RESUMEN
Se realiza una revisión bibliográfica que abarca la temática de la violencia
sexual, la cual es considerada un problema mundial de violación a los derechos
humanos fundamentales. Esta constituye una manifestación común de la violencia
basada en género con raíces multifactoriales y repercusiones sociales e
individuales. En este sentido, debe ser abordado integralmente en las
dimensiones de prevención, sanción y atención a las víctimas con el propósito de
buscar su erradicación.
Enfocaremos en este trabajo fundamentalmente las diferentes manifestaciones de
la violencia sexual partiendo de algunas características generales y también
abordaremos las consecuencias de este tipo de violencia para la salud y las vías
para su erradicación. Concluimos el trabajo refiriendo algunas de las
estrategias que nuestro país Cuba ha trazado para prevenir y eliminar este mal
que afecta tanto al ser humano.
INTRODUCCIÓN
Podría afirmarse que la violencia siempre ha formado parte de la experiencia
humana. Sus efectos se pueden ver, bajo diversas formas, en todas partes del
mundo. Cada año, millones de personas pierden la vida y muchas más sufren
lesiones no mortales como resultado de la violencia autoinfligida, interpersonal
o colectiva. En conjunto, la violencia es una de las principales causas de
muerte en todo el mundo para la población de 15 a 44 años de edad. (1)
Aunque es difícil obtener cálculos precisos, los costos de la violencia se
expresan en los miles de millones de dólares que cada año se gastan en
asistencia sanitaria en todo el mundo, además de los miles de millones que los
días laborables perdidos, las medidas para hacer cumplir las leyes y las
inversiones malogradas por esta causa restan a la economía de cada país.(1)
La violencia en todas sus manifestaciones es un problema de salud pública que
involucra a todos los países en todos los continentes. Los números que reflejan
el problema son contundentes; según el Informe mundial sobre salud y violencia,
editado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1,6 millones de personas
pierden la vida cada año por actos violentos. Más de 199 000 tienen entre 10 y
29 años; y unos 57 000 niños de entre 0 y 4 años son asesinados en el mismo
período.2
Globalmente la violencia es la principal causa de muerte entre los 15 y 44 años;
son hombres el 14 % de estos muertos y mujeres el 7 %. También los datos indican
que no hay país que tenga índice de violencia contra la mujer menor al 10 %, y
que en algunos trepa hasta el 69 %. Violaciones, guerra, abusos, son palabras
que se deben instalar firmemente en el debate de la salud.2
Una de las causas por las que la violencia ha sido largamente ignorada como tema
de la salud pública es la falta de una definición clara del problema. La
violencia es un fenómeno difuso y complejo.
La OMS propone caminos para trabajar en la prevención de la violencia;
contribuye a esto y sienta las bases de esta tarea. Como primer paso, postula
crear sistemas de vigilancia y monitoreo a nivel de país, para con los datos
sobre la mesa, elaborar los programas de prevención. También proclama mejorar la
capacidad de recolección de datos, definir prioridades y apoyar investigaciones
sobre las causas, consecuencias, costos y prevención de la violencia; promover
la prevención primaria y fortalecer la respuesta de las víctimas, para que no
permanezcan en silencio. Alentar respuestas entre países mediante acuerdos
internacionales, intercambio de información, políticas, leyes, mecanismos de
protección de los derechos humanos, es otro de sus propósitos. El objetivo: que
la red sea tan fuerte que la violencia vaya cediendo sus terrenos.2
Teniendo en cuenta que la violencia es un problema a nivel mundial y que una de
sus manifestaciones está relacionada con la violencia sexual, nos proponemos con
esta revisión bibliográfica los siguientes objetivos:
GENERAL
- Abordar algunos aspectos relacionados con la violencia sexual.
ESPECÍFICOS
1. Referir algunas características de la violencia sexual.
2. Abordar el comportamiento de la violencia sexual en sus diferentes
manifestaciones.
3. Hacer alusión a las consecuencias que provoca para la salud la violencia
sexual.
4. Mostrar algunas de las estrategias tomadas por nuestro país para prevenir la
violencia y disminuir sus efectos.
DESARROLLO
La OMS define a la violencia como "el uso intencional de la fuerza física o el
poder en contra de uno mismo, de otra persona, o contra un grupo o comunidad,
que da lugar o tiene altas posibilidades de provocar lesiones, muerte, daños
psicológicos, mal desarrollo y privaciones". Esta definición engloba a la
violencia interpersonal, así como también a las conductas suicidas y a los
conflictos armados. También cubre una amplia gama de actos que incluyen actos
físicos, amenazas e intimidación.
Comportamiento actual de la violencia
· Las muertes y traumatismos ocurridos por causas violentas vienen aumentando en
la región de las Américas a pasos alarmantes.
· La violencia, por el número de víctimas y la magnitud de las secuelas que
produce, ha adquirido carácter endémico y se ha convertido en un problema de
salud pública en varios países.
· La mortalidad por causas asociadas con la violencia es responsable de una
proporción creciente de la mortalidad general y de porcentajes significativos de
años de vida potencial perdidos
Citamos a continuación algunos ejemplos de lo que está ocurriendo en diferentes
países en relación con la violencia.
· U.S.A: Ocurre una violación cada 6 minutos.
· Sudáfrica: 1 de cada 6 mujeres es agredida por su compañero.
· Nueva Guinea: 43% de las muertes causada por violencia ocurre en la población
femenina.
· Puerto Rico: 50% de los homicidios sobre mujeres fueron los cónyuges o
excónyuges.
· Un 23% de niña y un 15% de niños padecen abusos sexuales en España antes de
los 17 años.
La OMS establece como violencia sexual cualquier acto sexual, intento de obtener
un acto sexual, comentarios o avances sexuales no deseados, o actos para
traficar la sexualidad de una persona usando coerción, amenazas o la fuerza
física, por cualquier persona sin tener en cuenta su relación a la víctima, en
cualquier escena, incluyendo pero no limitado a la casa y el trabajo.
La violencia sexual es un problema global. Aproximadamente una de cada cuatro
mujeres sufre la violencia sexual a manos de un ser querido y para casi un
tercio de niñas y adolescentes la primera experiencia sexual es forzada (OMS
Informe Mundial Sobre la Violencia y la Salud, 2002). Cada año cientos de miles
de mujeres son forzadas a la prostitución y miles de niñas sufren la mutilación
genital. En conflictos armados cantidades incontables de mujeres y niñas son
ultrajadas y abusadas sexualmente en actos de guerra por las fuerzas de
seguridad y grupos opositores, y frecuentemente sufren más violencia en
campamentos de refugiados. La violencia de este tipo promovida por los gobiernos
también existe en tiempos de paz cuando las mujeres bajo custodia policial son
atacadas en prisiones por miembros de los apartos estatales.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la violencia sexual
incluye lo siguiente:
· Las violaciones que ocurren dentro del matrimonio, en relaciones íntimas, o
que son causadas por personas extrañas.
· Las violaciones sistemáticas que ocurren en los conflictos armados.
· Las propuestas sexuales sin acuerdo mutuo y el acoso sexual, lo que incluye
las demandas de sexo a cambio de favores.
· Los matrimonios forzados o la convivencia, lo que incluye los matrimonios de
menores de edad y niños.
· La negación del derecho a la anticoncepción o a la adopción de medidas
protectivas contra las enfermedades sexuales.
· Los abortos forzados.
· Los actos de violencia contra la integridad sexual de las mujeres (lo que
incluye la MGF y exámenes forzados de virginidad).
· La prostitución forzada y el tráfico humano para la explotación sexual.
MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA SEXUAL
1. La Violencia Sexual: Arraigada en la discriminación
La violencia sexual contra las mujeres está arraigada en una cultura global de
discriminación que niega a las mujeres la igualdad de género a la vez que da
legitimidad y sexualiza el control violento de los cuerpos femeninos para la
gratificación individual o metas políticas. Las normas sociales y culturales que
niegan a las mujeres la igualdad de género también las hacen más vulnerables a
que sufran más violencia, ya que dichas costumbres niegan a las mujeres
protecciones efectivas y las obligan a permanecer en situaciones de violencia.
La violencia sexual no se presenta como un factor único, sino que más bien se
intensifica debido a otros factores tales como la discriminación racial, étnica,
de género, social, religiosa, o por razones de clase, casta y/o edad. Todos
estos factores aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres. Esta
discriminación le niega a las mujeres sus derechos fundamentales de tipo social
y económico y les limita el acceso a la justicia.
2. La Violencia Sexual en el Hogar y la Comunidad
Contrario a las creencias populares, la mayoría de los abusos sexuales
ocurren en el hogar o la comunidad de la víctima. El Estado tiene la obligación
de combatir la violencia que ocurre en todos los ámbitos, privados y públicos.
De acuerdo a los conceptos legales de diligencia debida e igualdad de protección
ante la ley, el Estado tiene la responsabilidad de investigar, juzgar y
garantizar que se castigue a los culpables y/o compense adecuadamente a las
víctimas, sin importar si los mismos son causados por agentes privados o
estatales.
3. La Explotación Sexual de Empleadas Domésticas
Las empleadas domésticas, entre las que hay muchas extranjeras, son
frecuentemente abusadas sexualmente por sus patrones. Muchas veces, las mujeres
que han llegado al país sin documentos o que han perdido sus papeles de
identidad después de ser “traficadas” no pueden buscar remedios legales para los
abusos que han sufrido y para muchas de ellas el estatus migratorio no les
permite cambiar de empleo, aún si han escapado de un patrón abusivo (ya que
entonces se convierten en “imigrantes ilegales” y por lo tanto sujetas a ser
perseguidas por la ley). Estas mujeres por lo tanto están ligadas a sus patrones
y esencialmente viven como esclavas, lo que viola la Declaración Universal de
los DD.HH.
4. Las Violaciones Sexuales en el Matrimonio
El matrimonio muchas veces legitimiza una gran diversidad de abusos. Las
mujeres que son ultrajadas dentro de relaciones matrimoniales sufren traumas y
aislamiento. Con frecuencia el Estado no reconoce que la violencia sexual dentro
del matrimonio es un crimen y esto influencia la forma en que se percibe dicha
violencia. En el Informe de AI del 2002 sobre Kenia, muchas de las personas
entrevistadas respondieron que consideraban que dichos abusos son algo normal en
la vida y aún más: símbolos de amor. Las legislaciones de muchos países
fortalecen dichas ideas, como lo demuestra el hecho que actualmente solo 27
países tienen legislación que criminaliza el ultraje marital.
5. La Mutilación Genital Femenina (MFG)
La MGF consiste en la remoción de los órganos genitales femeninos. En su
forma más severa, a las mujeres o niñas les quitan los genitales, luego se los
suturan y les dejan únicamente un pequeño orificio para el coito y la
menstruación. Muchas veces dicho procedimiento resulta en infecciones, shock,
hemorragias, abscesos, tumores nerviosos benignos, quistes, cicatrices,
infecciones crónicas del tracto urinario y la pélvis, daños permanentes durante
el parto o la muerte, y la infertilidad. Se estima que 135 millones de mujeres,
niñas y adolescentes han sufrido la MGF y que cada año dos millones más corren
el riesgo de ser mutiladas – aproximadamente un promedio de 6,000 por día.
6. El Tráfico de Mujeres / Prostitución Forzada
Las mujeres son reclutadas con promesas falsas, forzadas, transportadas,
vendidas y compradas para una gran variedad de fines que incluyen el sexo para
turistas y los matrimonios forzados. A las mujeres víctimas del tráfico para la
explotación sexual sus victimarios frecuentemente las ultrajadan para dañarlas
física o emocionalmente y forzarlas a la prostitución. Muchas sufren golpes y
ultrajes como castigo por tratar de escapar o negarse a hacer el sexo a cambio
de dinero. Ellas son forzadas a tener sexo sin protección, a pesar de que eso
las pone en grandes riesgos de contraer el SIDA/VIH. Está reconocido
internacionalmente que el tráfico humano y la prostitución forzada son serias
violaciones a los derechos humanos. La Convención para la Eliminación de Toda
Discriminación Contra la Mujer específicamente requiere que el Estado “suprima
todas las formas de tráfico de mujeres y la explotación de las mujeres en la
prostitución.” (Artículo 6).
Consecuencias directas de la violencia sexual en la Salud.3
Consecuencias Físicas
Hematomas, traumas vaginales, o anales, incluyendo contusiones, laceraciones y
perforaciones, ITS, hepatitis, infecciones urinarias, discapacidades
permanentes, además de embarazos no deseados.
Consecuencias Somáticas
Desórdenes del sueño, problemas gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea,
colitis), tensión muscular, dolor de cabeza, palpitaciones, hiperventilación,
sensaciones de ahogo, dolores pélvicos crónicos.
Consecuencias en la Salud Mental
Depresión, ansiedad, miedo, culpa, enojo, disociación y trauma (DSPT).Otros:
adicciones, patrones sexuales riesgosos, explotación sexual comercial, parejas a
temprana edad, revictimización, disfunciones sexuales.
Los Problemas de la Impunidad
Los perpetradores de la violencia sexual contra las mujeres son raramente
procesados y juzgados por sus actos. Muchas víctimas de la violencia sexual
tienen pocos recursos y/o alternativas y las agencias del Estado casi siempre
operan en un ambiente que promueve la discriminación de género. Muchas mujeres
que denuncian los casos de violencia sexual sufren el destierro en sus
comunidades, donde se les considera culpables por los abusos sexuales y/o son
maltratadas. Otras no reportan los casos de abuso en relaciones íntimas por
miedo a ser víctimas de la venganza, lo que podría incluir abusos físicos,
sufrimientos económicos y/o pérdida de los derechos de custodia sobre los hijos.
Los casos y la aceptación de la violencia sexual contra las mujeres están tan
arraigados en la sociedad que raramente son censuradas en público o condenadas.
Un modelo de abordaje integral para cualquier tipo de violencia, incluyendo la
violencia sexual debe de incidir, como mínimo en cuatro dimensiones. De esta
forma, la erradicación de la violencia sexual contempla3:
- Promoción de los Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres.
- Prevención de la violencia sexual por medio de políticas, planes, estrategias,
programas y acciones encaminadas a reducir los factores propulsores para cometer
actos violentos contra las mujeres y para reducir los factores de vulnerabilidad
de las mujeres ante la violencia sexual.
- Sanción para cualquier comportamiento sexual contra una mujer de cualquier
edad o condición. Se incluyen tanto las estrategias encaminadas a eliminar la
tolerancia social, comunitaria y familiar como las que se enmarquen en el ámbito
penal y judicial.
- Atención integral de las víctimas.
Para lograr un verdadero abordaje integral, se requiere un enfoque que promueva
la adopción de políticas universales, articuladas y con presupuesto específico
asignado por los gobiernos. No basta, la elaboración de planes nacionales, es
preciso ejecutarlos y monitorear su impacto en la erradicación progresiva del
problema. Es preciso además implementar mecanismos de coordinación regional, no
solo para la colaboración y búsqueda de buenas prácticas, sino también para
trabajar desde el área legal y técnica en la comisión de los delitos sexuales;
por ejemplo: la extraterritorialidad de los crímenes sexuales, el tráfico de
mujeres y personas menores de edad con fines sexuales, el tráfico de pornografía
infantil y el turismo sexual.
Comportamiento de la violencia en nuestro medio
· Existe un bajo número de denuncias.
· No existen muchos casos, como en México o EEUU, no es un problema. Creencia.
· Retraso en los estudios científicos e incluir la violencia, como objeto de
estudio.
· Ausencia del tema en los planes de estudios de los y las profesionales de la
salud, en especial, de aquellos/as que integran el ejercito de la Atención
Primaria de la Salud.
· La ausencia de la violencia como mega concepto del imaginario social.
· El tratamiento del problema como del ámbito de lo privado.
· La ausencia de reportes de muestras representativas.
· La ausencia en los textos de Formación del Personal de Salud del fenómeno y de
las herramientas para su atención.
Diagnóstico a partir de talleres de debates sobre violencia.
- Persistencia de roles tradicionales de género de mujeres y varones (Violencia
de género)
- Dificultades en la comunicación y en la función afectiva y de sostenimiento de
la familia (Violencia psicológica)
- Estereotipos relacionados con la sexualidad (Violencia psicológica)
- Silencios acerca de cuestiones cotidianas y proyectos de vida familiar
(Violencia intrafamiliar)
- Alta asociación entre las adicciones y la violencia en cualquier espacio
social (Violencia social, intrafamiliar, conyugal, psicológica, física y sexual)
- Falta de visibilidad y sensibilidad para el diagnóstico del abuso sexual.
- Carencia de recursos metodológicos y técnicos de los profesionales para el
diagnóstico y asistencia de las víctimas de violencia.
Este 25 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la No Violencia, una fecha
en la cual diversas organizaciones denuncian la problemática de la violencia
contra las mujeres. En nuestro continente, la Red de Salud de las Mujeres
Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), coordina – desde 1996– las campañas
regionales en torno a esta efeméride, y recaba el compromiso de personas,
instituciones y gobiernos para avanzar hacia su prevención y erradicación. Para
ello, se suma y adhiere a las campañas con objetivos comunes coordinadas por
redes y organizaciones de mujeres dentro y fuera de la región.
En Cuba, diversos actores sociales están conscientes de que existe un
indisoluble vínculo entre la violencia basada en el género y su impacto directo
en la salud integral de las mujeres afectadas. En particular, el Centro Nacional
de Educación Sexual (CENESEX) se involucran en la campaña que coordina a nivel
regional la RSMLAC, adecuándola a nuestra realidad específica, y se convierte en
actor fundamental en la campaña por la No Violencia en Cuba, organizada bajo el
slogan “Alto a la violencia. Protejamos nuestra salud integral” y en la cual se
involucran diversos medios de comunicación, instituciones científicas y
culturales.
CONCLUSIONES
1. La violencia sexual contra las mujeres es una violación a los derechos
humanos que no puede ser justificada por ninguna razón pública, social,
religiosa o cultural. Una cultura global de discriminación contra las mujeres
permite que la violencia sexual ocurra diariamente en la impunidad.
2. La violencia sexual se puede manifestar de diversas maneras en dependencia
del lugar donde ocurra y las condiciones existentes que la propicien.
3. La violencia sexual es una forma de ataque que crea traumas físicos,
psicológicos o heridas físicas. Las consecuencias médicas son serias y pueden
resultar en la muerte, daños físicos, embarazos no deseados, esterilidad,
enfermedades crónicas o que constituyen un riesgo de vida o muerte, así como un
gran número de problemas mentales o emocionales tales como la depresión,
ansiedades o la disfunción sexual.
4. Es posible prevenir la violencia y disminuir sus efectos, de la misma manera
en que las medidas de salud pública han logrado prevenir y disminuir las
complicaciones relacionadas con el embarazo, las lesiones en el lugar de
trabajo, las enfermedades infecciosas y las afecciones resultantes del consumo
de alimentos y agua contaminados en muchas partes del mundo. Es posible cambiar
los factores que contribuyen a producir respuestas violentas, ya sea los
dependientes de la actitud y el comportamiento o los relacionados con
situaciones sociales, económicas, políticas y culturales más amplias. La
violencia sexual puede ser erradicada si el estado de cada país se preocupa por
trazar políticas que promuevan estrategias y programas de prevención contra este
fenómeno mundial.
BIBLIOGRAFÍA
1) "Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud" publicado por la Organización
Panamericana de la Salud
http://www.paho.org/Spanish/DD/PUB/Violencia_2003.htm
2) Una herramienta básica contra la violencia Índice Anterior Siguiente Rev
Cubana Salud Pública 2004;30(4)
3) http://www5.who.int/violence_injury_prevention/main.cfm?s=0020
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
- Híjar M.,López M., J. Muñoz 1997. La Violencia y sus Repercusiones en la
Salud; reflexiones teóricas y magnitud del problema en México. Rev. Salud
Pública. México 39: 565-572.
- Alvarez Alva, R. 1994 Salud Pública y Medicina Preventiva. Ed. Manual Moderno.
México. Pags 1-100.
- Jorg, M E. 1994. Violencia, Sociedad, Salud, Médicos. Programa de
Publicaciones, HBI. Acta de Congreso de Primer Conferencia Interamericana, OPS.
Plan de Acción Regional Contra la Violencia. Washington, D.C. 20037-EEUU.
- .Guezmes, A. 1994. Violencia y Salud. Programa de Publicaciones HBI. Acta de
Congreso de primer Conferencia Interamericana, OPS. Plan de Acción Regional
Contra la Violencia. Washington D.C. 20037-EEUU.
AUTORAS
Dra. Liliam Barrios Herrero
Especialista de Primer Grado en Histología
Profesora Auxiliar
Master Odalys Vázquez Naranjo
Profesora Asistente de Anatomía Humana
Ciudad de La Habana 2008
Instituto Superior De Ciencias Médicas De La Habana
Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Salvador Allende”