Finalmente voy a resumir las conclusiones que se
pueden hacer en este estudio y añadiré un regalo en relación con los ejes
cardinales de Teotihuacan. Los ejes suponen un cambio de perspectiva
fundamental, pues, como habéis visto, no es lo mismo observar algo con o sin un
punto de partida.
CONCLUSIONES
-La distribución de las construcciones en Teotihuacan no es arbitraria, sino
que se fundamenta en aritmética y geometría y como defendía Jesús Alberto
Ferral Novoa, es una “cronopolis”, una ciudad que mide el tiempo.
-Teotihuacan basa su construcción en relación a unos ejes cardinales.
-Los ejes cardinales son la media de distancias a las tres pirámides mayores.
-Los ejes son consecuencia de una función de distribución inmersa en la
ciudad. Según Ferral, Teotihuacan es una ciudad profética. Una forma de
profetizar es basarse en la estadística y la probabilidad con una función de
distribución.
-La desviación a la media de dicha función de distribución puede ser el katun
según la correlación de fechas del Ing. Hector M. Calderón.
-La unidad de medida de 1,059643metros, descubierta por Hugh Harleston, es
correcta. Su exactitud se comprueba en la ciudadela:
Donde los dos extremos de la ciudad que forman esquina con la ciudadela valen
3600 y la base del templo de quetzalcoatl ubicado en la ciudadela es 60*60=3600.
Por lo que tenemos la igualdad de dos medidas lineales (los valores de los
extremos) y una medida cuadrada (la base del templo) y por tanto de no ser esa
la unidad de medida, no se daría dicha igualdad.
Donde las quince torretas de la ciudadela se distancian en 336 y 52 y 45, a
partir de estos catetos se obtienen exactamente las hipotenusas 339 y 340, de
una unidad como diferencia.
-El nombre de Teotihuacan puede venir de las alturas de la ciudad. Siendo wak
kan, día 84 del calendario sagrado de 260 días, el valor del suelo. Pues en la
altura de la ciudad se representa dicho calendario sagrado, y la ascensión por
las escaleras de las pirámides simboliza la ascensión por dicho calendario.
-El mito de los cinco soles, que dice que Teotihuacan es la ciudad del quinto
sol, es un código del método constructivo de la ciudad.
-Los cinco soles son 2628*3600 días, es decir, el gran año platónico. La
veinteava parte de los cinco soles, el mes mesoamericano y su sistema numérico,
se representa de dos formas:
A partir de un fenómeno luminoso equinoccial en la pirámide del sol
A partir de las distancias entre dos pares paralelos de líneas imaginarias.
-Los cinco soles son además 3240*2920 días y los 2920 días son fundamentales
en el sistema distributivo de la ciudad. Los 2920 días son el engranaje de 8 años
de 365 días y 5 periodos sinódicos de 584 días.
-El río de san Juan, desviado artificialmente para ser equidistante a los ejes
y contener en su interior una área del cuadrado de dicha equidistancia, está
relacionado con el templo de quetzalcoatl pues simboliza a su hermano gemelo
Xolotl.
UN ÚLTIMO REGALO
Voy a regresar al método en el que me basé en el primer módulo que supongo
que es el que gusta a más gente.
Dos cosas que me costó mucho comprender son:
¿Por qué la única construcción por cuyo centro pasa el eje cardinal no está
a la misma altura que la plaza de las columnas? La plaza está a 351 del otro
eje y dicha construcción a 342.
¿Por qué el centro de la más alejada de las pirámides de la plaza de la luna
no alcanza al eje cardinal? El eje está a 171 de la calzada y la pirámide a
162.
La respuesta a la primera pregunta es que la única construcción cuyo centro
está en el eje no tiene que ver con la plaza de las columnas y viceversa. Dicha
construcción está a 342 del otro eje, es decir, es equidistante a la pirámide
de la luna y al centro de la calzada o, lo que es lo mismo, se sitúa a un
cuarto de la calzada.
La respuesta a la segunda pregunta es que dicha pirámide de la plaza de la luna
si está relacionada con el eje pero no de ese modo. Existe un relación entre
los 162 mas allá del eje donde el río de san Juan cambia de valor, los 162
entre pirámide del sol y plaza del sol y los 162 entre plaza de la luna y dicha
pirámide de la plaza de la luna.
AGRADECIMIENTOS
Agradezco la chispa de ingenio de Hugh Harleston al descubrir la unidad métrica
de Teotihuacan, pues sin dicha unidad de medida no se podría haber llevado a
cabo este estudio.
Agradezco la gran visión que tuvo Jesús Alberto Ferral Novoa por la que no dudó
en esforzarse durante 30 años en difundir sus teorías sobre Teotihuacan, pues
esa gran visión le dio la suficiente confianza en lo que estaba haciendo, hasta
convertirse en una pieza clave sinequanon para este estudio.
Agradezco que la rueda de la fortuna me señalara a mí para descubrir los ejes
de Teotihuacan, algo tan fundamental como la unidad métrica.
Agradezco al resto de participantes en la investigación de Teotihuacan, cuyas
discusiones con ellos, me han abierto mucho más mi mente y me han dado la energía
suficiente para continuar con esta lucha en pro de la verdad.
Agradezco a Dulcinea, musa de mi inspiración, por ser causa del camino que
empecé y no abandoné.
Agradecería cualquier apoyo para conseguir que este estudio se difunda lo antes
posible y no se retrasen más los futuros avances en esta ciudad única. Cosa
que han hecho esta nueva generación de escribas, biblioteca pleyades e
ilustrados.
No solo lo agradezco y agradecería yo, sino el ideal de la verdad por la que
tantos hemos luchado.

AUTOR:
Diego Santanna de Landa