Por ejemplo, el exceso de grasas saturadas (grasas animales) puede provocar enfermedades cardiacas o algunos tipos de cáncer; la ingestión excesiva de calorías puede provocar hipertensión; la falta de calcio predispone a la osteoporosis...

C) Existen también ciertas enfermedades relacionadas con la alimentación conocida como TRASTORNOS ALIMENTICIOS. Estas enfermedades van asociadas a la mala alimentación a causa de problemas psicológicos por el malestar con el físico personal: anorexia y bulimia.

Debe desaparecer la idea o creencia de que la "gordura" en los niños es sinónimo de salud, o que con la edad reducirán de peso. Para evitar la obesidad es conveniente que desde los primeros meses de la vida los niños adquieran un buen hábito alimentario.

CAPITULO I
1.1 ANTECEDENTES

En 1982 se calculo que en 9 de cada 10 niños menores de 4 años que morían tenían como causa directa o indirecta a la desnutrición. Los efectos de la desnutrición trascienden en la comunidad: disminuye la eficiencia del trabajo colectivo, aumenta el ausentismo en el trabajo, disminuye la creatividad, el espíritu de cooperación y provoca inseguridad y desconfianza.

Desde 1998 la OMS considera a la obesidad como una epidemia global que constituye un importante problema de salud pública en los países desarrollados e incluso también en los países en vías de desarrollo (1). Los estudios epidemiológicos sugieren que las causas principales están relacionadas con los cambios ambientales y de los estilos de vida, ocurridos en las últimas décadas. La rapidez del cambio de prevalencia de la obesidad ocurrido en sólo 25 años, excluye una base genética como única causa, ya que el pool de genes responsables de la susceptibilidad a la obesidad no puede variar en períodos de tiempo tan corto (2, 3). El aumento del nivel de vida en los países desarrollados ha conllevado una mayor disponibilidad de nutrientes y de los medios para adquirirlos y además se han modificado los hábitos de conducta de las personas que han reducido su actividad física. Aunque la obesidad es un trastorno multifactorial, la ingesta excesiva de energía y el sedentarismo se consideran los principales desencadenantes y, en consecuencia, la prevención del sobrepeso y la obesidad deben basarse en las modificaciones de estos factores.

LA OBESIDAD, que está alcanzando número de epidemia en todo el mundo, se ha definido ya como una «patología multifactorial evitable». Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el problema no sólo afecta a la población adulta de los países desarrollados. En países en desarrollo como Sudáfrica coexisten, sorprendentemente, la malnutrición y la obesidad. En el mundo, más de 22 millones de niños menores de cinco años son obesos o tienen sobrepeso. De ellos, 17 millones viven en países en de desarrollo. 

1.2 EVOLUCION
Las pautas de conducta que rigen nuestras vidas domésticas están fuertemente arraigadas en la tradición y, siendo la familia el primer escenario de la convivencia social, toda transformación que en ella se produce tiene enorme trascendencia en el ejercicio de las funciones socializadoras y educativas que se derivan de ella provocando cambios y tendencias de consumo de alimentos.

La forma de alimentarse de las poblaciones está estrechamente ligada a su estructura organizativa y a la distribución de papeles de los miembros que constituyen los diferentes grupos.

El individuo encuentra el primer medio de socialización de su ¨yo¨ en la familia y se integra en la comunidad mediante la práctica de conductas socialmente aceptadas, es decir que responden a pautas sancionadas por la cultura en la que está inmerso. En lo relativo a la alimentación familiar este es un hecho visible y de gran interés que se manifiesta en el arraigo de los hábitos alimentarios transmitidos en este medio y el referente que constituye para el individuo su patrón alimentario de origen.

Con esto se entiende que es de gran importancia el medio familiar en la transmisión de hábitos alimentarios adecuados, que nos permite afirmar que los modelos familiares con los que los niños conviven, tienen una gran fuerza de implantación, muy especialmente en los primeros años de vida. Si además estos hábitos alimentarios se refuerzan en la escuela y mediante los diferentes mecanismos existentes de la comunidad, las posibilidades de lograr para las nuevas generaciones un patrimonio cultural dietético saludable no resultan una utopía.

El niño desarrolla sus propios gustos, preferencias y aversiones configurando su patrón de conducta dietética. A lo largo de las diferentes etapas de su vida entra en contacto con otros medios sociales que directa o indirectamente, van a proponer modificaciones o refuerzos a sus hábitos alimentarios iniciales. En cualquier caso las experiencias, gratificantes o no, que en relación con los alimentos haya vivido en el marco de su familia permanecerán durante su vida, tanto más cuanto mejores sean las relaciones afectivas y la integración con los suyos. Por todo ello hay que procurar que estos hábitos no entren en conflicto con las recomendaciones y normas que definen una dieta como saludable.

La formación del gusto tan ligada a los hábitos alimentarios y a la elección de alimentos, depende de múltiples factores: históricos, económicos, sociales y religiosos. Muchos son los interrogantes que permanecen, pese a los esfuerzos de psicólogos, sociólogos, antropólogos, entre otros. ¿Cuáles son los mecanismos que, en el interior de una conducta dada, determina la transmisión, reproducción y evolución de los hábitos alimentarios de un grupo?, ¿cómo varia el gusto colectivo?, ¿cómo interiorizan los individuos las reglas y normas que rigen el consumo de alimentos? 

Quizás las respuestas se encuentran en factores biológicos, psicológicos, culturales y sociales, en una sabia mezcla e interrelación entre todos ellos o en el marco de la transmisión intergeneracional e intrageneracional.

Parece que hay una transmisión genética que nos permite hablar de gustos innatos (el sabor dulce es uno de los ejemplos más claros en positivo y el sabor amargo en negativo), pero estas constantes que pueden aceptarse con carácter general presentan frecuentes desviaciones. Por otra parte, los gustos y aversiones innatos pueden ser modelados e incluso modificados por la influencia familiar, social, y en cualquier caso, a nivel individual existen claras diferencias de sensibilidad gustativa.

Finalmente, habrá que tener en cuenta el gran peso de la familia sobre la configuración de los hábitos alimentarios de las poblaciones, en la medida en que las relaciones afectivas, la transmisión de valores y su jerarquía, los símbolos que influyen en el acto alimentario y los estilos de vida se producen en momentos decisivos para la evolución física y psicosocial del ser humano.

La opinión científica, tanto nacional como internacional, coincide en reconocer que la obesidad se está convirtiendo en uno de los problemas de salud pública más preocupantes del momento, sobre todo si se tiene en cuenta su alta prevalencia y su evolución ascendente. Los datos más completos sobre la evolución de la obesidad en el mundo son los del Proyecto Monitoring of trends and determinants in Cardiovascular diseases study (Proyecto MONICA), que indican que la prevalencia de la obesidad en la mayoría de los países europeos ha aumentado entre un 10% y un 40% en los últimos 10 años; entre un 10% y un 20% en los hombres y entre un 10% y un 25% en las mujeres. Con el firme propósito de combatir esta tendencia, la Asamblea Mundial de la OMS aprobó en mayo de 2004 la Estrategia Mundial sobre Régimen

Alimenticio, Actividad Física y Salud y pidió a todos los países que desarrollaran esta Estrategia en el ámbito nacional. De no ser así, «la epidemia de la obesidad puede llegar a colapsar un sistema de salud en cualquier parte del mundo», reconoció entonces Catherine Le Galès-Camus, subdirectora general de la OMS para Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental. 

En España, uno de los países con una prevalencia más alta de obesidad en el conjunto de la Unión Europea, según reconoce el Ministerio de Sanidad y Consumo, esta Estrategia ha quedado reflejada, desde enero de 2005, en la Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad). En ella se hace un análisis de la obesidad desde un punto de vista multifactorial y multisectorial y se recomienda un vasto conjunto de cambios en todos los planos, tanto nutricional, como educacional e industrial.

Entre las principales acciones de esta Estrategia se incluirán la modificación de la composición de los alimentos para reducir su contenido en grasas, azúcar y sal; la edición de guías nutricionales y la promoción de la actividad física; y acciones como la evaluación de las comidas y bebidas disponibles en los centros escolares, tanto en comedores como en máquinas expendedoras. 

La aprobación y puesta en práctica de estas acciones pretende acabar con la tendencia de esta enfermedad, que afecta al 39% de los adultos y al 16,1% de los niños de entre 6 y 12 años. Para Elena Salgado, ministra de Sanidad, «esta alta tasa de obesidad infantil tiene una enorme importancia puesto que predice, en parte, la obesidad que nos espera en los próximos años, con las repercusiones negativas de toda índole que ello va a tener sobre las cifras de enfermedades asociadas y de mortalidad» 

El aumento del consumo de estas comidas rápidas y bebidas blandas y del tamaño de las raciones tanto en casa como fuera de ella no es independiente del hecho de que la evolución del índice de precios al consumo de estos productos aumentó significativamente menos en la última década que por ejemplo el de las frutas y los vegetales frescos. En definitiva, este estilo de alimentación se relaciona con una ingesta mayor de energía y grasa y un aumento del peso corporal, pudiendo contribuir al desarrollo de la obesidad y sus comorbilidades (19), como dislipemia, diabetes tipo 2, inflamación aguda y crónica y aterogénesis. 

Hay que tomar en cuenta que los alimentos son lo único que proporciona energía y diversos nutrimentos necesarios para crecer sanos y fuertes y poder realizar las actividades diarias. Ninguna persona logra sobrevivir sin alimento y la falta de alguno de los nutrimentos ocasiona diversos problemas en la salud. 

Sin embargo, no se trata de comer por comer, con el único fin de saciar el hambre, sino de obtener por medio de los alimentos, los nutrimentos necesarios para poder realizar todas las actividades según la actividad física que se desarrolle, el sexo, la edad y el estado de salud. 

Consumir pocos o demasiados alimentos y de forma desbalanceada, tiene consecuencias que pueden ser muy graves: por un lado si faltan algunos nutrimentos en el organismo, hay desnutrición, que es muy grave y frecuente en niños de todos los ámbitos sociales, y por otro si se comen cantidades excesivas se puede desarrollar obesidad.

Por ello, la alimentación de los niños y niñas debe ser:
* Completa: incluyendo en los tres alimentos principales del día: desayuno, comida y cena, alimentos de los tres grupos:
-Cereales y tubérculos que proporcionan la energía para poder realizar las actividades físicas, mentales, intelectuales y sociales diarias.
-Leguminosas y alimentos de origen animal que proporcionan proteínas para poder crecer y reparar los tejidos del cuerpo.
-Agua, para ayudar a que todos los procesos del cuerpo se realicen adecuadamente y porque ella forma parte de nuestro cuerpo en forma importante. 

Todos los alimentos contienen nutrimentos, pero es importante conocer cuáles contiene cada uno de ellos, para combinarlos en cada comida y evitar que alguno de ellos falte. 

Los alimentos naturales obviamente tienen mayor cantidad y calidad en sus nutrimentos, por lo que la comida chatarra, no debe ocupar el primer lugar de consumo, aunque facilite las tareas de quienes preparan la comida. 
* Equilibrada: es decir cada comida debe contener en igual cantidad alimentos de los tres grupos. En nuestra cultura, se exagera del consumo de carne y se dejan a un lado los cereales, verduras y frutas, favoreciendo así la obesidad y muchos problemas por la falta de vitaminas y minerales. 
* Higiénica: para prevenir enfermedades infecciosas se debe cuidar mucho la calidad, frescura y forma de preparación de los alimentos. El lavado de manos antes de prepararlos y comerlos es un hábito que debe fomentarse en los niños desde muy pequeñitos. 
* Suficiente: esto con relación a cubrir las necesidades de nutrimentos, más que a comer mucho. Cada persona tiene capacidad diferente para comer y no se debe imponer la misma cantidad a todos, esto en lugar de beneficiar, ocasiona muchos problemas en las comidas familiares. 
* Variada: Es importante que los niños aprendan a comer de todo y si hay algo que no les gusta (que nos sucede a todos) tratar de no darlo y buscar un alimento sustituto de los nutrimentos que contiene. Lo importante son los nutrimentos, no el tipo de alimento en especial.

CAPITULO II
2.1 HABITOS ALIMENTICIOS.
2.2 DESNUTRICION
2.1.1 GENESIS DE LA DESNUTRICION
2.3 OBESIDAD
2.4 COMIDA Y ESTILO DE VIDA
2.5 LA VIDA ACTUAL 
2.1 HABITOS ALIMENTICIOS


Un consumo adecuado de alimentos que proporcionen los nutrientes necesarios es vital para ayudar al crecimiento y desarrollo óptimo de los lactantes y niños a fin de que llegue hacer adolescentes y adultos sanos. Con ellos es posible evitar enfermedades crónico-degenerativas, por ejemplo diabetes mellitas, presión arterial, obesidad y cáncer debido tanto a carencias nutricionales como a exceso de consumo de alimentos que conocemos como chatarra, por ejemplo, refrescos, papas fritas, pizza, hamburguesas.

Por otra parte, la influencia del ámbito familiar, social, cultural o económico es decisiva para lograr buenos hábitos de alimentación, ya que desde temprana edad se proporcionan determinados tipos de alimentos, en horarios que a veces se repiten de dos o tres veces al día. En los niños, además, cada vez que comen se desarrolla un vínculo afectivo con la madre, ya que ella prepara y proporciona los alimentos, además de que transmite sus hábitos y medidas higiénicas.

Cuando se alimenta al infante de manera excesiva y sin ningún control lo esta sobreprotegiendo. Cuando se le proporcionan productos como dulces, pastelillos, papas fritas o chocolates como estimulo, premio o recompensa por alguna gracia del niño, es fácil olvidar que la salud va de la mano con la conservación de un peso acorde con la edad y estatura, aunque también se debe tomar en cuenta otra factor social y psicológico: la moda, que representa una fuerte influencia tanto en las relaciones sociales como en lo emocional, y que se ven reflejadas en la preferencias y en los hábitos alimentarios.

En la actualidad, las niñas anhelan ser tan delgadas como sus muñecas y los niños tan fornidos como los esculturales muñecos como los esculturales muñecos con los que juegan; pero, estos modelos aceptados por la sociedad y promovidos en los medios masivos de comunicación mediante recursos mercadológicos, muchas veces devienen en padecimientos como la anorexia y la bulimia. Algunos hábitos alimenticios solo se van modificando cuando se presenta alguna enfermedad relacionada con la alimentación, y entonces temporalmente se transforma mientras se recupera la salud, para volver a caer en dichos hábitos. 

Por desgracia, la información pertinente en torno a la nutrición tiene escasa o muy poca influencia en lo buenos hábitos alimentarios, pues algunos individuos recurren a las dietas sólo cuando están enfermos o cuando la auto imagen afecta la personalidad o apariencia, como en el caso de la obesidad. 

En cambio, no se llega a comprender que una “dieta” es un plan balanceado para la correcta alimentación del individuo, física, ambiental, cultural y familiar.

Cierto es que cuando se divulga la información correcta acerca de una alimentación adecuada, debería dar como resultado hábitos alimentarios correctos y, por consiguiente, tendría que disminuir la frecuencia de algunas enfermedades. Sin embargo, para lograr una buena alimentación se deberá tomar en cuenta factores como edad, sexo, tipo de actividad física, disponibilidad de alimentos, nivel económico, usos y costumbres culturales del lugar donde se viven, así como los balance de los nutrientes necesarios como proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales que deben conformar una dieta.

La importancia de una alimentación adecuada en nuestra vida y en la de nuestros hijos, desde que están en el vientre materno, donde se inicia tanto su formación gestacional, como su desarrollo físico e intelectual es que da como resultado un crecimiento normal, niños sanos, adolescente fuertes y adultos satisfechos, capaces de crear y desarrollar una nueva cultura de la alimentación con base en una dieta equilibrada.

La educación nutricional que se les brinda a los hijos en la infancia, les proporcionara en un futuro hábitos correctos que deberán seguir a lo largo de su vida, partiendo de un adecuado crecimiento y desarrollo que permita un aprendizaje eficaz en el niño fuerte, sano y feliz, porque un niño bien alimentado es un niño inteligente y capaz de realizar las tareas que se le asignen.

Además, se requiere una alimentación que solo incluya lo que realmente es necesario, sin exceso, pero tampoco sin carencias a fin de obtener equilibrio, es decir, se trata de ingerir alimentos de todos los grupos, como cereales, frutas, verduras, leguminosas y productos de origen animal, pero teniendo sumo cuidado con los alimentos refinados (grasas, sal de mesa, azucares y harinas). Lo importante es asegurarse de obtener vitaminas, nutrimentos inorgánicos, proteínas, grasas, antioxidantes, fibras y lograr un consumo adecuado de calorías. 

La alimentación idónea no es una dieta basada en restricciones, si no más bien se trata de comer adecuadamente para prevenir problemas de salud. Por tanto, lo idóneo se entiende como una buena disposición en cantidad suficiente para proporcionar una nutrición buena y debe tener una disposición para la salud.

2.2 DESNUTRICION
Las consecuencias de una alimentación incorrecta puede ser desnutrición, anemia, obesidad y avitaminosis.

La desnutrición es una deficiencia de la nutrición, que puede deberse a la falta de ingestión, absorción o utilización de nutrimentos, a una perdida excesiva de nutrimentos, a una perdida exagerada de calorías o malos hábitos nutricios.

La desnutrición primaria es debida a la ausencia de ingestión de nutrimentos y la segunda se puede deber a enfermedades infecciosas y parasitarias, deficiencia enzimático, por ejemplo de lactasa e incluso a la misma desnutrición que modifica el epitelio del intestino disminuyendo la absorción de nutrimentos. En la desnutrición podemos encontrar disminución de peso y la talla, avitaminosis, falta de nutrimentos inorgánicos (minerales) y alteraciones en los diferentes sistemas del organismo.

Su repercusión es muy grave porque pueden presentarse desde antes de nacer; los niños que provienen de madres desnutridas desde el nacimiento tienen menor peso, tienen problemas en salud, crecimiento y desarrollo desde un principio, ya que el organismo necesita formar nuevos tejidos y renovar constantemente sus componentes, así como obtener energía de sus nutrimentos para llevar acabo sus funciones. El desarrollo psicológico también se altera, el niño desnutrido queda rezagado en relación con los niños sanos, es más propenso a contraer enfermedades infecciosas que en ellos tienen una evolución mas larga. En 1982 se calculo que en 9 de cada 10 niños menores de 4 años que morían tenían como causa directa o indirecta a la desnutrición. 

Los efectos de la desnutrición trascienden en la comunidad: disminuye la eficiencia del trabajo colectivo, aumenta el ausentismo en el trabajo, disminuye la creatividad, el espíritu de cooperación y provoca inseguridad y desconfianza.

2.1.1 GENESIS DE LA DESNUTRICION
Afecta a individuos de cualquier sexo y edad, aunque tiene mayor repercusión en los niños, en algunos casos esta relacionada con la constitución física, por ejemplo, con la herencia, con los hábitos alimentarios y con el estado previo de salud, la ocupación puede influir también cuando la persona no tiene tiempo disponible para comer etc. El agente causal es la ausencia de los nutrimentos. 

En el ambiente hay que considerar que los requerimientos varían según el clima.

2.3 OBESIDAD
Es un estado patológico caracterizado por el aumento excesivo de tejido adiposo debido a un incremento en la ingestión de alimentos o a una disminución en la utilización de los mismos por el organismo.

Dentro de la génesis de la obesidad esta la tendencia a la obesidad en algunas personas, aunque algunos autores consideran que más bien es debida a los hábitos de la familia, por ejemplo, si los padres son obesos porque tienen malos hábitos alimentarios, los hijos también los van a adquirir y un hijo obeso puede ser un adulto obeso. En ciertos casos la obesidad es causada por una alteración hormonal, como una deficiencia del funcionamiento de la glándula tiroidea, pero es poco frecuente.

Dentro de las causas psicológicas que hacen que la persona ingiera una mayor cantidad de alimentos están la ansiedad, la depresión, la hostilidad, que hacen que el individuo busque a lo9s alimentos como gratificación ante la frustración. Hay personas que con motivo de sus actividades sociales ingieren alimentos con muchas calorías, pero que no nutren, por lo que están obesas y con problemas de avitaminosis, falta de proteína y de minerales (nutrimientos inorgánicos).

2.4 COMIDA Y ESTILO DE VIDA
La comida cotidiana refleja la evolución de nuestra sociedad, del desarrollo tecnológico, de las influencias culturales y su globalización. El paso del tiempo hace que llamemos ahora “alimentos ecológicos” a aquellos que se cultivaban en las huertas hace más de medio siglo, cuando no se utilizaban de forma generalizada abonos químicos ni pesticidas. Entonces, nuestros abuelos consumían productos de temporada a los que no era necesario añadir apelativos como “artesano” o “sin aditivos ni conservantes”. 

Su alimentación era la tan ensalzada dieta mediterránea, una sabia combinación de alimentos en la que el aceite de oliva, las frutas, verduras y legumbres tenían un lugar preferente, junto con un consumo moderado de vino de la tierra. 

Las prisas de hoy apenas nos dejan tiempo para disfrutar de la buena mesa del ayer y mucho menos para preparar una comida rica y equilibrada. El ritmo que llevamos debe de ser muy acelerado si nos fijamos en la espectacular proliferación de los establecimientos de comida rapida, lo que nos da una idea de la fuerte demanda existente de comida rápida. 

La formación de buenos hábitos alimentarios es un excelente instrumento para prevenir enfermedades y promover la salud en la población. La mejor manera de alcanzar un estado nutricional adecuado es incorporar una amplia variedad de alimentos a nuestra dieta diaria y semanal.

La alimentación está influenciada por factores socioeconómicos y culturales (componentes religiosos, psicológicos y pragmáticos). Es evidente que la disponibilidad, el coste y la caducidad de los alimentos han contribuido sobre los hábitos dietéticos de la población, y la elección final determinará el perfil de cada dieta.

Los cambios sociales que se han producido en nuestro país también han modificado las costumbres alimenticias. Entre éstos, podemos destacar el flujo migratorio del campo a la ciudad y una amplia difusión de las nuevas técnicas de producción y conservación de los alimentos, que amplían las posibilidades de consumo a zonas en las que antes no era posible. 

Una alimentación saludable requiere, en muchos casos, de una educación nutricional que debe promoverse desde la infancia, en el núcleo familiar ya que los hábitos adquiridos en esa etapa son fundamentales para una correcta alimentación en la adolescencia y una prevención de las enfermedades vinculadas a los trastornos alimenticios. Los efectos positivos o negativos de la alimentación tendrán repercusión, tarde o temprano, en la salud. 

Estos factores evolucionan a lo largo de los años y constituyen la respuesta a los nuevos estilos de vida, a los nuevos productos a consumir, etc. relacionados muy directamente con el aumento de los recursos y con el contacto entre gentes de culturas alimentarías distintas.

El consumo de alimentos en occidente se caracteriza, cuantitativamente, por una ingesta excesiva de alimentos, superior, en términos generales, a aquella recomendada en cuanto a energía y nutrientes para el conjunto de la población y, cualitativamente, por un tipo de dieta rica en proteínas y grasas de origen animal.

Una gran parte de la población mundial sufre las consecuencias de la malnutrición y la otra parte de población que está sobrealimentada sufre, a su vez enfermedades debidas al exceso de alimentos.

La evolución del comportamiento alimentario se ha producido como consecuencia de diferentes factores, como por ejemplo:
· el paso de una economía de autoconsumo a una economía de mercado 
· el trabajo de la mujer fuera del hogar 
· los nuevos sistemas de organización familiar, etc. 

La tradición, los mitos y los símbolos son determinantes de la comida de cada día, ya que intervienen en las preferencias y aversiones que manifiestan los individuos. Estos factores juegan un importante papel en las formas de preparación, distribución y servicio de alimentos. 

La sociedad actual sufre una evolución notable en los hábitos alimentarios de los ciudadanos como consecuencia del impacto de los nuevos estilos de vida que han condicionado la organización familiar. Igualmente el desarrollo de nuevas tecnologías en el área agroalimentaria han puesto a disposición de los consumidores los denominados “alimentos servicio”, que son aquellos especialmente diseñados para facilitar la preparación y consumo de los mismos.

En la actualidad existe una gran preocupación por la salud y se reconoce a la alimentación adecuada como un instrumento de protección de la salud y prevención de enfermedades.

2.5 LA VIDA ACTUAL 
En la mayor parte de las ocasiones, los domicilios están alejados de los lugares de trabajo y las obligaciones laborales mantienen horarios que no permiten desplazarse hasta los mismos a la hora del almuerzo por lo tanto la comida pasa a ser una ocupación más a lo largo del día.

La mayoría resolvemos este tema ligeramente sin tener en cuenta que la alimentación es la elección más importante que hacemos a diario, porque nuestro organismo necesita tener el aporte variado y equilibrado de los alimentos todos lo días para llevar a cabo la vital tarea de mantenernos con energía durantes las largas jornadas laborales.

Uno de los factores que influye en el óptimo crecimiento y desarrollo, es la calidad y cantidad de los nutrientes que se ingieren.

Los años preescolares constituyen el momento en que se definen hábitos de alimentación. 

El sobrepeso y la obesidad son, dentro de los estados de malnutrición, los que han aumentado dramáticamente en las últimas décadas. Pero no solo preocupa este hecho. Se han detectado graves falencias en los hábitos alimentarios, y una fuerte asociación entre ambos factores.

El cambio de hábitos alimenticios, como optar por dietas poco saludables y el abandono de la actividad física, son algunas de las principales causas de estas cifras.

Según datos de Sanidad, actualmente se consumen más calorías de las necesarias, en total un 19% más, y no se realiza ninguna actividad física suficiente para quemar este exceso. Además, el abandono de hábitos alimenticios como los que constituyen la base de la dieta mediterránea han provocado un fuerte desequilibrio.

Así lo demuestran los últimos estudios realizados, que confirman que sólo el 50% de la población española tiene unos hábitos alimentarios saludables; cerca del 40% apenas cumple algunos aspectos básicos de las recomendaciones nutricionales para la población, y un 10% no las siguen. Según la ministra de Sanidad «la comida principal del día se realiza fuera de casa», y cada vez más se opta por comidas fáciles de preparar y rápidas de consumir. En la mayoría de los casos, estas comidas
«no siempre son equilibradas desde un punto de vista nutricional».

Los niños son un reflejo de su medio ambiente. Ya que los niños a veces pasan más tiempo en la guardería que con sus propios padres, es importante que un proveedor refuerce hábitos alimenticios saludables. 

Hay muchas cosas que tanto los padres como los proveedores pueden hacer para promover hábitos alimenticios saludables. Primero, siempre provea comidas y bocadillos saludables – tenga su hogar bien abastecido con alternativas nutritivas. Segundo, use porciones más chicas de comida durante el día. Tercero, sea un modelo para los niños haciéndolos ver que usted come saludablemente.

La compra y la preparación de la comida son dos excelentes oportunidades más para fomentar la alimentación saludable. A los niños les encanta comprar en el mercado y les encanta ayudar con la creación de comidas saludables y deliciosas. Cada actividad puede ser modificada de acuerdo con la edad de los niños involucrados. Por ejemplo, los niños más chicos pueden pegar figuras de selecciones de comida saludables en una lista de compras, mientras que los niños mayores pueden dibujar o escribir los nombres de los artículos de comida.

CAPITULO III
3.1 EDUCACION NUTRICIONAL
3.2 MEDIDAS PREVENTIVAS DE DESNUTRICION
3.3 MEDIDAS PREVENTIVAS DE OBESIDAD
3.4 RECOMENDACIONES FUNDAMENTALES PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES
3.5 CONCLUSION

3.1 EDUCACION NUTRICIONAL.
Son cada vez más los trabajos de investigación que ponen de manifiesto el decisivo papel que juegan los hábitos de vida, entre ellos los alimentarios, en el nivel de salud de los individuos. De ahí la importancia de las medidas dirigidas a educar a las personas y a las comunidades en este sentido, constituyéndose las mismas en una parte esencial de la planificación sanitaria en materia de nutrición. 

La adopción de correctos hábitos alimentarios es crucial para la promoción de la salud individual y colectiva así como para prevenir un gran número de enfermedades que en mayor o menor medida están relacionadas con la alimentación. Por todo ello, el adquirir conocimientos sobre los alimentos y los nutrientes, la frecuencia de consumo y las cantidades que son adecuadas en función de las circunstancias de cada persona, conforman la base fundamental para crear una actitud responsable hacia la forma de alimentarse.

Es necesario proporcionar los conocimientos y favorecer la adquisición de destrezas y habilidades en materia de nutrición, ya que los hábitos alimentarios forman parte de los factores que condicionan el estado de salud.

La educación nutricional se puede definir como "la parte de la nutrición aplicada que orienta sus recursos hacia el aprendizaje, adecuación y aceptación de unos hábitos alimentarios saludables, en consonancia con los conocimientos científicos en materia de nutrición, persiguiendo el objetivo último de promoción de la salud del individuo y de la comunidad”. 

Debemos fomentar hábitos alimentarios saludables en nuestro hogar y en la escuela, que son los contextos en los que interactúan niños y jóvenes con padres y profesores.

Entre las maneras de fomentar una alimentación saludable se incluyen:
· Dar un buen ejemplo en casa ofreciendo con regularidad una variedad de alimentos nutritivos. 
· Conversar sobre la alimentación saludable y fomentar la actividad física. 
· Motivar a los niños para que participen en actividades relacionadas con alimentos, tales como planear comidas, comprar alimentos y cocinar.
· Conversar con los hijos sobre la promoción y publicidad de los alimentos. 
· Interesarse en los alimentos que se comen o venden en las escuelas y fomentar que se escojan los saludables. 
· Comer juntos en casa, lo cual ayuda a desarrollar hábitos de alimentación más saludables. 

Existen dos grupos de problemas nutricionales crónicos susceptibles de evitarse o reducirse con una alimentación apropiada o correcta: los que se deben al consumo insuficiente de alimentos de buena calidad e inocuos, y los que obedecen a la ingesta excesiva o desequilibrada de alimentos o de ciertos tipos de alimentos. 

Una instrucción eficaz en nutrición puede motivar a las personas y permitirles adoptar pautas saludables de alimentación y de vida.

La educación en nutrición supone una combinación de las siguientes actividades: suministro de información, aporte de conocimientos sobre los motivos del beneficio que produce consumir ciertos alimentos y adopción de ciertas conductas, influencia en sus actitudes y opiniones, ayuda a adquirir aptitudes personales y motivación a la hora de adoptar prácticas alimentarías saludables. 

La instrucción en nutrición, en su sentido más amplio, también supone influir en la política pública y promover el acceso a una variedad de alimentos nutritivos, ricos en macro y micronutrientes.

Comer con regularidad y consumir tentempiés sanos, que incluyan alimentos ricos en carbohidratos, frutas y verduras, productos lácteos, carnes magras, pescado, aves de corral, huevos, legumbres y frutos secos contribuirá a un crecimiento y un desarrollo adecuados, siempre que el aporte energético de la dieta no sea excesivo.

Los niños necesitan beber muchos líquidos, especialmente si hace mucho calor o tienen gran actividad física. Obviamente, el agua es una buena fuente de líquido, y es un fluido que no tiene calorías. Pero la variedad es importante en las dietas de los niños y se pueden escoger otros líquidos que aporten los fluidos necesarios, como la leche y las bebidas lácteas, los zumos de frutas y los refrescos. 

Los tentempiés entre comidas forman parte de los hábitos alimenticios de los niños y los adolescentes. Los niños pequeños no son capaces de comer grandes cantidades de una sola vez, así que normalmente tienen hambre mucho antes de que llegue la siguiente hora establecida para la comida. Los tentempiés a media mañana y a media tarde pueden ayudar a satisfacer las necesidades energéticas que requieren a lo largo del día. Los adolescentes, que son activos y crecen rápidamente, tienen importantes necesidades energéticas y nutricionales, pero si se incluyen materias sobre alimentos y nutrición en sus planes de estudios escolares, podrán tener los conocimientos suficientes para tomar decisiones fundamentadas sobre los alimentos que toman a las horas de las comidas principales y entre comidas.

3.2 MEDIDAS PREVENTIVAS DE DESNUTRICION.
El individuo debe recibir educación para la salud, acudir a los servicios médicos; si hay alguna enfermedad hereditaria que afecte el metabolismo de hidratos de carbono, grasas o proteína, debe acudir al consejo genético, así como eliminar los procesos patológicos, es decir, tratar las enfermedades que puedan traer consigo desnutrición.

Se debe educar al público respecto a la limpieza y la conservación de los alimentos, aprovechamiento del clima para cultivar los alimentos, al valor nutritivo de los alimentos y al saneamiento del agua y los alimentos, así como para evitar la contaminación con excretas y basuras. La elevación del nivel de vida es muy importante.

Si las personas tienen deficiencias en su nutrición deberán consumir los nutrimentos que le hagan falta, los alcohólicos deben acudir a los servicios médicos y los padres aprender a nutrir a sus hijos.

Las personas deben administrar adecuadamente el gasto familiar; hay gastos indispensables, necesarios y secundarios.

3.3 MEDIDAS PREVENTIVAS DE OBESIDAD.
Se debe educar al individuo, si hay alguna alteración metabólica hay que corregirla; respecto al valor nutritivo de los alimentos, con mucha frecuencia hay personas que comen poco y tienen obesidad, esto se puede deber a que no eligen adecuadamente sus alimentos, a que no hacen ejercicio y no acuden al medico. Hay personas que acuden al uso de masajes, o vibradores que son inefectivos, al igual que la ingestión de limón o vinagre, al tabaco, los laxantes o a los baños de vapor.

3.4 RECOMENDACIONES FUNDAMENTALES PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES
1. Disfruta de la comida.
Intenta comer alimentos diferentes cada día para gozar de una alimentación variada y disfrutar de ella. Come con tus familiares y amigos. 

2. El desayuno es una comida muy importante.
Tu cuerpo necesita energía después de dormir, por lo que el desayuno es esencial. Elige para el desayuno alimentos ricos en carbohidratos, como pan, cereales y fruta. Saltarse comidas, y en especial el desayuno, puede provocar un hambre descontrolada, que muchas veces lleva a comer en exceso. Si no comes nada para desayunar, estarás menos concentrado en el colegio.

3. Come muchos alimentos variados
Consumir muchos alimentos variados todos los días es la mejor receta para gozar de buena salud. Necesitas 40 vitaminas y minerales diferentes para mantenerte sano, y no hay ningún alimento que por sí sólo pueda aportártelos todos. No hay alimentos "buenos" o "malos", así que no tienes porqué dejar de comer las cosas que te gustan. Simplemente asegúrate de que consigues un equilibrio adecuado y come una gran variedad de alimentos. ¡Toma decisiones equilibradas en cada momento! 

4. Basa tu alimentación en los carbohidratos
Estos alimentos aportan la energía, las vitaminas y los minerales que necesitas. Algunos alimentos ricos en carbohidratos son la pasta, el pan, los cereales, las frutas y las verduras. Intenta incluir alguno de estos alimentos en cada comida ya que casi la mitad de las calorías de tu dieta deberían provenir de ellos.

5. Come frutas y verduras en cada comida
Puedes disfrutar de las frutas y las verduras en las comidas, o consumirlas como sabrosos tentempiés entre comidas. Estos alimentos aportan vitaminas, minerales y fibra. Deberías intentar consumir 5 raciones de frutas y verduras al día. 

6. La grasa
Todos necesitamos incluir algo de grasa en nuestra dieta para conservar una buena salud, pero consumir demasiadas grasas, y en particular grasas saturadas, puede ser malo para nuestra salud. Las grasas saturadas se encuentran en los productos lácteos enteros, los pasteles, bollos, carnes grasas y salchichas. Come de forma equilibrada - si a la hora de la comida consumes alimentos ricos en grasas, intenta tomar alimentos con menos grasas en la cena.

7. Los tentempiés
Picar entre comidas aporta energía y nutrientes. Escoge tentempiés variados, como frutas, sandwiches, galletas, tartas, patatas fritas, frutos secos y chocolate. Asegúrate de que tus elecciones son variadas para mantener el equilibrio en tu dieta, y no comas demasiado, sino no tendrás hambre a la hora de la comida

8. Saciar la sed
Tienes que beber muchos líquidos porque un 50% de tu cuerpo está formado por agua. Se necesitan por lo menos 6 vasos de líquidos al día, e incluso más si hace mucho calor o haces ejercicio. El agua y la leche son excelentes, pero también es divertido variar.

9. Cuídate los dientes
Cuídate los dientes y lávatelos dos veces al día. Los alimentos ricos en almidón o azúcares pueden influir en la aparición de caries si se comen con demasiada frecuencia, así que no picotees o bebas refrescos a todas horas.

10. Ponte en movimiento
Estar en forma es importante para tener un corazón sano y unos huesos fuertes, así que haz ejercicio. Intenta hacer algo de deporte cada día y asegúrate de que te gusta para que seas constante y no dejes de hacerlo. Si tomas demasiadas calorías y no haces suficiente ejercicio puedes engordar. El ejercicio físico moderado te ayudará a quemar las calorías que te sobran. 

3.5 CONCLUSION
En el estudio realizado sobre la evaluación de los hábitos se observo que algunos niños tenían una alimentación sana pero sus colaciones van desequilibradas ya que en las tienditas de la escuela no se vende alimentos con los nutrientes que los infantes requieren.

Unas de las medidas que se deben de tomar es darles a conocer a los padres de familia como inculcarles a sus niños el consumo de verduras y frutas, pero esto se debe hacer desde los primeros meses de vida para que el niño vaya tomando el habito de consumirlos y que no sientan un rechazo o que le pierdan el gusto.

Pero no solo consta de dárselos en sus inicios de vida si no también en el desarrollo del niño, a pesar que se le empiezan a introducir otros tipos de comida no ay que dejar de darlas.

Hay que acostumbrar al niños a que tenga una actividad física por mas mínima que esta sea y no enseñarles a que pasen tanto tiempo frente al televisor o jugando con videojuegos

Algo muy importante es que los infantes se sienten a comer a la mesa junto con sus padres para que estén al pendiente de lo que se están comiendo y nunca obligarlos a terminarse todo lo que se les sirve, si no hasta lo que ellos toleren comer o bien no llenarles el plato. No hay que premiar a los niños con dulces ni otros alimentos poco nutritivos para evitar que se acostumbren a ese tipo de comidas.

En las colaciones que el niño tenga, tratar de darles frutas u otros alimentos que no sean de bajo valor nutritivo que estos seria “comida chatarra” ya que a causa de estas colaciones el niño tiende a subir de peso lo cual al tiempo puede padecer alguna enfermedad.

Las madres de igual manera deberían de tener el hábito de hacer comidas nutritivas para los infantes y que se utilicen menos los alimentos procesados.

En caso de las escuelas implementar algún plan para que lo que revenda en las tienditas a la hora del recreo sean cosas que no les perjudiquen y que sean beneficiosas para el infante, moderar la venta de alimentos hipocalóricos o que solo engordaran a los niños o simplemente no les ayudaran en nada. Una buena opción seria implementar desayunos bien equilibrados para que así los niños tengan un mejor rendimiento a la hora de sus estudios.

Los que están a cargo de los niños y sus cuidados sobre la alimentación son nada mas ni nada menos que sus propios padres así que son ellos quienes deben tomar las medidas correspondientes sobre sus niños.

ANEXOS
Material y métodos

Materiales:
* Hojas de encuestas
* Lápiz
* Computadora

Fecha: Septiembre-Noviembre.
Lugar: Esc. Lic. Benito Juárez.
Población: 20 alumnos.

Criterios de inclusión:
* Niños y niñas
* Aquellos que presenten la edad de 9-10 años
* Los niños que asistan a la escuela Benito Juárez.

Criterios de No inclusión:
* Niños y niñas que no presenten la edad correspondiente. (9-10 años)
* Niños y niñas que no asistan a la escuela Lic. Benito Juárez.
* Aquellos que no quieran responder la encuesta alimentaría.
* Criterios de Exclusión:
* No presentarse el día que se realice la encuesta.
* No quieran continuar con la encuesta.

Tipo de estudio: Transversal
Recursos:
Copias: $10.-
Impresión: $50.-

ANALISIS
En el estudio realizado se puedo observar que la mayoría de los alumnos comen entre comidas notándose una diferencia en niñas que en niños, sus entre comidas son comidas chatarras pero estas son consumidas mas por niños, las niñas consumen un poco mas de frutas que comidas de bajo valor nutritivo. 

Otro punto que se puedo observar fue que el consumo de verduras que tienen los alumnos eran más de la mitad, pero viendo detalladamente eran las niñas las que consumían más verduras a la hora de la comida que los niños.

En el consumo de las frutas se analizó que no hay un consumo frecuente, es decir fue la mayoría las que no consumen este grupo de alimentos. Si nos vamos a ver entre niñas y niños fueran las niñas las que tienen más el hábito de consumirlas.

Una de las cosas que llaman la atención fue que la mayoría de los niños y niñas consumen verduras que frutas, un dato importante pues sabemos que las verduras son más insípidas que las frutas.

En toda la población de los alumnos se observo que consumen todo el grupo de alimentos aunque algunos toman unos en mayor proporción a otros.

En el estudio nos pudimos dar cuenta que la mayoría de las niñas de 10 años cuidan mas su alimentación que las menores pues los medios de información se han encargado de difundir una imagen d la mujer bonita exponiendo a esta en una persona esbelta lo cual las niñas quieren imitar comiendo supuestamente comida saludable o simplemente a limitarse a no comerla.

En los niños y niñas de 9 años los hábitos alimenticios que tienen son un poco desequilibrados ya que no hay una preocupación por la apariencia física como las niñas de 10 años ya que se van acercando a la etapa de la adolescencia.

Así que los infantes de 9 años solo se limitan a jugar y a no preocuparse en lo que comen consumiendo así todo tipo de cosas sin ver sus consecuencias, pero el gran problema de esto es que los padres no les dan una educación de cómo llevar una buena alimentación es por el tal motivo que los infantes no saben como llevar una alimentación correcta y creen que lo que ellos consumen es la adecuada.

En la evaluación de los hábitos nos pudimos dar cuenta que hoy en día los niños consumen alimentos industrializados o de rápida preparación, mientras que otros consumen alimentos saludables pero a veces muy cargados en carbohidratos que a su vez los necesitan para obtener energía inmediata, pero el problema esta en que los niños de hoy no realizan una actividad física si no todo lo contrario pasan la mayor parte del tiempo viendo el televisor o jugando videojuegos, es por ello que los han llevado a tener problemas de obesidad y otras enfermedades relacionadas. 

GRAFICAS






















BIBLIOGRAFIA
Autores: L. Kathleen Mahan
Silvia Escote-Stump
“Nutrición y dietoterapia de Krause”
Editorial: Décima edición.

Autor: Lic. Antonio soto padilla 
“El poder de la nutrición”

Editorial: Centro intelectual de desarrollo familiar, S.A. de C.V.
http://www.spapex.org/prevobesidad.htm
www.monografias.com/trabajos29/obesidad-infantes/obesidad-infantes.shtml
www.contusalud.com/sepa_enfermedades_obesidad_infantil.htm
www.saludactual.cl/obesidad/obesidadyejercicio.php
www.consumaseguridad.com/web/es/sociedad_y_consumo/2005/02/03/16510.php
www.update-software.com/abstractsES/AB001871-ES.htm
www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol21/n3/orig1.html
www.tusalud.com.mx/140401.htm 
www.who.int/mediacentre/news/releases/2004/pr81/es/index.html
www.ondasalud.com/edicion/noticia/0,2458,5215,00.html 
www.medichi.cl/web/wb_obesidad.htm

AUTORA:
LIC. CINTHYA PAULINA DURAN SANCHEZ....
LICENCIADA EN NUTRICION


ASESOR: MC Ramón Larrañaga Torrontegui
UNIVERSIDAD INTERAMERICANA DEL NORTE, 
CAMPUS MAZATLAN, 
SINALOA, MEXICO.
Latorro5411@hotmail.com

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