RESUMEN
Con el triunfo de la revolución cubana en 1959 el marketing dejó de utilizarse,
se consideraba como técnica exclusiva de la economía de mercado. Sin embargo, a
partir del último decenio del pasado siglo, luego del derrumbe del campo
socialista, el marketing se convierte en una necesidad, tanto dirigida al
mercado externo, como al interno, al modificarse el monopolio de propiedad
estatal.
No obstante, han existido limitaciones para su desarrollo. La aplicación
consecuente de esta herramienta reforzaría la racionalidad de la producción
atendiendo a los escasos recursos disponibles y permitiría una satisfacción
mayor de las necesidades de la población.
ÍNDICE
Resumen
Introducción
Desarrollo
- Limitaciones del marketing en Cuba
- Posibilidades de la aplicación del marketing en las empresas cubanas
- Importancia de la aplicación del marketing en Cuba
Conclusiones
Bibliografía
INTRODUCCIÓN
El marketing es la disciplina que se preocupa de estudiar, teorizar y dar
soluciones sobre los mercados, los clientes o consumidores (sus necesidades,
deseos y comportamientos) y sobre la gestión del mercadeo (o gestión comercial)
de las organizaciones (principalmente las empresas, pero no de forma exclusiva).
Aunque a veces se confunde marketing y publicidad, ésta última es solo una parte
de aquel (Wikipedia, 2007).
Varios son los conceptos de marketing que han salido a la luz, a continuación
haremos alusión a algunos de ellos (citados por Orlando Gutiérrez, 2003):
Según Philip Kotler, en su tercera edición del libro “Mercadotecnia” aparecida a
principios de los 90, marketing “es una actividad humana cuya finalidad consiste
en satisfacer las necesidades y deseos del ser humano mediante procesos de
intercambio”.
Los deseos, por su parte, son una expresión de las necesidades y se manifestarán
de manera diferente en dependencia de aspectos culturales y de la personalidad
de cada individuo.
Este mismo autor considera también que “marketing es la clave para alcanzar las
metas organizacionales, determinando los mercados meta y proporcionando las
satisfacciones deseadas en forma más efectiva y eficiente que los competidores”.
Willian J. Stanton en su libro “Fundamentos de Marketing”, considera que
marketing “es un sistema total de actividades de negocios diseñados para
planear, fijar precios, promocionar y distribuir productos que satisfacen
necesidades a mercados objetivos para lograr metas organizacionales”.
Peter Druker, también ha hecho sus aportes al tema, planteando que: “El objetivo
del marketing consiste en hacer superflua la venta”.
La Asociación Americana de Marketing desarrolló la definición de marketing
siguiente: “es un proceso de planear y ejecutar la concepción, fijación de
precios, promoción y distribución de ideas, bienes y servicios para crear
intercambios que satisfagan los objetivos individuales y organizacionales”.
A modo de resumen podemos plantear que el marketing se caracteriza por tener una
doble misión: enfocada al individuo y a la sociedad.
Nos referiremos brevemente a las etapas históricas del marketing. Las cuales
serán enunciadas a continuación:
· La primera etapa está orientada a la producción, se refiere a la colocación
del producto en el mercado.
· La segunda etapa se encuentra orientada a las ventas y se refiere a la
promoción y a las ventas.
· La tercera etapa orientada al marketing, inclinada hacia el cliente.
· La cuarta etapa orientada al marketing y a la sociedad.
El marketing y su gestión han evolucionado a lo largo de la historia,
fundamentalmente a partir de los años 40 del siglo pasado durante el período de
la postguerra, ante la necesidad de crear un concepto que incluyera y coordinara
en un frente común todas las técnicas comerciales de la empresa, pero adquiere
mayor fuerza en la década de los noventa de ese siglo (Odalis Moreno y Amílcar
Roldán, 2003).
Como ya describimos, durante la evolución del marketing se ha pasado desde un
enfoque hacia la producción y las ventas hasta un enfoque hacia las necesidades
del cliente, influyendo en la misma aspectos tales como la aceleración del
progreso tecnológico, la saturación de los mercados y su globalización, todo
esto unido al impulso que ha tenido el marketing y el comercio electrónico,
donde cada día las transacciones comerciales se realizan de forma más sencilla y
muy de cerca con el cliente.
En nuestro país el marketing se utiliza desde mucho antes del triunfo
revolucionario de 1959. Con el triunfo de la Revolución, al igual que en el
extinto bloque socialista, el marketing no se aplicaba, se consideraba como
técnica exclusiva de la economía de mercado (Odalis Moreno y Amílcar Roldán,
2003). Podemos afirmar que durante mucho tiempo la mayor parte de las empresas
cubanas trabajaron de espaldas al mercado, influyendo, entre otros, la
existencia durante más de 40 años de un comercio pactado con la ex Unión
Soviética y otros países socialistas.
Antes de la década de los 90, la utilización del marketing en Cuba prácticamente
se reducía a aquellas pocas empresas vinculadas al sector exportable que tenían
relaciones con países capitalistas. Con la caída del campo socialista y la
necesidad de abrirse a nuevos mercados, la situación cambia y es necesario a
partir de ese momento, trabajar en la identificación de nuevas oportunidades de
mercado, al mismo tiempo que asegurar con la calidad y oportunidad de las
ofertas, mantener y hacer crecer esos mercados con la mayor eficiencia posible.
Esta necesidad fue reflejada en la Resolución Económica del V Congreso del
Partido Comunista de Cuba donde se señala reiteradamente la eficiencia como
objetivo central de la Política Económica y se declara la necesidad de buscar
ésta a través de:
· El logro de mejores resultados con menos costo para facilitar la participación
en el comercio internacional y el acceso a los mercados de capital e
inversiones.
· La confección de estudios de factibilidad, con particular énfasis en el
mercado a cubrir o la necesidad social a satisfacer, como requisitos
indispensables sin los cuales no se aprueben ni comiencen nuevas inversiones.
· La realización de estudios de mercado, como condición indispensable para
acceder a segmentos de mercado para nuestras exportaciones.
· La competitividad como condición imprescindible para el logro del crecimiento
y desarrollo de las empresas, entre otros aspectos.
Como ya vimos, es a partir de los años 90 del siglo XX con el derrumbe del campo
socialista que el marketing se convierte en una necesidad para incorporarse en
los mercados externos, por otra parte se manifiesta un cambio en el mercado
cubano al modificarse el monopolio de propiedad estatal por la entrada de
capital extranjero y el trabajo por cuenta propia que establecen pautas de
comportamiento empresarial que el resto de la economía está precisada a asumir.
Ya en el año 1998 se aprueba el Decreto Ley 187 que establece las “Bases
Generales del Perfeccionamiento Empresarial”, el cual considera a la
organización empresarial como un sistema, con un enfoque integrador y sistémico,
organizado en 16 subsistemas, uno de los cuales abarca los principales aspectos
relacionados con el marketing, cuyo objetivo es "organizar el intercambio
voluntario de valor con sus clientes" y se precisa su alcance cuando se declara
que: "La mercadotecnia es una filosofía de la empresa según la cual la
satisfacción de las necesidades y deseos del cliente es la justificación social
de su existencia, en consecuencia, todas las actividades de la empresa deben
tender a determinar esas necesidades y luego a satisfacerlas para obtener una
utilidad creciente, de forma estable en el largo plazo" (Bases del
Perfeccionamiento Empresarial, 1998).
Con la aprobación de este decreto se evidencia que el sistema empresarial de
nuestro país entró en una nueva era, las empresas cubanas comienzan a cambiar
sus métodos, estructuras y forma de pensar y actuar. A pesar de que la filosofía
de marketing ya había comenzado en algunos sectores, es a partir de este proceso
que se pretende homogeneizar los conocimientos de marketing para poder adoptar
una verdadera filosofía de marketing en la empresa cubana (Ángel Hernández,
2001).
Sin embargo, todavía existe incomprensión sobre el real valor de esta
disciplina, e incluso detractores sobre la necesidad de la aplicación del
marketing en las empresas cubanas. Con este trabajo pretendemos demostrar su
importancia. Divorciar marketing del socialismo constituye un error fatal en el
mundo globalizado en el cual nos encontramos.
DESARROLLO
Limitaciones del marketing en Cuba
Para referirnos al marketing en Cuba en los momentos actuales, nos enfrentamos a
una serie de limitaciones debido a los prejuicios vigentes que impiden una
visión objetiva para identificar sus posibilidades en nuestras condiciones. El
marketing se asociaba a un enfoque de ventas al triunfar la Revolución lo que
conllevó a la desaparición de esta categoría en la gestión empresarial. Esta
situación no constituye una realidad en el mundo en el que nos encontramos en la
cual el marketing navega por un enfoque estratégico y de responsabilidad social.
Sin embargo, persisten otros rasgos que no tienen que ver con nuestra realidad.
Por lo tanto, es de vital importancia el rescate de los rasgos que puedan
contribuir al desarrollo de nuestro proceso social (Odalis Moreno y Amílcar
Roldán, 2003, Ariel Terrero, 2000, Ileana Díaz y cols, 2005).
Nuestro trabajo se encamina a reflejar la situación de las empresas cubanas. Sin
duda alguna el marketing ha devenido en un instrumento imprescindible para
lograr la eficiencia que se necesita en la producción y los servicios a fin de
lograr una creciente satisfacción de los deseos y necesidades de nuestro pueblo.
Nuestro país, a raíz de la intensa crisis económica acentuada en el último
decenio del pasado siglo, se vio en la necesidad de reinsertar su economía en el
mercado mundial para salir a flote de la precaria situación económica en la que
estaba sumergida, por lo que tuvo que llevar a cabo una serie de acciones que
intentaran recuperar la economía y crear condiciones para alcanzar la
competitividad, algunas fueron: la descentralización del comercio exterior, el
desarrollo del turismo y la inversión de capital extranjero, por lo que surge la
necesidad de la utilización del marketing a fin de introducirnos en el mercado
extranjero. Por otra parte también se ha modificado el mercado interno al
permitir la entrada de capital extranjero y el trabajo por cuenta propia.
Sin embargo, la aplicación del marketing en Cuba presenta una serie de
limitaciones que son necesarias tener en cuenta para un desarrollo sostenible de
ésta ciencia a nivel nacional (Ileana Díaz y cols, 2005). Dichas limitaciones no
pueden convertirse en un muro intraspasable que frene nuestro desarrollo, sino
que debemos convertirnos en motores impulsores de cambios ante las dificultades.
A continuación serán expuestas algunas de éstas limitaciones que frenan el
desarrollo de la mercadotecnia en nuestro país:
1. Pobre orientación al mercado
Lo cual se manifiesta en la manera en que las empresas definen su negocio en las
misiones elaboradas, por lo general en términos administrativos o del sector
industrial al que pertenecen y para nada en función de los beneficios que
reportan a los clientes.
Además el mercado y la demanda no constituyen puntos de partida de la
planificación, razón por la cual no se segmenta el mercado, no se estudia al
mismo y por tanto no se aprovechan las bondades de la segmentación como una vía
de concentrar los esfuerzos y recursos en una oferta que se adapte mejor a las
exigencias del mercado.
Todo lo anterior podría resumirse en la ausencia, casi generalizada, de planes y
estrategias de marketing que permitan integrar a toda la organización en un
"saber hacer" que sea la cultura predominante, concibiendo al marketing como una
filosofía empresarial.
No obstante lo anterior se debe señalar la existencia de una política
gubernamental que estimula la elaboración de estrategias en las organizaciones,
lo cual ha actuado de forma positiva en la gerencia cubana y si bien no se han
revertido los estilos heredados, ya que la cultura organizacional de un país
tiende a modificarse más lentamente que la base económica que le da origen, sí
puede afirmarse que los finales de la década de los 90 representan un punto de
inflexión en la búsqueda de una cultura basada en la creatividad y el
aprendizaje.
2. Insuficiente uso de las técnicas de marketing
Esto puede observarse en lo siguiente:
- La dirección de ventas no se basa en criterios científicos para el pronóstico
y organización de las mismas. No se definen políticas de ventas, recorridos,
cuotas de venta, etc.
- No se realizan análisis de cartera de productos/negocios.
- Se produce el lanzamiento de nuevos productos al mercado sin un previo estudio
que asegure su éxito.
- Inexistencia de sistemas de información de marketing, que no permite el
conocimiento de las necesidades y expectativas de los clientes individuales y
organizacionales, así como del nivel de satisfacción de los mismos, ni que la
organización se oriente adecuadamente en el entorno para trazar sus estrategias
y tomar decisiones de marketing. No se practica la inteligencia competitiva. A
veces no se conoce ni a los competidores, ni se hacen estudios sobre
proveedores.
- Inexistencia de áreas organizativas para atender la actividad de marketing en
las empresas.
- Insuficientes sistemas de control de marketing que aseguren evaluar la
efectividad de las decisiones de marketing.
- Escasa agresividad en la retención de clientes y en la captación de nuevos
mercados.
La pobre utilización de estas técnicas, sobre todo en la aplicación de sistemas
de información, no permiten aprovechar lo positivo del marketing en la
racionalidad del uso de los recursos en la conformación de una oferta adaptada a
las exigencias del cliente, ya que se desconocen sus requerimientos y se trabaja
por hacer más de lo que hacen otros. Eso conlleva a no sentir la necesidad de
estudios previos para el lanzamiento de "nuevos" productos o a valorar la
cartera de productos.
3. Concepciones erróneas sobre algunas variables de marketing
Uno de los mayores errores es confundir marketing con ventas, lo cual
implica una confusión entre lo importante y lo urgente, entre el largo y corto
plazo, así como el desconocimiento del marketing como enfoque gerencial moderno
en el cual las ventas constituyen sólo un momento. Las ventas operan basadas en
las políticas definidas en el área de marketing en la detección de las
oportunidades del mercado.
Es terrible también la malformación existente de concebir a los intermediarios
como parásitos en la cadena del productor al consumidor. Con tal forma de pensar
es difícil prever relaciones armónicas y de cooperación entre las empresas y sus
canales de distribución, más bien se observan como enemigos, como un mal
necesario intentando cada parte llevarse los mayores beneficios o decidiendo las
empresas crear sus propios canales de distribución, lo cual en muchas ocasiones
es irracional. De esta lucha el único perjudicado es el cliente, quien paga en
dinero o en tiempo la ineficiencia.
Por último la subvaloración de la comunicación en el marketing, identificando la
misma solo como publicidad, hace que no se exploten otros elementos de la mezcla
comunicacional, así como se desconoce el papel del envase y la marca en la
comunicación. Todo ello atenta contra el posicionamiento de productos o
servicios que, por demás y siendo una de las variables estratégicas más
importantes de marketing se desconoce, sin comprender que de ese modo esta
atentando contra sus propios productos o servicio y en definitiva contra la
imagen de la empresa.
4. Limitaciones en el entorno de marketing en que operan las empresas
La existencia de una política tan rígida en la formación y definición de los
precios atenta contra el desenvolvimiento económico racional de las empresas y
en general de la economía.
La inexistencia de instrumentos legales que regulen lo relacionado con la
comunicación externa de las empresas con sus públicos provoca un vacío que
genera indefiniciones y produce distorsiones en las formas y medios que se
utilizan para los mensajes y que no permite el cumplimiento de las funciones de
la comunicación para el marketing.
Además la ausencia de instituciones científicas que estudien el comportamiento
de la demanda y el consumidor afecta al sistema empresarial para el conocimiento
del mercado.
Causas de estas limitaciones
- El desconocimiento científico del alcance, posibilidades y herramientas del
marketing.
- Prejuicios en relación con la categoría marketing al asociarla al capitalismo.
- Ausencia de pensamiento estratégico en los dirigentes empresariales.
Subvaloración del conocimiento del entorno, sus cambios y tendencias en el
proceso de toma de decisión en la empresa.
- Dirigentes sin cultura para trabajar en condiciones de riesgo.
- Excesiva centralización en la toma de decisiones.
- Escasa flexibilidad en la política y métodos de formación de precios.
- Insuficiente profesionalidad en el personal dedicado al marketing y a las
ventas e intrusismo profesional en estas esferas.
- Ausencia de suficientes publicaciones especializadas en marketing, que
reflejen no solo la teoría, sino la práctica positiva del país.
- Insuficientes ofertas de formación especializada en marketing con el rigor y
nivel de actualización requeridos.
Posibilidades de la aplicación del marketing en las empresas cubanas
No es menos cierto que el marketing se emplea de una manera exitosa en los
países capitalistas y es imposible obtener éxito en el mercado sin la
utilización del mismo como enfoque en las empresas, y para esto hay que tener en
cuenta una serie de aspectos que posibilitan utilizar el marketing en las
condiciones de empresas cubanas (Ileana Díaz y cols, 2005).
- El socialismo no esta reñido con la aplicación por el sistema empresarial de
enfoques de gestión como el marketing, ya que el mismo puede instrumentarse como
una vía para elevar la eficiencia del sistema económico y la calidad de vida de
la población.
- La necesaria inserción de Cuba en el mercado mundial junto a los cambios
acontecidos en el mercado interno exigen que las empresas adopten una filosofía
donde el cliente sea el centro, a fin de alcanzar una competitividad
internacional.
- A partir de la segunda mitad de la década de 1990 se observan una serie de
tendencias positivas en el comportamiento del mundo empresarial orientadas al
cliente, en lo cual ha ejercido una provechosa influencia la existencia de
empresas mixtas y el desarrollo del sector turístico.
- Por lo tanto están presentes una serie de problemas que se relacionan con el
marketing, entre los que se encuentran: pobre orientación al cliente,
insuficiente uso de las técnicas de marketing, concepciones erróneas sobre
alguna de las variables de marketing y limitaciones en el entorno de marketing
de las empresas. Se trata de emplear el marketing sobre nuevas bases éticas para
influir en el aprovechamiento de los recursos a fin de lograr una mayor cantidad
de productos y servicios, ajustados a las necesidades y deseos de los
consumidores, que permitan el crecimiento de la satisfacción de las necesidades
sociales y una cultura de consumo radicalmente diferente, lo cual expresa en su
esencia un enfoque de marketing con orientación verdaderamente social, como ya
se explicó antes y que diferenciaría al marketing en las condiciones del
socialismo.
- La racionalidad económica en el uso de los recursos disponibles con el
consiguiente aumento de la producción sin incremento sustancial del consumo de
recursos.
- La elevación de la capacidad competitiva de los productos cubanos de los
mercados externos, con el consiguiente incremento de las exportaciones y de la
entrada de recursos al país, así como la sustitución de importaciones.
- Un aumento cuantitativo y sobre todo cualitativo de la satisfacción de las
necesidades de la población con la consiguiente disminución del nivel de
insatisfacción actual.
Importancia de la aplicación del marketing en Cuba
Para analizar la importancia de la aplicación del marketing en Cuba primeramente
debemos analizar las condiciones de nuestra realidad para evaluar la posibilidad
real de que el marketing pueda servir a nuestros principios y a nuestros
objetivos de desarrollo económico.
Nuestro país se caracteriza por:
1. Ser un país del Tercer Mundo, con las implicaciones socioculturales y de
desarrollo económico que esto conlleva.
2. Poseer una economía interna de gran demanda y poca oferta, con las
consecuencias que esto tiene para la cultura de producción y la disciplina
laboral.
3. Ser un país que ha producido un brusco reordenamiento en su comercio exterior
a causa de la pérdida de cerca del 80% de sus relaciones comerciales por la
desaparición de sus principales socios comerciales de Europa del Este y la
antigua URSS, que le aseguraba un financiamiento estable y condiciones
favorables de intercambio comercial (Ileana Díaz y cols, 2005, Odalis Moreno y
Amílcar Roldán, 2003).
4. Ser además un país socialista, con una economía planificada en la que la
mayoría de las decisiones tienen un alto grado de centralización.
Ahora vamos a analizar éstas características desde el punto de vista de sus
implicaciones para el marketing:
A) El hecho de que seamos un país subdesarrollado constituye una razón para
optimizar el uso de los recursos, por lo tanto una orientación al marketing
tendría implicaciones de racionalidad económica; es importante producir solo lo
que sea capaz de satisfacer plenamente necesidades y que no se gasten recursos
en vano. Al existir en nuestro país dos formas de producción, una a partir de
capital intensivo propia de país desarrollado y otra tradicional, primitiva,
caracterizada por la manufactura y el comercio en pequeña escala, desde el punto
de vista de marketing hay que darle un tratamiento diferente a cada forma de
producción.
B) El desbalance existente entre oferta y demanda atenta contra el concepto de
producto, limitándolo a su función básica y por tanto a su aspecto tangible, lo
que eleva el poder del productor e incide negativamente en la relación
producción-consumo.
Como sabemos, en Cuba no existe un mercado interno adecuado para analizar un
producto previo a su lanzamiento al mercado internacional, ni presupone la
existencia de un nivel de exigencia por parte de los consumidores que contribuya
como factor de desarrollo de la competitividad nacional.
Por otra parte, la propia situación financiera obliga a acudir a la exportación,
lo cual tiene que ser visto más como un reto que como una limitación.
Por lo tanto, a través de la práctica del marketing en la economía nacional, se
pudiera entrenar a los empresarios cubanos en la elaboración de estrategias
propias de mercadotecnia, descubriendo las necesidades e insatisfacciones
humanas y aprovechando la información que brinda el mercado como
retroalimentación, aprender a no extrapolar hábitos y costumbres internas al
comportamiento del mercado para planificar la producción, los precios y la
distribución de una manera más racional, no solo en el plano interno, sino en el
externo para poder exportar con éxito.
C) La falta de financiamiento de la nación nos obliga a ser competitivos con el
resto del mundo, haciendo que nuestros productos sean lo más atractivos posibles
para comercializarlos en el extranjero.
Para ser competitivos los productos o servicios a ofertar en otros mercados
deben ser capaces de satisfacer alguna necesidad y reportar beneficios hacia los
clientes, éstos deben ser preferidos sobre los que actualmente se ofertan, nos
vemos entonces en la obligación de poseer una ventaja competitiva a la hora de
lanzarnos al mercado internacional.
D) Como país socialista, el hecho de que los valores sociales y del hombre
primen en las decisiones, no entra en contradicción con el planteamiento formal
de base del marketing en el capitalismo: "la satisfacción de los deseos del
cliente es la justificación económica y social de la existencia de la empresa y
la base de la estabilidad económica está en determinar esos deseos y luego
satisfacerlos".
Ésta declaración formal constituye una manera real de que se cumpla la ley
fundamental del socialismo que puede ser enunciada como: “...la satisfacción
cada vez más plena de las crecientes demandas materiales y culturales del pueblo
mediante el perfeccionamiento continuo de la producción socialista” (Ileana Díaz
y cols, 2005, Odalis Moreno y Amílcar Roldán, 2003)
Consideramos que el uso del marketing ayudaría a optimizar la relación entre
productores y entre estos y los consumidores, ya sean estos sociales o
individuales, sean productos o servicios. Contribuiría sin duda a una mejor
comprensión de las necesidades y valores de los consumidores para satisfacerlos.
El elemento de racionalidad presente en el marketing (producir aquello que se
vende y no tratar de vender lo que se produce) no solo sería capaz de satisfacer
las necesidades del pueblo sino que eliminaría el riesgo de despilfarrar
recursos.
Hay que considerar que el alto grado de centralización incide sobre la autonomía
de las empresas y por tanto el trabajo de marketing, lo cual tiene que ser
tenido en cuenta no sólo para la empresa sino también para sus niveles
superiores, lo que está siendo considerado en el actual proceso de
perfeccionamiento empresarial.
Es importante aclarar que pese a que nuestra economía es centralizada, como
señalamos anteriormente, utilizamos enfoque de marketing en nuestro comercio
exterior, estrategia que podría además surtir un efecto positivo en la economía
interna elevando la calidad de la producción y los servicios. Por lo tanto la
utilización del marketing bajo nuestras condiciones puede comportarse como un
factor positivo con beneficios económicos y también de tipo político.
Es importante señalar, en relación con el mercado externo, no gastar recursos
innecesarios que no poseemos sin estudiar todo aquello que nos permita acceder a
los mercados “meta” con el mínimo de gastos. No podemos llevar a cabo grandes
inversiones para penetrar mercados desconocidos, primero tenemos que
desarrollarnos en los mercados que ya tenemos y estudiar a profundidad nuestras
capacidades, posibilidades y condiciones para poder obtener mayor provecho
posible en los negocios que se puedan presentar.
El marketing en la economía cubana nos puede servir para insertarnos de una
manera favorable en el entorno lo cual no solo constituye una necesidad para
lograr la fuente de financiamiento necesaria, sino para dar paso en la economía
interna con el objetivo de perfeccionar la producción y los servicios y lograr
la satisfacción de las necesidades y deseos de nuestra población (Ariel Terrero,
2000, Ileana Díaz y cols, 2005, Odalis Moreno y Amílcar Roldán, 2003).
A pesar de los ejemplos positivos en la aplicación del marketing, existe cierta
resistencia en la aplicación de las estrategias de mercadotecnia en el país.
Además hay que tener en cuenta que el alto nivel de centralización de algunas
decisiones limitan al empresario el uso de las llamadas variables controlables.
En este sentido hay que considerar que la principal barrera consiste en
desarrollar estas estrategias en un medio con una cultura de dirección opuesta a
una orientación estratégica, lo cual responde a un conjunto de razones que la
explican, entre las cuales pudieran señalarse dos especialmente vinculadas al
marketing:
- El triunfo de la Revolución coincide con la etapa de desarrollo del marketing
correspondiente a las ventas, razón por la cual se sigue sosteniendo la falsa
imagen de que el marketing y publicidad son la misma cosa (Wikipedia, 2007,
Ariel Terrero, 2000, Ileana Díaz y cols, 2005, Odalis Moreno y Amílcar Roldán,
2003).
- La estabilidad del entorno antes de la caída del campo socialista, con una
práctica de coordinación de planes que permitía un aseguramiento muy estable de
suministros y ventas y que, por tanto no requerían en la actividad de dirección,
de valores tales como la asunción de riesgos y la flexibilidad, entre otros (Odalis
Moreno y Amílcar Roldán, 2003, Ileana Díaz y cols, 2005).
El desarrollo político y económico de nuestro país y el contexto internacional
han incidido en la evolución del marketing. Hemos visto como durante mucho
tiempo las empresas se las arreglaron para sobrevivir en el ambiente económico
cubano, trabajando de espaldas al mercado, las producciones que no encontraban
salida regresaban a los almacenes bajo la denominación de inventarios ociosos y
el subsidio estatal estaba destinado a salvar de la quiebra a las empresas que
no eran rentables. Únicamente la tradición en la comercialización de productos
como el azúcar, el tabaco y el níquel, o simplemente la casualidad les
garantizaban un comprador. El marketing, si no era estigmatizado, al menos era
incomprendido en ese entonces. Al desaparecer el campo socialista europeo Cuba
quedó bajo una incógnita comercial.
Al cambiar el entorno económico del país, las empresas cubanas se vieron
obligadas a cambiar y a tratar de ponerse a tono con los momentos actuales del
mercado mundial (Irene Trelles, 2003). El marketing comienza, poco a poco, a
adquirir relevancia.
Finalmente nos gustaría señalar que en el mercado interno se podría reforzar el
uso de las Relaciones Públicas o el marketing directo, que no implican grandes
gastos y pudieran mejorar notablemente la atención al cliente. Es importante no
realizar dudosos estudios de mercado que requieren de esfuerzo y si acudir al
diseño de sistemas de información de marketing que permitan la obtención de
información necesaria para ir mejorando la toma de decisiones en esta esfera. Es
importante aprovechar la preparación de los ingenieros, diseñadores,
comunicadores y otros especialistas a fin de lograr cadenas de producciones que
sean capaces de satisfacer las necesidades con la calidad que espera el cliente
y con gastos mínimos para nuestra economía.
CONCLUSIONES
A) Se puede concluir entonces que el marketing puede y debe ser empleado como
una herramienta y concepción del funcionamiento empresarial, al servicio de la
construcción del socialismo. A medida en que la empresa socialista conciba al
cliente como el centro de su actividad y la determinación de sus necesidades y
deseos y constituya el punto de partida de su actividad, se fortalecerá la
correspondencia entre el objetivo de la producción y su destino natural. Si la
empresa “produce lo que se vende” no tratará de "vender aquello que se produce",
con lo cual se fortalecerán las proporciones en la economía nacional y se
asegurará la circulación monetaria al completarse el ciclo, con ello se refuerza
el principio de racionalidad en la economía socialista, al emplear los limitados
recursos en aquellos fines que aseguren no solo la reproducción ampliada, sino
la satisfacción más plena de las siempre crecientes necesidades de la población.
B) La aplicación consecuente del marketing en la dirección de las empresas
cubanas traería buenos resultados, teniendo en cuenta la racionalidad económica
que se alcanzaría en el uso de los recursos disponibles, con el consiguiente
aumento de la producción sin incremento sustancial del consumo de recursos, la
elevación de la capacidad competitiva de los productos cubanos en los mercados
externos que propiciaría el incremento de las exportaciones y de la entrada de
recursos al país, así como la sustitución de importaciones, y eliminaría o
disminuiría la dicotomía de cultura de producción para la exportación y cultura
de producción para la economía interna que no contribuye al desarrollo de las
organizaciones.
BIBLIOGRAFÍA
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de fecha 18 de agosto de 1998 publicado en la Gaceta Oficial Edición Ordinaria
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Consultado en línea: 6 diciembre 2007.
AUTORES
Rolando José Ochoa Torres
Educación: Técnico en Contabilidad, Inglés y Alemán. Actualmente cursa la
Licenciatura en Comunicación Social (5to año) en la Sede Universitaria “Felipe
Poey” de Ciudad de La Habana, Cuba.
ochoa@finlay.edu.cu
rochoa@infomed.sld.cu
Alina Llerena Rosell
Yadier Iglesias Carballo
Julio de 2008