INTRODUCCIÓN
Reflexionar permanentemente sobre nuestra práctica educativa es una tarea
ineludible de la escuela cubana, por su encargo social, hoy, es preciso
demostrar que un mundo mejor es posible, izar las banderas de la singularidad,
pues, sobre la cultura de los pueblos, pende la espina de la globalización
neoliberal, portadora de influencias nocivas para sus identidades nacionales,
entre otros factores que amenazan con destruir la humanidad, defender la cultura
como expresión más acabada de nuestra identidad es una tarea de todos.
¿Cómo defendernos de este fenómeno? Con relación a esto nuestro comandante en
Jefe expresó:
“Solo la educación podrá salvar a nuestra especie, esta es la única que ha
recibido el especial privilegio de una fabulosa inteligencia, con capacidad de
crear los más inimaginables valores y de transmitir y actuar de acuerdo con
ellos…”
Estas palabras explican por qué Cuba como parte de la Batalla de Ideas que
desarrolla nuestro pueblo, dedica gran parte de sus recursos y esfuerzos a la
educación.
Dentro del conjunto de transformaciones sociales que se llevan a cabo, marcadas
por la premisa de buscar una sociedad mucho más humana, numerosos son los planes
de formación de Trabajadores Sociales, Instructores de Arte, Maestros y
Profesores, cuya labor fundamental es enseñar a nuestro pueblo a apreciar la
riqueza cultural del país y de la humanidad, contribuyendo a forjar una cultura
general integral en nuestros ciudadanos, en especial en las nuevas generaciones.
A esta tarea, debemos consagrar maestros y profesores todas nuestras fuerzas,
como premisa que define el sentido de nuestra Batalla de Ideas y explica
nuestros ingentes esfuerzos por crear una cultura general integral, algo de lo
que la humanidad no podrá prescindir jamás.
La Universidad Pedagógica encargada de la formación del profesional de la
educación, como parte importante del proceso de transformaciones, trabaja para
perfeccionar su labor, elevar la calidad del proceso de enseñanza aprendizaje en
todos los sentidos y resolver los problemas emanados de la práctica educativa.
En este contexto la asignatura Historia multiplica su importancia como vehículo
transmisor de nuestra cultura, sus valores patrióticos y humanos, espada y
escudo de la nación cubana, en la lucha por la independencia y la justicia
social.
En correspondencia con las exigencias y aspiraciones de la educación cubana,
debemos encaminar nuestros esfuerzos a diseñar currículos de Historia para la
formación de docentes de la Educación Media Superior en los Institutos
Superiores Pedagógicos a partir de enfoques científicos y didácticos más
integrales.
¿Qué currículo de Historia es necesario diseñar para contribuir a la formación
integral del profesor de la Educación Media teniendo en cuenta la cultura y la
identidad como presupuestos básicos?
¿Qué características debe tener este currículo de Historia para que contribuya a
la formación integral del profesor de la Educación Media, su cultura e
identidad?
El diseño curricular de asignaturas, en especial de Historia para la formación
de profesores de nivel medio requiere en nuestro contexto, especial atención,
dadas las exigencias que imponen la transformación de nuestra sociedad por una
parte y de la otra el insuficiente número de investigaciones dedicadas a este
tema, de ahí la importancia del presente trabajo, a la que agregamos el propio
valor de la asignatura, su contribución a la formación cultural y de valores de
la identidad en las nuevas generaciones a partir del despliegue de todas sus
potencialidades educativas.
DESARROLLO
APUNTES NECESARIOS
Para diseñar un currículo de Historia desde el punto de vista científico que
contribuya a la formación Cultural y de valores de la identidad del profesor de
la Educación Media es necesario tener en cuenta la cultura y la identidad como
punto de partida, además de las diferentes teorías que alimentan al currículo y
otros elementos tales como:
· El modelo de profesional que necesita la escuela cubana en la actualidad, la
importancia de su labor en la sociedad y el despliegue de las potencialidades de
la asignatura Historia como fuente de conocimiento, cultura y valores.
· La cultura tomada como punto de partida para su concepción científica, en su
indisoluble relación con la historia y la sociedad fundamentada por el
Marxismo-Leninismo, lo que permite asumir el enfoque integrador de la ciencia
histórica y a la vez descubrir el carácter interdisciplinar de la misma.
· Tomar la sociedad como fuente de referencia y marco de acción, las
características de los estudiantes, sus intereses, motivaciones y el aprendizaje
desarrollador como importante premisa para su crecimiento humano y social, así
como inscribir la asignatura dentro de un modelo didáctico afín con nuestros
propósitos.
Estos elementos van a conformar un sistema que permite integrar los
conocimientos históricos, facilita la comprensión del mismo desde una
perspectiva integradora que favorece el aprendizaje desarrollador, contribuye a
la formación de sentimientos, actitudes y valores, así como a la formación de
una cultura general integral y fortalece su identidad.
Para cumplimentar los propósitos de la educación cubana de formar hombres
integrales, cultos y revolucionarios, que participen de forma activa y
consciente en las trasformaciones sociales, se requiere de un personal docente
preparado, por estas razones, cuando hablamos de la formación integral de
profesor de la Enseñanza Media, se hace referencia a un profesional que reúna
los siguientes requisitos:
· Ser portadores de los elevados valores humanos que constituyen el fundamento
de nuestra revolución, cultura e identidad nacional.
· La asimilación de una cultura general integral que le permita desarrollar su
labor pedagógica, su crecimiento personal y social.
· Dominar los resultados del desarrollo científico y tecnológico, la
incorporación de los mismos a su vida personal, laboral y social.
· La motivación por el aprendizaje y la autosuperación permanente, la
significación de estos para su vida, el dominio de las tecnologías de la
información y la comunicación.
· Desarrollar capacidades para apreciar, disfrutar y enriquecer la cultura
artística y literaria.
· Estar motivados por su profesión, poseer una educación interdisciplinaria que
le permita comprender y solucionar los problemas detectados en su desempeño
profesional.
Estos fundamentos pueden ser reflejados en el diseño curricular de asignatura a
través de los elementos conceptuales, actitudinales y procedimentales que desde
sus objetivos se plantean e incluyen la salida al componente laboral e
investigativo, razón por la cual es imprescindible que la asignatura asuma un
enfoque científico que favorezca el aprovechamiento de las potencialidades de la
Historia como fuente de conocimiento, cultura y valores.
Hay que destacar que el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Historia, está en
un momento de especial relevancia, caracterizado por un amplio debate
epistemológico y didáctico que es estimulado por las propias transformaciones
sociales, en especial dentro del Sistema Nacional de Educación y en específico
en la escuela, en consecuencia es necesario adecuar las formas de pensar y
actuar de los profesores de ese nivel de enseñanza.
Estas ideas tomadas como premisa para el diseño de la asignatura, implican
adoptar una posición curricular en correspondencia con el objetivo del presente
trabajo, por lo que se hace necesario asumir una conceptualización de currículo.
El CURRÍCULO DE HISTORIA. SU DEFINICIÓN.
Para asumir una concepción curricular fue consultada un amplia bibliografía
nacional y extranjera sobre este tema, en ellas se pudo constatar la diversidad
de definiciones de este término, a partir del análisis de las definiciones
encontradas, se asume el concepto elaborado por la doctora Rita Marina Álvarez
de Zayas, por considerarlo más completo y acorde a las exigencias del momento
actual.
Ella define currículo como: “Proyecto educativo global que asume la
conceptualización didáctica y posee la estructura de su objeto de
enseñanza-aprendizaje. Tiene carácter de proceso y expresa una naturaleza
dinámica al poseer su objeto relaciones interdependientes con el contexto
histórico-social, con la ciencia y los alumnos, condición que permite adaptarse
al desarrollo social, a las necesidades del estudiante y a los progresos de la
ciencia”.
“El currículo como construcción social que surge, se modifica y reforma a partir
de un conjunto de circunstancias históricas y de intereses sociales…” (Joan
Pagés, 1994), entonces como construcción social históricamente determinada, el
diseño debe constituir un sistema a través del cual se tomen decisiones sobre
aquella parte de la cultura que se considera conveniente que las nuevas
generaciones conozcan y aprendan.
En el caso del currículo de Historia _como construcción social_, debe responder
a las circunstancias y necesidades actuales, constituir un sistema a través del
cual se tomen un conjunto de decisiones con respecto al período histórico que
recoja, las tendencias fundamentales de su desarrollo, para que se identifiquen
con ella y contribuir a su crecimiento individual y social, premisa
indispensable para su formación integral como profesional de la educación
cubana. Tener sus fundamentos en las teorías sociales y como práctica se
corresponderse con el modelo didáctico humanista, nacer de la práctica
educativa, concretar y enriquecerlo en la misma.
La naturaleza ideológica del currículo diseñado, debe hacer que este se
materialice como una forma de entender la sociedad como sistema de relaciones y
su reproducción, basada en la concepción científico materialista de la Historia.
Por estas razones en el discurso curricular se expresan cuestiones económicas,
sociales, filosóficas, políticas, culturales,…, sobre el conocimiento histórico
en su interrelación dialéctica, de ahí la necesaria correspondencia entre los
objetivos formulados y los contenidos seleccionados.
El currículo de Historia constituye una de las vías fundamentales para concretar
el vínculo entre la escuela y la sociedad a través de la relación contenido de
la enseñanza e ideología.
¿Desde qué enfoque científico es necesario diseñar la asignatura Historia para
contribuir a la formación integral del profesor de la Enseñanza Media?
La respuesta fue hallada en la propia concepción científico materialista de la
Historia, que expresa la relación historia-cultura-sociedad, a la cual nos
acercaremos más adelante por ser el centro de nuestra fundamentación científica.
Este enfoque nos permite un acercamiento más real a la historia, a costumbres,
tradiciones, a los hombres, revelando las verdaderas raíces de procesos y
fenómenos históricos como aporte a la formación política, ideológica, cultural y
al fortalecimiento de la identidad cultural de nuestros estudiantes.
ACERCAMIENTO A LA CONCEPCION CIENTIFICA DE CULTURA Y SU RELACION CON EL
CURRICULO DE HISTORIA.
Al examinar el concepto cultura como categoría metodológica de la sociología
marxista-leninista encontramos la llave para analizar cuestiones muy actuales
del Materialismo Histórico y de la Historia que a simple vista no parecen tener
relación con ella.
Desplegar la concepción marxista-leninista de la cultura pone de manifiesto el
carácter integral de la misma, significa conjugar los planteamientos realizados
por Marx, Engels y Lenin sobre las cuestiones culturales, interrelacionarlos,
interpretar su lógica y adecuarla a nuestro tiempo. Lo principal en la cultura,
su esencia, es la producción del hombre como actividad del ser humano en la
escala de sus relaciones sociales, actuales e históricas.
El término cultura tiene múltiples acepciones y usos en la actualidad, es
difícil enumerar o definir los diversos matices de su sentido, es nuestro
objetivo acercarnos a su concepto científico, sin el cual en nuestros días es
imposible abordar las ramas del conocimiento teórico social.
La cultura como concepto científico, en su carácter único y puramente
cognoscitivo tiene gran importancia teórica para las ciencias sociales
contemporáneas, dentro de ellas la historia por el carácter global y
polifacético de la misma en la situación y condiciones del siglo XXI.
En un acercamiento a la concepción marxista sobre la cultura esta se asume como
la transformación del propio individuo, su formación real histórica como
personalidad creadora, activa, condicionada por su propia actividad práctica,
entendida como proceso de conversión del hombre en sujeto del movimiento
histórico, no puede reducirse a aspectos aislados y particulares de su conducta
en la vida y su existencia en la sociedad, sino que deberá abarcar todas las
formas y modos de esa existencia. La cultura se convierte así en uno de los
criterios más importantes del desarrollo de la vida económica, política y
espiritual de la sociedad, incluyendo al propio hombre.
El concepto de cultura cumple entonces una función teórica y metodológica, con
importancia de principio, que permite penetrar en la esencia del proceso
histórico, descubriendo el carácter especial de la realidad histórica en
relación con la realidad del mundo natural y verdadero, desde este punto de
vista la cultura es una categoría social histórica general.
La incorporación del individuo a la vida cultural y social se realiza a través
de su propia actividad creadora reproductiva que hereda, conserva y desarrolla
los resultados del trabajo pasado, como una realidad históricamente transformada
y existente en la diversidad de la actividad humana. Precisamente dentro de los
límites de esta cultura surge la representación de la historia como un proceso
de sucesión continua de las generaciones, cada una de las cuales utiliza y
transforma los resultados de la actividad anterior, en concordancia con las
nuevas condiciones.
La cultura abarca todas las esferas de la vida social y la actividad social
humana, caracteriza en igual medida aquellas esferas de la actividad vital
social, aquellas formas de participación de los hombres en la historia, que
expresan en su conjunto la existencia del hombre como sujeto en ella.
Considerar la dialéctica materialista como método filosófico permite el
conocimiento de los hechos, fenómenos y procesos históricos, a la vez que
comprender las leyes que rigen su desarrollo, reflejar la sociedad como un
organismo vivo y en constante movimiento a partir de las relaciones económicas,
políticas, sociales, culturales que se relacionan e interactúan en ella. Esto es
precisamente lo que se pretende lograr al diseñar la asignatura desde el punto
de vista científico, reflejar la sociedad republicana como un organismo vivo y
en constante movimiento a partir de todas las relaciones que se desarrollan en
ella, que se pueden develar a través de la cultura.
Es preciso recordar que la ciencia histórica tiene como objeto la dinámica de
las sociedades humanas, de la que forman parte, aquellos hechos vinculados a la
vida cotidiana de los hombres que expresan la dinámica de la sociedad. Para su
correcta interpretación, es necesario guiarse por el conocimiento teórico del
modo de producción dominante en la época observada, entendido este, como la
comprensión de la lógica del funcionamiento de la totalidad de relaciones
sociales observadas en su interdependencia.
Para asumir una posición con respecto a la cultura en el diseño curricular, se
debe partir de la indisoluble relación: historia, cultura, sociedad,
fundamentada por la teoría marxista-leninista reflejada en la definición de la
Dra. Lissette Mendoza Portales, cuando afirma:
“Cultura no es más que el conjunto de realizaciones materiales y espirituales en
las que se objetiva la multifacético actividad humana que comprende el conjunto
de destrezas, procedimientos, modos de actuación y resultados que se obtienen en
el proceso de transformación de la realidad objetiva por el hombre, supone el
proceso de creación y apropiación, por lo que conlleva el problema de la
herencia, la continuidad y ruptura del enriquecimiento y superación, del
desarrollo, es también acumulación, tradición, herencia y deviene en proceso de
producción de significados en el contexto de las relaciones humanas”.
En José Martí encontramos nuevamente la clave para entender este planteamiento,
pues nadie como él supo captar y plasmó en sus obras esa relación
historia-cultura-sociedad, no perteneció a ninguna escuela historiográfica, ni
encontramos en sus obras una teoría acabada en ese sentido, sino que apunta a la
modernidad y es una expresión de su tiempo.
Para Martí como para Marx los hombres hacen la historia, pero requieren para
hacerlo de conciencia y voluntad, lo que expresa congruencia en ese punto de
vista. Martí buscó un modo de historiar la historia, señala como condición del
historiador el conocimiento pleno del hombre; plantea que no es posible llegar
al conocimiento de la humanidad sin el conocimiento del pasado y del presente,
la concibe como historia de la cultura al fundamentar la necesidad de atender a
todas las esferas de la sociedad.
Con estos presupuestos básicos hallados en la concepción marxista y en nuestras
propias raíces históricas, el diseño curricular de la asignatura Historia
develará desde sus objetivos, el desarrollo histórico cultural de la sociedad,
sus tendencias fundamentales en el plano económico, político, social, ideológico
y artístico, desde un enfoque integrador y cultural de la ciencia histórica,
cuya base teórica y metodológica es el Marxismo Leninismo.
CONCLUSIONES
Para que el currículo de Historia que contribuya a la formación cultural y de
valores de la identidad en el profesor de la Educación Media, este debe ser
diseñado con un enfoque cultural e interdisciplinario, resultado de la
aplicación de un sistema de fundamentos científicos, sociológicos, psicológicos
y didácticos, que permitan el despliegue y aprovechamiento de las
potencialidades de la asignatura como fuente de conocimientos, cultura y
valores, según el modelo de profesional que precisa la escuela hoy.
En el diseño del mismo desde el punto de vista científico, debe de privilegiarse
la integración de los diferentes elementos que componen la realidad histórica en
sus relaciones plenas con los restantes fenómenos y procesos de la sociedad que
ofrece la cultura, punto de partida y fundamento teórico esencial. A la luz de
la interpretación marxista – leninista de este concepto, la asignatura debe
asumir un enfoque que posibilite el análisis de la realidad de manera holística
y de esta forma develar el desarrollo de la sociedad objeto de estudio como un
sistema de relaciones de todo tipo, facilitando la comprensión de los hechos,
fenómenos y procesos históricos.
La interdisciplinariedad como principio estructurador en este modelo de
currículo, contribuye a la formación de un docente capaz de integrar
conocimientos y realizar transferencias de contenido que le permitan solucionar
los problemas en su desempeño profesional, en la medida que coloca al estudiante
ante el reto de pensar en la complejidad, a partir de la diversidad y unidad de
los procesos y fenómenos del pasado, para comprender los del presente y
enfrentar el futuro.
El diseño curricular debe sustentarse en la educación desarrolladora y el
aprendizaje desarrollador que esta promueve como importante fundamento
psicológico para garantizar: la apropiación objetiva, activa y creadora de una
cultura general integral en el futuro docente, estimular su motivación por el
autoestudio, la superación permanente y elevar su protagonismo en el aprendizaje
en la medida que pasen de la reproducción, a la producción de significados.
Por ello en su concreción didáctica como modelo humanista se privilegian los
métodos activos, la utilización de diversidad de fuentes del conocimiento, que
combinada con la aplicación de la metodología dialéctico materialista al
análisis de los fenómenos y procesos históricos a partir del enfoque científico,
humanista y humanístico asumido por la asignatura, favorecen estos objetivos.
La presente propuesta, no debe ser considerada un esquema rígido, es a penas,
una primera aproximación al diseño curricular de asignaturas para la formación
de profesores de la Educación Media, que tiene en cuenta las aspiraciones,
exigencias y condiciones de la educación cubana en la actualidad, constituye una
guía para la acción en la Universidad Pedagógica, susceptible de ser
transformada en la práctica educativa dadas su características de ser un modelo
abierto, flexible y contextualizado.
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AUTORA
MSc. Liliam Milián Rosales
Ciudad de la Habana Julio 2008