Ilustrados comunidad mundial educativa
Inicio | Escribenos
User: Pass: Recordar ó (Registrate!)

| !Publicar Articulo¡

El proceso de orientación educativa personalizada en la universalización

Resumen: El estudiante universitario es considerado un adulto de acuerdo a cualquier periodización del desarrollo, por lo cual, se ha concebido hasta fecha muy reciente, que podía y debía transitar por la educación superior con total autodeterminación...
7,698 visitas
Rating: 0
Tell a Friend
Autor: Yordanis Alvares Rivera y Yusleivy Valdés Quiñones

INTRODUCCIÓN
El estudiante universitario es considerado un adulto de acuerdo a cualquier periodización del desarrollo, por lo cual, se ha concebido hasta fecha muy reciente, que podía y debía transitar por la educación superior con total autodeterminación, independencia y autonomía. Así, no estaba previsto para él, recibir el apoyo de las diversas variantes de ayuda pedagógica, educativa, psicológica, en fin, cualquiera de las ayudas que con denominaciones varias, constituyen parte inseparable del proceso docente educativo en otros niveles de enseñanza; ejecutadas por diferentes figuras: profesores guías, orientadores, psicopedágogos, tutores, entre otros.

Al producirse la universalización del conocimiento que no es más que crear facilidades sin límites para el disfrute personal y la utilización culta del tiempo libre, que fue expresado más recientemente en términos de cultura general integral, permitiendo el acceso a la universidad genero no solo un importante incremento de la matrícula, sino una gran diversidad en los estudiantes universitarios .

Los cuales ahora provienen de diversas fuentes de ingreso. Así en la actualidad podemos encontrar en las universidades, los estudiantes tradicionales frutos de un proceso selectivo y además los egresados de escuelas de formación de trabajadores sociales; antiguos trabajadores sociales del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social; cuadros de organizaciones políticas y de masas; jóvenes que se encontraban desvinculados y han pasado el Curso de Superación Integral; egresados de las escuelas de Instructores de Arte y otros trabajadores de diferentes organismos, que por intereses de los mismos, constituyen la modalidad denominada educación a distancia asistida (EDA).

Dado a estas nuevas peculiaridades de la universidad cubana actual, para garantizar el éxito, no basta ofertar a estos “nuevos” estudiantes universitarios la posibilidad de matricular y cursar sus estudios superiores en condiciones especiales que ofrezcan determinadas facilidades. Se hace necesario también aquí, al igual que en niveles de enseñanza precedentes, ofrecer algún tipo de ayuda, de apoyo, que trascienda no solo en el orden académico sino también que permita auxiliar mediante la consejería, a aquellos alumnos que presenten determinada problemática que obstaculice su desempeño académico. Es así que surge la figura del tutor pedagógico (Tutor) este con una misión muy específica: acompañar al estudiante, guiarlo, servirle de guía y consejero a través de todo su proceso formativo.

En resumen, se insiste en que los tutores de las diferentes modalidades, sean capaces de desarrollar, con todos los estudiantes universitarios, un proceso de atención personalizada, de orientación, que combata el desaliento, la deserción escolar, que constituya una herramienta eficaz para guiarlos a su paso por la Universidad, estimulando el éxito en el proceso formativo.

Por tal situación surge la necesidad de conocer sobre la Orientación Educativa,” ¿En qué consiste, cuáles son sus características? ¿Cómo realizar en la práctica ese proceso de atención personalizada?”

En este sentido mi propósito es realizar una investigación que dé respuesta a estas problemáticas. Teniendo como punto de partida, la búsqueda de información sobre la orientación educativa en sentido general.

DESARROLLO
1-¿Qué es la Orientación Educativa?
En la actualidad, si bien son amplias y numerosas las experiencias que se acumulan en el campo de la orientación, no existe una posición única entorno a este campo del quehacer científico, y se producen discrepancias en cuanto a problemas, tales como la definición del concepto de Orientación Educativa.

Calviño ha comentado sobre la orientación que: “... los pedagogos dicen que es un instrumento propio de su trabajo, los psicólogos que sólo ellos la pueden hacer...” (2000, p. 17) En realidad, en el desempeño cotidiano de ambas profesiones, se necesita de un proceso como la orientación, que permita al ser humano acercarse más al conocimiento de sí mismo, de sus fortalezas, debilidades, potencialidades, para equiparse con recursos que le faciliten enfrentar satisfactoriamente las complejidades del mundo moderno.

Se ha mencionado que “... la orientación parte de dos grandes núcleos fundamentales, los relacionados con la orientación profesional y escolar y una segunda centrada en la búsqueda de la salud mental del sujeto.” (Tyler, citado por Arias, 2003, p. 220) En la práctica, ambas direcciones se corresponden y complementan, generándose una influencia positiva en cuales quiera de ellas, siempre que se realice un adecuado proceso de orientación aún dirigido a la otra dirección. “Es un campo de aplicación que ha ido ampliando y conformando su objeto, contenido y metodología, lo que le permite una mejor integración en el quehacer humano de una forma más eficiente.” (Arias, 2003, p. 206-7)

Domínguez(1995) refiere que la mayoría de las obras de la literatura especializada apuntan esencialmente a la simple operatividad tecnológica o pragmática de la aplicación, estando ausentes las bases antropológicas y metafísicas que debían inspirar el sentido auténticamente humano de la orientación.

Ibáñez (1982 citado en Domínguez, 1995) señala que, dada las exigencias de la práctica profesional en el campo de la orientación, no existe una base antropológica ni filosófica coherente que sustente dicha práctica. Este autor define la orientación como "un proceso de ayuda al individuo, en orden a sus problemas existenciales, a la elección de profesión y de estado, a fin de que alcance su plena identificación entre sus capacidades y motivaciones con sus posibilidades, de modo que, mediante esta coherencia o ajuste, consiga su personal bienestar, el de sus congéneres y su plena integración en la sociedad en que vive. Orientar, en sentido más breve, será encauzar y conducir las posibilidades con las aspiraciones; será lograr armonizar nuestra personalidad con un proyecto adecuado de existencia; consistirá, en suma, en saber elaborar nuestro proyecto de vida de acuerdo con nuestras posibilidades...". (p. 28)

Gordillo (1984 citada en Domínguez,1995) por su parte nos propone una definición de orientación educativa, aclarando que prefiere denominar de esta forma dicha definición, prescindiendo de calificarla con el título de escolar, profesional o personal por entender que la orientación es una, aunque revista distintas modalidades según el momento y la persona, o las personas, que se hallan comprometidos con ella.

En este sentido nos dice: "Entendemos que la orientación educativa es un proceso educativo individualizado de ayuda al educando en su progresiva realización personal, lograda a través de la libre asunción de valores; y ejercido intencionalmente por los educadores, en situaciones diversas que entrañen comunicación y la posibiliten" (p. 102).

2- Características de la orientación educativa
Domínguez(1995) refiere que haciendo una generalización de las principales características de la orientación educativa, así como de las principales cuestiones que aún se debaten en este terreno, podemos llegar a las siguientes consideraciones:
· La orientación educativa constituye un proceso (educativo) que debe ejercerse desde las primeras edades y durante toda la vida del hombre, con independencia de que en determinadas etapas críticas resulte más necesaria.

· Se define como una relación de ayuda (proceso interactivo) que se establece entre el orientador y el orientado (este último puede ser un individuo particular o un grupo).
· En el proceso de orientación educativa se expresa el carácter activo del sujeto, en ambos polos de la relación. El orientador tiene, como, propósito o intención, lograr que se produzcan cambios favorables en el orientado, encaminados al desarrollo de la autodeterminación de este último. En este proceso también se operan transformaciones en el orientador. Por su parte, el orientado debe ser portador de la necesidad de ayuda; demanda sin la cual tiende a disminuir la efectividad de la orientación. Además, es el orientado quien debe llegar a determinadas reflexiones y valoraciones que le permitan por sí mismo la toma de decisiones en aquellas esferas de su vida que posean una significación psicológica para su desarrollo personal.
· El proceso de orientación educativa se ejerce sobre la personalidad en su carácter de sistema (configuración subjetiva), lo que implica tener en cuenta la unidad de lo cognitivo y lo afectivo como célula esencial que caracteriza la regulación del comportamiento humano.
· En el proceso de educación educativa, también se expresa la unidad de lo general y lo particular. Los objetivos generales de la orientación (crecimiento y maduración de la personalidad del sujeto orientado) se instrumentan de forma particular en dependencia de las características del sujeto de la orientación, las cuales resultan específicas e irrepetibles en cada caso.
· Otro aspecto a considerar en este proceso, es la unidad de lo personal y lo social, de lo interno y lo externo. El sujeto de la orientación debe interiorizar y personalizar un conjunto de concepciones, normas y valores sociales, que comienzan a operar en el plano interno (psicológico). Estos aspectos deben guardar cierta congruencia con lo esperado y aceptado a nivel social.
· La comunicación constituye la vía esencial a través de la cual se desarrolla la orientación educativa, González (1989 citado en Domínguez, 1995) refiere que por tratarse de "un proceso en extremo activo, en el cual los elementos que participan siempre lo hacen en condición de sujetos de este proceso. En el proceso de comunicación, las personas se relacionan tanto por vía verbal como no verbal, y a lo largo de este proceso, cada una de las partes implicadas en el mismo reflexiona, valora y expresa de manera activa, por uno u otro canal del proceso, sus propias conclusiones, vivencias y valorizaciones, con independencia de que se exprese o no de manera verbal en ese momento" ). p. 31

3- Modalidades de la orientación educativa
Domínguez (1995) señala que esta cuestión(…), requiere ser analizada de una forma dialéctica, lo que significa que es posible aceptar la existencia de distintas modalidades de la orientación pero partiendo conceptualmente, en todos los casos, de la integridad de la personalidad del sujeto a orientar. Aunque no existe un consenso único en relación al contenido de las diferentes modalidades de la orientación educativa, se proponen en la literatura especializada las siguientes:

Orientación personal: para unos constituye la modalidad más amplia, ya que se propone el crecimiento y maduración de la personalidad del orientado y de su capacidad para regular de forma consciente y efectiva su comportamiento en diferentes ámbitos (personal, familiar, profesional y comunitario).

Sin embargo, también se define como "área que ofrece un servicio de atención generalmente de corte psicológico o clínico cuyo objetivo es auxiliar, mediante la consejería, al alumno que presenta determinada problemática que obstaculiza su desempeño académico, su adaptación al ambiente escolar o su elección vocacional" (Cuaderno 18, Orientación Educativa( 1993) p. 24.

Orientación escolar: se refiere al proceso de conducción, asesoramiento y tutela del alumno, en la institución escolar, con vistas a lograr su adaptación a las exigencias que ésta presenta, y a que alcance niveles de aprovechamiento académico en función de sus capacidades.

También permite preparar al estudiante para su elección profesional o tránsito a otro nivel de estudios, acorde a sus intereses y aptitudes.

Aquí también podría incluirse la llamada orientación psicopedagógica como "conjunto de alternativas que un orientador ofrece al estudiante para que mejore su aprovechamiento académico. Alternativas como la impartición de cursos de técnicas de estudio, hábitos de estudio, cursos de lectura dinámica, de la preparación de exámenes, etc." (Cuaderno 18, Orientación Educativa, p. 24).

Orientación profesional: apunta al proceso de ayuda al individuo para elegir y prepararse para una profesión o tipo de trabajo específico. En este sentido, resulta importante tratar de establecer una congruencia entre los intereses del sujeto y el mercado de las profesiones, cuestión que en la actualidad se presenta como uno de los principales problemas de esta esfera.

4- Algunos antecedentes de la orientación educativa

Si se analiza la historia de la humanidad, encontraremos que la orientación se ha presentado como una respuesta o una forma de aliviar situaciones problemáticas, contradicciones, que han surgido y obligado al hombre a un proceso incesante y sistemático de búsqueda de soluciones. La orientación como actividad formal y científicamente fundamentada comienza a instituirse a nivel mundial dentro del proceso educativo del siglo XX.
Domínguez (1995) refiere que esto fue el resultado de un doble condicionamiento:

1. Aparecen en la práctica social, un conjunto de necesidades asociadas a la preparación profesional del hombre, por los crecientes avances tecnológicos y científicos, que trajeron como consecuencia la proliferación de puestos de trabajo de creciente complejidad para su desempeño.
2. Por otra parte, comienzan a cobrar auge los paradigmas educativos del pensamiento moderno y liberal, que apuntaban en esencia a las potencialidades del hombre, como ser activo y transformador de la realidad y de sí mismo, como ser capaz de convertirse en el principal artífice de su propio destino.


Desde el siglo XVII, J. A. Comenio abogó a favor de la necesidad de educar al ser humano, de brindarle enseñanza, instrucción, cultura. Sin embargo, el proceso de escolarización masiva de la población infantil reveló la problemática (que persiste aún en la actualidad) de que no todos los educandos son capaces de resolver de manera homogénea las tareas y exigencias del proceso de enseñanza.

En este ejemplo, estrechamente vinculado con la problemática que nos ocupa, constituyó punto de partida para que aflorara la orientación escolar, materializada en la “creación de programas encaminados a conocer mejor las características y potencialidades de los alumnos, encontrar las soluciones mediante orientaciones a los maestros, familiares y al propio niño, entre otras tareas.” (Arias, 2003, p. 210) Sin embargo, en las ciencias pedagógica y psicológica aún queda mucho camino por recorrer en este sentido, por lo que la orientación continúa siendo “una actividad necesaria para complementar, en un plano más individual, los resultados de la labor educativa que realizan los maestros y padres.” (Arias, 2003, p 211)

Los primeros enfoques consideraban a la orientación como un hecho puntual de enfocado en la orientación Profesional, sin embargo, bien pronto quedó demostrado que ésta debía estar antecedida por la orientación escolar. De manera tal, la orientación, de conjunto con la escuela, debe lograr del sujeto una “adecuada valoración de sus características y posibilidades de desempeñarse, en la actividad productiva y profesional, y por lo tanto, lograr una adecuada toma de decisión del escolar.” (Arias, 2003, p 212)

Roger (citado por Arias, 2003, p 212-13) insistió precisamente en la necesidad de no confundir ambos tipos de orientación. En este sentido afirmó: “... la orientación escolar conduce indirecta y paulatinamente a la orientación profesional, por la elección de las disciplinas estudiadas o las técnicas practicadas; por el hecho de elegir, para uno el desarrollo manual, para otro el desarrollo intelectual o artístico, para este los estudios literarios, para aquel los científicos.” (1948)

Al detenernos en los antecedentes de la orientación educativa, como parte de este proceso de análisis de la pertinencia del uso de la orientación en las condiciones actuales de la enseñanza universitaria en Cuba, podemos percatarnos de que se ha creado una de esas situaciones problemáticas en las que el progreso, por decirlo de alguna manera, le está “imponiendo” a un grupo de individuos, las exigencias de un proceso de enseñanza-aprendizaje a nivel universitario, sin que medie, en todos los casos, una formación, una preparación para afrontarlo exitosamente. Y es que dichos individuos no han llegado a la Universidad, como parte de un proceso continuo de formación en los niveles de enseñanza precedentes.

Situaciones análogas de la historia, como se aprecia en estas páginas, constituyeron puntos de partida, antecedentes, en el surgimiento de la orientación educativa; lo que nos llama la atención en el sentido de que estamos viviendo un momento de precisión y apoyo a este importante esfuerzo de masificación de la cultura, de universalización de la Educación Superior, momento donde puede, y de hecho está ocurriendo así, estarse necesitando del concurso de este proceso, para contribuir a equiparar los aciertos y desaciertos del proceso de construcción de la cultura en los marcos de la Universidad.

5- Relación de la orientación con otros procesos afines:
En la actualidad se va haciendo más evidente la nueva concepción del proceso educativo en el que la formación de la personalidad de los educandos constituye el objetivo fundamental, por lo que la orientación representa un papel importante en la educación.

Ibarra, l. M refiere que la orientación y la educación están íntimamente relacionadas La orientación y la educación están íntimamente relacionadas. La primera proporciona al sujeto un sistema de reflexión que lo capacita para analizar información sobre las opciones que tiene y que conduce a la auto-orientación. En esta línea se inscribe Kelly, G. (1986) que expresa que “...la orientación puede definirse como la fase del proceso educativo que consiste en el cálculo de las capacidades, intereses y necesidades del individuo para aconsejarle acerca de sus problemas asistirle en la formulación de planes para aprovechar al máximo sus facultades y ayudarles a tomar las decisiones que sirvan para promover su bienestar en la escuela, en la vida...”

La autora refiere que no hay límites precisos entre educación, orientación y terapia, pueden intercambiarse sin violentar el tipo de relación necesaria para una situación de ayuda que en Rogers, C (1989) el objetivo generalizable a todos es el desarrollo personal o en Tyler, L. (1969) que afirma que la función de la orientación es intervenir en las crisis en tal forma, que se produzca una elección adecuada por un proceso de aprendizaje en el orientador. Para otros como Wille, R. (1982) “...la orientación en la educación elemental no puede ser considerada como innovación porque es sinónimo de enseñanza “o aquellos que” mantiene que toda orientación es educación, y toda educación es orientación Weimberg, C (1989) ”El entender la orientación es educación, la enseñanza y la educación como sinónimos sería perder el objetivo específico de cada proceso, aunque se considere que la orientación y la enseñanza deban ser inseparables y la educación sea una parte integrante de la educación.

Constituye un punto de vista interesante el que nos presenta Strang, R. (1989) al aseverar que “la orientación es uno de los tres pilares de la educación”. El estudio del niño, su orientación y su historial, los tres, están relacionados entre sí; pero cada uno tiene sus rasgos distintivos. El estudio del niño es esencial para que podamos descubrir a “qué clase de niño” tenemos que enseñar e historial proporciona la amplia variedad de experiencias que cada niño necesita. La orientación ayuda al niño a escoger las experiencias apropiadas a sus necesidades particulares y a tener éxito con ellas”.

La autora refiere que en su concepción la orientación concierne al desarrollo, de todos los niños y adolescentes de porqué la consideramos como un proceso continúo, positivo, constructivo y dinámico por lo que el profesional encargado de la orientación no solo interviene en los momentos de crisis de los alumnos como la inadaptación a la escuela, reacciones emocionales violentas, bajo rendimiento escolar entre otros, sino que su acercamiento a los niños y adolescentes es para proporcionarles los medios que le permitan descubrir sus propias potencialidades y como desarrollarlas. Incluso antes de ingresar en la escuela ya sea en las instituciones educativas para niños de edad preescolar o a través de programas de atención a la familia de niños que no asisten a estas a estas instituciones por vías no formales de manera tal que la orientación se inicie desde edades muy tempranas en el desarrollo lo que redundaría en la efectividad del proceso.

La educación se considera una función de la sociedad, “... como el proceso social por excelencia de que se vale la sociedad para la formación de las personalidades de sus miembros.” (Rodríguez, 2004, p. 6) Se encuentra estrechamente relacionada con la orientación, tal y como ha expresado el eminente orientador cubano Gustavo Torroella: “Así como la didáctica de las matemáticas y la geografía tratan de la enseñanza de estas materias para aprender mejor dichas disciplinas, así también la enseñanza o didáctica de la vida humana tendría por objetivo que la gente aprendiera a vivir mejor, más eficiente y satisfactoriamente. (...) Consideramos a la educación y orientación como la preparación para la vida (Que era como definía Martí a la educación).” (2001, p. 7) El mismo autor ha comentado que los grandes educadores cubanos han propugnado siempre una orientación realista, cientificista, basada en el aprecio y respeto de los hechos.

Puede apreciarse que el objeto de estudio de la orientación psicológica es bien complejo, de hecho, no existe aun una concepción teórica y metodológica integral acerca de la misma en la Psicología. Muchos son los tipos de orientación que se han descrito por los estudiosos del tema, lo que supone asimismo, gran variedad de estrategias, métodos, modelos y procedimientos a ser empleados para realizar cualquiera de las variantes que se elija: en su sentido más amplio, la social, colectiva o en su sentido estrecho, la más personal.

Por la diversidad de matrícula existente hoy en la Universidad, dada por la variedad de fuentes de ingreso del estudiantado, los diferentes rangos de edades, las particularidades de los diversos procesos formativos previos, entre otras variables que se suman a las usuales diferencias personológicas, consideramos que este proceso de orientación psicológica que se demanda, debe enmarcarse en un sentido más personal, dirigida a la solución de aspectos específicos y concretos del desarrollo humano, o sea, una ayuda de sujeto a sujeto, como diría el profesor Calviño. En estos casos, a diferencia de la orientación en su sentido amplio, social y colectivo, la acción del orientador: profesor guía o tutor, estaría centrada de manera más directa en la relación y comunicación con el sujeto orientado, lo que no quiere decir que se pierdan de vista o desaprovechen las influencias que emanan de la pertenencia a los diferentes grupos: formales e informales.

6- Algunas cuestiones de interés en la práctica de la orientación educativa.

Varios son los aspectos a considerar para realizar este complejo proceso, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una actuación dirigida a otro u otros seres humanos a los que se les brinda información, generalmente sobre sí mismos y su entorno, en aras de mejorar su inserción social y su satisfacción personal.

Domínguez (1995) propone como tareas esenciales del proceso de orientación: el diagnóstico, el pronóstico y el asesoramiento y la tutela.

Diagnóstico: Esta tarea se encamina al conocimiento por parte del orientador del sujeto orientado, pero también debe promover el autoconocimiento por parte de este último, la determinación de la problemática que le afecta y de las opciones posibles, así como de los recursos con que cuenta para alcanzarlas.

Pronóstico: Se refiere al análisis de las distintas posibilidades del sujeto, de las diferentes decisiones que puede adoptar tratando de prever sus posibles consecuencias y esfuerzos que requerirán.

Asesoramiento y tutela: Esta tarea es considerada como el aspecto operativo de la orientación, en la medida en que se dirige a la elaboración de un plan de acción (que incluye el establecimiento de metas a corto, mediano y largo plazo y de las estrategias correspondientes para alcanzarlas), en función de lo que el sujeto puede y desea realizar.

En cuanto a los elementos personales de la orientación, es necesario, en primer lugar, hacer referencia a las condiciones requeridas para el orientador y para el sujeto orientado.

El orientador debe poseer un conocimiento profundo del sujeto a orientar (lo cual puede lograr apoyándose en técnicas tales como la entrevista, la observación, pruebas psicológicas, etc.). Para lograr este conocimiento, resulta esencial la actitud de apertura del orientador frente al orientado. Aunque el orientador posee determinadas creencias y opiniones personales, no debe imponerlas al alumno y en ello consiste la aceptación, como cualidad del orientador. Sus puntos de vista puede ofrecerlos después de escuchar los del orientado y dejando a este siempre la posibilidad de decidir con autonomía.

El educador debe desarrollar lo que Carl Rogers (1978) denominó "comprensión empática"; es decir, tratar de ponerse en el lugar del otro y captar el sentido personal, subjetivo, de determinados contenidos expresados por el orientado de manera explícita o implícita.

Otra característica necesaria en el orientador, es la autenticidad, que paulatinamente despierta en el orientado el deseo de comportarse de igual forma.

"El orientador debe tener una concepción del desarrollo de la personalidad y de cómo la orientación puede contribuir eficazmente a la puesta en marcha de este proceso. Así actuará conscientemente, dando un significado a su actividad y empleando las técnicas que mejor se adapten a su modo de concebir la orientación dentro de una teoría más amplia de la personalidad. Saber qué quiere (objetivo que persigue), por qué (finalidad que motiva su acción) y para qué (meta a la que tiende)" (Gordillo Álvarez-Valdés, 1984, p. 223).

En cuanto a las condiciones por parte del orientado, debe estar presente, en primer lugar, la demanda, el deseo consciente de integrarse al proceso orientador, cuestión que aparece con más fuerza en etapas críticas del desarrollo o de conflictos personales.

Domínguez (1995) enfatiza en una idea que se ha esbozado anteriormente: “La relación de ayuda que se establece en el proceso de orientación, implica la participación de sus dos polos (el orientador y el orientado)” y enfatiza en el polo del orientado, en el que deben estar presentes, como parte de sus condiciones, “... en primer lugar, la demanda, el deseo consciente de integrarse al proceso orientador, cuestión que aparece con más fuerza en etapas críticas del desarrollo o de conflictos personales.”

Refiriéndose a la relación entre orientador y orientado, la autora ha subrayado la necesidad de que se cumplan las siguientes condiciones fundamentales:

- Aceptación mutua: el orientado debe aceptar y respetar al orientador en su condición de educador, y a su vez, este último admitir la necesidad de una relación personal (no formal) para llevar a cabo el proceso de orientación educativa.
- Empatía: una relación afectiva positiva, de cooperación y diálogo permanente. Como señala también Calviño (1994), se trata de un compromiso a la interdependencia en la autonomía, ya que sin interdependencia no hay relación, pero en esta relación lo que se produce es un intercambio de independencia.
- Establecimiento de determinados límites en la relación de ayuda: implica dejar sentado desde el inicio que, aunque tanto el orientador como el orientado cuentan con determinados recursos personológicos, el primero posee además otros recursos de carácter técnico.
- También deben de quedar establecidas las responsabilidades: el orientador tiene la obligación de ofrecer ayuda, aceptar al orientado y guardar el secreto profesional, mientras el orientado debe acudir a la relación de ayuda de forma consciente y voluntaria, auténtica y honesta.


Otro aspecto referido a los límites se dirige a las cuestiones organizativas en cuanto al número de sesiones, duración de las mismas, necesidad de puntualidad y sistematicidad en los encuentros, etc.

Estas consideraciones en torno a las condiciones del orientador, el orientado y la relación que debe establecerse entre estos, parten de una concepción esencialmente humanista de este proceso. Otras concepciones destacan en un primer plano la importancia de la metodología a emplear o la superioridad del orientador (por su mayor experiencia y preparación técnica) frente al sujeto de la orientación.

Domínguez (1995) señala que los distintos estilos de orientación, dependen de la actitud consciente que asume el orientador en este proceso. Estos estilos se clasifican como: de tipo directivo o prescriptivo, de tipo no directivo o consultativo y de tipo mixto.

El tipo directivo se refiere a situaciones en las que el consejo dado por el orientador, comporta cierto grado de necesidad y de obligada aceptación por parte del orientado.

El tipo no directivo se presenta cuando predomina la libre decisión personal del orientado y el total respeto a sus motivaciones con independencia del consejo ofrecido.

El tipo mixto aparece cuando se le brindan al sujeto varias alternativas de elección y el debe escoger libremente aquellas que considere más favorables para sí, en función del entorno social en que se desarrolla.

En este sentido se ha pronunciado Calviño: “... ayudar no es sinónimo de ‘dame-toma’, porque el que ‘pide’, no logrará nada si no lo ‘toma’, entiéndase, si no lo hace por sí mismo, si no sale a buscarlo. El concepto de ayuda es asociado aquí a la idea de ‘facilitar’. El sujeto {actor principal} de la orientación es siempre el demandante; ayudarlo significa facilitar una ‘puesta en escena’...” (2000, p. 17) Arias también coincide en que se trata de un “proceso que es dinámico y activo por naturaleza“ (2003, p. 222)

Sin embargo, se hace necesario en este punto aclarar que el orientador deberá mantenerse atento a una distinción: El hecho de que el orientado se constituya en protagonista, sujeto activo, demandante, “buscador de ayuda” en la relación, no significa un papel pasivo del orientador, ni falta de compromiso, ni ausencia de responsabilidad.

Algunas recomendaciones a profesionales que conducen el proceso de orientación:
Otro aspecto en vías de estructuración es el de las estrategias de trabajo de la orientación. Encontramos que Gener (citada por Arias, 2003) ofrece un grupo de recomendaciones al respecto que resultan de gran utilidad para los orientadores y le dan una posible respuesta a otras cuestiones polémicas presentadas aquí.

- Promover el papel activo del orientado, dentro y fuera del proceso.
- Intentar comprender todo lo que comunica el orientado (verbal y no verbal) y mostrar la comprensión de la comunicación.
- Tener en cuenta cómo influyen los factores culturales, sociales y familiares en el orientado.
- Crear un clima de seguridad, no amenazante, durante la orientación. Que no propicie actitudes defensivas en el individuo y que posibilite que este mantenga una percepción positiva de la orientación.
- El orientador solo será un propiciador, pues es el orientado, el encargado de hacer sus elecciones o tomar sus decisiones.
- Fomentar la confianza en la responsabilidad del orientado con sus actos y con su vida.

Los instrumentos diagnósticos
En la labor de orientación, la entrevista se ha descrito como el método esencial a emplear. Autores como Gener (citada por Arias, 2003, p. 222) ha denominado incluso “fase de entrevistas iniciales” al momento inicial del proceso de orientación, señalando que éstas pueden ser de varios tipos: exploratorias, de diagnóstico, de evaluación, de ubicación hipotética, entre otros, pero en todos los casos tienen el propósito de provocar el primer acercamiento orientador-individuo.

Otra de las herramientas básicas que se debe dominar es la observación en su sentido más completo, pues pueden ser fuentes de informaciones esenciales para el orientador, igualmente las manifestaciones verbales como las no verbales del orientado. La variedad de estas últimas puede ilustrarse mediante la clasificación ofrecida por Gelso y Fritz (citados por Arias, 2003), quienes mencionan las conductas no verbales paralinguísticas, expresión facial, kinesia, conducta visual y el tacto.

Se describen otros instrumentos de gran utilidad especialmente para este proceso de diagnóstico y evaluación: tests psicológicos, técnicas no estandarizadas, entre otras fuentes de información.

BIBLIOGRAFÍA
1. _______ (1999) Educación, desarrollo, evaluación y diagnóstico desde el enfoque histórico-cultural. Versión en soporte magnético. Facultad de Psicología. Universidad de La Habana.
2. Ibarra, L. M. Una mirada a la Orientación desde el enfoque histórico –cultural. Material en soporte magnético . Facultad de Psicología. Universidad de la Habana. Cuba.
3. Álvarez C. Diagnóstico y Diversidad. Conferencia. Versión en soporte magnético. Departamento de Formación Pedagógica General. Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río.
4. Arias G. (2003) La orientación psicológica. En “Psicología. Selección de textos” Compiladora Castellanos R. Editorial Félix Varela. La Habana.
5. Calviño M. (2000) Orientación psicológica. Esquema referencial de alternativa múltiple. Editorial Científico Técnica. La Habana.
6. Coll C, Palacios J y Marchesi A. (1996) Psicología de la Educación: Aproximación a los objetivos y contenidos de la Psicología de la Educación. En “Desarrollo psicológico y Educación II. Psicología de la Educación” Alianza Editorial. Tomo II. APS 31. Madrid. España. (P 15-30)
7. Domínguez, L. (1995). Orientación Educativa y Profesional. Material en soporte magnético. Facultad de Psicología. Universidad de La Habana. Cuba.
8. García F J. Orientación Educativa. http://www.brujulaeducativa.com/
9. García F J: Orientación Educativa. http://www.brujulaeducativa.com/
10. González O. (1996) El enfoque personalista en la Psicología y su influencia en la pedagogía no directiva. En “Tendencias pedagógicas contemporáneas” de Canfux V, Castellanos A V, Corral R, et. al. Universidad de La Habana. Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior (CEPES) Corporación Universitaria de Ibagué, Colombia. Fondo Editorial.
11. Horta N M, Marcet M y Montalván J Y. La educación semi-presencial. El ejemplo de Cuba. http://www.monografias.com/cgi-bin/jump.cgi?ID=90805
12. Ministerio de Educación y Ciencia. Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa Madrid: Orientación Educativa. http://www.pntic.mec.es/recursos2/orientacion/index.html
13. Nuevos componentes del enfoque integral para la labor educativa y político-ideológica en la Universidad. Documento del MES. Curso 2003-2004.
14. Rodríguez L. (2004) La comunicación educativa (Consideraciones para su estudio por el maestro) Primera versión en soporte magnético. Departamento de Formación Pedagógica General. Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río.
15. Rodríguez W C. (1991) Trasfondo y desarrollo histórico de la consejería. En “Hacia una práctica reflexiva de la consejería psicológica en Puerto Rico” Publicaciones Puertorriqueñas.
16. Torroella G. (2001) Aprender a vivir. Editorial Pueblo y Educación.

AUTOR
Dr. Yordanis Alvares Rivera
Residente de Medicina General Integral y Ginecología y Obstetricia .Profesor Asistente.
Yusleivy Valdés Quiñones
Facultad de Ciencias Médicas Dr. Ernesto Che Guevara de la Serna Policlinico Univercitario Pedro Borras Astorga Pinar del Rio
2008

Articulos relacionados:
¿Disertación, Tesis o Artículo Científico?
Resumen:
El presente trabajo se focaliza en presentar una síntesis metodológica para auxiliar a los alumnos de licenciatura, en las áreas de administración y negocios, con el fin ...
Uso de los medios de enseñanza
Resumen:
El presente trabajo tiene la finalidad de recalcar la importancia que tiene el estudio y la aplicación de los conceptos de dinámica de grupo y técnicas participativas den...
Bosquejo de la Educación Especial en Cuba
Resumen:
Antes del truinfo de la Revolución, la Educación Especial en Cuba era prácticamente inexistente. Existían aproximadamente 14 instituciones para darle atención a 134 niños...
Tan cerca y tan distante Apuntes para una historia de la educación a distancia en la Argentina
Resumen:
La educación a distancia no es el moderno producto de la aplicación didáctica de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. Lejos de las computadoras,...
Influencia de las actividades educativas en las familias que presentan niños con alteraciones en el aprendizaje en el consultorio del médico de la familia dormitorio # 2. Las Tunas
Resumen:
La familia es el vínculo entre las generaciones que garantizan la continuidad de una cultura y un elemento importantísimo en todo cambio cultural. En la gran mayoría de l...
Copyright © 2011 ilustrados.com, Monografias, tesis, bibliografias, educacion. Tofos los temas y publicaciones son propiedad de sus respectivos autores ©