“Si la educación de los hombres
es la forma futura de los pueblos,
la educación de la mujer garantiza
y anuncia los hombres que de ellas
han de surgir”.
José Martí
ÍNDICE
Resumen
Introducción
Marco teórico
Objetivos
Material y método
Análisis y discusión de resultados
Conclusiones
Recomendaciones
Bibliografía
Anexos
RESUMEN
Se realizó un trabajo de Investigación de corte transversal de carácter
descriptivo con un componente analítico, con el objetivo de describir el estado
nutricional de la mujer de 15 a 49 años, a través de las medidas antropométricas
y variables bioquímicas; pertenecientes a la consulta de Planificación Familiar
del Policlínico Antonio Maceo. El universo estuvo constituido por la totalidad
de las pacientes que asistieron a dicha consulta en el año 2006 (120 casos).
La muestra estuvo representada por 80 casos que cumplieron los criterios de
inclusión para participar en dicho estudio, se tuvo en cuenta el consentimiento
informado. Se buscó a través de las pruebas estadísticas de correlación de
Pearson y Chi Cuadrado, la asociación de algunas variables bio-sociales y el
estado nutricional de las mismas, así como la relación con algunas enfermedades
crónicas. Se concluyó que existe correlación del estado nutricional con la
escolaridad, la ocupación, el índice cintura/ cadera y las enfermedades
crónicas: anemia, hipertensión arterial, diabetes mellitus y la
hipercolesterolemia.
INTRODUCCIÓN
En nuestro país al igual que en el resto del tercer mundo, la malnutrición de la
mujer en edad reproductiva es un problema de salud que poco se ha estudiado (1),
sin embargo cuando estas mujeres resuelven embarazarse, está establecido por el
Programa de Atención Materno Infantil hallar la valoración nutricional de cada
una de ellas en la primera consulta que realiza a su medico de familia.
En estas consultas se detectan un gran número de mujeres malnutridas por exceso
y por defecto; muchas de ellas se logra corregir este factor de riesgo durante
la atención prenatal, no obstante en otros casos resulta más difícil y el
producto de la concepción que se obtiene es un bajo peso al nacer o un
prematuro, de esto se desprende la gran importancia que tiene trabajar con la
mujer preconcepcional para llevarla a su peso ideal. Además sabemos que la buena
nutrición se corresponde y garantiza un buen estado de salud.
La existencia de determinados factores bio-sociales y la presencia de
enfermedades crónicas no transmisibles son elementos clínico-epidemiológicos muy
vinculados a esta afirmación, existe gran preocupación de nuestro Estado cubano
por el buen funcionamiento del Programa de Riesgo Reproductivo .
Es por ello que la evaluación nutricional de este grupo de mujeres en edades
preconcepcionales de (15 a 49 años), cuya importancia social es indiscutible,
adquiere gran relevancia, de ahí nuestra motivación en la realización de este
trabajo.
En nuestra Área de Salud donde se desarrolla esta investigación no está exenta
de este problema mundial. Existe una voluntad política del gobierno por lograr
una buena nutrición de la población, en especial de la mujer y el niño. En el
Policlínico Antonio Maceo, municipio Cerro, hemos constatado también trastornos
nutricionales en la mujer preconcepcional, situación que nos motiva para evaluar
el estado nutricional de la misma. La evaluación del estado nutricional es un
ejercicio clínico dado por la medición de indicadores antropométricos, de
laboratorio y alimentarios relacionados con el estado de salud, para identificar
la posible ocurrencia, naturaleza y extensión de las alteraciones del estado
nutricional, las cuales pueden ser por defecto o por exceso. Tiene propósito
diagnóstico, pronóstico y de monitoreo.
De esta forma, nos hemos propuesto dar respuesta a las siguientes preguntas de
investigación:
- ¿Cómo es el estado nutricional de la mujer en edad reproductiva de 15 a 49
años de edad que asisten a la consulta de planificación familiar del área de
salud Policlínico ¨ Antonio Maceo¨?
- ¿Cómo se relacionan las variables biosociales: edad, escolaridad, ocupación y
presencia de enfermedades crónicas no transmisibles con el estado nutricional
del grupo bajo estudio?
- ¿Cómo se relacionan el estado nutricional del grupo en estudio y los
resultados de algunos indicadores bioquímicos como la hemoglobina y el
colesterol?
Los objetivos de nuestro trabajo son determinar el estado nutricional de la
mujer en edad reproductiva de 15 a 49 años de edad, que asisten a la consulta de
planificación familiar del área de salud Policlínico ¨ Antonio Maceo¨,
relacionándolo con algunas variables biosociales y con la presencia de algunas
enfermedades crónicas, así como el estudio de algunos exámenes complementarios
bioquímicos.
Principios básicos a tener en cuenta durante la investigación
Sustentación científica: la investigación se sustentó en el problema
existente con relación al estado nutricional de la mujer preconcepcional por la
necesidad que tiene la misma de ser evaluada desde el punto de vista nutricional
lo que adquiere gran relevancia en el estudio de cualquier población desde el
punto de vista de su estado de salud. Todo el proceso de investigación así como
los resultados que se obtuvieron, serán comunicados tanto a los participantes
como al personal de salud involucrado en este estudio, ya que formará parte de
un proyecto de Investigación conjunta que se desarrolla en Venezuela por parte
de otras doctoras, a través de informes, eventos y publicaciones.
- Fundamentación científica:
Dadas las características del estudio, de tipo descriptivo y correlacional, de
corte transversal donde se espera obtener información y conocimientos sobre la
población bajo estudio y como se asocia el estado nutricional de estas mujeres
con las variables biosociales, bioquímicas y la presencia de enfermedades
crónicas, de forma que sirva de referencia a profesores y médicos de familia
para la atención y tratamiento de las mujeres dentro del Programa de Riesgo
Reproductivo.
El estudio se apoya en una exhaustiva revisión bibliográfica que aporta
actualidad al tema y valida los procedimientos y práctica médica dentro de este
Programa.
Fundamentación económica:
El trabajo está concebido para medir las variables con la utilización de medios
diagnósticos al alcance de cualquier servicio de atención primaria del país, lo
que no genera gastos adicionales y se realiza por la autora, por lo que tampoco
produce gastos por concepto de recursos humanos
Fundamentación social:
El presente estudio tiene entre sus propósitos contribuir a optimizar el estado
de salud de la población femenina en edad reproductiva, lo que constituye un
aporte social al encargo que se le hace al sector salud de mejorar las
condiciones de salud de la población.
MARCO TEÓRICO
La Nutrición humana es la ciencia que estudia los nutrientes y otras sustancias
afines, la forma en que el cuerpo las asimila, su acción e interacción, balance
en relación con la salud y la enfermedad, y el proceso mediante el cual el
organismo ingiere, digiere, absorbe, transporta, utiliza y excreta las
sustancias alimenticias. Sólo es posible tener una idea aproximada de los
complejos procesos que los nutrientes experimentan dentro del cuerpo: cómo se
influyen, cómo se descomponen para liberarse en forma de energía y cómo son
transportados y utilizados para reconstruir infinidad de tejidos especializados
y mantener el estado general de salud del individuo. (1)
A partir de los alimentos el cuerpo humano obtiene los metabolitos y la energía
necesaria para todo su funcionamiento. Todos los alimentos aportan energía
alimentaría, unos más que otros, en dependencia de su composición en proteínas,
grasas y carbohidratos. La unidad de medida de la energía es la caloría, pero en
nutrición se usa la kilocaloría. (1)
La energía en el cuerpo humano se utiliza para mantenerse vivo, es decir, para
cumplir con todas las funciones metabólicas. Incluso cuando las personas están
dormidas, la energía que proviene de los alimentos es utilizada para funciones
tales como el bombeo de la sangre alrededor de todo el cuerpo, la respiración,
la digestión, la excreción de orina y otras funciones importantes. (2)
La energía es también utilizada para mover los músculos, caminar, hablar, jugar,
correr y trabajar. De esta misma forma, la energía mantiene la temperatura
corporal y se utiliza para construir y reparar los tejidos del cuerpo. (2)
Como hemos visto no es difícil comprender que desde la antigüedad el hombre ha
necesitado alimentarse para su supervivencia, se ha comprobado a través de la
historia que uno de los aspectos que guarda estrecha relación con el desarrollo
del hombre es la nutrición, con la evolución de la ciencias, este término ha
cobrado singular importancia y se ha escindido como una ciencia específica,
destinándose mundialmente importantes recursos para su estudio y desarrollo.
En la actualidad, se estudian diferentes aristas del problema, por ejemplo: la
elección de los alimentos, que se considera como uno de los momentos más
fuertemente influidos por factores sociales, económicos y culturales que rodean
al individuo y su familia. Es decir todo grupo humano o sociedad tiene un patrón
alimentario que le es propio resultado de una compleja trama de usos, costumbres
y tradiciones que transmiten y modifican a lo largo de la historia. Otro momento
determinante del proceso de alimentación es la elaboración, en cuyo proceso
influye el tiempo disponible para dicha función. Las condiciones que impone la
vida moderna sobre todo a la mujer, determinan que cada día las preparaciones de
alimentos sean más simples y no siempre nutritivas.
La mujer tradicionalmente se ha encargado de la alimentación de la familia. Ella
como nadie conoce la importancia de una alimentación saludable, sin embargo,
suele ser habitual que presente carencias de numerosas vitaminas y minerales. El
papel que asume la mujer en la vida, dedicada a sus tareas familiares,
domésticas y laborales, hace que en ocasiones no se alimente de la forma
adecuada y no tome ni el tipo ni la cantidad de nutrientes que necesita. Además,
el querer estar delgada, de acuerdo a los patrones de belleza, lleva a muchas
mujeres a realizar dietas rígidas, bajas en calorías, que causan deficiencias en
algunos nutrientes y en ocasiones pueden provocar verdaderos problemas de salud.
Las necesidades energéticas y nutricionales de la mujer varían con la edad y las
distintas etapas de su vida.
Estudios internacionales del estado nutricional de la mujer adulta evidencian
trastornos nutricionales por defecto y por exceso, siendo más frecuente la
tendencia a la obesidad, expresándose más en países desarrollados como Estados
Unidos, España y Francia. (3-4)
En Cuba, país caribeño en vías de desarrollo sucede esta misma problemática, se
plantea que 300 000 personas padecen de obesidad; más que una enfermedad es
considerada un factor de riesgo de otras entidades de elevada morbi-mortalidad:
hipertensión arterial, diabetes mellitus, cardiopatía isquémica e
hipercolesterolemia.
(1, 31, 32)
Para estudiar el estado nutricional de la mujer se utilizan una variedad de
métodos para caracterizar las diferentes etapas de una deficiencia nutricional.
Métodos basados en mediciones dietéticas, de laboratorio, antropométricas y
clínicas son utilizados solos o de forma combinada con ese fin. (5), siendo esta
combinación la de elección para el presente estudio.
La evaluación del estado nutricional utilizando mediciones antropométricas se
enmarcan en la denominada antropometría nutricional, que se define como
"medición de la variación de las dimensiones físicas y la composición del cuerpo
en diferentes edades y grados de nutrición". (6)
La antropometría por ser un procedimiento de fácil aplicación, económico y no
invasivo ha sido utilizada ampliamente en los fines de estimación del estado
nutricional tanto desde un punto de vista clínico como epidemiológico.(4,6)
De las numerosas mediciones corporales posibles a realizar deben seleccionarse
aquellas que permitan crear los indicadores más idóneos para los fines
propuestos: la detección de una afectación nutricional, la respuesta a una
intervención u otros que se consideren. Estos fines también jugarán papel en la
determinación de los puntos de corte o “valores críticos” de los indicadores
empleados, así como su interpretación. Los índices antropométricos tienen
interpretaciones biológicas las que pueden cambiar con la edad. Los indicadores
que implican una utilización médico–social realizada a nivel poblacional no
tienen significado a nivel individual.(6-7)
Las mediciones corporales más utilizadas en la evaluación nutricional de
individuos y poblaciones son el peso, la talla, la circunferencia del brazo, la
circunferencia de la cintura y la circunferencia de las caderas. A partir de
estas mediciones se crean un grupo de índices, un conjunto de índices
peso/talla, de los cuales el más empleado es el índice de masa corporal (IMC)
por cumplir en mayor medida el requisito de estar altamente correlacionado con
el peso y ser independiente de la talla, la circunferencia del brazo; y el
índice cintura–cadera. (8)
La circunferencia del brazo en su parte media (mitad de la distancia entre el
acromion y el olécranon) ha sido utilizada para valorar el estado nutricional,
como valoración del estado nutricional en asociación con el IMC o como
predictivo de este índice. (9-10)
Evaluación dietética, puede hacerse por:
· Recordatorio de 24 horas
· Registro de alimentos de 3 días
· Pesada de los alimentos
Para nuestra investigación escogimos el recordatorio de 24 horas por que nos
suministra la información exacta sobre la ingesta de alimentos durante un
periodo de 24 horas, por la inmediatez de la información es fácil de recordar.
Las ventajas de su uso: bajo costo y alto rendimiento, poca carga para los
investigadores, fácil y rápido de hacer por su inmediatez se recuerda la mayoría
de los alimentos con la mayor precisión.
Grupos de alimentos.
I. Cereales y viandas
II. Vegetales
III. Frutas
IV. Carnes, vísceras, aves, pescados, huevos y frijoles
V. Lácteos
VI. Grasas
VII. Azúcar y dulces
El Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos, ha orientado principios de
una guía para la alimentación.
1. Garantizar variedad para la alimentación incorporando a la dieta diaria
alimentos procedentes de los 7 grupos básicos
2. Incluir vegetales en la alimentación diaria, como mínimo tres porciones
3. Incluir frutas en la alimentación diaria, como mínimo dos porciones
4. Utilizar preferentemente aceite vegetal
5. Preferir el uso de las carnes blancas a las rojas
6. Utilizar poca azúcar y poca sal
7. Planificar las dietas acorde a las necesidades nutricionales
8. Preservar la calidad e inocuidad de los alimentos.(39)
En adolescentes de 15-19 años, una dieta de 2710 Kcal, proteínas 84 gramos,
grasa 76 gramos, en mujeres adultas en edad fértil con actividad moderada, una
dieta de 2294 Kcal, proteínas hasta un 15 %, 78 gramos; grasas un 30 % de la
energía total de la dieta, 67 gramos, plantean que el 50 % de las grasas sean de
origen vegetal.
Características especiales que presenta la dieta cuando actúa como factor de
riesgo:
-La medición de la ingesta dietética exige la comprensión de las técnicas de
valoración del consumo alimentario, que en ocasiones puede presentar ciertas
dificultades en su precisión
-las ingestas de los diferentes nutrientes están fuertemente interrelacionados
entre sí y con otras muchas variables, pudiendo plantear dudas sobre si
determinado nutriente actúa como factor causal, intermedio o confuso
-Toda la población está expuesta a los hipotéticos factores causales dietéticos
y además los individuos raramente hacen cambios claros en su ingesta durante
periodos de tiempo concretos
-Los efectos que ejercen los factores dietéticos sobre la salud y la enfermedad
no son rápidamente reversibles y pueden actuar tanto por insuficiencia como por
exceso.
OBJETIVOS
Objetivo General:
Determinar el estado nutricional de la mujer en edad reproductiva de 15 a 49
años de edad, que asisten a la consulta de Planificación Familiar del
Policlínico “Antonio Maceo”
Objetivos Específicos:
* Relacionar el estado nutricional con algunas variables bio-sociales: edad,
escolaridad y ocupación.
* Identificar algunos factores condicionantes del estado nutricional y su
relación con determinados estudios bioquímicos: hemoglobina y colesterol.
* Relacionar el estado nutricional de la mujer preconcepcional con presencia de
algunas de las enfermedades crónicas no transmisibles.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un trabajo de Investigación de prevalencia puntual (o corte
transversal) con un componente descriptivo y otro analítico para determinar el
estado nutricional de la mujer de 15 a 49 años a través de las medidas
antropométricas y bioquímicas. El universo estuvo constituido 120 pacientes, la
totalidad de las mujeres que asistieron a la consulta de Planificación Familiar
del Policlínico “Antonio Maceo” en el período comprendido de Enero a Diciembre
del año 2006. La muestra estuvo constituida por 80 pacientes que cumplieron con
el criterio de inclusión y no se encontraban dentro de los criterios de
exclusión.
Criterio de inclusión:
· Mujeres entre 15 y 49 años, que asisten a consulta de Planificación Familiar
· Voluntariedad.
Criterio de exclusión:
· No formaron parte de nuestro estudio las mujeres que quedaron embarazadas, por
los cambios morfológicos de carácter temporal de esta etapa, que modifican sus
medidas antropométricas.
· Mujeres que se negaron a formar parte de la investigación
Operacionalización de las variables
Edad: en años cumplidos: (15-19, 20-29, 30-39, 40-49 años). Variable
cuantitativa continúa.
Escolaridad: Grado de escolaridad terminado: Primaria, secundaria básica,
pre-universitario, técnico medio, universidad. Variable cualitativa ordinal.
Ocupación: ama de casa, estudiante, trabajadora. Variable cualitativa
nominal
Antecedentes patológicos personales: Enfermedades crónicas no
transmisibles más frecuentes: (hipertensión arterial, diabetes mellitus,
hipercolesterolemia, asma bronquial, anemia, otras). Variable cualitativa
nominal
Peso: que se expresó en kilogramos. Variable cuantitativa continúa.
Talla: en centímetros. Variable cuantitativa continúa.
IMC: el índice de masa corporal (IMC): se estimó con la utilización de la
fórmula Peso/Talla2 (coeficiente del peso en Kg. entre la talla en metros
cuadrado). En adultos (femeninas). Variable cualitativa ordinal. (Ver Anexo #
5). Estos instrumentos fueron aportados por el Instituto de Nutrición e Higiene
de los Alimentos, según las tablas cubanas correspondientes.

Circunferencia media del brazo (CMB): mitad de la distancia entre el
acromion y el olécranon expresado en centímetros. Valor normal 24 cm, según
algunos autores; utilizando las tablas cubanas según edades, del sexo femenino
autorizadas por las autoridades competentes en la materia. (Ver Anexo # 6 y 7).
Variable cualitativa ordinal.
Índice cintura cadera: el índice cintura/ /cadera (Ci/Ca): coeficiente de
la circunferencia de la cintura entre la circunferencia de la cadera, tomando
como valor referencia inferior o igual a 0.78; Intermedio de 0.79 a 0.84;
superior o igual a 0.85. Variable cualitativa ordinal. (Ver Anexo # 8).
Historia dietética: Se recogió la información aplicando a las pacientes
el cuestionario con el recordatorio de 24 horas sobre la ingestión de alimentos,
eficiente por el laxo de tiempo en que se recoge la información. Variable
cualitativa nominal.
Hemoglobina y hematocrito: teniendo en cuenta valores referenciales de
este país. Valor normal de hemoglobina: 12.0 g/l y de hematocrito: de 36 %.
Variable cuantitativa continúa.
Colesterol: teniendo en cuenta sus valores normales. Colesterol entre 5.8
– 6.2 mmol/l

Fuente: Manual de Laboratorio Clínico: 2006
Técnicas y procedimientos de la recolección
Se citaron a todas las pacientes que desearon participar en el estudio, a la
consulta de ginecología donde se les aplicó un cuestionario que incluyó edad,
escolaridad, ocupación y antecedentes patológicos personales; además se les tomó
todas las medidas antropométricas: peso en kilogramos, talla, circunferencia del
brazo, la cintura y la cadera, en centímetros; la circunferencia de la cintura
se determina en su zona más estrecha, por encima del ombligo y la de las caderas
sobre la máxima protrusión de los glúteos.(Ver Anexo #1). Estas mediciones las
realizó la autora de la investigación.
Al realizar la medición de la talla se tuvieron en cuenta algunas
consideraciones indispensables ya establecidas por la literatura nacional e
internacional revisada.
· Sujeto de pie, descalza, con las piernas y el torso estirados, con los talones
unidos y las puntas en un ángulo de 45o.
· Los brazos a los lados del cuerpo con las palmas hacia delante.
· La cabeza mirando al frente y en plano de Frankfort.
· Las convexidades posteriores debían contactar con el plano posterior.
Para realizar estas mediciones se utilizó una pesa calibrada en Kg. con
tallímetro y cinta métrica; modelo TZ-120, marca Shanghai, China. Posteriormente
se calculó el IMC, (Ver Anexo #5) clasificándolo como normal, delgada intensa,
delgada moderada, delgada ligera, sobrepeso grado 1, sobrepeso grado 2,
sobrepeso grado 3; utilizando las tablas cubanas, para adultos del sexo
femenino, autorizadas por el Instituto de Nutrición e Higiene de los alimentos.
A las adolescentes se les tuvo en cuenta de utilizar la tabla autorizada
correspondiente para su edad clasificándolas como desnutrida, normal y
sobrepeso. (Ver Anexo #3) A todas las pacientes se les realizó hemoglobina,
hematocrito y colesterol.
Los resultados se expresaron en porcentajes y se llevaron a tablas y gráficos,
se realizaron con Microsoft Excel 2003, creando una base de datos. Para
determinar la correlación del estado nutricional con las variables: edad,
escolaridad, ocupación, circunferencia braquial, índice cintura/cadera y algunas
enfermedades crónicas, se utilizó la correlación de Pearson para las variables
cuantitativas y la prueba estadística Chi Cuadrado para las variables
cualitativas, considerándose significativa cuando p ≤ 0.005. Para ello contamos
con la cooperación de una máster en computación de la Facultad Salvador Allende.
Ética:
Por ser esta una investigación que incluye seres humanos la misma se realizó de
acuerdo con los cuatro principios de la bioética médica: el respeto a la persona
(autonomía y consentimiento informado), la beneficencia, la no-maleficencia y el
de justicia. Nos guiamos por las declaraciones de principios internacionales,
como son el Código de Nuremberg y la Declaración de Helsinki en su última
versión (11)
CONSENTIMIENTO INFORMADO
A las pacientes se les informó de modo amable y persuasivo, en que consistía la
investigación de la cual formarían parte, los objetivos, riesgos, beneficios y
duración de la misma sin olvidar que éste no es un objeto sino un sujeto y por
tanto tiene parte activa en lo que vamos a efectuar a su persona; que la falta
de aceptación o el abandono del estudio no repercutiría sobre la atención médica
que se les brinda; los que decidieron participar como objeto de estudio
expresaron su consentimiento de forma escrita.
Los resultados de esta investigación podrán ser publicados sin que aparezcan los
nombres de los participantes.
ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Tabla 1a y 1b
En la muestra estudiada podemos observar que el mayor por ciento de las mujeres
son normopeso: las adolescentes con un 47.8 % y el grupo de 20 a 49 años con
59.6 %. En las adolescentes la malnutrición por defecto y por exceso se comportó
de forma similar con un 26 % (tabla 1a) y gráfico #1. El total de adolescentes
de la muestra, estuvo representado por 23 casos para un 28.7 %
En la tabla #1b, observamos que 18 pacientes se encuentran en el rango de
desnutrición ligera y moderada y que 5 pacientes se encuentran con sobrepeso
corporal, el 5.3 % se encuentran con un grado1 o ligero y el 1.8 % con sobrepeso
grado 2 y grado 3. De este grupo de 20-49 años, de 57 casos que representa el
71.25 % de la muestra, encontramos que 34 pacientes eran normopeso para un 59.6
%. (Ver Gráfico #2). No se encontró significación estadística entre la edad y el
estado nutricional (p=0.2 y P=0.8). Es decir, no hay correlación entre las
variables edad e IMC; según la literatura revisada el IMC se correlaciona con el
peso de la paciente (16, 17).
Es importante señalar que no se reportó ningún caso de desnutrición intensa o
severa en la muestra estudiada. El IMC o índice de Quetelet es un importante
indicador y el más idóneo del estado nutricional de la mujer preconcepcional y
en edad fértil (17, 18,45)
Tabla # 2
En esta tabla #2, podemos observar que el 68.8 % fueron pacientes normopeso, que
se encontraban entre el 10 y 90 percentil, entre el 3 y 10 pc se encontraban 19
pacientes para un 23.7 % y de ellas 3 eran adolescentes desnutridas para un 3.7
%. No se reportó ningún caso con desnutrición intensa o severa. (Ver Gráfico #3)
Debemos señalar que la medida antropométrica circunferencia braquial (CB) se
utiliza como un complemento del IMC y que es útil para la valoración nutricional
de los casos (Ver Anexo # 6 y 7), sobre todo cuando la malnutrición es por
defecto y que posee una alta sensibilidad y especificidad de alrededor del 80 %,
no teniendo el mismo valor para las mujeres con sobrepeso corporal (19, 20). En
nuestro estudio la circunferencia braquial tuvo una correlación significativa
estadística (p = 0.002); lo que coincide con la literatura revisada (21, 22).
El índice cintura / cadera (I C/C), fue superior a 0.85 en el 15 % de la muestra
estudiada. (Ver Anexo 8). Este índice se utiliza por su valor predictivo, como
factor de riesgo en la aparición de ECNT, fundamentalmente en las enfermedades
de tipo cardiovascular (hipertensión arterial) y metabólicas (diabetes mellitus)
(1, 24).
En el mayor por ciento 58.7 %, de la muestra estudiada no se comportó la
distribución de la grasa corporal como factor de riesgo para las enfermedades
crónicas no transmisibles, o sea inferior a 0.78; siendo el grupo de las
adolescentes las que menor riesgo de ECNT posee (78.3 %). (Ver Gráfico # 4)
El rango intermedio (0.79-0.84), estuvo representado por un 26.3 % de la
muestra. Este indicador tuvo una significación estadística de (p = 0.002), por
lo que podemos afirmar que si hubo correlación entre la edad y el índice
cintura/cadera.
Tabla # 3.
En nuestra muestra no se encontró ningún caso de nivel escolar primario.
El nivel escolar de secundaria básica, fue el que tuvo mayor número de casos con
sobrepeso corporal; parece ser que a menor escolaridad, la educación nutricional
es más deficiente, lo que coincide con la literatura revisada (23, 25). No se
encontró ningún caso de nivel universitario con sobrepeso corporal. (Ver Gráfico
#5)
La significación estadística fue de (p = 0.003), por lo que si hubo correlación
entre la escolaridad y el estado nutricional.
El mayor número de pacientes delgadas estuvo entre las pacientes del nivel
medio-superior y superior. Son estas las mujeres que más cuidan su apariencia
física y que siguen los patrones culturales de belleza.
Tabla # 4
En cuanto a la ocupación fueron las amas de casas (22.5%), las que tuvieron
mayor cantidad de mujeres con sobrepeso, lógicamente son las que están todo el
día en la casa con mayor posibilidades de ingerir alimentos y con poco gasto de
energía, lo que coincide con la literatura revisada (26). (Ver Gráfico # 6)
Las mujeres estudiantes y sobre todo las trabajadoras fueron las que mayor
cantidad de malnutridas por defecto presentaron, lo que coincide con la
literatura revisada (19,20, 27). Hubo correlación entre la ocupación y el estado
nutricional (p = 0.003).
Tabla # 5 y 6.
En estas tablas podemos observar que las enfermedades crónicas de mayor
incidencia en la muestra estudiada fueron: la anemia (23.7 %), el asma bronquial
(18.7%), la hipertensión arterial (15 %), la diabetes mellitus (6.2 %) y la
hipercolesterolemia (5 %), en orden decreciente. (Ver Gráfico #7 y 8)
Debemos señalar que no se reportó ningún caso de anemia severa y que esta
entidad fue más frecuente en las mujeres delgadas o desnutridas. Ver Gráfico #9
Las enfermedades crónicas que tuvieron una correlación estadística significativa
con el estado nutricional fueron: la anemia, la hipertensión arterial, la
diabetes mellitus y la hipercolesterolemia (p =0.000).
El 93 % de las pacientes con normopeso no presentaron anemia; las mujeres con
sobrepeso corporal y anemia representó el 54.5 %. La hipertensión arterial y la
diabetes mellitus, se correlacionó de forma significativa con el estado
nutricional del sobrepeso, lo que coincide con la literatura revisada (24,
27,28, 28, 29, 30, 31,32, 33).
El hipertiroidismo se reportó en 2 casos con el (2.5%), en pacientes delgadas o
con desnutrición moderada, lo que se explica por su propia patología, no se
encontró de forma representativa, probablemente por lo pequeña de la muestra
estudiada. La epilepsia y el lupus eritematoso sistémico (LES), no tuvo
asociación con el estado nutricional.
En la tabla # 6, observamos que el mayor porcentaje de anemia estuvo en el grupo
de las adolescentes, lo que se explica por la frecuencia de trastornos
menstruales a tipo de sangramientos, por la inmadurez del eje
hipotálamo-hipófisis-ovario en estas edades; seguido de las pacientes de 40-49
años, que comienzan con los trastornos climatéricos y perimenopáusicos, el asma
bronquial se comportó de forma similar en todos los grupos de edades, un factor
condicionante pudiera ser la contaminación ambiental de la fábrica “Cubana de
Acero” en esta área de salud. La hipertensión arterial aumentó con la edad de
los casos de la muestra estudiada, así como la diabetes mellitus y la
hipercolesterolemia. El hipertiroidismo, la epilepsia y el lupus eritematoso
sistémico tuvo poca incidencia (2.5%), en la muestra estudiada. (Ver gráfico #8
y 9)
En la tabla #7, observamos que el mayor por ciento de la muestra estudiada por
exámenes complementarios no tuvo anemia 42 casos para un 52.5 % y que el 38.7 %
tuvo una anemia ligera entre 10.0 y 12.0 g/l. Menos del 10% de la muestra tuvo
una anemia moderada, lo que coincide con otros estudios realizados en nuestro
país (34). (Ver Gráfico # 10)
El análisis de colesterol realizado a la muestra en estudio arrojó que el 95 %
estaba dentro de límites normales y un 5 %, se encontraba por encima de 6.2 mol/l.
La hipercolesterolemia constituye un importante factor de riesgo de las
enfermedades coronarias y la ateroesclerosis (1,30, 31), en nuestro estudio tuvo
una correlación estadística significativa con el estado nutricional del
sobrepeso, lo que coincide con la literatura revisada (35, 39, 42). (Ver Gráfico
#11)
El colesterol tiene funciones importantes en las membranas celulares y es
precursor de varias hormonas esteroideas, es sintetizado por el organismo en
cantidades suficientes. Existen evidencias epidemiológicas que asocian la
mortalidad por enfermedades coronarias con los niveles altos de colesterol, por
lo que se recomienda limitar su ingestión a menos de 300 mg/d en los adultos.
Los alimentos ricos en colesterol son fundamentalmente las vísceras: (cerebro,
hígado, riñones, corazón y lengua), también la yema de huevo, piel de pollo,
mariscos y mantequilla.(39)
Tabla # 8.
En esta tabla observamos que las pacientes normopesos son las que realizan la
ingesta de alimentos de forma fraccionada en mayor por ciento, con 6 horarios en
el día; desayunan el 97 % de las mujeres normopeso, meriendan el 71 %, almuerzan
y comen el 96 % y tienen una cena el 80 %. Según la literatura revisada, se
recomienda desayunar bien y almorzar fuerte para conservar una buena salud (39,
40, 41, 42, 43)
En el grupo de sobrepeso sucede lo contrario, que casi no desayunan y en el
horario tarde–noche, la ingesta de alimentos es alta, saciar el apetito del día
en el horario de la comida, siendo este horario el menos recomendado; donde la
actividad física disminuye y le siguen las horas de sueño y reposo, lo que
contribuye a almacenar la energía de los alimentos en forma de grasa y de lugar
a la aparición de la obesidad. (Ver gráfico # 12)
La obesidad más que un factor de riesgo, constituye una enfermedad crónica no
transmisible por sí misma y por contribuir a la aparición y/o agravamiento de
otras enfermedades de elevada morbi-mortalidad como la diabetes mellitus, la
hipertensión arterial y la cardiopatía isquémica (26, 32). Es la resultante
entre el desequilibrio entre el aporte calórico y el gasto de energía, con
tendencia de elevar el primero (31, 32)
Existe dos tipos de obesidad: permanente o hiperplásica y la del adulto o
hipertrófica; en la primera puede ser tanto central como periférica, tienen
incremento en el número y tamaño de los adipositos.(26,30)
En la segunda el aumento de peso en exceso ocurre en la etapa media de la vida,
los individuos refieren haber sido delgados o con peso adecuado en la juventud.
Es común que se observe en poblaciones con un buen nivel socio-económico, tiene
configuración central, el tejido adiposo del tronco es el que más desarrollo
toma por hipertrofia del tejido adiposo, sin aumento del número de células (31,
32). En estudios realizados (24, 26) señalaron que el 90 % de la obesidad es de
causa ideopática, probablemente de origen heterogéneo, se plantea que está
condicionada a factores socio-culturales que determinan su aparición en
determinados grupos, familias e individuos como pueden ser: el estilo de vida,
loa hábitos alimentarios, el régimen de ejercicios físicos o sedentarismo; por
lo que la educación para la salud debe constituir uno de los aspectos más
importantes para su prevención y control.
Es precisamente el médico de familia el encargado de detectar y actuar sobre
este fenómeno y prevenir su aparición en la población, disminuyendo así su
incidencia y las enfermedades que a ella se asocian.
Existen estudios nacionales que reportan que el sobrepeso y la obesidad son más
frecuentes en mujeres (26, 28, 36, 37)
Otro estudio realizado en los Estados Unidos reporta que 30-40 % de las mujeres
adultas son obesas (30)
La tasa de prevalencia en Ciudad de la Habana de hipertensión arterial fue de un
202.6 por 1000 y la diabetes mellitus de un 47.9 por 1000, según anuario
estadístico del 2005. (44)
Ambas entidades, se encontraban relacionadas con el sobrepeso corporal según
otros trabajos revisados (29, 31).
La tasa de prevalencia según algunas ECNT por sexo y edad (2005),
en el sexo femenino: de 15 a 59 años.
Diabetes mellitus HTA Asma Bronquial
15-24 años 5.9 51.5 116.7
25-59 años 31.2 216.4 74.3
Datos que muestran un incremento en los últimos años (44).
En las pacientes con malnutrición por defecto, la mayor cantidad de alimentos
ingeridos, se ingerían en el horario de la mañana y el medio día, aunque en por
cientos más bajos que en el grupo de las normopeso, 50 y 75 % respectivamente.
Pensamos que los resultados obtenidos en esta investigación se deben al
desconocimiento del esquema adecuado de alimentación (39, 40)
Distribución de energía Kcal recomendada:
Desayuno----20%
Merienda----10 %
Almuerzo----30 %
Merienda----10 %
Comida------25 %
Cena--------5 %
Tabla # 9.
De acuerdo a la forma de preparación de los alimentos, como podemos observar en
esta tabla en el grupo de las normopesos y delgadas, predominó los alimentos
cocidos y asados (93.4 % y 75.5 %) respectivamente; mientras en el grupo de las
sobrepeso fueron los fritos y guisados los de mayor preferencia, son ellos los
que más grasas contienen, haciendo un análisis de los grupos y las
recomendaciones dadas por el Instituto de Nutrición e Higiene de los alimentos,
podemos afirmar que son deficientes los hábitos alimentarios sobre todo en el
grupo de las sobrepeso. (39, 40). (Ver gráfico # 13)
Dieta balanceada normal o sana, es aquella que satisface las necesidades reales
de energía metabolizable y nutrimentos que tiene el Individuo: balanceada,
variada, adecuada, equilibrada, suficiente y completa (39).
CONCLUSIONES
· Más de la mitad de la muestra estudiada fueron pacientes normopeso.
· El estado nutricional en las adolescentes tuvo igual porcentaje de
malnutrición por defecto y por exceso.
· La circunferencia braquial y el índice cintura/cadera, tuvieron una
correlación estadística significativa con el estado nutricional de los casos;
así como el nivel educacional y la ocupación.
· El sobrepeso corporal se relacionó con la mujer ama de casa y con el nivel de
secundaria básica, mientras que el bajo peso fue más frecuente en la mujer
trabajadora y con nivel superior.
· Las enfermedades crónicas que tuvieron significación estadística con el estado
nutricional fueron: la anemia, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y
la hipercolesterolemia.
RECOMENDACIONES
* Incrementar la educación nutricional de nuestra población, a través del equipo
de salud.
* Utilizar el índice cintura/cadera por su valor predictivo en la aparición de
las enfermedades crónicas no transmisibles.
BIBLIOGRAFIA
1- Álvarez Sintes, R. Temas de Medicina General Integral. vol I, La Habana:
ECIMED; 2001. p 106,131-143.
2- Gibson,RS. Principles of nutritional assessment. California: Oxford
University Press; 1990. p 5-6.
3- Shetty, PS. Diet nutrition and lifestyle related chronic non communicable
diseases: The emerging epidemic in developing countries. Lausanne: Nestle
Foundation; Annual Report 1997. p 53-61.
4- Comité de Expertos de la OMS. El estado físico: uso e interpretación de la
antropometría. Ginebra: OMS; 1995. p 387. (Serie de informes técnicos No. 854).
5- Jelliffe, DB. The assessment of the nutritional status of the community. WHO
Monograph; 53. Geneva: WHO; 1996. p 2-3.
6- Shetty PS, James WPT. Body mass index: a measure of chronic energy deficiency
in adults. FAO Food and Nutrition Paper, 56. Rome: FAO; 1994. p 10-11.
7. Biley KV, Ferro-Luzzi A. Use of body mass index in assesing individual and
comunity nutritional status. Bull World Health Organ.1995;73:673-80
8. Gibson RS. Principles of nutritional assessment. California: Oxford
University Press 1990: 5-6.
9. Berdasco A, Romero JM. Circunferencia del brazo como evaluadora del estado
nutricional del adulto. Rev Cub. Aliment Nutr 1998;12 .(2):86-90.
10. Okosun IS, Prewit TE, Liao Y, Cooper RS. Association of waist circunference
with Apo B to Apo Al ratio in black and white Americans. Int J Obes Relat Metab
Disord 1999;23 (5):498-504.
11. C. Héctor, D. Bayarre Vea y otros. Libro de texto de Metodología de la
Investigación en Atención Primaria de Salud, 2004: 110
12. Berdasco, A y Romero, J Ma. Valores críticos de peso para la talla en
población cubana adulta. Rev Cub. Med. (30) La Habana; 2000: 26-37
13. Sekikawa A, Eguchi H, Igarashi K, Tominaga M, Abe T, Fukuyama H, et al.
Waist to hip ratio, body mass index, and glucose intolerance from Fumagata
population based diabetes survey survey in Japan. Tohoku J Exp Med 1999;189
(1):11-20.
14. Daniel M, Marion SA, Sheps SB, Hertzman C, Gamble D. Variation by body mass
index and age in waist tohip ratio associations with glycemic status in an
aboriginal population at risk for type 2 diabetes in Brtitish Columbia, Canada.
Am J Clin Nutr 1999; 69(3):455-60.
15 Mansfield E, Mc Pherson R, Koski KG. Diet and waist to hip ratio: important
predictors of lipoprotein levels in sedentary and active young men with no
evidence of cardiovascular disease. J Am Diet Assoc 1999; 99(11):1373-9.
16. Fernández Visites, Jorge A. Índice de relación peso talla. Rev. Cub. Alim.
Nutr. 2002; 16 (2):114-8. disponible en : URL:http://bvs.sld.cu.Revista/Ali/vol
16 2 02/ Ali 0402 htm. Consultado en febrero 22, 2007
17. United Nations Administrative committee on coordination subcommittee on
nutrition. Second report on the word nutrition situation. Global and regional
results. Geneva.. UUNN, Vol 1. 2001
18. Berdasco A. Body mass index values in the Cuban population. Eur J. Clin Nutr
2004; 48 (suppl 3): 155-64
19. James W P, Mascie-Taylor GC, Norgan HG. The value of arm circunference
measurements in assessing chronic energy deficiency in Third Word adults. Eur J
Clin Nutr, 2005; 48: 833-94
20. James W P, Francois P. The choice of cut-off points for distinguishing
normal body weights from under weight or chronic energy deficiency in adults.
Eur J Clin Nutr 2004, 48 (supp3): 179-84
21. Esquivel, M y Rubi, A. Valores del peso para la talla en Adolescentes. Rev.
Cub. Ped. ( 61), 2001; 833
22. Krasovec K, Shah K, Zerfas A. Circunferencia del brazo. En Krasovec K,
Anderson N, Nutrición materna. Washington. DC:OPS, 2002:131-74. Pub. Cient.
No.529
23. Alfonso Novo, Lázaro. Evaluación nutricional en Adolescentes. Rev. Cub. de
Aliment y Nutr; 2001, 18 (1) 19-20
24. García Pérez. Ariel A. Factores de riesgo y enfermedades crónicas no
transmisibles, en la población mayor de 15 años.[ Tesis de MGI]La Habana, 1993
25. Franco Martínez, Yanet. Evaluación del Estado Nutricional en escolares.
[Tesis de MGI]La Habana: Facultad Salvador Allende;1996
26. Montalvo Bregaza, Tatiana. La obesidad en la población mayor de 15 años en
un consultorio médico. [Tesis MGI]La Habana: Facultad Salvador Allende; 1994
27. Collado Vargas, Roberto. Distribución de enfermedades como la HTA, DM y
obesidad en un sector de la salud. [Tesis de MGI]La Habana; 2001
28. Hdez Sánchez Lisset et al. Prevalencia de la malnutrición por exceso, en 2
consultorios del médico de familia. Rev. Cub. De MGI 7(4). 1991;340-354
29. Luis Gómez, D Ma. Incidencia y Prevalencia de HTA en adultos de la comunidad
de Sta Ma del Rosario. [Tesis de MGI ] La Habana; 2002
30. Harrison. Principios de Medicina Interna. 14a ed. España: Mc Graw-Hill
Interamericana; 1998; p 216-217, 232, 379, 515, 1617, 2341
. 31. Cecil, Tratado de Medicina Interna. 20a ed. vol.3. España: McGraw-Hill
Interamericana; 1998. p 294, 427, 960, 1323-1334, 1449.
32. Roca Goderich, Reinaldo. Medicina Interna. 4ta. ed. t 3 .La Habana: ECIMED;
2002. p 211, 318
33. Rodríguez Berta, et al. Estudio de la tolerancia a la glucosa y la secreción
de Insulina en un grupo de obesos. Rev. Cub. de Endoc.2002 ; l.(3)
34. Mateo de Acosta, P Q. Efectos de la Suplementación de Hierro en un grupo de
Adolescentes. Rev. Cub. de Aliment/ Nutr.2003; 7(1): 26-31
35. Collazo Núñez, Martín C. Obesidad y Lípidos. Rev. Cub. MGI.2002; 8 (1):18
36. Fernández Pacheco, Raquel. Evaluación mediante encuestas de algunos
conocimientos, opiniones y hábitos alimentarios. Rev. Cub. de Hig y Epid 2000;
27(3):363-374
37. Placencia Concepción, Delia y et al. Educación Nutricional en un área rural.
Rev. Cub. de Hig. y Epid.2001; 27 (1):97-103
38. Zulueta, T D. et al. Resultados de un programa de Educación Nutricional
dirigido al equipo de Atención Primaria de Salud. Rev. Cub. Aliment/ Nutr.2003;
7 (2): 107-112
39. Porrata Maury, Carmen, Hernández Triana, Manuel, Argüelles Vázquez, José Ma.
Recomendaciones Nutricionales y Guías de Alimentación para la población cubana.
[folleto]. La Habana, Cuba: Editorial Pueblo y Educación;1996. p 1-38
40. Hernández Triana, Manuel. Actualización de las Recomendaciones Nutricionales
para el ser Humano. 2005; [22 páginas]. Disponible en: URL:http ://www.inha.sld.cu.
consultado febrero 22, 2007
41. Herbert, V. Recommended dietary intakes (RDI) of Iron and folate in humans,
en Am .J. Clin. Nutr. 2004; 45:661
42 Bengoa, J M. et al. Guías de Alimentación. Bases para su desarrollo en
América Latina, Taller celebrado en Caracas, Venezuela; 1997
43. WHO. Diet, Nutrition and the prevention of chronic disease. Technical report
series. No. 797. Geneva, WHO, 2000.
44. Cuba. Anuario estadístico 2005.
45. Cruz Sánchez, Francisca. Alimentación y Nutrición en la Adolescencia.
[Libro en CD ROM]. ADOLECA 2005. Santiago de Cuba; 2005
Anexo 1
Cuestionario
1 Nombre y apellidos:_____________________________
2. Edad:______
3. Escolaridad primaria------- secundaria básica---- técnico medio------
pre-universitario---- universitario-----
4. Ocupación estudiante---- trabajadora----- ama de casa----
5. Paridad ___ #gestaciones -----partos--- abortos----
6. Antecedentes patológicos personales: __________________________
7. Recuento dietético de 24 horas.
Desayuno: ______________________________________
Merienda: _______________________________________
Almuerzo: _______________________________________
Merienda: _______________________________________
Comida: ________________________________________
Cena: __________________________________________
Prefiere los alimentos: fritos---- asados---- cocidos---- guisados----
8. Para ser llenado por el Investigador:
Peso--- talla---- IMC-----
Circunferencia braquial---- Índice cintura/cadera------
Circunferencia cintura----
Circunferencia cadera----
9. Exámenes laboratorio (Bioquímica) Hemoglobina, hematocrito, colesterol.
Anexo 2. Tablas y Gráficos:
TABLA: 1A

FUENTE: CUESTIONARIO P = 0,2
Gráfico # 1

Fuente: Tabla # 1a
TABLA: 1B
RELACIÓN DEL IMC SEGÚN EDAD

FUENTE: CUESTIONARIO P= 0,8
Gráfico #2

Fuente: Tabla #1b
Tabla 2
RELACIÓN DE LA EDAD CON CB E ICi/Ca

FUENTE: CUESTIONARIO P = 0,002
Gráfico # 3

Gráfico # 4

Fuente:Tabla 2
TABLA 3:
RELACIÓN DEL ESTADO NUTRICIONAL SEGÚN ESCOLARIDAD

FUENTE: CUESTIONARIO p =0.003
Gráfico # 5

Fuente: Tabla # 3
Tabla 4
RELACIÓN DEL EST. NUTRICIONAL CON LA OCUPACIÓN

FUENTE: CUESTIONARIO p = 0.003
Gráfico: #6

Fuente: Tabla #4
Tabla 5
RELACIÓN DEL ESTADO NUTRICIONAL CON APP

FUENTE: CUESTIONARIO P=0,000
Gáfico # 7

Fuente: Tabla #5
Tabla 6.
RELACIÓN DE LOS APP SEGÚN EDADES

Gráfico # 8

Fuente: Tabla #6
Gráfico # 9

Fuente: Tabla #6
Tabla 7
RELACIÓN ESTADO NUTRICIONAL Y EVALUACIÓN BIOQUÍMICA

FUENTE: CUESTIONARIO P=0,004
Gráfico #10

Gráfico #11

Fuente: Tabla # 7
TABLA 8
FRECUENCIA DE ALIMENTOS SEGÚN RECUENTO DIETÉTICO DE 24 HORAS

FUENTE: CUESTIONARIO
Gráfico # 12

Fuente: Tabla # 8
TABLA: 9
DISTRIBUCIÓN DE LA MUESTRA SEGÚN FORMAS MAS FRECUENTES DE PREPARACIÓN DE LOS
ALIMENTOS Y EL ESTADO NUTRICIONAL

FUENTE: CUESTIONARIO
Gráfico #13

Fuente: Tabla #9
ANEXO : 3
TABLAS CUBANAS INDICE DE MASA CORPORAL PARA LA EDAD SEXO FEMENINO

Fuente: Jim'enez Acosta, Santa, Gay Rodr'iguez, Jhon. Vigilancia Nutricional
Matero-Infantil. INHA. La Habana
1997. p.53
Anexo 4
IMC (kg/m²) ADULTOS FEMENINOS

ANEXO 5
CLASIFICACIÓN DEL ESTADO NUTRICIONAL POR IMC EN LAS MUJERES ADULTAS
El índice de masa corporal (IMC) se estimó con la utilización de la fórmula P/T²,
el peso en Kg
y la talla en metros al cuadrado

Fuente:Bayle, KV and Ferro-Luzzi A. Use of body mass index
assesing individual and comunity nutritional status. Bull of the World
Health Org. 1995; 73:673-80
Anexo 6
CIRCUNFERENCIA DEL BRAZO (cm)
SEXO FEMENINO

ANEXO # 7
CIRCUNFERENCIA DEL BRAZO (cm) ADULTOS FEMENINOS
PORCENTILES

ANEXO # 8
DISTRIBUCIÓN DE GRASA CORPORAL COMO FACTOR DE RIESGO DE LAS ECNT EN LA POBLACIÓN
ADULTA

Fuente: Eidell et al, 1985
AUTORA
Nancy García Rodríguez
Esp. de 1er Grado en Gíneco-Obstetricia
Profesora Asistente
Tutora: Dra. Susana Coello Santana
Esp. de 2do. Grado en MI
Profesora Auxiliar
Asesores: MSC Ana Gloria López Fernández
Prof. Auxiliar del Dpto. Informática Médica
Fac. Salvador Allende
Dra. Iris Cortina Mena
Esp. en MGI.
Diplomada en Nutrición Humana
FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS “Dr. Salvador Allende”
Trabajo para optar por el título de máster en Atención Integral a la Mujer.
3 de Marzo del 2007