A pesar de gozar en la actualidad de grandes y
avanzados mecanismos de comunicación basados en el desarrollo del cual somos
parte, aún existe en nuestro país y en gran parte de los países gran desigualdad
en materia económica y social la cual va aumentando y abarcando cada vez un
número mayor de lugares dentro de nuestra sociedad e involucrando a la vez a un
mayor número de personas que sufren dichas desigualdades en niveles altísimos e
impensables en otras épocas, dado que existen muchas personas que no cuentan con
los servicios básicos como agua potable o luz eléctrica.
Considero que si las autoridades pusieran mas énfasis en esta situación dándole
mayor importancia y relevancia que a los tratados de comercio esta situación
podría disminuir y se podría ayudar ha detener el futuro venidero el cual
anuncia que el mundo se encamina hacia un desastre en materia de desarrollo
humano cuyo costo se verá reflejado en miles de muertes evitables, especialmente
en niños, además de que se acrecentará aún mas los niños sin educación y por
ende sin lograr oportunidades de desarrollo que le permitan surgir del estado de
miseria que le es predecible y en el cual hoy día se encuentran.
Pero considero que si comenzamos por nosotros en el ámbito de cooperar de
acuerdo a nuestras posibilidades dicha situación podría disminuir, quizás no de
manera total, pero estaríamos contribuyendo en la creación de una sociedad mas
justa , basada en oportunidades igualitarias para todos y no para un reducido
número de individuos que generalmente cuentan con niveles de altos ingresos y
que con sólo una parte de sus recursos podrían solventar dichas diferencias
pero, que lamentablemente sólo piensan en su bienestar, no importándole que
quizás a su lado hay un niño que muere por el hecho de no tener los recursos
necesarios para solventar su alimentación, por no tener los recursos para
obtener un pedazo de pan, pan que quizás muchos de nosotros no valora como un
elemento primordial, sin pensar o no teniendo en cuenta la dura realidad que
muchos otros no cuentan con él, en épocas que quizás para algunos esta marcada
por el gran adelanto científico y tecnológico pero, ¿Qué pasa con el ámbito
social?¿No se estará olvidando un aspecto esencial para poder disfrutar de una
vida plena sin exclusiones ni desigualdades? dentro de una sociedad en
crecimiento material vale decir de una sociedad basada en el consumo, pero de
una disminución significativa de la conciencia social y de las consecuencias que
esta trayendo en nuestros días que según nosotros se caracteriza por el
desarrollo pero que en realidad esta marcada por las crecientes necesidades que
experimenta un número cada vez mayor de personas alrededor del mundo.
Dicha reflexión surge tras conocer el texto “Culturas de Mercado, Rutinas de
Vida” el cual se centra en historias de vida de personas que se han dedicado con
mucha perseverancia y esfuerzo al trabajo en la feria, en este caso de la Feria
Aníbal Pinto de Temuco con el afán de obtener una mejor calidad de vida para
ellos y por ende para la obtención de la misma para sus familias.
Todo esto basado en largas jornadas de trabajo las cuales comienzan muy temprano
en la mañana y se prolongan hasta las interminables tardes calurosas de verano y
muy frías de invierno, reflejando así el gran esfuerzo y sacrificio que estas
personas realizan para la obtención de recursos que le permitan aspirar o ser
parte de una calidad de vida con mejores oportunidades en diversos ámbitos los
cuales son indispensables tanto para el desarrollo individual como para el
colectivo.
A partir de dicho texto he querido llevar hasta ustedes la historia de
sacrificio de la señora ADELINA CHICAHUAL quien es parte de este mundo de
trabajadores de la feria y quien basa su trabajo en la recolección de la Rosa
Mosqueta (la cual es un arbusto que puede sobrepasar los 2 metros de altura; con
tallos flexibles y curvos, cubiertos de espinas de color violáceo. Las hojas son
caducas, pinnadas, de bordes serrados y lustrosas. Las flores muestran cinco
pétalos de color rosado y olor almizclado, en panojas espesas y terminales; los
estambres son de un vivo color amarillo. La floración se produce una sola vez
por temporada.
Su fruto es un cinodorron de forma ovoide, y color rojo o naranja con restos de
sépalos espinosos en su extremo) y a partir de la cual ella consigue su único
ingreso familiar dado que su esposo no trabaja porque esta inválido a pesar de
esto la señora Adelina ha podido salir adelante y sacar adelante a su familia
compuesta por sus cinco hijas de las cuales tres de ellas son menores de edad y
a su esposo, Provenientes de la ciudad de Nueva Imperial por lo que además debe
trasladase en bus hasta la ciudad de Temuco, viaje que se lleva a cabo durante
dos horas las cuales representan otro sacrificio que debe cumplir la señora
Adelina para cumplir su labor de trabajo. Pero antes de este agotador viaje ella
debe dedicarse de manera exhaustiva a la recolección del fruto, que representa
quizás la mayor y más importante actividad dentro de su sacrificada vida : ella
recolecta la “rosa
Mosqueta a mano” y cuando no alcanza las ramas del arbusto utiliza una vara con
que azota el matorral y así cae el fruto. En esta faena colaboran las Hijas de
esta mujer, tres menores de edad; de cinco que tiene.
Otra forma de recolectar la mosqueta es la utilización de una herramienta
artesanal. Utilizando un envase de refresco grande, de plástico, se corta a la
mitad y se usa la parte del cuello de la botella en forma de embudo, con esta
herramienta se llega a las ramas más alejadas y el fruto sale, atrapado, por la
parte del artefacto que es más ancha. Es efectivo esteprocedimiento, según
cuenta Adelina, pues caen las impurezas y los bichos.Los frutos recolectados se
guardan en tarros que fueron antes de pintura,Canastos o sacos, para después ser
lavados a mano.”( Davinson, Guillermo y Lucy, Ketterer (2006) “Culturas de
Mercado y Rutinas de Vida”.Temuco: Ediciones Universidad de la Frontera .p38.)
Reflejando así el trabajo previo que debe realizar para ofrecernos un producto
de buena calidad, dado que de lo contrario su esfuerzo no tendría los resultados
que ella hoy día obtiene, vale decir, resultados que la instan a continuar con
su lucha diaria y llena de sacrificio por la realización de dicha actividad que
permite sustentar un hogar del hogar que como en la mayoría de los casos
presenta necesidades que deben ser resueltas por medio de un arduo trabajo que
en este caso constituye la recolección y posterior venta de la Rosa Mosqueta.
Por otra parte, es necesario dar a conocer que el producto recolectado por
Adelina, tiene dos opciones para su comercialización; procesarla o bien vender
el fruto en forma natural. La primera es extraer la pulpa (sacar las pepas) y
así confeccionar jugo o mermelada. El litro de éste jugo cuesta $ 1.000, la
pulpa costará $ 400 y la mermelada (frasco de kilo) unos $ 1.500; esta última
sólo la vende a los más conocidos, también la intercambia por ropa para sus
hijas menores. La mosqueta recién recolectada será puesta a la venta en $ 250 el
kilo, aproximadamente Las ganancias no son muchas, para un producto que no tiene
mucha demanda y que requiere de costosos procesos de refinamiento industrial
para agregarle valor; ella sabe que la rosa mosqueta es usada en otros países
para desarrollar complejas formulas curativas, cosméticas y alimenticias. En
tanto debe seguir recolectando y viajando a la Feria a vender; con ello, Adelina
cumplirá la máxima de todo mercado: que el precio de los productos
intercambiados será determinado por la demanda de los compradores y los
vendedores competirán con otros vendedores, con el fin de maximizar sus
ganancias”( Davinson, Guillermo y Lucy Ketterer (2006) “Culturas de Mercado,
Rutinas de Vida”.Temuco: Ediciones Universidad de la Frontera. p 38.).
Con lo que nos deja claro que muchas veces todo el sacrificio que realizamos
para la obtención de un objetivo no recibe las ganancias o recompensas que el
trabajo realmente amerita y que muchas veces una actividad en la cual no ponemos
mayor esfuerzo recibe una mayor recompensa respecto de lo que realizan millones
de personas por ejemplo las de la feria por la obtención de un ingreso, que en
muchos casos representa el único sustento dentro de una familia ligadas al
“Esfuerzo lucha, como una forma de surgir” y que nosotros como simples
individuos que somos parte de una sociedad en crecimiento, podemos aportar para
derrotar estos hechos que generalmente benefician a personas que realmente no se
sacrifican por la obtención de sus recursos comparado con lo que estas personas
pertenecientes al trabajo de feria, realizan a diario y como se refleja más
arriba no reciben lo que su trabajo realmente merece, al igual que no podemos
olvidar que detrás de todo ese trabajo existe una familia, que depende de esas
ganancias para sustentar diferentes aspectos de la vida, como educación, salud,
vivienda, vestuario y que por las precarios resultados que obtiene tan arduo
trabajo deben aprender a distribuir los bajos ingresos que llegan a un hogar que
generalmente posee varias personas dentro de la familia, las cuales poseen
necesidades variadas y que muchas veces simplemente no les alcanza y deben
restringirse de manera obligatoria a dichas necesidades promoviendo la detención
de su desarrollo y por ende la opción de obtener mayores oportunidades que le
permitan el progreso de igual manera que los grandes adelantos de los cuales nos
sentimos parte pero… ¿somos realmente parte de esos adelantos? ¿o nos vemos
dentro de una realidad a la cual no pertenecemos y a la cual estamos muy lejos
de pertenecer?.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Fuentes Bibliograficas:
Davinson, Guillermo y Lucy Ketterer
(2006) Culturas de Mercado, rutinas de vida. Temuco: Ediciones Universidad de La
Frontera.
AUTORA
Torres Marlene.
Alumna de Servicio Social. primer nivel, Universidad de la Frontera, Temuco
“Este ensayo fue desarrollado en el marco de la asignatura Instituciones
Sociales de la Carrera de Servicio Social de la Universidad de La Frontera, y
los insumos son parte del análisis del libro, Culturas de Mercado, rutinas de
vida de Guillermo Davinson y Lucy Ketterer, (2006) Temuco: Ediciones Universidad
de La Frontera”