RESUMEN
En este trabajo se da a conocer, como una de las formas de obtener un ahorro
considerable de energía eléctrica lo constituye el ahorro de otro recurso de
importancia vital en nuestro planeta, que es el agua, también se informa de las
posibilidades de abastecerla, con el empleo de otros métodos que no requieren la
utilización de la energía eléctrica, así como la importancia de aprovechar la
energía presente en el agua, en diferentes formas, en beneficio de la humanidad
TITLE: Water influence on electrical energy economy
ABSTRACT
This work is about a form to obtain a big economy of electrical energy, that is
economising water, other vital resources in our planet, also it informs the
possibilities to supply it with the using of an other forms, that not require
the employment of electrical energy and the importance to improve the energy
inside the water, in different forms, to benefice the humanity.
PALABRAS CLAVES:
· Ahorro
· Energía
· Agua
· Renovable
KEY WORDS:
· Economy
· Energy
· Water
· Renewable
INTRODUCCIÓN
En muchas ocasiones, relacionamos el ahorro de energía solamente, con el apagado
de la bombilla o de cualquier equipo electrodoméstico que no se está utilizando;
sin embargo, debemos tener en cuenta que la mayoría de los servicios que
recibimos o disfrutamos son razón directa de esta.
Por lo que es necesario reflexionar y dar a conocer la influencia que tienen
estos en el consumo de energía eléctrica, así como algunas de las vías a través
de las cuales se puede seguir disfrutando de los mismos, y se puede contribuir a
disminuir el consumo de energía eléctrica y la vez utilizar otras formas de
energía presentes en la naturaleza para de esta forma cuidar el medio ambiente y
hacer la vida un poco más sana.
En el caso que nos ocupa, estaremos analizando el servicio de agua que todos
necesitamos y en el cual se gasta una gran parte de la energía eléctrica que se
obtiene, fundamentalmente de fuentes primarias de energía no renovables.
DESARROLLO
La energía
La energía ha estado vinculada al desarrollo de la humanidad desde mucho
antes del hombre conocerla y utilizarla concientemente en su bienestar, pues
ella rige todos los procesos de la vida cotidiana; biológicos, físicos,
químicos, térmicos etc.
Por ello no es casualidad que con los descubrimientos científicos técnicos de
finales del siglo XIX y la actual revolución científico –técnico ha cobrado auge
por las múltiples ventajas que posee, al extremo de convertirse en
imprescindible, el empleo de la energía eléctrica en todas las esferas del
desarrollo, la industria, los servicios, las investigaciones, etc.
En la actualidad son muchas las formas para obtener la energía eléctrica, pues
esta no se encuentra como tal en la naturaleza, sino que es producto de un
proceso de transformación que, cumpliendo con la ley de conservación de la
energía; se transforma , energía química, energía mecánica, Energía del sol, etc,
en energía eléctrica.
De acuerdo con la fuente primaria utilizada, en la obtención de la energía y
específicamente la energía eléctrica se conocen fundamentalmente dos vías: la
vía energética dura y la vía energética blanda.
La “vía energética dura” utiliza casi exclusivamente fuentes energéticas no
renovables, es decir, agotables, muy contaminantes y concentradas en algunos
lugares del planeta (casi exclusivamente en las manos de transnacionales del
norte) como los combustibles fósiles (carbón petróleo y gas) y los combustibles
nucleares (Turín, 2006)
La vía energética blanda es aquella que utiliza como fuentes primarias, para la
obtención de la energía eléctrica, el agua, el sol, la fuerza de los vientos
(eólica), la fuerza de las mareas, las diferencias de gradiente térmico, etc.
Las cuales tienen como elemento común el sol, pues es el causante de todas estas
energías que están presentes en la naturaleza, en las manifestaciones antes
descritas, y que se están renovando constantemente y que si no las utilizamos en
nuestro beneficio, pues se transforman y se degradan en otras formas. Es como el
tiempo que está presente todos los días, lo tenemos, pasa, lo aprovechamos o lo
perdemos; así tenemos las fuentes de energía renovables, presentes, a veces
imperceptibles, otras veces nos deleitamos viendo como se degradan sin darnos
cuenta, como otras tantas cosas de la naturaleza, que tal vez esta las pone a
nuestro alcance, para evitar los tantos perjuicios que ocasionamos con el empleo
de las fuentes no renovables.
En muchas ocasiones los gobiernos de turno no valoran la importancia del
aprovechamiento de estas fuentes renovables, motivados fundamentalmente por los
gastos iniciales en la inversión, pero no son capaces de valorar el beneficio
que estas inversiones traen para la humanidad, ya que no hemos sido capaces de
cuantificar la importancia de mantener la vida y el equilibrio en nuestro
planeta.
Otra cuestión fundamental a la hora de hacer uso de las bondades que ofrece la
energía, es la necesidad de utilizarla en su forma primaria, es decir, tratar de
evitar realizar transformaciones, pues estas traen consigo pérdidas energéticas
importantes, tal es el caso del proceso de calentar el agua; la vía mas cómoda
aparentemente seria con un calentador eléctrico, no obstante esta vía no es la
más racional, pues está relacionada con varias transformaciones energéticas, por
ejemplo, si partimos de una termoeléctrica, primeramente se transforma la
energía química del elemento en combustión, en energía calorífica, luego este
calor en energía mecánica, la energía mecánica en energía eléctrica la cual para
su transportación se transforma varias veces según el nivel de tensión requerido
hasta su utilización final y luego este energía eléctrica es transformada
nuevamente en calor.
En cada una de estas transformaciones van ha estar presentes pérdidas
inevitables, que hacen mas costoso el proceso de calentamiento del agua; sin
embargo si utilizamos un calentador solar, en el caso de ser posible de acuerdo
a las condiciones climáticas del lugar, pues se evitarían todas estas
transformaciones que al final del análisis no son más que gastos innecesarios.
El agua
El agua nos acompaña desde la aparición de la especie humana. Ella no expira,
simplemente se encuentra con tenida en toda manifestación terrenal, como fuente
de vida terrenal. Más del 60 % del peso corporal del adulto es agua. Se estima
que una persona bebe más de cincuenta mil litros de agua durante toda la
vid.(Vázquez Gálves M, 2004)
El agua, ese recurso vital para la existencia de los seres humanos, es hoy
objeto de preocupación para muchos en el mundo. Los datos referentes a su
agotamiento en la Tierra son alarmantes. El 20 por ciento de la población global
carece de él, mientras para el 2025 aumentará su carestía en un 30 por ciento
con la consiguiente afectación para 50 países. (Misión Permanente de la
República de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas y las Organizaciones
Internacionales con sede en Suiza, 2004)
En esencia, la crisis de ese recurso se debe a factores tales como la
ineficiencia en su uso, degradación por contaminación, explotación excesiva de
las reservas subterráneas y la creciente demanda para satisfacer necesidades
humanas, de la economía y la agricultura
El acceso al agua resulta uno de los mayores problemas que existe en nuestro
planeta (Cabrera Martínez I, 2004). Más de 1 500 millones de personas no tienen
acceso al agua y aproximadamente 2 500 millones no poseen acceso al saneamiento
básico. Su bombeo es necesario para numerosos propósitos: ganadería, riego,
suministro a comunidades y uso doméstico
No obstante en la actualidad se malgasta el líquido en cantidades exuberantes,
capaces de satisfacer a plenitud todas las necesidades de los habitantes del
planeta.
El agua también tiene una importancia vital en la industria y los servicios
donde se consumen grandes volúmenes en procesos de enfriamiento, higienización,
producción etc., así como en la agricultura donde grandes volúmenes del preciado
líquido llegan a esta importante rama, a través de sistemas de bombeo.
El agua y la energía
El agua y la energía están indisolublemente ligadas a los procesos vitales de la
humanidad moderna, pero además en la mayoría de los casos la presencia de la
primera implica de algún modo la presencia de la segunda. Y es que en la
actualidad entre el 2 y el 3% de la energía que se consume en el mundo se
utiliza para el bombeo y tratamiento de agua para las poblaciones urbanas y el
sector industrial. (Watergy, 2002).
Entre 1950 y el 2002, el consumo de agua se ha triplicado, el de combustibles
fósiles se ha quintuplicado, las emisiones de dióxido de carbono han aumentado
un 400%.
Las principales fuentes de energía utilizadas para el bombeo del agua son:
Bombas de mano (utiliza la energía física del hombre), malacates y bombas de
tracción animal, bombas con motores diesel, molinos de viento, bombeo solar
fotovoltaico, bombas eléctricas, bombas de ariete, utilizando el biogás como
combustible y la mejor opción que constituye la de suministrar agua por gravedad
con el uso de sifones o sin el, donde no hace falta bombeo.
Todos estos sistemas tienen sus ventajas y desventajas en su utilización lo que
permitirá en cada caso hacer una evaluación de lo que se requiere y de la
disponibilidad real de la fuente de energía.
El consumo de energía de la mayoría de los sistemas de agua a nivel mundial se
podría reducir en por lo menos un 25 por ciento a través de la aplicación de
medidas de eficiencia energética (Watergy, 2002), de concientización de la
población y las instituciones, pues al analizar los problemas más comunes en
nuestras redes de suministro del preciado líquido es evidente que algunos de los
problemas más comunes se resuelven con medidas de control que no requieren de
inversión alguna o dicha inversión es mínima. Tal es el caso de los siguientes
consejos extraídos de la revista Energía y tú, que aunque algunos pueden parecer
elementales no son de nuestro estricto cumplimiento. (Montesinos Larrosa A.,
2005),
- Cierre los grifos que no utilice.
- Repare los salideros y filtraciones.
- Cuando cepille los dientes, lave las manos, lave el auto, rasure la
barba y lave verduras y frutas no deje el grifo abierto.
- No arroje colillas de cigarro a las tasas sanitarias. Al descargar
consumirá varios litros de agua inútilmente.
- Riegue el jardín bien temprano en la mañana o al finalizar la tarde,
para que el sol no evapore tan rápido el agua y las plantas tengan mejor
alimentación.
- Utilice preferentemente la fuerza de gravedad para el riego.
- No limpie su auto con mangueras, utilice un cubo con un paño.
- Acumule la mayor cantidad de ropa posible para aprovechar mejor la
capacidad de su lavadora.
- No utilice los motores o bombas eléctricas para el bombeo de agua en los
horarios de 6.00 a 10.00 de la noche.
- Tome duchas mas cortas y cierre el grifo mientras se enjabona.
- Prescinda de su bañadera pues el gasto de agua es excesivo.
- Si acostumbra a lavarse los dientes utilizando un baso con agua, el
consumo de agua disminuirá notablemente.
Tal es la magnitud del problema que según datos del 2002, el 48% de la energía
que se consumía en la Ciudad de La Habana era utilizada para bombear agua, y sin
embargo de toda la cantidad de agua extraída de las diferentes fuentes se perdía
el 72% por diferentes causas (Enríquez B., 2005).
Un simple cálculo matemático muestra que el 34 % de la energía generada en la
capital se usó ese año en botar agua. Solo con eliminar los salideros y el
derroche del vital líquido, podría haberse ahorrado la tercera parte de la
energía gastada en la ciudad (Enríquez B., 2005).
Lo que implica que no todas las soluciones requieren del empleo de recursos
financieros de consideración ya que existen tendencias al descuido y la falta de
conciencia, que provocan grandes despilfarros y primeramente se debe accionar
sobre ellos.
A estas medidas también se debe incorporar, a nuestro modo de analizar el
problema, otra que tendrá que ver con el futuro y es la concientización y
educación de las nuevas generaciones en hábitos de ahorro de energía y de los
servicios que se reciban de la misma (como el servicio de agua que recibimos en
nuestros hogares, instituciones, industrias, etc.). Ya que esta medida evitaría
o frenaría la proliferación de los hábitos consumistas, tan arraigados hoy en
este mundo unipolar y globalizado que nos ha tocado vivir.
Los problemas más comunes son (Watergy, 2002):
o Fugas
o Baja resistencia a la corrosión de las tuberías (alto nivel de fricción al
interior de las tuberías)
o Diseño de sistemas inadecuado
o Diseño excesivo del sistema
o Selección de equipos inadecuados
o Equipos antiguos, no actualizados
o Nivel de mantenimiento deficiente
o Despilfarro de agua utilizable
o La solución a estos problemas ya requiere de financiamiento e inversiones como
es el caso de las siguientes soluciones (Watergy, 2002):
o Reconfiguración o modernización de los equipos.
o Reducción de los impulsores de bombeo.
o Reducciones de escapes y pérdidas.
o Modernización de equipos.
o Tuberías de baja fricción.
o Sistemas de velocidad variable y controles automáticos.
o Instalación de adecuados bancos de capacitares.
o Correcta selección de los bancos de transformadores que suministran la energía
a los sistemas de bombeo.
o Actualización de prácticas de mantenimiento y operacionales.
o Recuperación y reciclaje de agua.
A esto también se pueden agregar:
- Mejora de las instalaciones eléctricas de los equipos de bombeo, así como del
factor de potencia para lograr el trabajo eficiente de estos equipos.
- Sustitución de los equipos de bombeo que utilizan la energía eléctrica o
combustibles fósiles, donde es posible, por molinos de viento, arietes
hidráulicos, sistemas por gravedad, etc. y otros que utilizan energía renovable.
- Estimular la sustitución, en las viviendas e industria, de equipos o aparatos
más eficientes en el ahorro de agua. Ya que los que se utilizan tradicionalmente
son altos consumidores del preciado líquido.
- Diseñar los grandes consumidores de agua cerca de las fuentes de suministro.
No obstante requerir de financiamiento, la solución de estos problemas, son
inversiones que se amortizan en cortos periodos de tiempo, debido a la gran
incidencia que tienen en el ahorro de energía eléctrica y los costos actuales de
los combustibles
También se podría realizar un estudio de todas las posibilidades de aprovechar
la energía hidráulica para ser transformada en energía eléctrica, o para emplear
este tipo de energía directamente para suministrar agua a la población y a la
industria, proceso que devendría en aliviar la actual situación energética.
Se debe realizar un estudio de las posibilidades de obtener energía a través de
todas las fuentes renovables, es decir, el potencial en las distintas fuentes,
eólica, hidráulica, etc., situación esta que arrojaría un resultado, que aún no
sería realmente objetivo, pues se debe realizar un análisis real de la
factibilidad técnico económica de estas soluciones, que no todas a pesar de ser
fuentes de energía limpia son factibles, pues por ejemplo se deben analizar los
costos e impactos ambientales que traerían la construcción de las líneas
eléctricas y viaductos necesarios para estas inversiones; es por ello que no
toda la energía disponible es aprovechable, así como tampoco debemos
ilusionarnos con números como el potencial hidroenergético, o el potencial
eólico, etc., pues a la hora de realizar los cálculos hay que tener en cuenta
que no toda esta energía es convertida en energía eléctrica, como es el caso de
la energía solar estimada en cuba en un metro cuadrado de superficie que es de
150 kWh al mes, pero si esta energía se transforma en energía eléctrica, para
lograr obtener 150 kWh al mes hay que ampliar el área a utilizar, pues en este
proceso se producen perdidas inevitables que conducen a la degradación de la
energía (Bérriz L., 2000); también el proceso de transportación de la energía
eléctrica está acompañado de estas pérdidas, lo que traería consigo que no todo
el potencial eólico, o hidroenergético es utilizado en nuestro beneficio.
No por ello debemos realizar conclusiones precipitadas y debemos llevar nuestro
análisis mas allá de los números que nos muestran una visión clara de lo que
podemos obtener y aprovechar; pues muchas veces ante una inversión inicial
grande o un posible daño al ecosistema de cierta magnitud no nos detenemos a
analizar comparativamente las otras opciones. Por ejemplo una termoeléctrica
está contaminando el medioambiente mientras funciona, es decir toda la vida
útil, una central electro nuclear está produciendo desechos radioactivos durante
toda su existencia, y al mismo tiempo estas dos opciones están consumiendo
materia prima costosa mientras que las que utilizan energía renovable solamente
toman de la naturaleza estas fuentes y las emplean sin ningún perjuicio, no
obstante que en algunos casos traen unido en el proceso constructivo daños que
pudieran considerarse.
Las instituciones gubernamentales muchas veces no cuentan con estos elementos y
a la hora de tomar una desición, pues se van por la que aparentemente parece más
barata sin medir las consecuencias a mediano y largo plazo.
En la actualidad cada área geográfica tiene sus propias necesidades y
posibilidades para la utilización de las diferentes fuentes de energía
renovables, como por ejemplo los países tropicales tienen la posibilidad de
utilizar ampliamente la energía proveniente de los rayos solares, los países que
poseen fuertes y estables vientos, pues tienen la posibilidad de emplear esta
energía y así sucesivamente, pero recordando que todas estas propuestas deben
estar avaladas por el correspondiente estudio de factibilidad.
El empleo de estos potenciales de energía renovables, cuenta además con la
posibilidad de suministrar servicio eléctrico a comunidades aisladas donde por
cuestiones económicas no se suministra el servicio a través de la red nacional,
lo que contribuye al mejoramiento del nivel de vida de estas comunidades de una
forma sostenible.
No en todas las ocasiones es recomendable utilizar las fuentes de energía
renovables para obtener energía eléctrica pues en estas transformaciones
necesariamente hay pérdidas o degradación de la energía que no es posible
utilizar en nuestro beneficio es por ello que se recomienda hacer el uso de la
energía directamente como está en la naturaleza, siempre que sea posible; como
es en el caso de la energía que se utiliza para calentar agua en los países
tropicales o para secar productos agrícolas, también la que se utiliza para
bombear agua donde se puede instalar un molino de viento o un ariete hidráulico
(Bérriz L., 2000).
La tendencia actual es al crecimiento de la población mundial lo que conlleva,
lógicamente, al incremento de los servicios de agua y energía por lo que se
requiere tomar las medidas pertinentes para estar preparados para esta
situación, que pudiera traer consecuencias nefastas para el desarrollo y la
integridad de la humanidad.
Ya se ha pronosticado en varias ocasiones que el recurso que amenaza con ser el
motivo de las futuras guerras de rapiña es el agua, y si a esto le sumamos que
los escasos recursos hídricos disponibles, se encuentran cada vez más alejados
de los consumidores y que requieren de mayores gastos de energía para ser
utilizados, nos damos cuenta que el problema requiere de soluciones rápidas,
precisas, objetivas y ecológicas.
Si se lograra disminuir el consumo de agua en los distintos sectores, se
obtendrían grandes ganancias, por la energía dejada de producir, que se podrían
destinar para continuar con las medidas que garantizarían el futuro de las
generaciones venideras y para redistribuir el agua que hoy despilfarramos y que
en varios lugares del planeta sufren por la escasez crítica del líquido.
Energía en el agua
El agua está relacionada con varias alternativas energéticas renovables como
son; la energía hidráulica propiamente dicha, la energía de las olas, la energía
de las mareas y la energía geotérmica de los mares. Procesos estos que se pueden
encontrar en disímiles regiones con posibilidades de aprovecharse y que cuentan
por lo general con la desventaja común de estos casos, consistente en la
inversión necesaria para llevar a cabo estos proyectos. Todas estas fuentes de
energía renovable son derivadas de la energía proveniente del sol
Energía de las olas: El calentamiento de la superficie terrestre genera vientos,
que a su vez, originan olas. Una de las características del oleaje es su
capacidad de desplazarse a grandes distancias sin apenas pérdidas de energía.
Por ello la energía generada en cualquier parte del océano acaba en el borde
continental. La densidad media de esta energía alcanza 8kW/m de costa mientras
que la densidad de energía solar es de 300 W/m2 (Aguiar R., 2007)).
Energía de las mareas: Se estima que la energía que se disipa por las mareas
alcanza unos 22 000 Tw/h de los cuales 20 Tw/h se consideran recuperables
(Aguiar R., 2007).
Energía termoceánica: El océano constituye el mayor colector solar del mundo;
almacén de energía por excelencia. La energía absorbida por el agua de los mares
tropicales durante un año es cuatro mil veces la cantidad que necesita la
humanidad en ese mismo periodo de tiempo (Avendaño B., 2007).
El agua superficial de los océanos posee temperaturas que oscilan entre los 25 y
30 grados centígrados en dependencia de la latitud. En las profundidades
tropicales (entre 500 y 1000 metros) los termómetros marcan entre 10 y 4 grados,
porque existe un movimiento de grandes corrientes que se sumergen y emergen
propiciando una relación fija entre la profundidad y la temperatura del agua
(Avendaño B., 2007).
Todo lo anterior demuestra que es posible ahorrar agua, aprovechar la energía
presente en ella en las diferentes formas que la transporta, ya sea hidráulica,
geotérmica, de las olas etc. que es necesario cambiar las concesiones del
suministro de agua y perfeccionar los actuales sistemas de bombeo y en algunos
casos hasta cambiarlos por otros más eficientes o por métodos que no requieran
el empleo de la energía eléctrica. Pues cada litro de agua que consumimos está
involucrado con la energía eléctrica, tan escasa y que obtenemos por métodos tan
contaminantes y ahorrando agua, ahorramos energía eléctrica, ahorramos
combustibles, y contaminamos menos nuestro medio ambiente.
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AUTOR
Ing. Ambrosio Fernández Fernández.
Profesor instructor de la Universidad de Granma.
Investigador del Centro de Estudios de Desarrollo Local (CEDEL) Buey Arriba.