La formación de valores en la sociedad cubana constituye un objetivo priorizado
para la materialización del proyecto social que construimos, constituye un
objetivo priorizado para la materialización del proyecto. La Educación Superior
no puede permanecer distanciada de este fin, si se persigue formar integralmente
a un profesional que tendrá el deber social de dirigir los procesos económicos,
políticos y sociales del futuro.
La Revolución cubana inmersa en un difícil contexto internacional, no está ajena
de las consecuencias de la política de Globalización Neoliberal. Recibimos
inevitablemente su influencia. Somos protagonistas de la construcción del
socialismo en condiciones económicas extremadamente difíciles para un país
subdesarrollado estamos sometidos al genocida bloqueo por parte del gobierno de
los Estados Unidos y en consecuencia al recrudecimiento de las necesidades
económicas que se revierten en todas las demás esferas de la vida.
Esta situación ha traído como consecuencia un resquebrajamiento de nuestros
valores. Por tanto es urgente volcarnos y utilizar los métodos precisos para el
rescate de los mismos.
Introducción:
Para lograr la supervivencia de nuestro planeta, es imprescindible, rescatar y
mantener los más fieles e importantes valores universales. Estos abarcan todas
las esferas de la vida. Los educadores de todos los niveles tenemos ante
nosotros el deber y la obligación de la formación de valores, ello implica saber
qué y por qué se hace, y querer actuar de determinada forma en cada una de las
circunstancia en que nos encontramos teniendo en cuenta que somos un ser social.
La formación de valores en la sociedad cubana constituye un objetivo priorizado
para la materialización del proyecto social que en la sociedad cubana
construimos, constituye un objetivo priorizado para la materialización del
proyecto. La Educación Superior no puede permanecer distanciada de este fin, si
se persigue formar integralmente a un profesional que tendrá el deber social de
dirigir los procesos económicos, políticos y sociales del futuro.
La Revolución cubana inmersa en un difícil contexto internacional, no está ajena
de las consecuencias de la política de Globalización Neoliberal. Recibimos
inevitablemente su influencia. Somos protagonistas de la construcción del
socialismo en condiciones económicas extremadamente difíciles para un país
subdesarrollado estamos sometidos al genocida bloqueo por parte del gobierno de
los Estados Unidos y en consecuencia al recrudecimiento de las necesidades
económicas que se revierten en todas las demás esferas de la vida.
Esta situación ha traído como consecuencia un resquebrajamiento de nuestros
valores. Por tanto es urgente volcarnos y utilizar los métodos precisos para el
rescate de los mismos.
En la educación superior la formación de valores implica trabajar con jóvenes
que traen determinado grado en el desarrollo de sus valores a partir de las
influencias sociales e individuales.
Nos trazamos como objetivo en nuestro trabajo: Fundamentar la necesidad de la
formación de valores en los estudiantes de la SUM “Rafael Trejo” de Los Arabos
los cuales son egresados de diferentes fuentes de estudio.
Desarrollo:
El debate pedagógico de los últimos años sobre las finalidades de la educación,
ha considerado la urgente necesidad de incorporar en el currículo escolar la
formación y práctica en valores. Tal proposición se ha argumentado en la
imperiosa contribución que las instituciones educativas deben dar a la
problemática social, en la cual los derechos y prácticas de convivencia fundadas
en el respeto y la equidad, se yerguen únicamente como buenos propósitos. la
formación en valores es un ejercicio permanente de concreción en la
cotidianeidad de la “sociedad que queremos”. Educar en valores tiene que ver,
por tanto, con aquel tipo de aprendizaje humano que permite apreciar valores, es
decir, incorporar prácticas y actitudes que den paso al cumplimiento de derechos
y responsabilidades de las personas. En otro sentido, que favorezcan la
construcción y profundización de la democracia.
El ser humano se encuentra siempre situado y limitado por los marcos de la
historia. Su conciencia no tiene la independencia de colocarse frente al pasado
como un acto de total soberanía, porque la determinación histórico - social del
hombre en sí, está marcada de una manera ética por las decisiones de sus
predecesores. El presente no puede comprenderse cabalmente si no se conoce bien
el pasado; en realidad las acciones del pasado están determinando en gran medida
el presente y condicionando el futuro, por lo que conocer la historia es muy
importante para comprender el presente y proyectar el futuro sobre bases
sólidas.
Entre la educación y el desarrollo social existen complejos nexos, que
condicionan la necesidad actual de sistemas educativos que den respuesta a las
exigencias sociales del siglo XXI, entre las que se impone la formación y
desarrollo de valores.
El presente trabajo se sustenta en las ideas antes mencionadas y parte de la
consideración de que los valores son sumamente complejos pues se manifiestan en
múltiples planos de la realidad; lo que exige profundizar en su concepto, modos
de existencia y vías para contribuir a su formación y desarrollo. En la sociedad
cubana actual se analizan y debaten ideas en torno a cuáles son los valores que
se deben formar y cómo contribuir a ello, si serán los mismos para todas las
edades, si deben formarse de la misma manera en todos los centros, provincias y
en la nación, así como, diferentes posiciones teóricas relacionadas con el tema.
El ser humano es educado en correspondencia con los intereses de la sociedad que
lo forma y es preparado para su incorporación social, lo que significa la
creación de un conjunto de influencias educativas que actúen sobre él y
propicien la formación y desarrollo de su personalidad en la dirección deseada.
Esta es, a su vez, la medida de la eficiencia del aparato educacional creado al
efecto.
Si no es a partir de los valores no hay posibilidad alguna de llevar a cabo un
proceso educativo. Tenemos que alimentar el alma de cada uno de estos eslabones
que conforman este proceso interactivo. No existe el hombre biológico, desnudo
de cultura, de valores desde los cuales exige ser interpretado. Acercarse al
hombre, conocerlo, entenderlo, significa interpretar el mundo de significados o
valores a través de los cuales todo hombre se expresa, siente y vive, y el
sistema de actitudes ante la vida que le dan sentido y coherencia. Por ello los
valores son contenidos, explícitos o implícitos, inevitables en la educación.¨
En estos momentos existe una voluntad explícita de rescatar la oportunidad que
brinda el proceso docente educativo en su dimensión curricular, para encaminar
esta labor, sin desconocer las potencialidades de otras dimensiones para el
logro de este objetivo, sobre todo si se emplean fórmulas más creativas.
En el proceso pedagógico tienen un importante papel donde todos los factores que
influyen en la formación de la personalidad, entre los que se destacan la
familia, la comunidad, los medios masivos y de comunicación, las organizaciones
políticas y de masas, entre otros juegan un importante papel. Pero, le
corresponde a la universidad la misión decisiva, en primer orden, de orientar a
los factores anteriores, estimular y coordinar con ellos el trabajo educativo. A
la nueva universidad, como institución social, le está dada una gran
responsabilidad en la educación de las nuevas generaciones, ella tiene que
alcanzar un nivel de organización de la sociedad futura a que se aspira, y en el
cual tiene un lugar cimero la formación y desarrollo de los valores. De esta
forma, tiene el encargo social de enseñar a los estudiantes a vivir a la par de
su tiempo y poder valorar la realidad que los rodea, no adaptarse a ella
simplemente, sino transformar esa sociedad en que viven y crecer en esa
transformación como seres humanos dignos de su tiempo.
El proceso educativo como proceso dialógico, comunicativo, supone no solo el
intercambio de información, la interacción e influencia mutua, el conocimiento y
comprensión entre profesor y estudiante y el desarrollo de relaciones empáticas,
que posibilitan un clima adecuado de aprendizaje, sino también prever todas las
posibles oportunidades de participación activa y consiente de los estudiantes en
su propia formación, enfatizando el papel mediatizador del lenguaje en el
proceso de interiorización de los valores, en la formación no solo de
significados, sino de sentidos personales.
Los valores no son, simples conceptos intelectuales, tienen una vinculación
profunda en el área afectiva de la personalidad, por cuanto expresan
significaciones personales, implican al área volitiva, porque surgen de una
adhesión consciente y afectan el comportamiento dado su carácter regulador e
inductor y su manifestación a través de la conducta del individuo”.
Se hace necesario partir del surgimiento mismo de los valores como un elemento
de la moral que ha sido estudiado, definido y tratado desde la antigüedad por
los diferentes filósofos, evolucionando primero hacia una disciplina filosófica
denominada Ética, de la cual a su vez, se derivó la Axiología. La Ética es la
ciencia que postula y sistematiza los conocimientos relativos a la moral. Se
refiere a las teorías que han elaborado los filósofos y otros intelectuales
acerca de la moral. No se debe identificar la Ética con la Moral.
Todo ello requiere de una adecuada organización de la actividad del estudiante,
de las relaciones comunicativas que se establecen durante la ejecución de las
tareas docentes a través de diferentes métodos de participación grupal,
estructuradas y elaboradas en términos de problemas reales vinculados a la
actividad profesional, desde una dimensión social y ética.
A continuación presentamos una propuesta de estrategia docente para la educación
de valores en estudiantes universitarios:
Consideramos la estrategia docente como el conjunto de elementos teóricos y
prácticos donde se concretan las acciones docentes para llevar a cabo el proceso
educativo. La concepción y aplicación de esta estrategia supone cambios
profundos en el diseño curricular y su materialización en el proceso docente, en
el que el estudiante asume un rol protagónico en su formación, mediante un
sistema de talleres y clases practicas para contribuir a la formación y
desarrollo de los valores en estudiantes de 4to año de la Licenciatura en
Contabilidad y finanzas de la SUM de nuestro municipio.
La búsqueda de la unidad y la integración en la propuesta que presentamos se
sustentan en las categorías de actividad y comunicación, que en su interrelación
permiten explicar el desarrollo humano, comprender la psiquis como fenómeno
interindividual.
Es en este sistema de actividad y recomunicación, de interacción y diálogo, que
el estudiante aprende, construye sus valores, configura su mundo interno, al
incorporarse a un sistema más amplio, complejo y con nuevas perspectivas
desarrolladoras.
Todo ello requiere de una adecuada organización de la actividad del estudiante,
de las relaciones comunicativas que se establece durante la ejecución de las
tareas docentes a través de diferentes métodos de participación grupal,
estructuradas y elaboradas en términos de problemas reales vinculados a la
actividad profesional, desde una dimensión social y ética.
Cada individuo se enfrenta a una nueva situación de aprendizaje con esquemas
referenciales estructurados en experiencias anteriores que le permiten
orientarse en las nuevas condiciones.
En la situación grupal de aprendizaje cada integrante es portador de esquemas
referenciales individuales lo que determina una gran asimetría entre los mismos
en el momento inicial del proceso.
Desde el punto de vista metodológico se distinguen tres momentos de la
estrategia en el proceso docente: planificación, ejecución y control.
La planificación constituye un momento importante del proceso docente en
general y de la estrategia propuesta en particular dada que se trata de un
proceso dirigido, intencional que es necesario prever y organizar.
En esta etapa de trabajo se conciben proyectar y elaborar los objetivos,
contenidos, métodos, tareas, medios, así como la forma en que se llevará a
efecto el control y la evaluación del proceso y todo lo que posteriormente se
pondrá en ejecución.
Si se trata de lograr que el estudiante sea sujeto de su propia formación, que
sea activo en un ambiente de comunicación, de diálogo y reflexión, que actúe
sobre el objeto de conocimiento para transformarlo y que esto influya a la vez
en su propia transformación como sujeto, se requiere que los objetivos estén
formulados en términos del estudiante que es el que ejecutará la tarea y no en
términos del profesor.
El tema de los valores ha sido estudiado a través de todos los tiempos, pero
solo la concepción científica basada en el materialismo dialéctico que postuló
el carácter activo y la determinación histórico-social del hombre, proporcionó
las bases para dar una respuesta realmente fundamentada a los problemas claves
de la moral y de los valores en sí mismos.
Si tomamos en consideración que constituye una necesidad imperiosa de nuestro
tiempo perfeccionar al ser humano, para que pueda responder plenamente a lo
requerimientos que le plantean las complejidades de la sociedad contemporánea y
con ese perfeccionamiento se debe lograr una mayor efectividad con los valores
humanos fundamentales como la responsabilidad, la solidaridad, la igualdad, el
respeto, la justicia teniendo presente que en nuestra época la problemática de
los valores han adquirido una relevancia de primer orden y encuentran
manifestaciones en cualquier perfil, pero nos interesa incursionarla en los
estudiantes de licenciatura en Logopedia, pues su ocupación profesional estará
siempre cargada de responsabilidades y parámetros de solidaridad.
En cuanto a la comunicación educativa permite aprender y comunicar,
constituyendo dos componentes de un mismo proceso cognitivo, dos componentes
simultáneos que se penetran y se necesitan recíprocamente, donde nuestro
accionar educativo aspira a una real aproximación del conocimiento, a la
formación de valores integrales y esto se logrará en la medida en que sepamos
abrirles y ofrecerles instancia de comunicación con los postulados precisos, que
cumplan los fines que nos proponemos, teniendo presente las acciones básicas y
los ejes rectores de una pedagogía comunicacional, dirigida no solo a firmar
educandos receptores, sino también a potenciar a nuestros educandos como
emisores de una comunicación coherente con su perfil, puesto que educarse es
involucrarse en un proceso de múltiples interacciones comunicativas, donde no
solo se pretende que se adquiera contenido, sino además valores elementales que
cuanto más sean enriquecidos más sólidos serán para el futuro.
Formar la personalidad de un hombre que responda de manera integral a las
necesidades sociales, requiere de cuestiones de forma individual que lo prepare
para interactuar consigo mismo, en su relación con otros hombres, desarrollando
las potencialidades propias que lo caracterizan.
Hombres de pensamiento que comenzaron a desarrollar los valores de justicia,
patriotismo e independencia que inspiraron a los que en 1868 manifestaron a
través de sus acciones, una conciencia nacional sobre la base de estos valores.
Desde la virtud de Carlos Manuel de Céspedes y el ímpetu de Ignacio Agramonte
como dijera Martí, cada uno, según su personal inspiración, selló el carácter
moral de la violencia que se desencadenaba sobre las ruinas de su propia
riqueza, para conquistar la máxima dignidad posible a la patria y al ser humano.
La escuela no es una institución aislada sino que forma parte de una red de
instituciones que influyen como sistema en la formación de los educadores, de
ahí la gran importancia entre los vínculos que se establecen en la escuela con
la familia, la comunidad y los medios de difusión masiva, ya que la labor
educativa de la escuela y en el caso más específico SUM no será posible sin el
vínculo con la familia, donde se forman valores, actitudes y factores de
conducta que se traen consigo desde que se inicia su vida escolar.
El carácter histórico concreto está dado porque los valores no existen fuera de
las relaciones sociales, fuera de la sociedad y del hombre. El valor es un
concepto que expresa las necesidades cambiantes del ser humano y fija la
significación social positiva de los fenómenos naturales y sociales para la
existencia y el desarrollo progresivo de la sociedad. La experiencia histórica
demuestra, que según la sociedad se va desarrollando los valores se van
modificando.
Posiciones teóricas particulares:
• Los valores tienen un basamento moral;
• La necesidad de estudiar la existencia de los valores mediante planos bien
delimitados, el reconocimiento de los valores en el plano objetivo, la necesidad
de partir de ello para el estudio del plano subjetivo;
• La consideración de profundizar en el plano subjetivo como elemento
imprescindible para la investigación de su formación y desarrollo, dadas las
implicaciones psicológicas y pedagógicas del tema;
• La conceptualización de los valores en el plano subjetivo como formaciones
psicológicas de la personalidad.
El plano subjetivo de los valores como tradicionalmente lo ha enfocado la
Filosofía, y más modernamente la Axiología, recoge en sí los elementos que
señala la definición citada de la psiquis.
Ampliando la caracterización de lo psíquico se señala que posee cuatro
características esenciales:
• Carácter reflejo de la psiquis (el plano subjetivo de los valores constituye
el reflejo de su plano objetivo).
• Carácter activo de la psiquis (el valor en su plano subjetivo se forma y
manifiesta en la interacción del organismo con el medio).
• Carácter regulador de la psiquis (el valor en su plano subjetivo posibilita la
regulación de la actividad del individuo en la realidad).
• Carácter individual personal de la psiquis (el valor en su plano subjetivo
pertenece a un individuo que existe en el tiempo y el espacio).
• Todo lo que se conoce de los valores en su plano subjetivo, apoya la idea de
su naturaleza psíquica. Independientemente de las particularidades psicológicas
de los valores y de la conceptualización que de ellos se realizará, son
considerados como un componente de la personalidad.
Conclusiones:
El tema de los valores tiene un amplio desarrollo desde el punto de vista
filosófico en el plano objetivo pero se hace necesario profundizar en el plano
subjetivo de los valores, particularmente en su caracterización psicológica y
sus implicaciones pedagógicas es por ello que se necesita. Continuar
profundizando en futuras investigaciones en la caracterización psicológica del
plano subjetivo de los valores y las implicaciones que de ello se derivan para
la formación y desarrollo de los mismos.
Por lo que consideramos como una vía elemental para potenciar valores en
nuestros educando el desarrollo de:
• Estimular la participación activa de los estudiantes en la manifestación de
criterios acerca de temas docentes como de otra índole.
• Talleres de autorreflexión con el propósito de determinar los problemas
fundamentales que afectan el estudio, la docencia, la relación profesor – alumno
y el cumplimiento de las tareas de la organización estudiantil, estos talleres
pueden desarrollarse en el colectivo como futuros trabajadores y en las aulas en
el mismo se identifican los problemas.
Bibliografía:
• Addines Fernández, Fátima. Didáctica y currículo. Análisis de una experiencia.
ED. Asesores Bioestadísticas. Potasi, 1997.
• Carvajal, Carlos A. Educación y valores. Revista de Ciencias Humanas. UTP. CD
Maestría en Ciencias de la Educación Superior Colombia. 2000
• Colectivo de autores. Comunicación Educativa. CEPES, CAPÍTULO III La Habana,
1999.
• Ojalvo Mitrany V. 2003 La comprensión social de los valores y su Educación en
la realidad Cubana. Revista Cubana de Educación Superior. Volumen XXIII. No 3.
• Ojalvo Mitrany V y otros. (2003) Conceptualización de los valores. Revista
Pedagógica Universitaria. Volumen III. No 1.
Datos de la autora:
Nombre y Apellidos: Doris Jiménez Padrón
Especialidad: Lic. Marxismo Leninismo e Historia
Año: 2009
País: Los Arabos, Matanzas, Cuba