RESUMEN
El proceso del desarrollo sociomoral en los escolares de la Educación Primaria
tiene extraordinaria importancia, a partir de reconocer que este nivel de
enseñanza constituye un sector vulnerable ante las influencias de los agentes
externos e internos, en el proceso formativo de la personalidad. Es en estas
edades donde está presente la mayor cantidad de períodos sensitivos críticos de
su desarrollo.
Los valores morales ocupan un lugar esencial en la formación de la personalidad
de cada escolar porque regulan y orientan la actitud y la conducta de los
individuos hacia la reafirmación del progreso moral y el crecimiento del
humanismo. En el presente trabajo se presenta una valoración sobre la
importancia del desarrollo de los valores morales en la escuela primaria.
Palabras claves: desarrollo sociomoral, valores morales, escolares, Educación
Primaria, normas morales, sentimientos, cualidades.
SUMARY
The process of the development sociomoral in the scholars of the Primary
Education has extraordinary importance, starting from recognizing that this
teaching level constitutes a vulnerable sector before the influences of the
external and internal agents, in the formative process of the personality. It is
in these ages where it is present the biggest quantity in periods sensitive
critics of their development. The moral values occupy an essential place in the
formation of each scholar's personality because they regulate and they guide the
attitude and the behavior of the individuals toward the reafirmación of the
moral progress and the growth of the humanism. Presently work is presented a
valuation about the importance of the development of the moral values in the
primary school.
Key words: sociomoral development, moral values, school, Primary Education,
moral norms, feelings, qualities.
DESARROLLO
Como componente básico en la formación de los niños, adolescentes y jóvenes, el
desarrollo sociomoral abarca la formación de las cualidades y los modos de
actuación del hombre en correspondencia con los principios éticos de la
sociedad.
La formación de cualidades y valores morales no se incluye solo en un horario,
ni en un programa de estudio, es imprescindible el trabajo sistemático de todos
los factores para lograrlo.
El desarrollo sociomoral es considerado como el proceso que permite formar y
fomentar un conjunto de principios y normas éticas acordes con la sociedad.
Tiene en cuenta los valores morales que permiten tomar conciencia de lo que es
positivo y a cuánto grado se alcanza en la conducta de los sujetos. Es aquel que
perfecciona la personalidad a partir de las reflexiones que alcanza, que es
capaz de transformar y demostrar en su conducta. (Arranz, F, 2007).
Este se logra mediante un trabajo sistemático y constante, está fundamentado en
la práctica histórico social, relacionada intimamente con la ideología y en
consonancia con los intereses de la clase obrera.
La educación primaria posibilita la adquisición y desarrollo de las
potencialidades de los escolares en diferentes áreas, coincide con la etapa
donde se conforman las formaciones psicológicas de gran importancia para el
adecuado funcionamiento de la personalidad. En este sentido juega un papel
importante el desarrollo de los valores morales desde los primeros grados.
La psicología materialista dialéctica considera el desarrollo moral como la
apropiación por el niño de las normas morales, su generalización y posterior
interiorización, lo que da lugar a la formación y desarrollo a través de las
diferentes etapas, de cualidades morales estables. (Colectivo de autores
cubanos, 1982, 52).
El proceso de asimilación de las normas morales exige que ellas estén presentes
en las diferentes actividades en que participa el niño en la familia, en la
escuela y en las organizaciones sociales. Este proceso es activo por su esencia
y tiene lugar en las actividades sociales y comunicativas que realizan los
escolares, en las relaciones con los adultos y con otros niños en el desarrollo
de cada actividad.
“Los sentimientos y las normas morales se interiorizan cuando están ligados a la
vida y a la actividad del niño, cuando son condiciones indispensables para su
existencia, cuando adquieren sentido para su vida, lo cual se logra con la
inclusión del niño en el colectivo, en donde ocupa una determinada posición
social” (Boshovic, 1982, 52).
En esta concepción, la autora aborda el papel de la actividad para el desarrollo
de los sentimientos y normas morales, así como la influencia del colectivo y de
la sociedad para influir de manera positiva en los escolares.
Los valores del grupo constituyen la expresión de normas y de valores de la
sociedad, son incorporados por los escolares y se convierten en elementos
reguladores de su conducta, elemento de trascendental importancia para la
educación en el colectivo. (Colectivo de autores, 1982, 53).
Las actividades que se deben realizar desde los primeros grados, teniendo en
cuenta los diferentes momentos del desarrollo de cada escolar, deben estar
acordes con sus intereses y posibilidades, de los contrario su realización no
tiene una repercusión positiva en la experiencia personal del escolar y no
contribuirá a ninguna transformación sustancial en su personalidad.
El Subsistema de la Educación Primaria Cubana, concibe dentro de su programa
educativo, el área afectiva y del desarrollo sociomoral. Los objetivos de la
misma están dirigidos a formar cualidades morales como el patriotismo, la
laboriosidad, la responsabilidad, la honestidad, honradez, modestia, cortesía y
solidaridad, a mantener correctas relaciones humanas y a ser cuidadosos con la
higiene y con el cuidado de la propiedad social.
Para la instrumentación de la formación de valores, la disciplina y la
responsabilidad ciudadana, desde la escuela primaria; en la práctica educativa,
el personal docente cuenta con la Resolución Ministerial 90/98 y con las
Orientaciones Metodológicas, con sugerencias para el desarrollo del programa que
norman los valores a desarrollar, en correspondencia con las características
psicológicas de los escolares primarios, los cuales son: la responsabilidad,
laboriosidad, honestidad, honradez, colectivismo y solidaridad, así como el amor
a la Patria, a los héroes y mártires.
El valor moral es la expresión de la significación social positiva, en
contraposición al mal, de un fenómeno (hecho, acto de conducta), en forma de
principio, norma o representación del bien, lo justo, el deber, con un carácter
valorativo y normativo a nivel de la conciencia, que regula y orienta la actitud
y la conducta de los individuos hacia la reafirmación del progreso moral, el
crecimiento del humanismo y el perfeccionamiento humano sobre la base de
principios éticos y parcialmente válidos y pertinentes. (Chacón, N, 2006).
Decir y defender la verdad constituye un factor determinante para la formación
de la personalidad. Los maestros, con su ejemplaridad e intransigencia ante lo
veraz, contribuyen a la formación de este valor moral.
José Martí expresó: “Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir
lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno,
sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado”. (Martí,
Obras C, t XIX, 375).
Es importante desarrollar el espíritu colectivista en los jóvenes y desterrar el
egoísmo y el individualismo. Sobre este valor, el Comandante en Jefe, plantea:
“Que haya un gran espíritu de confraternidad en todos los estudiantes, que se
desarrolle una mentalidad colectivista, que el egoísmo y el individualismo se
combatan sistemáticamente. Porque si la sociedad del pasado tenía que producir
un hombre egoísta, una fiera prácticamente, la sociedad nuestra tiene que
producir un hombre hermanado por todos los vínculos humanos posibles”. (Fidel,
1981, 30).
La educación formal constituye también otro aspecto importante en la formación
de valores morales. El comportamiento adecuado en cada lugar incorpora
sentimientos a la personalidad de los niños. Las manifestaciones de respeto,
cariño, afabilidad y solidaridad son formas de expresión de los sentimientos
cultivados de una buena educación.
La educación de las costumbres es un escalón a seguir para la formación de
valores morales. Presupone una gran utilidad para la sociedad y el colectivo, y
su realización se convierte en una necesidad vital para el hombre. El desarrollo
de la disciplina escolar representa el resultado de la educación de los alumnos
en el espíritu de los requerimientos escolares y sociales.
Han sido múltiples los pedagogos y psicólogos que han dedicado atención al
desarrollo de valores morales, aportando vías de análisis para su estudio
integral, entre ellos; Boshovich, hace referencia a la formación de cualidades
morales en el escolar pequeño; Rubinstein, la formación de la conducta moral,
conceptos morales, el desarrollo de actitudes, la formación del carácter;
González R, F,(1995) los sentimientos, las relaciones y los ideales morales;
González S, D, Baxter E, Chacón N, González, Otmara, entre otros.
Como vía importante para la formación de valores morales se destaca el ejemplo
personal de los docentes. Estos deben ser capaces de organizar adecuadamente el
entorno escolar donde trabajan, enseñarlos, mediante sus clases a admirar las
cualidades morales positivas, de las que ellos, ante todo, deben constituir un
ejemplo.
El desarrollo de valores morales no recae solo en la escuela; tiene alta
incidencia además, la familia, las organizaciones políticas y de masas y la
comunidad.
El desarrollo de valores morales se patentiza en manifestaciones concretas,
entre ellas; la participación en las tareas de construcción de la sociedad, en
el trabajo productivo y en las misiones internacionalistas.
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AUTORA
Lic. Francisca Arranz Aranda.
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