RESUMEN
El tercer molar es el diente que con mayor frecuencia no finaliza su proceso
normal de erupción, siendo la retención del mismo una afección muy común en la
generación actual. Motivados por su alta frecuencia en nuestro quehacer diario y
entusiasmado además en conocer estadísticas sobre la prevalencia de los terceros
molares retenidos en la población de Ibb, República de Yemen, decidimos hacer
esta investigación tomando como muestra 408 estudiantes de la Universidad de Ibb
que se encuestaron al azar, cuyas edades oscilaron entre 18 y 25 años.
Para la recolección de la información se utilizó una encuesta de salud
bucodental confeccionada al efecto y posteriormente la misma fue vaciada en
tablas, porcientos y gráficos para el correspondiente análisis de las mismas.
Como resultado obtuvimos una prevalencia de terceros molares retenidos de un
54,7%. El sexo femenino exhibió la mayor prevalencia de terceros molares
retenidos con un 65,7%. Por maxilares, la mandíbula mostro una mayor frecuencia
de retención con un 59,8%.
INTRODUCCIÓN
Se denominan dientes retenidos o impactados a aquellos que una vez llegada la
época normal de su erupción, quedan encerrados dentro de los maxilares
manteniendo la integridad de su saco pericoronario fisiológico. El término de
diente incluido o impactado, en la literatura anglosajona se utiliza
profusamente, para todo diente que presente cierta anomalía en su posición o
situación que le impide erupcionar normalmente (1,2,3,4,5,6).
La etiología de los dientes retenidos es multifactorial, atribuyéndose a ello
causas locales y sistémicas.
Entre las causas locales más comunes de retención dentaria algunos autores
mencionan la obstrucción mecánica por la presencia de supernumerarios, tumores o
quistes; inadecuado espacio en el arco dental (micrognatia); perdida prematura
de dientes temporales o discrepancia diente – espacio, etc. Entre las causas
sistémicas la predisposición genética, los trastornos endocrinometabólicos y la
radioterapia de los maxilares son las más comunes. En algunas enfermedades
congénitas y síndromes craniofaciales encontramos con cierta frecuencia
múltiples dientes retenidos sin embargo la causa especifica se mantiene
desconocida (7, 8, 9, 10).
La literatura señala que la retención dentaria es un fenómeno frecuente sin
embargo existe considerable variación en la prevalencia y distribución de los
dientes retenidos en las diferentes regiones de los maxilares (11,12),
constituyendo los terceros molares y los caninos superiores los dientes que con
mayor frecuencia quedan retenidos, presentándose con mayor frecuencia en la
población adolescente y adultos jóvenes sin tener preferencia por sexo ni tipo
racial (13,14,15,16,17).
La retención dentaria puede presentarse de dos formas: intraósea cuando el
diente está totalmente rodeado por tejido óseo, y subgingival cuando está
cubierto por mucosa gingival, pudiendo encontrarse en diferentes lugares de la
cavidad bucal.
Los terceros molares han recibido diversas clasificaciones de acuerdo a la
posición del eje longitudinal del diente, a la altura respecto al plano de
oclusión, a la profundidad, entre otras (18).El tercer molar es el diente que
con mayor frecuencia no finaliza su proceso normal de erupción, provocando
innumerables complicaciones desde el punto de vista clínico (19); la retención
de los mismos es una afección muy común en la generación actual. Los terceros
molares inferiores retenidos pueden permanecer asintomáticos (20,21) o pueden
ocasionar diversos accidentes y complicaciones de muy diversos tipos en el
proceso de brote dentario. Su diagnóstico conlleva un examen clínico y
radiográfico y su tratamiento por lo general es quirúrgico o quirúrgico-ortodóncico
(22,23).
Algunos autores plantean que la evidencia científica de trabajos realizados
indican una mayor incidencia de terceros molares en posición mesioangular, lo
cual contribuye a la presencia de lesiones como caries, pérdida de hueso
alveolar y del tejido del diente adyacente, abogando por tanto por su
eliminación (24,25).
Motivados por alta frecuencia en nuestro quehacer diario y entusiasmado además
en conocer estadísticas sobre la prevalencia de los terceros molares retenidos
en la población de Ibb, República de Yemen, decidimos hacer esta investigación
precisando además el comportamiento según el sexo y maxilar mas afectado.
DESARROLLO
MATERIAL Y MÉTODO:
Se realizó un estudio descriptivo y transversal sobre la prevalencia de los
terceros molares retenidos en un grupo de estudiantes yemenitas que asistieron a
la Facultad de Estomatología de la Universidad de IBB por otras causas, durante
el período comprendido entre enero y Junio del 2007. La muestra utilizada fue de
408 pacientes con un rango de edad entre 18 y 25 años. Para la recolección de
información se utilizó una encuesta de salud bucodental confeccionada al efecto
y posteriormente la misma fue vaciada en tablas, porcientos y gráficos para el
correspondiente análisis de las mismas. El examen clínico fue realizado por 15
estudiantes del 5to ano de la carrera de Estomatología de la Universidad de Ibb
supervisados por los autores, empleándose para el mismo el espejo bucal. Como
método auxiliar de diagnostico se utilizo la radiografía periapical.
RESULTADOS:
En el grafico No 1 podemos apreciar la prevalencia de los terceros molares
retenidos encontrada en la investigación que fue de un 54,7%.
El grafico No 2 expresa la relación de examinados por sexo y la cantidad de
terceros molares retenidos con sus respectivos porcientos encontrados en nuestro
estudio. Se aprecia que el sexo femenino fue el predominante con un total de 155
terceros molares retenidos, validos para un 57,1%.
El grafico No 3 representa la prevalencia de retención de los terceros molares
en el Maxilar y la Mandíbula, observándose que hay amplio predominio en la
retención de terceros molares inferiores con un 59,8%. La retención de los
terceros molares maxilares fue de 40,2%.
DISCUSIÓN:
En nuestra investigación, la prevalencia de terceros molares retenidos
encontrada en los 408 examinados fue 54,7% (Grafico No. 1). Este resultado es
muy similar al encontrado por otros autores. Cabreja Hernández y colaboradores
quienes encuestaron a 130 estudiantes de la Facultad de Estomatología del ISCM
de La Habana, obtuvieron una prevalencia de terceros molares retenidos mayor al
50%, siendo los terceros molares mandibulares los de mayor tasa de retención
(26). De igual modo, Rodríguez Calzadilla obtuvo como resultado en su estudio de
1006 pacientes tratados quirúrgicamente en Güines, La Habana, que el 50,89%
correspondió a retenciones dentarias, con mayor frecuencia de los terceros
molares (27). Morris and Jerman reportaron en su trabajo que el 65,5% de los
varones entre 17 y 24 años, presentaron por lo menos un tercer molar retenido
(28).
Algunos autores plantean que en la actualidad el incremento en la prevalencia de
terceros molares retenidos se debe a la tendencia cada vez mayor de consumir una
dieta más suave (29).
En nuestro trabajo, el sexo femenino fue el más afectado. De 268 examinadas, 155
presentaron terceros molares retenidos lo cual dio una prevalencia de retención
de un 57,8% (Grafico No 2). En este sentido, nuestro estudio no coincidió con el
realizado por Scherstén y colaboradores quienes no encontraron diferencia
significativa en la prevalencia de los terceros molares retenidos entre los dos
sexos (30).
En relación a la prevalencia de terceros molares retenidos por maxilares
(Grafico No. 3), en nuestra muestra encontramos una mayor prevalencia en la
Mandibula (59,8%) que en el Maxilar (40,2%) coincidiendo con los resultados de
Cabreja Hernández y colaboradores (26) así como el de Rodríguez Calzadilla (27).
En este sentido también coincidimos en este resultado con Pérez López y
colaboradores en su estudio de intervenciones quirúrgicas realizado a 155
pacientes con dientes retenidos en el Norte de Ciego de Ávila. Ellos en su
investigación encontraron que aproximadamente la mitad de los dientes retenidos
operados correspondían a terceros molares mandibulares (31).
Scherstén y colaboradores también encontraron en su investigación una mayor
frecuencia de retención de terceros molares mandibulares (30). De igual modo,
Hugoson y colaboradores encontraron en su estudio que más del 72% de la
población sueca que fue utilizada como muestra, tienen por lo menos un tercer
molar inferior retenido (31). En este sentido, Quek et al, encontraron en su
trabajo realizado en la población china de Singapur, que los terceros molares
mandibulares exhibían una tasa de retención tres veces más alta que los terceros
molares maxilares (32). Muy interesante resulta el reporte de Aitasalo y
colaboradores.
Ellos en su estudio realizado a la población finlandesa obtuvieron una alta
prevalencia de terceros molares retenidos en general (76,1%) sin embargo no
encontraron una diferencia significativa en la prevalencia de los terceros
molares superiores e inferiores retenidos (33). Por otro lado, Dachi y Howell
examinaron 1685 radiografías de estudiantes de la Universidad de Oregón, Estados
Unidos, encontrando en su investigación un resultado totalmente opuesto al
nuestro. Ellos obtuvieron una mayor prevalencia en los terceros molares
maxilares (63.7%) que en los mandibulares (34). Resultado de forma similar fue
alcanzado por Borjk y colaboradores quienes encontraron en su trabajo un
predominio en la retención de los terceros molares maxilares (35).
CONCLUSIONES
1. La prevalencia de los terceros molares retenidos en nuestro trabajo fue de
54,7%.
2. El sexo femenino con 155 muchachas afectadas por terceros molares retenidos
fue el más prevalente en nuestro estudio con un 57,8%.
3. Los terceros molares mandibulares retenidos con un 59,8% exhibieron una mayor
prevalencia en nuestra investigación.
TABLAS Y GRÁFICOS:


Grafico No 3: Relación de terceros molares retenidos en Maxilar y Mandíbula,
Facultad de Estomatología de Ibb, República de Yemen, Enero – Junio 2007.

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AUTORES
Dr. Luis Hernández Pedroso
Dra. Edelis Raimundo Padrón