INTRODUCCIÓN
Todas las ciudades deben constituirse en centros pilotos de un modelo de trabajo
conjunto, planificado, coordinado y evaluado de autoridades, ciudadanos y
policías para prevenir el delito de acuerdo a sus propias realidades y
necesidades
DESARROLLO
I. Situación
Sin duda alguna que garantizar una convivencia pacífica y la Seguridad
Ciudadana, constituyen los asuntos más sensibles para el Supremo Gobierno,
Gobiernos Regionales y Gobiernos Municipales en el PERU. Su manejo requiere de
criterios de oportunidad, sistematicidad, coordinación interinstitucional y
mecanismos de seguimiento y evaluación por parte de las autoridades responsables
con el propósito de dinamizar el funcionamiento integral de los aproximadamente
1,900 Comités de Seguridad Ciudadana que existen en nuestro país a nivel
regional, provincial y distrital.
En este contexto nos preguntamos, ¿quien mejor que la Policía Nacional del Perú,
como conocedora de los modelos preventivos proactivos y reactivos contra el
delito, de las mejores prácticas para lograr una convivencia pacífica y para
optimizar la seguridad ciudadana, así como de la aplicación de técnicas y
métodos para la prevención, atención y manejo de comportamientos ciudadanos
generadores de violencia y delincuencia en los distintos escenarios de la vida
ciudadana, para asesorar y fortalecer los procesos de diseño, implementación y
evaluación de la política regional o provincial, así como de los planes,
programas, proyectos y directivas de seguridad ciudadana que deben ser
elaboradas por las autoridades civiles regionales y municipales, a las cuales
les compete liderar estos procesos, conforme lo establece la Ley Nº 27933 – Ley
del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana?.
En esa dirección, la convivencia pacífica y la Seguridad Ciudadana deben
entenderse como la condición de libertad de los ciudadanos para ejercer sus
deberes y derechos sin sentirse víctimas de riesgos ni amenazas, para poder
gozar de adecuadas condiciones de bienestar, tranquilidad y el disfrute de la
vida en sociedad con armonía, paz y tranquilidad. Algo que realmente viene
resultando muy difícil pero no imposible de alcanzar.
En la práctica, lamentablemente, no todas las autoridades competentes planifican
adecuadamente el trabajo preventivo acorde con estas importantes experiencias y
enfoques en la lucha contra la delincuencia que conoce y que diariamente lleva a
la práctica la Policía Nacional, algunas iniciativas aisladas no responden al
conjunto de un modelo de trabajo que debería ser uniforme dentro del Sistema
Nacional de Seguridad Ciudadana en todo el país, realmente no existen en la
mayoría de los casos una política regional o provincial, ni tampoco planes,
programas, proyectos ni directivas de seguridad ciudadana elaboradas por los
Comités Regionales, Provinciales o Distritales de Seguridad Ciudadana en el
marco de la política nacional diseñada por el CONASEC y seguimos dejando el
problema de la inseguridad y exigiendo su solución a nuestros hombres y mujeres
que laboran de manera abnegada, sacrificada y valerosa en la Policía Nacional
del Perú, exigiéndoles a través del justo clamor de la opinión pública mayor
represión contra el delito pero sin considerar que en su esencia, la única forma
de reducir progresivamente los índices de violencia, inseguridad, delincuencia y
de mejorar la convivencia pacífica no es únicamente con una mayor represión,
sino prioritariamente con una mejor prevención y con la participación decidida y
proactiva de la comunidad, de la Policía y de las autoridades locales.
II. Autoridades deben asumir responsabilidades
Resulta decisivo, en la actual situación de violencia delincuencial que se vive
en nuestro país, que los Presidentes de los Gobiernos Regionales y las máximas
autoridades municipales de manera personal - procurando no delegar estas
responsabilidades – se conviertan en líderes de la Seguridad Ciudadana y cumplan
con el mandato imperativo de la Ley Nº 27933 – Ley del Sistema Nacional de
Seguridad Ciudadana que los ha designado Presidentes de los Comités Regionales,
Provinciales y Distritales de sus respectivas jurisdicciones territoriales y que
a la luz de las experiencias latinoamericanas exitosas de prevención comunitaria
del delito y de la propia experiencia de nuestra Policía Nacional del Perú,
consoliden un diagnóstico compartido sobre los principales aspectos
problemáticos que afectan la seguridad ciudadana (riesgos, peligros, violencia,
delitos), identifiquen objetivos comunes, establezcan metas para cada uno de los
actores comprometidos y les asignen claramente sus responsabilidades. De
conformidad con la Ley, son integrantes de los Comités de Seguridad Ciudadana,
representantes del Poder Judicial, Ministerio Público, Defensorìa del Pueblo,
Policía Nacional, Sector Salud, Sector Educación y de la Comunidad.
No podemos cerrar los ojos ante la realidad, la delincuencia tiende a ampliarse,
cobrando más fuerza y volviéndose más compleja. Debido a esto cada vez es más
urgente y un factor fundamental para alcanzar éxitos reales de una intervención
en materia de seguridad ciudadana la necesidad de aunar esfuerzos de autoridades
locales, ciudadanos y policías, frente al flagelo de la delincuencia que se ha
convertido en una amenaza contra la población y un obstáculo para el desarrollo
socioeconómico de nuestro país. Estos esfuerzos deben surgir de la sociedad
civil y liderados por los Presidentes de los Gobiernos Regionales y Alcaldes
Provinciales y Distritales, en su rol de LIDERES DE LA SEGURIDAD CIUDADANA
materializándose a través de una Mesa de Trabajo permanente, en una estrategia
concertada que promueva una amplia participación de actores provenientes de los
órganos de control social formal del Estado así como del sector público, del
sector privado y de manera particular de la comunidad. Es fundamental promover
una gestión preventiva y proactiva para la superación de la violencia y del
delito, una visión integral del problema y un trabajo definido en el que la
articulación intersectorial es un factor necesario.
Hay que reconocer y aceptar la crítica, la respuesta que actualmente tienen las
autoridades locales frente al problema de la inseguridad es improvisada,
coyuntural e imprecisa y los Comités de Seguridad Ciudadana no resultan siendo
actualmente, una arma eficaz para la solución del principal problema de nuestra
sociedad: La Inseguridad. Como aprender a enfrentar el principal problema social
de estos tiempos?. Primeramente debemos ser lo suficientemente capaces de
reconocer nuestros propios errores y no echar la culpa a los demás, el aprender
a conseguir la excelencia de la gestión comienza en aprender primero de uno
mismo. La teoría de lo obvio nos ayuda también a resolver el problema: Imitar,
Igualar, Superar. Es la ruta mas corta a la excelencia, el igualarlo para luego
superarlo. Porque buscar una nueva ruta, un nuevo camino, porque descubrir el
agua tibia si ya hay triunfadores que van camino al éxito y la ruta está
marcada, ¿no es más fácil tomarlos a ellos como punto de partida y tratar de
igualarlos para luego mejorarlos?.
Fuera de que el conocimiento no es de quien lo crea sino de quien lo aplica, no
estamos tomando la tecnología sino la ruta para llegar a la excelencia.
Lamentablemente en nuestra sociedad el peor pecado es tener éxito, nos molesta
el éxito de los demás ¿Pero porque es pecado el éxito de los demás?, Es simple,
porque el éxito RETA, el éxito de los demás nos reta a nosotros mismos,
¿pensamos porque que él pudo y yo no?, En ese momento como somos cómodos, en vez
de tratar de igualarlo nos dedicamos simple y llanamente a criticarlo. Tenemos
como referentes experiencias internacionales exitosas en materia de Seguridad
Ciudadana por ejemplo en el vecino país de Colombia, en donde las autoridades
Municipales han logrado reducir el delito a niveles de excelencia muy
significativos y de donde ya estamos importando su modelo de OBSERVATORIO DEL
CRIMEN próximo a instalarse en Lima, Cuzco y Trujillo es un ejemplo del avance
que en este tema tiene el vecino país, en donde además de conformidad con el
Art. 315 de la Constitución Política de Colombia “El alcalde es la primera
autoridad de policía del municipio.
La policía nacional cumplirá con prontitud y diligencia las órdenes que le
imparta el alcalde por conducto del respectivo comandante….” Teniendo en cuenta
la responsabilidad conferida por la Ley Nº 27933 a los Presidentes Regionales y
Alcaldes en los temas de convivencia pacífica y Seguridad Ciudadana los Comités
Regionales, Provinciales y Distritales de Seguridad Ciudadana se constituyen en
un instrumento importante para la gestión y manejo interinstitucional de la
Seguridad Ciudadana en los Departamentos, Provincias y Distritos de todo el
país.
III. Propuesta
Cada Comité debe asumir la responsabilidad de elaborar planes específicos de
Seguridad Ciudadana para afrontar, de acuerdo con las características de los
conflictos en su jurisdicción, los factores de perturbación del orden, la paz,
la tranquilidad, la seguridad y convivencia pacifica. Debe establecerse y
mantener estrecha coordinación entre la Administración Regional o Municipal con
la Policía, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Defensorìa del Pueblo y
con todos y cada uno de los componentes del sistema de seguridad ciudadana
acreditados a nivel regional, provincial o distrital, en su condición de
instancias responsables de la convivencia, la seguridad y del mantenimiento del
orden público.
Los Comités deben supervisar la ejecución de los planes de Seguridad Ciudadana y
evaluar sus resultados con el fin de adoptar las medidas correctivas que sean
necesarias o reforzar aquellas acciones positivas según sea el caso. Por su
parte la Policía Nacional del Perú, debe asesorar permanentemente a los
Presidentes de los Comités de Seguridad Ciudadana, en las situaciones
específicas de seguridad y de alteración del orden público, para adoptar medidas
operativas que guarden estrecha correspondencia con la naturaleza y dimensión de
los hechos problemáticos, formulando recomendaciones para la preservación de los
derechos humanos y el cumplimiento de los deberes ciudadanos para lograr la
convivencia pacífica.
Con el fin de dar un adecuado manejo de los Comités Regionales, Provinciales y
Distritales de Seguridad Ciudadana y permitir el cumplimiento cabal de sus
funciones se deberían reunir de manera regular mensualmente y durante el
transcurso de la primera quincena de cada mes, con el fin de hacer seguimiento
permanente a las condiciones de seguridad y de orden público de las respectivas
jurisdicciones. Cuando las circunstancias de seguridad u orden público lo
ameriten, el Comité se debe reunir de manera extraordinaria, a solicitud de
cualquiera de sus miembros. Una forma de afianzar y reforzar el apoyo de la
Policía Nacional a los Comités de Seguridad Ciudadana, seria nombrando
Secretario Técnico de los mismos a un integrante de la Policía Nacional en
servicio activo a dedicación exclusiva.
El diagnóstico de la situación de seguridad, convivencia y orden público que
deben realizar los Comités, se materializa a través del diagnostico de la
situación de seguridad, convivencia y orden público y los planes de acción
previstos para cada realidad jurisdiccional. Este diagnóstico se debe solicitar
tanto a la Policía Nacional como al Ministerio Público y a la misma
Municipalidad Provincial o Distrital del sector. Esta misma acción se debe
realizar con respecto a las instituciones que por su función y o naturaleza,
atienden algunos problemas de violencia y convivencia, estas instituciones
también debe hacer llegar a los Comités los diagnósticos y planes de acción
respectivos. Por ejemplo la Defensorìa del Pueblo, la DEMUNA, entre otros.
Seguidamente el Comité debe convocar a una reunión en la cual participen las
entidades a las que se les solicitaron los diagnósticos, con el fin de escuchar
la exposición de los diagnósticos y planes de acción previstos por cada entidad
y discutir como se pueden abordar los distintos problemas de manera conjunta y
coordinada. Con la información recogida, la Secretaria Técnica del Comité debe
elaborar un sólo documento de diagnóstico de la situación de seguridad,
convivencia y orden público, el cual debe ser presentado, discutido y
convalidado en la siguiente reunión del Comité de Seguridad Ciudadana.
Las reuniones regulares, el análisis de la información y la discusión
interinstitucional e intersectorial de los problemas, permite consolidar el
trabajo interinstitucional y mejorar los dispositivos de seguridad y vigilancia
que se vienen empleado y las intervenciones policiales y municipales que se
realizan por parte de la Policía Nacional y del gobierno local en todo lo
relacionado con la seguridad y la convivencia ciudadana en la jurisdicción, lo
que asegura la preservación de la tranquilidad y la generación de condiciones de
convivencia armónica entre los ciudadanos. En este sentido, los Comités de
Seguridad Ciudadana se constituyen, principalmente, en instancias de prevención
y no de reacción. Recordemos que a los gobiernos locales les corresponde la
regulación del tránsito y el control del funcionamiento de mercados, comercio
ambulatorio, centros nocturnos, discotecas, lugares de expendio de licor,
billares, lugares de recreación, prostíbulos, uso adecuado de los espacios
públicos, entre otros.
Así mismo, como espacios de encuentro para la discusión y la toma de decisiones,
los Comités de Seguridad Ciudadana promueven y consolidan relaciones de
confianza, trabajo en equipo y delimitación de las funciones de cada una de las
entidades que lo conforman, condiciones éstas que son fundamentales para obtener
buenos resultados a la hora de enfrentar los problemas que afectan la
convivencia, la Seguridad Ciudadana y el orden público. De igual manera,
permiten optimizar la utilización de los recursos humanos, técnicos y
financieros con que se cuentan para hacer frente a estas problemáticas.
CONCLUSIÓN
De manera general los Gobiernos Regionales y Municipales, en coordinación con
las autoridades que integran los Comités de Seguridad Ciudadana, son los
responsables de planear y ejecutar acciones que busquen garantizar la
convivencia, la seguridad y mantener el orden público en sus respectivas
jurisdicciones.
Es de esta manera ASUMIENDO EL LIDERAZGO DE LA CIUDAD CIUDADANA, es que
las autoridades locales pueden dar un tratamiento integral a los problemas de
violencia y delincuencia y pueden contribuir a devolver al Estado el papel de
garante de los derechos y deberes colectivos. Asimismo, pueden restablecer el
balance entre las actuaciones de la autoridad y el comportamiento de los
ciudadanos y entre las acciones de prevención y de regulación y el control sobre
las actividades delictivas y los comportamientos que lesionan el bienestar de la
comunidad, logrando recuperar en niveles significativos el orden, la
tranquilidad, la paz y la seguridad pública.
Mientras no lo hagan hablar de Seguridad Ciudadana en Gobiernos Regionales y
Locales, solo será un saludo a la falta de responsabilidad y prueba del poco
apoyo que se le brinda a la Policía Nacional para el cumplimiento de su misión
constitucional.
AUTOR
Por: Enrique Hugo Muller Solòn (*)
brayan1998_20_12@hotmail.com
(*) Abogado - Penalista – Criminólogo - Investigador y Experto en Seguridad
Ciudadana – Coronel de la Policía Nacional del Perú en situación policial de
Retiro (2007) – Creador del Primer Proyecto Piloto de Policía Comunitaria en el
Perú (2003-2005) – Creador de las Escuelas de Seguridad Ciudadana en el Perú -
Docente Universitario. Trujillo, Setiembre del 2007 – PERU.