RESUMEN
La universidad médica ha logrado niveles destacados en la actividad académica,
laboral, extensionista, etc, pero aún existen limitaciones en la formación
sociohumanista en los alumnos de todas las carreras, lo cual nos motivó a
realizar el presente trabajo, que tiene como objetivo conocer la educación en
valores que presentan los estudiantes de 5to año de la Facultad de Estomatología
en la Universidad de Ibb, República de Yemen y a punto de partida de este
diagnostico, hacer posteriormente un proyecto de formación de valores
institucional que nos permita, en última instancia, contribuir a la formación
integral de Estomatólogos Generales para un desempeño profesional de excelencia
como lo demanda la sociedad actual.
Para dar cumplimiento al mismo realizamos una encuesta a todos los estudiantes
de 5to año de la Facultad de Estomatología de Ibb que contemplaba disímiles
indicadores y posteriormente hicimos una actividad interactiva de análisis y
consolidación de los datos recogidos en las encuestas para construir también
posiciones de conjunto.
Los valores más encontrados fueron: las relaciones de tipo comunicativa entre
compañeros, la solidaridad y la unidad e Identidad nacional.
INTRODUCCIÓN
Desde hace ya algunos años, la Educación Médica Superior se ha visto enfrentada
de forma dinámica a los efectos de la globalización y el neoliberalismo, a los
profundos cambios en las relaciones económicas de la sociedad, las
modificaciones en el sistema de valores y los avances científico técnicos, entre
otros aspectos que implican una necesaria voluntad de cambio en el quehacer de
las universidades, ocupando un lugar privilegiado la formación de profesionales
de las Ciencias Medicas.
De lo que se trata entonces es de garantizar un proceso de formación de
profesionales de la salud de calidad, expresado en su pertinencia, con una
correspondencia real entre los objetivos del proceso formativo con las
necesidades y exigencias de la sociedad en la cual se inserta; su impacto, en la
medida en que el proceso formativo y sus resultados influyan en la
transformación y desarrollo personal del estudiante y del entorno social; y en
su optimización, mientras se desarrolle un proceso formativo con efectividad,
expresado por la congruencia entre los objetivos propuestos y los resultados
alcanzados, pero en correspondencia con el uso eficiente de los recursos, en la
aspiración de alcanzar una formación integral del egresado de la Educación
Médica Superior.
Para lograr este propósito es necesario desarrollar un proceso formativo que
consolide una concepción educativa productiva, creativa e innovadora, donde los
estudiantes de Ciencias Médicas puedan desarrollar competencias profesionales
para un desempeño de excelencia concientizando la necesidad de la educación
permanente y la educación de valores como respuesta a las condiciones del
desarrollo científico y tecnológico.
Concentraremos nuestro trabajo en la educación de valores y podríamos
preguntarnos entonces ¿Qué son los valores?. Son un conjunto de conceptos que
giran alrededor de un significado valioso o positivo que debe alcanzar o poseer
las cosas, los fenómenos o las personas en una sociedad.
Los valores pudieran darse espontáneamente, pero en el mundo actual se deben
dirigir los procesos educativos para formar ciudadanos más integrales que
construyan una sociedad mejor, más justa, más plena, más culta y más humana. Por
citar un ejemplo, en la década del 60 había 6 000 médicos en Cuba y se fueron
del país 3 000, pero en menos de 5 años había más médicos que todos los que
habían antes del triunfo de la revolución. Esos médicos demostraron valores
como: valentía, heroísmo, humanidad, patriotismo, etc y no solo salvaron la
salud cubana sino que crearon las bases para un impresionante desarrollo del
sector, lográndose los índices más destacados de América Latina.
Se le llaman valores formales a aquellos que son inducidos desde fuera y pueden
ser asimilados por las personas o no, mientras que se denominan valores
personalizados a los verdaderos valores interiorizados o internalizados en las
personas.
La educación en valores es un proceso sistémico, pluridimensional intencional e
integrado que garantiza la formación y desarrollo de la personalidad consciente.
Se concreta a través de lo curricular, extracurricular y en todas las
actividades de los alumnos.
La forma de organización se debe sintetizar en el proyecto educativo de cada
institución y desarrolla: la capacidad valorativa, la capacidad transformadora y
activa participativa, la espiritualidad y la personalidad hacia el
perfeccionamiento humano, transforma lo oficialmente instituido en normas
morales y la comunicación humana.
Hay un grupo de factores que afectan la formación en valores, entre estos están
la fragmentación que se caracteriza por no establecer coordinación ni
cooperación entre las instituciones, colectivos, grupos, etc; la homogeneización
que no es más que debilidad del trabajo diferenciado; la tecnocratizacion que es
aquella donde se brinda solo una preparación de conocimientos y habilidades sin
una educación verdaderamente humanista de los sentimientos y el paternalismo que
no es otra cosa que la sobreprotección, entregar las cosas sin esfuerzos y sin
sacrificios.
La universidad médica en el mundo ha logrado niveles destacados en la actividad
académica, laboral, extensionista, etc, pero aún existen limitaciones en la
formación sociohumanista en los alumnos de todas las carreras lo cual nos motivo
a realizar el presente trabajo, que tiene como objetivo conocer la educación en
valores que presentan los estudiantes de 5to año de la Facultad de Estomatología
en la Universidad de Ibb, República de Yemen y a punto de partida de este
diagnostico, hacer posteriormente un proyecto de formación de valores
institucional que nos permita, en última instancia, contribuir a la formación
integral de Estomatólogos Generales para un desempeño profesional de excelencia
como lo demanda la sociedad actual.
Para dar cumplimiento a nuestro objetivo realizamos una encuesta a todos los
estudiantes de 5to año de la Facultad de Estomatología de Ibb. La misma
contemplaba disímiles indicadores como: las relaciones entre sus compañeros,
consideraciones sobre los valores de los Estomatólogos y la sensibilidad de los
mismos con el dolor ajeno, la vocación, acciones que promueven el actuar de los
Estomatólogos, sentimientos para con sus coterráneos (barrio, ciudad y país),
sus deseos y expectativas, los antivalores y las normas de convivencia.
Posteriormente, con todos los estudiantes que participaron en la encuesta,
hicimos una actividad interactiva de análisis y consolidación de los datos
recogidos en las encuestas, de modo que ellos mismos, además de tener una
participación individual en el trabajo, cooperaran a construir posiciones de
conjunto.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
El Estomatólogo General juega un papel primordial dentro del sistema nacional de
salud no solo en el orden preventivo como misión fundamental, sino que además
asume el protagonismo de resolver los servicios básicos de la comunidad para lo
cual necesita un adecuado dominio de los conocimientos y habilidades concebidas
en el perfil del egresado, para de esta forma darle solución a los problemas
inherentes a este nivel de atención, pero además de todo eso, necesita de una
adecuada educación de valores, aspecto muy importante por el rol educativo que
juega en la comunidad.
¿Cómo lograr en las universidades que nuestros discípulos desarrollen estos
valores? El método para lograrlo no puede ser único ni universal: se necesita la
capacidad creadora de todo el personal docente y no docente de las universidades
para acercarnos a esta realidad.
El reconocimiento del carácter activo del estudiante en la construcción de sus
conocimientos y valores en el proceso de enseñanza-aprendizaje es un reclamo de
las tendencias pedagógicas contemporáneas; sin embargo, la naturaleza y límites
de las funciones y relaciones del profesor y el estudiante en el proceso de
enseñanza-aprendizaje son entendidas de diferente manera según las concepciones
pedagógicas en que se sustente la práctica educativa.
La concepción humanista del desarrollo se expresa en la Pedagogía no directiva
en el reconocimiento de la capacidad de autodeterminación del estudiante quien
posee en potencia la competencia necesaria para lograr su desarrollo y en la
concepción del profesor como facilitador del aprendizaje, en tanto su función en
la enseñanza es propiciar las condiciones para la libre expresión de las
potencialidades del estudiante, es decir significa permitir que el estudiante
aprenda, propicia las condiciones para la expresión de sus potencialidades
innatas en un clima afectivo favorable de comprensión, aceptación y respeto.
De ahí la importancia en el rol del profesor que más que un facilitador debe de
ser un orientador en la educación en valores del estudiante diseñando las
situaciones de aprendizaje que estimulan la formación y desarrollo de valores
como reguladores de la actuación del estudiante, en condiciones de interacción
social.
Ello implica diseñar tareas de aprendizaje que propicien la reflexión del
estudiante en torno a la importancia de los valores que se pretenden formar para
su vida personal y profesional, tareas que los estimulen a asumir una posición
activa, flexible y perseverante en la expresión de sus valores como reguladores
de su actuación en un clima de participación democrática sustentada en la
aceptación, la confianza y el respeto a la diversidad de opiniones y en el que
el profesor es una autoridad no impuesta sino ganada por su ejemplaridad y
condición de modelo educativo.
El amor al trabajo y al hombre, el respecto por la vida y el ser humano en su
integridad, el sentido del deber, la responsabilidad, la honestidad, el
altruismo, el desinterés y la dignidad profesional entre otros, son valores que
deben llegar a convertirse en virtudes que caractericen la actuación del médico,
el estomatólogo y en sentido general a todo el personal de la salud al
asimilarse como valores personalizados, expresión legítima y auténtica del
sujeto que los asume.
En casi todo el mundo existen códigos de ética médica que responden, por un
lado, a especificidades socioeconómicas y culturales de cada país y por otro, a
normas de carácter internacional aprobadas en diferentes organismos y asambleas
mundiales. Estos códigos de alguna manera tienen repercusión legal y la base de
las normas que establecen el comportamiento del personal de la salud está en un
conjunto de valores morales que configuran la personalidad de este profesional.
En muchas sociedades en las que predominan relaciones de producción basadas en
la explotación del hombre por el hombre, frecuentemente estos documentos y sus
implicaciones morales, se convierten en “códigos moralistas” y el interés
económico determina el ejercicio de sus preceptos.
En cada sociedad concreta existe además “un sistema de valores instruido,
reconocido oficialmente”, en él se expresa la significación social positiva que
para el progreso de esa sociedad y la satisfacción de sus necesidades históricas
concretas tienen los objetos y fenómenos. Este sistema de valores está en la
base de “la ideología oficial, la política interna y externa, las normas
jurídicas, el derecho y la educación formal”.
Como expresa el doctor JR Fabelo “cada sujeto social, como resultado de un
proceso de valoración, conforma su propio sistema subjetivo de valores que puede
poseer mayor o menor grado de correspondencia con el sistema objetivo de
valores, en dependencia ante todo del nivel de coincidencia de los intereses
particulares del sujeto dado con los intereses generales de la sociedad en su
conjunto, pero también en dependencia de las influencias educativas y culturales
que ese sujeto recibe y de las normas y principios que prevalecen en la sociedad
en que viven. Esto valores subjetivos o valores de la conciencia cumplen una
función como reguladores internos de la actividad humana”.
Formación de valores morales: un enfoque pedagógico en la educación médica
superior.
La concepción de que el proceso de formación de un profesional incluye no sólo
la asimilación de conocimientos, habilidades y destrezas, sino además el logro
de una personalidad que como nivel superior de lo psíquico regule su conducta,
es ya aceptada por la mayoría de los claustros de la Educación Superior, en los
cuales la función educativa de la labor que realizan es cada vez más reconocida.
La configuración de una personalidad supone la integración de una serie de
formaciones psicológicas complejas como las necesidades, los motivos y las
convicciones, entre otras, cuyo núcleo es la unidad entre lo afectivo y lo
cognitivo que en el proceso de enseñanza-aprendizaje se concreta en la unidad
entre lo instructivo y lo educativo.
Coincidimos con algunos autores en que el trabajo educativo en la Educación
Medica Superior debe concebir el aspecto curricular y la extensión universitaria
sin obviar que en algunos países se suma también la político-ideológica. La
combinación y coherencia de las influencias en estas direcciones, que cuentan
sobre todo con el protagonismo estudiantil en cada una de ellas, constituye
factor esencial en el logro de las aspiraciones formuladas.
En el marco de esta labor, desempeña una función fundamental la formación de
valores, por su capacidad movilizativa y motivadora, por constituir elemento
esencial de las convicciones, por su impacto en la calidad del desempeño futuro
del profesional, por formar parte de la moral profesional y sobre todo como
expresa Cintio Vitier por ser “antídoto contra muchos venenos”, “fuerza para
resistir adversidades”, “capacidad para generar nuevos espacios de creación,
libertad y gusto por la limpieza de la vida” y promotores en fin del
“mejoramiento humano”.
En la Educación Medica Superior se hace necesario dedicar particulares esfuerzos
en la preparación de los docentes para que adquieran una comprensión más
integral del proceso de enseñanza-aprendizaje y del fenómeno educativo y
colegien estrategias metodológicas con este propósito. En sentido general la
esencia de estas estrategias radica en comprender el proceso de formación de
valores como parte de la formación de la personalidad del futuro profesional de
la salud en el marco de sus relaciones y condiciones histórico-sociales
concretas.
RESULTADOS DE LA ENCUESTA:
Participaron en la encuesta un total de 42 estudiantes y los resultados fueron
los siguientes:
- ACCIONES QUE DENOTEN EL CORRECTO ACTUAR DE LOS ESTOMATOLOGOS: solidaridad
(36), sensibilidad (28).
- DESEOS, ASPIRACIONES: terminar sus estudios satisfactoriamente (42), gozar de
buena salud (36), hacer una familia (36), ayudar a las personas necesitadas
(24), y hacer estudios superiores de postgrado (6).
- PATRIA: valor de identidad (34), unidad (31) y libertad (27).
- RELACIONES CON SUS COMPAÑEROS: (36) consideraron que las relaciones entre
compañeros son de tipo comunicativa y solo (6) la consideraron profundas.
- VALORES QUE DEBEN DE TENER LOS ESTOMATOLOGOS: solidaridad (36), honestidad y
sensibilidad (30) y de respeto (24).
- SENTIMIENTO POR SU BARRIO, CIUDAD Y PAIS: amor (35).
- MOTIVACION POR LA CARRERA: por vocación (34) y por ayudar a las personas
necesitadas (12).
- VALORES DE CONVIVENCIA SOCIAL: solidaridad (36), el respeto (24), la
consideración y la tolerancia (12), el humanismo, la honestidad, la sinceridad,
unidad, la sensibilidad (6).
Como señalamos anteriormente, después de realizada la encuesta realizamos un
segundo ejercicio de carácter interactivo, es decir se hizo un análisis y
consolidación de los datos recogidos en las encuestas, de modo que ellos mismos,
además de tener una participación individual en el trabajo, cooperaran a
construir posiciones de conjunto.
CONCLUSIONES
A. Los valores que MAS se encontraron en nuestra encuesta a los estudiantes de
5to ano de la Facultad de Estomatología de Ibb fueron:
a) Relaciones comunicativas con compañeros.
b) Solidaridad.
c) Unidad e Identidad nacional.
d) Amor por los suyos.
e) Vocación.
B. Los valores MENOS encontrados en nuestra encuesta a los estudiantes de 5to
ano de la Facultad de Estomatología de Ibb fueron:
a) Consideración y tolerancia.
b) Ayudar a personas necesitadas.
c) Relaciones profundas (amistad) con sus compañeros.
d) Humanismo, honestidad, sinceridad, sensibilidad.
CONSIDERACIONES FINALES
Para los autores, tras dos años de labor con este grupo de estudiantes,
resultaron bastante veraces y coincidentes con la realidad los resultados de la
encuesta y de la actividad grupal siendo necesario esclarecer que el valor
solidaridad es referido a la solidaridad nacional.
A todas luces, hay que considerar como componentes fundamentales para la
formación de los valores los aspectos cognitivo, afectivo volitivo, ideológico y
las experiencias morales acumuladas en las relaciones y la conducta de la vida
cotidiana y hacer especial énfasis en la calidad de la comunicación y en el
vínculo estudio trabajo, constituyendo de esta manera una alternativa de gran
funcionalidad e integralidad en la formación de los valores.
El trabajo en la formación de valores es un imperativo de esta época, su
repercusión en el futuro de la profesión obliga a no confiar en la espontaneidad
y a proponerse intencionalmente su consecución. La búsqueda de caminos para
ello, es el reto.
BIBLIOGRAFIA
1. Álvarez de Zayas, RM., “Hacia un currículo integral y contextualizado”.
Editorial academia, La Habana, 1997.
2. Báxter Pérez E. La formación de valores una tarea pedagógica. La Habana:
Editorial Pueblo y Educación, 1989.
3. Colectivo de Autores (1995). Investigaciones de la personalidad en Cuba. Ed.
Ciencias Sociales. La Habana.
4. Chacón Arteaga N. La formación de valores morales. La Habana: Editorial
Academia, 1999. (Serie PROMET).
5. Chacón Arteaga N. La formación de valores morales: retos y perspectivas. La
Habana: Editora Política, 1998.
6. Fabelo Corzo JR, Domínguez MI, Vitier C, González Rey F, García Batista G. La
formación de valores en las nuevas generaciones: una campaña de espiritualidad y
conciencia. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1996.
7. Fabelo Corzo JR. La crisis de valores. Conocimiento, causas y estrategias de
superación. En: La formación de valores en las nuevas generaciones: una campaña
de espiritualidad y conciencia. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales,
1996:6-19.
8. Fabelo Corzo JR. Los valores universales en el contexto de los problemas
globales de la humanidad. Rev Cubana Cienc Soc 1994;(28):18-31.
9. Fabelo, J. (1989). Práctica, conocimiento y valoración. Ed. Ciencias
Sociales, La Habana.
10. Gervilla, E. (1994). Valores y contravalores. Revista Vela Mayor. Año 1, No.
2, Anaya Educación, España.
11. González Maura, V. El profesor universitario: ¿un facilitador o un
orientador en la educación de valores?. Revista Pedagogía Universitaria Vol. 7
No. 4 2002.
12. González Maura, V. La educación de valores en el currículo universitario. Un
enfoque psicopedagógico para su estudio. Revista Cubana de Educación Superior.
No. 1, 1999(a).
13. González Rey F. Un análisis psicológico de los valores: su lugar e
importancia en el mundo subjetivo. En: La formación de valores en las nuevas
generaciones: una campaña de espiritualidad y conciencia. La Habana: Editorial
de Ciencias Sociales, 1996:46-57.
14. La labor educativa y político-ideológica en la Educación Superior. La
Habana: Ministerio de Educación Superior, 1996.
15. Leontiev, A. (1983). Actividad, conciencia personalidad. Ed. Pueblo y
Educación, La Habana.
16. Ojalvo,V. y otros. Concepción de enseñanza –aprendizaje y organización
docente para la formación de valores de estudiantes universitarios. Diseño de
investigación. CEPES. Universidad de la Habana. 1997.
17. Rodríguez Pérez N. Simón Lauzán R. Artículos sobre ética profesional y
militar. La Habana: Academia de las FAR, 1992.
18. Sánchez Linares F. ¿Es ciencia la filosofía? La Habana: Editora Política,
1988; 167.
19. Sosa J, Sánchez Linares F. La conciencia social, su estructura y sus formas.
Sección VIII. En filosofía Marxista-Leninista. Materialismo
dialéctico-histórico. La Habana: Universidad de La Habana, Facultad de
Superación en Ciencias Sociales, 1986;t 2:251-393.
20. Torroella G. La formación de valores: tarea fundamental de la educación
actual. Rev Bimestre Cubana 1998; 84 (9):63-71.
21. Viciedo Domínguez C. Propuestas y argumento en torno al estudio de los
valores morales en Cuba. En: Historia y destino [Memorias del taller de
pensamiento cubano.]. La Habana: Ediciones creart, 1995:157-161.
AUTORES
Dr. Luis Hernández Pedroso.
Dra. Edelis Raimundo Padrón.
Lic. I: Alejandro Solernou Mesa.