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La construcción de las grandes pirámides egipcias
ã 2003 www.egiptomania.com
El
principal problema sobre la construcción de pirámides, se suele centrar en el
de la edificación de la Gran Pirámide. Las técnicas de construcción fueron
cambiando a lo largo de los años, pero si solucionamos el problema de la más
grande de las pirámides jamás construida, para el resto de pirámides también
queda solucionado y sólo quedaría comentar las diferencias constructivas. Entonces
nos vamos a centrar en la construcción de la Gran Pirámide, tomando sus datos
como referencia. En la simulación por ordenador de la imagen, se han utilizado
sus medidas a escala y las cuatro rampas que la rodean, tienen una anchura de 28
metros y una pendiente de 25 grados. Con esas características hay espacio
sobrado para manipular todos los bloques de la Gran Pirámide, incluidos los
mayores contenidos en las mal llamadas cámaras de descarga que se encuentran
por encima de la cámara del rey. Además en cada esquina hay una superficie de
unos 900 metros cuadrados que permiten hacer giros de los bloques con comodidad. Las
rampas se apoyan sobre la superficie de la propia pirámide, por lo que el
material necesario para construirlas es despreciable en comparación con el de
la propia pirámide. Serían construidas al mismo ritmo que crecía la pirámide,
hilera a hilera. La Gran Pirámide tenía originalmente una altura
de unos 146 metros y 230 metros de lado. Por tanto no es de extrañar, que la
enorme rampa que se ha simulado, quede ridícula en dimensiones en comparación
con una obra de tal magnitud. Sin embargo dichas rampas dejan un espacio sobrado
para que varios grupos de trabajo se pueden desplazar por cada una de ellas
simultáneamente, ya sea subiendo bloques o bajando a por más.
Fotografía
de la pirámide de Sinki (The Complete Pyramids, Mark Lehner). La
pirámide quedó inconclusa y todavía se conservan los restos de las cuatro
rampas empleadas
en su construcción, encontrada por Gunter Dreyer y Nabil Swelim a principios de los años 80. La
utilización de rampas en la construcción de pirámides (Sinki al sur de
Abidos, Sejemjet en Sakkara, Sesostris I en Lisht, etc.) y templos (como el de
Karnak) queda demostrada por los restos encontrados en Egipto. No es algo que
esté por demostrar, las rampas están ahí y no se puede negar. En el Imperio
Antiguo estaban formadas por dos muros de roca rellenando entre ellos con
piedras y tierra. La rampa del templo de Karnak era de adobe y se rellenaba de
forma similar:
ã 2003 www.egiptomania.com Recientes
investigaciones indican que, dado que el núcleo de la Gran Pirámide es un montículo
de roca de la propia Meseta de Guiza, el cómputo total de bloques se reduce a
un millón aproximadamente. Eso nos arroja una cifra de unos once bloques
colocados por cada hora, suponiendo que sólo se trabajaba doce horas durante
cada día (vamos a suponer que era esa la jornada laboral, pero podía ser
mayor). Según
Herodoto la Gran Pirámide fue construida en 20 años y una inscripción en
escritura jeroglífica cursiva (hierática) en una de las cámaras de descarga
está fechado en el año 16 del reinado de Jufu (Keops). Suponiendo que las
obras comenzara a partir del año 2 de su reinado (dado que en uno de los
fragmentos de los anales de la piedra de Palermo no se mencionan el comienzo de
las obras y sólo comprende los dos primeros años del reinado de Jnum-Jufuy),
la mayor parte del volumen de la pirámide estaba construido en sólo 14 años,
lo que nos deja como posible la cifra proporcionada por Herodoto. Otra
cifra que nos proporciona el mismo historiador clásico, es la de 3.000 obreros
trabajando directamente en la construcción de la pirámide (la cifra de 100.000
es una mala traducción del griego antiguo por el parecido que tienen ambos números
escritos en esa lengua). Si aceptamos como buena también esa cifra y suponemos
que cada grupo de trabajo podía tener una media de 10 personas, nos quedan 300
grupos para subir unas 132 o 133 rocas al día. Aún suponiendo que en la pirámide
hubiese el triple de bloques de los afirmados en los recientes estudios, es
decir, si rondase los tres millones, cada grupo tendría como misión diaria,
subir un sólo bloque a lo largo de sus 12 horas de trabajo correspondientes.
Cuando "las cuentas" se hacen desde esta óptica no dan la impresión
de ser una obra imposible de realizar, si sólo pensáramos en el número de
bloques que habría que colocar y en cada cuantos minutos hay que hacerlo, los
trabajos dan la sensación de ser imposibles de realizar, cuando en realidad sólo
es necesario una serie de capataces que coordinen la colocación de bloques
ordenadamente en ese tiempo. Los
bloques más difíciles de subir, evidentemente serían los últimos por estar a
mayor altura. En doce horas, para subir un bloque desde la base hasta los 146
metros de altura, se necesita un ritmo de unos 20 cm de subida vertical por
minuto, es decir, un ascenso de 12'16 metros/hora para llegar en sólo 12 horas
hasta la cumbre. Quizá esos bloques tardaron más en subirse pero tengamos en
cuenta que a más altura muchos menos bloques había que subir, por tanto la
velocidad de trabajo debió ser mucho mayor en las primeras hileras que en las
últimas. Un mismo grupo de trabajo debía colocar muchos más bloques cuando la
altura que había que salvar era de sólo unos pocos metros, mientras que al
final de las obras quizá sólo debían colocar un bloque cada dos días o 24
horas de trabajo. Hay
que tener muy presente que la inmensa mayoría de los bloques no están
colocados con precisión, tan sólo se procuraba encajar lo mejor posible los
externos, el resto simplemente se "soltaban" rellenando los huecos con
barro y piedras. Por tanto el trabajo de precisión se aplicaba sólo a unos
pocos miles de bloques más externos y a los del recubrimiento de la pirámide,
que hilera a hielera debían ser bien medidos tanto en su posición como en el
ángulo que debían mantener. Por
tanto las cifras dadas por Herodoto, no sólo son posibles sino que quizá algo
exageradas, es decir, las obras de construcción de la Gran Pirámide pudieron
hacerse en menos años y con menos hombres trabajando directamente sobre ella.
En las cifras no hemos contado a canteros, cocineros, aguadores, transportistas,
etc., con los que la cifra total de personas implicadas podría rondar las
17.000 personas según diversos autores actuales. Trabajarían todo el año,
salvo los trabajadores no especializados que podían ser cambiados por otros
cada cierto tiempo. Los
mencionados bloques se encajaban con la ayuda de palancas, al igual que toda la
manipulación de los mismos para ser dirigidos. Incluso para subirlos por la
rampa inclinada podían ayudarse con las palancas, de la forma representada en
las siguientes simulaciones por ordenador u otra parecida.
Los bloques de la simulación tienen el tamaño medio de los que componen
la Gran Pirámide y he dejado "en liso" la mitad de la rampa para que
se aprecie el espacio sobrante en la misma cuando se sube un bloque de los que
normalmente se subían durante la construcción. Tengamos presente además, que
pudieron utilizarse hasta cuatro rampas que se convertirían en sólo dos
llegada cierta altura en la que no caben las cuatro. Según Mark Lehner, las rampas utilizadas en la
Gran Pirámide debieron ser sólo dos por los restos encontrados, si he puesto
cuatro es para demostrar que hay espacio sobre la pirámide para más rampas. La
mayoría de los bloques utilizados en la construcción, fueron extraídos de
canteras de la propia Meseta de Guiza, lo cual permite que los propios grupos de
trabajo que trabajaban in situ, las pudieran trasladar desde la cantera.
ã
2003 www.egiptomania.com La simulación por ordenador muestra una forma de alzamiento
de un bloque, ayudándose de palancas atadas a un eje transversal. El uso de las
palancas permite que grades pesos sean izados por muy pocas personas y en
pendientes muy pronunciadas. A cada paso los maderos puestos detrás del
bloque, deben ser desplazados para evitar que el bloque se deslice hacia abajo y
así los hombres que tiran de él, pueden tomarse un pequeño respiro antes de
dar el siguiente paso. Los
bloques de caliza blanca del recubrimiento fueron traídos desde las canteras de
Tura y los de granito rojo del interior de la pirámide, desde la lejana Asuán.
Pero como decía antes, solamente esos fueron los bloques transportados desde
lejos, el resto se sacaron de allí mismo, de la misma zona en la que se
construyeron las grandes pirámides.
Por lo que se ha comprobado en pirámides inacabadas como la de Sinki o la
de Abu Rawash, el recubrimiento de la pirámide se colocaba desde el inicio de
las obras. Cosa lógica y esencial si se pretende mantener una pendiente
correcta y que el eje de la pirámide no se desvíe de su centro. Lo que sí se
realizaba al final, era el pulimentado del recubrimiento, empezando desde arriba
hasta llegar abajo a medida que las rampas eran desmontadas. Muchas de las zonas
quedarían fuera del alcance de las rampas y debían utilizarse andamios de
madera apoyados en la superficie de la pirámide y en las propias rampas. Esto
concordaría en cierta manera con lo afirmado con Herodoto, pero no exactamente
igual a como a él se lo describieron o como él lo interpretó, puesto que
afirmaba que toda la cubierta se colocaba al final mientras que posiblemente lo
que se hacía era sólo el alisamiento y pulimentado de la misma.
Bloques
del recubrimiento de pirámides: una subsidiaria de Menkaura (izquierda) y la de
Pepi I (derecha) en Sakkara Sur. ã
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De
izquierda a derecha: Bloques del recubrimiento de la pirámide de Henutsen y de
la de Menkaura (Micerinos). ã
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Los bloques de recubrimiento presentan unos salientes de roca antes de ser
completamente alisados. Posiblemente se dejaban para poder manipular mejor la
roca al colocarla en la pirámide y una vez finalizada la misma se terminaban de
alisar por completo. Notemos que cuando los salientes se dejan en la parte
inferior o superior del bloque, resulta más cómoda la manipulación mediante
palancas y/o cuerdas, ya que son los bloques que mejor deben encajar de entre
los de la pirámide pues constituyen la presencia externa que tendrá
finalmente.
Los corredores, canales y cámaras interiores, no eran excavadas en la
roca salvo el pasaje y cámara subterráneos. Para realizar todo lo demás, se
dejaba el espacio adecuado y se colocaban las rocas que formarían el interior
visible de la pirámide. Por ejemplo el propio sarcófago del rey, se colocó en
su lugar cuando las obras llegaron a la altura de su cámara, al igual que las
paredes de granito rojo que la forman.
También afirmó Herodoto que se utilizaron unas máquinas formadas por
maderos cortos, que podían transportarse hilera a hilera según la necesidad.
Quizá esa mención se relacione, con las palancas, los maderos utilizados a
modo de freno para evitar el desplome de los bloques, las cuñas, los
andamios... no lo podemos saber, pero tengamos en cuenta que ya en tiempos de
Herodoto las pirámides llevaban ahí miles de años; lo que a él pudo llegarle
fueron leyendas populares y si después lo interpretó correctamente o no, es
algo de lo que tampoco podemos tener seguridad.
La Gran Pirámide fue encumbrada con un "piramidión" de oro
(una cubierta de oro dando esa sensación), según se desprende de análisis de
los bloques superiores. El resultado final debió ser un espectáculo digno de
admirar, todavía lo es y las condiciones actuales son muy distintas a las que
debieron ser las originales. En las simulaciones de abajo el piramidión
colocado tiene una altura de 15 metros, equiparable a la de un edificio de 5
plantas, sin embargo parece muy pequeño en relación a la pirámide. Nuevamente
podemos darnos cuenta de las dimensiones de la pirámide y de la cantidad de
espacio disponible que había sobre ella misma para poder trabajar con holgura.
Simulación
por ordenador del estado final de la Gran Pirámide, omitiendo pirámides
subsidiarias y complejo funerario. ã
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Conclusiones
finales: Las teorías expuestas en el presente artículo, no
pretenden sentar cátedra sobre los sistemas constructivos de las grandes pirámides
de Egipto, pero sí deseo dejar patente que son más que posibles sin tener que
acudir a "soluciones" fantásticas que impliquen a
"civilizaciones o técnicas superiores". Cuando "las
cuentas" no salen seguramente es debido a que no se tienen los datos
adecuados para hacer un cálculo que se ajuste a la realidad. En la serie de artículos
publicados en la Sección de Pirámides de Egiptomania.com se ofrecen datos
suficientes como para que quien lo desee comprenda que los supuestos misterios
defendidos por los autodenominados piramidólogos, no son más que el fruto de
la desinformación y el objetivo principal es mantener engañado al gran público
con historias fantásticas sin ninguna base, pero que atraen a los lectores de
sus publicaciones y ello les reporta grandes beneficios económicos.
Evidentemente no todo el que se autodenomina "piramidólogo" obtendrá
beneficio económico en la defensa de sus teorías, pero por desgracia esos son
los que forman el gran grupo de los engañados por los que sí destacan en ese
"mundillo" y tienen acceso a las mencionadas publicaciones. Con la
esperanza de estropearles un poco el negocio a esas personas sin escrúpulos, he
ofrecido esta serie de artículos. Ahora está en manos del lector, el aceptar
las evidencias que ofrece la ciencia o seguir dando rienda suelta a su imaginación,
creyendo en supuestas investigaciones de algunos aprovechados. Autor:
Juan
de la Torre Suárez, Presidente
de la Asociación Andaluza de Egiptología y
WebMaster de www.egiptomania.com.
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