RESUMEN
El presente artículo muestra la importancia de la educación en la sociedad
actual, asimismo, la función que realiza el rendimiento académico como indicador
de la capacidad de los alumnos y aquel que determinará generalmente su
accesibilidad a puestos de trabajo y como consecuencia determinará su condición
social. Además se desarrolla el tema de la disfuncionalidad familiar como agente
determinante en el rendimiento académico de los estudiantes.
Palabras claves: Familia, Disfuncionalidad Familiar, Rendimiento académico
ABSTRACT
The present article shows the importance of the education at the present society
and the function of the academic level as indicator of the students capacity and
the are that will generally determine the access to the jobs and es consequence
will determine the social condition. The work also develops the family
disintegration is the determinant agent in the academic level of the students.
INTRODUCCIÓN
El desarrollo de la ciencia y la tecnología en nuestros tiempos ha llevado sin
duda alguna a que Educación tenga un lugar preponderante, “el conocimiento se
constituye en el determinante de las ventajas comparativas de los países” ; “es
el petróleo del siglo XXI” .
En una civilización completamente transformada por el progreso técnico, las
necesidades de enseñanza llegan a ser tan fundamentales y tan masivas como las
necesidades de alimentos (Cros, 1961, citado por Gilly, 1978)
La educación es vista pues “como el principal capital humano en cuanto concebida
como productora de capacidad de trabajo”(Rodríguez, citado por Morales), es en
este contexto que “ las dificultades escolares del niño constituyen una hipoteca
cada vez más pesada para su futuro porvenir”(Gilly, 1978) ya que el rendimiento
que tenga en la escuela le permitirá la posibilidad de acceder a más y mejores
puestos de trabajo; en cambio, aquel niño que fracasa en la escuela sólo tendrá
acceso en el futuro a trabajos subalternos y lógicamente con menor remuneración.
El bajo rendimiento académico es un problema a nivel mundial en él influyen
diversos factores por eso se afirma que es multicondicionado y multidimensional
(Pérez citado por Adell, 2002) y uno de los factores determinante es la familia.
Así lo demuestra las múltiples investigaciones a nivel mundial, tal es el caso
de Morales , Arcos, Ariza, Cabello, López, Pacheco, Palomino, Sánchez y
Venzalá(s.f.) quienes realizaron un estudio titulado “El entorno Familiar y el
Rendimiento Escolar” a alumnos y alumnos de educación primaria de los centros
públicos de Lucena( Córdova-España) concluyendo que el nivel cultural de los
padres, el nivel económico, el número de hermanas y hermanos, los problemas
familiares, el interés y expectativas de la familia influyen significativamente
en el rendimiento escolar.
En Tennessee, EE.UU. Nye, Bárbara, Larry Hedges y Spyros Konstantopoulos
realizaron investigaciones acerca del beneficio de las clases con grupos
reducidos para elevar el rendimiento escolar de los estudiantes llegando a la
conclusión que las clases pequeñas producen altos rendimientos académicos, sin
embargo para los alumnos con bajo rendimiento académico el beneficio es débil.
En este mismo país se realizó una investigación titulada: “Estructura familiar,
contexto escolar y el rendimiento de los alumnos del octavo grado en matemática
y lectura” llegando a la conclusión, entre otras, que vivir en una familia con
un solo padre perjudica menos el rendimiento en matemática que la educación baja
de los padres o el no discutir asuntos escolares con el niño.
En América Latina se hicieron estudios sobre el rendimiento escolar así nos los
presentan Eduardo Vélez y col. escribiendo un artículo a partir de 18 informes
de investigación concluyendo que: los métodos de enseñanza activos son más
efectivos que los pasivos; la experiencia de los profesores y el conocimiento de
los temas de la materia están relacionados positivamente con rendimiento; las
actitudes de los escolares hacia los estudios son importantes para incrementar
el rendimiento; la repetición del grado escolar y el ser de mayor edad están
relacionadas negativamente con el rendimiento y la práctica de tareas en casa
que incluye la participación de los padres está relacionada con el rendimiento.
Nuestro país no es ajeno a este problema sobre bajo rendimiento escolar, así nos
lo muestra la Unidad de Medición de la Calidad Educativa del Ministerio de
Educación en el 2001 quien aplicó una evaluación nacional a los alumnos de 6º de
primaria llegando entre otras conclusiones que más del 40% de los estudiantes
multigrado están en el grupo de más bajo rendimiento tanto en matemática como en
comunicación, mientras que 9% o menos lo esta en el grupo de más alto
rendimiento.
La Lic. Mariela Vergara Panzeri del Centro para el desarrollo de Alto Potencial
caracteriza a los niños con bajo rendimiento de desorganizados, con hábitos de
estudio nulos o muy pobres, algunos son solitarios y son manipulativos entre
otras características.
En nuestra realidad podemos encontrar que los niños con bajo rendimiento son
indiferentes a las clases y deberes escolares, son solitarios, o de lo contrario
tienen amigos en la misma situación. Una del las causa no sería el factor
económico pues sus padres no tienen grandes problemas en este aspecto, ya que la
institución donde se desarrollará la investigación es una institución
particular. Aún así los alumnos se encuentran continuamente atrasados en sus
cuadernos, generalmente no viven con alguno de sus padres o están a cargo de sus
abuelos u otro familiar. Estos alumnos muestran simpatía con aquellos profesores
que les brindan afecto de modo que colaboran activamente en sus clases sólo con
ellos.
LA FAMILIA
La familia vista desde una perspectiva sistémica es un grupo o sistema compuesto
por subsistemas que serían sus miembros y a la vez integrada a un sistema que es
la sociedad (Ares, citado por Herrera, 1997).Cada miembro de este sistema posee
roles que varían en el tiempo y que depende del edad, el sexo y la interacción
con los otros miembros familiares (Seguel, Holmes, Venegas, Alcérreca, y
Salamanca, 2000), por tanto, las influencias dentro de la familia no son
unidireccionales sino que son una red donde todos los integrantes de la familia
influyen sobre los otros integrantes.
La estructura familiar mantiene un flujo bidireccional con la sociedad, y aunque
la familia se modifica, persiste como una estructura estable que se adapta al
entorno social en constante cambio.(Herrera, 1997). Para Ares (citado por
Herrera, 1997) la familia al considerarla como sistema, implica que, ella
constituye una unidad, una integridad, por lo que no podemos reducirla a la suma
de las características de sus miembros por consiguiente, no se le puede ver como
una suma de individualidades, sino como un conjunto de interacciones.
El nexo entre los miembros de una familia es tan estrecho que la modificación de
uno de sus integrantes provoca modificaciones en los otros y en consecuencia en
toda la familia (Herrera, 1997).Así los problemas que se suscitan en ella no
serán vistos de una manera lineal (causa-efecto), sino que dichos problemas y
síntomas son debidos precisamente a deficiencias en al interacción familiar, a
la disfuncionalidad de la familia como sistema (Herrera, 1997).El mismo autor
continua diciendo que: “el funcionamiento familiar debe verse no de manera
lineal, sino circular, o sea, lo que es causa puede pasar a ser efecto o
consecuencia y viceversa.
Entonces cuando aparece un síntoma [como puede ser bajo rendimiento], este puede
ser tomado como un indicador da una disfunción familiar y hay que ver al niño,
no como el problemático, sino como el portador de las problemáticas familiares
(Molina citado por Herrera, 1997)
La principal característica que debe tener una familia funcional es que promueva
un desarrollo favorable a la salud para todos sus miembros, para lo cual es
imprescindible que tenga: jerarquías claras, límites claros, roles claros y
definidos, comunicación abierta y explícita y capacidad de adaptación al cambio.
(Herrera,1997).
Minuchín (1984) afirma que “la funcionalidad o disfuncionalidad de la familia no
depende de la ausencia de problemas dentro de ésta sino, por el contrario, de la
respuesta que muestra frente a los problemas; de la manera como se adapta a las
circunstancias cambiantes de modo que mantiene una continuidad y fomenta el
crecimiento de cada miembro”.
Alcaina (s.f.) caracteriza a la familia disfuncional como la que ante
situaciones que generan estrés responde aumentando la rigidez de sus pautas
transaccionales y de sus límites, carece de motivación y ofrece resistencia o
elude toda posibilidad de cambio. La familia disfuncional, agrega, se diferencia
de la funcional por la utilización de patrones de interacción recurrentes que
dificultan el desarrollo psicosocial de sus miembros, su adaptación y la
resolución de conflictos.
Al definir a la familia como un sistema en donde los problemas de uno de los
miembros afecta a todos. Alcaina (s.f.) nos plantea las posibles consecuencias
de los hijos viviendo en una familia disfuncional, y dice:
“Existen datos que indican que este tipo de familia se ve imposibilitada para
llevar a término de un modo adecuado las funciones familiares, afectándose áreas
como la educación y el desarrollo afectivo y relacional. En concreto, la
afectación de la función de culturización-socialización repercute negativamente
en la consecución de objetivos lúdicos, de aprendizaje y estimulación. Ello
deriva generalmente de la falta de implicación parental, debido a desinterés o
ausencia física de uno o ambos padres por motivos laborales o separación,
produciéndose un efecto circular en niños y adolescentes, capaz de originar una
falta de motivación en la escolarización. Estas actitudes podrían transmitirse a
las siguientes generaciones, dando lugar a deficiencias culturizadoras que
sitúan a estas familias en desventaja en una sociedad competitiva”.
BAJO RENDIMIENTO ACADEMICO
El rendimiento Académico es entendido por Pizarro (citado por Andrade, s.f.)
como una medida de las capacidades respondientes o indicativas que manifiestan,
en forma estimativa, lo que una persona ha aprendido como consecuencia de un
proceso de instrucción o formación.
Desde la perspectiva del alumno, el rendimiento se entiende como la capacidad
respondiente de éste frente a estímulos educativos, susceptible de ser
interpretado según objetivos o propósitos educativos pre - establecidos.
(Pizarro, citado por Andrade, Miranda y Freixas, s.f.).
El rendimiento escolar es la resultante del complejo mundo que envuelve al
estudiante: cualidades individuales (aptitudes, capacidades, personalidad…), su
medio socio-familiar (familia, amistades, barrio…), su realidad escolar (tipo de
Centro, relaciones con el profesorado y compañeros o compañeras, métodos
docentes,…) (Moralesy col. s.f.).
Para Adell (2002), mejorar los rendimientos no sólo quiere decir obtener notas
más buenas, por parte de los alumnos, sino aumentar, también, el grado de
satisfacción psicológica, de bienestar del propio alumnado.
Las definiciones anteriores muestran que el rendimiento académico “es un
constructo complejo y que viene determinado por un gran número de variables y
las correspondientes interacciones de muy diversos referentes: inteligencia,
motivación, personalidad, actitudes, contextos, etc.”(Adell, 2002) por tanto “el
rendimiento académico es un producto multicondicionado y multidimensional”
(Serrano, citado por Adell, 2002).
Dentro del rendimiento al cual nos hemos referido, encontramos dos tipos: el
positivo y el negativo al cual le llamaremos “el fracaso escolar”; Para
Menéndez(s.f.) el fracaso escolar “se presenta cuando un niño no es capaz de
alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su edad y nivel
pedagógico”; este problema ocupa el primer plano de las preocupaciones del mundo
de la educación; teniendo en cuenta que “el fracaso no es propiamente escolar, y
sería equivocado circunscribirlo al fracaso del escolar”.
El problema del fracaso escolar ha sido investigado desde diversos ángulos para
determinar sus causas:
Es el caso de la investigación que realizó la Lic. Adrián Roel Favela desde el
punto de vista biológico quien realizó investigaciones en Metametrix Laboratoies
de Atlanta, Georgia en sangre y orina, de niños y adolescentes con bajo
rendimiento escolar, llegando a los siguientes resultados: 95% presenta
deficiencias de antioxidantes, 90% presenta deficiencias de Ácidos Grasos Omega
3 y 6, 75% presenta deficiencias de Zinc, 40% presenta deficiencias de vitaminas
del complejo B.
FAMILIA Y RENDIMIENTO
La familia es “la organización social más elemental”… “es en el seno [de ésta]
en donde se establecen las primeras relaciones de aprendizaje social, se
conforman las pautas de comportamiento y se inicia el desarrollo de la
personalidad del hijo”. (Adell, 2002).
Si la familia es entendida desde el punto de vista sistémico(Arias, citado por
Herrera, 1997) en donde la alteración de uno de los elementos del sistema altera
indefectiblemente a todo el sistema en si y el rendimiento académico es un
“constructo multicondicionado y multidimensional” ( Pérez, citado por Adell,
2002), entonces la familia “…ejerce una gran influencia sobre él-el hijo-
durante toda su vida escolar”(Álvaro citado por Adell, 2002); en consecuencia; “
los padres pueden ser facilitadotes u obstaculizadores del rendimiento escolar
de los hijos”( Aria citada por Adell, 2002).
Gilly (1978) respalda esta aseveración concluyendo que: “la incoherencia de las
actitudes paternas, la falta de tranquilidad y de estabilidad en la vida
familiar, son por lo tanto factores que los colocan [al niño] en un clima de
inseguridad afectiva poco propicia para una buena adaptación escolar”.
Archambault Paul aporta al respecto una investigación realizada en Francia;
publicado por Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED); concluyendo
que el divorcio reduce de seis meses a más de un año la vida escolar de los
hijos. Además dice: La situación de los hijos de divorciados se ha trivializado,
y sin duda está más aceptada por la sociedad. Esto podría llevar a pensar que
los efectos del divorcio se han atenuado y que ya no perturban tanto como antes
la carrera escolar. La realidad es muy distinta”.
Adell (2002) nos presenta un modelo explicativo del rendimiento escolar,
agrupando a las variables predictivas de los resultados escolares en tres
grandes bloques, ámbitos o dimensiones:
Personales: Sexo y nivel, problemas sensoriales, autoconcepto, actitud
ante los valores, confianza en el futuro, entre otras.
Familiares: Número de hermanos, estudios de los padres, ocupación
familiar, comunicación familiar, actitudes familiares, entre otras.
Escolares: Dinámica de la clase, integración en el grupo, relación
tutorial, etc.
Concluyendo que en el ámbito familiar las variables mejor previctorias de los
rendimientos son: la comunicación familiar, las expectativas de estudios
esperadas de los hijos y la ayuda prestada a los hijos en sus estudios.
Como observamos el problema del rendimiento escolar se puede enfocar desde
diversos aspectos sin embargo no se duda del papel capital que tiene la familia,
agente que determina el adelanto o atraso de los niños.En consecuencia es
importante que los padres conozcan esta realidad para evitar comportamientos
nocivos que ahonden el fracaso escolar; y por otra parte, el conocimiento de
esta relación permitirá “prever unos arreglos pedagógicos a fin de permitir al
niño con dificultad sacar un excelente provecho de la enseñanza que le es
dispensada” ( Gilly, 1978).
CONCLUSIONES
· La disfuncionalidad familiar; si bien es cierto no es el único agente
determinante del bajo rendimiento académico ya que éste es multicondicionado; es
un factor capital y de principalía.
· En esta sociedad de la “imago” en donde todo lo observable y concreto es
válido y único; el rendimiento académico no escapa a esta aseveración,
condicionando posteriormente al estudiante a determinados puestos de trabajo.
SUGERENCIAS
· El rendimiento académico debería medirse de acuerdo al nivel en que se
encuentran cada estudiante referente a sus procesos cognitivos como la memoria,
pensamiento, percepción y atención sólo así estaremos en condiciones de saber
cómo esta aprendiendo el estudiante.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
· Adell, M (2002). Estrategias para mejorar el Rendimiento Académico de los
Adolescentes. Ediciones Pirámide.19 – 40.
· Alcaina, T. (s.f.). Sicopatología e Interacción Familiar. Extraído el 18 de
noviembre de 2005 desde:
http://www.capellanes.com/silaboestrategiasdeconsfamiliar.pdf
· Andrade, M., Miranda, C., Freixas I., Rendimiento Académico y variables
modificables en alumnos de 2do Medio de Liceos Municipales de la Comuna de
Santiago. Extraído el 18 de noviembre de 2005 desde: http://www.unesco.cl/medios/biblioteca/documentos/eaprendizajes_rendimiento_academico_2_medio_santiago.pdf?menu=/esp/atematica/evalcontexinterc/docdig/
· Gilly, M. (1978). El Problema del Rendimiento Escolar. Editorial Oikos-Tau.36-39,
215-228.
· Herrera, P.(1997) La Familia Funcional y Disfuncional, un indicador de salud.
Rev. Cubana MED gen Integr 1997;13(6):591-5. Extraído el 14 de noviembre de 2005
desde http://www.bvs.sld.cu/revistas/ped/vol71 1 99/ped06199.htm
· Menéndez, I. Fracaso Escolar. Extraído el 15 de noviembre de 2005 desde:
http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=454
· Minuchín, S(1980). Técnicas de Terapia Familiar. Editorial Paidos, México.
· Morales, A., Arcos, P., Ariza, E., Cabello, M., López, M., Pacheco, J.,
Palomino, A., Sánchez, J. y Venzalá, M.(s.f.)Entorno Familiar y el rendimiento
escolar. Proyecto de Investigación Educativa subvencionado por la Consejería de
Educación y ciencia de la Junta de Andalucía. Extraído el 16 de noviembre de2005
desde: www.juntadeandalucia.es/averroes/publicaciones/investigacion/entorno_familia.pdf
· Seguel, A., Holmes, Z., Venegas, K., Alcérreca, F., y Salamanca, R.(2000)
Factores Socio Emocional Afectivos Y Separación De Los Padres En Niños De Tres A
Cuatro Años. Extraído el 15 de noviembre de 2005 desde:
AUTOR
Licenciado Nils Pacherres Ganoza
Maestrante en Psicopedagogía Cognitiva
Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo
Trujillo-Perú
nilsp3@hotmail.com