ÍNDICE
Resumen
Introducción
Desarrollo
Conclusiones
Referencias Bibliográficas y Bibliografías
RESUMEN
El presente trabajo tiene el objetivo de presentar un grupo de fundamentos
filosóficos que ayuden a formular algunos de los principios que deberán servir
de base a una concepción de la educación ambiental.
En el mismo se tratan elementos como la relación de la dimensión ambiental con
la filosofía, la actividad una categoría de utilidad estructural y funcional, el
enfoque histórico-cultural del problema, un estudio interdisciplinario, la
Educación Ambiental a la luz de las ciencias sociales, así como algunas
consideraciones entorno a como las ciencias sociales abordan el problema.
INTRODUCCIÓN
La sostenibilidad del desarrollo económico y social y la necesidad de lograr una
distribución de las riquezas con equidad, sin afectar al medio ambiente, se ha
convertido en un tema trascendental y cotidiano, sin embargo, el decadente
sistema capitalista imperialista en su etapa de globalización neoliberal carece
ya en absoluto de soluciones para los grandes problemas de la humanidad, cuya
cifra de habitantes se ha cuadruplicado en apenas un siglo. No tiene porvenir
posible, destruye la naturaleza y multiplica el hambre.
Los evidentes síntomas del deterioro ambiental del planeta y los efectos
nefastos de la actual globalización neoliberal sobre la calidad de vida de las
poblaciones humanas, ha conllevado a la profundización del término de
sostenibilidad. Hoy en día cuando se habla del desarrollo sostenible, se abarca
y se integra una variedad de tópicos, tales como económicos, sociales,
ecológicos, relación hombre naturaleza, la equidad generacional y la
intergeneracional, entre otros.
Apropiarse de una correcta conceptualización del término desarrollo sostenible
es importante, pero lo es, más aún, su interiorización y la transformación en
actores del mismo. Para ello es necesario un cambio de ética, de forma de actuar
individual y colectiva, y en donde se establezcan relaciones adecuadas entre la
sociedad y la naturaleza. No obstante a la terrible realidad que vive el mundo,
que inevitablemente incide en el desarrollo cubano, y al injusto y creciente
bloqueo a que ha estado sometido el país por parte de los Estados Unidos de
América, por más de 40años, ha existido la voluntad política y se ha accionado
en aras de construir una sociedad más justa, a partir de un modelo socialista
que proporciona posibilidades y oportunidades para lograr metas de un desarrollo
sostenible, sobre la base de cuatro pilares básicos: el crecimiento económico,
la equidad social, la protección del medio ambiente y la formación de
capacidades.
El medio ambiente mundial se ha deteriorado más aceleradamente en los momentos
actuales que en cualquier otra época comparable de la historia. Se han agravado
los problemas ambientales que no se limitan a la tradicional extinción de la
flora y la fauna; por ejemplo, la destrucción de la capa de ozono, el aumento
del efecto de invernadero o de calentamiento, de las lluvias ácidas y de la tala
indiscriminada, así como de la erosión del suelo y de la contaminación de las
aguas, los suelos y la atmósfera y la destrucción del patrimonio
histórico-cultural, entre otros, se han aproximado a límites peligrosamente
críticos e irreversibles en diversas regiones de la Tierra.
Se hace necesario contribuir a la reflexión y capacitación de los decidores.
En este sentido, es importante reconocer que estamos en presencia de una
crisis ambiental que necesita ser abordada con una gran voluntad y acción
política, científica, técnica y educativa por los Gobiernos. Los decisores
contribuyen a la gestión local de la gobernabilidad de los procesos del medio
ambiente y su protección. También dicha crisis debe enfrentarse desde la
revisión de los valores y modelos que inspiran nuestra gestión de los bienes
comunes, así como de políticas por los decisores consecuentes con la protección
del medio ambiente.
Por ello, es importante que el hombre tenga un conocimiento adecuado sobre el
medio ambiente en que vive. De esto depende, en gran medida, que las presentes y
las futuras generaciones puedan subsistir, para ello, es necesario, y contribuye
significativamente, la puesta en práctica de la educación ambiental.
Este proceso de ordenamiento, capacitación y coordinación, no puede
desarrollarse sin la participación conciente de todos los actores involucrados
en los procesos que tienen lugar de ahí la necesidad y la relevancia de
instrumentar acciones educativas, de creación de capacidades intelectuales con
todos los actores y grupos sociales que interactúan, sobre todo en grupos tan
especialmente sensibles como el sector administrativo y de gestión, a partir del
diseño de cursos de capacitación, desarrollados de forma participativa desde su
concepción inicial.
Para lograr un verdadero desarrollo sostenible, se hace necesario integrar de
forma armónica toda la actividad económica y social con los procesos de
conservación y recuperación de los ecosistemas, con la práctica social
comunitaria y la gestión de los gobiernos locales, así como establecer las
pautas a seguir para incorporar la dimensión ambiental al ejercicio diario de la
toma de decisiones de nuestros principales directivos a las distintas escalas y
principalmente los más cercanos a los ecosistemas.
El problema del desarrollo sobre la base de la conservación de la riqueza
natural y la herencia cultural de los pueblos y naciones, reclama una verdadera
transformación del saber ambiental, no sólo en el sentido de las exigencias en
el manejo integral de los recursos naturales, sino en el de la aparición de una
nueva ética estructurada esencialmente en nociones, conceptos y actitudes de
convivencia harmónica, responsabilidad, austeridad, respeto, equidad,
sostenibilidad y solidaridad.
En muchos países y regiones, se concibe la protección ambiental, como un proceso
para la conservación estricta solamente de los recursos naturales, y no se ha
logrado incorporar la preservación de los componentes históricos, culturales y
sociales, así como la atención y protección del hombre – principal integrante
del medio ambiente -, y su calidad de vida, no se incluye, en ocasiones, dentro
sistema integral de gestión ambiental.
La protección del medio ambiente, tiene que estar presente como dirección
política, económica y social de cada Estado y depende también de la educación
ambiental. El problema es de enorme magnitud y desafía a todos: políticos,
decisores, científicos, educadores, estudiantes, profesionales, obreros y
ciudadanos.
DESARROLLO
Hacia los principios de la Educación Ambiental
“El tema de la educación ambiental, por ser tan joven ha tenido la virtud de
convocar toda una serie de problemas antiguos, modernos y contemporáneos
relacionados con el ser y el deber ser del acto educativo en una sociedad
mundial aquejada por una profunda y persistente crisis. Dicha crisis es
notoriamente perceptible en el campo de la convivencia humana y entre las
crecientes fricciones entre la cultura, la segunda naturaleza creada por el
hombre, y la naturaleza biógena natural del planeta (1).
Este planteamiento manifiesta de forma clara el carácter contradictorio que
identifica a la conceptualización y práctica contemporánea del asunto relativo a
la capacitación del hombre en relación con el medio ambiente.
Se han elaborado muchas concepciones en torno a cómo desarrollar la educación
ambiental e incluso se ha llegado a toda una serie de normativas, las cuales han
demostrado sólo validez parcial en lo referente a la manera de avanzar en torno
al tema. Sin embargo, en todas -hasta donde conoce el autor- es insuficiente el
rescate, integración y renovación de algunos principios básicos sintetizados y(o)
aportados por el marxismo como ciencia social.
El objetivo de este trabajo consiste en presentar un grupo de fundamentos
filosóficos que ayuden a formular algunos de los principios que deberán servir
de base a una concepción de la educación ambiental.
Relación inicial de dicho problema con la filosofía
Los fundamentos teóricos y metodológicos se sustentan en la concepción
filosófica dialéctica –materialista y se justifica por las necesidades sociales
relevantes, actuales y perspectivas, de una formación ambiental que le
proporciona al hombre el marco teórico integrador para la orientación en el
complejo sistema de interacciones cognitivas, económicas, políticas e
ideológicas.
Incluye la educación de una nueva mirada sobre el mundo, sobre la base de la
construcción de un modelo distinto de hombres- cultura, expresados en los
siguientes postulados fundamentales: la concepción de la imagen del hombre como
totalidad, la personalidad como conjunto de relaciones sociales en unidad de lo
individual y lo social; el basamento filosófico de actividad como condición
inherente al ser humano, quien conscientemente actúa sobre el mismo y sobre su
entorno, la unidad dialéctica de la relación sujeto- objeto que hace posible la
interacción reciproca de lo ideal y lo material en la actividad humana, el
objeto como condicionante material y el sujeto como ser activo, consciente y
transformador.
Desde el punto de vista sociológico se basa en: la individualización; el proceso
de socialización del sujeto que tiene como fundamento la actividad práctica del
cual se derivan las fusiones cognitivas, valorativas y comunicativas de la
personalidad.
Desde el punto de vista psicológico se asumen la integración de la actividad y
la comunicación en el proceso educativo, la relación educación y desarrollo, la
situación social del desarrollo, la “zona del desarrollo próximo”, la unidad de
lo afectivo y lo cognitivo.
Desde el punto de vista pedagógico (didáctico) un proceso de enseñanza
–aprendizaje con carácter sistémico que posee otros componentes fundamentales,
esenciales, como son: el problema., el objeto, el objetivo, el contenido, el
método, la forma, el medio y el resultado, las leyes: la relación del proceso
con el medio social y las relaciones internas entre los componentes.
Desde el punto de vista metodológico se asume la interdisciplinaridad.
Es importante tener claro, a diferencia del concepto de naturaleza, el de medio
ambiente esta respaldado por la dualidad filosófica de que el hombre y la
naturaleza son dos aspectos inseparables dentro de la realidad.
El entendimientote la relación hombre-naturaleza impone la necesidad de
considerar al hombre como parte y resultado de esta ultima, no como algo ajeno a
ella. Transgredir a la naturaleza significa alterar biológica y socialmente al
hombre.
El hombre es un ser activo, transformador y creativo. Estas cualidades no lo
autorizan a faltarse el respeto como parte que es de la propia naturaleza, sino
por el contrario, le reclaman actuar de modo científico, planificado y armónico
sobre la misma. Tras estos conceptos iniciales se puede definir la educación
como el proceso de formación del pensamiento, pero a la vez el proceso y el
resultado de formar en los hombres su espíritu: sentimientos, convicciones,
voluntad, valores, etc.
La actividad, una categoría de utilidad estructural y funcional
Partiendo del concepto de actividad como unidad orgánica de su forma sensorial y
práctica y teórica, el marxismo supera la ruptura entre la teoría y la práctica
y afirma que en la actividad encuentra su expresión la esencia genérica del
hombre. El carácter integral de la actividad se sintetiza en el concepto de
práctica que incluye las múltiples formas de actividad humana y que pone en su
base el trabajo como forma superior de manifestación. La actividad no solo
determina la esencia del hombre, sino que crea al hombre mismo. El trabajo
socialmente útil como actividad esta enmarcado en el proceso de producción.
Seria curioso, sobre la base de posición, estudiar la relación sociedad- medio
ambiente y por tanto la educación ambiental por medio de la metodología ofrecida
por Marx, de enfocar la producción como “producción-distribución-cambio y
consumo”(2).
Aunque Marx desarrollo y aplico este esquema para le producción material,
posteriormente se ha demostrado que es valido también para la producían
espiritual del hombre. Este, unido a la metodología elaborada sobre la base de
la teoría de la actividad, constituiría un reto para cualquier ambientalista
osado que intente explicar la problemática con un enfoque
dialéctico-materialista.
La teoría de la actividad iniciada por Vigostky, desarrollada por Leontiev
permite dar una mayor amplitud al planteamiento de Marx en el Capital, es decir,
ver el trabajo contenido en la actividad, pero esta ultima en una dimensión
mayor, más allá del proceso de producción de valores materiales. pensar la
actividad como interrelación dialéctico del objeto y el sujeto favorece una
mejor comprensión y rediseño de la propia actividad ambiental, tanto en el plano
teórico como práctico.
La teoría dialéctica-materialista de la actividad aporta conceptos claves para
tal empresa, a saber, los términos de” sentido” y de “significado”, los cuales
permiten entender el proceso de formación de valores ambientales necesarios para
los ciudadanos y comunidades.
El enfoque aportado por Vigostky, Leontiev y sus seguidores acerca de actividad
como sistema de acciones y operaciones, por una parte, y de necesidades,
motivos, medios y fines por la otra, permite tanto evaluar adecuadamente el
conocimiento y la percepción ambiental como explicar el comportamiento del
hombre.
Desde el punto de vista teórico y práctico, la teoría de la actividad ofrece en
lo fundamental una posibilidad incalculable para la comprensión del medio
ambiente y su conceptualización.
Derivada de esta posición aparece una categoría sociológica de gran valor
metodológico para investigar el quehacer socio ambiental del hombre en función
de la educación en comunidades humanas. Esa categoría es modo de vida. El modo
de vida caracteriza al conjunto de formas vitales del hombre que se desarrolla
sobre la base de determinadas condiciones de existencias y en correspondencia
con un sistema de relaciones socioeconómicas especificas que van desde el micro
al macro nivel social.
Otro concepto necesario es el estilo de vida, que no es más que la impronta del
modo de vida en las relaciones interpersonales e intragrupales. Este es un
concepto que ayuda a comprender la personalidad de cada individuo como primer
peldaño de la educación.
El concepto de racionalidad, tomado de M. Weber, es entendido como un conjunto
de reglas, pensamientos y comportamientos de los actores sociales, los cuales se
establecen como centro de estructuras económicas, políticas e ideológicas y se
determinan al legitimar un grupo de acciones que confiere un sentido de la
organización de la sociedad en su totalidad . A partir de aquí se proponen
racionalidades para todas las esferas de al sociedad (3).
La racionalidad, a fin de cuentas recurso metodológico del conocimiento, abarca,
ante todo, la esfera de los principios, hipótesis y procedimientos que aseguran
la objetividad, así como al eficiencia de los procesos de cognición (4). A la
par de las racionalidades planteadas en el enfoque de E. Leff, es necesaria la
creación de una nueva forma de pensar que de prioridad al cambio de las
estructuras económicas que han erigido a los estados y han generado en ellas la
irracionalidad ambiental, económica, política y, por tanto, social.
Un enfoque Histórico-Cultural
El estudio de la actividad humana en relación con el medio ambiente y, por
tanto, la función educadora que le es inherente, solo puede realizarse de forma
real en un contexto historio-cultural.
A pesar de sus errores el hombre siempre ha sido salvado por su inteligencia
condicionada socialmente, a si como por su integración a la naturaleza, pero hoy
esa capacidad debe volcarse hacia nuevas formas de educación. En esta tarea es
vital que el individuo conozca la historia social del desarrollo de la
educación. Cuando el autor se refiere a la historia lo, hace en dos sentidos:
uno, como secuencia de hechos concatenados, y el otro en el sentido
historicista, o lo que es igual, descubrir en cada época los nudos esenciales
que expresa la continuidad y las rupturas en el desarrollo social. La historia
es la memoria de cada pueblo y ante la ausencia de conocimiento se estereotipan
los procesos, se crean afectos de novedad y primicia que conducen a la
asimilación acrítica de los sucesos históricos y de la forma de educación que
estos traen consigo.
L.S.Vigostsky, entre los años veinte y treinta del siglo pasado , elaboró una
teoría de raíz psicológica que dio pie a toda una serie de extensiones teoricas
en otras ramas del saber social. Para él “el tiempo como forma de existencia de
la materia es algo más que un postulado filosófico abstracto(…), interpreta el
tiempo en el sentido del materialismo histórico, es decir, el proceso de
desarrollo de la sociedad ; para entenderlo, el concepto de actividad, ante todo
el de actividad productiva de las personas”(5)
En el plano pedagógico (en este caso referido a la educación ambiental) el
enfoque histórico cultural significa, a nivel de la instrucción una fuente del
desarrollo. Porque le ofrece al educando y al educador, por medio de la
colaboración mutua, el descubrimiento de las contradicciones y el logro de
respuestas en acciones teóricas y prácticas en las contradicciones que son
reflejo del problema de la realidad, en un clima que estimula las
potencialidades de cada quien.
Desde el punto de vista social general implica tener clara consciencia de las
ideas y valores que mueven el desarrollo social perspectivo de la humanidad en
función de las condiciones socio históricas del presente, la historia de las
ideas y valores sociales en sus hitos fundamentales; las características del
sistema de relaciones y vínculos de la institución y del grupo en los que se
inserta el estudiante, los recursos que se disponen para movilizar a los
miembros(6).
Desde el punto de vista ambiental el enfoque histórico- cultural significa,
además, tener claro como el conocimiento se conforma en el tiempo de acuerdo con
determinados recursos especiales tanto en orden material como espiritual. L.
Vigostky fundamentó la categoría de zona de desarrollo próximo de la
personalidad. Este concepto se explica como la distancia entre el nivel real de
desarrollo determinado por la capacidad de resolver un problema y el nivel de
desarrollo determinado por la capacidad de resolver un problema y el nivel de
desarrollo potencial a través de la resolución de un problema bajo la guía de un
adulto (7), o en la colaboración con otro compañero más capaz (8).
Un Estudio interdisciplinario
La relación sociedad-medioambiente es muy compleja, más aun en el campo del
análisis de la educación ambiental. De echo la interdisciplinariedad, para
algunos el enfoque sistemático integral, constituye un principio fundamental que
debe regir los estudios relativos a dicha relación.
El enfoque interdisciplinario, y por tanto sistemático debe partir del
conocimiento de la situación problemática sobre la cual se formulen los
problemas a solucionar, por tanto es necesario, primero que todo, identificar el
carácter sistematice del objeto de estudio.
Si un objeto de estudio, por solo citar un ejemplo, es la sustentabilidad
existente en una comunidad y otros es la educación ambiental a un determinado
nivel, entonces la interdisciplinaridad requerida seria diferente para cada
caso, a pesar de que este presente en ambos la relación sociedad-medioambiente.
Para el caso concreto de la educación ambiental, otro requisito importante es
determinar el componente sociocultural interno y externo respecto a ella misma.
La dirección conciente de la educación adquiere un carácter histórico-concreto
clasista y político tanto en una como en otra instancia, ya que siempre, además
de estar interferida por la actividad del hombre, se encuentra directa e
indirectamente bajo la influencia de las restantes instituciones sociales.
La problemática de la educación ambiental para ser abordada
interdisciplinariamente no solo reclama que muchas disciplinas respeten las
reglas de la sistemática, que además exige una delimitada concreción del objeto
y del nivel en el cual va hacer tratada.
La Educación Ambiental a la luz de las Ciencias Sociales
Para una más adecuada comprensión de la problemática ambiental es importante
hacer algunas consideraciones entorno a como las ciencias sociales abordan el
problema.
Una de las primeras disciplinas que se esforzó por estudiar el efecto del
hombre. Sobre su entorno y no sólo del hombre, sino de todos los sistemas vivos
existentes en la naturaleza, fue la Ecología. Esta en la medida en que cobró
fuerza, allanó el camino a ramas específicas como la Ecología humana o Ecología
social.
Ya en los últimos treinta años, según la tendencia o estrechamiento del campo de
las ciencias que estudian la relación hombre-medio ambiente, han aparecido otras
denominaciones como las de Ecología conductual, conocimiento- ambiental y
psicología ambiental. Esta última se ha desarrollado con gran fuerza en Estados
Unidos y Europa Occidental a partir de la década del sesenta del pasado siglo.
Con el establecimiento de estas ramas se comienza a hablar ya de las Ciencias
Sociales Ambientales como una futura disciplina en proceso de formación, en el
cual se incluye la educación ambiental. Esta actitud, aunque digna de ser
celebrada, evidencia también cierto eclecticismo teórico en el abordaje del
tema.
Las diversas ciencias que estudian las relaciones del hombre con el medio
ambiente se limitan en cada caso a un mayor énfasis a aquel aspecto donde se
pueden brindar mejores resultados según las peculiaridades de su campo
específico de estudio o a posición teórica de partida. Así priman enfoques
cognitivos, conductistas, estructuralistas y otros, que en ocasiones se
entremezclan artificialmente. Tal situación hace difícil un estudio que tome lo
esencial concatenado, desde el micro al macro nivel, en su determinación
socioeconómica.
Actualmente, en el estudio del medio ambiente y por tanto de la educación
ambiental priman dos posiciones de forma mayoritaria: El conductismo de fuerte
tradición positivista y la fenomenología. La tradición positivista concibe al
conocimiento científico a partir de criterios emanados de las propiedades de
constitución de las ciencias físicas y otorga el status de científico solo a
aquello que se ajusta a dicha concepción. La objetividad de la ciencia, la
búsqueda de la regularidad del al margen de los contextos particulares y la
neutralidad valorativa en la formación de juicios son algunas de sus
características mas relevantes (9).
Las ciencias sociales dialéctico-materialistas deben estudiar con mayor
profundidad y detalle los problemas socioambientales. Las funciones
cognoscitivas, metodológicas, prácticas y de pronósticos propios de estas
ciencias no han sido desarrolladas suficientemente como para lograr que el
hombre conozca mejor las leyes esenciales que rigen su relación con el entorno.
Las investigaciones hechas en los marcos de estas corrientes de pensamiento han
quedado a un nivel aún muy general. Tal vez ello se deba al insuficiente
tratamiento del aspecto pedagógico inherente a la problemática medioambiental.
CONCLUSIONES
Valoraciones sobre los cuales debe estar sustentada la educación ambiental:
· La práctica como criterio valorativo de la verdad.
· La educación ambiental depende en gran medida de nuestra propia actividad.
· La aplicación de métodos participativos estimulan el intercambio y por tanto
el principio de la contradicción.
· La relación sociedad-medio ambiente, en la cual el individuo constituye el
mediador por excelencia, requiere para su estudio de un basamento dialéctico y,
en particular, de una posición monista en la que el hombre sea considerado parte
de la propia naturaleza. Esto es un momento filosófico esencial para la
organización de la educación ambiental.
· El presupuesto de que la teoría de actividad proporciona un solidó fundamento
a la empresa de la educación del hombre y que debido a su flexibilidad es capaz
de asimilar elementos de otras teorías hacia otros enfoques, como por ejemplo el
de la investigación-acción, aportado por la sociología.
· El enfoque histórico- cultural consiste, en el caso particular de la educación
ambiental, en considerar a esta como el medio gracias al cual el educando puede
descubrir toda una serie de posibilidades y desarrolla habilidades para
trasformar el entorno haciendo uso de las tradiciones, valores, hábitos, que los
hombres han desarrollado históricamente por medio de la practica social en
dependencia de las relaciones de pertenencia y poder social, orientadas a la
salvaguarda de la identidad cultural.
· El principio de la interdisciplinariedad es la forma sistémica de alcanzar la
educación ambiental
· La educación ambiental, para que realmente constituya una de las soluciones
prácticas de la ciencia y que con el fin de que contribuya a formar una cultura
ambientalista masiva, debe primero que todo hacer una asimilación dialéctica del
conocimiento, así como la práctica aportada por todas las ciencias, en
particular las sociales y las humanísticas. Requiere, además, romper las
barreras entre la educación formar y la no formar, y convertirse en una
conciencia práctica democrática que incluya a todos los sectores, niveles e
instituciones de la sociedad; debe impulsar, así mismo, cambios políticos y
estructurales hasta llegar a ser un elemento de máximo dinamismo a escala de
toda la sociedad.
NOTAS Y REFERENCIAS
(1) Vidart, D.: La Educación Ambiental: aspectos teóricos y prácticos,
Perspectivas VIII(4), Paris, 1973.
(2) Shure, M.: La Psicología Soviética tal y como yo la veo, Ed.Progreso, Moscú,
1990, p.21.
(3) Leff, E.: Ciencias Sociales y Formación ambiental, cap.1, Editorial Gedisa,
Barcelona,1996.
(4) Kuraev, V.: Fundamentos del Saber Científico, Reflexión y Racionalidad,
Ciencias Sociales, No 1, Academia de Ciencias de la URSS, Moscú, 1977.
(5) Shure, M.: La Psicología Soviética…,Ob. Cit., p.60.
(6) González, O.: El Enfoque Histórico-Cultural como fundamento de una
concepción pedagógica. Tendencias Pedagógicas Contemporáneas, CEPES, Universidad
de La Habana,1992
(7) Se dice adulto, pero se refiere a cualquier grado de persona.
(8) González, O.: El Enfoque Histórico-Cultural como Fundamento…,Ob, Cit.,
p.103.
(9) Ibidem, p103.
BIBLIOGRAFÍA
- Carvajal Correa, Carlos Alberto. Educación y Valores
- Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental (IV) del 2 al de junio de 2003,
La Habana, Cuba
- Colectivo de autores. Tecnología y sociedad. Editorial Félix Varela. La
Habana, 1999.
- Dr. Gerardo Ramos Serpa ,El Objeto y el Sujeto desde la Perspectiva Filosófica
- GESOCYT. (Colectivo de autores). Problemas sociales de la Ciencia y la
Tecnología.
- González, O.: El Enfoque Histórico-Cultural como fundamento de una concepción
pedagógica. Tendencias Pedagógicas Contemporáneas, CEPES, Universidad de La
Habana,1992
- Kuraev, V.: Fundamentos del Saber Científico, Reflexión y Racionalidad,
Ciencias Sociales, No 1, Academia de Ciencias de la URSS, Moscú, 1977.
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Barcelona,1996.
- Ley 33 de 1981 (Protección del Medio Ambiente y Uso Racional de los Recursos
Naturales). Gaceta Oficial de la República de Cuba. Diciembre de 1981.
- Ley 81 de 1997 (Ley del Medio Ambiente) Gaceta Oficial de la República de
Cuba. Diciembre de 1997.
- Núñez , J. La Ciencia y la Tecnología como procesos sociales. Editorial Félix
Varela, La Habana, 1999.
- Proyecto Sabana- Camaguey, capacidad 21.
- Shure, M.: La Psicología Soviética…,Ob. Cit., p.60.
- Universidad 2006, del 13-17 febrero 06. La Habana, Cuba
- Vidart, D.: La Educación Ambiental: aspectos teóricos y prácticos,
Perspectivas VIII(4), Paris, 1973.
- Vol. 8 No 01. La Educación de Valores en el Contexto Universitario.
AUTOR
Ing. Jesús Pérez González
Institución: SUM Rafael Trejo González,
Los Arabos, Matanzas, Cuba
Dirección electrónica: jesus.perez@umcc.cu