1.- EL HOMBRE CÓSMICO.
El hombre deriva del paraíso y sigue añorándolo.
El hombre surgió del cosmos y anhela retornar a él.
La energía cósmica está dentro él.
El reino de los cielos es el reino de la gracia interior y de la bondad.
El reino de la cósmica energía en la tierra, es la libertad interior del
animal-hombre.
Vivir plenamente significa entregarse totalmente a cualquier tipo de
funcionamiento o pasión.
Todo el universo esta regido por la pulsación de dar y tomar, absorber y
reflejar, crecer y morir, concentrar poder universal y volver a disiparlo en el
gran océano cósmico.
El carácter genital dejará que las cosas funcionen y ocurran solas.
Se sumergirá en todo lo que emprenda, ya sea amar a una mujer, construir una
organización o dedicarse a su trabajo.
Los seres radiantes y llenos de vida son líderes naturales del pueblo.
Automáticamente son líderes sin autodenominarse líderes.
2.- EL ORGASMO.
La bioenergía y su sentido cósmico es la función del orgasmo.
Es la convulsión involuntaria del cuerpo durante el abrazo hombre-mujer en la
descarga de la energía cósmica de uno dentro de otro.
El placer de la descarga orgásmica es el resultado espontáneo de una larga y
continua evolución de placeres pequeños.
Aprender a conocer a tu compañera de amor en el cuerpo, requiere muchos meses y
algunas veces años.
La búsqueda común del deleite supremo, el hallazgo mutuo y callado del
estremecimiento de la pareja es un puro y delicioso goce cósmico.
El abrazo genital surge de forma natural de un impulso total del cuerpo, de
unirse con otro cuerpo.
El organismo que ama se deja sumergir en la corriente de sentimientos e impulsos
como señor o señora de cada movimiento.
El orgasmo en su sentido biológico, es el resultado de ondas de excitación
continuamente crecientes.
El orgasmo, desde el punto de vista bioenergético significa pérdida de
individualidad y transformación a un estado distinto.
El orgasmo se produce cuando tiene que producirse, no cuando él o ella lo
“desean”.
No puedes “desear” un orgasmo y obtenerlo del mismo modo que obtienes una
mercancía.
La excitación total del organismo precede a la excitación genital.
La potencia orgásmica proviene del placer genital.
Los órganos genitales son medios de penetración física, después de la fusión
mutua de los campos de energía orgánica, que se ha producido antes de la
consumación final.
La vida deja crecer lentamente sus relaciones amorosas, desde la mirada
comprensiva y cariñosa hasta el abrazo genital.
La vida no corre desesperadamente hacia el abrazo genital, no tiene prisa,
excepto cuando la abstinencia hace necesaria la descarga vital.
3.- LA PLAGA NEURÓTICA.
Descubrir al hombre requiere conocer el secreto del acorazado o acorazada,
el secreto del odio a lo viviente, conflicto entre dios y el pecado, deriva de
una catástrofe que convirtió lo divino en diabólico.
El mal, el diablo, es un dios pervertido, originado por la represión de las
cualidades divinas sexuales.
Es diablo es enfermedad, lascivia en la carne, codicia, avidez de dinero,
asesinato y traición al hermano o hermana cósmica.
La humanidad no comprende el mal diabólico como resultado de la represión de la
energía cósmica que debe ser liberada amorosamente en el abrazo genital.
El pecado en los niños se debe a una civilización mística mecánica, moralista
sexual antivida que ahoga lo natural, aprisiona la energía cósmica que tenemos
en nuestro cuerpo los hombres y las mujeres.
En cada niño recién nacido dios es reprimido, castigado, aplastado y asesinado.
Dios nace en cada niño.
Los neuróticos asustados al notar la vida en ellos la asesinan.
Dios es la energía cósmica de la que proviene todo ser y que fluye a través de
tu cuerpo, así como a través de todo lo viviente.
Los sueños sobre el matrimonio comienzan en la desfloración de la noche de bodas
y terminan en la cloaca de la miseria matrimonial.
El amor no tiene nada que ver con la licencia y la bendición matrimonial.
La vida se reproduce y crece sin fin.
El acorazado neurótico, por el contrario, se convirtió en un camino sin fin y
sin meta cuando mató a dios dentro de sí mismo, cuando perdió el paraíso.
En el neurótico congelado, el amor divino, la fuerza vital, se vuelve lascivia.
El abrazo genital se convierte en posesión sádica, en agresión contra el
cónyuge, en violencia contra los niños, en venganza permanente contra la pareja.
Nunca el hombre congelado, el acorazado neurótico, puede dar amor genital en el
abrazo.
El neurótico mantiene la cabeza fría durante el abrazo sexual, como un toro que
no ha tenido hembra desde hacía mucho tiempo.
Los neuróticos son incapaces de cuestionar y cambiar su comportamiento y su fría
mentalidad, están rígidamente acorazados, estériles, muertos.
Gracias a la bioenergía sabemos que el neurótico esta confinado en su disturbio
genital, en su impotencia orgásmica.
4.- EL FUTURO DEL HOMBRE Y LA MUJER.
Debemos conocer las expresiones emocionales innatas del niño y la estructura
neurótica acorazada que rechaza esas expresiones.
El amor sexual actual te prohíbe conocer a dios o la vida como amor corporal.
Sólo hay un camino para conocer a dios: la vida viviente, el abrazo genital, el
pleno y verdadero orgasmo.
Conocer a dios como amor confirmaría la existencia de dios, lo volvería
accesible y permitiría al hombre y a la mujer, vivir del modo real y natural que
la sociedad represora actual le impide.
El educador actual deberá conocer las expresiones naturales de los niños y el
entorno social que las destruye.
El educador del futuro sentirá estas cualidades de la vida en el niño, las
reconocerá y promoverá su pleno desarrollo.
En un futuro no estarán divididas la naturaleza y la cultura, ni la bioenergía
de los seres humanos y la vida social.
AUTOR
Humberto Escobedo Cetina