RESUMEN
Se ofrecen en el presente estudio una serie de consideraciones y valoraciones
acerca del trabajo que se realiza por la escuela con las familias, esto es una
dirección del Sistema Nacional de Educación. Desde la educación Preescolar al
igual que a través de las demás se tienen que desarrollar acciones en función de
la capacitación de las familias en diversos temas.
La expresión oral de los niños y niñas en edad preescolar es uno de las
direcciones a las que están dirigidos los esfuerzos de los docentes, y
relacionado con el programa Educa a tu Hijo. Además, se exponen las
especificidades en cuanto a la caracterización necesaria de los niños de 3 o 4
años, y las particularidades desde la vía no institucional como lo es el
programa que se aborda.
Todas estas consideraciones permiten un punto de partida para la elaboración e
instrumentación de una serie de propuestas necesarias en esta cuestión.
INTRODUCCIÓN
Se está viviendo la mayor revolución educacional que ha tenido lugar en nuestro
país, lo que posibilita la atención de los diferentes grupos poblacionales desde
la más temprana edad y para ello se ponen en práctica diversos programas que
aseguran la atención a la diversidad y propician su integración social.
Esta tendencia dedica especial atención a las niñas y niños de la edad temprana
y Preescolar y en la actualidad se crean programas para elevar su calidad de
vida, lo que se aprecia en eventos mundiales y regionales tales como, La
Convención de los Derechos del Niño(1989), La Cumbre de la Infancia(1990), La
Cumbre Iberoamericana de Panamá (2000), así como en diferentes eventos en los
que se reconoce la necesidad de que la familia y todos los factores que inciden
sobre el niño estén lo suficientemente preparados para acometer medidas que
garanticen la atención a la infancia.
Por ello uno de los objetivos del Partido y del Estado en nuestra sociedad ha
sido el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación y en la actualidad
la educación cubana transita por un período de pleno enriquecimiento científico-
técnico realizando esfuerzos encaminados a dotar al personal que trabaja con los
niños desde las primeras edades, de los conocimientos necesarios para lograr un
crecimiento y desarrollo integral de las niñas y niños.
La atención a la primera infancia se realiza por vías institucionales como los
círculos infantiles o aulas de preescolar, así como por vías no institucionales
basados en la familia mediante el Programa Educa a tu Hijo. Este programa ofrece
cobertura al 100 % de la población infantil de 0 a 5 años, con la familia como
principal protagonistas del desarrollo y cuidado de los niños y niñas. Es un
programa social de atención educativa integral que trata diversos aspectos de la
formación en estas edades, tales como salud, nutrición desarrollo intelectual y
socio afectivo todo ello de manera intersectorial. Es además una alternativa muy
efectiva y adaptable a las necesidades de las distintas familias con situaciones
individuales.
Numerosas investigaciones demuestran el papel de la familia como base del
desarrollo del niño, específicamente la responsabilidad primaria de los padres
con sus hijos. Particularmente la Doctora María Montessori, (1977) destaca el
papel de la madre a la cual le concede una atracción y flujo magnético en la
relación con sus hijos, de esta manera hace énfasis en la infancia como otra
dimensión de la vida humana y en la significación de la niñez en la vida adulta,
reforzando el desarrollo del potencial humano, la interdependencia del hombre
con la naturaleza y la importancia de la familia.
Al abordar este tema L. S. Vigotsky ( 1984) plantea que el desarrollo
cognoscitivo del niño comienza desde el momento mismo del nacimiento, y aún
antes, dejando claro así que la característica principal del niño es la
posibilidad ilimitada de adquirir nuevas experiencias y formas de conducta
inherentes al ser humano. De igual forma evidencia que es precisamente la
comunicación con el adulto la que crea las bases del surgimiento de la capacidad
para el dominio del lenguaje e insiste en que la familia debe constituir en todo
momento un modelo lingüístico correcto a seguir por el niño o niña, de ahí la
importancia de que esté lo suficientemente preparada para enfrentar este
proceso.
Los antecedentes del programa de atención social comunitario a los niños de edad
preescolar, “Educa a tu Hijo” en nuestro país proceden de una investigación
desarrollada en los años 1983 y 1993, por el Instituto Central de Ciencias
Pedagógicas. Este proyecto se inició en zonas rurales con el propósito de
preparar a los niños para su ingreso a la escuela. La efectividad del programa
diseñado para dar atención educativa a los niños que no asistían a las escuelas
en zonas rurales, para dotar a la familia de un sistema de acciones educativas
que propicien la educación integral de sus hijos y la preparación para la
escuela demostró que la misma es un medio idóneo para educar a los niños y que
el éxito del programa depende en gran medida de la preparación de esta.
Para esto se hace necesaria una adecuada preparación que debe comprender
aspectos referentes a las transformaciones en nuestra enseñanza. Pretendemos que
los niños adquieran hábitos, habilidades, y conocimientos iguales a los que si
asisten a las instituciones; por lo que es imprescindible la correcta
preparación de la familia y que la correspondencia de esta con las exigencias
actuales.
En el territorio la existencia del problema se evidencia en la insuficiente
preparación de las familias para contribuir al desarrollo de la expresión oral
de sus hijos, lo cual se demostró en los resultados de las entrevistas,
encuestas a las familias, promotoras, metodólogas, miembros del grupo
coordinador de base y municipal que intervienen en el desarrollo del Programa
“Educa a tu Hijo”, así como en las visitas de EMC realizadas, constatándose los
siguientes resultados.
- Las familias no constituyen un patrón lingüístico positivo a imitar por los
niños y niñas de dos a cuatro años.
- Las familias no poseen la preparación para desarrollar la expresión oral de
los niños de dos a cuatro años.
- No se le da tratamiento a la expresión oral a través de la actividad Conjunta
y otras actividades desarrolladas en el hogar.
- En las preparaciones dadas a las familias por parte de las promotoras y
miembros del grupo coordinador de base y Municipal se potencian otros temas, no
así la expresión oral.
A tenor de lo anterior, la presente investigación asume como Problema Científico
¿Cómo favorecer la preparación de la familia para el trabajo con la expresión
oral de las niñas y niños de tres a cuatro años que asisten al Programa “Educa a
Tu Hijo, en la zona socialmente compleja “La Cuchilla.”?
Para dar respuesta al problema, se precisó como Objeto de la investigación el
trabajo con la expresión oral en el Programa “Educa a Tu Hijo”, formulándose
como Objetivo de la investigación: la elaboración de un Conjunto de actividades
para favorecer la preparación de la familia en el trabajo con la expresión oral
de los niños y niñas de tres a cuatro años que asisten al Programa “Educa a Tu
Hijo” en la zona socialmente compleja “La Cuchilla.”
En correspondencia con el problema científico y teniendo en cuenta el objeto y
el objetivo de la investigación, se precisa como Campo de acción la preparación
de la familia en el trabajo con la expresión oral en los niños y niñas de 3 a 4
años.
La novedad científica radica precisamente en la solución que se ofrece a un
problema existente en la educación preescolar, potenciando la preparación de la
familia, de los miembros del grupo coordinador de base y Municipal, de los
residentes en la zona de forma general, revirtiéndose esta preparación en los
niños y niñas.
El aporte lo constituye sin lugar a dudas el conjunto de actividades.
DESARROLLO
Papel de la familia y la comunidad en la formación integral de los niños de edad
Preescolar. Particularidades en la vía no institucional.
La familia es considerada como el grupo humano primario más importante en la
vida del hombre la institución más estable de la historia de la humanidad. El
hombre vive en familia, aquella en la que nace, y, posteriormente, la que el
mismo crea.
Es innegable que, cada hombre o mujer, al unirse como pareja, aportan a la
familia recién creada su manera de pensar, sus valores y actitudes; trasmiten
luego a sus hijos los modos de actuar con los objetos, formas de relación con
las personas, normas de comportamiento social, que reflejan mucho de lo que
ellos mismos en su temprana niñez y durante toda la vida, aprendieron e hicieron
suyos en sus respectivas familias, para así crear un ciclo que vuelve a
repetirse.
La familia es también el grupo más cercano, con el cual se identifican y
desarrollan un fuerte sentido de pertenencia, donde enfrentan y tratan de
resolver los problemas de la vida en convivencia.
Algunos científicos, varios de ellos antropólogos, afirman que las funciones que
cumple la familia, persisten y persistirán a través de todos los tiempos, pues
esta forma de organización es propia de la especie humana, le es inherente al
hombre, por su doble condición de SER individual y SER social y, de forma
natural requiere de éste, su grupo primario de origen.
Lo anteriormente afirmado nos conduce a comprender que esta es la célula
fundamental de la sociedad y grupo social donde se debe establecer una adecuada
comunicación y sus miembros se desarrollan en una vida compartida. La sociedad
determina la vida familiar y a su vez la familia condiciona en sus descendientes
importantes cualidades de la personalidad, es decir, la familia desempeña un
curioso papel de transmisión entre lo social y lo personal. Este principio
general de orientación materialista histórica y dialéctica nos abre el camino al
estudio de las regularidades psicológicas de las actividades e interrelaciones
familiares formativas.
Para entender desde nuestra concepción filosófica a este pequeño grupo humano, a
la subjetividad de sus integrantes, debemos partir del concepto de modo de vida
familiar.
Cada familia tiene un modo de vida determinado, que depende de sus condiciones
de vida, de sus actividades sociales y de las relaciones de sus miembros. Si nos
acercamos a su realidad psicológica, desde nuestras vivencias como persona,
comprendemos que la familia es un pequeño grupo humano primario, donde sus
integrantes satisfacen una serie de actividades y desarrollan complejos procesos
motivacionales y afectivos estrechamente interrelacionados.
La familia tiene una realidad objetiva plasmada en el hogar; sus miembros
intervienen en la solución de determinada situación material. Pero para cada uno
de nosotros las condiciones de vida, de la actividad económica y social de los
miembros tienen una importante repercusión subjetiva. En el modo de vida se
incluye el proceso de la representación y la regulación consciente de estas
condiciones por sus integrantes, pues sus miembros no solo se hacen una imagen
subjetiva de diversos aspectos de sus condiciones de vida; sus actividades e
interrelaciones, sino que muchas veces se proponen cambiarlas, tratan de dirigir
sus destinos hacia una determinada aspiración o ideal.
El concepto de función familiar, común en la sociología contemporánea, se
comprende como la interrelación y transformación real que se opera en la familia
a través de sus relaciones o actividades sociales, así como por efecto de las
mismas.
Es necesario subrayar que las funciones se expresan en las actividades reales de
la familia y en las relaciones concretas que se establecen entre sus miembros,
asociadas también a diversos vínculos y relaciones extrafamiliares. Pero a la
vez se vivencian en la subjetividad de sus integrantes, conformando las
representaciones y regulaciones que ya mencionamos. Las funciones constituyen un
sistema de complejos intercondicionamientos: la familia no es viable sin cierta
armonía entre ellas; una disfunción en una de ellas altera al sistema. Entre
ellas se destacan la función biosocial, función económica y cultural espiritual.
Vías de preparación de la familia y la comunidad. Particularidades en la vía
no institucional.
La vinculación de la educación del niño y la niña con el entorno es un principio
que se encuentra en la base de todo programa educativo y que deviene, elemento
central en la etapa temprana y preescolar, ya que en este período de su vida
ellos aprenden, se forman, y desarrollan mediante las experiencias que viven, y
las relaciones directas que establecen con los objetos, con las personas. Es en
contacto con su medio, con su tiempo y con su espacio que el educando en un
acercamiento a su realidad siente el deseo de comprenderla, hacerla suya,
cuidarla, amarla y, al apropiarse de ella, enriquecerse y desarrollarse.
El protagonismo de la familia y la comunidad, unido al enfoque intersectorial se
constituye en características esenciales, de cuya conjugación depende el éxito
de la educación integral de los niños y niñas de 0-6 años.
La inclusión de la familia primera escuela como uno de los pilares fundamentales
no es casual. Evidentemente, se debe al hecho de reconocer la importancia de su
influencia en la educación infantil, pues, desde muy temprano, influye en el
desarrollo social, físico, intelectual y moral de su descendencia, hecho que se
produce sobre una base emocional muy fuerte.
De lo que se trata ahora, es de lograr que la familia llegue a adquirir
conocimientos y a desarrollar determinadas habilidades que le permitan ejercer
mas acertadamente su función educativa y, en el caso que nos ocupa, participe en
la estimulación del desarrollo integral de sus hijos e hijas, en el mejor
cuidado a su salud, nutrición y educación para su vida en sociedad.
El hecho de que el modelo cubano de educación no formal, que se expresa en el
“Educa a tu Hijo”, promueva la participación conjunta de la familia, el(a)
niño(a) y el ejecutor no es casual. En ello está implícita la concepción del
desarrollo que toma como centro del proceso educativo al niño(a) y le otorga al
adulto (y muy especialmente a la familia) el papel rector.
Esto quiere decir que las actividades del Programa están dirigidas a potenciar a
la familia para asumir la responsabilidad de estructurar, orientar y conducir un
proceso educativo desarrollador, que solo es posible cuando se lograr la
participación activa del niño a partir de tener en cuenta sus necesidades e
intereses. En este sentido ambos roles se conjugan y se expresan en un quehacer
conjunto en el que familia y niño(a), al hacer, se desarrollan y en el que el
ejecutor funge como mediador.
En este contexto en que nos hemos referido al rol de la familia, queremos
destacar algunas de las formas en que participan los padres y abuelos en las
actividades del Programa:
- El abuelo, acompaña a su nieto o nieta a la actividad conjunta siempre que
resulta necesario.
- Participan en la creación de condiciones de los espacios donde se lleva a cabo
la actividad conjunta.
- Contribuyen en la divulgación de las actividades del Programa.
- Participan en las actividades culturales, deportivas y recreativas.
- Elaboran juguetes y materiales didácticos
- Realizan actividades de estimulación para sus nietos y nietas., entre otras.
Independientemente que la familia como agente activo del Programa se prepare a
través de estas actividades existen otras que son realizadas por los miembros
del Grupo Coordinador, las promotoras y ejecutoras del Programa entre las que se
destacan las siguientes:
- Preparación por relación casual
- preparación por relación dirigida
La relación casual comprende todo el conjunto de encuentros informales que se
producen entre familiares y ejecutoras del Programa “Educa a Tu Hijo” y que
generalmente se producen dentro de un proceso de comunicación donde la función
regulativa informativa prevalece. El contenido de esta relación puede ser desde
un simple saludo hasta un conversatorio por la ausencia a la actividad conjunta.
La relación dirigida contiene en si misma toda una intencionalidad educativa, un
proyecto de realización y objetivos muy específicos relacionados con el
desarrollo de la niña o niño. El proceso de comunicación a través del cual se
produce es regulativo.
La relación dirigida se produce en la vía no institucional a través de
diferentes vías.
- La Actividad Conjunta
- Entrevistas
- Visitas al hogar
Las actividades conjuntas: están especialmente diseñadas para las modalidades no
formales; como su nombre lo indica, en ellas participan los niños y niñas, sus
familias y los ejecutores que las orientan, constituyen momentos de verdadero
disfrute para los niños que las realizan y espacios que se aprovechan para la
estimulación de su desarrollo; pero su función principal es la de contribuir a
la preparación de la familia mediante la explicación, la demostración y,
fundamentalmente, con la participación directa de ésta en la actividad, lo que
la pondrá en mejores condiciones de continuar realizando las acciones educativas
en el hogar, con bases más científicas.
El contenido de la actividad conjunta, que como ya expresamos se realiza dos
veces por semana, puede ser diverso: en algunos encuentros pueden realizarse
actividades integrando varios objetivos; así, pueden vincularse objetivos para
el desarrollo del lenguaje ( narración de cuentos) con los de educación
sensorial (identificación o agrupación de colores, formas o tamaños), con los de
desarrollo de los movimientos (caminar bordeando obstáculos, correr, saltar);
otros encuentros pueden dedicarse completamente al juego de roles, que tanto
gusta al niño y que tantas posibilidades tiene para potenciar su desarrollo. En
cada sesión, siempre habrá un espacio para que los niños y niñas realicen
actividades independientes. No debemos olvidar que cada encuentro es un momento
de aprendizaje para la familia, en los que cada vez comprende con mayor
profundidad, los objetivos de cada tipo de actividad y la necesidad de su
variedad para lograr un verdadero desarrollo integral en sus hijos.
La actividad conjunta está conformada por tres momentos importantes:
1er momento: Es la fase inicial en la que se valora de conjunto el cumplimiento
de las orientaciones ofrecidas en el encuentro anterior y se orientará la
familia las actividades que se realizarán con los niños y niñas, los propósitos
que tienen, las áreas de desarrollo que se favorecerán, los procedimientos y
recursos, materiales (cómo y con qué realizarlos) entre otros.
2do momento: Es en el que se ejecuta la actividad conjunta con la participación
de los niños y familias orientados y estimulados por el personal ejecutor,
teniendo en cuenta la atención a las diferencias de edades y las que existen aún
en niños de la misma edad.
3er momento: En esta última parte mientras los niños juegan atendidos por una
persona de la comunidad, la ejecutora valora con las familias las actividades
realizadas, escucha sus comentarios y opiniones sobre lo que más llamó su
atención, qué les pareció o resultó más difícil, cómo hacerlo en el hogar y con
qué materiales. Es en este momento donde se les orientan otras actividades que
pudieran cumplimentar o enriquecer su desarrollo para realizarlas durante la
semana.
Para desarrollar una actividad conjunta con los niños y familias debemos tener
en cuenta:
El trabajo con los niños y familias las cuales deben adoptar la forma de grupos
diferenciados por edades:
- De 2 a 3 años
- De 3 a 4 años
- De 4 a 5 años
- De 5 a 6 años
También se trabaja en grupos múltiples o multiaños que están conformados por
niños de diferentes edades. En estos grupos el trabajo adquiere sus
particularidades, por ejemplo, en algunos momentos se pueden realizar las mismas
actividades pero en otras aunque se trabajen iguales contenidos y áreas, las
tareas deben ser de diferentes grados de complejidad según las características
de las distintas edades de los niños o niveles de desarrollo, además de aquellos
pequeños que necesitan una atención diferenciada, esta forma de atención grupal
favorece la satisfacción de las necesidades de los niños, de comunicarse de los
niños de estas edades, de comunicarse y a la vez propicia las interrelaciones
entre las diferentes familias convirtiéndose en un factor de preparación y de
desarrollo sociocultural.
En cuanto a las visitas al hogar y entrevistas individuales con los padres,
estas se realizan para tratar aspectos muy específicos de un niño en particular,
que pueden estar relacionados con problemas detectados en su desarrollo,
problemas de salud. También son utilizadas para tratar de atraer la
participación de los padres que no asisten a las actividades conjuntas.
Existen otras vías de trabajo con los padres que por sus características
podríamos denominar indirectas, estas son muy variadas, por ejemplo los Murales,
las Carpetas y las ludotecas familiares que tienen informaciones de interés para
los padres como:
- Citación a reuniones o actividades (trabajos voluntarios, etc.) lo que resulta
poco estimulante para ellos que generalmente van.
- La Confección de medios de enseñanza
- La participación en concursos
- Los intercambios de experiencia
- La exposición de medios que contribuyen al cumplimiento de los logros de los
niños teniendo en cuenta su edad.
Las entrevistas: esta es una vía donde generalmente se conversa con el padre
previéndose dificultades en el desarrollo de los hijos o cuando hay problemas de
ausencias reiteradas a la actividad conjunta y no se conoce el motivo, así como
también por problemas de enfermedad. Se debe sensibilizar a los padres para que
intervengan en la solución de los problemas de sus hijos.
La visita al hogar: se debe tener en cuenta los objetivos que van a cumplir las
mismas. Pueden ser para comprobar la preparación de la familia, demostrar el
desarrollo alcanzado por los niños, ofrecer consultas, realizar charlas sobre
diferentes temas y estimular a los padres a partir de los resultados de la
caracterización. Es importante determinar con antelación la persona que se va a
realizar la visita, los objetivos que persigue y lo que va a demostrar. Debe
tener un carácter multifactorial. Las visitas a los hogares deben tener
correspondencia con las acciones planificadas en la Estrategia para la Familia,
teniendo en cuenta las características de cada una de ellas.
En las visitas al hogar los ejecutores y promotores dan seguimiento a la
efectividad del Programa, al observar las acciones educativas realizadas por la
mamá, papá, abuelita, hermano u otro familiar con su niño o niña, complementan,
confirman o dan nuevamente demostración si hiciera falta, de esta forma, la
capacitación familiar es permanente y las actividades conjuntas son cada vez más
enriquecedoras.
En la educación preescolar se le ha prestado especial importancia a las formas
de planificar y desarrollar la preparación de la familia, orientándose la
utilización de procedimientos lúdicos y novedosas formas organizativas a través
de las cuales los padres u otros miembros de la familia participen activamente
en actividades teóricas y prácticas que contribuyan al cumplimiento del objetivo
para el que fue creado el Programa.
Fundamentos teóricos metodológicos para la enseñanza de la lengua materna en la
edad preescolar. Particularidades de la expresión oral o lenguaje coherente
El desarrollo del lenguaje y consecuentemente de la lengua materna, se apoyó
durante mucho tiempo en la consideración teórico metodológica de que se dan como
consecuencia de la asimilación por el niño del conocimiento del mundo
circundante, de la apropiación de las relaciones que se dan entre los objetos y
fenómenos de la realidad. Lo importante radicaba en que el niño conociera bien
el objeto, y dentro de la adquisición de ese conocimiento debía darse,
necesariamente, un desarrollo del lenguaje. En realidad este enfoque hacia
semejantes conocimiento y comunicación, y llevado a sus máximas consecuencia, a
una identificación del pensamiento con el lenguaje.
Este enfoque caracteriza muchos programas de Educación inicial que, planteando
la importancia de la lengua materna, la ubican realmente en un segundo plano. La
experiencia pedagógica e investigativa comprobó lo desacertado de este enfoque,
y el desarrollo del lenguaje se convirtió en una de las principales
problemáticas de la educación y enseñanza de los niños de estas edades. Ya en
1986 F. Sojin había llegado a la conclusión de la necesidad de transformar este
enfoque, promoviendo una reforma en le programa de Educación entonces vigente en
Rusia, coincidiendo con F. Martínez y su grupo de colaboradores, que en Cuba
habían arribado a una conclusión similar.
El enfoque más actualizado considera que el desarrollo y asimilación de la
lengua se dan dentro de la actividad de comunicación, como un área propia del
desarrollo, y consecuentemente, con actividades pedagógicas propias y
particulares, que ya no se dirigen al conocimiento del objeto como tal sino como
medio de comunicación. A partir de este enfoque lo importante no radica en que
el niño aprenda el conocimiento de la realidad, esto queda para los contenidos
del conocimiento del mundo de los objetos, de la naturaleza y de la vida social,
sino que, partiendo de este conocimiento hable se exprese, aunque lo que surja
de la comunicación llegue a apartarse de lo que inicialmente motivó la
conversación.
La certitud de este enfoque fue comprobada mediante la investigación
experimental que el grupo de F. Martínez, en nuestro país realizó del nuevo
programa de Lengua Materna que, elaborado con concepciones más actualizadas,
demostró su validez y confiabilidad, resolviendo la problemática encontrada en
el desarrollo del lenguaje de los niños, reflejada en una investigación previa,
para medir la eficiencia del programa anteriormente vigente.
A este enfoque metodológico básico se añaden otros también de importancia
crucial, tales como:
- El niño constituye el eje central de la actividad pedagógica, buscando por sí
mismo las relaciones esenciales y elaborando su base de orientación, en este
caso de las relaciones verbales, de esta manera el niño deja de ser un ente
pasivo y reproductor, donde la educadora era el sujeto principal, para
convertirse en el elemento activo de esta relación enseñanza aprendizaje.
- El lenguaje activo y el pasivo constituyen una unidad dialéctica, por lo que
ha de promoverse su estimulación conjunta.
- La asimilación de la lengua materna se obtiene en el conjunto de
interrelaciones que se dan en el grupo de niños dentro de su actividad conjunta
de comunicación.
- La expresión oral constituye el aspecto básico para la asimilación y
desarrollo de la lengua materna.
La lengua oral es la forma básica de todas las formas del lenguaje, y sobre su
base se estructuran las demás, el lenguaje escrito, entre otros.
El establecimiento de la comunicación oral entre el niño y los adultos comienza
con la comunicación emocional, que es la médula, el contenido principal de las
relaciones mutuas entre los adultos y el niño en el período preparatorio de
desarrollo del lenguaje.
La palabra pronunciada por el adulto y escuchada por el niño lleva el sello de
la emoción, en estos casos se pronuncia con expresividad, comienza ya a
apartarse de la comunicación emocional y a convertirse para el niño poco a poco,
en el símbolo del objeto, de la acción. Sobre esta base, a partir del sexto mes
de vida, en el niño se desarrolla la comprensión de la palabra, del lenguaje.
Se pone de manifiesto una comunicación oral elemental e incompleta porque habla
el adulto, mientras que el niño responde sólo con la mímica, el gesto, el
movimiento y la acción, el nivel de esta comprensión es suficiente para que el
niño pueda reaccionar concientemente ante las observaciones, peticiones y
exigencias en las situaciones comunes, bien conocidas por él. Al mismo tiempo se
desarrolla también la iniciativa del niño con respecto al adulto: atrae la
atención sobre sí mismo, sobre un objeto cualquiera, o pide algo mediante la
mímica, los gestos y los sonidos.
A esta fase de comunicación oral con un relativo dominio de la estructura
gramatical, y que permite al pequeño establecer una comunicación más amplia y en
la que empiezan a intervenir de manera más directa los elementos no
situacionales, sigue otra de comunicación oral con dominio del lenguaje
coherente, que ha de posibilitar la plena posibilidad de expresión del
pensamiento mediante un lenguaje lógico, con ideas relacionadas, con palabras y
oraciones exactas y bien estructuradas.
En la formación del lenguaje coherente se pone de manifiesto de forma destacada
la estrecha relación entre el desarrollo oral y mental de los niños, el
desarrollo de su pensamiento, de la percepción y la observación, para hacer una
narración coherente acaezca de algo, es necesario representarse con claridad el
objeto de esta, objeto o acontecimiento, saber analizar, seleccionar las
propiedades y cualidades principales para cada situación y establecer las
relaciones de causa – efecto, de tiempo, etc, entre los objetos y fenómenos.
De esta manera, a partir de la simple comunicación emocional ha de irse
estructurando la comunicación oral, que pasa por un período evolutivo de formas
elementales hasta una comunicación plena sustentada por la coherencia del
lenguaje, esto puede resumirse en:
- Comunicación emocional:
- De emociones y sentimientos
- Respecto al objeto, sin pérdida de su carácter emocional
- Comunicación oral
- Elemental, en fase de comprensión del lenguaje
- Por primeras palabras, aún insuficientes, sin iniciativa del niño
- Imperfecta en la estructura gramatical
- Con dominio de la estructura gramatical
- Con dominio del lenguaje coherente.
Contrario a los enfoques normativos –correctivos, es a partir de las
concepciones de J. Pestalozzi en el siglo XVIII que se pone énfasis en la
expresión oral como centro entorno al cual ha de girar la enseñanza de la Lengua
Materna. Posteriormente Kellner considera que la gramática constituye no un fin
sino un medio para que el niño, en condiciones habituales, se apropie por sí
sólo de las reglas y estructuras gramaticales, bajo la orientación del maestro,
ejecutor, educadora.
De esta manera en un proceso de la propia actividad, hábilmente conducido por el
educador, ha de darse el progresivo dominio por el niño de su lengua natal, de
sus habilidades de comunicación y del uso de la misma como expresión de su
pensamiento.
Todos los niños no empiezan a hablar a la misma edad. Los más prematuros lo
hacen a los doce meses, otros al año y medio o dos, es habitual oír decir a los
familiares de aquellos que hacen un proceso más lento que aunque no hablen
entienden todo. Efectivamente en sus acciones compartidas evidencian que es
importante la cantidad de palabras que perciben y relacionan con objetos.
Cada niño debe aprender en las instituciones por vía institucional y no
institucional a exponer sus ideas de un modo sustancial, gramaticalmente
correcto, coherente y lógico. Al mismo tiempo, el lenguaje de los niños debe ser
vivo, directo y expresivo. El lenguaje coherente no se puede separar del mundo
de las ideas, la coherencia del lenguaje es la coherencia de las ideas. En el
lenguaje coherente se refleja la lógica del pensamiento del niño, su habilidad
para razonar lo percibido y para expresarlo en un lenguaje correcto, preciso y
lógico. Por la forma en que el niño se manifiesta, puede juzgarse el nivel de su
desarrollo articulatorio.
El lenguaje coherente es aquel lenguaje con contenido, comprensible en sí mismo,
y que no requiere preguntas complementarias o especificaciones para entender su
significado. Está formado por una serie de oraciones que caracterizan los
aspectos esenciales y propiedades del objeto o situación descritos, relacionados
lógicamente, y desarrollado en determinado orden que lo hace comprensible a los
demás. El lenguaje coherente es inseparable de la idea, y así la coherencia del
lenguaje es sinónimo de coherencia de ideas.
En el lenguaje coherente no puede subestimarse el desarrollo del aspecto formal
del lenguaje, y la ampliación y enriquecimiento de los conocimientos y las
representaciones del niño deben relacionarse con el desarrollo de la destreza
para expresarlos correctamente mediante el lenguaje.
En el diálogo la coherencia depende de las capacidades y las habilidades, no de
una sola persona, sino de dos. El adulto, ante todo tiene la responsabilidad de
asegurarla al principio, pero, poco a poco, se la enseña al niño.
Cada uno de los interlocutores responde a la pregunta del otro.
En el lenguaje monologado, el que habla expone las ideas en orden como
respondiéndose a sí mismo. Al conversar con los adultos, el niño aprende a
hacerse preguntas a sí mismo. El diálogo es la primera escuela del desarrollo
del lenguaje coherente monologado del niño y, en general, de la activación de su
lenguaje.
En las investigaciones dedicadas al desarrollo del lenguaje coherente, hechas
por E. I. Tijeeva, A. P. Usova, A. M. Leushina, L. A. Penievskaia, M. M. Konina,
y O. I. Solovieva y otros, se señala que la habilidad para hablar en forma
coherente se desarrolla durante la dirección consecuente de la educadora, el
ejecutor, la maestra, etc. por medio de la enseñanza sistemática en las
actividades Programadas, independientes y Conjuntas.
Partiendo del criterio teórico de que la expresión oral es el eje central de la
enseñanza de la lengua materna, los procedimientos metodológicos que se dirigen
a su manifestación más plena, al desarrollo del lenguaje coherente, tanto el
dialogado como el monologado, y al surgimiento del lenguaje contextual, tienen
la mayor importancia entre estos procedimientos metodológicos tenemos:
- La escenificación
- La reproducción
- la recitación (reproducción de poesías)
- El recuento o relato
- Narración con uso de láminas
- Narración con uso de objetos y juguetes
- Narración de las vivencias y experiencias propias
- Relatos creadores
- La conversación
- La dramatización
- La descripción
- La literatura como procedimiento metodológico.
La utilización oportuna y acertada de estos procedimientos por parte del
personal pedagógico, y la familia como ejecutora del Programa “Educa a Tu Hijo”
contribuye a desarrollar la expresión oral de los niños y niñas de edad temprana
y preescolar.
El lenguaje se concibe como una forma peculiar del conocimiento o concepción de
los objetos y fenómenos de la realidad, una forma indirecta del conocimiento de
esa realidad circundante, y que la refleja por medio de la lengua natal. Es un
medio de comunicación, una actividad específicamente humana de comunicación, que
el hombre utiliza para coordinar acciones, intercambiar pensamientos e influirse
mutuamente con otros hombres, para lo cual hace uso de una lengua o idioma. Es
un proceso del desarrollo psíquico y constituye, por lo tanto, una categoría
psicológica.
La lengua o idioma, es un sistema de signos verbales que engloba determinado
vocabulario, leyes gramaticales y fonéticas, un conjunto de recursos de los que
hace uso el individuo que habla, es un producto social del proceso psíquico del
lenguaje y un conjunto de convenciones socialmente establecido por los hombres
para permitir el ejercicio de este proceso, es, en suma, una categoría
lingüística.
Las posibilidades de manifestación del lenguaje como cualidad psíquica están
dadas en el hombre a través del proceso de la filogenia, que crea condiciones
orgánicas y funcionales para su formación y desarrollo, mientras que la lengua
está estrechamente relacionada con la ontogenis, siendo la lengua algo adquirido
y convencional, supeditada al proceso social en el que surge. F. de Saussure
señala también el concepto del habla, planteando que la lengua no es función del
sujeto hablante sino un producto social que el individuo refleja y registra,
esta lengua se materializa en el habla, que es la ejecución individual de la
lengua, del sujeto que se comunica mediante dicha lengua. En este sentido se da
una separación conceptual entre lengua y habla, separando lo social de lo
individual, lo esencial de lo accesorio o accidental.
El desarrollo del lenguaje y consecuentemente de la lengua materna, se apoyó
durante mucho tiempo en la consideración teórico metodológica de que se dan como
consecuencia de la asimilación por el niño del conocimiento del mundo
circundante, de la apropiación de las relaciones que se dan entre los objetos y
fenómenos de la realidad. Lo importante radicaba en que el niño conociera bien
el objeto, y dentro de la adquisición de ese conocimiento debía darse,
necesariamente, un desarrollo del lenguaje. En realidad este enfoque hacia
semejantes conocimiento y comunicación, y llevado a sus máximas consecuencia, a
una identificación del pensamiento con el lenguaje.
Este enfoque caracteriza muchos programas de Educación inicial que, planteando
la importancia de la lengua materna, la ubican realmente en un segundo plano. La
experiencia pedagógica e investigativa comprobó lo desacertado de este enfoque,
y el desarrollo del lenguaje se convirtió en una de las principales
problemáticas de la educación y enseñanza de los niños de estas edades. Ya en
1986 F. Sojin había llegado a la conclusión de la necesidad de transformar este
enfoque, promoviendo una reforma en el programa de Educación entonces vigente en
Rusia, coincidiendo con F. Martínez y su grupo de colaboradores, que en Cuba
habían arribado a una conclusión similar.
El enfoque más actualizado considera que el desarrollo y asimilación de la
lengua se dan dentro de la actividad de comunicación, como un área propia del
desarrollo, y consecuentemente, con actividades pedagógicas propias y
particulares, que ya no se dirigen al conocimiento del objeto como tal sino como
medio de comunicación. A partir de este enfoque lo importante no radica en que
el niño aprenda el conocimiento de la realidad, esto queda para los contenidos
del conocimiento del mundo de los objetos, de la naturaleza y de la vida social,
sino que, partiendo de este conocimiento hable, se exprese, aunque lo que surja
de la comunicación llegue a apartarse de lo que inicialmente motivó la
conversación.
La certitud de este enfoque fue comprobada mediante la investigación
experimental que el grupo de F. Martínez, en nuestro país realizó del nuevo
programa de Lengua Materna que, elaborado con concepciones más actualizadas,
demostró su validez y confiabilidad, resolviendo la problemática encontrada en
el desarrollo del lenguaje de los niños, reflejada en una investigación previa,
para medir la eficiencia del programa anteriormente vigente.
A este enfoque metodológico básico se añaden otros también de importancia
crucial, tales como:
- El niño constituye el eje central de la actividad pedagógica, buscando por sí
mismo las relaciones esenciales y elaborando su base de orientación, en este
caso de las relaciones verbales, de esta manera el niño deja de ser un ente
pasivo y reproductor, donde la educadora era el sujeto principal, para
convertirse en el elemento activo de esta relación enseñanza aprendizaje.
- El lenguaje activo y el pasivo constituyen una unidad dialéctica, por lo que
ha de promoverse su estimulación conjunta.
- La asimilación de la lengua materna se obtiene en el conjunto de
interrelaciones que se dan en el grupo de niños dentro de su actividad conjunta
de comunicación.
- La expresión oral constituye el aspecto básico para la asimilación y
desarrollo de la lengua materna.
- La lengua oral es la forma básica de todas las formas del lenguaje, y sobre su
base se estructuran las demás, el lenguaje escrito, entre otros.
- El lenguaje coherente es aquel lenguaje con contenido, comprensible en sí
mismo, y que no requiere preguntas complementarias o especificaciones para
entender su significado. Está formado por una serie de oraciones que
caracterizan los aspectos esenciales y propiedades del objeto o situación
descritos, relacionados lógicamente, y desarrollado en determinado orden que lo
hace comprensible a los demás. El lenguaje coherente es inseparable de la idea,
y así la coherencia del lenguaje es sinónimo de coherencia de ideas
- En el lenguaje coherente no puede subestimarse el desarrollo del aspecto
formal del lenguaje, y la ampliación y enriquecimiento de los conocimientos y
las representaciones del niño deben relacionarse con el desarrollo de la
destreza para expresarlos correctamente mediante el lenguaje.
- El desarrollo del lenguaje coherente de los niños incluye la solución de otras
tareas parciales para desarrollar la lengua materna:
- El trabajo con el vocabulario (el vocabulario amplio y la habilidad para
utilizarlo ayuda a expresar la idea de un modo más exacto y completo).
- La formación de la estructura gramatical del lenguaje (la habilidad para
expresar las ideas con oraciones simples y con elementos secundarios, con
oraciones compuestas coordinadas y subordinadas, utilizando correctamente las
formas de género, número y caso).
- La educación de la cultura fónica del lenguaje (el lenguaje debe ser claro,
preciso y expresivo).
El lenguaje coherente asume dos formas principales: el diálogo y el monólogo. El
diálogo, o conversación entre dos, procede evolutivamente al monólogo en el
desarrollo de la expresión oral del niño, y expresa de manera clara el
planteamiento de Vigotsky de que toda cualidad psíquica es de inicio una
relación ínter psicológica entre las personas y paulatinamente se convierte, por
el proceso de interiorización, en intrapsicológica, interna del sujeto.
El niño de edad temprana aprende a hablar en la actividad conjunta con el adulto
y otros niños mayores, y su primera comunicación verbal es mediante este
diálogo, pues aún no puede hacer uso de la expresión interna del lenguaje, la
coherencia del monólogo comienza a constituirse dentro del diálogo como modo
principal de la comunicación oral.
En el diálogo la coherencia depende de las capacidades y las habilidades, no de
una sola persona, sino de dos. El adulto, ante todo tiene la responsabilidad de
asegurarla al principio, pero, poco a poco, se la enseña al niño. Cada uno de
los interlocutores responde a la pregunta del otro.
En el lenguaje monologado, el que habla expone las ideas en orden como
respondiéndose a sí mismo. Al conversar con los adultos, el niño aprende a
hacerse preguntas a sí mismo. El diálogo es la primera escuela del desarrollo
del lenguaje coherente monologado del niño y, en general, de la activación de su
lenguaje.
Las actividades pedagógicas de la lengua materna en el centro infantil, por su
particular importancia y significación, han de ocupar un lugar y frecuencia
predominantes dentro del horario docente, de acuerdo con los diferentes horarios
de vida de los niños y sus posibilidades de rendimiento y capacidad de trabajo
intelectual. Entre estos principios organizativos se encuentran:
- La actividad pedagógica de la lengua materna no puede circunscribirse a su
horario específico de realización, sino que deben reforzarse sus contenidos en
todas las actividades pedagógicas del centro infantil, así como en el juego y la
actividad independiente de los niños, e incluso, en los procesos de satisfacción
de necesidades básicas.
- En la realización de estas actividades, si bien la expresión oral constituye
el eje central, se deben trabajar simultáneamente los demás componentes: el
vocabulario, la construcción gramatical, la ejercitación fonatorio-motora, la
literatura infantil (como procedimiento metodológico).
- El educador juega un rol orientador y facilitador en el proceso de asimilación
de la lengua materna, sin centrar la actividad en su persona, particularmente en
los grupos mayores del centro infantil.
- En estos grupos mayores, la realización y plan de acción de las actividades ha
de seguir el método de elaboración conjunta entre los niños y la educadora, en
el contenido y los procedimientos metodológicos a utilizar. Esto requiere una
verdadera maestría pedagógica de la educadora para, posibilitando la libre
opinión de los niños, la actividad pedagógica se dirija a los objetivos
propuestos del programa, y que ella ha seleccionado previamente.
- Las formas metodológicas a utilizar han de propiciar el intercambio verbal
entre los niños, la libre expresión oral, y la explicitación de sus propias
vivencias y criterios.
- En esta elaboración conjunta, en particular en los grupos mayores, los niños
han de crear un plan de acción de la actividad pedagógica que van a realizar,
que les permite orientarse, desarrollar y posteriormente evaluar lo que han
hecho.
- La atención a las diferencias individuales ha de ser bien estructurada y
concebida previamente por el educador, dada la variabilidad del nivel de
desarrollo del lenguaje de los niños dentro de un mismo grupo de edad.
- Las actividades pedagógicas de la lengua materna, como cualquier otra
actividad pedagógica del centro infantil, ha de tener una fase inicial de
orientación, una central de ejecución, y otra fase de control, al final y
durante las fases precedentes.
Especificidades en los niños de 3 a 4 años. Particularidades desde la vía no
institucional (Programa “Educa a Tu Hijo”.)
Para dar tratamiento a los contenidos del área de Lengua Materna en la vía no
institucional a través de la actividad Conjunta, es importante explicar que
estos contenidos están dirigidos a que el niño, al incorporarse al grado
preescolar, muestre un desarrollo de sus habilidades comunicativas que le
permitan mantener una comunicación rica y eficiente, con posibilidades de
expresar su pensamiento de forma intencionalmente clara, con un orden lógico de
las ideas y utilizando correctamente las reglas gramaticales, en pasado,
presente y futuro; pronuncie adecuadamente todos los sonidos, y sea capaz de
establecer comparaciones entre los sonidos que componen las palabras; tenga las
destrezas motoras para asimilar de manera eficaz la escritura, y sienta placer
ante las formas bellas de expresión de la lengua. Para ello es imprescindible
que la familia tenga en cuenta las características de los niños de estas edades,
así como los logros del desarrollo que deben alcanzar los niños.
Principales características:
A los tres años
Una particularidad distintiva es una evidente explosión del lenguaje en el
transcurso del segundo al tercer año de vida, mucho más manifiesta a partir del
segundo trimestre, y que se expresa en un aumento considerable del vocabulario y
de las frases de dos a tres palabras, la reducción progresiva de las palabras-
frase, y el surgimiento y predominio de frases de más de cuatro palabras.
- Asimilación de variados elementos morfológicos gramaticales que permiten una
comprensión asequible y comprensible.
- Surgimiento de preguntas por el propio niño en su contacto verbal, con
respuestas de frases largas.
- Ampliación marcada del vocabulario, por extensión notable de la comprensión
léxico- semántica, sin significativas dificultades en la articulación y
pronunciación.
- Aparición de la conservación de tipo situacional o lenguaje situacional
- Identificación mediante el pronombre Yo, y diferenciación y verbalización de
su entidad.
A los cuatro años
Una particularidad importante de este año de vida consiste en que hacia su final
ya están presentes todas o la gran mayoría de las estructuras básicas de la
lengua, lo que lo hace un año de especial significación a los fines del
desarrollo del lenguaje. La explosión del lenguaje, característica del año
anterior, permite una mayor ampliación del vocabulario, con presencia de
oraciones compuestas más complejas, y que van a determinar la posibilidad de una
mayor expresión oral y una comunicación más amplia. El análisis comparativo de
estos dos años de vida en su conjunto, nos permite afirmar que el período
sensitivo del lenguaje se enmarca en esta etapa, desde su manifestación
primigenia en la explosión del lenguaje hasta la asimilación de las estructuras
básicas de la lengua.
- Dominio del tiempo presente (simple y condicional), con dificultad gramatical
ocasional. Uso amplio del pasado simple, que permite relato de vivencias en
pasado, con oraciones cortas y sencillas. Utilización del futuro, presente de
carácter inmediato o cercano.
- Repetición de una canción simple
- Verbalización del establecimiento incipiente de la relación causa efecto.
Surgimiento de los porqués del tipo cognoscitivo, directos.
- Conversación de tipo situacional, con elementos contextuales, fundamentalmente
relacionado con vivencias personales.
- Uso apropiado de las relaciones de lugar, no así de las temporales.
- Identificación y diferenciación por su nombre propio, agrega un apellido ante
la pregunta del adulto.
Logros del desarrollo;
A los tres años
- Mantiene conversaciones sencillas con adultos y niños.
- Juega con sus amiguitos en forma amistosa.
- Se relaciona adecuadamente con los adultos.
- Corre libremente y con seguridad
- salta más y seguro
- Ordena tres objetos por su tamaño.
- Arma sencillos rompecabezas de dos a tres piezas.
- Juega utilizando algunos objetos como si fueran otros.
A los cuatro años
- Se viste y desviste y hasta puede bañarse solito.
- Se alegra cuando juega con otros niños.
- Cumple tareas hogareñas sencillas que le proponen
- Arma rompecabezas hasta de seis piezas
- Compara y agrupa objetos iguales por su forma y por su color
- Puede colocar cuatro objetos ordenándolos por su tamaño
- Corre, salta y trepa con seguridad
- Conversa y se expresa con seguridad
- Puede contar bastante bien aquello que le interesa en pasado y presente.
- Conoce el lugar que los objetos ocupan en el espacio (Arriba, abajo, delante,
detrás).
CONCLUSIONES
En el trabajo se han analizado las principales tendencias en la expresión oral
desde las primeras edades, teniendo en cuenta los criterios dados por
especialistas que estudiaron el tema desde su surgimiento hasta la actualidad. A
partir de la caracterización de la familia se constataron las regularidades
existentes en estas para influir positivamente en el desarrollo de los niños y
niñas de tres a cuatro años y su influencia en el tratamiento de la expresión
oral. Se pudo determinar además la importancia que reviste la preparación de la
familia para conducir adecuadamente el desarrollo integral de sus hijos desde
que nacen.
A través de la misma, aspiramos a estar en condiciones para la elaboración de un
Conjunto de Actividades que contribuya a elevar la preparación de la familia
para dar tratamiento a la expresión oral y que de igual forma puedan potenciar
el desarrollo de esta en sus hijos.
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AUTOR
Lic. Teresa Caridad Breffe Batista. Prof. Instructor.
Institución: Dirección Municipal de Educación. Antilla.
Sede Universitaria Pedagógica.
CP: 82 400 telf. 88 8194
e-mail: dmeadntilla@hlg,rimed.cu