La población cubana y el proceso de envejecimiento
Varios años lleva la población cubana en la fase final de la transición
demográfica; con bajos niveles de fecundidad y mortalidad, y como consecuencia,
bajos ritmos de crecimiento natural. Los cambios que experimentan las tasas de
fecundidad y mortalidad durante el proceso de transición demográfica no sólo
afectan al tamaño y al ritmo de crecimiento de la población, sino también a su
estructura por edades, que con el paso del tiempo tiende a envejecer.
En la mayoría de los países europeos, - la transición demográfica que culminó
con el envejecimiento de la población se logró en el curso de varias
generaciones; en Cuba este proceso ha sido muy acelerado y homogéneo.
Así, el cambio que se ha producido en la estructura según la edad de la
población nos pone ante un fenómeno nuevo: el envejecimiento de la población. Un
proceso cuya manifestación más clara es el aumento en términos absolutos y
relativos de las personas con 60 años y más dentro de la población total, y que
producirá profundas repercusiones en los ámbitos económico, social e
institucional de la sociedad. El envejecimiento poblacional es uno de los
principales retos que el país está enfrentando y que se agudizará en los
próximos años. Cuba, según estimados, en el 2025 será el país más envejecido de
América Latina; semejante al de los países europeos, con una mayor proporción de
ancianos.
La combinación de las variables demográficas: fecundidad, mortalidad y
migración, determinan la magnitud y la evolución de una población en el tiempo.
Hay que destacar que estos factores no influyen en la misma medida. Los cambios
en el nivel de la fecundidad producen, un efecto mayor en la distribución por
edades que los cambios que se registran en la mortalidad y las migraciones.
El aumento en la proporción de población de 60 años y más es atribuible al
descenso acelerado y homogéneo de la fecundidad y a la persistencia de sus bajos
valores en los últimos años.
La Tasa Global de Fecundidad (TGF) en 1970, fue de 3,70 hijos promedio por
mujer. A este aumento momentáneo de la fecundidad es el conocido como baby boom,
este período guardó relación con las profundas transformaciones económicas,
políticas y sociales, iniciadas tras el triunfo revolucionario de enero de 1959.
En lo adelante, la fecundidad mantuvo un decrecimiento, llegando en 1981 a
alcanzar el valor mas bajo. Esta tendencia se ha conservado, con ligeras
oscilaciones en los años posteriores, y, en el 2005, indicaba un promedio de 1,6
hijos por mujer. De esta manera se sitúa Cuba como el país de más bajo promedio
de hijos por mujer entre los países de América Latina y El Caribe.
Los cambios en la mortalidad
La Tasa de Mortalidad Infantil (TMI) y su impacto en la esperanza de vida de los
cubanos es otro de los rasgos más destacados en la evolución demográfica del
país. La tasa de mortalidad infantil ha registrado una caída sostenida desde
valores de 46,7 en 1969 a 6,2 defunciones de menores de un año por mil nacidos
vivos en el 2005, es decir, una reducción de casi 7 veces en relación con el
nivel registrado a fines de la década del 60. Esta TMI de 6,2 sitúa a Cuba,
según la última World Population Data Sheet, entre los países de más baja
mortalidad infantil en el mundo y la más baja de América Latina y El Caribe.
La esperanza de vida al nacer indicador resumen del nivel de mortalidad general
en una población alcanzó en Cuba los 76,15 años en el bienio 1998-2000 (74,20
años para los hombres, 78,23 años para las mujeres), lo que significó un aumento
de 17 años en relación con la esperanza de vida registrada en 1959. En el
periodo 2001 – 2003 la esperanza llego a los 77 años (75.13 años para los
hombres y 78.97 años para las mujeres), significando 18 años respecto a 1959.
Las ganancias en la esperanza de vida la han experimentado tanto los hombres
como las mujeres, pero, dadas las mayores tasas de supervivencia de las mujeres
frente a los hombres les corresponde a ellas una vida más prolongada.
El Sistema de Pensiones frente a las demandas del envejecimiento de la población
Según proyecciones realizadas de la población cubana para el periodo 2001-2020
las personas con 60 años y más aumentaran su proporción desde un 14,5% al 21,4%.
La población de 0 a 14 años que en el 2001 ascendían al 20,9%, de la población
descenderá al 15,6% en el 2020.
Los resultados de las proyecciones de la población económicamente activa por
sexo y edades, para el período 1995-2015, derivada de la proyección de la
población total del país, se observa el cambio que presenta en la estructura
etárea donde el promedio de edad de 34,5 años pasa a 41,6 en el período
proyectado. Situación que se acentuará en los próximos años del pronóstico como
resultado del comportamiento de la fecundidad y en la esperanza de vida.
La esperanza de vida de los cubanos, 77 años, debe seguir aumentando
discretamente, como resultado de lo logros alcanzados el sector de la salud y
los programas con que cuenta la Revolución. Esta esperanza de vida repercute en
el sistema de pensiones.
En el año 1959 la población pensionada era de apenas 154 mil beneficiarios con
un gasto ascendente de 114,3 millones de pesos, moneda corriente, al cierre del
año 2005 la masa de pensionados ascendió a más de un millón 400 mil pensionados
con un gasto de dos mil 917,3 millones de pesos, moneda corriente.
Los pensionados por edad en 1970 eran 120 200 con una pensión media de $ 96.94,
en estos momentos alcanzan la cifra de 865 709 y una pensión media de $ 186.19
tendencia que debe acentuarse, pues los pronósticos nos dicen que las personas
que se jubilen después del 2015, fundamentalmente en la década del 2020 al 2030
en que alcanzaran la edad de jubilación, son los nacidos en el baby boom, deben
estar próxima a los 3 millones.
Los requisitos actuales de jubilación por edad, 55 años las mujeres y 60 años
los hombres, fijada en el articulo 68; de la Ley 24 de 1979, vienen dados desde
1913, que fue la primera Ley de Seguro Social dictada en Cuba, para beneficiar
fundamentalmente los militares. En esa época existía un gran desempleo y baja
esperanza de vida, por lo que alcanzar el tiempo de servicios exigidos (25 años)
era casi un sueño.
Hoy, los hombres se jubilan como promedio a los 61 años y las mujeres a los 57
años, con 32 años de servicios como promedio. Disfrutando de la jubilación 20
años como promedio (tiempo superior al que se exige para obtener una pensión por
edad extraordinaria, que es de 15 años de servicios).
Nuestro país con pleno empleo y teniendo en cuenta que la generalidad de los
trabajadores al alcanzar la edad de jubilación conserva la capacidad para
desarrollar una vida activa y llevar a cabo un trabajo productivo, sin
dificultad física ni de salud significativa y conociendo por estudios
realizados, que la nueva edad adulta oscila entre los 50 y los 80 años, un
período mayor que el de la juventud, antes de que se instale la vejez
“propiamente dicha, y sabiendo que la principal barrera para aquellos que
transitan la llamada nueva edad adulta (entre los 50 y los 80) es el deterioro
de las funciones cerebrales", afirmó el doctor Robertson en Dublín. Según
explico que la ejercitación y la estimulación cognitiva a partir de los 60
permiten rejuvenecer la mente unos 14 años.
El financiamiento de la Seguridad Social viene dado, por la contribución de los
empleadores, el estado y los trabajadores (de Empresas en Perfeccionamiento
Empresarial y de la Flota Pesquera) y los gastos están dados por las
prestaciones monetarias a las que tienen derecho los trabajadores y sus
familias, de acuerdo a la legislación vigente, por lo que cabe preguntar
¿Existirá reemplazo de la fuerza productiva?, o ¿Tendrá Cuba que sustituir la
concepción dominante de un retiro laboral pasivo y dependiente, por modelos que
mundialmente se conocen por el nombre de envejecimiento productivo, donde se
sustituya la visión del adulto mayor como un aumento sostenido del valor general
agregado por ocupados?¿El empleo social podrá soportar las demandas del sistema
de pensiones futuras, ¿Qué sucederá al tiempo de permanencia de los
beneficiarios de la Seguridad Social, teniendo en cuenta la esperada declinación
futura de la mortalidad en Cuba?
Merece una profunda reflexión la situación de la vida laboral de las personas
que arriban a la edad de jubilación, tanto en la actualidad como a mediano
plazo, el sostenido envejecimiento de la población cubana, el cambio en la
composición etárea de la fuerza de trabajo repercutirá incuestionablemte en la
Seguridad Social.
Estimular la permanencia en el empleo representa un reto y una solución para
enfrentar tal situación, utilizar y transmitir la experiencia del capital humano
es una garantía de excelencia, disminuir los crecientes gastos de la seguridad
social y potenciar el principio del trabajo como factor clave en la integración
social y la calidad de vida de los adultos mayores, para hacer realidad lo
expresado por nuestro comandante en jefe cuando expreso
“Aspiramos a que cada trabajador viva de su salario y de sus pensiones”
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Morales Cartaya Alfredo, “La Seguridad Social en Cuba. Realidades y Retos.
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Intervención del Profesor Roberson, IAN, decano de investigación del Instituto
de neurociencia del TRINITY COLLEGUE, septiembre 2005
Boletín Estadístico, Instituto Nacional de Seguridad Social, año 2006
AUTORES
Msc: Carmen Rosa González Leyva
E-Mail: carmeng@inass.mtss.cu
Lic. Liosvel Alejandro Rojas Donate
E-Mail: liosvel@inass.mtss.cu