RESUMEN
La necesidad de que las investigaciones posean un impacto social es de vital
importancia en nuestra concepción de la ciencia. En los estudios realizados en
educación, una de las líneas de gran importancia es la relacionada con la
familia y la comunidad. En la educación preescolar es también una prioridad, la
cual se desarrolla en el presente estudio, a partir de la preparación integral
que necesita la familia.
Se ofrece una valoración profunda y varios criterios sobre la necesidad de
elaborar propuestas en función de los agentes de la comunidad y la preparación
de la familia. Esta preparación está relacionada con todas las necesidades que
tienen las familias para lograr niveles elevados en el aprendizaje de los niños
y niñas de la edad preescolar, fortaleciéndose el trabajo integrado escuela –
familia – comunidad.
INTRODUCCIÓN
Como ha señalado el Ministro de Educación, Luis I. Gómez Gutiérrez, en la
Conferencia Especial, del Congreso Internacional Pedagogía ’99: “(...)
Concebimos la escuela como el centro cultural más importante de la comunidad y
la integración en torno a ella de las diferentes instituciones y factores
sociales para la creación de un coherente sistema de influencias educativas,
esfuerzo en el que los maestros estimulan el interés y la participación de los
padres y la familia, por lo cual cuentan con el apoyo de las organizaciones de
masas que actúan en cada comunidad (...)” [Gómez, 1999, 13].
Con esta concepción anterior funcionan disímiles procesos de interacción que han
garantizado y garantizan por ejemplo que Cuba, haya alcanzado los más altos
resultados en el primer estudio internacional que realizó la UNESCO en
Latinoamérica para comprobar la calidad de la educación básica y los factores
que en ella influyen, en un universo de 11 países.
La concepción teórica que sustenta el programa educativo para la atención a la
infancia de 0 a 6 años en Cuba se basa en las posesiones teóricas que reconocen
el papel fundamental de las condiciones de vida y educación en el desarrollo de
la personalidad del niño, en especial durante esta etapa, es decir, el
desarrollo armónico integral de un ser humano dependerá en gran medida de cómo
fue educado y atendido en su infancia temprana ya sea en el entorno familiar o
en una institución.
El principio referido al protagonismo y participación de la familia y la
comunidad en el proceso educativo, unido al enfoque intersectorial, constituyen
características esenciales de cuya conjunción depende el éxito de la educación
integral de los niños y niñas de 0 a 6 años.
La inclusión de la familia - primera escuela- como uno de los pilares
fundamentales no es casual, evidentemente se debe al hecho de reconocer la
importancia de su influencia en la educación infantil, pues desde muy temprano
interviene en el desarrollo social, físico, intelectual y moral de su
descendencia.
De los que se trata es que la familia llegue a adquirir conocimientos y a
desarrollar determinadas habilidades que le permitan ejercer más acertadamente
su función educativa, en el caso que nos ocupa, partícipe en la estimulación del
desarrollo integral de sus hijos, en el mejor cuidado a su salud, nutrición y
educación.
El trabajo con la familia desde la institución encuentra en la comunidad el
escenario óptimo para su interrelación ¿por qué es posible esta afirmación?
Porque las familias, por lo general, no vienen aisladas, pueden vivir distantes,
pero siempre hay un entorno geográfico común, bien por sus características
físicas o demográficas como por una historia y una cultura común o condiciones
económicas y sociales similares. Es en la comunidad donde surgen los actores
sociales que pueden, una vez capacitados, convertirse en agentes movilizadores y
educativos de las familias.
Esto evidencia que es allí, en la comunidad donde se manifiesta más claramente,
en acciones tangibles, el enfoque intersectorial, junto en la medida en que los
representantes de organismos, organizaciones (salud, cultura, deportes y
organización femenina, entre otros), asumen la responsabilidad de trabajar en
beneficio común.
El carácter intersectorial es consustancial a cualquier Programa Social de
atención, participan diferentes organismos y organizaciones que, por sus propios
funciones unen y de forma cohesionada trabajan por alcanzar con calidad el
referido propósito.
El protagonismo de la familia, la comunidad y la intersectorialidad son pilares
de la localidad y son una muestra de que en Cuba “La Educación es tarea de
todos”.
Es por eso que me he planteado en esta investigación como Problema Científico:
¿Cómo aprovechar las potencialidades que brindan los agentes de la comunidad en
la preparación integral de las familias en el 6to a.d.v del círculo infantil
“Espumita de mar” del municipio Antilla?
Objeto de estudio: La interacción de los agentes de la comunidad en el trabajo
educacional del Círculo Infantil ¨Espumita de mar¨ del municipio Antilla.
DESARROLLO
En la Tesis “Sobre la formación de la niñez y la juventud” aprobada en el Primer
Congreso del Partido Comunista de Cuba, se expresa:
La formación comunista de los niños y los jóvenes, sólo es posible mediante un
elaborado sistema coherente, integral y único, en el concurren todos los
factores sociales que tienen incidencias en ella.
Una de las conclusiones más importantes de la sociología Marxista estriba en la
solución al problema de la relación entre el ser social y la conciencia social.
Como señalara F. Engels "Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la
naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana,
el hecho tan sencillo.... de que el hombre necesita, en primer lugar, comer,
beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte,
religión, etc..."(27) Todas estas actividades, en última instancia, se derivan
del grado de desarrollo económico alcanzado por la sociedad, o lo que es lo
mismo el desarrollo de sus fuerzas productivas, que determinan en el
establecimiento de un tipo específico de relaciones de producción. Todas estas
actividades, sean de carácter material o espiritual, se realizan en colectivo,
presuponen la pertenencia del hombre a un grupo humano, constituido inicialmente
a partir de lazos de parentesco que con el tiempo se diluyen; cuya esencia es la
actividad común para la satisfacción de las necesidades vitales del grupo.
De esta forma la teoría sociológica marxista parte del principio materialista de
reconocer al hombre como un ser social, esto es que vive y trabaja en comunidad;
la pertenencia a ese grupo humano es consustancial a su existencia, de tal forma
que resulta inconcebible la supervivencia del sujeto totalmente aislado de sus
semejantes, y de hecho haría imposible la continuidad de la especie.
La comunidad constituye el entorno social más concreto de existencia, actividad
y desarrollo del hombre. En sentido general se entiende como comunidad tanto al
lugar donde el individuo fija su residencia como a las personas que conviven en
ese lugar y a las relaciones que se establecen entre todos ellos.
La pertenencia a una colectividad definida como comunidad (en este caso vecinal)
no excluye que, al mismo tiempo, el individuo pertenece a una clase social
determinada, que se define por el lugar que ocupa dentro del sistema de
relaciones de producción establecido; como también pertenece a un grupo social
más pequeño y estable, la familia, al que está unido por lazos de parentesco.
Esta diversidad de pertenencias implica un serio problema para la investigación
sociológica, por cuanto los intereses de unos y otros grupos no siempre resultan
coincidentes, como tampoco los sentimientos de pertenencia e identificación se
manifiestan con igual intensidad.
Pese a esto la Sociología de la Educación reconoce el extraordinario papel que
desempeña la comunidad en el proceso de socialización de los niños, adolescentes
y jóvenes, lo que se puede resumir en que:
1. A través de ella se reciben, simultánea y sistemáticamente las influencias
sociales inmediatas.
2. En su seno el sujeto actúa tanto individual como colectivamente, asimilando y
reflejando los condicionamientos sociales más generales.
3. En su entorno se encuentran grandes potencialidades educativas en cuanto a la
autotransformación y el desarrollo de los sujetos.
Las reformas educativas que actualmente se realizan en España, México, Costa
Rica, Chile, Colombia, Argentina, entre otros, no provocan logros significativos
en los alumnos y en contraste con ello nuestro país, inmerso también en el
proceso de transformaciones y perfeccionamiento continuo, en un contexto
económico - social extremadamente complejo, enfrenta la educación de las nuevas
generaciones con el reto de mantener los niveles de masividad del sistema, no
alcanzado aún en otros países de América Latina y producir un desarrollo
cualitativo para hacer más sólidos los efectos formativos y educativos en las
nuevas generaciones.
En tal empeño y aspiración, tanto la escuela como la comunidad, se plantean
tareas priorizadas a los efectos de hacer que esa personalidad de niños y
adolescentes sea cada día más integral, de profundas convicciones políticas e
ideológicas para enfrentarse a las consecuencias que la inevitable globalización
nos impone como resultado de la interdependencia de las economías nacionales y
para ello esas generaciones tiene que alcanzar una preparación que les permita
estar a la altura de su tiempo.
La Educación de la personalidad en el Sistema Educativo Cubano y de manera
particular en los niños y niñas, implica que toda la sociedad cumpla una función
educativa, por vías y formas diferentes de acuerdo con la edad y el rol que
desempeña en la vida cada uno de los componentes del sistema de influencias, es
decir, la escuela, la familia, los grupos de coetáneos formales e informales,
las instituciones sociales, culturales y deportivas, así como los medios masivos
de comunicación, por ello el proceso de educación de la personalidad es
ilimitado y transcurre a lo largo de toda la vida del hombre, ya que educarse es
aprender a vivir de una forma más comprometida, creativa, autodeterminada y
sana.
Comunidad:
¿Qué es la Comunidad?
¿Cómo podemos caracterizar una comunidad?
- Una comunidad
- Una unidad social.
- Está constituida por grupos.
- Se sitúa en la base de la organización social.
- Las razones de su agrupación se vinculan a los problemas de la vida cotidiana.
- Sus miembros comparten: Intereses y necesidades comunes. (Alimentación,
vivienda, transportes, servicios, tiempo libre, etc.)
- Ocupan un determinado territorio.
- La pluralidad de personas interactúan entre sí, más que en otro contexto del
mismo carácter.
- De esta interacción se derivan tareas y secciones comunes acompañadas de una
conciencia de pertenencia.
- Está regulada por determinadas Instituciones y la sociedad en general
Para los intentos de definición de la comunidad. Así por ejemplo F. Violich
establece el siguiente:"Grupo de personas que vive en un área específica cuyos
miembros comparten tareas, intereses y actividades comunes, que pueden cooperar
o no entre sí”.
Como se aprecia esta es una definición donde predominan los factores de carácter
objetivo. Otra definición muy conocida es la propuesta en la Conferencia Mundial
de Desarrollo Comunitario (Ginebra, 1989).
"Sentimiento de bien común, que los ciudadanos pueden llegar a alcanzar”
Otras definiciones un tanto más elaboradas no resuelven del todo las
insuficiencias anteriores, como vemos en la del investigador ruso G. Osipov:
"Conjunto de personas que se caracterizan por presentar una comunidad de
relaciones respecto a determinado territorio económico y sistema de vínculos
económicos, políticos, sociales y otros, que lo distinguen como una unidad de la
organización espacial, relativamente independiente, de la actividad vital de la
población."
La formulación de un concepto de comunidad que facilite la identificación de
esos agrupamientos humanos requiere de una serie de consideraciones iniciales
que exponemos a continuación.
En primer lugar debe tomarse en consideración que la vida del sujeto se
desarrolla en dos contextos diferentes, aunque relacionados entre sí:
a) el entorno comunitario propiamente dicho: que comprende las condiciones de la
infraestructura social donde los individuos satisfacen sus necesidades vitales;
p. ej. edificaciones, vías de comunicación, servicios de agua potable y
electricidad, comercios, lugares de recreo, etc.
b) el entorno familiar: entendido como substrato del entorno comunitario incluye
las condiciones que permiten al sujeto resguardarse del medio social para
proteger su individualidad; p. ej. la vivienda propia, los artículos y bienes
personales, las relaciones filiales, etc.
¿Qué rasgos esenciales caracterizan a una comunidad?
- Agregado Poblacional concentrado en una zona geográfica definida, Interacción
social entre sus miembros, Intereses y Necesidades comunes y Sentido de
pertenencia.
- Lo anteriormente planteado acerca de la comunidad, son elementos necesarios e
imprescindibles de conocer por el maestro para tener los criterios fundamentales
para realizar un estudio comunitario.
El proceso de relación Escuela – Comunidad se caracteriza por los contextos
implicados, sus relaciones y funciones y es de naturaleza compleja, que motiva a
profesores e investigadores a su estudio permanente.
Los desafíos educativos de la última década (90’) de este siglo imponen la
dimensión humana del desarrollo, tanto es así que se acepta que el modelo
democrático de escuela se caracteriza por tener confianza en el ser humano y sus
posibilidades, y por formar hombres comprometidos, críticos, creativos,
forjadores de su propio destino y de la comunidad en que viven. Los criterios
que se aportan como resultado del análisis tendencial en la relación educación –
sociedad, escuela – comunidad y su integración señalan que:
1. La educación responde siempre a un condicionamiento histórico, a una
orientación clasista en el poder, a un proyecto social dado.
2. Posee la educación una fuerte fundamentación filosófica, en correspondencia
con la realidad histórica – concreta del país.
3. La educación tiende a ajustarse a la época por lo que su sentido es realista
y específico, tiene un basamento sociológico y filosófico en correspondencia a
cada etapa histórica y está encaminada a la formación del hombre en su más
amplio y elevado concepto; que piense, sienta, valore, actúe y ame.
4. La educación y en particular la escuela cubana, mantuvieron desde sus
orígenes en el contexto de la sociedad y la comunidad una franca batalla por la
formación y defensa de lo cubano contra poderosas fuerzas foráneas.
5. En la relación educación – sociedad, escuela – comunidad está presente el
ideal de la educación para la vida, surge en el período positivista, con
antecedentes en Luz Caballero y encuentra una armonía en el ideario martiano.
De las experiencias de trabajo comunitario para la educación esta es una de las
más completas, en el ánimo de conformar un cuerpo teórico científico, que pueda
abordar las relaciones de la Escuela y la comunidad, e incluso es el trabajo
donde hemos encontrado la definición más explícita que: “(...) Dentro de la
comunidad, la escuela es la entidad comunitaria más estratégica, ella forma los
ciudadanos del futuro en una integración armónica con la familia y la comunidad:
nada en la comunidad puede ser ajeno a la escuela (...) Ningún centro
educacional cubano satisface toda la educación. Esta hay que concebirla como un
sistema de la comunidad, donde el alumno transita por todas las instituciones
educacionales como si fuera una sola escuela (...) como un proyecto pedagógico
integrado (...)” [Hanneker, 1997, 67].
Si valoramos de conjunto su aporte además de lo ya señalado, tendríamos que
agregar como se conceptualiza la necesidad de superación, de encaminar acciones
de manera estratégica un poco más contextual, no obstante en el sistema de
educación en la comunidad, se habla de organizar las fuerzas internas de la
comunidad, para que puedan crear un estilo y esta posición justamente nos parece
que también tiene que ser asumida para la escuela, sobre todo para el
redimensionamiento del proceso de educación que se promueve desde la escuela y
que se encuentra en manos de las educadoras, maestros, profesores y directivos,
porque también la escuela tiene que organizar sus fuerzas internas a partir de
producir un cambio educativo, promoviendo un estilo, un modo de proceder a la
educación de la personalidad de los niños y niñas en la comunidad.
En resumen la experiencia de trabajo en la relación escuela - comunidad en el
país descansa en la preparación del individuo para su función en la sociedad,
dando así cumplimiento a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de
1949, en su artículo 27.1 y 29.1, en los que se precisa que toda persona tiene
derecho a participar libremente en la vida de su comunidad, pero a la vez tiene
derecho con respecto a ella puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y
plenamente su personalidad.
La integración del trabajo que realiza la escuela y el resto de la comunidad en
el nivel medio del Sistema Educativo transita por la complejidad de la
adolescencia, por lo que desde el ángulo pedagógico es determinante tener
presente las peculiaridades biológicas, psicológicas y sociales de su desarrollo
para propiciar a los niños/as un mayor grado de independencia, protagonismo, e
influir en su transformación como agentes conscientes de su autoeducación.
Resulta también importante desarrollar un ambiente escolar, donde prime, la
estabilidad, la limpieza, una correcta organización higiénica, todo lo que
contribuya a fomentar la seguridad y el equilibrio emocional, determinante en la
atmósfera positiva necesaria para la educación de la personalidad.
La escuela y en especial su personal docente y de dirección tiene que
perfeccionar el estudio de los objetivos y métodos, conocer de las mejores
experiencias de maestros y colectivos pedagógicos, desarrollando las
posibilidades de otras instituciones de la comunidad, para así aprovechar al
máximo las potencialidades del entorno social y natural.
Asumimos el criterio de los trabajos de la Dra. Esther Baxter P. y un colectivo
de autores, al señalar que en la búsqueda de esas relaciones más eficientes de
la Institución y demás organizaciones de la comunidad era necesario tener en
cuenta:
“(...) Las necesidades individuales y grupales (...) sus características y
edades, lo que desempeña su participación en la elección (...)
(...) el grado de satisfacción y el interés que se experimenta (...)
(...) el dominio por parte de la educadora del contenido (...)
(...) Que la actividad tenga un contenido valioso de carácter social, moral y
vinculado a las tradiciones y costumbres principales de su entorno (...)”. [Báxter,
1995, 7].
Se propone un modelo cultural - pedagógico para el trabajo comunitario
integrado, que incursiona en el tratamiento del enfoque comunitario en el
contenido de la enseñanza, en especial, en la educación preescolar, de valiosa
ayuda a los maestros y educadores, sobre todo, en la aspiración de superar lo
que hasta ahora se viene haciendo en acciones aisladas.
Lo anteriormente planteado nos lleva a reflexionar en todo lo que tenemos que
avanzar en lo pedagógico para llegar de una manera exitosa a lo planteado por
nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro: “El objetivo de la educación es
preparar para vida social, su función en la sociedad y su tarea en la sociedad”.
(Castro, 1972)
Las escuelas y los Círculos Infantiles son las únicas instituciones que operan
como un órgano de composición intersectorial, lo cual facilita en gran medida
contar con la participación activa de las diferentes organizaciones y organismos
relacionados con el trabajo educacional y presente en cada territorio concreto.
En este sentido es necesario que se logre una articulación coherente entre estos
agentes de la comunidad, la escuela y la familia, evitando que se establezca una
dirección unidireccional, es decir, de la escuela hacia ellos solamente, con un
carácter paternalista y autosuficiente o por el contrario de los agentes
sociales hacia la escuela, con un carácter asistencialista.
Estas relaciones unidireccionales privan a la Institución y a la comunidad de
importantes aportes mutuos que pueden generar una relación dinámica e
integradora entre el círculo y la comunidad y debe ser uno de los principales
propósitos de la educación.
¿Cómo lograrlo?, Garantizando la participación y presencia de todos los
organismos y organizaciones del territorio que están implicados en la formación
de las nuevas generaciones. Conociendo bien los principales problemas del
centro, conociendo las principales preocupaciones y necesidades de los padres y
madres respecto a la educación de sus hijos e hijas, desarrollando acciones
concretas de manera integradora de apoyo al trabajo de la escuela.
Las acciones integradas pueden multiplicar su efecto y lograr cada vez un mayor
alcance, pues contienen en sí mismos las diferentes aristas que componen un
mismo problema y el aporte que cada sector puede tributar en su solución.
Una estrecha relación es potencialmente muy eficaz en la transformación escolar
con el protagonismo de las familias y la comunidad, por otra parte las madres y
los padres a veces manifiestan su desempeño de roles tradicionales, que es
anticuado, esperando que la escuela haga sus cambios.
Es verdad que esta actitud de espera revela la gran confianza que se tiene en
las acciones que emprenden los docentes, pero a veces delegamos la
responsabilidad de ser padres y madres y depositamos esa carga en los hombros de
los maestros, por eso es evidente la necesidad de su revitalización y
perfeccionamiento en correspondencia con las transformaciones que se llevan a
cabo en las escuelas. Se requiere un cambio en el enfoque de su gestión y en su
estilo de trabajo que se lleve en primer plano la responsabilidad de la familia
y la comunidad en la educación de sus hijos y se alcance un vínculo más activo
entre el hogar y la escuela.
El Ministro de Educación Dr. Luis I. Gómez Gutiérrez en su conferencia especial
en el acto de apertura del Congreso Pedagogía 93, al referirse a las
transformaciones que se están impulsando en nuestro país en el sistema
educativo, señaló entre ellas…
“ Se propicia al incremento del empleo de las vías no formales, la Educación
Comunitaria y las técnicas y métodos investigativos que corresponden a la
llamada Pedagogía Popular, con el fin de ampliar la cobertura educacional en las
edades tempranas, impulsar la preparación de la familia para la educación de sus
hijos...”
Educación familiar:
“La Revolución no les ruega a los padres que se preocupen por el comportamiento
y la educación de sus hijos colaborando con la escuela y con los maestros; La
Revolución se lo exige”. (Fidel C. 1977)
Los problemas de la educación familiar constituyen desde hace tiempo un campo
específico de estudio de varias creencias, entre estos la filosofía, la
sociología, la psicología, psicología social. La pedagogía.
V. A. Sujomlinski “... La educación es un tema de meditación y conversación cada
más frecuente en las familias y en las organizaciones sociales. Pero ¿poseen
todos los pedagogos, tanto más, los padres una idea clara de lo que la educación
y, en consecuencia, de cómo hay que realizar la educación?
Esta preocupación de los pedagogos por este problema:
¿Qué es la familia?
La familia puede definirse como el grupo de consanguínea que viven junto bajo la
autoridad de uno de ellos.
¨ “ La familia es el grupo natural del ser humano, jurídicamente, se organiza
sobre la base del matrimonio, el cual suele definirse como una institución
social, la que un hombre y una mujer se unen legalmente con el fin de vivir
juntos, procrear, alimentar y educar a sus hijos. Por tanto, la existencia de
una persona está estrechamente unida al ambiente familiar, este ambiente
circunda su vida, frutos y fracasos.”
¨ La familia es una unidad y estructural funcional básica de toda comunidad,
constituida por un grupo de personas con vínculos consanguíneos-cohabitacionales
y afectivos, basada en la comprensión, confianza y afectos mutuos, por lo que
constituye la institución más adecuada para la educación del niño.
En el Capítulo 4 de la Constitución de la República, en el artículo 35, el
Estado reconoce a la familia como la célula fundamental de la sociedad y le
atribuye responsabilidades y funciones esenciales en la educación y formación de
las nuevas generaciones, además, en el artículo 38 de la Constitución de la
República de Cuba se plantea:
Los padres tienen el deber de dar alimentos a sus hijos y asistirlos en la
defensa de sus legítimos intereses y en la realización de sus justas
aspiraciones, así como contribuir activamente a su educación y formación
integral como ciudadanos útiles y preparados para la vida en la sociedad
socialista.
Federico Engels en su obra “El origen de la familia, la propiedad privada del
Estado”, plantea que la forma más antigua y primitiva de la familia es el
matrimonio y este ha ido cambiando en su forma durante el proceso de desarrollo
histórico de la sociedad.
En la sociedad socialista, la sociedad y el Estado reconocen el papel y la
autoridad de la familia en la formación integral de sus miembros más jóvenes.
Por ello, las familias están obligadas ante la sociedad a conducir el proceso de
formación moral, física y espiritual de niños y jóvenes, así como estimular en
el hogar el ejercicio de sus deberes y derechos.
En la formación y educación de las nuevas generaciones se vincularán cada vez
más firmemente la educación familiar y la educación social, creando la condición
para una mayor participación de la familia en el trabajo social.
La familia enseña, educa a sus integrantes a toda hora. Su influencia puede ser
positiva o negativa, pero de cualquier tipo que sea es una influencia constante
e insoslayable. De ahí la necesidad de que la educación familiar esté
debidamente orientada desde sus inicios.
Sin embargo el cumplimiento exitoso del papel educativo de la familia no puede
verse mediante el cumplimiento de una u otra de las funciones, sino de la
combinación efectiva del cumplimiento de todas. Así, p. ej. es posible encontrar
con relativa frecuencia familias donde todas las necesidades de tipo económico
están resueltas de manera muy satisfactoria y, sin embargo, existen graves
carencias en el plano espiritual y afectivo que dificultan la adecuada formación
del niño o el adolescente.
En cada una de las funciones de la familia existen una serie de aspectos que
asumen gran relevancia para los investigadores. En el terreno de la función
Biosocial son objeto de estudio los fenómenos de reducción de las tasas de
nupcialidad y natalidad en los países de mayor desarrollo, con el consiguiente
envejecimiento de la población y la reducción de las disponibilidades de fuerza
de trabajo para los próximos años. Resulta también preocupante el incremento de
las tasas de natalidad y el crecimiento general de la población en los países
del Tercer Mundo, que trae como consecuencia exceso de fuerza de trabajo e
incremento en las demandas de empleo, educación, salud y servicios de todo tipo
que no son solucionables por sus propias economías.
En cuanto a la función económica existen problemas de estudio en las siguientes
áreas: el incremento de trabajo infantil como resultado de la crisis económica
global; el incremento de los jubilados y pensionados dentro del total de la
población, con las afectaciones que esto trae para la economía familiar y sus
relaciones internas; la distribución de las tareas domésticas entre los miembros
de la familia, por la incidencia que esto tiene en la educación de los miembros
más jóvenes; las prioridades en la utilización del presupuesto familiar; la
devaluación del papel de los padres en la obtención de los recursos para la
familia, etc.
En lo que se refiere a la función cultural-espiritual existen también un grupo
de problemas que exigen estudio detallado para su adecuada valoración, entre
ellos el nivel cultural de la familia, los intereses y hábitos culturales
dominantes, la disponibilidad de tiempo libre de la familia y el presupuesto
para su utilización, la cantidad, calidad y variedad de la oferta cultural
disponible, las posibilidades reales para el uso en común del tiempo libre, etc.
Cada uno de esos elementos, por separado y en conjunto, determina sobre la forma
real en que la familia puede ejercer su función cultural-espiritual, encaminada
al crecimiento ético y estético de sus miembros.
La caracterización de la familia del escolar constituye un elemento importante
para el trabajo del maestro, por cuanto le permite ubicar al niño/a dentro de un
contexto concreto, del que se derivan importantes influencias educativas que
pueden ser aprovechadas por el docente para potenciar su propio trabajo. En el
caso de que existan problemas familiares que afectan al escolar el conocimiento
de éstos por el maestro le permite elaborar estrategias individualizadas que
compensen en lo posible las carencias materiales o afectivas del niño o el
adolescente y le faciliten ubicarse en un mismo plano con relación a sus
coetáneos del grupo escolar.
Los estudios de caracterización de la familia realizados periódicamente por
sociólogos, economistas y etnógrafos no siempre resultan de validez para el
trabajo del maestro, por cuanto tratan de presentar imágenes generales de la
sociedad, p. ej. la "familia tipo", "familia promedio," etc, en tanto el maestro
debe trabajar con familias y sujetos concretos. Sin embargo el conocimiento de
lo típico social es importante por cuanto permite reconocer la distancia entre
la generalidad y el caso concreto, así como la representatividad del caso (o los
casos) dentro del contexto social general.
Para la sociedad en general y para la escuela en particular resulta
imprescindible que los padres y familiares en general reconozcan el rol tan
importante que desempeñan en la educación de los niños, adolescentes y jóvenes.
Como señalara el eminente pedagogo cubano Enrique J. Varona "en la sociedad todo
educa y todos educamos... lo existente en la idea de la generalidad de los
padres de que su papel de educadores se limita a enviar a sus hijos a la
escuela, y de que en ésta se ha de verificar el milagro de que el niño desprenda
todos los malos hábitos engendrados en él por el descuido de los que le rodean,
y aprenda todo lo que luego a de serle útil en la vida".(24) Semejante idea debe
ser combatida mediante la persuasión y la orientación del maestro sobre la
familia, que logre atraerla y vertebrarla con el proyecto educativo de la
escuela.
La lucha por la superviviencia que obliga a ambos padres a dedicarse al trabajo
(incluso a trabajar horas extraordinarias) perjudica el cumplimiento de las
funciones afectivas y culturales de la familia, y deja el asunto de la educación
de los niños en manos de otros parientes (hermanos, abuelos) al de guarderías
(profesionales o no) o, en el peor de los casos a la influencia de la calle.
La incorporación masiva de la mujer al trabajo y la vida social, en sí misma un
incuestionable logro en la lucha por su emancipación, se hace cuestionable
cuando trae aparejada la drástica reducción de sus posibilidades de actuación en
la educación de sus hijos,(26) cuestión en la que los hombres ya estaban
relegados por la generalización de un modelo de sociedad patriarcal que impone
consustancialmente una familia de ese mismo carácter. Como vemos son muchos y
muy diversos los factores que conspiran actualmente contra el ejercicio del
papel educativo de la familia y es tarea ardua del educador encontrar las vías
para atenuarlos.
Organización de la vida del niño en la familia
El núcleo de la labor educativa consiste en la organización de la vida del niño,
el ejemplo que se le ofrece constantemente.
La familia desempeña un papel formativo fundamental, pues los padres educan a
sus hijos según sus propios patrones morales. Los estímulos que los niños
reciban y los ejemplos que observen en el seno familiar tendrán una influencia
muy importante en la formación de hábitos y actitudes y en su conducta fuera del
hogar.
Toda familia como grupo social pertenece a un contexto socioeconómico especifico
y posee sus propios mecanismos de autorregulación, lo cual establece direcciones
entre las mismas, aspecto éste importante a considerar cuando realicemos la
caracterización de la familia, como contexto de actuación.
Para lograr que el trabajo con la familia se convierta en el centro de la labor
del maestro, para responder a la concepción de la escuela como sistema abierto a
la comunidad, es necesaria su preparación desde el punto de vista teórico y
metodológico, que le permite emprender esta actividad educativa integral con la
familia de sus escolares, lo cual conlleva como punto de partida un riguroso
estudio y caracterización de la misma.
En los tiempos actuales, la acción de la escuela como institución social no se
concibe alejada de la familia, así como de la comunidad en la cual está
enclavada, ya que la esencia social de la escuela y su labor educativa establece
cada vez más la necesidad de una relación más fuerte entre estos factores, para
poder cumplimentar el encargo planteado por la sociedad, la formación integral
de los educandos.
“Es importante tener en cuenta que la Familia, la Escuela y la Comunidad son
contextos de actuación donde interactúan nuestros niños y adolescentes,
contextos que se convierten en fuentes donde emanan las fuerzas actuantes sobre
el niño. Por lo tanto el maestro debe conocerlas para poder dirigir el proceso
de educación de la personalidad de los escolares. La labor que debe desplegar
con la Familia y con los educandos exige necesariamente una profunda preparación
que garantice y satisfaga las expectativas sociales de su rol profesional”.
El modelo pedagógico cubano para la Educación preescolar está basado en el
enfoque histórico-cultural que es el resultado del perfeccionamiento continuo
que se ha ido sometiendo el programa en diferentes etapas de su desarrollo,
mediante una estrategia que lo somete a investigación para determinar su
eficiencia e introducir los cambios necesarios, por lo que retomamos una teoría
de Vigotsky que la cultura es el producto de la vida social y de la actividad
social del hombre y se expresa a través de los signos (la escritura, los
números, las obras de arte, el lenguaje) los cuales tienen un significado
estable ya que se han formado en el desarrollo histórico y trasmitido de
generación en generación.
Es a través de la apropiación de la experiencia histórico social que el hombre
asimila las distintas formas de la actividade humana, por eso que uno de los
principios de la Educación Preescolar teniendo en cuenta esta teoría es la
vinculación de la institución y la familia. Esta vinculación presupone una doble
proyección: la institución proyectándose hacia la familia, para conocer sus
posibilidades y necesidades, las condiciones reales de la vida del niño y
orientar a los padres para lograr en el hogar la continuidad de la tarea
educativa y la familia, proyectándose en la institución para ofrecer información
y apoyo como potencial educativo.
La educación de los padres se convierte en una tarea insoslayable para la
institución y un medio esencial para estrechar la comunicación entre la familia
y las educadoras como vía para lograr un desarrollo pleno y mayor satisfacción y
alegría en los niños/as. Por eso uno de nuestros objetivos es consolidar el
vínculo entre la familia, las instituciones educacionales, los colectivos
laborales y la comunidad, con el propósito de garantizar la unidad de
influencias educativas en los niños y niñas y la elevación de la preparación de
las familias para su participación activa y creativa en el hogar, además de
velar por el cumplimiento de los derechos del niño.
Donde están orientados por el Ministerio de Educación Preescolar el desarrollo
de diferentes temas en las actividades grupales e individuales, que responden al
objetivo fundamental de nuestra enseñanza:
La preparación de la familia y su participación activa en el proceso educativo.
- Funciones de la familia.
- Características anatomofisiológicas de la edad preescolar.
- Procesos psíquicos y cognoscitivos.
- Derechos de los niños y las niñas.
- Código de la Familia y la Niñez. Constitución de la República.
- La formación de hábitos culturales según folleto.
- Balance nutricional.
- Métodos educativos de acuerdo a las diferentes manifestaciones de la conducta.
- Cualidades morales, hábitos y habilidades.
- Desarrollo de la Lengua Materna a partir de los conocimientos y vivencias que
tengan los niños y niñas del Mundo Natural y Social.
- Pronunciación correcta de todos los sonidos del idioma.
- Educación sexual.
- Importancia de la Educación Estética.
- La computación en la edad preescolar. Desarrollo de habilidades intelectuales,
entre otras.
BIBLIOGRAFÍA
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niño preescolar. Orientaciones de 0 a 6 meses. – La Habana. Editorial Pueblo y
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10. Educa a tu Hijo. Programa para la familia dirigido al desarrollo integral
del niño preescolar. Orientaciones de 6 a 9 meses. – La Habana. Editorial Pueblo
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Pueblo y Educación, 1992. – 12 p.
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Editorial Pueblo y Educación, 1995 - - 271 pág.
AUTOR
Lic. Tamara Eulalia Rivas Hidalgo. Prof. Instructora.
Institución: Dirección Municipal de Educación. Antilla.
Círculo Infantil “Espumita del Mar”
CP. 82 400. Telf. 88 8612
e-mail: spantilla@hlg.rimed.cu