ÍNDICE
Resumen
Introducción
Desarrollo
· Formación humanista: consideraciones generales.
· Necesidad de los estudios regionales para la formación humanista del
historiador
· La Identidad
· La profesionalidad.
· Impacto Social
Conclusiones.
Bibliografía.
RESUMEN
El trabajo constituye un análisis de la necesidad social que tiene para la
formación del historiador en las Universidades, la inclusión de los temas
regionales y locales en las materias ha estudiar.
Demuestra que en las condiciones actuales la universidad tiene como misión, el
preservar, desarrollar y promover en estrecho vínculo con la sociedad, la
cultura de la humanidad, y para que el profesional de la historia este en
mejores condiciones de cumplir su función tiene que conocer el papel que su
patria chica ha jugado, y juega en la transformación del país a que pertenece,.
por lo que indiscutiblemente influye de forma decisiva en su formación social e
identitaria .
Se analiza el impacto social que tiene la inclusión de dichos contenidos en una
universidad cubana.
INTRODUCCIÓN
Uno de los pronunciamientos esenciales de la Conferencia General de la UNESCO en
torno a la formación ética y la responsabilidad del personal docente y los
estudiantes universitarios en la Educación Superior hoy, está anclado en la
necesidad de “utilizar su capacidad intelectual y prestigio moral para defender
y difundir activamente valores universalmente aceptados, y en particular la paz,
la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad” . El Estado Cubano, por
su parte, ha ubicado en el centro de sus atenciones, desde el mismo triunfo
revolucionario de 1959, la definición de una universidad caracterizada por su
pertinencia, para lo cual toma en cuenta como elementos esenciales de su misión,
el preservar, desarrollar y promover a través de sus procesos sustantivos y en
estrecho vínculo con la sociedad, la cultura de la humanidad.
Los propósitos arriba citados constituyen regularidades a tomar en cuenta en la
formación de cualquier estudiante universitario. El estudio de los hechos y
procesos históricos permite el descubrimiento de las leyes del desarrollo social
y la forma en que estas actúan, de tal manera, que a través del conocimiento del
pasado, puede lograrse la comprensión del presente y valorar las tendencias
posibles del futuro desarrollo social, lo cual explica el peso ideológico y
político de la Ciencia Histórica, la complejidad de las esferas de actuación de
este futuro egresado y el compromiso social que asume una vez graduado, como
ente transformador de la sociedad en que vive, todo lo cual precisa de modos de
actuación que le permitan emprender de manera consciente tales transformaciones.
Los propósitos arriba apuntados son exigencias que la sociedad impone hoy a la
Universidad, quien está responsabilizada directamente con dicho encargo social,
el cual debe conseguirse a través de la implementación de diferentes recursos
científicos, tecnológicos y sociales que incidan en la formación del futuro
profesional, sin embargo, en el caso del Licenciado en Historia parece tener un
peso esencial, en dicha formación de la Ciencia Histórica. Sobre este
particular, en las Tesis Centrales de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba
(UNHIC) se declara que la historia es la maestra insustituible de los pueblos,
razón por la cual a ella han de acudir estos cuando quieren conocer las raíces
de su destino, la clave de su identidad, el rumbo de su desarrollo futuro .
En relación con lo antes expresado se abrazan las ideas de H. Fuentes cuando al
considerar a la universidad como la gestora de los nuevos profesionales subraya
que ella es la “institución social destinada a preservar, desarrollar y difundir
la cultura, convirtiéndola en un lugar de búsqueda y transmisión de la verdad,
lo que redunda en la elevación de la pertinencia e impacto de la universidad, al
ofrecer ésta a la sociedad los hombres que necesita.” .y Fidel Castro Diaz-Balart
expresa
Las universidades deberían asegurar que sus programas en todos los campos de la
ciencia se centren en la educación y la investigación así como en las sinergias
existentes entre ellas e introducir la investigación como parte del estudio de
la ciencia. Las habilidades de comunicación y contacto con las ciencias sociales
también deben ser partes de la educación de los científicos”.
Por lo que se impone para poder llevar a la practica los postulados antes
mencionados la relación ciencia, tecnología y sociedad, tomando en consideración
que son los profesionales egresados de las aulas universitarias encargados de
llevar adelante el país es necesario formar profesionales integrales que a la
vez se caractericen por su sentido de pertenencia a la sociedad en que se
desarrollan y que permita el” perfeccionamiento del sistema de educación,
investigación científica e innovación tecnológica en si mismo, en consonancia
con las exigencias de los nuevos tiempos ”, por lo que el objetivo de este
trabajo es:, Demostrar la necesidad social existente, de la enseñanza de la
historia regional y local en el proceso de formación del licenciado de historia
y su impacto.
La selección del tema obedece a la misión eminentemente ideológica de la
enseñanza de la historia y al impacto ideológico, sociocultural y humanista que
tiene ésta en la formación ciudadana. La base de la historia como ciencia es el
materialismo histórico, esencia de la revolución efectuada por el marxismo en la
filosofía, que tiene como uno de los conceptos fundamentales el de formación
económica social, toda la superestructura ideológica se alza sobre la base de la
estructura económica .Tomando en consideración que” el desarrollo de la ciencia
y la tecnología en Cuba ,como parte esencial de la cultura de la sociedad cubana
,se ha basado en primer termino en el principio expresado por José Marti Ser
cultos para ser libres. ”
DESARROLLO.
· FORMACIÓN HUMANISTA: CONSIDERACIONES GENERALES
Para demostrar la necesidad de la incorporación de estudios regionales a la
historia de Cuba, se parte de un breve análisis de la formación humanista, desde
un punto de vista estrictamente teórico, tiene su centro de referencia en el
hombre y su relación con la vida, la educación, la sociedad en general (c.f.
Fabelo1996). Cabe señalar como inicialmente, en el desarrollo del mundo y las
concepciones sobre él, se identifican las relaciones sociales con el misticismo,
en un contexto donde prevalece la homogeneidad en el cual la familia es el
centro y, por tanto, la llamada socializad: limitada.
Con el paso del tiempo, esta relación va cambiando, en tal sentido, el Dr. Luís
Álvarez, ha hecho notar cómo existe el humanismo desde los orígenes del hombre.
Esta concepción se hace tangible en el apogeo del mundo grecolatino, desde esa
etapa, el hombre se convierte en la suprema figura de sí mismo y su capacidad de
transformar la realidad y al mundo en que habita se desarrolla de acuerdo a la
evolución histórica. Lo postaquirido, es pues, lo sociocultural, donde es
insertado él mismo al nacer, hasta que toma conciencia, y trasforma la realidad
mediante acciones sobre sí mismo y la sociedad a la que pertenece. Por su parte,
los que están en el camino de la justeza no deben contradecirse con los fines de
la mayoría de la sociedad en que habita. (Miranda 2002), De ahí que tenga
libertad el hombre de escoger el camino que lo determine como ser social
cambiante y aceptar las consecuencias que de ello deriven.
En el decursar del tiempo los hombres han ido trasformando su conducta y modos
de actuar. En la etapa medieval primó lo religioso, en este caso, la libertad
estaba condicionada por la religiosidad de la época. Con el Renacimiento, hay
una actitud cambiante, determinada por el papel trasformador que este imprime al
hombre a partir del propio relieve que alcanza la investigación científica en la
época, también lo social adquiere un mayor peso, y la formación paulatina de
estados nacionales va llevándolo a una identificación con su “identidad
individual”, comunitaria, las cuales van elevándose poco a poco hasta lo que más
tarde podrá definirse como lo identitario nacional.
En el siglo XIX Marx y Engels elaboraron una concepción materialista y
dialéctica del hombre, la naturaleza, la sociedad y el pensamiento, que permite
acceder a otra visión del hombre y comprender el desarrollo multilateral del
individuo y la sociedad, así como los fenómenos sociales a los que aquel se
enfrenta.
Con el transcurso del tiempo el hombre se ha trasformado convirtiéndose en el
centro de la sociedad y máximo rector de la misma, su relación con la filosofía
la ética, la política, la ciencia, la tecnología y el proceso social se hace más
profundo y esencial apoyado en los aportes al pensamiento humanista en general y
de personalidades tan significativas como José Marti, Ernesto Guevara ,Fidel
Castro, en particular, ellos cuentan dentro de las principales figuras a las que
se le debe, de manera excepcional, el enriquecimiento de la teoría y la practica
revolucionaria. (Guadarrama, 1987).La investigación que se realiza, asume la
concepción materialista dialéctica, según la cual el hombre es un ser social, el
cual se desarrolla en el devenir histórico, lo que permite llevar a la practica
la máxima de Fidel Castro cuando expresó que el futuro tiene que ser un futuro
de hombres de ciencia, de pensamiento.
En cuanto a la palabra formación, de origen latino, su contenido alude a la
acción y efecto de formar y formarse. Es un proceso histórico del cual se sabe
que desde la Antigua Grecia se buscaba formar ciudadanos mejor preparados en las
artes, la filosofía, la historia que constituían aspectos esenciales en la
búsqueda de los componentes del proceso más tarde denominado formativo .
Corresponde a los siglos XVIII-XIX ,reformar la enseñanza universitaria
incluyéndole una verdadera visión científica al introducir el estudio de
prestigiosos investigadores como Descartes en unidad dialéctica con las artes,
siendo estas, en sentido general, las privilegiadas dado el contenido humanista
de la enseñanza.
Los marxistas del siglo XX llevaron a la práctica las ideas de Marx, Engels y
Lenin y, presentaron una teoría del desarrollo histórico social basado en lo
científico, lo humano y la importancia de la psiquis humana, con ello se
demuestra la necesidad del estudio de la relación individuo –medio social para
poder plantear científicamente la trasformación y auto trasformación humana.
Así, se integra dialécticamente lo individual y lo social en el aprendizaje, en
la actividad y en la cultura. Formación es pues, según criterio de la autora, un
proceso y resultado de la transformación del sujeto, lo cual le permite influir
en los cambios de la sociedad. El hombre, como un todo, y en relación con la
identidad.
Sobre este particular, también se desea apuntar cómo en el presente el tema
humano y su formación también encuentra en los modernos complexólogos
reflexiones interesantes tales como la que aparece en Epistemología del Caos
cuando se señala que la formación esta conformada por una triada compuesta por
la dimensión (es la proyección de un objeto o atributo en cierta dirección, es
un proceso en sí mismo) naturaleza, administrativa y socio humanista que destaca
al hombre inmerso en el proceso, mediante sus organizaciones propias y como
consecuencia de su propia individualidad.
Ocupa lugar especial la figura de José Martí. Centro su interés por las ciencias
sociales y humanísticas,sobre todo en la historia cuya interrelación se
establece mediante la cultura como visión totalizadora de la sociedad El
humanismo martiano recrea, la idea del papel totalizador del contexto histórico
y la vida social y económica sobre las que el hombre alzará su grandeza y su
sabiduría en aras de una vida en la que él será el móvil, sin distinción de
razas y credos, dándoles un rol primordial a las generaciones más jóvenes que
jamás debieran divorciarse de las tradiciones culturales de su nación: ‘”Creer
es la palabra de pase de esta generación’.
La Universidad cubana actual, ha sabido hilvanar las concepciones humanistas de
Martí con las filosóficas marxistas – leninistas, para finalmente formar a un
hombre que vaya de la mano con su tiempo y pueda asimismo vislumbrar horizontes
sólidos, en los que se asentará si sabe guiar las riendas del porvenir, las que
crecerá con una gigantesca mirada de futuro., así encontramos en la figura del
Che Guevara un concepto trascendente cuando expresaba en la apertura del curso
académico de 1959 a los estudiantes ¨…que se unan al impulso revolucionario de
todo el pueblo de Cuba y que no limiten su acción a las aulas y hagan sentir el
peso de la universidad y el espíritu revolucionario de la universidad sobre
todos los sectores de la vida social del creación del hombre nuevo (Guevara
1977).
Los autores nacionales que tratan la formación del hombre en general y su ser lo
definen identificado con su nación en particular, toman en cuenta la triada
individuo-profesión-sociedad. Esta relación implica elementos generales o
universales pero también incluyen componentes profesionales, asociados a los
modos de actuación de dichos individuos .en relación directa con la ciencia, la
tecnología y la sociedad.
Para poder analizar los componentes humanísticos que conforman la sociedad y por
su importancia hay que referirse a la identidad, <lat: identitas,-atis,
significa cualidad de lo idéntico, conjunto de rasgos propios de un individuo o
de una colectividad que los caracteriza frente a los demás. La misma se da en el
plano individual, comunitario, cultural, nacional, entre las más difundidas. En
general, el concepto de identidad es multidimensional ya que esta relacionada
con diversos aspectos de la realidad social, material, estructural y espiritual
.Es conciencia de pertenencia a la cultura, la patria, la nación, es también, el
caleidoscopio de la subjetividad contradictoria potencialidad desintegradora e
integradora de quienes la conforman. (D`Angelo: 2004),
Se asume la identidad desde el punto de vista cultural, y nacional el cual lleva
implícito el análisis de lo regional y local en relación triádica, se toma en
cuenta que, la identidad cultural de un pueblo se constituye desde las diversas
raíces poblacionales, étnicas, culturales en un tiempo histórico determinado.
Llámese pues, identidad cultural de un grupo social: a la producción de
respuestas y valores que como heredero y trasmisor, actor y autor de su cultura,
en un contexto histórico dado como consecuencia del principio socio psicológico
de diferenciación – identificación en relación con otros grupos, sujetos
culturalmente definido. (Garcia1996, 18)
En Cuba, Fernando Ortiz, constituye una de las personalidades que más ha
aportado a la identidad, para este investigador la misma esta relacionada con
las necesidades, aspiraciones, medios, ideas peripecias de sus componentes
diversos es a la vez conciencia sentida ,deseada y responsable de la cubanidad,
que aporta a la cultura común.
· NECESIDAD DE LOS ESTUDIOS REGIONALES PARA LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
HISTORIADOR
La universidad cubana actual se define como Universidad Científica Tecnológica y
Humanística. (Horruitinier: 2006).la cual, rebasa lo instructivo, lo cognitivo
para centrar su atención en el hombre, en el desarrollo de su personalidad, en
su compromiso social de trasformar la sociedad.
En los tiempos actuales los avances científicos técnicos juegan un rol de
importancia y sin precedente en toda la historia de la humanidad, no se concibe
la vida actual sin los aportes de la ciencia y la tecnología.
En la segunda mitad del siglo XX, por el creciente condicionamiento social de la
ciencia y la multiplicación de sus impactos económicos, militares, culturales, y
de todo orden, comienzan a cambiar los discursos intelectuales. En las últimas
décadas del siglo esos condicionamientos e impactos fueron discutidos con más
fuerza, resaltándose la necesidad de incorporar y fortalecer aquellos valores
que ayuden a comprender las complejas interacciones que han existido a lo largo
de la historia entre conocimientos, técnicas y sociedad, profundizando en el
estudio de los condicionantes sociales y los impactos de la ciencia y la
tecnología en la sociedad desde la perspectiva de la disciplina o especialidad
que representan los investigadores científicos.
El destacado investigador Núñez Jover, desde posiciones inminentemente marxistas
apuntaba que cada vez es más claro que no se puede discutir de ciencia y
tecnología sin examinar sus interacciones dinámicas, sus relaciones de
constitución recíprocas con las sociedades donde se desarrolla. Lo cual ha
propiciado el surgimiento y desarrollo de los estudios CTS, que marcan sus
inicios hacia los años cuarenta del siglo pasado, ejemplo los trabajos de Merton,
asociados a la constitución de una verdadera sociología de la ciencia, basada en
el gran número de estudios que tuvieron como objeto la relación conocimiento
sociedad y también las teorías de Weber, Durkhim, Séller, que llegaron a
conformar la sociología del conocimiento; y en los años sesenta la obra de Kuhn,
quien da una visión sociológica alternativa a partir de su interés por la
historia de la ciencia y la comprensión del papel que en ella tienen sus sujetos
colectivos, motivando la discusión del papel social en el cambio científico.
En opinión de Marianela Morales Y Noemí Rizo, “CTS constituye un estimable campo
de trabajo interdisciplinario extendido por Norteamérica y numerosos países de
Europa y América Latina; un campo que aglutina una diversidad de estudios sobre
la naturaleza social de la ciencia y la tecnología, y en el que pueden
encontrarse numerosas contribuciones teóricas que, en general, cuestionan los
modos tradicionales de interpretación de la ciencia y la tecnología y de las
relaciones de éstas con la sociedad” .
Desde la perspectiva CTS se trata de explicar las interacciones que existen
entre la ciencia, la tecnología y la sociedad, analizando las condicionantes
sociales y los impactos que ese desarrollo científico y tecnológico tienen en la
sociedad.
Si aceptamos con carácter general que “no existe teoría de la ciencia
desvinculada de una teoría de la sociedad” , sin importar la ciencia de que se
trate, ni la clasificación que a ésta se dé, en el supuesto de las denominadas
ciencias humanas, ciencias del espíritu, del hombre o ciencias sociales, esas
interacciones son más evidentes.
Emprender una investigación científica en la que se pretenda contribuir a la
formación de sujetos capaces de transformarse y a su vez transformar su entorno,
de manera revolucionaria, auténtica y comprometida con su nación, y en
concordancia con los nuevos tiempos caracterizados por la sociedad del
conocimiento exige tomar en cuenta las condicionantes socio históricas en que se
asume este reto. En tal sentido, conviene apuntar cómo en la década de los
ochenta del pasado siglo ocurrieron grandes transformaciones en las políticas
económicas y sociales, dadas fundamentalmente por la globalización neoliberal
protagonizada por el capitalismo internacional contemporáneo. Estos cambios han
constituido un reto sin precedentes para las actuales generaciones, pues con
ellos se ha internalizado un régimen social que desconoce la personalidad
histórica y a las autonomías culturales de los pueblos, la cual ha pretendido
establecer un nuevo orden invalidante en los procesos autónomos de los
regímenes.
Desde la perspectiva antes referida, se pretende desconocer la memoria histórica
de los pueblos, y por tanto, su identidad nacional para enfrentar mejor un
capitalismo cuyas fronteras sean solo la de los intereses de las grandes
transnacionales. Teorías neopositivistas, escépticas, expresan la concepción del
fin de la historia como partes esenciales del neoliberalismo con el objetivo de
destruir las esperanzas de sentir y de vivir en una sociedad donde el hombre y
su naturaleza constituyen los resortes esenciales del progreso.
Por su parte, la práctica y experiencia acumuladas acerca del saber histórico
demuestran, que la historia ‘’la hacen los hombres inmersos en sus relaciones
económicas y sociales con sus ideas, anhelos, sufrimientos, luchas; con sus
valores, sus virtudes, sus defectos, sus contribuciones, sus triunfos, sus
reveses, sus sueños. La historia es el registro de la larga memoria de la
humanidad. ”
Un rastreo por la literatura acreditada acerca de estos asuntos, permite
corroborar cómo se reconoce la necesidad de que en el contexto histórico que
vive la humanidad, para contrarrestar los efectos negativos que impone la
sociedad unipolar y hegemónica a la que asistimos, se precisa subrayar las
influencias formativas de la sociedad toda y en particular de la escuela, a
quien corresponde la misión de organizar, dirigir y controlar el proceso
formativo en el. cual incidimos en el hombre como sujeto social: el Una mirada
al proceso formativo escolar desde su imprescindible contribución a la formación
integral del hombre debe partir de tomar en cuenta además, que, somos identidad,
porque somos memoria, postulado este que ha sido ampliamente tratado en las
investigaciones históricas contemporáneas.
En tal sentido, ocupan un lugar de privilegio los temas dedicados a los estudios
regionales y locales relacionados con la formación moral, patriótica, humana,
por solo citar algunas aristas del asunto. En la Declaración Mundial sobre la
Educación Superior en el siglo XXI: Visión y Acción cuando se expresa:
Formar diplomados altamente cualificados y ciudadanos responsables, capaces de
atender a las necesidades de todos los aspectos de la actividad humana,
ofreciéndoles cualificaciones que estén a la altura de los tiempos modernos, en
las que se combinen los conocimientos teóricos y prácticos de alto nivel
mediante cursos y programas que estén constantemente adaptados a las necesidades
presentes y futuras de la sociedad”
Nótese cómo queda subrayado en el cuerpo de significaciones explícitas e
implícitas de la Declaración la relación con la formación del hombre, se añade
en otro de sus acápites “contribuir a proteger y consolidar los valores de la
sociedad, velando por inculcar en los jóvenes los valores en que reposa la
ciudadanía democrática y proporcionando perspectivas críticas y objetivas a fin
de propiciar el debate sobre las opciones estratégicas y el fortalecimiento de
enfoques humanistas”.
Si por otro lado se tiene en cuenta que, por definición, la Universidad es la
institución cultural más importante de una nación y que en ella los
profesionales de la Historia son los que desde el objeto de su profesión deben
calar más profundo en la esencia de los procesos identitarios, entonces, la
formación cabal de estos futuros egresados debe revertirse en garantía de
sujetos capaces de conducirnos a las transformaciones sociales que se exigen hoy
en busca de un mundo mejor, en lo cual queda subrayada además, la
responsabilidad impostergable que en ello asumen los profesores de Historia.
La literatura acreditada y numerosas investigaciones recientes concuerdan en que
aún subsisten insuficiencias en el proceso formativo del egresado de la
Licenciatura en Historia y particularmente en la sistematización del saber
histórico regional y local - por su inmediatez espacial y temporal con los
educandos.
Sin embargo, aunque existe acuerdo entre los docentes e investigadores de temas
históricos en cuanto al peso que tiene en la formación socio identitaria del
futuro historiador, los contenidos referidos a la historia regional y local
generada por hombres y mujeres, colectividades de pertenencia más cercanos a la
zona en la que reside el educando y a la población con la que se comparte la
vida cotidiana.
En principio, una concepción humanista que potencie lo regional y lo local en el
proceso de formación del historiador, contribuye a su cultura general integral,
y también particular, en tanto profesional de la historia, al tiempo que, le
prepara para resolver problemas profesionales básicos que tienen un lugar de
privilegio en el contexto en que vive el mundo y la nación cubana hoy, esto es,
tiene que ver, con la responsabilidad de este futuro profesional en relación con
la creación de una conciencia histórica como vía para el desarrollo ideológico
de las masas, el rescate, preservación y divulgación de la tradición histórica
nacional como parte del patrimonio cultural de la nación, así como la
orientación del trabajo de indagación histórica, en correspondencia con los
intereses y necesidades de la nación . Todo ello precisa según ha hecho notar
González Serra de una concepción moral del mundo que aporte.
una imagen valorativa del mundo apoyada, no esencial, ni forzosamente, en los
hechos de la ciencia, ni en la práctica transformadora, sino en la práctica
moral - valorativa de la humanidad que tiene como tarea suprema interpretar o
reflejar la realidad a fin de orientar al ser humano hacia el cumplimiento con
los valores a la vez que favorecer su equilibrio emocional"
Por estas razones, la formación humanista del profesional, encuentra en lo
regional y local una condición esencial, al tiempo que aporta cualidades
profesionales que conducen a la búsqueda de una actuación más acorde con la
realidad que le corresponde estudiar y trasformar, en tanto le permite un
acercamiento a su raíz tanto lo cognitivo y lo afectivo, motivo por el cual se
afirma que incide en su concepción moral del mundo.
La historia como tal, incide directamente en el desarrollo de la formación
socio- identitaria de los estudiantes en particular, y de la sociedad en
general, de ahí que el profesional de la especialidad tenga que interactuar de
manera transformadora en el contexto social donde se desarrolla tanto en su
ámbito comunitario como profesional. Si en la formación académica no se le dan
todos los elementos necesarios para llevar a acabo la transformación como seres
humanos superiores, indiscutiblemente no se logrará su influencia en una nueva
concepción científica del mundo que permita predecir y trasformar la realidad,
decirle al ser humano cómo actuar para lograr sus metas. Hay que destacar que la
misión de la Educación Superior en los momentos actuales esta dirigida a
preservar, desarrollar y promover, a través de sus procesos sustantivos y en
estrecho vínculo con la sociedad, la cultura de la humanidad; contribuyendo así
a su desarrollo sostenible, por tanto, si no se logra una sólida formación
axiológica e identitaria regional y local en el profesional de la historia, no
es posible proyectar un conocimiento objetivo de aquella en la perspectiva
presente - futuro.
En relación con lo explicado, se expresa una de las contradicciones de este
proceso formativo, esta es la que se expresa entre la asimilación de la cultura
esencial de la profesión como objeto amplio, y el aprendizaje para solucionar
problemas de la sociedad a través de su profesión como objeto específico, ambos
involucrados en una formación integral.
En la concepción propuesta se plantea desarrollar en los estudiantes
sentimientos ,ideales .,cultura de la resistencia ,valores que queda resumido en
que oriente a la formación humana en lo individual y social , integrándolo en su
personalidad profesional ,.llevando a la practica los postulados de Fidel
:“Educar es sembrar valores, es desarrollar una ética, una actitud ante la vida.
Educar es sembrar sentimientos…es buscar todo lo bueno que pueda estar en el
alma de un ser humano” Se precisa destacar la contradicción interna que
establecen y dinamizan las relaciones historia nacional, historia regional,
historia local. Esta contradicción se explica a partir de que: la historia
nacional -que en su acepción más amplia- generaliza la realidad histórica, debe
tener en cuenta las particularidades objetivas de cada territorio. No se trata
de escribir y enseñar una historia nacional desde una sumatoria de historias
regionales y locales, sino de recorrer esa dialéctica imprescindible que va de
la historia general a la regional y local, y viceversa, en una dinámica que
involucra pasado-presente-futuro y toma en cuenta el espacio concreto de cada
comunidad.
La contradicción arriba referida permite un crecimiento, desarrollo, hacia la
aprensión de lo identitario nacional, pues se da respuesta a cómo debe
concatenarse la historia nacional, regional y local y su reflejo consciente en
el profesional, despojada aquella de regionalismos dañinos y visión deformada de
la realidad que le permite llevar a la practica (…)el principio del humanismo
…deberá orientarse por el reconocimiento del hombre como valor supremo.
· LA IDENTIDAD
En la formación social la identidad constituye un aspecto indispensable para
enfrentar la globalización neoliberal que busca aniquilar la memoria histórica
por lo que la noción de identidad nacional es una constante en estos tiempos si
se busca un desarrollo cultural y humano que conlleva a la reafirmación de la
dignidad nacional. En la comprensión de identidad se asume como sigue:
La categoría identidad nacional designa el sistema de rasgos comunes que definen
un grupo social, comunidad o pueblo devenido determinación fundamental de su ser
esencial y fuente autentica de creación social .Es una unidad que, fijando la
comunidad presupone la diversidad la diferencia y sus vínculos recíprocos, como
modo dinámico de constante enriquecimiento y proyección hacia la universalidad.
[…] integra en su expresión sintética la comunidad de aspectos socioculturales,
étnicos -lingüísticos, económicos, territoriales. etc., así como la conciencia
histórica en que se piensa su ser social, en tanto tal, incluyendo su autentica
realización humana y las posibilidades de originalidad y creación"
En esta concepción de identidad se ha considerado en primer término a uno de los
grupos sociales más inmediatos al educando: la comunidad, de ahí que constituye
un elemento vital de la propuesta, proponer la inclusión de los estudios
regionales y locales en la formación del historiador y potenciar la misma desde
las influencias formativas que se pueden generar en él tomando en consideración
el contexto donde se desarrolla como ser social.
· LA PROFESIONALIDAD
En la actualidad, la nueva universidad que promulga el siglo XXI, tiene que ser
científica, tecnológica y humanista, que se comprometa con el desarrollo
cultural, económico y social del país, y que esté estrechamente vinculada con la
sociedad, por lo que precisa de la profesionalidad relacionada con la capacidad
y la competencia de sus egresados, esto impacta directamente con su encargo
social.
En el proceso formativo, según declaran las voces autorizadas, la noción de
competencia ha venido a ubicarse en un primer plano de la discusión. Sobre este
particular se han introducido elementos importantes destinados a definir la
competencia profesional, sobre la que no se intenta teorizar en esta tesis, pero
sí destacar el papel que en ella se le reconoce a la instrucción. Si esto es
así, una propuesta en la se sistematicé la teoría para que el estudiante se
apropie de conocimientos regionales pondrá al historiador en mejores condiciones
de competitividad que las generaciones de profesionales que le precedieron.
De ahí que, la necesidad formar un profesional competente profesionalmente pero,
a la vez, que responda a al identidad nacional y regional, que esté comprometido
con su país y capacitado para trasformar e influir positivamente en la sociedad
donde vive.
Como parte de la concreción teórica de la propuesta se determina que los
principales rasgos de la formación socio identitaria son:
· Competente profesionalmente para convertirse en el hacedor de la memoria
histórica de los hombres en sus relaciones económicas, políticas, sociales y
culturales de manera creadora
· Comprometido con el estudio preservación y mejoramiento social, en el ámbito
universal americano nacional regional y local.
· Capaz de fomentar una cultura de masas comprometida con el desarrollo de la
sociedad.
· Portador de una cultura general integral, acorde con el desarrollo humano que
reclama el mundo actual. .
· Capaz de llevar a la practica los nuevos paradigmas del desarrollo social
· Comprometido con los avances de la ciencia y la técnica y su utilización para
el desarrollo de la humanidad..
· Portador de un sólido dominio historiográfico
· Dialéctico, capaz de evolucionar constantemente como ser humano superior
: El desarrollo de lo identitario nacional desde el desarrollo de la identidad
regional y local en el estudiante de historia, la cual toma en cuenta un proceso
de desarrollo social y humano, consciente y dinámico, que involucra a
estudiantes y docentes así como a la comunidad, y región en cuya transformación
va a influir.
En la manera que se ha definido la formación del historiador, se entiende que:
estudiantes, docentes y otros sujetos están involucrados en procesos de
actividad, que se integran en un proceso globalizador: la socialización. En el
contexto de la formación socio identitaria el proceso de socialización se
considera como un proceso necesario y positivo, que persigue la cohesión social
y la inserción del estudiante en la historia en su comunidad para que participe
activamente en la transformación socio económico del lugar e influya en la
identidad regional y local como componentes fundamentales de la identidad social
y nacional, ello le permite a su vez la auto trasformación.
· IMPACTO SOCIAL.
Un aspecto clave es que la valoración de la transformación que se alcanza
requiere efectuarse en todos los momentos y debe lograrse en alguna medida la
participación de los alumnos, en relación con los factores escolares y extra
escolares, pues resulta importante su actividad investigativa, creadora y
consciente, al propiciar la influencia en su comunidad y personal. lo cual se
logra en unidad de acciones y factores Por otra parte, se tuvo en cuenta que en
investigaciones de esta naturaleza resulta relativamente más difícil evaluar su
impacto pues la comprobación de sus objetivos no es medible tan fácilmente como
ocurre en otros experimentos ,tomando en cuenta que sus resultados influyen en
la subjetividad del ser humano; no obstante se determinaron vías para evaluar en
que grado la investigación es efectiva, según enfoques cualitativos, apoyado por
datos cuantitativos y accediendo a los mismos de modo directo o indirecto; a
continuación se exponen algunos comentarios y valoraciones de la investigación
aplicada en los cursos 2003-04 y 2004-05.
En cuanto a lo social y personal, mediante entrevistas grupales y encuestas se
conocieron opiniones y valoraciones de los alumnos y se puede afirmar que hubo
cambios en cuanto a la apreciación y representación subjetiva de factores
relacionados con su formación; esto se observó cuando se comparan resultados de
diagnóstico en anos precedentes antes de aplicar la investigación, y en cursos
posteriores con la aplicación de la misma, lo que se sustenta en los aspectos
siguientes:
Un aspecto a considerar en la valoración de resultados es que lo deseado en el
proceso tiene referencia directa con la voluntad, el deseo, las actitudes de los
estudiantes, de manera que desde este plano subjetivo una cuestión clave es que
se asuma conscientemente y se logre en su desarrollo personal, social y
profesional. Apropiándose de los elementos que necesita para su transformación
colectiva e individual En ese sentido son las siguientes valoraciones iniciales.
Antes de aplicar la investigación, los criterios cualitativos sobre la formación
y satisfacción con el proceso siempre se referían a componentes no personales y
externos al alumno, o sea, ajenos a su responsabilidad y a su voluntad
consciente, de modo que los factores que aparecían recurrentemente
norteamericanas en la formación estructural del municipio de Santa Cruz del Sur
,en las dos primeras décadas de La República Neocolonial ,el tema escogido no
fue al azar sino determinados por los contenidos regionales impartidos en esa
asignatura. lo que conllevó a estudiantes de ese municipio a investigar acerca
de la relación de contenidos, con la repercusión positiva que tuvo en individual
y en el propio municipio ,investigación que pasó a los fondos históricos del
mismo para su utilización como material de consulta y las estudiantes ya
profesionales han continuado el estudio de el territorio .
En el curso 2004-2005, dos estudiantes también escogieron los temas de tesis
motivadas por estos conocimientos que se le impartieron ,cuyo tema a defender
estaba referido al Papel de la mujer camagüeyana en los congresos nacionales de
1923 y 1925 así como el tema acerca de los ferrocarriles en el período también
tesis de diploma en este curso ,son resultados palpables de la significación que
tiene para estos profesionales la inclusión de estos contenidos para potenciar
lo socio identitarios en el proceso formativo. Todo lo anterior es muy
importante pues según premisas de esta investigación, el sujeto debe actuar de
manera consciente, y el hecho de que trasformen su mentalidad, lo reflejen y
valoren de manera más integral, o sea tengan más conciencia de los valores
nacionales regionales locales, que determinan una actitud moral, con una ética
que caractericé mejor a ese nuevo profesional, es un avance positivo. Los
estudiantes y docentes en general han valorado de muy positiva el tratamiento de
estos contenidos dentro de la historia nacional.
CONCLUSIONES
· Con esta investigación se puede demostrar que la formación social desde la
historia regional y local del historiador, a pesar de su importancia, como ente
transformador de la sociedad en que vivimos, es insuficiente.
· .La enseñanza de la historia es sin duda una de las disciplinas de las
ciencias sociales encargada de rectorear la formación política ideológica. Un
abordaje científico de la historia, caracterizado por el análisis esencial de
los procesos y los hechos e indagadora de las causas socioeconómicas constituye
un arma ideológica por excelencia en tanto permite sobre la base del
conocimiento del pasado construir el presente y proyectarse hacia el futuro.
· Que la incorporación de los conocimientos regionales y locales en el
historiador potencia la identidad ,
· Demuestra el impacto social que tiene la incorporación de la historia regional
y local al proceso de formación del historiador.
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AUTORA
Maria del Carmen Veliz Torres
Universidad de Camaguey - Cuba
maria.veliz@reduc.edu.cu
2007