Pensamiento
“Ninguno de los tres flagelos de la humanidad -miseria, guerra y dominación- es
causal u obra del azar. Todos son resultados inevitables de la
inconstitucionalidad que sostiene la civilización del capital (…). Esta
inconstitucionalidad no conduce a que el ser humano actúe de manera ética,
crítica y estética, sino que fomenta sistemáticamente los antivalores del
egoísmo, del poder y de la explotación”
Heinz Dieterich Steffan
INTRODUCCIÓN
El descubrimiento y colonización de América en el lejano siglo XV, sentó, sin
lugar a dudas las bases para el inicio de un proceso gradual y creciente de
dominación sociopolítica y cultural de los países que componen el continente
americano, así lo demuestra en su libro Zinn H (2004) cuando hace alusión a un
texto del diario de Colón, el cual se refería al recibimiento dado por los
indios arahuacos a su llegada a tierras americanas “Nos trajeron loros y bolas
de algodón y lanzas y muchas otras cosas más que cambiaron por cuentas y
cascabeles de halcón. No tuvieron ningún inconveniente en darnos todo lo que
poseían… (…). No llevaban armas, ni las conocen. (…). No tienen hierro. Sus
lanzas son de caña… Serían unos criados magníficos… Con cincuenta hombres los
subyugaríamos a todos y con ellos haríamos lo que quisiéramos“
La conquista española del continente americano introdujo y desarrolló su modelo
mercantil del siglo XVI. Desde ese entonces y con el surgimiento ulterior del
capitalismo se ha engendrado en Latinoamérica un subdesarrollo estructural que
tiene como herencia un alto grado de analfabetismo, pobreza, desnutrición,
insalubridad y falta de voluntad política en muchos países para enfrentar este
fenómeno del subdesarrollo, y es que “hoy como nunca antes es más fuerte el
contraste entre riqueza y pobreza a escala internacional , lo que ha hecho
emerger a primer plano la contradicción desarrollo-subdesarrollo. Sin embargo la
reflexión acerca de los caminos que pueden conducir a la eliminación del
subdesarrollo ha dejado de ser tema prioritario y no se perciben nuevos avances
en la teoría sobre el desarrollo, (…)“ . Lo anterior se confirma con el informe
presentado sobre los objetivos de desarrollo del milenio donde se destaca
negativamente como América Latina y el Caribe ostenta la lamentable
característica de seguir siendo la región más inequitativa del mundo.
El desarrollo del modelo capitalista hacia América Latina ha generado y genera
los males anteriormente señalados, los cuales conducen hacia un agravamiento
social y humano, como producto del subdesarrollo que se agiganta cada vez más.
Esto sin dudas ha suscitado la atención a escala internacional, por un problema
que incide directamente sobre el medio ambiente.
En el Informe de Desarrollo Humano de 2002, se recogen aspectos que constituyen
elementos importantes para el desarrollo de un país, los cuales están basados en
la necesidad de gestionar la economía, el medio ambiente y los problemas
sociales de una forma coherente y coordinada” y es que “hasta marzo de 2002, 73
países han firmado la Agenda 21 y 33 la han ratificado, porque más de 250
millones de personas que viven de la tierra están directamente afectadas por la
desertificación, y el sustento de 1.000 millones de personas de más de cien
países está amenazado. Entre ellos están muchas de las personas más pobres, más
marginadas y más débiles políticamente”
A todo lo anterior le sumamos lo que planteara Dieterich Steffan H. (2003). “El
escenario de la economía global no es, por lo tanto, muy prometedor. Sus tres
locomotoras están paradas y los vagones que forman el resto del tren, ya no
serán arrastrados. Esta paralización de los centros dinámicos del sistema es más
preocupante aún, porque sucede en un momento en que un número considerable de
economías del Tercer Mundo están quebradas. Entre ellas se encuentran Turquía,
Pakistán y varios países latinoamericanos, como, por ejemplo, Argentina,
Ecuador, Perú y Brasil.
Hoy resulta alentador ver como países latinoamericanos están dando pasos
adelantados hacia el desarrollo social y la proyección a nivel internacional,
baste mencionar a Bolivia, Brasil, Argentina y más reciente Nicaragua, aunque
sobre sale por la consolidación del proceso que lleva a cabo y por la magnitud y
alcance del mismo: Venezuela.
Problema:
¿Qué ha marcado históricamente el proceso de desarrollo socioeconómico de los
países latinoamericanos a partir de la participación del estado, haciendo
énfasis en el caso actual de Venezuela?
Este trabajo por tanto tiene como objetivos:
1. Presentar las características generales que han marcado históricamente el
proceso de desarrollo socioeconómico a partir de la participación de los estados
latinoamericanos.
2. Demostrar cómo se ha comportado el desarrollo social de Venezuela mediante un
análisis histórico comparativo.
MATERIALES Y MÉTODOS
- El método histórico: se utiliza para valorar el cursus sufrido por aquello
que se estudia, sobre cómo ha llegado a ser como es, e incluso por qué ha
llegado a serlo, y llega hasta determinar de dónde vienen los procesos y las
instituciones sociales (y adónde van).
- El método comparativo: es consecuencia de la conciencia de la
diversidad: la variedad de formas y procesos, de estructuras y comportamientos
sociales, tanto en el espacio como en el tiempo, lleva necesariamente a la
curiosidad del estudioso, al examen simultáneo de dos o más objetos que tienen a
la vez algo en común y algo diferente; pero la satisfacción de tal curiosidad no
lleva más allá de la taxonomía y la tipificación, y cuando se habla del método
comparativo en las ciencias sociales parece que quiere irse más lejos de esas
básicas operaciones de toda ciencia.
CAPÍTULO 1: Análisis histórico del comportamiento del desarrollo
socioeconómico de latinoamérica.
1. 1. Neoliberalismo igual a Subdesarrollo.
Para nadie es un secreto que al hablar de corrupción y saqueo hay que
remitirse indiscutiblemente a la etapa neoliberal, la cual será recordada como
la de mayor podredumbre en la historia latinoamericana desde el fin del
colonialismo español.
Es con el neoliberalismo, a partir de los fundamentos con que fue creado, donde
se plantea que el sector privado es estable por sí mismo, y donde la
participación del gobierno y del estado, lejos de garantizar la estabilidad
intrínseca del sistema, le ocasionaría perturbaciones. Según este criterio
coincidiendo con Margarita García Rabelo 2006, “es necesario disminuir la
intervención gubernamental y establecer reglas para la política económica con el
objetivo de que los agentes económicos no sean engañados o sorprendidos por el
accionar del gobierno“
No es casual, que atendiendo a lo anterior, los inicios de experimentación con
el neoliberalismo se dieran en América Latina, el cual tomó un mayor auge en el
Cono Sur. En esta área están ubicados los países que a principios del siglo XX
tuvieron una mayor apertura de su economía, como son Chile y Argentina
El carácter de la clase dominante, esencialmente neoliberal, que ha imperado en
América Latina, es una de las razones de la continua dependencia y miseria de
América Latina, a poco más de dos siglos de independencia política formal.
América se ha convertido en el Calibán , de las potencias hemisféricas de turno,
las cuales están en contra de los proyectos y fuerzas nacionales de desarrollo.
Así tenemos el caso de Argentina, país donde al parecer se han aplicado con más
rigor las políticas del neoliberalismo, lo que conllevó a esta nación a una
crisis económica de proporciones inimaginables, trayendo como producto un
estallido social de grandes magnitudes, súmesele a lo anterior la multiplicación
de la deuda externa bajo los gobiernos neoliberales, se ha vuelto impagable, y
también impide cualquier posibilidad de mejoramiento de las condiciones de vida
de las mayorías.
Por eso es que se da el argentinazo, como se le conoce a la gran rebelión del
pueblo argentino contra su élite delincuencial y el modelo neoliberal, lo cual
muestra y es ejemplo, para la gran mayoría de los países latinoamericanos el
futuro que les espera, que se puede reducir a la siguiente frase: más
destrucción económica y mayor represión estatal.
Se puede plantear categóricamente sin lugar a dudas el modelo neoliberal de
acumulación impide la reproducción ampliada del capital en los países
neocoloniales de América Latina y los condena al estancamiento económico.
Para la economía globalizada de la élite neoliberal, las economías nacionales no
son más que complementos funcionales de las economías metropolitanas, siendo su
razón de ser la satisfacción de las necesidades de acumulación de la plutocracia
global, y no la satisfacción de las necesidades de la población. Esto conlleva a
que los mercados nacionales no reflejan las necesidades de la población sino los
imperativos de ganancia del capital internacional, del cual forman parte las
oligarquías locales.
El poder ya no está en los gobiernos nacionales. El poder lo ostentan ahora y de
manera global los poderosos, los que poseen el gran capital, es decir, aquellos
que representan el Don de la mafia internacional .
El producto final del proceso de dominación y control de los países
latinoamericanos, entiéndase los aspectos socioeconómicos y estatales, condujo a
la inmersión latinoamericana en el subdesarrollo. Cifras y datos brindados tanto
por la CEPAL como por la entidades de la ONU ejemplifican como el atraso en lo
social y lo económico, unido con la poca participación de lo estados en la toma
de decisiones a cuestiones inherentes a la sociedad que dirigen desembocan en la
pobreza extrema.
Por eso es que para Dieterich Steffan H (2003), el mundo está presenciando el
agotamiento del modelo de acumulación neoliberal que se inició en los años
ochenta y que fue impuesto por Washington y Londres a gran parte de la sociedad
global. Y es que según sigue planteando este mismo autor “En las democracias
formales latinoamericanas no existe un poder capaz de impedir o sancionar con
eficacia a los responsables del cohecho sistémico”.
Los siguientes datos revelan como a principios del siglo XXI , una de cada 5
personas viven con menos de 1 dólar al día, en América Latina, la situación se
acrecienta, porque lejos de disminuir esta proporción, se ha incrementado. Hoy
por hoy no se puede hablar de seguridad alimentaria, cuando según la FAO 852
millones de personas en el mundo padecieron de subnutrición en el período
200-2002, además 150 millones de niños en los países subdesarrollados tienen
bajo peso, la UNESCO por su parte para el 1998 calculaba que en el mundo habían
814 millones de adultos analfabetos.
Los que se mantuvieron en niveles record fueron las tasas de desempleo, donde
según cifras de la Organización Internacional del Trabajo en el 2003 185,9
millones personas buscaban trabajo, a ello se le suma que datos de la UNICEF
arrojaron que 246 millones de niños y niñas son víctimas del trabajo infantil.
Tenemos también que el desequilibrio entre las prioridades y los gastos de
investigación siguen complicando el progreso de las enfermedades que atacan a
los más pobres, a esto se le une que 968 millones de personas no tienen acceso a
fuentes de agua mejoradas y 2400 millones están sin acceso a saneamiento básico.
Hoy se aprecia un alto grado de subdesarrollo en las naciones latinoamericanas,
lo cual está dado, como platearan Barrios, L. y Camejo, A.J. (2005). “(…) ha
sido abordada exhaustivamente por los enfoques estructuralistas originales de la
región. A la luz de estas teorías, desarrolladas fundamentalmente por Prebisch
(1984), la heterogeneidad estructural y la especialización empobrecedora, serán
los factores determinantes de las diversas distorsiones económicas, sociales,
institucionales y políticas de las naciones subdesarrolladas.
La economía latinoamericana es heterogénea estructuralmente, esto quiere decir
que conviven y coexisten diversos modos de producción: capitalistas y
precapitalistas. En el sector precapitalista las formas de producción y el nivel
tecnológico tiende a permanecer sin modificaciones significativas, por tanto,
son sectores de baja productividad y emplean una mano de obra poco calificada.
Mientras que en el sector capitalista se genera un mayor crecimiento y una
demanda de mano de obra calificada. Esta dualidad de la economía latinoamericana
tiende a profundizarse por razones de índole tecnológica lo que hace que el
subdesarrollo se convierta en un círculo cerrado que tiende a auto generarse”.
Ante esta situación alarmante y desalentadora se impone la toma de conciencia
por parte de los pueblos que están bajo esta situación, los cuales tienen como
prioridad conquistar el estado de manera parcial o total, lo cual significa, por
supuesto, arrancárselo a la oligarquía económica, debido a que la simbiosis
existente entre la clase política y dicha élite económica es orgánica. El gran
capital por tanto garantiza su reproducción económica a través del poder estatal
y la clase política se perpetúa a través del poder del gran capital.
Según Chomsky “Lo que ocurre actualmente es que los intereses ante los cuales
tiene que responder el Estado, han cambiado de las clases propietarias y líderes
industriales al capital financiero, pero el papel del estado permanece y se ha
vuelto aún más importante“
Se hace necesario pensar que cada estado debe valorar los procesos en los que se
desenvuelve la economía. El crecimiento económico, el incremento del comercio y
de la inversión económica internacional y los avances tecnológicos significan
elementos importantes como medios y no como fines, un buen manejo por parte del
estado puede contribuir al desarrollo humano en el siglo XXI dependerá de que
sirvan para ampliar las alternativas de las personas, de que coadyuven a crear
un entorno en el que la gente pueda desarrollar sus posibilidades plenamente y
vivir de modo productivo y creativo.
“América Latina, igual que África, es un continente desaparecido porque sigue
representando la mala conciencia del mundo que se define: civil y democrático,
que decide el destino de los demás y que encima tiene la presunción y la
impudicia de criticar a quien no se pone en línea con los modelos económicos que
les convienen a estas naciones poderosas, depredadoras del 80% de la humanidad“
1. 2. La problemática del desarrollo.
Según Carl Marx (1867), el desarrollo “(…) no es precisamente el grado más o
menos alto de desarrollo de las contradicciones sociales que brotan de las leyes
naturales de la producción capitalista. Nos interesan más bien estas leyes de
por sí, estas tendencias, que actúan y se imponen con férrea necesidad. Los
países industrialmente más desarrollados no hacen otra cosa que poner delante de
los países menos progresivos el espejo de su propio porvenir“
Tanto es así, que actualmente el 85% de la población mundial vive en los países
subdesarrollados, pero solo responde por el 24% del Producto Interno Bruto
Mundial. En estos países 11 millones de niños mueren cada año por causas
evitables; 34 millones de personas viven con SIDA, 1200 millones de personas
viven con menos de 1 dólar diario, 980 personas no tienen acceso al agua potable
.
El decursar histórico de los pueblos latinoamericanos, hasta la actualidad ha
estado marcado por el saqueo, intervención (tanto económica, como militar), robo
y fuga de cerebro y aumento creciente de la pobreza, violencia, analfabetismo y
disminución de los niveles de vida de los habitantes. Y es que, la política, al
igual que la economía, juega un papel importante en el desarrollo de una nación.
Los pueblos latinoamericanos son producto directo del subdesarrollo que genera
el desarrollo del capitalismo y de la esencia misma de la naturaleza de la
economía capitalista.
Según aparece en el Informe sobre Desarrollo Humano de 2002: En los últimos años
es cosa común que los responsables de las políticas y los expertos en desarrollo
describan la gobernabilidad como el «eslabón que falta» para el éxito del
crecimiento y de la reforma económica en los países en desarrollo. Centrando
toda atención en el desarrollo económico y dejando atrás el elemento social.
Como citara Dieterich Steffan H (2003). En la 41 asamblea anual del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) en Nueva Orleáns, Iglesia definió “una utopía
realizable” en América Latina, que conjugaría “la prosperidad económica con la
justicia social y la democracia en el contexto globalizado del mundo moderno”,
donde los pilares de esta son:
1. La duplicación de la tasa de crecimiento económico promedio, a un mínimo de
6% anual.
2. Asegurar que todos los niños completen al menos once años de estudios.
3. Reducir el nivel de desempleo a la mitad, del 40 al 20% de la población.
4. Disminuir la desigualdad en la distribución de ingresos.
5. Profundizar la reforma del Estado para combatir la corrupción.
6. Cerrar la brecha entre exportaciones e importaciones.
Sin embargo la realidad es otra y tenemos que en los noventa la América Latina y
el Caribe no alcanzaron la meta del 6% de crecimiento como se planteó, donde el
promedio no trascendió el 3%. Tampoco constituyó una realidad garantizar la
educación de los niños, que al estar viviendo en países donde está arraigado el
neoliberalismo y por tanto la política educacional es eminentemente neoliberal,
lo que induce a pensar en la posiblidad real que la mitad de estos se quedarán
sin empleo o en el subempleo, cabría preguntarse sí es necesario para ellos
invertir en educación .
Y hablando del empleo existe una tendencia, tanto en los países desarrollados,
como los que están en vías del desarrollo a crear una dependencia de las
tecnologías de punta nacionales, las cuales no existen en los países
latinoamericanos, generando el consiguiente elevado nivel de desempleados, y de
la coyuntura internacional, la cual está fuera del control de los gobiernos
nacionales, porque están subsumidos en los mismos conflictos, o que a veces son
arrastrados a la par de los que se estén desarrollando.
Luego, a todo lo anterior se le suma, el problema de la deuda externa la cual en
2 años aumentó en un 13.97% según datos emitidos por la CEPAL, donde se refleja
que en 1998 la suma ascendió a setecientos treinta y siete millones de dólares,
y para el 2000 la cifra llegó a oscilar en torno a los ochocientos cuarenta mil
millones de dólares.
“Los términos de intercambio, que miden la evolución de los precios entre las
mercancías con alto valor agregado (industriales) que fabrican las potencias
industriales y los productos menos elaborados , por ejemplo materias primas y
productos agrícolas del Tercer Mundo favorecen a los primeros. Esto indica que
las cantidades laborables necesarias para mercantilizar los productos del Tercer
Mundo deben ser cada vez mayores.
Así tenemos que muchos de los principales productos de América Latina, como el
petróleo, café, azúcar, granos y la mayoría de los metales, sufrieron un
deterioro del 23% en los términos de intercambio en el 2002, con respecto al año
anterior, lo que significa que América Latina tendría que haber exportado un 23%
más de los productos en ese año para obtener los mismos ingresos que en el
anterior. Por ello la ONU estima que el Tercer Mundo pierde anualmente más de
quinientos mil millones de dólares por este intercambio desigual”.
CAPÍTULO 2: La participación del estado en el desarrollo socioeconómico de
Venezuela.
2. 1. Un análisis antes de febrero 1999.
A inicios del año 1830 el proceso económico venezolano mostró un lento avance en
los diferentes sectores de la economía nacional. Se evidenciaba como
característica principal, la de ser un país eminentemente rural basado en la
actividad agropecuaria, siendo el factor más importante de ésta actividad la
tierra y su explotación. Esta tónica se mantuvo hasta 1870, cuando en el primer
gobierno de Guzmán Blanco empezó a manifestarse un desarrollo, con influencias
foráneas, lo que llevó a darle un empuje a la economía que se encontraba
estancada.
No es hasta el siglo XX, con la aparición del petróleo que la economía
venezolana inicia su desarrollo con un cierto grado de agilidad, gracias a los
incentivos generados por la actividad petrolera, ello generó recursos fiscales
que facilitaron la dinámica económica del país, a través de actividades
comerciales, que incluyó a su vez en el trabajo minero la industrialización. En
tal sentido la estructura económica abarcaba los sectores: agropecuario,
comercial, minero e industrial.
Desde la fundación de la República en 1830 hasta la muerte de Juan Vicente Gómez
en 1935, las condiciones socio-económicas en Venezuela eran campos interesantes
para las inversiones extranjeras Estas inversiones entran al país con el
propósito de establecer industrias, para dar apertura a los centros de comercio
y construir vías de comunicación, ya que para el momento eran casi inexistentes,
aprovechando el recurso de la mano de obra barata de la población y de la
abundancia de materia prima, además del desinterés del gobierno en tal materia.
En tal sentido, se puede delimitar el número y la naturaleza de las causas que
trajeron el capital extranjero (…)
Durante el gobierno de Cipriano Castro, en el año 1905, inicia el proceso de
concesiones petroleras y se promulgó el Régimen de la Ley de Minas, con su
Reglamento, los cuales fueron la base del otorgamiento de las primeras
concesiones para la evolución de la industria petrolera.
Ya para 1907 fueron otorgadas cuatro concesiones más: dos millones de hectáreas.
De tal manera, que en el régimen de Juan Vicente Gómez se profundizó la política
de concesiones iniciadas por Cipriano Castro.
Según datos registrados en el 1918 al finalizar la primera etapa de las
inversiones de excedentes de capital financiero monopolista en Venezuela se
introducen modificaciones en la estructura económica y social del país,
especialmente a partir de 1920 quedando la economía sustentada en un sistema
rural–latifundista, donde la producción agropecuaria dependía del mercado
exterior capitalista.
El café como producto de exportación predominó sobre el petróleo hasta la
segunda década del siglo XX, en la década siguiente se produjo un cambio o giro
hacia la producción de petróleo lo cual hizo que se afianzara el perfil minero
exportador en la economía nacional con la consiguiente transformación en la
sociedad venezolana.
Se presenta entonces, a partir de 1920 hasta 1935, en la sociedad venezolana
nuevos estamentos: la clase alta; la burguesía (ricos acomodados); la clase
media integrada por profesionales, artesanos y comerciantes; y la clase baja o
proletariado integrado por todos los trabajadores en diversas actividades
incluyendo el servicio doméstico y el campesino.
El descubrimiento del potencial petrolífero de la nación, impulsa la apertura de
la economía por los gobiernos de turno ello condujo al despojo del principal
producto económico del país, lo cual conllevó al paulatino proceso de dominio y
hegemonía del capital extranjero, para garantizar así por una parte, el dominio
de los países que invirtieron en el país y por la otra la consolidación
hegemónica del poderío sobre la economía.
Es entonces que, en 1983 se inició dentro de PDVSA la llamada
internacionalización. Esto significaba que por medio de la cual la compañía no
acumula dinero dentro del país e invertía las ganancias en el exterior, fuera
del control del Estado para que éste no se adueñara del capital. Por tanto como
planteara López Blanch H. 2006, las filiales extranjeras en el exterior como
Veba en Alemania o CITGO en Estados Unidos, no pagaban dividendos a la compañía
matriz y así no se acumulaba el capital en Caracas. Esta industria prácticamente
desde su fundación estuvo controlada desde Estados Unidos.
Algunos ejemplos a continuación ponen de manifiesto como la monoproducción de la
economía, (basada en la producción petrolera), unido a las políticas de
entreguismos de los gobernantes consolidan el agravamiento de la precaria
situación de los venezolanos donde el fenómeno de la pobreza se ha venido
agudizando, la misma se entiende como el deterioro acelerado de las condiciones
de vida de la población en aspectos tales como: nutrición, vivienda, servicios
básicos, nivel educativo, cultura, seguridad personal, social, solidaridad y
expectativas frente al futuro. Así tenemos que Barrios, L. y Camejo, A.J. (2005)
plantearon que ya para fines de la década de los ochenta con el inicio de la era
de “crecimiento hacia fuera” y la aplicación de los planes de ajuste y
estabilización macroeconómicos de carácter neoliberal, Venezuela presentaba
profundos desequilibrios al igual que el resto de las economías
latinoamericanas, hundidas en el marasmo de la llamada “década perdida”. Para
entonces la COPRE (1989) señalaba la existencia de un empobrecimiento masivo de
la sociedad venezolana y mostraba los siguientes datos:
“Entre 1984 y 1988, el número de hogares en situación de pobreza pasa de 944.000
a 1.910.000, lo que representa el 58% de los hogares del país. Es importante
destacar que, en este mismo período, la pobreza extrema se triplica, al pasar de
283.000 hogares a 863.000 significando el 26% del total de hogares... En cuanto
a la disminución del ingreso per cápita de los venezolanos, este cae en un 20%
entre 1986 y 1987” (COPRE, 1989:17)
Las movilizaciones y los enfrentamientos ante los presidentes y las políticas
que desarrollaron vieron en un momento como lo conquistado en la calle se ha
perdido en los procedimientos superestructurales, como ejemplo particular en las
elecciones, debido a la ausencia de un proyecto nacional-regional viable, a
favor del cual se podría construir una vanguardia y un movimiento masivo de
liberación nacional que condujera a la emancipación social.
2. 2. La participación del estado en el proceso bolivariano de desarrollo
social.
“Venezuela en pocos años ha podido revertir la situación de saqueo que sufría su
riqueza petrolera y ha demostrado a las naciones del hemisferio que cuando un
gobierno rescata la soberanía económica puede trabajar ampliamente a favor del
pueblo” .
La toma de la presidencia del gobierno por Hugo Chávez en febrero de 1999 indujo
cambios sustanciales en la política socioeconómica, diferente a la aplicada
hasta en la IV República.
En el orden económico, se diseñan las Líneas Generales del Plan Nacional de
Desarrollo Económico y Social 2001-2007. “Dicho modelo pasa hoy por fortalecer
el desarrollo diversificado de la economía productiva -de un modo ecológicamente
sostenible y a través de una planificación descentralizada y participativa-;
implementar las políticas públicas necesarias para mantener el equilibrio
fiscal; reforzar el desarrollo de un importante sector de economía social
mediante el impulso de las microempresas y cooperativas; garantizar la seguridad
alimentaria disminuyendo la dependencia externa; mantener la defensa de la cesta
petrolera en el marco de los Acuerdos de la OPEP; impulsar la cooperación
energética con otros países y diversificar los mercados de los hidrocarburos;
avanzar en un nuevo modelo de integración económica latinoamericana y caribeña
que apunte a la unión política como opción estratégica; y, a la vez, fortalecer
la cooperación Sur-Sur” .
Así pues, es esta la primera vez en la historia venezolana, donde se destinaban
sumas importantes de las ganancias de PDVSA hacia diversos planes sociales que
comprenden lo relacionado con la educación, salud, vivienda, servicio de agua y
alcantarillado, desarrollo vial y ferrocarrilero, sin mantener las prebendas y
enriquecimiento que disfrutaban los ejecutivos del sector y las compañías
transnacionales.
Es importante reconocer como la participación del gobierno ha ido tomando el
control de la extracción, comercialización y dividendos que aporta la industria
petrolera, los cuales son revertidos en los procesos sociales, para consolidar
un plan de desarrollo social basado en una política de independencia de la
economía y la puesta en marcha de un plan de desarrollo endógeno.
Luego la utilización de los recursos del petróleo, le han permitido al gobierno
venezolano desarrollar numerosos proyectos, conocidos como misiones que han
favorecido a la mayoritaria población pobre del país que en 1999 se cifraba en
el 70% de sus 25 millones de habitantes.
Para el gobierno de Chávez, constituye el aspecto social, el objetivo básico
para luchar por la superación de las amplias y profundas desigualdades sociales.
Se hacía ya imprescindible la reducción significativa de la pobreza, del
desempleo y de las desigualdades para poder transitar hacia la construcción de
una nueva condición de ciudadanía que garantice el disfrute de los derechos
económicos y sociales de una forma universal y equitativa.
El surgimiento de las misiones sociales le permitió al gobierno bolivariano
desarrollar todo un plan de acciones con lo cual consolida a la revolución como
un proyecto social, humanitario y equitativo, diseñado para eliminar las
diferencias en cuanto a raza, condición social, credo o sexo, con el objetivo
claro de la igualdad y el compromiso con las masas populares.
Misión Barrio Adentro, surge en abril del 2003 a partir del convenio de
cooperación suscrito entre Venezuela y Cuba, con esta se de garantiza el acceso
a los servicios de salud de la población excluida, mediante un modelo de gestión
participativa de salud integral. El proyecto fue creciendo y se crea la Red
Ambulatoria con la creación de Consultorios y Clínicas Populares y la presencia
permanente de médicos en las comunidades con poco o nulo acceso a los hospitales
existentes. Así se da cobertura médica a más de dos millones y medio de
familias.
Misiones socio-educativas, se desarrollaron a partir de la Misión Robinson, su
objetivo es la lucha contra el analfabetismo con la intención de alfabetizar al
millón y medio de venezolanos iletrados. El programa continúa y se ha iniciado
ya la segunda fase, Robinson II.
Misión Ribas, tiene por objetivo dar la oportunidad de acabar la educación
secundaria a quienes la habían abandonado, más de cinco millones de venezolanos.
Misión Sucre, ayuda a facilitar el acceso a la educación universitaria de
quienes quedaron excluidos por razones económicas, desde julio del 2004 se ha
ido produciendo la incorporación de los primeros 100.000 bachilleres procedentes
de este programa a las aulas universitarias.
Misiones socio-productivas: Misión Zamora, continuación del Plan Zamora mediante
la misma se produce el proceso de entrega de tierras a los campesinos.
Misión Mercal, brida la posibilidad a las personas de bajos de la adquisición a
bajo precio de productos alimenticios y otros de primera necesidad como
medicinas. A este se vincularon también los Comedores Populares Bolivarianos, en
los que se brinda alimentación y asistencia sanitaria a medio millón de personas
sin recursos económicos.
Misión Piar, producto del Plan Integral de Desarrollo Sustentable de las
Comunidades Mineras, va destinada a mejorar las condiciones de vida de un
colectivo de 78.000 trabajadores que conforman el sector de la pequeña minería.
Misión Vivienda, promovida por el Ministerio de la Vivienda para el control de
las administraciones públicas en materia de construcción de viviendas.
Misión Vuelvan Caras, con su papel articulador ocupa un lugar relevante en la
batalla contra la pobreza y la exclusión social, debido a que se propone jugar
un papel catalizador en el proceso de transición hacia otro modelo productivo
basado en el desarrollo endógeno.
Y es que “Para ampliar la gama de alternativas humanas es fundamental
desarrollar las capacidades humanas: la gama de cosas que la gente puede llegar
a ser o a hacer. Las capacidades más elementales del desarrollo humano son tener
una vida larga y en salud, recibir enseñanza, tener acceso a los recursos
necesarios para alcanzar un nivel de vida aceptable, y poder participar en la
vida de la comunidad a la que se pertenece” .
Como se puede apreciar este conjunto de programas, va a influir en la
conformación de una nueva estructura social, donde la participación política
popular dentro del control del Estado y la toma de decisiones; así como la
transformación de los poderes públicos a partir de la Constitución Bolivariana;
y la redistribución de los ingresos nacionales en las prioridades sociales a
través de una política de desarrollo social integral pone de manifiesto la
necesidad de que sea el estado el actor principal en la toma de decisiones
aprobadas por la mayoría de la población.
Sin embargo muchos politólogos y economistas han coincidido en identificar al
gobierno de Chávez como “populista” a lo que Maurice Lemoine, redactor jefe
adjunto de Le Monde Diplomatique, citado por Ríos V. 2006, ha escrito a
propósito de esto:
"que un presidente - en este caso el venezolano Hugo Chávez - pretenda completar
la democracia formal con una democracia "participativa", se ve inmediatamente
satanizado bajo el vocablo de "populista". Por "populismo", se entiende toda
corriente opuesta al neoliberalismo. Pero la palabra tiene un efecto sobre la
opinión".
Hoy queda claro, que independientemente del calificativo que le pretendan dar a
la actual democracia venezolana, está claro que nada tiene que ver con los
populismos históricos que encarnaron en la América Latina del siglo XX, como fue
el caso de Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil o Haya de la Torre en
Perú, sin mencionar los casos europeos.
Ante tanto bienestar para el pueblo y el impedimento a la intromisión extranjera
por parte de las grandes potencias del norte, han hecho que los de poder vean
como una “espina” atravesada en sus planes de hegemonismo y control el proceso
profundamente democrático y socialista que se desarrolla en Venezuela, a lo cual
Chávez hizo una advertencia: “Por supuesto, Venezuela siente hoy como nunca el
peligro del acecho norteamericano, que siempre estuvo ahí”
Por primera vez en dos siglos, América Latina tiene la posibilidad objetiva de
liberarse de la tiranía de Estados Unidos, formalizada en 1825 con la Doctrina
Monroe. Todo depende ahora del grado de madurez de los movimientos sociales y
políticos de la Patria Grande, para que esa posibilidad se logre convertir en
realidad.
Es por ello que los líderes, Fidel Castro en Cuba, Ignacio (Lula) da Silva en
Brasil, Hugo Chávez en Venezuela, ya habían visto en el 2003 como necesidad
imperiosa la de aliarse en un Bloque Regional de Poder y con ello poder
sobrevivir a las agresiones injerencistas del imperialismo estadounidense y
avanzar en el desarrollo de sus proyectos nacionales que difieren
considerablemente en sus matices.
La participación del estado, puede conducir al logro de un desarrollo perdurable
en una nación si las políticas que se tracen van encaminadas a la consolidación
de una sociedad justa y equitativa, donde no prime la ley del mercado, y las
políticas neoliberales por tanto estén desligadas de la toma de decisiones de
sus gobernantes. El ejemplo más fehaciente es el caso de Venezuela y del
gobierno de Chávez que en poco más de 7 años ha logrado avanzar con su proyecto
integrador hacia lo interno de la nación a partir de lo que se ha dado en llamar
el socialismo endógeno venezolano.
CONCLUSIONES
1. Las naciones latinoamericanas tienen todas como característica común el
saqueo de sus economías por las principales potencias económicas en las
distintas épocas.
2. La aplicación de las recetas neoliberales consolidó el empobrecimiento total
de los países latinoamericanos, al impedir que los gobiernos desarrollaran
políticas basadas en el desarrollo de las economías nacionales y de la sociedad
en particular.
3. La reducción del papel del estado es la consolidación del modelo neoliberal
que ha asumido nuevas formas con la aplicación de nuevos mecanismos de
dominación y control como el TLC.
4. El subdesarrollo latinoamericano es generado por el desarrollo capitalista a
través de la globalización neoliberal y el entreguemos de los presidentes de las
naciones.
5. Cuando el estado asume todas las funciones correspondientes, y a su vez se
trazan políticas dirigidas al desarrollo social, como en el caso del Gobierno de
Chávez, se podrá apreciar entonces el desarrollo integral de una nación.
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Habana. pp 360.
AUTOR:
Ing. Valodia Pacheco Rivera
Ingeniero agrónomo
profesor de la Universidad de Pinar del Río
pachec77@yahoo.es
Dr. Yoan Cruz Alvarez
Médico veterinário
Profesor de la Universidad Central de Las Villas
yoancruz_07@yahoo.es