1.-Introducción:
Este trabajo pretende elucidar la diferenciación tecnológico-cultural y sus
contextos, tanto espaciales como temporales de dos grandes “culturas” pre-incaicas:
la Mochica (100 d.c-550d.C) y la Cicán (o “Lambayeque”)(650 d.C a 1,200 d.C) y
sus dos representantes arqueológicos: el “Señor de Sipán”(1987) y el “Señor o
señores de Cicán”(1990; 1995); el autor entiende a ambas “fases culturales” como
parte de la evolución de, por lo menos tres mil años continuos de los Muchik,
etnia nor costeña de Perú que aparece como cultura propiamente dicha ya desde el
primer milenio antes de Cristo en diferentes manifestaciones tecnológicas,
artísticas y religiosas bautizadas por arqueólogos y estudiosos de acuerdo a
interpretaciones geográficas y muchas veces, incluso, por meros caprichos de
figuración personal. Los Muchik, viven aún en gran parte de la costa del
Pacífico en el norte de Perú, diseminados en muchos pueblos y comunidades
campesinas que conservan sus típicos modos de vida, a través de los cuales, los
estudiosos pueden advertir su gran riqueza y herencia cultural;
no“desaparecieron” con la “fase V” que denominan los arqueólogos.En este
artículo, el autor, que propuso la denominación “Sicán” o “Cican” en lugar de
“Cultura Lambayeque”(desde Junio 1982; diario La Industria, Chiclayo, Perú, pág
02.), da nuevos derroteros acerca de estas manifestaciones prehispánicas nor
costeñas de Perú y por primera vez se revelan acontecimientos respecto a los
descubrimientos de estas ya famosas tumbas prehispánicas aparecidas en desde
1987; el autor plantea la hipótesis de que la cultura pre-hispánica que tuvo por
centro-capital al área boscosa de Pomach en Batán Grande (conocida como la
Estancia de Cicán desde 1597), no centró su adoración principal a la Luna, sino,
en primer orden, al Sol; es más, afirmo que la palabra “Sicán” o propiamente “Cicán”,
no es propiamente “muchik”, sino Sec (lengua de los antiguos sechuranos, de
hecho, una variante del muchik, de pescadores en el Departamento de Piura)) y
que no significa “Casa o Templo de la Luna” como se ha difundido; afirmo y
demuestro que significa “Hermano” (ver:“Cican en la documentación colonial
temprana: un análisis contextual para la elucidación de la cosmovisión religiosa
de la cultura arqueológica”(www.ilustrados.com);encontramos en este contexto
que, la palabra XIANG pronunciada “Sian”(un solo lexema, no compuesto) significa
“sol” y no “Casa de la Luna”; la palabra “Cicán” o “Sicán” fue mal interpretada
por don E.Brüning-investigadpr alemán- asumiéndola como un lexema compuesto(Si=
luna; An=casa); estos nuevos planteamientos seguramente llevarán a revisar la
tesis de la adoración lunar en la teocracia Cicán propuesta por varios
arqueólogos peruanos y extranjeros.
2.-LOS MOCHICAS Y EL “SEÑOR DE SIPÁN”
(100-550 d.C.)
2.1.-ORIGEN:
Se desarrollaron en los valles de Moche, Virú, Santa, Nepeña, Casma y Chincha
por el Sur; por el Norte, estuvieron en Lambayeque y Piura; Sus descendientes
étnicos, aún habitan en las áreas rurales de estos departamentos conservando
antiguas costumbres y tecnologías; su origen deviene de la evolución de los
estilos Cupisnique, Salinar y Gallinazo, etc, que son todos, en realidad,
manifestaciones regionales del mismo pueblo Muchik tan bien estudiado por
Richard Schaedel(ver: Richard Schaedel y los Muchik:www.monografías.com y otros)
2.2-SU NOMBRE:
Fue bautizada en 1899 por el arqueólogo alemán Dr. Max Uhle, que hiciera sus
hallazgos en “Huaca de la Luna” en Moche y la dató como “estilo” anterior al
Chimú.
Posteriormente, en 1938, el investigador trujillano don Rafael Larco Hoyle, tras
un lúcido estudio de su gran colección de alfarería (“huacos”), la clasificó en
5 fases, ubicando la mas temprana en el siglo I d.C y la quinta en el siglo V
d.C, basando su clasificación en su diferenciación morfológica principalmente;
hoy en día se les conoce indistintamente como “mochicas”, “moche” o “muchik”.
2.3.-SU ORGANIZACIÓN POLÍTICA:
Se creyó por mucho tiempo que los mochicas gobernaron desde lo que hoy es el
Departamento de La Libertad; lo cierto es que, a través de todas sus fases,
desde las mas tempranas, centraron sus élites gobernantes y de liderazgo en los
valles que se ubican en toda la costa norte de Perú, conformando una especie de
“Gobiernos Regionales”, los que según algunos arqueólogos, estuvieron
confederados agrupando los Gobiernos Señoriales Moche del Norte y del Sur,
respectivamente; su economía, básicamente agrícola, tuvo caracteres de
reciprocidad o intercambio y distribución desde los núcleos estatales
regionales.La cabeza de cada Señorío Regional, la constituía el Ciec-Quic (“Gran
Señor”), el líder, que representaba al mismo tiempo al sumo sacerdote, al jefe
militar y al jefe político; por los estudios arqueológicos sabemos ahora que
éstos eran jóvenes (ejm. el “Señor de Sipán”), cuyo deceso fue a los 30 ó 35
años de edad, aproximadamente.Es posible que los llamados “segunda persona” o
“curacas de segunda”-en la colonia-fueran líderes que estaban inmediatamente
debajo del “Gran Señor”; en el idioma muchik, les podemos dar la acepción de
ALOEC; según los datos etnohistóricos sabemos que éstos funcionarios de la élite
mochica, eran hermanos o hijos de los Ciec Quic, jerarquía que se respetó en los
sobrevivientes cacicazgos o señoríos, aún en el siglo XVIII, así escritos por la
escribanía colonial hispana que desdeñó o ignoró su verdadera denominación
muchik: “FILLCA” para el paralelo de Curaca(en la sierra ) y el
cacique(centroamericano).La nobleza o élite gobernó desde los centros seculares
constituidos por grandes construcciones de adobe, estructuras piramidales
(truncadas) que hoy conocemos como “huacas”; la población común y corriente,
residía en áreas adyacentes a los terrenos agrícolas, en viviendas de caña y
barro que los campesinos de hoy en día, conservan en todas sus características (paleotecnología);
contrariamente a la creencia de que los templos monumentales eran residencias,
los líderes seculares solo los utilizaban para la realización de las trágicas e
impactantes ceremonias, que casi siempre incluían rituales con sacrificios
humanos.
2.4.-SU RELIGIÓN:
La religión Mochica, de las más impresionantes por su ritualidad en el mundo
andino, fue el instrumento más eficaz para imponer una especie de “dictadura
religiosa” a modo de una “religión estatal”; el estudio de su iconografía o
simbología(dibujos), plasmada en ceramios, murales, textiles, etc, ha sido la
fuente más rica para la aproximación a su caracterización ritual, que por
cierto, es bastante compleja; hay muchos personajes y actitudes, que los
investigadores no coinciden en todo acerca de su significado e interpretación;
las escenas muestran rituales con sacrificios humanos (Hocquenghem: 1989), en
donde se combinan una serie de personajes antropomorfos con figuras de águila,
zorro, búho, etc. (Gölte:1994).El Dios mochica fue AI-APAEC o “Gran hacedor del
mundo”, deidad humana con atributos felínicos caracterizados por grandes
colmillos (Kauffman 1970:299 y otros); sus ojos desorbitados nos hacen
relacionarlo con el efecto alucinógeno del cactus conocido como el “San Pedro” o
“Huachuma”; recientes excavaciones arqueológicas en los sitios de “Huaca de La
Luna” y “El Brujo” en Trujillo, han documentado el Dios moche con diferentes
expresiones y lo han llamado, quizá inapropiadamente, “El Degollador”, como si
su razón de adoración estribara en su función o rol exclusivo de “cortador de
cuellos”.
Los mochicas acostumbraron enterrar sus templos para luego abandonarlos en una
suerte de “enterramiento templario”; una tradición que la practicaban ya los
Muchik del Horizonte Formativo ( ca.1,000 a.C)) y la continuaron hasta el
Horizonte Medio con los gobernantes desde Cican o Batán Grande en el Valle La
Leche; para Jurgen Gölte, las escenas iconográficas que suman alrededor de cien,
muestran en las fases IV y V (son cinco en total), el conflicto entre dos
divinidades: una ligada con el día y la otra, con la noche y el mar; los
mochicas, que adoraron a la luna, finalmente dejaron esta divinidad, cambio
ideológico ocasionado por las lluvias de “El Niño” ocurridas por el año 550
d.C., que inicia la caída de los gobiernos regionales mochicas, especialmente el
más importante ubicado en el centro arquitectónico de Pampa Grande, unos 20 kms,
al Este de Sipán; está interpretación estaría corroborada por nuestras
investigaciones de índole lingüístico que confirman que los herederos étnicos de
los mochicas prehistóricos del Horizonte Medio, que conocemos arqueológicamente
como “Cicanes”, no adoraron a la luna ni fue ésta la Diosa principal, como lo
han afirmado diferentes arqueólogos incluido Izumi Shimada.
El antropólogo Richard Schaedel, estudioso de la tradición etnográfica y
arqueológica de los moche, cree que su arte iconográfico, era dedicado casi
exclusivamente a representaciones realistas (Schaedel: inf.personal); la
explicación de la evocación del “mundo de los vivos” y “el de los muertos” ha
sido planteada por Anne Marie Hocquenghem (1989), la creencia en la “otra vida”
está plasmada, no solo en su arte, sino, en las evidencias encontradas en sus
tumbas: alimentos, sacrificios humanos con pies amputados, etc, como en el caso
del mausoleo de Sipán; parte importante de la religión mochica, serían los
llamados “combates rituales”, que eran ejecutados entre bandos o ejércitos de
diferentes señoríos con el trágico resultado de uno de los líderes caído; se
cree que era además, un medio de control demográfico.
2.5.-SU ALFARERÍA:
Fueron maestros en el arte y técnica de hacer “huacos”; no solo destacan en la
plasticidad del moldeado a mano, sino en un peculiar estilo pictórico, con
formas muy expresivas; básicamente, utilizaron dos colores: el crema y el ocre
(rojo); pintaron en positivo tanto con rojo como con negro.Don Rafael Larco
Hoyle, hacendado autodidacta trujillano clasificó la alfarería mochica en cinco
fases, y lo hizo años antes que Frank Leaby descubriera el método de datación de
radiocarbono, que se aplicó desde 1945; las dos primeras fases corresponden a
ceramios con decoración incisa (utilizaron la uña, un elemento punzante, etc. en
el ceramio aún fresco, antes del cocimiento) y elementos decorativos que
persisten como influencia de los cupisnique y otros estilos formativos
regionales (1,000 a.C.); estas dos fases corresponderían a los siglos I y II
después de Cristo; las subsiguientes, a los siglos III, IV y V
respectivamente.Los mochicas fueron especialistas en la fabricación de alfarería
escultórica, principalmente cuando hacían rostros humanos; por éstos sabemos de
sus enfermedades y otros datos de interés antropológico; hicieron ceramios
rojizos (quemados con horno abierto: “oxidación”) y negros o grises (quemados
con horno cerrado:”reducción”); el asa estribo es más delgada que en la de
estilos anteriores o más tempranos; desde su tercera fase, ya no se utiliza el
borde grueso, como pico de botella; en su gollete, utilizaron también el molde;
en Piura, los alfareros moche, combinaron su estilo con el de los Vicús de
Chulucanas, que los arqueólogos identifican como fase “Vicús-Moche”, posterior a
la llamada “Vicús-Vicus”, sucedida con la dominación de los mochicas en el alto
Piura, que se convirtió, después de los valles lambayecanos, en importante
señorío moche.
2.6.-PINTURA MURAL:
Los mochicas fueron artistas extraordinarios; en los años cincuenta, los
huaqueros dejaron al descubierto el famoso “Mural de Pañamarca”, que estudió R.
Schaedel en el valle de Nepeña; posteriormente lo estudiaría Duccio Bonavia; en
1910 en la “Huaca de la Luna” de Moche, Eduard Seler descubrió otro mural
mochica; en “Huaca Pintada” de Illimo, el periodista Lorenzo.S. Orrego V.
reportó un mural polícromo (1927), que después fué estudiado- utilizando las
fotografías de E. Bruning- por R. Schaedel (1978);pero, antes ya había sido
observado por Wendel C. Benett (1939), doctorado en Yale junto a Schaedel; la
“huaca” se conserva como un pequeño montículo ubicado a escasos metros de la
carretera Panamericana que une a Túcume con Illimo; el arqueólogo James Ford y
Oscar Fernández de Córdoba encontraron otro en la “Huaca Facho” o “La Mayanga en
Pomac (Batán Grande), al parecer de la fase de transición Moche-Cican; en estos
murales se caracterizan a personajes alados de perfil y los colores casi siempre
son los mismos: rojo, amarillo, negro y blanco; recientemente ( 1995)
arqueólogos peruanos han descubierto un mural en “Huaca de la Luna”, en donde el
personaje central es el llamado “Dios degollador” o “Felino Luminoso”, del año
300 d.C; se conserva aquí, el mural combinado con figuras en alto relieve
(friso) que sindican el sitio como centro ritual mochica, funerario y cultismo
para propiciar la fertilidad agrícola, incluyendo sacrificios humanos y de
animales, para luego, sepultar el templo y construir uno nuevo sobre el
anterior, hasta llegar a seis edificios superpuestos en un lapso de 600 años
(“enterramiento templario” o “chamber and fill”); en “Huaca El Brujo”, también
de Trujillo, se ha descubierto otro gran mural durante los trabajos del
arqueólogo Regulo Franco Jordán, con personajes antropomorfos con cabezas
felínicas, serpientes, etc; son de las fases I y II (100-200 d.C.) sin presencia
de frisos o figuras en alto relieve, habiéndose comprobado la contemporaneidad
de los templos “El Sol”, “La luna” y “El Brujo”, que fueron los centros
directores de la política moche quizás, hasta su cuarta fase; por el año 550 d.C
su capital fue Pampa Grande (Lambayeque), último emplazamiento de los jerarcas
moche según los resultados de los arqueólogos que dirigió Kent Day de la
Universidad de Toronto(Canadá) en 1975.
2.7.-INGENIERÍA Y ARQUITECTURA:
Los arqueólogos han descrito las construcciones monumentales refiriéndolos como
ejemplos de “arquitectura” pre-hispánica, cuando en realidad, es admirable la
ingeniería de la construcción en primer orden de importancia; los templos
erigidos con adobe, combinan una serie de cálculos estructurales, en donde el
elemento resistente de las cargas verticales es el algarrobo (Prosopis pallida);
también se le encuentra dispuesto como columna haciendo trabajo antisísmico, o
sea, soportando fuerzas horizontales; también se encuentra al algarrobo
(conocido por los mochicas como “ong”) trabajando como dintel o viga; el autor
define a los elementos unidos perpendicularmente, formando “parrillas de
algarrobo”, como “zapatas”, elementos estructurales que se colocaban en la parte
inferior y superior de cada unidad o plataforma construida, recibiendo las
cargas (pesos) superiores y transmitiéndolas a la parte inferior, hasta llegar
al suelo; cada plataforma fue hecha con cámaras o recintos se parados por muros
gruesos de adobe, estas cámaras fueron rellenadas con tierra, arena y deshechos
con abundante “conchita” marina (Donnax), que por el tiempo, el viento y el
agua, ahora las vemos diseminadas en las “huacas” que indican también haber sido
principal recurso en la dieta alimenticia; en Batán Grande, he descubierto
construcciones subterráneas, que por su poquísima profundidad, descarto
provisionalmente que se trate de tumbas (¿acaso pasadizos ceremoniales
secretos?)que nos recordarían a los construidos en el Formativo, como el caso
del Templo de Chavín de Huantar; las grandes construcciones eran accesibles
hasta la plataforma superior, mediante rampas (planos inclinados), aunque
sabemos que conocieron la escalinata desde el año 1,000 a.C, como es el caso de
huaca “La Lucía” de Pomac (Batán Grande) en donde se limpió en 1979 un
formidable edificio de 24 columnas y una escalinata de 16 mts de ancho, 10 de
profundidad y 5 mts de altura, nada menos que con 24 pasos o escalones; el
hallazgo fue hecho, como es frecuente, por huaqueros, entonces financiados por
el Sr Oswaldo Aurich Bonilla en los años sesenta(nuestro informante, ya
fallecido); los ingenieros muchik de esta época que son conocidos como
Cupisniques y otros nombres- aproximadamente unos 1,500 años antes de que los
“mochicas arqueológicos” constituyeran la pirámide de Pampa Grande- también
erigieron 24 columnas cilíndricas en “La Lucia” de 1.20 mts de diámetro
utilizando adobes cónicos de 5 kgs. de peso cada uno; la tecnología de la
contrucción monumental fue progresiva, complementada con fastuosas cámaras
funerarias; en huaca “La Capilla” o “Huaca Fortaleza” de Pampa Grande, en 1925-
durante las catastróficas lluvias- el campesino José Wenceslao Díaz (”Cunca”)
descubrió en un fardo funerario los siete famosos jaguares de oro de estilo
mochica con repujado de pallares en el cuerpo( inf.pers 1982: Víctor Baca
Aguinaga); los constructores moche hicieron gala de sus conocimientos en
ingeniería en este edificio de 300 mts por 155 mts. en su base Y 55 mts de
altura que data del año 550 d.C; el proceso constructivo era el siguiente:
a. Construían la plataforma base, parecida a una gran caja de cerveza vacía,
estas cámaras de adobe y muro ancho eran rellenadas con tierra, arena y material
de deshecho (abundante “conchita” marina-Donnax).
b. Se colocaba luego una “parrilla de vigas de algarrobo (Prosopis pallida) como
soporte o “zapata” de la segunda plataforma superior, y así sucesivamente.
c. En la parte superior se dispusieron columnas cuyo fuste y basamento se
colocaba en cajas de adobe llenas de arena, dando la impresión de ser elementos
antisísmicos. Las cajas basamento de las columnas de algarrobo han sido
encontradas en huaca “El Corte” (Shimada: 1985), templo Cicán; en la “Huaca
Grande” o “La Capilla”, a la que los norteamericanos han pretendido cambiarle de
nombre (“La Fotaleza”), hemos encontrado losetas de arcilla cocida de 0.50 x
0.50 m x 4cms de grosor, que aún se utilizan como cubierta de pisos en viviendas
tradicionales que hemos visto en Ferreñafe y Mórrope; las plazas ceremoniales
están conformadas por la disposición de templos formando una “U”.
2.8.-GEODESIA EN LAS PIRÁMIDES MOCHE: MEDICIONES
REVELADORAS.
Desde el Horizonte Formativo, la ubicación y disposición de las construcciones
rituales (templos) tuvieron una planificación relacionada a las constelaciones
de la vía láctea y con planimetría geodésica (topografía en gran escala); en el
caso del área lambayecana, hemos podido comprobar el alineamiento casi perfecto
de las construcciones monumentales mochicas; para tal efecto hemos utilizado los
mapas (cartas geográficas) del Instituto Geográfico Militar del Perú (escala:
1:100,000) uniendo las cartas “14 d- Chiclayo” y “14-C Chongoyape”; la
alineación se da incluso uniendo “huacas” distantes unos cincuenta kms entre sí;
las alineaciones a veces, no salen desde un mismo punto; el objetivo parece
haber sido, seguir el movimiento del Sol, de tal manera que, en un mapa, las
“huacas” se unen formando triangulaciones:
-
- La huaca “La Capilla” de Pampa Grande, último centro de dirección política
Moche (6° 45´27” Lat. Sur-79° 28.62´ Longitud Occidental-Greenwich), se
encuentra distante 12.8 kms al nor-este de Sipán (Huaca “Rajada” (6° 47.85´ Lat.
S-79° 35.76´ Longitud Occidental); ésta se encuentra en el mismo alineamiento
(Oeste 17° Sur) con huaca “Sinán” de Eten (6° 53.02´ lat. Sur-79° 50.2´ Longitud
Occidental.), a una distancia de 30 kms; las dos huacas “La Capilla” y “Rajada”,
con ocupación mochica III, IV (ca.350-700 d.C.), parecen ser puntos de
referencia más tempranos que “Sinán”; tomando como referencia “La Capilla, con
rumbo Oeste-20° Norte, el alineamiento pasa exactamente por el centro del
complejo de Cintu en cerro Pátapo, “cortando” el sitio de Tambo de Posope,
magnifica construcción de adobe del período Inca Provincial, o quizás,
reconstruido en ésta fase (35 m x 46 m); estos sitios, están en contexto
espacial cercano con puntos estratégicos como las tomas de control de agua del
antiguo canal Taimi (del muchik “Taymexu”, que fue un apellido nativo) que unió
los ríos Chancay y La Leche (o Lamcarlech: “Cabeza de agua”, según muestra
deducción);la huaca “Sinán” que E. Brüning fotografió casi intacta en 1904,
conserva aún su volumétrica arquitectura; se alínea con el templo de Colluz en
un rumbo de N° 36° E, distantes 13.5 kms (Colluz: 6° 46.86´lat. Sur-79° 46.42´
long. Occid.) y se une a través de 13 kms con el mismo rumbo con un vértice
cercano al cerro de Luya de ocupación mochica; tenemos entonces un triangulo
isósceles cuyos dos vértices restantes serían precisamente “La Capilla” y “Sinán”;
desde aquí, con rumbo N° 39° E se forma un triangulo inscrito en el primero, con
el vértice en el cerro “Dos Tetas” de Pomalca, contemporáneo con Sinán, y su
otro vértice al Este, en “La Capilla”, pasando por dos pequeñas “huacas”
denominadas “La Humedad” y “Huaca Brava” ( 6° 45.16´ Lat. Sur- 79° 40´ Long.
Occi. (6° 45.16´ Lat. Sur- 79° 40´ Long. Occ. ), cercanas al pueblo de Pucalá,
unos 2 kms al Sur Este.Otro triángulo inscrito se forma con los vértices en “La
Capilla”, “Sinan” (pasando por “Huaca Rajada”) y “Colluz”, el que se une, en un
alineamiento que pasa por dos pequeñas huacas conocidas como “Arbulú” y “Santa
Rosa” (6° 46.04´Lat. Sur- 79° 38.13 Long. Occ.), en donde los huaqueros aseguran
haber, encontrado tumbas mochicas; las huacas “Arbulú” , “Brava” y “Santa Rosa”
se unen también en un alineamiento de N° 56° W a partir de “Huaca Rajada”; desde
aquí, con alineamiento N 81° W encontramos a huaca “Alto Perú” y “Colluz”;
similares orientaciones astronómicas hicieron los descendientes étnicos muchik:
los Cicanes; estas mediciones las hizo el autor basado entre otros elementos de
apoyo, los mapas del Instituto Geográfico Militar del Perú; otras mediciones
hechas por el arqueoastrónomo Gary Urton de la Universidad Colgate de Nueva York
en Enero de 1985 en la zona de Pomach -a quien acompañe con sus 15 estudiantes
norteamericanos-, dan ya un derrotero conciso de la reproducción
geodésica-arquitectónica de algunas constelaciones en el complejo Cicán de Pomac
en Batan Grande, como “Las Cabrillas”, que Urton observó en aquella oportunidad
y que Shimada ha planteado 10 años después (1995). Casí mil años después de la
hecatombe del gobierno Moche en la Costa Norte del Perú y casi 300 de la
desaparición del Estado Secular Cican, los incas tuvieron también la técnica de
alinear sus “huacas, formando largas líneas imaginarias llamadas “Ceques” que
partían de un solo punto (Coricancha) como rayos de una bicicleta; los “Ceques”
tenían una función astronómica en el sistema calendario inca (Zuidema: 1964;
Urton: 1984); similar sistema pudo existir desde el formativo tardío: en huaca
“La Soledad” en un muro se encontró un dibujo que recuerda a los ceques
cusqueños o, como dice su descubridor, “a las misteriosas marcas del desierto de
Nazca” (Shimada: 1981: 41).
2.9.-EL MAUSOLEO DE SIPAN Y SU FORTUITO DESCUBRIMIENTO:
En 1987 los vendedores de “Huacos” en el “Mercado Modelo” de Chiclayo, ofrecían
máscaras funerarias mochicas de bronce oxidado y ceramios cuya procedencia era
aún desconocida. Tuve la oportunidad de conversar con un vendedor de hierbas
(curandero) de apellido Nolazco que me ofreció en venta una bella máscara con el
rostro típico de las piezas metálicas de los moche; no logré adquirirla, pero
fue valiosa su información al afirmar que procedía de Sipán, a unos 35 kms de
Chiclayo.El fotógrafo Heinz Plengue se encargó de publicar parte de la
verdad(1987;1990): que el pequeño mausoleo mochica fue descubierto por un
sipaneño llamado Erniel Bernal Samamé; desde los primeros meses de aquel año, el
furtivo buscador de “tesoros de huaca” o “entierros” ya daba cuenta de hasta dos
o tres tumbas profanadas por él y sus hermanos; Bernal fue asesinado el 11 de
Abril de 1987 en una infortunada incursión del arqueólogo Walter Alva con la
Policía Nacional y el periodista Alejandro Guerrero de Panamericana Televisión
de Lima que allanaron sus modesta vivienda en la madrugada en presencia de su
esposa y menores hijos; la policía se encargó de archivar el caso que jamás
pasaría al fuero judicial.Acto seguido, Alva instaló sus carpas en el pequeño
montículo, de unos cinco metros de altura cuya condición de mausoleo mochica ya
estaba declarada por la magnitud e las tumbas y los hallazgos de los huaqueros,
cuyas piezas fueron a parar en manos del traficante italiano Enrico Polli que se
animó incluso a instalar su museo privado “legalmente” inscribiendo su tesoro
mal habido en el mismo Instituto Naci0onal de Cultura de Lima, amparado en la
Ley 24027 o “Ley de Amparo al Patrimonio Cultural del Perú” que permite la
colección de objetos de arte prehispànicos e históricos que adquieren legalidad
con el solo acto de ser inscritos en las oficinas burocráticas del I.N.C. en
donde operan grupos de arqueólogos y funcionarios, varias veces cuestionados. Es
decir, la intuición de que el montículo podría guardar otras tumbas, era
correcta y lógica; los métodos científicos de prospección y recolección de
materiales (tiestos, etc) aquí no eran necesarios; por eso, nunca se hicieron;
años después, por propia narración de mi amigo, el fallecido agricultor
ferreñafano Agustín “Kiko” Torres Pérez, me enteré de que Bernal, cuando
oficiaba de chofer en la ruta a la selva peruana, se hizo compadre de Torres; a
él le encargó un par de costalillos “llenos de piezas de oro y huacos” que los
colocó debajo de la vieja escalera de la casona “Townsend” que ocupaba en la
Plazuela Elías Aguirre de Chiclayo; yo vi en 1994 un hermoso ceramio pequeño de
un personaje mochica tuerto (con un ojo cerrado), que era la única pieza, que
por superstición, el agricultor ferreñafano aceptó como obsequio: él estaba
convencido del infausto final que tenían los saqueadores de tumbas
prehistóricas; en aquel año, los arqueólogos del museo Brüning empiezan a
excavar el pequeño montículo, en donde se sabe, se habían saqueado por lo menos,
dos tumbas de Ciec Quics mochicas que fueron vendidas durante el primer gobierno
de Alan García con el aval legal de la hoy moralizadora de talk shows, abogada
Laura Bozo, entonces, funcionaria del I.N.C; entre las piezas adquiridas por
Polli figuran las máscaras de oro que representan a la luna llena con dientes de
colmillos; se ha dicho que los moches “idealizaron” a la luna con rostro de
felino felino; creo que los moches en realidad, no la “idealizaron”; simplemente
observaron nítidamente el rostro de un felino en la faz de la luna llena; he
observado el fenómeno en luna llena, sin ayuda de prismáticos, durante el 22 de
Enero del 2005, el 14 de Abril, 13 y 14 de Mayo, 12 de Junio y 10 y 11 de Julio
del 2006, fechas en las que se puede observar con nitidez las famosas máscaras
moche citadas; cuando los arqueólogos del museo Brüning y los mismos vecinos
naturales del caserío Huaca Rajada ya sabían de que el montículo era un
sarcófago moche, iniciaron excavaciones y encontraron una importante tumba a
cuyo personaje central se le conoce ahora como “El Señor de Sipán”, que en un
inicio sus descubridores equivocadamente le llamaron “El Guerrero” (Maeda:
1987); el descubrimiento no resulta ser entonces, enfatizo, producto de un
proceso de investigación científica: prospección, análisis correlativo de
material de superficie y finalmente, elección del sitió a excavar; aquí, ya casi
medio mundo sabía que el montículo de Huaca Rajada, de apenas 5mts. de altura,
era un mausoleo mochica. Otras piezas, incluso de oro, han sido observadas
después en posesión de traficantes y coleccionistas; tuve la oportunidad de
fotografiar una hermosa pieza que representa a un Ciec Quic moche, de unos 18
cms de altura y 250 grs de peso; la estólica se puede sacar fácilmente del brazo
derecho que la sostiene; un individuo que se hacía llamar Tramontana Callangos,
“Marqués de Guadacorte” de España logró llevar la pieza a Europa; la compró al
Sr Edmundo Aurich Bonilla en Chiclayo por una cifra que no llegaba a los
cuarenta mil dólares ( unos trece mil dólares); supe después que la habían
subastado privadamente en Florencia(Italia) por casi medio millón de dólares.
3.0.-EL CIEC QUIC O GRAN SEÑOR DE SIPÁN:
Sipán es un pueblo que se ubica a escasos 20 minutos de Chiclayo; aquí en su
campiña “Huaca Rajada” se alzan imponentes sus pirámides truncadas; una de
ellas, de 50 x 70 mts. y 5m. de altura es el mausoleo que ha albergado a varios
personajes de élite del Gobierno de Estado Regional mochica en el valle Chancay-Lambayeque;
el mas promocionado, “El Señor de Sipán”, fue sepultado en una cámara funeraria
de adobe de 5 x 5 mts, en cuyo fondo se colocó el féretro en un ataúd de madera
de algarrobo, armado con grapas de bronce arsenical; el “Señor de Sipán” vivió
en el siglo III (300 d.C.) y tuvo investidura militar y religiosa.Los rituales
seguramente se celebraban por varios días siendo sepultado el Gran Señor, ya
momificado, adornado con fastuosa ornamentación en donde predominaron el oro,
tumbaga (aleación de oro y cobre), bronce arsenical, cuentas de piedras
semipreciosas, etc.
En un nivel superior de ubicación 1137 vasijas, ofrendas con patética
representación de personajes mochicas; cerca de la cobertura de madera de
algarrobo de 17 vigas que protegía al ataúd, se encontró el esqueleto de un
guerrero con los pies amputados, un anciano en posición fetal fue sacrificado,
como especie de “guardián espiritual”.
8.2.-EL SARCÓFAGO Y EL SEÑOR:
El Señor de Sipán fue envuelto en un fardo y adornado con prendas y ornamentos
con simbología de su alta investidura; pectoral de “chaquiras”, orejeras de oro
y turquesas, un cubre mentón de oro, etc. Se encontraron hasta 11 pectorales de
concha de diversos colores, un collar de esferas de oro, un impresionante collar
de 20 monis (10 de oro a la derecha -Este- y 10 de plata a la izquierda-Oeste);
en la mano derecha portaba un cetro de plata en la mano izquierda al igual, que
dos lingotes sólidos de oro y plata, respectivamente; la posición del oro al
Este y plata al Oeste, representaría el sentido de analizad y equilibrio; el sol
y la luna, la vida y muerte, el día y la noche, el bien y el mal, etc. Como
ofrendas humanas se exhumaron los esqueletos de un jefe militar, tres mujeres
jóvenes de unos 20 años de edad, un niño de 10 años y un vigía: el séquito que
acompañaría honrosamente al gran Señor hacia esotro mundo, según la concepción
moche; también se colocaron dos llamas sacrificadas (Lama sp) y un perro con
pelo corto (Cannis peruvianus) y piedras como el lapislázuli de Chile, conchas
spondyllus ecuatoriana, oro explotado de los lavaderos de los ríos de la cuenca
del marañón, etc; según el Dr. John Verano, antropólogo físico del Instituto
Smithsomiano de EE.UU, la osamenta del Gran Señor de Sipán, presenta un cuadro
de artritis aguda; entonces, la imagen recreada de este personaje por los
artistas asesorados por los arqueólogos del Museo Brüning, de un hombre fuerte,
musculoso, etc; está muy lejos de la realidad: un famélico hombre de unos 1.65
mts. de estatura que frecuentemente era cargado en andas de madera, su proceso
artrítico, aún cuando no tenía unos 28 ó 30 años de edad, fue ocasionado por la
falta de ejercicio continuo, aun en la época colonial, los curacas descendientes
de estos personajes, acostumbraban ser cargados en hamacas o en andas, era un
sacrilegio pisar el suelo; se sometían a largos períodos de ayuno con la
consiguiente descalcificación de sus huesos y disminución proteínica en sus
tejidos; su posición echado con la cabeza hacia el Sur y los pies al Norte, es
típica en los entierros mochicas; el mausoleo de Sipán fue repositorio de tumbas
de otros personajes: “El Viejo Señor de Sipán” del siglo I d.C. y “El Sacerdote”
del siglo II d.C., atestiguan una periódica sucesión de gobernantes que fueron
parte de una misma familia, posiblemente de legendario origen.
LOS CICANES DE POMAC EN BATAN GRANDE
1.-SIGNIFICADO DE LA PALABRA “CICAN”
El estudioso alemán don Enrique Brüning Brookstedt (1922-23) al estudiar los
expedientes de los títulos de propiedad de la antigua hacienda “Cican” que los
escribanos coloniales escribieron en “C” y hasta con “Z” afirmó que traducido
del mochica, significaba “Casa o templo de la Luna”, con la siguiente partición:
SI= Luna, AN = Casa o templo; esta aseveración la han aceptado arqueólogos,
historiadores e investigadores desde los años 20 hasta hoy. Izumi Shimada,
llevado por esta hipótesis, ha continuado asegurando que la Cultura Cicán-llamada
por R.Larco y él “Lambayeque” hasta 1983-, tuvo una religión que erigió como
Diosa Principal a la luna, para nosotros, poco enfatizada en su iconografía;
tras un análisis del vocablo con datos etnohistóricos (ver: Revista “Umbral nº9-10
Universidad Nac.Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque; tambien en: www.ilustrados.com
), proponemos lo siguiente:
a. Que la palabra original en la lengua muchik sería XLLANG, que pronunciada
sería “SIAN” según el diccionario matriz de Don Fernando de la Carrera y Daza
(1644) titulado “Arte de la lengua yunga”; la palabra “Xllang” significa SOL; la
encontramos por ejemplo en el antiguo nombre del río “Lambayeque”: FAXLLANG
(A);en el apellido Siancas (Xllangcas),etc; la pronunciación “Sian” fue escrita
con la “C” y la “P” al centro; no sería una palabra compuesta como sugiere
Brüning.
b. Entre 1782 a 1785 el Obispo Baltasar Jaime Martínez de Compañón y Bufanda
hizo un programa de investigación y recopilación de datos de diferentes
materias, incluyendo la lingüística dentro del antiguo Obispado de Trujillo; él
recopiló 43 palabras castellanas con sus respectivas traducciones en las
siguientes lenguas: Quechua, yunga (o muchik), Sec (Sechura); Colán (de Piura),
Catacaos (o Tallán); Culli (Huamachuco), Hivita (Huaylillas) y Cholón ((Dpto de
San Martín); en la lengua sechurana encontramos que la palabra SICANNI significa
“HERMANO”; efectivamente viejos documentos que datan del año 1536 dan cuenta del
indio principal llamado “Sicani” o “Cani”, el mismo que diera su nombre a la
estancia que desde 1565 se llamó “Cican” y que, con el transcurso del tiempo, se
conocería como “Batán Grande”; creemos que el personaje nativo vino de Sechura,
como muchos de sus paisanos en esa época y que, después de servir al Cacique o
Señor de Xayanca por el año 1530, marcho con 200 indios a Guambos tal como
atestiguaban el cacique Focollape y otros nativos jayancanos en la “Visita de
Jayanca y Pacora” que hizo don Sebastián de la Gama en 1540.
2.-CARACTERÍSTICAS DE LA CULTURA CICAN:
2.1.- ÁREA DE INFLUENCIA:
Aún existe la red de caminos prehistóricos (pre- incaicos) que unían a Batán
Grande (Cicán) con diferentes regiones con las que el estado secular de Pomac
mantenía dinámica interrelación cultural y comercial, a través de diferentes
pisos ecológicos;así, desde Pomac, el grupo gobernante estatal logro controlar
esta dinámica desde la región de La Tolita en la parte norte de Ecuador hasta
Pachacámac en el actual Departamento de Lima; por el Este se unía con Jaén,
Chachapoyas, Moyabamba con acceso a la cuenca del Marañón, en especial, al río
Chinchipe, de donde trajeron grandes cantidades de pepas de oro nativo para ser
procesado en el complejo metalúrgico de los batanes grandes (Cicán); por el
Sur-este había una ruta que mantenía intensiva comunicación con Cajamarca y
Huamachuco; podríamos decir, que durante el Horizonte Medio, en su fase clásica
(800-1,000 d.C.) Batán Grande fue la capital religiosa y centro del poder
polìtico del área andina.
2.2 LA JUNGLA ARIDA DE POMAC
El gran bosque seco de Pomac abarca un área de aproximadamente 13,400 hectáreas;
por Decreto Supremo 031-91-ED se le intangibilizó como Reserva Nacional y el 4
de Junio del 2001, se le eleva a categoría de Santuario Histórico; hemos
encontrado que Pomac deviene de la palabra muchik POGMACHAEC que significa
“Idolo de Piedra” (PONG = piedra; MACHAEC = El idolo), según se puede constar en
los diccionarios de Don Fernando de la Carrera y Daza (1644: “arte de la Lengua
Yunga” y en el Ing. Federico Villareal, basado en la fuente citada (1921: “La
lengua yunga o mochica según el arte publicado en Lima en 1644 por el Lic. don
Fernando de la Carrera”; Lima); su significado (“Idolo de Piedra”) tendría
relación con la conocida leyenda de “Ñamlap” o “Naylamp” rescatada por don
Miguel Cabello de Balboa en 1586 (“Miscelánea antártica”; Lima: 1951), que
relata que en el palacio de Chot (¿Chot-ñam-cap?):
“……pusieron con devoción un ídolo
que consigo traían a semejanza en el rostro
de su mismo caudillo este era labrado
en una piedra verde a quien llamaron Yampallec, que quiere decir figura y
estatua de Naylamp.”
El relato nos lleva a plantear de que el “ídolo de piedra” (verde), haya sido
venerado en el escondido y exótico paraje de Pomac; éste ídolo quizás, pudo ser
similar al célebre y clásico “Tumi con Idolo de Oro” de Batán Grande”.En el año
800 d.C. la jungla enmarañada de Pomac, era simplemente, inamisible para el ser
humano; la ruta secreta era solo privilegio de los incógnitos sacerdotes que
desde muy jóvenes habían sido sometidos a las ceremonias de iniciación del
camino de la milenaria sabiduría andina; esta formalidad ritual de antiguas
culturas del viejo mundo (Europa, África y Asia), no pudo haber sido muy
diferente en las culturas prehispánicas de América; el complejo ceremonial Cican
de Pomac conserva aún las “huacas” (antiguos templos) de:
2.2.1.-“Las Ventanas”: donde en 1936 los huaqueros illimanos Hipólito Granados y
Augusto Bances Cajusol profanaron la tumba de un gran “Señor Cicán” que como
ofrenda llevaba, entre otras joyas, el destruido “Tumi de oro de Batan Grande”;
Hipólito, tuvo un sobrino llamado Agustín Granados, tambien hábil huaquero;
Hipólito fue prácticamente, el descubridor de los ricos cementerios pre-históricos
de Pomac, empezando por Cerro Sapamé y la desaparecida huaca “Las Mercedes”; en
1991; a pesar de la negativa del arqueólogo Shimada ante el anuncio periodístico
del autor de esta trabajo, se descubrió una tumba de élite- ya saqueada en parte
por huaqueros en los años sesenta- que los diarios de Chiclayo publicaron como
el “Emperador de Sicán” (Setiembre de 1991); aparecieron los títulos: “Es falso:
no hay “emperador” de Sicán dice Izumi Shimada” (La Industria: 13/9/91) y
“Hallazgo de tumba de “emperador es falso” (la Industria 13/9/91) y un inexacto
reportaje en una revista local (“Pulso Norteño”: 25/11/91) en el cual Shimada
negó rotundamente algún hallazgo; sin embargo, el prestigioso diario “EL
Comercio” en una entrevista realizada al arqueólogo japonés-norteamericano
afirmó categóricamente lo siguiente: “Cabe recordar que el año 1991, el mismo
arqueólogo Shimada descubrió las dos primeras tumbas de élite de la Cultura
Sicán, en una zona contigua al área en donde ahora se ha descubierto esta tumba
(del Señor de Sicán) (El Comercio 31/12/95); entonces, nuestra información fue
corroborada casi dos meses después cuando el Ing Alberto Fujimori, entonces
Presidente de la República, fue invitado por Shimada para ser “testigo” de la
develación del hallazgo arqueológico; las tumbas de las cuales había sido
informado el autor, no eran precisamente de “Las Ventanas”, sino en Huaca “El
Loro”, que Shimada, después de haberlas negado, confirmó el hallazgo. La razón
es muy sencilla: la venta de la primicia de filmación y publicación pactada con
la televisora NHK de Japón, por lo que siempre, como en este caso, se niega a la
prensa y funcionarios peruanos el acceso a estos hallazgos que solo pueden ser
observados por las corporaciones que trafican con la herencia cultural de las
comunidades étnicas.
2.2.2.-“El Loro”: el templo de 70m x 70m en la base y altura de 45 mts, debe su
nombre a un desaparecido mural policromo de un loro cabeza roja (Artinga waglori),
típico del área boscosa que se ubicaba en un muro en la parte superior del
templo; así mismo, en 1951 Mario Florían (“Un icono mural en Batan Grande”,Lima)
pública otro mural ubicado en parte superior; aquí los huaqueros excavaron una
tumba por el año 1971-2 a una profundidad de 10 mts, el mismo que abandonaron
porque llegaron a la napa freática cuyo nivel subió con las lluvias de “El Niño”
de aquel año; el inspector arqueológico del I.N.C, Sr. José Maeda Montenegro
llevó en mas de una oportunidad al autor a observar el gran foso; nuestro
interés y sospecha de la existencia de una tumba aún intacta hicieron que el
diario “El Comercio” de Lima publicara sendos reportajes al autor: “Los tesoros
del gran bosque de Poma” (11/04/91) y “Invaden y saquean los tesoros de Poma”
(14/06/91); en estos reportajes realizados por don Carlos Manuel Vereau, el
autor señala- en una fotografía- el lugar de huaca “El Loro” como el sitio de la
tumba aún no excavada que podría ser parte de un conjunto de tumbas ubicadas
entre las pirámides truncadas de “El Loro” y “Las Ventanas”; en Octubre de 1991,
sorprendentemente, Izumi Shimada anuncia el “descubrimiento científico “de una
tumba en huaca “El Loro” que los periodistas bautizaron como “El Señor de Sicán”;
era el mismo pozo que los huaqueros abandonaron entre 1971-72; es falso que los
arqueólogos hayan utilizado “radares” para detectar tumbas; incluso, las tumbas
que ha “descubierto” Shimada en el 2006 en Huaca “El Loro”, fueron detectadas
por el autor de este trabajo e hicimos el anuncio del descubrimiento en El
Comercio en los artículos citados; las lluvias de 1983 hundieron mas de veinte
tumbas, las mismas que, con mi padre, le enseñamos a Shimada, que ahora pretende
sorprender como que las ha descubierto “científicamente” y pretende excavar en
el 2007;en el artículo escrito por M.Vereau asumo la posibilidad de que la Plaza
Ceremonial ubicada entre las huacas El Loro y Las Ventanas (en donde ubicamos
las tumbas hundidas por las lluvias)pueda tener relación con los líderes de la
mítica leyenda de Ñamlap; Shimada repite lo mismo ahora en sus declaraciones.
2.2.3.-“La Rodillona”: es la más alta del conjunto templario; fue construida en
la fase Cicán Tardío (ca. 1100 d.C.); huaqueada en 1941 en donde se encontró un
precioso collar de 40 esmeraldas unidas con hilo de oro (información personal de
don José Aurich Bonilla: 1985), sus medidas son: 100m x 100m y 35 m de altura,
constituyéndose en la mas voluminosa del conjunto; curiosamente, en Moyobamba
hay un cerro con el mismo nombre; es posible que en el futuro se compruebe el
mismo patrón de ubicación de tumbas como las encontradas en “El Loro”, a ambos
lados de las esquinas formadas por la unión de la rampa principal y la base.
2.2.4.-“El Moscón”: se ubica en la parte central de la plaza ritual Cicán;
también la llaman “La Colorada” por su superficie quemada que evidencia quizás,
fogatas rituales o abandono de la estructura.
2.2.5.-“Las Mercedes”: su nombre se debe a que fueron inicialmente tres
estructuras, que por tradición, por ser tríada, los lugareños le bautizaron así;
tambien se le conoce como “La Merced”, “La Meche” o “Huaca de la Cruz”; fue el
huaquero Hipólito Granados el primero en profanar clandestinamente sus ricas
tumbas; el río La Leche (conocido en la colonia como “Lamcarlech “o” “Cabeza de
agua”) prácticamente terminó de destruirla durante “El Niño” de 1983.
2.2.6.-“El Corte”: llamada inicialmente “El Ingeniero” por la incursión
Huaqueril del Ing. López de Castilla en 1936-37; posteriormente, en la década
del 60, con maquinaria pesada se profanaron varias tumbas con ricos ajuares
metálicos; fue construida entre los años 850 al 1000 d.C.; el autor ha podido
tener acceso a unas fotografías mostradas por don Oscar Fernández de Córdoba, en
donde se puede ver a huaqueros que extraen varios tumis con ídolos de oro; en
1980 se develó aquí un mural policromo Cicán medio; su plataforma superior tenía
48 columnas cuadradas pintadas dispuestas en cuatro hileras de 12 columnas cada
una; fue contemporánea con “Las Ventanas” y “Las Mercedes”.
2.2.7.-“La Soledad”: tiene cinco estructuras piramidales de adobe totalmente
cubiertas con arena (“enterramiento templario”); se han encontrado tiestos del
horizonte temprano y del intermedio tardío, así como vidrio colonial; según
refieren los documentos coloniales de los títulos de propiedad, fue el
asentamiento de la antigua estancia Cicán o muy cerca de esta “huaca”. La
familia Vidaurre de la Parra explotó “el salitral de La Soledad” por el año 1750
(Títulos de la hacienda Cicán), principal recurso natural extractivo por
entonces, de la hacienda.
2.2.8.-“La Mayanga”: consta de cuatro estructuras piramidales sepultadas; a las
tres que están juntas también la dicen “Facho” y se ubica al sur del canal de
Pacora; en 1958 el arqueólogo James Ford y don Oscar Fernández de Córdoba
calcaron un mural policromo del Cicán temprano (ca. 650-800 d.C.) con hombres de
perfil y el característico “Ojo alado”; data su construcción de inicios del
Horizonte Medio.
2.2.9.-“Santillo”: tiene dos estructuras piramidales precedidas por un recinto
de 120 mts x 64mts; fue huaqueada desde el año 1940 descubriéndose ricas tumbas
con ornamentos metálicos; su nombre podría derivarse de algún ídolo adorado en
este templo prehispánico; data del período tardío del horizonte medio (ca.
1100-1250 d.C.)
2.2.10.-“La Castañeda”: tiene tres estructuras piramidales cubiertas con arena,
de baja altura pero extensa; ha sido erosionada por el canal de estiaje que une
el canal de Pacora en el Río La Leche.
2.2.11.-“Las Botijas”: tuvo posiblemente 3 ó4 estructuras; su nombre se debe al
hallazgo de once botijas de plata; nuestro informante asegura que un hombre
adulto cabía dentro de una de ellas; en la “Feria del Pacifico” se exhibió en
los años ochenta una botija con las misma descripción; posiblemente procedente
de este templo.
2.2.12.-“El Abejero”: llamado también huaca “Del Gringo” por haber vivido en sus
inmediaciones el prestigioso profesor Karl Weiss Shereiber, que fuera director
del colegio “San José” de Chiclayo; aquí instaló una colmena de abejas, cuya
miel la exportaba a Alemania y Canadá; el Profesor Weiss recibió en arriendo una
fanegada de terreno (aprox. 3 hás.) “con el fin de y explotar dentro de ellas un
colmenar por el plazo de diez años y la merced conductiva de cincuenta soles oro
anuales….” (1943: tomo 30 del Diario de Registros Públicos de Chiclayo); el
arriendo lo firmó don Juan Aurich Bonilla; actualmente, la casa del célebre Prof
Weiss ha sido restaurada.
2.2.13.-“La Lucía”: fue construida aproximada en el año 1,000 a.c. se descubrió
durante un huaqueo realizado por el año 1960; una columna cilíndrica de adobe
descubierta en un forado, fue publicado por el investigador Sr. Jorge Rondón
Salas (1966: “Ferreñafe Prehispánico”; Rev. “Firruñap” N° 25) ; en 1979 I.
Shimada realizó excavaciones sistemáticas y develó un formidable templo
formativo, con caracteres constructivos únicos en el área andina:
· Una escalinata de 22 pasos o escalones de 16m. de ancho, 10 m. de profundidad
y 5m.de altura.
· 24 columnas cilíndricas de adobe de 1.20m. de diámetro con una altura de 2m.
dispuestas en 6 filas de 4 columnas cada una. Cada columna fue erigida
disponiendo unidades modulares cilíndricas o discos de 30 cms de altura que
fueron construidos con 10 adobes cónicos: 9 rodeando a uno central; se les
cubrió con una capa de arcilla de 15 cms de espesor; aunque el adobe cónico es
común en el Horizonte Formativo, el caso de “La Lucia”-Chólope” es único, al
haberse utilizado como elemento estructural en las columnas que soportaron un
techo de algarrobo, barro y caña; fueron pintadas de color rosado; el autor
diseñó una maqueta a escala del “Templo de las columnas de La Lucia” que se
exhibe en el museo arqueológico “Miguel Justino Ramírez Adrianzen” de Piura.
· El templo fue sepultado conforme a un milenario ritual andino que ha permitido
la excelente conservación del mismo; durante el proceso de “enterramiento “con
arena, se colocaron dos sellos sólidos de arcilla: el primero en la plataforma
superior y el segundo en el 13avo escalón contando desde arriba; las capas son
de 2 a 10 cms. dispuestas horizontalmente.
· La escalinata tiene, según nuestra medición basada en un plano de I. Shimada,
una orientación de N° 19° E.
3.- “EL SEÑOR DE SICAN”: LA HISTORIA OCULTA
Un gran foso habían dejado los huaqueros en la esquina que forma la rampa norte
con la plataforma base de la pirámide “EL Loro”; era el año 1971 y, como
consecuencia de las lluvias de aquel año, los socios Ridout y Edmundo Aurich
Bonilla decidieron abandonar la faena; el foso se había llenado de agua a los 10
mts de profundidad de los cuales, los primeros metros los financió el curandero
Santos Vera Sandoval.En 1974, acompañé a mi padre Sr José Maeda Montenegro quien
invitó a Walter Alva y al fotógrafo Baldomero Puelles Vera (de Pucalá), y
algunos funcionarios de Pucalá; Puelles tomó unas vistas en blanco y negro del
forado, que por la sedimentación, tenía escasos 3.5 mts; incluso conservo
algunas de estas tomas fotográficas; cuando en 1979 llego a Batán Grande el
arquólogo Izumi Shimada-por segundo año consecutivo-para iniciar un proyecto de
excavaciones arqueológicas, mi padre lo llevó hasta la trinchera dejada por los
huaqueros; recuerdo que Shimada se impresionó por el forado, Maeda insistió en
que la excavación no había sido terminada; mi padre, intuitivo investigador,
conocía bien que las tumbas Cicán frecuentemente se ubicaban más allá de los 10
mts; los años pasaron y en los dos reportajes de “El Comercio” citados
anteriormente, el autor reafirma la existencia de tumbas cicanes de élite aún
intactas; con las lluvias que cayeron en 1983, detectamos mas de una docena de
asentamientos (hundimientos) en la Plaza Ceremonial Central, entre las huacas
“Las Ventanas” y “El Loro”, en donde creo que se encuentra sepultada parte de la
dinastía Cicán, quizás, la evidencia de la veracidad de la leyenda de Ñamlap;
meses después de las declaraciones muestras en el diario limeño, Shimada excava
la esquina de la rampa de 120mts de largo de “El Loro”,es decir, el forado que
le mostró mi padre; amplió el área de excavación en la superficie y mediante
escalinatas llegó hasta el nivel que los huaqueros dejaron en 1971; dos metros
mas abajo se produjo, efectivamente, el hallazgo de la tumba de una mujer de
unos 20 años de edad y posteriormente se llegó al personaje central que se
conoce como el “Señor de Sicán”; el arqueólogo Walter Alva afirmaría entonces
que el hallazgo era “…el resultado de todo un proceso de investigación” (La
Industria: 20/11/91; pág. 1); de igual manera se expresó respecto a los seudos
descubrimientos “científicos” de Sipán en 1987 y de Ucupe en1983, sitios que en
realidad, habían sido hallados sin hacer prospecciones arqueológicas; ambos
lugares los visitó Alva al enterarse de los hallazgos dejados por los huaqueros
de apellido Zamora (Lagunas) y Hernán Tirado Ancajima de Ucupe (“Pajarito”);
éste último comentó del descubrimiento fortuito del ahora famoso mural a mi
padre Sr José Maeda Montenegro, entonces, muy amigo y colaborador del Sr Alva,
quien hizo todo un boom publicitario invitando a Federico Kauffman para develar
“científicamente” el gran mural de estilo Cican Medio;”Pajarito” Tirado llegaba
frecuentemente a Batán Grande para visitar a su madre y comentó el hallazgo de
“unas pinturas” en el sitio de Ucupe; Alva solo, terminó de limpiar el muro.
Finalmente, I.Shimada logró encontrar dos tumbas, una en 1991 y la otra en 1995,
que se exhiben en el Museo de Ferreñafe; la primera es, precisamente, la tumba
que el arqueólogo negó enfáticamente hasta Octubre de 1991, pero cuatro años
después declaró aquellos hallazgos desconocidos entonces por la comunidad
nacional; en Diciembre de 1995 se llega a la tumba del otro personaje del Cicán
medio, ubicado en una posición simétrica, opuesta a la tumba excavada en 1991.
Después Shimada y Carlos Elera anunciaron el descubrimiento de 22 tumbas
ubicadas entre las huacas El Loro y Las Ventanas; en realidad estas tumbas ya
las había ubicado el autor de este artículo y lo anunció en el reportaje de El
Comercio el 11 de Abril de 1991, pág.”Aire Libre” que suscribe Carlos Manuel
Vereau y tambien en El Correo de Chiclayo el 15 de Setiembre del mismo año.Las
tumbas se habían hundido debido a las lluvias de 1983; los cuadrángulos hundidos
fueron observados por un “rodeador” –cuidador de ganado quien nos avisó del
interesante hecho, el autor y m,i padre le mostramos a Shimada el fenómeno; su
“descubrimiento” pues, nbo se ha hecho con radares electromagnéticos como él
asegura.
4.-LA TUMBA EXCAVADA EN 1995 EN HUACA “El LORO”:
Se construyó en la esquina de la rampa principal con la plataforma base del
templo-lado Este-; le dieron forma tubular logrando una estructura de 6m. de
ancho por 10m. de largo en la parte superior, con 20 mts. de profundidad,
constituyéndose en la mas profunda en su género; el personaje central fue
sepultado sentado con 12 ofrendas humanas de sexo femenino, tenía una máscara
con tocado frontal de oro y plata fue acompañado de vasijas cerámicas, tejidos
de algodón nativo (Gossipium barbadense); al frente del gran señor se ubicaron
dos guantes de cobre uno de los cuales, el de la derecha prestaba un vaso
ceremonial de cobre repujado; al “Señor de Cicán” se le sentó sobre una estera
en donde se depositaron huesos de llama costeña ya extinguida (Lama sp), vasijas
de cerámica y moluscos tropicales como el Spondyllus pictorum y el Conus sp. La
tumba es ancha en la boca y angosta en la base, hoy, completamente cubierta de
tierra por el proyecto arqueológico norteamericano; la tumba se empezó a limpiar
el 10 de Julio de 1995 terminándose en Diciembre del mismo año.
5.-LA TUMBA EXCAVADA EN 1991
Los arqueólogos excavaron simultáneamente en 1991 dos tumbas: una en “Las
Ventanas” y la otra, en “El Loro”;la primera había sido disturbada por
huaqueros; en la segunda se descubre la primera tumba del llamado “Señor de
Cicán” en un sarcófago tubular en la esquina de la plataforma y la rampa norte
de la pirámide; el arqueólogo Izumi Shimada confirma nuestro relato así: “Esta
tumba no pudo ser saqueada debido a las inundaciones producidas por el desborde
el río La Leche… en 1978; cuando el equipo del Proyecto Sicán llegó a la zona,
el forado estaba a la vista, pero la tumba no era accesible porque el agua aún
la cubría ;el año 1983 con las torrenciales lluvias, el pozo se llenó con la
tierra arrastrada por el agua.(diario “La Industria”; “Una tumba Sicán intacta”,
por Mariana Vásquez Díaz: 1991); la verdad es otra: Shimada visitó por primera
vez la tumba, no con miembros de su proyecto, sino, guiado por José Maeda
Montenegro y, el nombre del proyecto, en 1978, no era “Sicán” como asegura el
arqueólogo, pues tal nombre lo adoptaría recién en 1983, años después de nuestra
propuesta en varios artículos; incluso en sus informes y artículos seguía
utilizando la denominación de R.Larco (“Lambayeque”); por entonces-desde 1978
hasta 1983- el proyecto se denominó “Batán Grande –La Leche”.La tumba se excavó
desde Julio de 1991 aprovechando la fuerte sequía que afectó Lambayeque en aquel
año; encontraron en Octubre un personaje femenino con tocado con especie de
alas, objetos trabajados en cadenas laminadas de tumbaga (aleación de oro y
cobre), un collar de felinos sentados trabajados en oro y cobre con muchos
colgantes formaban parte de una “camisa” ritual hecha con algodón nativo.Todo
este ajuar funerario pertenecía a una joven sepultada de unos 20 a 25 años de
edad en un sarcófago de 45 cms. de altura; la tumba fue rodeada por hornacinas o
nichos labrados en las paredes laterales, conteniendo ofrendad de bronces
arsenical; las hornacinas estaban selladas con una capa de barro; los
periodistas bautizaron equivocadamente a esta dama sepultada hace unos 1,000
años como “La Princesa de Cicán”.La tumba de 3m x 3m se continuó excavando más
allá de los 12m. de profundidad: los huaqueros habían abandonado el foso a
escasos centímetros de la primera tumba hallada por Shimada; por el año 1,000
d.C. muchos obreros excavaron con barretas de bronce el duro y árido suelo de
Pomac; pusieron el cadáver de un niño en el primer nivel, de unos 10 años de
edad, sentado con una pierna flexionada; su rostro fue totalmente pintado con
cinabrio (rojo) orientado hacia el Este de la cámara funeraria “mirando” la
hornacina principal, al cadáver de otro personaje adulto en el lado norte de la
cámara, le acompañaban varios paquetes de puntas de bronce; cada paquete tenía
entre 18 a 11 puntas de 35 cms. de longitud; en el lado Sur Este encontró “un
notable montón” (Shimada:”La riqueza de la élite Sicán”;supl. Dominical de La
Industria; Chiclayo, Dic. 1991) de trozos de cobre dorado recubierto por una
fina lámina metálica; en el lado Sur Oeste del primer nivel se encontraron “al
menos cinco coronas de tumbaga” (op. cit) decoradas con calados de olas marinas
y diseños escamiformes y otros objetos para adornos de la cabeza.Lamentablemente,
estas tumbas no las podemos observar, pues están totalmente cubiertas con
tierra; en el futuro, abrigamos la posibilidad de que se reconstruyan con
réplicas para su exhibición in situ y que la comunidad batangrandina obtenga
algún beneficio con el turismo; las lamentables experiencias de Sipán, Ucupe y
otros pueblos étnicos, se han repetido en Batán Grande, que solo ha sido
objetivo para obtener y dinero, sin ningún beneficio para estas comunidades
étnicas.El “Señor de Cicán” fue solo uno de los tantos señores cuyas tumbas han
sido profanadas por docenas; a diferencia de un Señor Mochica, que gobernaba uno
o dos valles contiguos; un Señor Cicán tuvo poder de gobierno de varios valles,
evidenciándose su dominio desde Pachacámac en Lima hasta Ecuador y el Nor
Oriente Peruano; futuras excavaciones darán cuenta de las aún intactas tumbas en
las esquinas de la rampa de “La Rodillona” y en la Plaza Ritual Central, entre
“Las Ventanas”, “El Moscón” y “El Loro”, en donde el autor sostiene, se ubican
varias tumbas de élite esperando por ser descubiertas.
VOCABULARIO
1.- Fase temprana : fase más antigua de un estilo o de una cultura.
2.- Ciec Quic: “Gran Señor”, que en la época colonial, los
cronistas denominaron Cacique (vocablo antillano) o Curaca (vocablo quechua)
3.- Aloec: llamados también “Caciques segunda persona”;
eran señores de élite conocidos también como “Fillcas”.
4.- Radio carbono : Método para calcular la antigüedad o edad de material
orgánico (hueso, madera, etc.); se basa en la desaparición progresiva del
carbono 14 (C-14) de todo ser vivo; cada 4,500 años se pierde el 50% del total
acumulado y así sucesivamente hasta su desaparición total en un período promedio
de 45 o 50 mil años.
5.-Zapata : elemento estructural de acero utilizado en la construcción moderna
(con acero); se trata de “parrillas” que se colocan debajo de la cimentación o
basamento para uniformizar la distribución de cargas verticales y transmitirlas
al suelo.
6.- Tumbaga: aleación de oro y cobre; los objetos mochicas y cicanes que se
exhiben en colecciones y museos, no son de oro puro generalmente, metal que
puro, es quebradizo; aleado con cobre se torna más maleable.
7.-Lapislázuli: piedra semipreciosa de color azul, su nombre mineralógico es
Lazurita.
8.-Arqueoastronomía: estudio del conocimiento de la astronomía de antiguas
civilizaciones y culturas.
9.- Algodón nativo: (Gossipium barbadense), algodón peruano de colores pardo,
marrón, crema (ante), lila (fifo), etc.
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Por: José Maeda Ascencio
josemaedaas@hotmail.com
Chiclayo, Perú, 3 de Julio del 2006.
2006.