RESUMEN
En el presente trabajo se hace un análisis de la esencia de las relaciones
internacionales bajo el signo neoliberal, su esencia destructiva y lo hipócrita
de su aplicación, se explican con ejemplos sus veleidades y se separa, por ser
lógicas contrarias “Globalización” de “Neoliberalismo”. Al propio tiempo se
propone una nueva tesis sobre la globalización y el derrumbe de la URSS.
INTRODUCCIÓN
Nunca antes como en la actualidad todo lo concerniente a las relaciones
internacionales había estado tan al alcance de importantes círculos de personas,
tampoco habían coincidido paradigmas tan disímiles, nunca, ni la humanidad había
estado sometida al peligro de desaparecer como en estos momentos ni el caos
había signado el intercambio entre unos y otros.
El hombre, con su capacidad inconmensurable de crear, ha desarrollado, empero,
no solo armamentos capaces de auto aniquilarse varias veces, también ha
desarrollado tecnologías, patrones de consumo, paradigmas de comportamiento que
ponen en peligro hasta su propia existencia, hoy no se puede esconder de nada ni
de nadie, el mundo se ha convertido en una pequeña aldea, donde todo repercute
allende y aquende los mares, la globalización, la mundialización, se imponen,
pero, ¿estamos en lo correcto?.
En este trabajo pretendo exponer y defender mi punto de vista sobre una
temática que considero suscita dudas entre muchas personas, que otras veces es
esquematizada o reducida a una sola de sus vertientes y de la que no se conocen
muchas de sus interioridades .
DESARROLLO
Veleidades de la Globalización en curso.
- ¿Es la globalización un fenómeno negativo?.
- ¿Cómo se inserta el elemento Neoliberal en ella?
- ¿Es además puramente Neoliberal?
- ¿Cómo se manifiesta el efecto Bumerán en la globalización en curso?
La Globalización es un fenómeno consustancial a la especie humana, por tanto se
está desarrollando desde que el hombre comenzó a evolucionar, a vivir en
comunidades, interrelacionarse y buscar, y hasta a luchar por conseguir nuevos y
mejores espacios para su desarrollo, es un fenómeno multifactorial,
multivectorial e involucra a todos y a todo, no se puede ver como algo
desarticulado, ese es el primer gran error en el que incurren muchos cuando se
asoman a su problemática y por ende no logran comprenderla y mucho menos
encaminarla o dirigirla en el sentido correcto del desarrollo coherente de esta
especie que se ha dado en llamar género humano.
Ahora, es en los últimos años y a raíz de la “III Revolución Industrial”, la
revolución tecnológica o “Revolución de los Ordenadores” como otros prefieren
llamarle y entrados ya en el siglo XXI, los seres humanos dependen cada día más
de las comunicaciones, las tecnologías nos dan nuevas posibilidades de
conocimiento y creatividad y los mercados, desgraciadamente, penetran todos los
espacios sin control de nada ni de nadie lo que está imponiendo la “lógica del
caos” a este fenómeno objetivo.
Conocida es la frase de Carlos Marx: “Dadme el Molino de viento y os daré la
edad media”. Parafraseando a Marx otros han planteado: “Dadme la maquina de
vapor y os daré la era industrial” y aplicándola a la ‘época actual: “Dadme
el ordenador y os daré la globalización”.
Es por eso que hoy en el discurso político en la vida cotidiana se nos presenta
un término que se ha puesto muy de moda, que todos lo usan, aunque no todos lo
entiendan como es el de globalización, cuyas otras acepciones pudieran ser
transnacionalización, mundialización, que indistintamente periodistas,
economistas, políticos y personas comunes han comenzado a utilizar
indistintamente.
Y es aquí donde nos encontramos con un gran número de conceptos, muchos de los
cuales parten de una visión parcializada del proceso, los economistas han dado
los suyos, los políticos también, los ecologistas, incluso, hasta las mismísimas
religiones, pero de lo que se trata es de asumir este proceso de forma completa,
multilateral y objetiva desde una perspectiva que asuma todas las
particularidades y nos presente el fenómeno como algo íntegro. Uno de los que
más se ha acercado a este propósito es el Dr. Osvaldo Martínez Director del
Centro de Estudios de la Economía Mundial de Cuba, que lo asume de la siguiente
forma:
Globalización: Es la forma contemporánea que adopta el proceso de socialización
de las relaciones de producción, aumento de los vínculos de interdependencia e
interrelación entre economías nacionales en los campos financieros, comerciales,
culturales políticos, jurídicos, morales, éticos, estéticos y de valores, que
está impulsado por la Revolución Científico Tecnológica.
Para poder comprender en su total magnitud este proceso y el concepto con el
cual trabajaremos es necesario descomponerlo en partes y explicar cada uno de
los elementos que lo integran.
Es la forma contemporánea que adopta el proceso de socialización de las
relaciones de producción.
En este caso me refiero a un proceso en el que las relaciones de producción
(producción, distribución, cambio y consumo) han llegado a un nivel de
socialización que ha provocado que cada vez más personas, más ramas, más países
participen de un mismo proceso. Contrario a lo que ocurría cuando la producción
en cadena aseguraba todas las etapas del proceso articuladamente y esto tiene
otras consecuencias, digámosle veleidades que urge significar.
Efectivamente, cuando usted, un empleado de la Ford asiste al proceso de
construcción completa de un automóvil en su cadena de producción, usted ve el
producto final de su trabajo al momento en que el auto abandona la línea de
producción rodando por si mismo y usted es parte de eso. En esa industria se
agrupan además una gran cantidad de obreros, que hacen suyo también ese proceso
de producción y forman un “colectivo”, que dadas las circunstancias, está en
condiciones de luchar a favor de los intereses de ese colectivo.
Aumento de los vínculos de interdependencia e interrelación entre las economías
nacionales
En cuanto a estos vínculos, este elemento del concepto atiende a la vocación
internacional del capital, a la creación de un mercado mundial, a la tendencia
de los capitales a desbordar todas las fronteras nacionales buscando mayores
beneficios y van a tender a enredar las economías en una gran madeja de
interrelaciones de todo tipo, que desarticulan esa producción integrada y la
desintegra, la reparte y entonces, nadie se sentirá responsable del producto
final pues nadie será parte de un proceso sino de sus elementos aislados.
En los campos financieros, comerciales, culturales, políticos, jurídicos,
morales, éticos, estéticos, y de valores.
Nos referimos a que es un proceso que rebasa los marcos de la economía porque
el hombre es mucho más que un productor y que un mero consumidor de bienes y
servicios, este proceso complejísimo como la propia vida social, se manifiesta
en todas las esferas de la propia vida de la sociedad.
Se extiende, de manera asaz manifiesta al plano de la cultura, para
ejemplificar podemos asegurar que en los últimos 15 años se han rediseñado los
gustos estéticos de la población a escala planetaria, lo que se aprecia en la
música que se escucha, en la manera de vestir, el comportamiento, en la moda que
se lleva, en el cine que se hace y disemina, en fin, que se aprecia en todas las
facetas de la vida cultural, esto afecta hasta las mismas religiones ¿quién lo
duda? Si no, como se explica que hayan sido las iglesias neo pentecostales, neo
budistas y otras del mismo estilo carismático las que más se hayan diseminado
por el planeta.
Está impulsado por la Revolución Científico Técnica.
En este caso los cambios ocurridos en la ciencia y la tecnología han impulsado
el proceso, agilizando todas las operaciones que realizan los hombres,
accediendo cada ves a un cúmulo mayor de información y conocimientos, las
operaciones financieras que entre países que a inicios de la década de los 50
demoraban varios días hoy se realizan en cuestiones de minutos, los países
operan con tasa de cambios internacionales de las monedas, e Internet comunica a
seres humanos de continentes distantes en tiempo real, lo que ha posibilitado y
facilitado el intercambio de ideas, información, etc.
Desde el punto de vista meramente económico, vale señalar que la III
Revolución Tecnológica echó por tierra el antiguo paradigma que se sustentaba
sobre el modelo “Taylorista - Fordista”, que en esencia consistía en la
producción en serie en una gran fábrica donde estaban integrados a una sola
cadena todos los procesos productivos, la revolución de la microelectrónica, el
empleo masivo de ordenadores en los procesos ha aumentado el rendimiento y la
calidad de este proceso porque ha propiciado producir más, con mayor calidad, en
menos tiempo y ha posibilitado además desintegrar, dispersar el propio proceso.
Ahora, esto es lo esencial y no resulta ocioso repetirlo, la revolución de la
microelectrónica, asociada a la implementación de la informática y los
ordenadores son los elementos que van a rediseñar este proceso, esto es algo
natural, objetivo, resultante del propio desarrollo y de la capacidad creativa
del hombre, contra ello no se puede luchar, esto no es culpable de nada de lo
que ha ocurrido después, ni tampoco ninguna escuela política o filosófica lo
diseñaron y/o desarrollaron; responde a la propia dinámica del desarrollo del
hombre y la humanidad que se operaron en un momento a finales de la década de
los años 60 del pasado siglo XX.
Soy del criterio, y asumo que esto es polémico, que el proceso que se inicia
en los 60 es una de las causas del fracaso del llamado socialismo real y de la
implosión de la URSS, la dirección soviética no comprendió el proceso natural,
embriagada toda en los éxitos que había cosechado con el paradigma precedente y
la mentalidad de las toneladas y su gravísimo error fue que no solo no lo
asumió, sino que también se le opuso, ejemplos sobran, de haberlo asumido a su
debido tiempo con un alto grado de responsabilidad y objetividad hubiese
ayudado a la dirección soviética a superar muchas de las dificultades que tuvo
que afrontar años más tarde.
Lo explico mejor, no es un secreto para nadie que al triunfo de la Revolución
de Octubre, Rusia era un país atrasado y como resultante de la Ira Guerra
Mundial el país había quedado destrozado y cuasi paralizado, sin embargo, en
pocos años se inició un proceso de industrialización, que a tenor con los
cánones vigentes equiparó al país, en muchos rubros, con las principales
economías europeas y en otros, la superó, eso se consiguió porque el modelo
empleado no estaba en contradicción con el paradigma.
Luego ocurrió los mismo, después de la Gran Guerra Patria, cuando se
desarticuló todo el país y se retrocedió considerablemente, un dato, hoy se sabe
que en esa contienda perecieron 29 millones de hijos de la URSS, que otra vez
fue destrozado y sin embargo en pocos años desarrolló tecnologías propias que le
permitieron dominar el átomo, enviar en octubre de 1957 el primer satélite
artificial de la tierra al espacio cósmico y cuatro años más tarde al primer
humano.
La URSSen un brevísimo espacio de tiempo superó a países centro como Estados
Unidos; Gran Bretaña; Francia y Alemania en muchos aspectos de la producción y
los servicios y entrados los años 60 su industria era competitiva a escala
internacional, exportaba maquinaria, máquinas herramientas, aviones, barcos,
electrodomésticos, instrumento de medición y precisión, etc, fueron los primeros
en emplear la turbina a reacción en la aviación comercial, la energía atómica en
la generación eléctrica, en fin, que podemos asegurar que hasta la década de los
60 su desarrollo fue coherente y a tenor con las tendencias y paradigmas de la
época y en algunos aspectos marcando pautas.
Que ocurre luego de esto, es cierto que países como Japón y Alemania, limitados
en su desarrollo bélico por sus propias constituciones, impuestas por los
vencedores en la guerra, van a liberar a todo el personal que antaño se dedicó a
la industria bélica y lo van a reorientar, junto con las propias fábricas e
industrias, a producciones civiles, si le agregamos que tampoco contaban ya con
el elemento “disuasivo” de poseer unas poderosas fuerzas armadas capaces de
“convencer” a los concurrentes al mercado, tenemos entonces que tuvieron que
buscar elementos de “valor agregado” que hiciese altamente competitivas sus
producciones y como tampoco se desgastaban en la producción de armamentos,
fueron eficientes y eso es lo que explica, además, el milagro japonés y el
desarrollo alemán.
Por esta misma época los soviéticos entraban en recesión, en julio de 1972
Leonid Ilich Brezhnev, en la Cumbre de los países miembros del CAME señalaba “…
la URSS, luego de restañar las heridas dejadas por la guerra ha alcanzado
niveles de producción impensados nunca antes y ha construido las bases
técnico-materiales de la sociedad comunista…”[1], fue ese precisamente, el
momento en que la sociedad soviética comenzó a manifestar síntomas inequívocos
de agotamiento.
Lo que siguió fue el auge de la autocomplacencia y la proliferación de métodos
subjetivos y burocráticos de planificación y dirección de la economía que
terminaron de erosionar el modelo y la sociedad en su conjunto, es por entonces,
y hasta en los años 80 todavía se mantenía, entre los dirigentes y directivos
soviéticos surge el criterio de que “las computadoras nunca podrán sustituir al
hombre” y negaron asumir las tendencias del desarrollo anti dialécticamente y en
lo que en Japón y otros países proliferaban estos medios ellos sacaban cuentas
con el tradicional “ábaco”.
Fidel en su conversación con Ramonet le señalaba que la URSS había sido el
país que más recursos había dedicado a la investigación, pero sin embargo, los
resultados de estas investigaciones descansaban en las gavetas de los burócratas
en las entidades que debían ponerlos en producción, y esto se explica por el
fallo constante del elemento político, del elemento subjetivo, de la
imposibilidad de esa propia sociedad de regular a su burocracia mediante
elementos de socialización, que también le son inherentes, de manera objetiva,
al proceso globalizador, esto trajo consigo que entre la URSS y el resto del
mundo desarrollado se estableciera una brecha tecnológica insalvable al momento
del derrumbe, seguían apelando a métodos Fordistas en sus megafábricas y
desdeñaban los avances tecnológicos.
Considero que haber ido en contra del proceso fue otro elemento que hizo
insalvable el proyecto soviético, amen de otros errores que no tienen que ver
con este trabajo, y considero, que errores de naturaleza parecida van a dar al
traste o con la humanidad ó al menos con el modelo que el imperialismo le ha
impuesto a esa propia humanidad, ahora, como no soy apocalíptico, apelo por lo
segundo y de hecho, ya se comienzan a observar las grietas que demuestran, que
contra la dialéctica, definitivamente, no se puede navegar, avanzas al
principio, pero la corriente te desborda, te arrastra, te supera.
El modelo neoliberal o la panacea de los descabellados.
La segunda pregunta que me formulo al principio de este trabajo está
relacionada con el carácter neoliberal que ha signado el proceso globalizador en
los últimos 30 años y esta tendencia es otra de sus veleidades más peligrosas,
quiero dejar por sentado que ni es absolutamente neoliberal el proceso y mucho
menos eterno como preconizan sus defensores, tampoco hay que luchar contra la
globalización como a rato escuchamos decir, sobre todo entre los movimientos
sociales contestatarios, todo esto tiene sus trampas y así lo veo.
La primera conclusión a la que arribé es que el Neoliberalismo, más que un
modelo económico es toda una corriente ideológica, cuyos abanderados nos venden
como panacea a todos nuestros problemas y que han llevado al mundo de hoy a un
estado de entelequia total, de caos y donde el debate Neo-Neo no es
contradictorio, está perfectamente articulado y donde la corrupción y el
desenfreno no tienen límites.
Esto es complemento de esta afirmación que reza que. “…La superposición de la
política neoliberal sobre el proceso de globalización, imprimiéndole
características, límites y orientación básica al mismo, se encuentra en el
centro mismo de la compleja y peculiar coyuntura de la economía mundial…”[2] y
esto nos entrega una aproximación bastante cercana al fenómeno en cuestión, a
ello agregaría, que el Neoliberalismo, más que orientación y características le
ha impuesto límites y elementos conflictivos al proceso globalizador y es que
con su lógica excluyente, son definitivamente antípodas proceso y modelo.
Es en esencia un modelo económico, político y social que responde a la
acumulación de las transnacionales y los intereses de la gran burguesía, bajo la
hegemonía de Estados Unidos, es volver al mercado para que regule la economía
desechando aparentemente las muletas del estado.
Un segundo elemento de este aspecto y que resulta tremendamente llamativo, es
el que tiene que ver con su aplicación pues es recurrente la pregunta que se
formulan muchos al acercarse al fenómeno ¿si el neoliberalismo es tan malo por
qué se asume en los países subdesarrollados? Y esta es sin dudas la más
aberrante de sus veleidades, según mi creo, al respecto considero que el
neoliberalismo se ha impuesto por la sutil manera que tuvo de manipular a las
grandes masas a partir de los propios mitos que creó y el aprovechamiento
inteligente que hizo de los errores reales e inventados, en todos los casos muy
hiperbolizados, de la experiencia euro soviética, apareciendo entonces como el
mecenas listo a resolver todos los problemas del mundo, es decir, que se impuso
mediante engaño, fueron frecuentes los cuentos de que había que dejar actuar a
las fuerzas del “Mercado” que este todo lo regularía aunque al principio habría
que aguantar un poco, con ese cuento engañaron a muchos.
Y no podía ser de otra manera, sociedades que habían alcanzado un considerable
nivel de desarrollo humano a partir de implementar políticas Keynesianas y otras
de contenido social, se vieron de pronto desbordadas en este aspecto tras la
aplicación ortodoxa de políticas neoliberales, viéndose de inmediato estas
sociedades abocadas a profundas crisis que en última instancia provocaron:
· Una vida indigente para la inmensa mayoría de la población,
· Se destruyó la clase media y polarizó la sociedad,
· Se privatizaron casi todos los activos del Estado, incluso aquellos
impensablemente privatizables como parque, cementerios, etc, con devaluaciones
previas que solo beneficiaban a los compradores,
· La economía productiva cedió su lugar y fue desplazada por la economía
especulativa con su lastre de desbalances y fraudes.
Basta asomarse a los ejemplos que constituyen las políticas aplicadas por
Carlos Andrés Pérez y Carlos Saúl Ménen en Venezuela y Argentina
respectivamente, para comprender en toda su magnitud este fenómeno, en ambos
casos, y esto se repite en todos, los implementadores de estas políticas han
resultado profundamente beneficiados de las mismas en detrimento de la sociedad
y la corrupción se ha impuesto como elemento acompañante de la política oficial,
trayendo como resultado para los países de nuestra América lo siguiente:
Impacto económicos de las políticas neoliberales en América Latina.
1- Aumento de la deuda externa y social.
2- Apertura de los mercados nacionales al capital transnacional libre de
regulaciones arancelarias quedando sin protección los productores más pequeños.
3- Ruina de la pequeña y mediana burguesía porque no tiene ni capital ni
tecnología y la gran burguesía ya comprometida con el capital transnacional
estrecha sus lazos entre sí y con sus mentores.
4- Ingresos de capital especulativo[3] en un 65% y solo un 35% de capital de
inversiones directas, cuya tendencia es a la polarización a favor del primero.
5- Privatización sin límites, suelo, subsuelo, empresas industriales,
empresas de los servicios, hasta lo imprivatizable. Hubo en momentos del boom
que se privatizaron 2000 grandes empresas y las transnacionales adquirieron el
por ciento más importante de las acciones.
6- Se libera a grupos poderosos de impuestos con el medio ambiente,
lográndose una mayor concentración de la riqueza y el poder en detrimento de la
ecología.
7- Algunos países hasta pierden su política financiera al dolarizar su
economía.
Impacto social de las políticas neoliberales
1- El pago de la deuda externa obliga a los estados realizar una reducción
de los gastos sociales.
2- Al incentivar la inversión extranjera y eliminar los obstáculos de las
legislaciones quedan sin protección los obreros y otras capas de asalariados.
3- Desaparecen los programas de creación de oportunidades para todos y son
sustituidos por apoyos ocasionales a grupos focalizados.
4- Se multiplican las masas urbanas sin trabajo o que subsisten en empleos
inestables e informales.
5- Desplazamiento forzado de poblaciones indígenas y campesinas.
6- Expansión del narcotráfico basado en poblaciones rurales cuyos productos
tradicionales quedan fuera de la competencia.
7- Se profundiza la desigualdad la corrupción y la violencia.
8- Se rompen las raíces de la identidad de las culturas locales que no
tienen poder para trasmitir su legado cultural.
9- La salud y la educación al ser privatizadas quedan desprotegidas.
10- Se impone un orden de valores donde prevalece la libertad individual, la
competencia deshumanizada y se impone el culto a la droga, al erotismo y se
desconoce el valor de la virtud y la solidaridad apelándose a las leyes del
mercado, es el “Leviatán” en toda su extensión.
Impacto político.
1- Aumento de la dependencia política.
2- Se opera un proceso de desaparición y/o transformación del Estado - nación,
que convierte todo lo público en privado y lo nacional en transnacional, al
tiempo que asume funciones policiales y represivas.
3- Aumento del malestar social que se traduce en huelgas, manifestaciones,
protestas populares y hasta lucha armada, que son por otra parte efectivamente
reprimidas con el empleo de los redimensionados aparatos represivos de ese mismo
Estado que se cuestiona.
4- Los estadistas ponen la actividad política al servicio de la política
económica para garantizar la hegemonía del mercado y las transnacionales, que
son en definitiva las que pagan y mandan.
5- Se rompe el diálogo entre los estadistas y el pueblo, se aíslan y llegan a
verse como contrarios, lo que provoca continuos estallidos de crisis de
gobernabilidad.
Aquí aparece otro de los problemas de este fenómeno y es el relativo al Estado,
en este sentido Osvaldo Martínez afirma “…Es el retorno al poder absoluto, no de
la monarquía, sino de los mercados. Aquí no encontraremos una explicación
apelando a la racionalidad, sino una racionalización a posteriori que se puede
sintetizar en la expresión: No hay otra alternativa…”[4] criterio del destacado
economista cubano que comparto completamente, aunque pienso que el poder
absoluto tampoco lo detenta el mercado en si, si vamos a hablar de la presencia
de alguna “Monarquía Absoluta” hay que señalar entonces, que este poder absoluto
lo va a detentar el sacrosanto Monopolio, que no siempre es sinónimo de libre
mercado.
Retórica aparte, mientras obligan a los países del tercer mundo a reducir el
rol del estado, mientras preconizan que el Estado no debe asumir funciones
importantes en materia económica, por otra esos mismos Estados son obligados a
defender a ultranza no la soberanía, que ya sabemos se debilita en sumo, sino a
defender los intereses de las compañías transnacionales, a las mismas a las que
le han vendido todo libre de licitación (lo que contradice el espíritu del
mercado pues niega la posibilidad de competir libremente).
Ahora, ¿quién niega el importante rol que juegan los estados en los países
“centro”? ese es otro de los cuentos de muchachos. En el mercado real, en otro
orden de cosas, los que compiten son países y sistemas antes que firmas. La
Boeing es una empresa norteamericana y, por más que sus operaciones tengan una
dimensión realmente planetaria, cuando sus intereses son atacados o puestos en
peligro en alguna parte del globo, quien la defiende, en primer lugar, no es el
mercado, sino el gobierno de su país y la OTAN y esto cada vez cuesta más
trabajo esconderlo.
Es en el problema del rol del estado donde se aprecia el mayor divorcio entre
el discurso, la prédica y la práctica cotidiana, se llama a reducirle
contenidos, pero en concreto se fortalece como nunca antes, lo que varía, lo que
cambia es que se polariza más, deja de ser el estado de la Nación para
convertirse, como nunca lo fue, en el Estado de los potentados, protector de una
pequeña élite, desatiende su contenido social para dedicarse a defender por la
fuerza los intereses corporativos, trans y multinacionales, y los “hombres de
Estado”, si hay dudas basta asomarse a la cúpula gobernante norteamericana,
aparecen estrechamente vinculados a la cúpula empresarial y entran y salen
indistintamente a una y otra.
Los “Hombres de Estado” en la era neoliberal están en las nóminas de los
consorcios y legitiman sus “ingresos” mediante el empleo del término “comisión”,
eufemismo que se emplea para esconder su verdadero nombre, corrupción, estas
comisiones se cobran sin escrúpulos, los lobbistas o cabilderos cada vez son más
frecuentes en los círculos políticos, actúan groseramente y su actividad es
pública, notoria y en los casos exitosos, muy resaltada y publicitada, así que
la licitación, el libre juego en el mercado es discurso para tontos, agréguese a
esto el proteccionismo y tenemos el cuadro completo, la agricultura
norteamericana o europea es un fiel ejemplo de esto.
La globalización real de nuestros días se da en el mercado financiero
globalizado, como expresión emblemática de él, que funciona sin interrupción las
24 horas, a escala planetaria; hace transacciones diarias por no menos de uno y
medio millones de millones de dólares y que el 95 por ciento de esas
transacciones son transacciones especulativas y desvinculadas de la economía
real, en tanto economía real de producción, de comercio o de inversión, que es
otra sus grandes debilidades, es relegada a un segundo plano, por tanto,
especulativo quiere decir sin sustento de ningún tipo.
La oleada neoliberal reforzó y desarrolló poderosas formas de especulación, ya
no solo con la banca privada, sino con las grandes transnacionales, con los
fondos institucionales (seguros, pensiones), con los llamados fondos de
resguardo (hedge funds) y con la especulación cambiaria desenfrenada. El
resultado es que ya a mediados de los años noventa la economía financiera en su
conjunto manejaba cincuenta veces más dinero que la economía real, esto es fruto
de la manipulación de las sociedades. El mercado financiero hoy se caracteriza
por ser:
1. Privado.
2. Especulativo.
3. Inestable (volátil)
4. Pronorteamericano.
He dejado para lo último el problema de las relaciones internacionales y no
porque cedan en importancia, todo lo contrario, estas son hoy un caos y en ellas
tampoco se cumple de manera absoluta la prédica neoliberal, este paradigma se
esgrime solo si procede, de lo contrario se apela a la lógica de la fuerza, de
ahí que en la 42 Conferencia Cumbre sobre Seguridad Europea, celebrada en
febrero del año 2007 el presidente de la federación Rusa V. V. Putin era
categórico al afirmar “…
El carácter universal e indivisible de la seguridad está recogido en su
principio básico: "la seguridad de cada uno es la seguridad de todos". Según
dijo Franklin Roosevelt pasados unos días desde que fue desencadenada la
segunda guerra mundial, "la paz quebrantada, no importa dónde, pone en peligro y
bajo amenaza al mundo entero…"[5] y continuaba agregando el mandatario “…Hay
otro tema importante que tiene que ver directamente con la seguridad global.
Hoy día se habla mucho de la lucha contra la pobreza. ¿Y qué está pasando
realmente? Por una parte, para los programas de ayuda a los países más pobres se
asignan cuantiosos recursos financieros. Pero muchos de los presentes sabrán que
a menudo ese dinero se dirige sólo a compañías de los países donantes. Por otra
parte, los países industrializados subsidian su agricultura, limitan acceso
hacia altas tecnologías para otros Estados…”
Y señalaba el ex mandatario ruso “…Vamos a llamar las cosas con sus propios
nombres: resulta que con una mano se distribuye "ayuda de beneficencia, pero
con la otra tanto se conserva el atraso económico como también se recolecta la
ganancia. La tensión social que surge en las regiones depresivas desemboca
inevitablemente en el aumento del radicalismo y el extremismo, así como nutre
el terrorismo y los conflictos locales. Y si ello sucede, por ejemplo, en
Oriente Próximo, donde el entorno exterior se percibe de modo exacerbado como un
mundo injusto, surge el riesgo de una desestabilización global…”.
“…Los principales potencias deberían ver esta amenaza y respectivamente
edificar un sistema de relaciones económicas mundiales más justo y más
democrático, en el que todo el mundo tenga las perspectivas de desarrollo…”
finalizaba Putin.
Esto se explica por el constante empleo de la fuerza para dirimir los
conflictos, al respecto no podemos pasar por alto que en materia de Relaciones
Internacionales el mundo también cambia a ojos vista, los principios de los
sistemas Westfaliano, Vienés y el de la Liga de las naciones ya son un recuerdo
del pasado y el de la ONU está severamente amenazado por los mismos que lo
crearon.
Hoy confluyen y se entrelazan de manera asaz elocuente y peligrosa elementos
del neoliberalismo y del neorrealismo, del Neo pragmatismo con una corriente que
algunos se han dado en llamar Neo marxismo y como siempre ocurre las vísperas de
las crisis, todo está muy revuelto y difuso.
CONCLUSIONES
Las relaciones internacionales se han trastocado en los últimos 15-20 años y
lo que ocurre en esta materia podríamos resumirlo desde la siguiente óptica:
- La velocidad del desarrollo de las relaciones Internacionales es
desconcertante como no lo fue nunca antes.
- Los conceptos y paradigmas de hace solamente 15 años prácticamente
ya están en desuso.
- El mundo de hoy está altamente globalizado y además es
interdependiente.
- La Globalización es un fenómeno en plena dinámica y el signo
“neoliberal” es absolutamente equivocado y autodestructivo.
- No existe en la actualidad un capitalismo como se alega, sino varias
formas de capitalismo, que se diferencian radicalmente entre si y que se
encuentran en plena competencia.
- Urge encontrar soluciones novedosas a los problemas del mundo pero
deben ser globales y consensuadas, coherentes y respetuosas, para ello deberán
tener en cuenta los intereses de todos y diseñarse sobre la base de la
“Responsabilidad”.
Las Relaciones Políticas Internacionales durante los dos últimos decenios se
han caracterizado además, por una alta jerarquización en las mismas a escala
mundial, lo que ha ocurrido desde posiciones de poder y a este fenómeno se le
conoce como “Reordenamiento del Poder”, que se manifiesta además por la
imbricación de las problemáticas, lo que podríamos entender como la vinculación
estrecha entre todos los problemas globales, algunos de nueva data, otros no,
pero que desembocan en conflictos políticos.
En este diseño actual juega un papel fundamental la proclamación, como derecho
inalienable del imperialismo de la doctrina del “preemptive strike”, expuesta en
la academia militar de West Point por el presidente de los Estados Unidos,
George W. Bush el 1 de junio de 2002, que declara caducas las doctrinas de
contención y disuasión de la guerra fría y consagra, como única estrategia
posible, el golpear primero. Así, destruye las bases jurídicas que permitirían
la existencia de una comunidad internacional organizada sobre principios
racionales y con intenciones pacíficas. En su lugar consagra la ley del más
fuerte.
En virtud de lo antes expuesto podemos concluir, que el Derecho Internacional
Público no acompaña en la actualidad a los niveles de desarrollo de este mundo
globalizado y en estos momentos, otros actores no tradicionales ocupan los
espacios de los otros, es decir, muchas veces sin esperar a que los estados
produzcan acuerdos se adelantan a diseñar normativas. Estas pueden ser, digamos,
las Compañías Transnacionales, fundaciones, ONGs y otras organizaciones
sociales con presencia en el poder y capacidad para influir en sus desiciones.
En los últimos tiempos, el miedo de la época bipolar se ha transformado con
una celeridad increíble en terror, y esta es la esencia de las actuales
relaciones internacionales, donde al peligro de las armas nucleares se le han
sumado otras amenazas igualmente terribles. El cambio climático, las pandemias
como el SIDA, las migraciones descontroladas y la propia economía, donde la
desenfrenada especulación financiera lastra a la economía real y los
especuladores, junto a las agencias calificadoras de riesgos son hoy peligrosos
terroristas, capaces de provocar una hecatombe.
Este no puede ser el mundo de nuestros sueños, para rediseñarlo se aprecia un
ALBA en nuestro horizonte porque la globalización es un proceso incluyente por
antonomasia.
BIBLIOGRAFÍA
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- John Maynard Keynes: Teoría general de la ocupación, el interés y el
dinero. Fondo de Cultura Económica.1963.
- Martínez Martínez, Dr. Osvaldo. “El Neoliberalismo en su laberinto”
Centro de Investigaciones de la Economía Mundial. La Habana 1998.
- Putin, V. V. Intervención en la 42 Conferencia sobre Seguridad
Europea. Munich 10 de febrero de 2007. http://www.rian.ru/es 16 de febrero de
2007.
REFERENCIAS
[1] Informe del Secretario General del CC del PCUS Leonid Ilich Brezhnev a la
Conferencia Cumbre de los Estados signatarios del CAME (Tomado de Política
Económica del CC del PCUS, Anuario. Politzdat 1973. en ruso en el original, la
traducción es del autor)
[2] Martínez, Dr. Osvaldo. “El Neoliberalismo en su laberinto” Centro de
Investigaciones de la Economía Mundial. La Habana 1998.
[3] Este capital, llamado eufemísticamente “golondrina”, se evapora del país y
se refugia en los propios bancos que lo conceden, por tanto es un robo lo que se
comete. (nota del autor)
[4] Idem.
[5] Putin V. V. Intervención en la Conferencia de Munich sobre políticas de
seguridad. RIA. Nóvosti. Moscú. Edición Digital. 16 de febrero de 2007.
AUTOR
Por MSc. Oscar Villar Barroso.
Profesor de la Universidad de las Ciencias Informáticas.
villar@uci.cu