RESUMEN
El presente artículo aborda la incidencia del hombre en el cuidado y protección
del medio ambiente, evidenciándose a través de su papel dinamizador, en su doble
condición de elemento natural y social, a fin de hallar una solución a los
problemas medioambientales, inspirada en el sentido de la responsabilidad en
toda su dimensión humana, búsqueda de soluciones a los problemas actuales y
prevenir los que pudieran aparecer.
De ahí la importancia de alcanzar, desde la construcción colectiva, el paradigma
del desarrollo sostenible para la humanidad, lo que implica asumir un gran reto:
fomentar en la sociedad una adecuada toma de conciencia que no se limite a la
simple asunción de una consigna, sino desarrollarla a partir de las nuevas
pautas de conductas en los individuos, los grupos sociales, y así lograr el
cuidado y protección del medio ambiente por un futuro sostenible.
INTRODUCCIÓN
Las preocupaciones sobre el medio ambiente irrumpen cada día más en la vida
cotidiana, donde día a día escuchamos con alarma como en el mundo continúan
destruyéndose los bosques, contaminándose los ríos y mares y desapareciendo
especies que ni siquiera llegamos a conocer, poniéndose en peligro incluso la
propia existencia humana.
Cuba no es ajena a estos problemas. Siglos de saqueo de nuestros recursos
naturales, solo frenados por la Revolución, dejaron tras de si una acusada
deforestación, suelos degradados, cursos de aguas contaminadas y una
significativa pérdida de diversidad biológica.
Nuestro país que es un fiel representante de los países del Tercer Mundo y en
específico de América Latina, se ha caracterizado por un gran desarrollo en el
sistema educacional sobre el Medio Ambiente. Es por ello que diferentes autores
se han dedicado a la investigación de la Educación Ambiental; entre estos se
destacan los trabajos de Osmel Jiménez Denis (2001), Eduardo Torres Consuegra
(1999), Orestes Valdés (1998) y Margarita Mac Pherson Sayús (1997), los cuales
en su conjunto han visto la necesidad de extender la ambientalización a todos
los sectores.
Si el desarrollo sostenible, como meta, supone el cuidado del medio ambiente y
el uso racional de los recursos naturales, de forma tal que no se comprometan
las necesidades e intereses de las futuras generaciones, el logro de tal
desarrollo tiene que pasar necesariamente por una adecuada regulación de la
conducta humana. Las acciones de los hombres son condicionadas de muy diversos
modos, factores éticos y morales, la costumbre y otros muchos elementos,
influyen constantemente en el actuar humano.
No obstante, si bien en una sociedad futura pudiera aventurarse a la prevalencia
de elementos no coercitivos en la regulación del comportamiento del hombre, lo
cierto es que, nuestro nivel de desarrollo económico y social, plantea la
necesidad de una eficaz infraestructura jurídica.
Corresponde así el derecho, de producir cambios en las actitudes de los hombres,
inclinándolos a determinados valores y normas de vida, a que jueguen un papel
fundamental en el logro de un verdadero desarrollo sostenible, formar un
individuo consciente de su lugar y papel en la sociedad, contribuir a
desarrollar su personalidad para que sepa y pueda autodeterminarse y
autorregularse en la sociedad, en la necesidad de cuidar, proteger y mejorar la
Naturaleza y el Medio Ambiente.
Desde 1992 en Río de Janeiro que fue el lugar escogido para realizar la Primera
Cumbre de la Tierra, se acordó fortalecer el trabajo de la Educación Ambiental
en todos los niveles de estudio. El desarrollo constante exige que los jóvenes,
desde edades tempranas, entiendan una serie de aspectos que deben marcar sus
actuaciones durante el resto de sus vidas, cualesquiera que sean las profesiones
que adopten.
Debido a esto, se le ha dado en estos últimos años una atención preferente a la
Educación Ambiental con el objetivo de lograr una transformación conductual en
los individuos y grupos sociales, que permita interactuar con el medio sin el
peligro de comprometer la exigencia de la humanidad en un futuro no muy lejano.
Los problemas que afectan al medio ambiente son cada vez más graves y causan
preocupaciones en todos los países. Es necesario adoptar medidas de inmediato,
fundamentalmente en el plano nacional, incluyendo las comunidades, con vista a
ofrecer soluciones a los problemas ambientales de la sociedad contemporánea,
asegurando así un desarrollo sostenible.
Para lograr esta aspiración se hace necesario conseguir que la población sea
consciente y esté preocupada por el Medio Ambiente y los problemas inherentes al
mismo, que posea los conocimientos, capacidades, mentalidad, motivaciones y el
sentido de la responsabilidad que le permitan trabajar individual y
colectivamente para resolver los problemas actuales e impedir que surjan otros
nuevos. (Carta de Belgrado, 1975: 11)
También al referirse a esta situación, en la Conferencia Internacional de las
Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en
1992, nuestro Comandante Fidel Castro Ruz planteo:
Por primera vez en su historia, el hombre es capaz de alterar el equilibrio de
los principales sistemas vitales y romper leyes naturales que han recogido la
evolución en el planeta. Puede destruir de un golpe la vida y desencadenar la
guerra nuclear. Incide activamente, mediante la ingeniería genética, en las
mutaciones aceleradas de especies que de forma natural necesitaron milenios para
consolidarse. Por primera vez el hombre es capaz de cambiar el curso de la vida.
(Castro Ruz, 1992)
A partir de este análisis que evidencia la situación y preocupación de la
problemática ambiental debemos asegurar sin temor a equivocarnos que la
materialización de acciones educativas con enfoque ambientalista en los sistemas
educativos constituye un elemento de vital importancia.
Mientras las poblaciones humanas siguieron siendo pequeñas y su tecnología
modesta, su impacto sobre el medio ambiente fue solamente local. No obstante, al
ir creciendo la población y mejorando y aumentando la tecnología, aparecieron
problemas más significativos y generalizados.
El rápido avance tecnológico producido tras la edad media culminó en la
Revolución Industrial, que trajo consigo el descubrimiento, uso y explotación de
los combustibles fósiles, así como la explotación intensiva de los recursos
minerales de la Tierra.
Fue con la Revolución Industrial cuando los seres humanos empezaron realmente a
cambiar la faz del planeta, la naturaleza de su atmósfera y la calidad de su
agua.
Hoy, la demanda sin precedentes a la que el rápido crecimiento de la población
humana y el desarrollo tecnológico someten al medio ambiente está produciendo un
declive cada vez más acelerado en la calidad de éste y en su capacidad para
sustentar la vida.
Estamos llegando a un límite producto del tipo de desarrollo iniciado hace dos
siglos que acarrea evoluciones peligrosas para la misma supervivencia de la
humanidad y de la vida en la Tierra, este fenómeno de umbral obliga a
reconsiderar nuestro de la vida en la Tierra, este fenómeno de umbral obliga a
reconsiderar nuestro sentido del progreso y el desarrollo moderno.
Estamos llegando a un límite producto del tipo de desarrollo iniciado hace dos
siglos que acarrea evoluciones peligrosas para la misma supervivencia de la
humanidad y de la vida en la Tierra, este fenómeno de umbral obliga a
reconsiderar nuestro sentido del progreso y el desarrollo moderno.
La problemática ambiental que hoy vive el mundo ha llegado a ser tema importante
de reflexión y de preocupación tanto para la sociedad como para organizaciones
internacionales y locales.
En los últimos años se han podido observar cambios considerables en la
percepción pública de los problemas medioambientales que hoy existen cada vez
son más las personas que abren los ojos y comprenden que se está destruyendo el
planeta y que es necesario tomar medidas.
En el caso cubano, la problemática ambiental está condicionada por una difícil
situación económica y caracterizada, por un lado, por una insuficiente
conciencia ambiental de los actores económicos y sociales, y por otro, por una
también insuficiente aplicación de una política que en la práctica integre la
dimensión ambiental a los proceso de desarrollo.
Por ello se requiere de un manejo racional, basado en la armonía entre la
conservación de las conquistas sociales alcanzadas y la protección sostenible de
nuestros recursos naturales, y para ello se necesita de una población capacitada
que conscientemente incorpore en su vida cotidiana la dimensión ambiental.
Teniendo en consideración lo anteriormente expuesto, es tarea principal de este
trabajo realizar un estudio sobre las nuevas pautas de conductas en los
individuos, los grupos sociales y en la sociedad en su conjunto, para el logro
del cuidado y protección del medio ambiente por un futuro sostenible.
Desarrollo.
La especie Homo sapiens, es decir, el ser humano, apareció tardíamente en la
historia de la Tierra, pero ha sido capaz de modificar el medio ambiente con sus
actividades. Aunque, al parecer, los humanos hicieron su aparición en África, no
tardaron en dispersarse por todo el mundo. Gracias a sus peculiares capacidades
mentales y físicas, lograron escapar a las constricciones medioambientales que
limitaban a otras especies y alterar el medio ambiente para adaptarlo a sus
necesidades.
Aunque los primeros humanos sin duda vivieron más o menos en armonía con el
medio ambiente, como los demás animales, su alejamiento de la vida salvaje
comenzó en la prehistoria, con la primera revolución agrícola. La capacidad de
controlar y usar el fuego les permitió modificar o eliminar la vegetación
natural, y la domesticación y pastoreo de animales herbívoros llevó al
sobrepastoreo y a la erosión del suelo.
El cultivo de plantas originó también la destrucción de la vegetación natural
para hacer hueco a las cosechas y la demanda de leña condujo a la denudación de
montañas y al agotamiento de bosques enteros. Los animales salvajes se cazaban
por su carne y eran destruidos en caso de ser considerados plagas o
depredadores.
En la segunda mitad del recién concluido siglo XX los problemas ambientales que
enfrentan hoy la humanidad, tuvieron su mayor agravamiento. La aplicación de una
economía globalizada neoliberalmente en el contexto internacional han incidido
directa y determinantemente en este fenómeno.
Problemas globales ambientales como: la degradación de los suelos, los cambios
climáticos bruscos, la contaminación de las aguas terrestres y marinas y el
incremento de la pobreza en los países subdesarrollados son ejemplos vivenciales
del deterioro del Medio Ambiente en los últimos años. En este sentido el autor
Orestes Valdés Valdés plantea:
En los próximos 30 años, la biosfera podría perder más de un millón de especies
de plantas y animales, motivado fundamentalmente por los cambios del Medio
Ambiente causados por el hombre. (Valdés, 2001: 17)
Ante esta situación cabe preguntarse: ¿Cuándo surgen los primeros intentos por
materializar estas ideas?, ¿Cómo se ha desarrollado el proceso en el ámbito
internacional?, ¿Cómo el sistema Nacional de Educación y los organismos
correspondientes en Cuba han introducido esta problemática?
A continuación se hace referencia a los principales pasos que en el ámbito
internacional y en Cuba se han desarrollado para lograr una cultura general
ambiental en la población.
A escala internacional los primeros intentos por la conservación y protección de
la naturaleza surgen aproximadamente cuatro siglos atrás, para ser más exacto en
el siglo XVII. Todo surge a consecuencia de la tala y venta indiscriminadamente
de árboles. Posteriormente aparecen ya los primeros documentos educativos
relacionados con el cuidado y protección del Medio Ambiente en escala de
religión.
La Educación Ambiental entraña la práctica en la toma de decisiones y en la
propia elaboración de un código de comportamiento con respecto a las cuestiones
del Medio Ambiente.
Continuando este proceso relacionado con los problemas ambientales se realizó el
5 de junio de 1972 la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
desarrollada en Estocolmo actual Capital de Suecia; y en esta se proclamaba, “el
derecho de defender y mejorar el Medio Ambiente para las generaciones presentes
y futuras, que se ha convertido en un objetivo primordial para el hombre”.
Esta conferencia fue uno de los primeros acontecimientos de importancia para la
puesta en marcha de la Educación Ambiental y además se vio la necesidad de
pensar y de actuar con un nuevo espíritu, a fin de hallar una solución a los
problemas medioambientales, que fue el tema unificador del mismo siendo uno de
los objetivos de la Educación Ambiental.
Es en esta Conferencia donde se realiza una reflexión profunda sobre los
problemas del medio ambiente y sus causas y se hace referencia por primera vez a
la educación, registrada en uno de los principios donde se establece que:
Es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales, dirigidas
tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos, para ensanchar las bases de
una opinión pública bien informada y propiciar una conducta de los individuos,
de las empresas y de las colectividades, inspirada en el sentido de la
responsabilidad en cuanto a la protección y mejora del medio en toda su
dimensión humana. (Buenos Aires, 1991: 7)
En ese sentido la proclama No. 6 de dicha Conferencia establece que:
Hemos llegado a un momento de la historia en que debemos orientar nuestros actos
en todo el mundo atendiendo con mayor solicitud a las consecuencias que puedan
tener para el medio. Por ignorancia, podemos causar daños inmensos e
irreparables al medio terráqueo del que dependen nuestras vidas y nuestro
bienestar […] Para llegar a la plenitud de su libertad dentro de la naturaleza,
el hombre debe aplicar sus conocimientos y forjar, en armonía con ella, un medio
mejor…. (Ciudad de La Habana, 2004: 26)
Posteriormente del 13 al 22 de octubre de 1975 en la ciudad Belgrado, Yugoslavia
se realiza un Seminario Internacional sobre Educación Ambiental. El Seminario de
Belgrado sirvió de plataforma para el lanzamiento del Programa Internacional de
Educación Ambiental, todo lo cual culminó con la conocida Carta de Belgrado,
documento donde se establece un marco de referencia para implementar el proceso
de la educación ambiental en cada país. De acuerdo con esta carta las metas de
la educación ambiental son las siguientes:
Lograr que la población mundial tenga conciencia del medio ambiente y se
interese por él y por sus problemas conexos y que cuente con los conocimientos,
aptitudes, actitudes, motivación y deseos necesarios para trabajar individual y
colectivamente en la búsqueda de soluciones a los problemas actuales y para
prevenir los que pudieran aparecer en los sucesivos. (González Novo, 1988: 57)
Ya en octubre de 1977 en la antigua URSS específicamente en Tbilisi se realiza
otra conferencia organizada también por la UNESCO en cooperación con el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Ya en esta conferencia se
fue ganando en madurez sobre los problemas ambientales, al punto que fue aquí
donde se establecen una serie de objetivos que han llegado hasta la actualidad y
se destaca también que la Educación Ambiental es un potente factor de cambio y
desarrollo, que debe preocuparse por el equilibrio ecológico y la calidad de
vida de todos los habitantes del planeta.
Cuestiones como el acelerado crecimiento que lleva la población hoy en día,
fundamentalmente en los países del sureste asiático, la disponibilidad de los
recursos forestales en determinadas zonas boscosas, el crecimiento económico, el
fenómeno de las lluvias ácidas, la progresiva desertificación, el agotamiento de
los recursos fósiles, los escapes radioactivos de los centrales nucleares, el
peligro de los accidentes nucleares y el humo de las industrias que envenenan el
aire, han provocado el deterioro de la capa de ozono y son objeto de
preocupación para gran parte de la opinión pública mundial y en todo caso pueden
tener repercusiones decisivas sobre el conjunto de la humanidad.
De ahí la importancia de fomentar en la sociedad una adecuada toma de conciencia
que no se limite a la simple asunción de una consigna y que habría de
desarrollar a partir del análisis de los valores que subyacen en la toma de
decisiones por parte de las personas, los grupos sociales y las instituciones.
Ese análisis debería desembocar, por lo tanto, en la comprensión de los modelos
de intervención en el medio vigente en nuestra sociedad.
En ese sentido se debe atender tanto a la estructura de los elementos del medio
como su dinámica, con especial énfasis en el estudio de las interacciones
existentes entre los elementos claves explicativos del funcionamiento del medio.
Un aspecto básico del análisis de las interacciones en el medio es la
interdependencia existente en nuestro mundo, de forma que las actuaciones de
individuos o grupos en un medio o contexto determinado pueden llegar a tener
decisivas repercusiones sobre otros medios, en el sistema global es la biosfera.
Para ello es necesario partir del concepto de Medio Ambiente y de su
dimencionalización en el contexto que se desarrolla.
En el análisis bibliográfico realizado encontramos varios conceptos de Medio
Ambiente, entre los más completos, a nuestro juicio, se encuentra la definición
dada por Teresita González Novo la cual plantea:
Medio Ambiente es el sistema de elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos
con que interactúa el hombre, a la vez que se adapta al mismo, lo transforma y
lo utiliza para satisfacer sus necesidades. (González Novo, 1998:38)
En el Tabloide Introducción al Conocimiento del Medio Ambiente, también se
encuentra otro concepto el cual plantea que:
Medio Ambiente es un sistema complejo y dinámico de interrelaciones ecológicas,
socioeconómicas y culturales, que evoluciona a través del proceso histórico de
la sociedad, abarca la naturaleza, la sociedad, el patrimonio
histórico–cultural, lo creado por la humanidad, la propia humanidad, y como
elemento de gran importancia las relaciones sociales y culturales. (La Habana,
2001: 3)
Se considera importante además, tener en cuenta otros conceptos que son de
utilidad para el desarrollo de lo abordado en el trabajo, tales como:
Ecología: Según se refiere en la Enciclopedia del Medio Ambiente de Liliana
Gómez Luna, es la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí
y con el ambiente, incluido el ser humano y sus interacciones. Defiende la vida,
la protección del medio ambiente y el respeto entre todas las criaturas
vivientes del planeta. (Luna, 2002:48)
La ecología estimula la búsqueda de formas de desarrollo en equilibrio con la
naturaleza, lo que se conoce como desarrollo sostenible. Al respecto es
importante hacer mención a una frase que quizás encierra todo el pensamiento de
los ecologistas: “La tierra no es de quien la siembra, sino de quien la ama”.
Estamos en condiciones entonces de plantear, según el libro “Ahorro de Energía y
respeto ambiental. Bases para un futuro sostenible” que el desarrollo sostenible
o sostenibilidad se concibe como el proceso de creación de las condiciones
materiales y espirituales que propician la elevación de la calidad de vida de
todos los ciudadanos con un carácter de equidad y justicia social de forma
sostenida y basado en una relación armónica en los procesos naturales y sociales
teniendo como objeto tanto las actuales generaciones como las futuras. (Castro
Ruz.)
La comprensión del desarrollo sostenible desde una concepción holística del
ambiente resulta la estrategia más adecuada para el hombre moderno en aras de
elevar la calidad de la vida de la actual generación humana, sin poner en
peligro las posibilidades de las futuras generaciones de satisfacer las suyas.
Sin dudas este proceso resulta complejo y es la educación la clave para renovar
los valores y la percepción desarrollando una conciencia y compromiso que
posibilite el cambio, desde las pequeñas actitudes individuales y desde la
participación e implicación ciudadana en la resolución de los problemas, ante la
adopción de estilos de vida más sanos.
La sociedad en la cual el hombre satisface sus necesidades y se desarrolla sin
comprometer la existencia de otras especies y sus propias generaciones futuras,
es una sociedad sostenible. La base de esta sociedad es el conocimiento de la
capacidad del medio ambiente para asimilar residuos, proveer alimentos y brindar
recursos. (Luna, 2002:155)
Comenzaba la década de los años 80 cuando se produjo un aumento de la crisis
ambiental, el deterioro de los suelos y de la naturaleza en general se duplicó,
es en esta década donde aparece la abertura de la capa de ozono que ha ido
aumentando su diámetro considerablemente a causa del vertimiento de gases
tóxicos que aceleran este fenómeno.
La preocupación por el cuidado del Medio Ambiente también fue objeto de análisis
en la década de los años 90, así en junio de 1992, se desarrolla la Cumbre de la
Tierra que no fue más que la Conferencia Internacional de Medio Ambiente y
Desarrollo donde se plantearon los problemas ambientales globales y los planes,
proyectos, tecnologías y estrategias a seguir en lo adelante.
Nuestro país como todos los países del planeta se ha visto afectado por
problemas ambientales existentes y es por eso que los pasos más sólidos
encaminados a educar ambientalmente a la población cubana se comienzan a
materializar a partir del Triunfo de la Revolución el 1ro de enero de 1959.
Es importante destacar que diferentes personalidades, en etapas precedentes a
este hecho, aportaron ideas valiosísimas y además, vieron la necesidad de una
Educación Ambiental sistemática para contribuir al cuidado de la naturaleza.
Dentro de estas personalidades se encuentran José Martí, Felipe Poey, Carlos de
la Torre, Antonio Núñez Jiménez, entre otros.
Creado y organizado ya el estado cubano demuestra la voluntad por la protección
del Medio Ambiente y el uso racional de los recursos naturales y es así que en
el año 1976 aparece el primer paso sólido de la Educación Ambiental: la creación
de la Comisión Nacional para la protección del Medio Ambiente. Otro fue la
realización del Tercer Congreso del PCC en 1986, donde se ratificó que la salud
del pueblo dependía del cuidado que este le brindara al Medio Ambiente y a los
recursos naturales.
Esto se evidencia a través de las regulaciones que se establecieron para lograr
este objetivo y además avanzar en el trabajo educativo dirigido a las diferentes
organizaciones políticas y de masas y del pueblo en sentido general.
Es aquí donde se ve la importancia que le presta el Estado y el Partido a la
Educación Ambiental donde se destaca al pueblo como principal agente para lograr
esto, a través de las escuelas que son las que tienen mayor vinculación con la
familia y la comunidad.
Siguiendo esta línea el país continuó desarrollando el trabajo relacionado con
el equilibrio ecológico y ejemplo de esto lo demuestra la ley de Protección del
Medio Ambiente y el Uso Racional de los Recursos Naturales aprobada el 12 de
febrero de 1981, donde ya se incluyen en el sistema educacional cubano,
atendiendo al tipo de nivel, diferentes cuestiones sobre el cuidado y protección
del Medio Ambiente.
También en 1993 el estado cubano elaboró y aprobó el Programa Nacional de Medio
Ambiente y Desarrollo en el cual aparecen muy claramente tres aspectos
fundamentales para el desarrollo de esta temática: los objetivos, las acciones y
la estrategia.
En 1994 se materializa un acontecimiento de vital importancia y es precisamente
la creación del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).
Posteriormente este Ministerio elaboró en 1997 la Estrategia Nacional de
Educación Ambiental, y para consolidarlo se orientó al logro de los objetivos
siguientes:
1. Desarrollar en la conciencia de los niños y jóvenes la necesidad de cuidar y
proteger el Medio Ambiente y lograr sensibilidad ante los problemas ecológicos.
2. Contribuir a la adquisición de conocimientos y desarrollo de actitudes,
habilidades, motivaciones, convicciones y capacidades que permitan la formación
de una personalidad que determine las causas y efectos de los problemas del
Medio Ambiente y posibiliten la participación en el mejoramiento del entorno
natural.
3. Crear en los educandos la conciencia sobre la interdependencia económica,
política y ecológica del mundo contemporáneo, con el fin de intensificar la
responsabilidad y solidaridad.
Es válido destacar que a pesar de que nuestro país ha sido sometido por más de
cuarenta años a un bloqueo económico ha propiciado que se desarrolle la
Educación Ambiental en los diferentes sectores y sobre todo la educación que en
otros momentos está en ascenso.
El gobierno de Cuba para materializar los propósitos expresados en la estrategia
lleva a cabo la educación y divulgación ambiental considerando esta como un
proceso el cual debe ser continuo y permanente, que constituya una dimensión de
la Educación Integral de todos los ciudadanos, orientada a que el proceso de
adquisición de conocimientos, desarrollo de hábitos, habilidades y actitudes.
La Educación Ambiental juega un papel decisivo como vía para proteger y usar
equitativamente los recursos de la naturaleza, transmitiendo información a
través de los diferentes medios de comunicación.
En todo el país se está ampliando el desarrollo de las actividades de Educación
Ambiental que requieren la participación de la comunidad y el incremento de la
concientización de los ciudadanos sobre el desarrollo sostenido aumentando el
papel de los medios de comunicación y la instrumentación de la Educación
Ambiental integral de toda la población, así como en la participación para
solucionar los problemas ambientales.
Son múltiples los hechos que muestran el deterioro del medio ambiente que
producen alteraciones de los sistemas biológicos, sociales y ecológicos en el
planeta, como el efecto invernadero, cuyas consecuencias pueden hacer que la
vida en áreas del planeta resulten difíciles, los agujeros de la Capa de Ozono,
descubiertos primero sobre la Antártida y posteriormente sobre el Ártico, unido
al adelgazamiento generalizado de dicha capa de la atmósfera sobre la mayor
parte del planeta, con sus implicaciones graves para la salud, para los
ecosistemas y consecuentemente para la producción mundial de alimentos.
También han sido traumáticas las noticias sobre el alcance real de la quema de
las selvas amazónicas que de continuar el ritmo actual, llevaría su desaparición
en poco más de una década, con secuelas igualmente devastadoras, desde el punto
de vista ecológico, social y climatológico.
En muchos países del este, la degradación del medio ambiente se ha convertido en
una de las principales causas de preocupación por la contaminación del aire y
del agua por los productos químicos utilizados en la agricultura, los cuales han
causado enfermedades en el sistema digestivo y consecuencias tan graves como
malformaciones congénitas.
A continuación identificamos los principales problemas medioambientales en Cuba.
- La degradación de los suelos (erosión, salinidad, acidez, compactación):
afecta grandes extensiones de superficie agrícola del país, base principal de la
actividad económica.
- La contaminación de las aguas terrestres y marinas: afectan la pesca, la
agricultura y los ecosistemas.
- La deforestación: afecta los suelos, las cuencas hidrográficas y la calidad de
los ecosistemas montañosos, costeros y otros ecosistemas frágiles.
- La pérdida de la biodiversidad: implica afectaciones de los recursos naturales
del país, tanto biótico como abiótico y la calidad de vida de las nuevas
generaciones.
Es importante destacar que a pesar de los problemas medioambientales que
enfrenta nuestro país, la provincia Sancti Spíritus lleva a cabo una eficiente
labor en este sentido.
Por los logros alcanzados en materia de educación ambiental, así como en el
fortalecimiento de las áreas protegidas y en la aplicación de los aportes
científicos en la protección de la naturaleza, Sancti Spíritus el 5 junio de
2008, fue sede central de las actividades en Cuba por el Día Mundial del Medio
Ambiente.
Tales resultados fueron destacados por José Antonio Díaz Duque, vicetitular del
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), a los cuales agregó
que desde hace varios años el organismo ha constatado una labor sistemática en
el territorio. Sancti Spíritus, además, exhibe experiencias en la reducción de
cargas contaminantes en procesos productivos como la cría porcina, y ha
viabilizado el uso de energías alternativas.
Por otra parte, la recuperación de suelos, el enriquecimiento de las fincas
agroecológicas, entre otras medidas, han permitido que el territorio muestre hoy
una cobertura boscosa del 15,2 por ciento.
Las concepciones de desarrollo y medio ambiente datan desde la Conferencia de
Estocolmo, 1972 evolucionando más tarde como ecodesarrollo, 1976, nuevo
desarrollo, 1979 y según informe Brundtland, 1987 se acuña como desarrollo
sostenible. En las nuevas condiciones, no se cuestiona la necesidad de crecer,
pero si se discute cómo hacerlo.
Preservar el ambiente con criterio de sostenibilidad y evitar su deterioro,
implica necesariamente superar las raíces de la pobreza que se extiende por el
mundo. Así mismo exige cambiar radicalmente los patrones de producción y
consumo.
El deterioro ambiental para decirlo en pocas palabras, antes que un problema
técnico, es un resultado del deterioro de las relaciones sociales, por lo tanto
es un problema sociopolítico, cuya solución exige una nueva escala de valores y
una nueva ética, profundamente humana y de dimensión social, donde los
protagonistas tengan una gran autoestima pero básicamente solidarias y justas,
participativos y democráticos, que reconozcan y acepten su responsabilidad
consigo mismo, con su generación y con las generaciones futuras a partir de la
perspectiva cultural de cada comunidad.
Como se señala en la Estrategia Ambiental Nacional de Cuba, el reto de alcanzar
la sostenibilidad requieren de grandes esfuerzos políticos, económicos y
sociales, que para Cuba son un hecho materializado y continúa precisando que la
estrategia cubana para el desarrollo sostenible es en esencia, una estrategia
comunitaria, que tiene como centro al hombre y la satisfacción integral de sus
necesidades materiales, educacionales, culturales y estéticas e incorpora a toda
la sociedad en la atención de los problemas ambientales, cuidado y protección
del medio ambiente, para lograr un futuro sostenible.
CONCLUSIONES
Precisamente con este trabajo se constató la incidencia del hombre en el cuidado
y protección del medio ambiente, evidenciándose a través de su papel
dinamizador, en su doble condición de elemento natural y social, el ser humano
ha sido capaz de modificarlo con sus actividades, aunque la práctica en la toma
de decisiones han demostrado el derecho de defenderlo y mejorarlo para las
generaciones presentes y futuras.
Además se vio la necesidad de pensar y actuar con un nuevo espíritu, a fin de
hallar una solución a los problemas medioambientales, siendo uno de los
objetivos primordiales la Educación Ambiental, inspirada en el sentido de la
responsabilidad en cuanto a la protección y mejora del medio en toda su
dimensión humana, donde el hombre aplica sus conocimientos, aptitudes,
actitudes, motivación y deseos necesarios para trabajar individual y
colectivamente en la búsqueda de soluciones a los problemas actuales y prevenir
los que pudieran aparecer.
De ahí la importancia de alcanzar, desde la construcción colectiva, el paradigma
del desarrollo sostenible para la humanidad, lo que implica asumir un gran reto:
fomentar en la sociedad una adecuada toma de conciencia que no se limite a la
simple asunción de una consigna, sino desarrollarla a partir de las nuevas
pautas de conductas en los individuos, los grupos sociales, y así lograr el
cuidado y protección del medio ambiente por un futuro sostenible.
BIBLIOGRAFÍA
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octubre, p. 11.
Castro Ruz, Fidel. (1992). “Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
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Valdés Valdés, Orestes. (2001). “A prepararnos”. La Habana. Ed. Pueblo y
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AUTORAS
Lic. Eudosia Sally Rodríguez Cabrera.
Dirección de correo electrónico:
sala@ea512.minaz.cu
Lic. Janiette Cristina Lorenzo Ulloa
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Julio/2008
“Año 50 de la Revolución”
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