INTRODUCCIÓN
El surgimiento de la educación de pregrado, se remonta al propio origen de la
enseñanza, pero su expansión se produjo en la primera mitad del siglo XIX (1).
Como antes la religión o la magia dominaron al mundo, hoy lo es la ciencia y la
técnica, demostrado en que las naciones más avanzadas son tales, no tanto por
los recursos naturales que poseen, o por razones de raza, clima o sistema
político, sino porque poseen una proporción relativamente elevada de
profesionales de alto nivel, producen ciencia y tecnología avanzada y manejan
grandes volúmenes de información como soportes decisivos de su economía y de su
poder.
Hoy como nunca, y más todavía en el futuro, el conocimiento es poder e
instrumento imprescindible en cualquier proyecto nacional de desarrollo (2). No
es posible hoy una sociedad más rica o justa sin un alto desarrollo científico y
técnico. El mundo de hoy se presenta dividido, principalmente, entre países
desarrollados, que poseen un alto potencial docente, investigativo y científico,
y que en alguna forma explotan a los demás, y países del Tercer Mundo,
atrasados, o "en desarrollo", que no pasan a ser productores de materias primas
para los punteros en tecnología.
La enseñanza constituye el proceso de organización de la actividad cognoscitiva
(3) e incluye tanto la actividad del estudiante (aprender) como la del profesor
(enseñar), y en el caso especifico de la educación de pre-grado, resulta en la
asimilación de conocimientos, hábitos y habilidades, que le permitirán al
educando desempeñarse profesionalmente en el futuro en una esfera de la vida,
donde deberá ser capaz de resolver ,definir y dar solución a las diferentes
problemáticas que se le presenten, este nivel de competencia de un individuo en
un área práctica determinada, puede ser definido como la medida en que una
persona puede utilizar sus conocimientos, aptitudes, actitudes y buen juicio,
asociados a su profesión, para poder desempeñarse de manera eficaz en las
diferentes situaciones que corresponden al campo de su práctica profesional (4).
La enseñanza de pregrado en medicina, con sus especificidades, no se distancia
de estas definiciones; y en el caso especifico de la Educación Medica Cubana se
fundamenta en la necesidad de formar un tipo de profesional capaz de dar
respuesta a las exigencias de las demandas sociales de la época contemporánea,
caracterizada por el desarrollo ininterrumpido de la Revolución
Científico-Técnica, realidad ésta que establece una íntima relación con las
características socio-políticas o condiciones nacionales concretas de la
sociedad(5,6).
Por esta razón la tarea que debe enfrentar la Educación Superior, es la de
preparar a un individuo capaz de formarse como médico y humano a la vez, pues el
tener humanidad es ente primordial en esta labor. Este argumento permite
considerar que ser médico significa estudiar sistemáticamente durante toda la
vida, lo que lógicamente reclama la remodelación de las tareas a las cuales debe
dar respuesta el profesional. La formación de modos de actuación típicos de las
diferentes profesiones implica la formación de habilidades y hábitos que
permitan resolver los problemas esenciales que se presentan en el campo de
acción de la salud, de manera activa, independiente y creadora(7).
La educación profesional es una función que acontece de manera natural e
inevitable para que las personas se formen y desarrollen sobre la base de sus
mayores, en dirección a sus mismas actividades dentro de la institución
universitaria. La deserción universitaria constituye un problema para la
educación universitaria e incluso, para otros niveles, como la educación
secundaria y primaria. Las discusiones sobre el tema incluyen pobreza, falta de
cultura, prejuicios raciales, conflictos familiares y emocionales, desarraigo de
la vecindad, movilidad urbana. La deserción implica una pérdida del capital de
recursos humanos para la familia, la comunidad y para el propio país, y conlleva
sentimientos de frustración, que todo ser humano tiene cuando no se logra el
objetivo. Las estrategias de contrarrestar estas deserciones en los niveles no
universitarios han dado resultados sólo temporales, pues al final los
estudiantes siguieron desertando hasta en 75% (8). Este porcentaje es similar al
encontrado en un estudio (9), en estudiantes de enfermería de una universidad
peruana, situación que fue catalogada de alarmante. En la mayoría de los casos,
la deserción y repitencia en la Universidad indican con claridad que, en muchos
casos, la base escolar-escuela y colegio-familia ha sido débil. En otras
circunstancias, el proceso de admisión no ha permitido detectar a quienes
realmente servían para seguir estudios universitarios. En este sentido, un
número significativo de alumnos no ha sabido responder a las exigencias que lo
hubiera conducido a logros satisfactorios en la universidad, y posterior
desempeño en bien de la sociedad.
Se ha señalado que la causa principal de la crisis permanente que vive la
educación universitaria de adultos -incluye deserción- en Latinoamérica, es la
teoría pedagógica que sustenta al diseño, planificación y administración de la
educación(10); sus efectos se reflejan en los problemas académicos,
administrativos, económicos, políticos. A pesar de la importancia que se le
puede atribuir al tema de la deserción universitaria, los estudios de esta
naturaleza son en general escasos o inexistentes en muchas bibliotecas (11). Se
han sugerido factores que podrían estar asociados a la deserción, como la
insuficiente vocación y capacidad para los estudios superiores (12); un autor
refiere que los estudiantes ingresan a la Universidad en busca de un “cartón”, o
sea, de un título. En el área de la salud, es conocido que algunas veces las
enfermedades afectan de algún modo los estudios, así, una tesis peruana (13)
encontró que la tuberculosis condicionaba, en muchos casos, la aptitud para los
estudios de medicina; en su estudio, García (14) encontró que los postulantes a
estudios médicos presentaban condiciones que fueron consideradas predictores de
deserción; los factores tomados en cuenta fueron estado civil de los
estudiantes, propiedad de la residencia, grado de instrucción de los padres,
tipo de pensión, trabajo y salud. Un informe preliminar (15) de una
investigación sobre deserción hecha en estudiantes de medicina de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos durante la práctica del curso de epidemiología,
encontró que el mayor porcentaje de deserción se debió a razones de salud,
económicas, vocacionales, familiares, personales, desajuste al medio
universitario, entre otras.
Es pues de suma importancia considerar que los estudiantes empiezan sus carreras
con un nivel de motivación muy alto y, con el transcurso del tiempo, esta
motivación disminuye, traduciéndose en un bajo rendimiento académico e inclusive
en abandono de los estudios (16). Es posible la existencia de otros factores de
riesgo de deserción, como por ejemplo la personalidad y la inseguridad en la
carrera, la orientación vocacional y la personalidad, falta de hábitos de
estudio e inclusive el consumo de bebidas alcohólicas (17), que en determinadas
circunstancias podrían ocasionar problemas académicos y así una eventual
deserción. Por otro lado, el medio familiar puede jugar un rol importante para
que el estudiante termine su carrera o la abandone; pero, también puede ser el
medio universitario mismo; igualmente, un hogar pobre donde el nivel educativo
de los padres es bajo, tendría poca influencia para que el estudiante se
mantenga en sus estudios (18). Este fenómeno es preocupante en estudiantes de
las ciencias de la salud. Una observación personal durante el dictado del curso
de epidemiología –segundo año- de la Escuela Académico Profesional de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en 1997, demostró que si bien la
deserción se produjo tempranamente (antes de la mitad de la carrera), el
problema puede presentarse en cualquier momento de la carrera.
Con el inicio de la cooperación medica entre Cuba y Venezuela, comenzó en este
ultimo un proceso de cambios en cuanto a políticas de salud, dirigida a atender
a los ciudadanos más pobres en sus propias comunidades, haciendo un descomunal
esfuerzo por llevar atención primaria hasta el hogar mismo, mediante la Misión
Barrio Adentro, acompañado por otros programas para desplegar recursos
educativos en salud comunitaria, prevenir las enfermedades y cuidar la salud
mediante la intervención ambiental, cultural, participativa y solidaria de los
ciudadanos en la gestión de la red de salud, y para consolidarla, se avanza a
paso lento pero seguro hacia el establecimiento del Sistema Nacional Público de
Salud dentro del marco de la Ley Orgánica de Seguridad Social con la firme
determinación de alcanzar en seis años, el ideal de tener un médico por cada 250
familias, construir las redes sociales de salud bajo control comunitario,
controlar las enfermedades prevenibles mediante vacunación, alimentación
adecuada, higiene, información y educación para la salud, y como parte de este
esfuerzo, comenzó desde el año 2005, el inmenso reto, de la formación del nuevo
talento humano requerido, y en ese marco, la formación de estudiantes de
medicina con un perfil, que sin dejar de profundizar en los procesos
morfofisiopatológicos de las enfermedades, le diera prioridad a una visión mas
amplia del individuo, como ser biosicosocial, haciendo énfasis en acciones
encaminadas a prevenir enfermedades y estimular hábitos y modos de vida mas
sanos, comenzando así, en el año 2005, la enseñanza de la carrera de Medicina
Integral Comunitaria, como vía para saldar la gran deuda social de una población
marginada por mas de 40 años de gobiernos "puntofijistas", que no dieron
respuesta a los agobiantes problemas de salud de esta nación latinoamericana. En
estos momentos, en el estado Táchira, ya son 940 estudiantes de Primer y Segundo
Año de la carrera de pregrado en
Medicina Integral Comunitaria y se espera el ingreso de unos 250 nuevos
aspirantes para la tercera cohorte. En el municipio Pedro Maria Ureña, del
estado Táchira, un territorio llano rodeado de montañas, y transitado por el río
del mismo nombre, localizado al occidente del estado, y limitando al norte y
occidente con la república de Colombia, comenzó también a impartirse esta
carrera, por parte de los médicos de la brigada cubana que arribó en abril del
2005; contando, en estos momentos con estudiantes del primer y segundo año de la
carrera. Sabiendo que son pocos los estudios sobre la deserción en estudiantes
de las ciencias de la salud, y factores asociados, y conociendo además que en el
primer curso, 10 estudiantes abandonaron los estudios de la misma, nos motivamos
a conocer cuáles son los factores de riesgo asociados a la deserción de
estudiantes de la carrera de medicina integral comunitaria del municipio Pedro
Maria Ureña. Se consideró como hipótesis, la existencia de factores de riesgo
para la deserción de estos estudiantes.
OBJETIVOS:
General:
Conocer el comportamiento de la deserción, en los estudiantes de primer año de
la carrera de Medina Integral Comunitaria, en el municipio Pedro María Ureña del
curso 2006-2007.
Específicos:
1) Describir el número de estudiantes que se retiraron de la carrera, durante el
primer trimestre de la misma.
2) Desglosar las causas fundamentales que incidieron en la toma de esta
decisión.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio descriptivo, donde el universo de trabajo estuvo
constituido por los 59 estudiantes del primer trimestre de Medicina Integral
Comunitaria (MIC), del municipio Pedro Maria Ureña, y la muestra, los
estudiantes que se retiraron de la misma, desde el comienzo del curso hasta
febrero del 2007; se empleó como instrumento una entrevista estructurada (anexo
1), previa aceptación voluntaria para participar en la misma, en ella se
recogieron una serie de aspectos relacionados con los objetivos de este trabajo,
y que abordaron aspectos generales para describir en pocas palabras, los
principales motivos que justificaron su retiro. Posteriormente los resultados
finales fueron procesados con calculadora, y los resultados obtenidos ilustrados
en tablas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la tabla 1 se reflejan el total de los alumnos, que se retiraron durante el
desarrollo del mismo o del primer trimestre de Medicina Integral Comunitaria:
Tabla 1: ESTUDIANTES DESERTORES DEL PRIMER TRIMESTRE DE MEDICINA INTEGRAL
COMUNITARIA.

Obsérvese que de los 61 que comenzaron el primer trimestre de medicina integral
comunitaria se retiraron 16, para un 26,23%. La deserción o la retirada de los
estudios, juega un papel fundamental en todos los procesos de formación
ciudadana. En un estudio de tipo caso-control (19) en estudiantes de enfermería
de nivel universitario, en 4 universidades del Perú, situadas en las ciudades de
Lima, Huacho, Trujillo e Iquitos, el 86% de los casos desertó antes de la mitad
de la carrera de 5 años, observándose que la mayoría desertó en el primer año de
estudio.
En la Argentina la deserción de los estudiantes universitarios de ciencias de la
salud, es del 43%, datos divulgados de una investigación del Ministerio de
Educación, realizada a partir de la Encuesta Permanente de Hogares del estatal
Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, según declaró José Landi, asesor de
la Secretaría de educación Superior y autor del trabajo junto con Roberto
Giuliodori, investigador de la universidad de Córdoba, la deserción en las
universidades argentinas, llegaba en los años 90 al 60%; un problema que
enfrenta la Universidad Tecnológica de Pereira, en Colombia, es el alto índice
de deserción de estudiantes; este estudio señala que del 2000 al 2005, el número
de desertores pasó de 413 a 1273, lo que significó un aumento de la deserción
general en 5 puntos durante el quinquenio, y específicamente, en la Facultad de
Ciencias de la Salud, el número de estudiantes desertores fue de 286 del
Programa de Medicina.
En la tabla 2, se representa la distribución por sexo de los desertores.
TABLA 2: DISTRIBUCION DE LOS DESERTORES SEGÚN SEXO:

Como se puede observar, el 68,8% (11 estudiantes) pertenecían al sexo masculino,
solo 5 eran mujeres. Un estudio sobre la deserción en las ciencias de la salud,
publicado en Panamá, en septiembre del 2005, con investigaciones realizadas
desde el año 1980 hasta el 2004, encontró poca diferencia en las proporciones de
hombres y mujeres, pero a nivel global concluyó que la proporción de mujeres que
abandona en algún momento los estudios universitarios es menor que entre los
hombres. En el estudio de las universidades de Argentina, del total de
desertores, el 29,2% eran mujeres, contra el 46,2% de los hombres.
En la tabla 3 se reflejan las causas principales del retiro en estos
estudiantes:
TABLA 3: CAUSAS DE RETIRO EN EL PRIMER TRIMESTRE.

En nuestro estudio la principal causa de retiro de la carrera fue el factor
socioeconómico, con el 37,5%( 6 estudiantes), todos de nacionalidad colombiana,
y los motivos referidas en la entrevista, fueron en 4 casos, la imposibilidad de
costear diariamente el pasaje y la alimentación para trasladarse al escenario
docente, desde el lugar en que vivían, muchas veces a más de 2 horas de
carretera de la frontera colombo-venezolana, teniendo en cuenta que en esta
etapa ellos no reciben ninguna ayuda económica; destacar especialmente dentro de
ellos, la triste realidad de dos hermanos estudiando en el mismo curso y no
poder costear los padres,
los gastos de ambos, en los otros 2 casos, la necesidad de trabajar para
mantener a su familia, hecho lamentable el que alguien tenga que priorizar el
trabajo sobre el estudio, y una de las grandes realidades de las sociedades
capitalistas. El 25% refirió cambio de universidad, 3 de ellos, lo hicieron por
acercarse a los lugares donde viven, para facilitarse el traslado a las aulas, y
lamentablemente 1 de ellos refirió, que no se sentía con sentido de pertenencia
a una universidad por el hecho de no contar en el municipio con una aldea
universitaria, y si, solo aulas aisladas. 3 estudiantes (18,75%) se retiraron
por motivos vocacionales; 2 por problemas personales (una de ellas embarazada) y
una estudiante por problemas de enfermedad, que no quiso revelar. En el estudio
de Perú, el factor de riesgo para deserción que tuvo la mayor fuerza de
asociación fue la falta de una verdadera vocación por la profesión, con el 42%
seguido del factor económico y después el académico.
Como refleja un autor cubano (20), la des-vocación es la causa esencial para el
abandono de la carrera. Choquehuanca (12) analiza los intereses vocacionales con
relación a ciertos valores interpersonales entre estudiantes de diferente nivel
socioeconómico; este autor encuentra en general una carencia de vocación para
los estudios superiores, los cuales muy pronto son abandonados por los
estudiantes, al no poder satisfacer las mínimas exigencias. Es razonable que si
el estudiante, descubre tardíamente que sus habilidades no concuerdan con las
actividades que tendrá que realizar como profesional, opta por abandonar la
carrera. El problema vocacional universitario en el Perú tiene su génesis en la
educación secundaria.
Gonzáles (21) ha comprobado que desde la década de los 70 no existe un personal
especializado capaz de llevar a cabo un programa de orientación profesional de
manera cabal en colegios secundarios de la provincia de Lima, Perú. Al respecto,
Rupay ha señalado la importancia de la orientación vocacional como un proceso
pedagógico longitudinal en la educación de nivel secundaria. Si se tuviesen que
realizar intervenciones para tratar de disminuir el riesgo de deserción
estudiantil, éstas deberían priorizarse en el factor vocacional, dada la fuerza
de asociación y la magnitud del mismo. En este mismo estudio, el factor
económico fue la causa del 36& de las deserciones.
En estos tiempos de globalización el factor económico puede ser el generador de
la “no elección” de profesiones acorde a sus condiciones socioeconómicas; o
bien, el generador de la elección de profesiones que ofrecen mayores
perspectivas económicas (22), pero con mayor inversión. Esta última situación,
digamos de una “mala elección”, demanda un gasto que eventualmente el estudiante
o su familia no pueden hacerlo, propiciando necesariamente la deserción, si no
se encuentran los fondos respectivos en el camino. Varela menciona que lo más
común es elegir la carrera que más se adapta a la economía y al interés personal
(23), atribuyendo luego explicaciones vocacionales. Teniendo en cuenta esta
escasez de recursos económicos, se requiere un programa de orientación
vocacional bien planificado, que contemple el problema económico.
Está demostrado que la buena orientación vocacional eleva la formación
multidimensional del estudiante y evita de alguna manera la deserción
universitaria. Las intervenciones focalizadas hacia el factor económico pueden
ser dificultosas: sin embargo, las instituciones involucradas (Estado y
universidad fundamentalmente), deben reconocer que el factor económico es
relevante y tomar acciones con respecto a esta problemática. Es también probable
que el factor de desadaptación a la vida universitaria conlleve al alumno a
algún grado de frustración, en tanto permanezca en el claustro universitario;
ambas situaciones podrían terminar finalmente en deserción estudiantil.
Tipismana encontró que existe una relación estadísticamente significativa entre
el estrés y el rendimiento académico (24). Esto podría significar que el estrés
podría ser un factor de riesgo de la deserción, al influir desfavorablemente
sobre el mismo. Una investigación en estudiantes de odontología encontró, como
explicaciones del fracaso académico, a la escasa disponibilidad de tiempo, falta
de esfuerzo para el estudio y estados de tensión o estrés (25). El factor
personal embarazo o es llamativo, si se toma en cuenta que esta realidad
femenina necesariamente implica la dedicación de un tiempo para su propio
cuidado. Huelgan nuestros comentarios al respecto. Las universidades, deberían
contar con estructuras, en muchos casos direcciones, de Bienestar Estudiantil
que están en la capacidad de hacer intervenciones orientadas a que las mujeres
tengan todos los elementos de juicio para posponer el embarazo mientras se está
en la universidad.
Aún cuando el embarazo haya sido deseado, considerado como una conducta de la
estudiante orientada a la satisfacción de una necesidad fisiológica, dentro de
su proyecto de vida, hay estudios que demuestran la relación entre deserción con
presencia de hijos (19). En cuanto a salud, Aronés, haciendo un estudio en
alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, encontró que el mayor porcentaje de deserción se debió a problemas de
enfermedad(15) al respecto, se ha señalado una alta prevalencia de depresión en
estudiantes de las ciencias de la salud (26), generalmente interrelacionados con
problemas económicos y familiares; en un estudio realizado en estudiantes de
medicina de la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo” de Lambayeque, Perú, se
encontró una prevalencia de 16% de bebedores excesivos y patológicos entre el
total de bebedores.
Otro de los problemas de salud relevantes en el ambiente universitario es la
tuberculosis. Las enfermedades, muchas de ellas engendradas antes del ingreso al
recinto universitario, pueden convertirse en factores de riesgo para una
deserción. En la Escuela Latinoamericana de Ciencias Medicas ( ELAM), en Ciudad
Habana, Cuba, se producen bajas como en todas las actividades humanas, y según
Carrizo Estévez, las causas principales son por problemas de índole familiar que
obliga a los estudiantes a volver a su país de origen, por adaptación o por bajo
rendimiento académico. En todos los casos los porcentajes son mínimos, los
estudiantes que reprueban tienen la oportunidad de repetir el año pero, si el
aplazo se repite quedan excluidos de formarse como médico; sin embargo, el
sistema de educación cubano les da la oportunidad de prepararse en otra
profesión afín a la medicina.
CONCLUSIONES
1) Se retiraron 16 estudiantes durante el primer trimestre de Medicina Integral
Comunitaria.
2) Predominó el sexo masculino, con 11 estudiantes.
3) Las causas fundamentales de la retirada fueron los factores económicos con 6
estudiantes en total, seguido de los cambios de universidad con 4 estudiantes, y
la vocación profesional con 3 casos.
RECOMENDACIONES
- Proponer el pago de un estipendio a los alumnos desde el comienzo para
facilitarles el pago de pasajes y alimentación durante.
- Continuar proporcionando al estudiante de Medicina Integral Comunitaria las
herramientas que le permitan lograr un mejor rendimiento académico, para poder
culminar la carrera con éxito.
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1985.
ANEXO:
ENCUESTA:
RETIRADO DE LA CARRERA. SI_____ NO______
SEXO M ___ F___
MOMENTO DEL RETIRO:
MOTIVOS: ----
AUTOR
Dr. Sergio l. Montes de Oca zubizarreta
TUTOR: Dr: Juan Leyva Silva
2007
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
ESTADO TACHIRA.
MUNICIPIO PEDRO MARIA UREÑA.