INDICE
Resumen
Introducción
Problema
Marco Teórico
Objetivos
Control Semántico
Material y Método
Resultados
Discusión
Conclusiones
Referencia Bibliográficas
Anexos
RESUMEN
Se presenta una investigación observacional, longitudinal y prospectiva, cuyo universo estuvo constituído por gestantes del Policlínico Vedado, del Municipio Plaza de la Revolución, captadas precozmente, en el período comprendido del 1ero de junio del 2005 al 31 de diciembre del año 2006, que tuvieron hijos vivos en los Hospitales Ramón González Coro o América Arias. Se utilizó una encuesta para la recogida de datos. Las variables estudiadas fueron: estado nutricional materno, ganancia de peso durante la gestación y estado nutricional del neonato, las que se clasificaron y operacionalizaron, construyéndose indicadores. Conforme a la hipótesis, hallamos relación entre malnutrición por defecto materna y crecimiento intrauterino retardado del producto. Se recomienda enfatizar en corregir la malnutrición preconcepcional y el apoyo nutricional a las gestantes desnutridas, que garantice la ganancia de peso durante el embarazo, dentro de límites garantes de que el producto alcance el peso adecuado, lo que redundará en la disminución de la morbilidad y mortalidad infantiles vinculadas al bajo peso al nacer.
Palabras clave: Bajo peso, nutrición materna, ganancia de peso en la gestación, estado nutricional del neonato.
I. INTRODUCCION
En Cuba se han realizado numerosos estudios relacionados con el evento Bajo Peso al Nacer, en los que se han explorado regularmente los factores de riesgo materno, así como las consecuencias para el producto, la madre, la familia y la sociedad de este problema de salud. Internacionalmente, también los estudios direccionados en este sentido son múltiples. Entre las causales en numerosas investigaciones se subraya la malnutrición materna por defecto y la insuficiente ganancia de peso de estas mujeres desnutridas durante la gestación.
Pese a la riqueza de literatura en este sentido, existen pocos estudios que excluyan otras posibles causales del bajo peso y se centren con especificidad en el aspecto nutricional, dado que suelen mezclarse diferentes factores de riesgo. Se considera que la mortalidad durante el primer año de vida es 40 veces mayor en los niños que nacen bajo peso (p< 2500g), que los niños que nacen con peso normal a término. Estos individuos tienen habitualmente múltiples problemas, tanto en el período neonatal como en la niñez y aún en la edad adulta: la mala adaptación al medio ambiente e impedimentos físicos y mentales que se hacen evidentes al llegar a la edad escolar.
El bajo peso al nacer constituye uno de los principales problemas de salud en el mundo, sobre todo por la influencia que tiene en la mortalidad infantil y por los trastornos del sistema nervioso central que se producen como secuela en aquellos niños que sobreviven a las complicaciones tempranas de esta afección. Para su disminución en Cuba se introdujeron acciones en el programa materno-infantil, desde sus inicios y a partir del año 1989 se confeccionó un subprograma específico, el cual se actualizó en 1999. Para la correcta aplicación de las acciones del programa y la obtención de los resultados esperados, es necesario identificar en cada territorio los factores de riesgo predominantes, que pueden ser biológicos o sociales.
El peso al nacer es uno de los factores principales que determinan la probabilidad que tiene un neonato de sobrevivir. Recientemente se seleccionó la incidencia de bajo peso al nacer como uno de los indicadores empleados para monitorear las metas de salud establecidas en la cumbre mundial a favor de la infancia y se determinó reducir a 10 % o menos la incidencia de bajo peso al nacer.
Se considera que la mortalidad durante el primer año de vida es 40 veces mayor en los niños con bajo peso (RNBP), que en los niños que nacen con un peso normal a término. Los RNBP, tienen habitualmente múltiples problemas, tanto en el período perinatal, como posteriormente, entre los que se apuntan: inadaptación al ambiente y diferentes discapacidades físicas y mentales que se hacen a veces, evidentes en la edad escolar. Si la causa del bajo peso ha sido un retardo del crecimiento intrauterino éste puede hacerse irreversible después del nacimiento y acompañarse de funciones mentales inferiores a las normales y de secuelas neurológicas e intelectuales.
Todo esto hace que el problema del bajo peso al nacer constituya una preocupación mundial, y sea más frecuente en los países subdesarrollados. Así tenemos que en la publicación Estado Mundial de la Infancia, de la UNICEF, 1996, se muestran grandes diferencias entre países en cuanto al bajo peso: 4 % en Irlanda, Finlandia y Noruega y hasta el 50 % en Bangladesh.
En Cuba, el índice de bajo peso mostró un descenso paulatino, hasta llegar a 7,3 % en 1989. En 1990, por las condiciones económicas a la que se enfrentó el país, las cuales repercutieron en las posibilidades de nutrición de la población, el índice de bajo peso presentó un incremento que alcanzó en 1993, su cifra máxima de 9,0 %. Esto llevó al diseño de estrategias encaminadas a mejorar el estado nutricional de la mujer embarazada, basadas en un nuevo enfoque en el funcionamiento de los hogares maternos y en el apoyo de la comunidad. Intervenciones que tuvieron rápido impacto y revertieron favorablemente la situación en los índices de bajo peso que para 1996 fue ya de 7,3 % (11,36) y en 1999 de 6,5.
Considerando que en Cuba el riesgo de morir de un neonato de bajo peso es catorce veces superior al de un niño nacido con peso adecuado, y que la morbilidad asociada al fenómeno a corto, mediano y largo plazo, es alta, y que una de sus principales causas es la desnutrición materna, motivada por la frecuencia de presentación de la desnutrición intraútero, entre los recién nacidos a término que ingresan en nuestros servicios, surgió la inquietud de investigar el comportamiento de este evento respecto al estado nutricional de las madres.
No obstante las múltiples actividades en función de reducir el bajo peso al nacer, aplicando estrategias de apoyo alimentario a las gestantes, como el ingreso en hogares maternos, la redistribución de alimentos remanentes en las unidades de comercio interior, las dietas a embarazadas y la orientación nutricional, entre otras , hay que continuar la búsqueda de alternativas que contribuyan a disminuir la incidencia del crecimiento intrauterino retardado, porque el problema no está resuelto, situación que coloca a la comunidad, incluido el modelo de atención a la salud ante dificultades, en el orden social, económico, biológico y psicológico que deberá vencer con fórmulas adecuadas.
El Sistema de Salud, se sobrecarga con la atención de los RNBP, en su etapa neonatal y luego por las secuelas que pueden presentarse. Para las familias, es comúnmente un verdadero motivo de disfuncionamiento, el tener un hijo bajo peso que sea portador de secuelas del neurodesarrollo, por solo citar un ejemplo.
II. Problema de investigación
Describir el comportamiento del peso al nacer de un grupo de neonatos, respecto al estado nutricional materno y la ganancia de peso de las madres en cuestión, durante el embarazo, en el Policlínico Vedado del Municipio Plaza de la Revolución, en el período junio del 2005 a diciembre del 2006.
III. Fundamentación teórica
En las últimas décadas, se ha evidenciado un creciente interés por apreciar el bajo peso al nacer con una perspectiva más integradora de los elementos biológicos y psicosociales. (1)
Un enfoque que considere lo biológico y lo social, como unidad dialéctica, es lo correcto al abordar el asunto, ya que ignorarlo acarrea limitaciones en el desarrollo de intervenciones efectivas que logren un impacto positivo en su comportamiento. (2)
Los factores psicosociales de riesgo para el BPN, poseen particularidades relacionadas con la génesis de los fenómenos que expresan y obligan a un tratamiento diferente del que se da a los factores biológicos; aún cuando en determinados casos no sean modificables mediante intervenciones sencillas, sino que requieran de acciones más complejas, cuyos resultados quizás se obtengan a mediano o largo plazo. (2,3).
La complejidad de elementos y relaciones que conforman una sociedad son aspectos esenciales a considerar (2). La base económica sobre la cual se estructuran las relaciones sociales debe ser tenida en cuenta, porque en el mundo de hoy no puede hablarse de economía sin hacer referencia a la globalización, siendo una de sus consecuencias el crecimiento de las inequidades. (4, 5, 6,7)
Los alimentos existentes en el mundo son suficientes para seis mil millones de personas o más, ahora y en el futuro; no obstante, hoy aproximadamente 841 millones, están crónicamente desnutridas, de las que una gran proporción son mujeres. (4,8)
En los países en desarrollo, la carencia de hierro entre las féminas de 15 a 44 años figura en tercer lugar entre las principales causas de enfermedad, con una proporción superior a la correspondiente a las guerras (9). La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calculado que en promedio, las mujeres embarazadas necesitan al menos 2 500 calorías x día. En el mundo en desarrollo, sólo entre el 20 y 40 % de las mujeres en edad de procrear reciben diariamente una dieta que les aporten 2 200 calorías o más.
El crecimiento intrauterino retardado se ha relacionado con la desnutrición materna, los factores ambientales y sociales y con los distintos factores socioeconómicos. (4, 10,11)
En tanto el parto pretérmino se ha relacionado con la edad muy joven de la madre, la sucesión rápida de los embarazos y con distintas enfermedades crónicas o asociadas a la gestación. (12,13)
Cuba, pese a su situación económica, logra una mejoría progresiva y sostenida del indicador ya que el Estado destina numerosos recursos a este fin. (11, 14,15)
A raíz del “período especial”, se reformularon estrategias de apoyo nutricional a la embarazada, ampliando las capacidades en Hogares Maternos de los Municipios en cada Provincia, para mejorar la alimentación de las gestantes identificadas con riesgo para el bajo peso al nacer, entre otras acciones, con lo que se logró llegar a índices más bajos que los alcanzados antes de esa fecha.(15,16)
La dificultad en otros países para acceder a la educación, es una de las inequidades actuales, que se profundiza con la globalización y aumenta la brecha entre los poseedores y los desposeídos. Para las mujeres pobres del planeta, se añade la discriminación a causa del género. (5, 8,17)
Una mujer educada está en mejores condiciones de planificar su familia, lo que implica la utilización de métodos anticonceptivos adecuados que le permitan disfrutar de su sexualidad, sin temor al embarazo, logrando con el espaciamiento de los nacimientos, la recuperación de su organismo para contribuir a la prevención del bajo peso de su producto. (18)
A la malnutrición y la falta de educación, en países subdesarrollados se añade otro problema, expresión de la inequidad de la cual es víctima la mujer, que repercuten en su salud reproductiva. Este elemento, es el trabajo (13,18, 19) en condiciones difíciles y peor remunerado que el de los hombres (5, 8, 12,18). En Cuba, mujeres y hombres tienen iguales derechos y oportunidades a salud, educación y empleo. (10, 16,20)
En países desarrollados se ha observado en los últimos tiempos una tendencia al incremento de los índices de BPN, pero por causas muy diferentes, especialmente por prematuridad ocasionada, en parte por la práctica de la reproducción asistida, (21, 22, 23), pudiendo alcanzar la frecuencia de niños con BPN, índices iguales o superiores al 7%. (24), tal es el caso de Estados Unidos (25). Sin embargo los factores de riesgo para el bajo peso al nacer en los países en desarrollo y los sectores pobres de los desarrollados tienen como denominador común, la pobreza y por lo tanto el difícil acceso desde el punto de vista económico a los medios de Salud. (13,18)
La condición de madre soltera, está dentro de los factores de riesgo del BPN (4, 13,18). Nuestra sociedad no está exenta de este problema, pero la cultura de solidaridad de la población, la asistencia social, la independencia económica de la mujer, la emancipación, su igualdad de derechos y las leyes de protección a la infancia, ofrecen un panorama diferente con mayor respaldo, que permite atenuar los efectos de estas condiciones.(10,16,20)
En Cuba, las mujeres que ya han llegado a la etapa reproductiva de la vida son evaluadas a fin de identificar y modificar posibles riesgos de bajo peso al nacer. (10, 16, 20).
En la malnutrición primaria, pueden observarse las huellas de lo aprendido en la familia a la cual se pertenece. (7, 8, 18,26-27-28). En el país, se ha interpretado la importancia de la familia y su interacción permanente con la comunidad.
La estructura y funciones del Subsistema de Atención Primaria establecido, así lo demuestra. (20). La familia desempeña un papel muy importante en las causas y la prevención del BPN. (18, 20,22-29)
Como es sabido el BPN puede obedecer al nacimiento antes del término de la gestación, sin que haya desnutrición intrauterina o a que el feto tenga una desnutrición intrauterina (CIUR), independientemente de su edad gestacional, de manera que existen variantes de recién nacido bajo peso: los pequeños para su edad gestacional, que debido a causas fetales, maternas o placentarias nacen con peso inferior al establecido para el tercer percentil, según la edad gestacional, sea pretérmino, a término, o post término y los que estando bien nutrido nacen antes del término. (30)
Uno de los factores que mas influye en el CIUR, es el estado nutricional de la madre, antes de la gestación o durante ésta, siendo un determinante crítico. En un meta-análisis de investigaciones sobre determinantes del bajo peso al nacer se encontró que los factores nutricionales de la madre pregestacionales, la ingestión de energía e incremento limitado de peso durante el embarazo son las principales causas del CIUR en países en desarrollo (31).
La malnutrición materna aguda e intensa, causa una reducción de alrededor del 10 % del peso medio al nacer. Los estudios acerca de la repercusión de la nutrición materna sobre el peso al nacer se han dirigido al análisis de la influencia del estado nutritivo previo al embarazo y la nutrición durante el mismo. El peso al nacer y el peso materno, la talla y el índice de masa corporal (IMC) previo a la gestación de la madre tiene relación directa. Las variaciones del peso materno previo a la gestación explicarían el 11 % de las del peso al nacer, las de la talla materna el 9,0 % y las del IMC el 3,2 %.
El índice de masa corporal pregestacional tiene una relación directa con el peso del recién nacido siendo más bajo en las mujeres con IMC menor de 19, 8. Cuando es posible el dato, se acostumbra a utilizar el peso al inicio del embarazo como una estimación del peso pregestacional. La correlación entre éste y el peso al nacer es tan alta como la correlación entre el peso materno a las 12 ó 16 semanas de gestación y el peso al nacer. (32)
En nuestro país, se evalúa el estado nutricional al inicio de la gestación por el índice de masa corporal. El criterio en el caso del bajo peso según el IMC (menor de 19,8). En países desarrollados no se observa relación entre el aporte de energía de la dieta consumida durante el embarazo y el peso al nacer. Las madres cuyo aporte de energía por la dieta es inferior a 1 750 kcal/día tienen recién nacidos con un peso similar a aquellas con un aporte de 2 750 kcal/día.
La existencia de un valor umbral de ingesta calórica por encima del cual el crecimiento fetal es normal explica la imposibilidad de demostrar una correlación entre el aporte de energía y el peso al nacer en estos casos. En mujeres bien nutridas preconcepcionalmente, el peso al nacer no se modifica por la ganancia de peso materno durante la gestación.
Esta no es la medida ideal de la nutrición materna, ya que puede estar modificada por otros factores no relacionados con la alimentación pero es útil controlar e interpretar la curva de ganancia de peso prevista para las etapas seleccionadas pues aquellas que no alcanzan índices adecuados, aunque en menor medida, también tendrán un riesgo mayor de nacidos con BPN. En Cuba, se acepta hasta una ganancia de peso gestacional de 8 kg para fines de vigilancia nutricional, en el caso de las eutróficas,( 6) para las malnutridas por exceso y
(12, 5) para las desnutridas. Las reservas maternas pregestacionales, medidas por el peso materno pregestacional, tienen un importante efecto sobre el peso al nacer no ocurriendo así con la ganancia de peso durante la gestación, siendo el estado nutritivo previo al embarazo el factor de mayor influencia en el BPN. (32)
Las razones comentadas, fundamentan la importancia de indagar respecto al tema con la intencionalidad de contribuir a la identificación de problemas que sirvan como referente en la búsqueda de soluciones dirigidas a reducir la incidencia del bajo peso al nacer (BPN) por vía del CIUR, cuyo enfoque ha de ser multidimensional e interdisciplinario en el que la comunidad y la familia, deben participar activamente.
IV. Objetivos
1. Objetivo General:
Relacionar el comportamiento del estado nutricional de nacidos vivos con el materno y la ganancia de peso durante la gestación.
2. Objetivos Específicos:
2.1. Diagnosticar el estado nutricional en la captación de las madres estudiadas y la ganancia de peso durante la gestación.
2.2 Evaluar desde el punto de vista nutricional a los recién nacidos vivos de estas mujeres.
2.3 Establecer posibles relaciones entre el estado nutricional materno en la captación y la ganancia de peso durante la gestación con la nutrición intrauterina
de los productos vivos.
V. Control semántico
- Captación precoz: Identificación y atención por personal médico calificado del embarazo antes de las 12 semanas de gestación.
- Estado nutricional:
condición nutricional clínica.
- Malnutrición:
Estado nutricional fuera de los límites considerados normales, bien sea por defecto o exceso.
- Edad gestacional:
Tiempo transcurrido desde la fecundación del óvulo, que puede ser estimado mientras el producto está intraútero por tacto vaginal,
ultrasonografía o fecha de última menstruación y cuando es expulsado, por valoración clínica o anátomo patológica.
- Recién nacido a término: producto vivo de la gestación, nacido entre las 37 y las 42 semanas de gestación.
- Ganancia de peso durante la gestación: diferencia de peso en kilogramos entre la captación y la evaluación final.
- Crecimiento intrauterino retardado (CIUR): Peso al nacer para la edad gestacional por debajo del percentil 10 de la tabla de Dueñas.
- No CIUR: Peso al nacer para la edad gestacional igual o superior al percentil
10.
VI. Material y método
Investigación observacional, longitudinal y prospectiva, cuyo universo estuvo constituído por todas las gestantes supuestamente sanas y las malnutridas del Policlínico Vedado del Municipio Plaza de la Revolución que se captaron precozmente, desde en el tercer trimestre del año 2005 hasta el primer trimestre del 2006. Se excluyeron aquellas que el producto de su gestación no fue un nacido vivo, o que siéndolo, su estado no permitió la toma del peso en las primeras 24 horas, así como las que no pudieron ser evaluadas al final de la gestación.
Operacionalización:

Se revisaron los informes de captaciones precoces de embarazos del Policlínico Vedado del Municipio Plaza de la Revolución en el período señalado para identificar las mujeres captadas. Las historias clínicas de estas gestantes se evaluaron para verificar si cumplían los criterios de inclusión. Identificado el universo, se listaron para su control las gestantes, a las que se les llenó la encuesta en dos momentos. A sus recién nacidos en un momento. (Anexo # 1)
Las evaluaciones nutricionales de las madres se hicieron por Índice de masa corporal (IMC), con los datos de la captación. El segundo corte se realizó, entre las 37 y las 42 semanas de gestación, en el caso de los embarazos a término y al final de la gestación en los pretérminos, tomando el peso de las gestantes, para calcular la ganancia entre la captación y la conclusión del embarazo. Con los datos aportados por las historias clínicas de los neonatos, en cuanto a peso al nacer, en las primeras 24 horas, y edad gestacional, se procedió a su evaluación nutricional, utilizando las Tablas de Dueñas que relacionan ambos parámetro. Las fechas de corte se establecieron considerando las de captaciones precoces y las probables de partos a término, con el margen universalmente aceptado de error de +
2 semanas.
La información recogida se vació en la base de datos y se procesó haciendo cálculo indicadores de frecuencia, porcentajes y promedio aritmético.
VII. Resultados
Como se observa en la taba (Anexo #2), del total de embarazadas, el 95,7 % eran eutróficas y sólo el 1,4 % resultaron malnutridas por defecto en el momento de la captación de su embarazo. En el anexo 3, vemos que predominó la ganancia adecuada de peso durante el embarazo en las gestantes del grupo estudiado (99,2%).
Las madres gestantes con ganancia insuficiente fueron sólo 5, una de ellas del grupo de eutróficas y el resto clasificó a la captación como desnutridas por defecto de acuerdo a su índice de masa corporal. En el anexo 4 se presenta del total de recién nacidos aquellos que resultaron BPN (3,6 %), independientemente de su edad gestacional, por lo que se incluyen los nacidos antes del término con buen peso para la edad gestacional y los que son desnutridos intrauterinos.
En la tabla que se coloca en el anexo 5, vemos que de 10 recién nacidos que resultaron bajo peso en el período estudiado, el 40 % resultaron con crecimiento intrauterino retardado, predominando los
pretérminos con peso adecuado a su edad gestacional, sobre este grupo. La tabla correspondiente al anexo 6, muestra que de los 281 recién nacidos que formaron parte del estudio,( 4
)(1,4 %), clasificaron por debajo del percentil 10 de la tabla de Dueñas. En el anexo 7, se presentan los resultados de la relación entre el estado nutricional materno a la captación del embarazo y el estado nutricional del recién nacido, encontrando que los hijos de las 4 malnutridas por defecto fueron desnutridos intrauterinos, mientras que la totalidad de los neonatos de las madres malnutridas por exceso y de las eutróficas, no presentaron crecimiento intrauterino retardado.
Al observar los datos del anexo 8, que relaciona la ganancia de peso durante el embarazo de las madres, con el estado nutricional de los neonatos al nacimiento, vemos que todos los niños con crecimiento intrauterino retardado, se correspondieron con madres malnutridas por defecto que tuvieron una ganancia insuficiente de peso durante la gestación, mientras que uno, hijo de madre que no tuvo una ganancia adecuada, no tuvo desnutrición intrauterina.
En la tabla que relaciona el estado nutricional materno a la captación, con la ganancia de peso durante el embarazo y el peso promedio de los neonatos al nacer (anexo # 9), hallamos que el peso promedio de los hijos de malnutridas por defecto que ganaron insuficientemente de peso, fue 2 100 gramos, mientras que el de las madres malnutridas por exceso con ganancia adecuada fue 2000 g.
El hijo de la madre eutrófica que no ganó suficientemente de peso fue de 2 600, Aquí vale aclarar que aunque el promedio de peso de los hijos de las malnutridas por exceso fue inferior al de los hijos de las madres malnutridas por defectos, estos niños, tenían buen peso para su edad gestacional y que el hijo de la madre eutrófica que tuvo una ganancia insuficiente de peso, aún cuando no clasificó como desnutrido intrauterino, su peso se apartó del comportamiento promedio de los niños a término en nuestro medio.
VIII. Discusión
En nuestro estudio la mayoría de las madres (95,7 %), (anexo 2), resultaron eutróficas en el momento de la captación, lo cual se corresponde con lo planteado en la literatura (1), donde se señala que en sentido general en los países desarrollados, y en ese sentido nos comportamos como tal, aunque somos un país en desarrollo, predominan las madres eutróficas, entre las embarazadas a las cuales se capta precozmente un embarazo.
La ganancia adecuada de peso durante el embarazo (anexo #3), fue más frecuente entre las gestantes del grupo estudiado, que la ganancia insuficiente, lo que también coincide con las referencias hechas en bibliografía revisada (1, 5, 6). Vemos en el anexo 4 que del total de recién nacidos, resultaron bajo peso al nacer (3,6 %), independientemente de su edad gestacional, indicador muy favorable, lo que coincide con la literatura estudiada, donde se reporta que los indicadores de bajo peso al nacer en países con tasas de mortalidad infantil como la nuestra, son bajos. (1, 5, 6, 7, 34)
En la tabla del anexo 5, se presenta que el 60 % de los neonatos con bajo peso al nacer, resultaron de peso adecuado a su edad gestacional, lo que se corresponde con lo reportado en la literatura, en la que se apunta que entre los niños que nacen con menos 2 500 gramos, en países con índices de bajo peso reducidos, predominan los
pretérmino de buen peso para su edad gestacional sobre los desnutridos intrauterinos (34). Los resultados del anexo # 6, no requieren a nuestro juicio discusión, dados, los comentarios ya efectuados previamente.
En el anexo # 7 se observa que la totalidad de neonatos desnutridos en el momento del nacimiento, eran hijos de madres malnutridas por defecto, lo que se viene con la literatura estudiada donde se plantea que el crecimiento intrauterino retardado se ha relacionado con la desnutrición materna, entre otros factores (4, 10,11), siendo considerado, entre los que mas influye en él sea el estado nutricional de la madre, antes de la gestación o durante ésta, lo que se ha considerado como determinante crítico.
Se señala que en un metaanálisis de investigaciones sobre el tema se encontró que los factores nutricionales de la madre pregestacionales y el incremento limitado de peso durante el embarazo son las principales causas del CIUR en países en desarrollo (31), apuntándose que la malnutrición materna aguda e intensa, causa una reducción de alrededor del 10 % del peso medio al nacer. (32)
Estudios acerca de la repercusión de la nutrición materna sobre el peso al nacer sostienen que el peso al nacer y el peso materno, su talla e índice de masa corporal (IMC) previo a la gestación, tienen una relación directa. Se considera que las variaciones del peso materno pregestacional explican el 11 % de las del peso al nacer, las de la talla materna el 9,0 % y las del IMC el 3,2 %. El IMC pregestacional tiene una relación directa con el peso del recién nacido siendo más bajo en las mujeres con IMC menor de 19, 8.
En la literatura se acota que como en nuestro caso, cuando no es posible el dato, se puede usar el peso al inicio del embarazo como estimación del peso pregestacional, siendo la correlación entre éste y el peso al nacer tan alta como la del peso materno a las 12 ó 16 semanas de gestación y el peso al nacer. (32)
En Cuba, acostumbramos emplear evaluar el estado nutricional al inicio de la gestación por el índice de masa corporal. (33), por lo que ese fue el criterio usado en el estudio. Autores de otros países, han señalado que el peso materno, de la primera y última consulta prenatales, son significativos para el CIUR, tal y como sucedió en nuestra casuística. (35)
En la tabla correspondiente al anexo 8, observamos la relación entre el estado nutricional materno a la captación del embarazo, la ganancia de peso en el transcurso de la gestación y la nutrición del neonato en el momento de nacer, encontrando que los niños con crecimiento intrauterino retardado, se correspondieron con madres malnutridas por defecto que tuvieron una ganancia insuficiente de peso durante la gestación, mientras que el hijo de la madre eutrófica que no tuvo una ganancia adecuada, no tuvo desnutrición intrauterina.
En la tabla, que relaciona el estado nutricional materno a la captación, con la ganancia de peso durante el embarazo y el peso promedio de los neonatos al nacer (anexo # 10), hallamos que el peso promedio de hijos de malnutridas por defecto que ganaron inadecuadamente de peso, fue 2 100 gramos.
El de las madres malnutridas por exceso con ganancia adecuada fue de 2000 g, en tanto el hijo de la madre eutrófica que no ganó suficientemente de peso fue de 2 600, lo que se aviene con lo señalado en la literatura que plantea que en madres bien nutridas, no se observa relación entre la ganancia de peso durante el embarazo y el peso al nacer, no así en malnutridas donde la ganancia de peso durante la gestación es fundamental. Se afirma que en madres bien nutridas preconcepcionalmente, el peso al nacer no se modifica por la ganancia de peso materno durante la gestación. (32)
IX. CONCLUSIONES
· La mayoría de las medres resultaron eutróficas al momento de la Captación.
· La ganancia de peso adecuada durante el embarazo, fue más frecuente entre las gestantes del grupo estudiado que la ganancia insuficiente.
· La minoría de los recién nacidos tuvieron Bajo Peso al Nacer
· En el grupo estudiado predominaron los niños de bajo peso al nacer con peso adecuado a la edad gestacional, sobre los desnutridos intrauterino.
· Hubo estrecha relación entre el estado nutricional materno a la captación del embarazo, la ganancia de peso en el transcurso de la gestación y la nutrición del neonato en el momento de nacer.
· Los desnutridos intraútero se correspondieron con madres malnutridas por defecto que tuvieron una ganancia de peso insuficiente durante la gestación.
· Educar a gestantes y familiares en los requerimientos nutricionales durante el embarazo con el fin de reciban las dietas en correspondencia con sus necesidades individuales.
X. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. UNICEF. El Progreso de las Naciones "Bajo peso al nacer: 1 de cada 5", 1997.
2. Rose, G. Individuos enfermos y poblaciones enfermas En: El desafío de la Epidemiología. Problemas y lecturas seleccionadas. Washington, DC. 1988:900-9.
3. Kramer, MS. Determinants of low birth weight. Methodological assessment and meta-analysis. Boll Word Health Organ 1987. 65:663-734.
4. FNUAP. Alimentos para el futuro: la mujer, la población y la seguridad alimentaria, 1997. Folleto.
5. FNUAP. Población y desarrollo sostenible: Cinco años después de Río. 1998. Folleto.
6. FNUAP. Estado de la población mundial. 20002.
7. UNICEF. Informe Anual, 2001.
8. Hesie, Lori. 1993."Violence Against Women: The Missing Agenda". En The Health of Women: A Global Perspective, pág. 171, editado por Marge Koblinsky, Judith Timyan y Jill Gray. 1993. Boulder Colorado: Westview Press.
9. OPS. Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud. Décima Revisión. Publicación Científica No. 554, Washington DC. 1995.
10. Ministerio de Salud Pública. Programa Nacional de Atención Materno Infantil, 1989.
11. Ministerio de Salud Pública. Programa para la Reducción del Bajo Peso al Nacer. Editorial Ciencias Médicas, 1998.
12. Díaz M, Spicehandler J. Foro Latinoamericano: La Incorporación del Enfoque de Género en la Capacitación, Implementación, Investigación y Evaluación en los Programas de Salud Sexual y Reproductiva. International Center for Research on Women, Washington DC, 1998.
13. OPS. Plan de Acción de Desarrollo y Salud de Adolescentes y Jóvenes en las Américas 1998 - 2001, noviembre 1998.
14. Ruiz Gamio X. Sociedad, cultura y género. Sexología y sociedad. 4(9), abril-julio, 1998.
15. Ministerio de Salud Pública. DNE. Anuario Estadístico. 2001.
16. Ministerio de Salud Pública. Carpeta metodológica. 1996.
17. República de Colombia y República Federal Alemana. Proyecto Proequidad. Manual de Capacitación. Herramientas para construir equidad entre mujeres y hombres, 1995.
18. UNICEF. Estado Mundial de la Infancia. Educación, 1999.
19. UNICEF, 1997 en La Salud de las Américas, OPS 1998. Vol. I.
20. Ministerio de Salud Pública. Programa de Trabajo del Médico y Enfermera de la Familia. 1993.
21. Mitchell AA Infertilitty treatment. More risks and challenges.N. Engl J Med; 346: 769-770, 2002.
22. Bazarra A and Castro A. Consecuencia del bajo peso al nacer. Acta Ginecológica 59: 201-202, 2002
23. Schive LA et al Low and very low birth weight in infants conceibed with use of asisted reproductive technology. N Engl. J Med, 2002: 346: 731-737.
24. King JF et al Calcium channel blockers for inhibiting preterm labour. In: the Cochrane Library, Issue 4, 2002.
25. Goldengerg RL The management of preterm labor Obstet Gynecol 100: 1020-37, 2002
26. Ministerio de Salud Pública. Manual de Diagnóstico y Tratamiento en Obstetricia y Perinatología. Editorial Ciencias Médicas, 1997:406.
27. UNICEF. Estado Mundial de la Infancia. Trabajo Infantil, 1997.
28. UNICEF. Estado Mundial de la Infancia. Nutrición, 20001.
29. UNICEF/OMS/UNESCO/FNUAP. Para la Vida. Un reto de comunicación. Segunda edición revisada, 1993.
30. Colectivo de autores. Manual de Prácticas Clínicas en Neonatología. 2000. Editorial Ciencias Médicas. La Habana
31. West C. Iron deficiency: The problem and approaches to its solution. Food Nutr Bull 1996;17:37-41.
32. González de Agüero Laborda R, Fabre González E. Nutrición y Dietética durante el embarazo.
33. Jiménez Acosta S, Rodríguez Gay J. Vigilancia nutricional materno-infantil de Caguayo. SA. La Habana. 1997.
34. Aliño Santiago, M. Conferencia. Primera Reunión Metodológica Nacional. 1996.
35. Bolzán A, Guimarey L, Norry M. Factores de riesgo de retardo de crecimiento intrauterino y prematurez en dos municipios de la provincia de Buenos Aires. Archivos Argentinos de Pediatría. 1998. Disponible en: http//www.sap.org.ar/archivos/1998/arch98_3/98_155_162.pdf .
36. Córdova Vargas L. Práctica pediátrica en Cuba. En: Pediatría La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1996; t1:1-9.
XI. Anexos
Anexo 1
Encuesta de recogida de datos en diferentes momentos, maternos y del producto a término, para la evaluación del estado nutricional de ambos.
Nombre de la gestante:_____________________________________________
Fecha primera evaluación: ______Edad gestacional a la captación: _______
Índice de masa corporal (IMC) aplicando la fórmula: IMC = Peso en kilogramos/ (Talla en metros)2
Valoración nutricional:
Eutrófica____ Malnutrida por exceso_____Mal nutrida por defecto_____
Fecha de la segunda evaluación: ________Edad gestacional _______:
Ganancia de peso entre la primera evaluación y la actual:
Peso del recién nacido en las primeras 24 horas en gramos:
Edad gestacional:
Valoración nutricional por las tablas de “Dueñas”:
CIUR___ Peso adecuado a la edad gestacional ___ Peso exagerado para la edad gestacional____
Anexo 2
Embarazadas según estado nutricional. Policlínico Vedado. Plaza de la Revolución, Junio 2005 – Diciembre 2006.

Anexo 3
Embarazadas según ganancia de peso durante la gestación. Policlínico Vedado. Plaza de la Revolución, junio 2005-septiembre 2006.

Anexo 4
Recién nacidos según peso y estado nutricional al nacer Policlínico Vedado, Plaza de la Revolución. Junio 2005 – Diciembre 2006..

Anexo 5
Recién nacidos bajo peso según estado nutricional al nacer Policlínico Vedado, Plaza de la Revolución. Junio 2005 – Diciembre 2006.

Anexo 6
Recién nacidos de las embarazadas estudiadas según estado nutricional al nacer. Policlínico Vedado. Plaza de la Revolución. Junio 2005 - Diciembre 2006

Anexo 7
Embarazadas según estado nutricional a la captación y estado nutricional del recién nacido. Policlínico Vedado. Plaza de la Revolución. Junio 2005 - Diciembre 2006

Anexo 8
Embarazadas según ganancia de peso en el embarazo y estado nutricional del recién nacido Policlínico Vedado. Plaza de la Revolución. Junio 2005 - Diciembre 2006

Anexo # 9
Embarazadas según estado nutricional a la captación, ganancia de peso durante la misma y peso promedio de recién nacido. Policlínico Vedado. Plaza de la Revolución. Julio 2005-septiembre 2006.

*INSUFICIENTE
** NO INSUFICIENTE
*** Peso Promedio del Recién nacido en gramos
**** Recién Nacidos
AUTORAS
Dra. Juana Rosa López Esquirol,
Dra. Miriam Aliño Santiago,
Dra. Bertha Álvarez Martínez y
Lic. Ileane Materno Parra.