Resumen
Tradicionalmente en los medios militares es común que se tenga en cuenta la
determinación del ‘’Ojo director’’ u ‘’Ojo dominante’’ (ojo con el que primero
se ve un objeto a través de un círculo situado al frente y centro de ambos ojos)
como indicador de la mano a que se debe tirar. Este procedimiento también es
utilizado con bastante frecuencia por algunos entrenadores de Tiro Deportivo al
hacer la selección de los futuros atletas.
Teniendo en cuenta las dificultades que han presentado, en el proceso de
aprendizaje, algunos atletas de Tiro Pistola Deportiva que, siendo zurdos y por
falta de armas zurdas, se entrenaron tirando con la mano derecha, así como de la
ausencia de una bibliografía confiable que trate el tema y de diferentes
criterios que existen al respecto, se procedió a realizar este estudio para el
cual se dieron los siguientes pasos:
- Realización de una encuesta a entrenadores de Tiro Deportivo para determinar
que proporción utiliza este procedimiento.
- Determinar el Ojo director o dominante en varios sujetos mediante la técnica
tradicional y constatar posibles influencias subjetivas durante la ejecución de
la prueba.
- Profundizar en la bibliografía sobre aspectos relacionados con el proceso de
la realización del disparo, así como del funcionamiento de los principales
órganos de los sentidos implicados; la vista y el tacto.
Se llegó a la conclusión de que en la determinación del ojo director, por el
método tradicional, influyen elementos subjetivos y que, de existir un ojo
director, no es aconsejable tenerlo en cuenta en el caso del sujeto que deba
tener que tirar con la mano contraria, dadas las consecuencias para su
Preparación en el Tiro deportivo.
Introducción
Actualmente, una parte importante de los entrenadores de Tiro Deportivo, para la
selección de futuros atletas y los instructores de tiro en lo militar, al dar
las primeras clases de tiro, proceden a determinar cuál es el ojo director de
cada individuo pues supuestamente representa una ventaja al realizar la
alineación de las miras con el blanco, no dudando en orientar la utilización de
la mano del mismo lado, sea o no la mano dominante. Esto es, si un tirador
derecho, en la prueba realizada le da que su ojo dominante es el izquierdo pues
se le orienta tirar a la izquierda.
El procedimiento anterior ha generado dudas en una parte de los entrenadores del
Alto rendimiento en el Tiro deportivo pues durante varios años de experiencia en
el proceso de Preparación en este deporte hemos observado que los que, por
alguna razón, siendo zurdos comienzan el aprendizaje con la mano derecha,
presentan algunas dificultades fundamentalmente en el aprendizaje y coordinación
del cuadre de miras-apriete del disparador, que hace que les cueste mayor
trabajo dicho aprendizaje. Por lo que algunos entrenadores resolvemos no tener
en cuenta a los zurdos al conformar la nómina de los futuros tiradores, lo cual
pudiera traer como consecuencia la pérdida de posibles buenos tiradores al tomar
esta decisión.
Actualmente la causa fundamental de dicha decisión es la carencia de armas
zurdas pero la situación del ojo director pudiera ser otro aspecto a tener en
cuenta.
La diferencia de criterios al respecto y la falta de una bibliografía que trate
específicamente este tema nos llevan a realizar un estudio a fin de determinar
las posibles ventajas de tener en cuenta el ojo director al determinar a que
mano debe tirar un sujeto.
Desarrollo
Para la realización de un disparo exitoso el tirador debe tener determinadas
cualidades, entre las que están:
- No tener dificultades en la vista (Tener una agudeza visual normal u óptima).
- Tener una alta sensibilidad en las células receptoras de estímulos.
- Desarrollo del control de acciones motrices de poca magnitud y desplazamiento,
en coordinación con el tiempo de ejecución, con el equilibrio corporal y con la
percepción visual.
Acercamiento al funcionamiento del ojo
El órgano del sentido de la vista es el ojo, existiendo dos, uno derecho y uno
izquierdo. En ellos existe una membrana llamada retina, la cual está compuesta
por células sensibles a la luz posibilitando la formación de una imagen del
objeto que miramos. Los rayos luminosos que parten desde todos los puntos del
objeto describen una trayectoria rectilínea hasta llegar al ojo y formar la
imagen en dicha membrana.
Como la visión es binocular (Se efectúa utilizando los dos ojos a la vez) desde
el objeto parten rayos luminosos a cada uno de los sitios idénticos de cada
retina y son trasmitidas al cerebro, donde se superponen, posibilitando ver una
sola imagen.
En el ojo normal las imágenes se forman exactamente sobre la retina y la visión
es clara y precisa. Si uno de los ojos presenta algún defecto las imágenes no se
percibirán con igual nitidez en ambos analizadores. En opinión de optometristas
entrevistados es muy común que coincida ojo director con ojo de mejor visión.
Ojo director o dominante
Se plantea que se han hecho estudios que señalan que el tirador debe usar el
ojo dominante mejor que la mano dominante, y mejores resultados pueden esperarse
si la mano usada para el tiro esta del mismo lado que el ojo dominante por
ejemplo Ojo derecho - mano derecha, y ojo izquierdo - mano izquierda,
argumentándose que, por suprimir el ojo dominante, el cuerpo es llevado
ligeramente fuera de balance, y el otro ojo puede tener más dificultades en
llevar las miras sobre el blanco, que esta tarea de coordinación puede afectar
la alineación de las miras, la posición de la mano y el balance del cuerpo y que
el ojo no dominante puede además fatigarse más rápido (Skanaker, 1985).
Según el mismo autor, citando los mismos estudios, la mayoría de los tiradores
apuntan con su ojo dominante, que coincide con su mano dominante, pues sólo
alrededor de un 15% de la población tiene el ojo dominante al lado contrario de
la mano dominante y los tiradores de este grupo tienden a darle prioridad a la
mano dominante antes que al ojo dominante.
El procedimiento de la prueba para la determinación del ojo director, o
dominante, es el siguiente: Se hace un círculo con los dedos(o un pequeño
círculo en una hoja de papel o cartulina), se extienden los brazos al frente y
se trata de localizar un objeto lejano previamente determinado, a través del
agujero, finalmente cerrando primero un ojo y después el otro se determina con
cual es visto dicho objeto. El ojo con el cual se ve en el centro del círculo es
su ojo dominante (Anexo 1).
Importancia de la coordinación y del sentido del tacto en el Tiro
La efectividad en la realización de un disparo está dada en la posibilidad de
dar en el blanco y para ello el tirador debe ser capaz, entre otros aspectos, de
desarrollar una gran coordinación músculo-articular que le permita establecer
pequeñas diferencias en espacio y tiempo al realizar las acciones, especialmente
las relacionadas con el apriete del disparador. Para ello es necesario que
células sensoriales, altamente especializadas en los músculos, los tendones y
las articulaciones se activen junto con mecanoreceptores de la superficie
prensil del dedo que presiona el disparador.
Estas células enviarán constante información sobre la situación del dedo en su
trayectoria durante el apriete del disparador, en estrecha coordinación con la
situación variable de las miras con relación al blanco, posibilitando los
ajustes durante la acción. Mucho depende de la precisión y velocidad de esa
coordinación.
Es de pensar entonces que la mano dominante, durante todo el decursar de la vida
del individuo ha recibido una preparación que, aunque no tan especial, le ha
creado cierta base que favorece el desarrollo de aún más delicados, precisos y
oportunos movimientos, acortando el tiempo de desarrollo de la coordinación
necesaria, así como favoreciendo el aprendizaje correcto al contar con mejores
condiciones iniciales.
Al explorar sobre el tema del ojo director en los entrenadores de Tiro
Deportivo, militares en activo y otros sujetos (12 en total), una parte
considerable de ellos, el 58 %( 7) consideran importante determinar el ojo
director para decidir a que mano se debe tirar, el 33 % (4) no tiene elementos
para rechazar el procedimiento y sólo un 8% (1) no lo considera importante.
Al aplicar la prueba con un orificio de 4,5 cms de diámetro en un cuadrado de
cartulina de 17 por 17 cms. (Anexo 1), a un grupo de sujetos (10) de diferentes
ocupaciones se comprobó que a un 10 % de la muestra (1) no le corresponde el ojo
director con la mano que realiza la mayoría de las acciones, cifra algo menor
que la citada por Skanaker, por lo que en un 90 % (9) el ojo dominante coincidió
con su mano de realizar la mayoría de las actividades. Fue curioso conocer que
de los 7 que señalaron observar con mayor nitidez la imagen que se correspondió
con su ojo dominante, 4 tienen ametropías o defectos en la visión en el ojo no
dominante, pudiendo ser esta una posible causa, de una inclinación inconsciente
del círculo hacia la dirección en que se encuentra el ojo de mejor visión. Este
criterio se refuerza cuando se le pidió al sujeto que cerrara los ojos primero y
luego llevara el círculo hacia la zona del objeto, abriendo los ojos a
continuación y haciendo correcciones sólo en la vertical, lo que dio como
resultado que la mayoría (7), señalaran que no veían el objeto o que no lo veían
en el centro del orificio, lo cual indica que al observarse el objeto, los rayos
luminosos que parten del mismo atraviesan dicho orificio, en línea recta hasta
el ojo, por lo que si se coloca el círculo al frente y en línea con el objeto en
realidad ninguno de los dos ojos tendrá la posibilidad de ver el objeto (Anexo
1-A). Sólo si, por alguna razón movemos el círculo lateralmente será observado
el objeto; si lo movemos a la izquierda; con el ojo izquierdo y si a la derecha
con el derecho (Anexo 1-B).
Conclusiones
1- La ‘’Prueba del ojo director o dominante’’ es insuficiente para concluir que
en las personas exista un ojo con mayores posibilidades que el otro y que
influya en las capacidades coordinativas.
2- De existir un ojo que sea dominante, o director, no es recomendable tenerlo
en cuenta al seleccionar talentos para el Tiro Deportivo, dada la importancia
fundamental que tiene el proceso de apriete del disparador.
Recomendaciones
1- Tener en cuenta la mano dominante, en lugar del posible ojo dominante, al
determinar a que mano deberá tirar un practicante de este deporte.
2- Profundizar este estudio en la rama militar por la existencia en ella de
otros elementos con diferente relevancia como la táctica, la estrategia, los
objetivos, etc.
Bibliografía
- Forteza de la Rosa, A. (1998). Bases Metodológicas del Entrenamiento
Deportivo. La Habana: Editorial Científico Técnica.
- Forteza de la Rosa, A. (2000). El problema científico en el Entrenamiento
deportivo. La Habana. http://www.efdeportes.com/ Revista Digital.
- González Alvarez, J. (1999). Optica Oftalmológica. La Habana: Editorial
Ciencias Médicas.
- Skanaker, R. y Antal, L. (1985).El Tiro con Pistola. Klippan, Suecia:
Editorial Ljunbergs Backtryckeri.
- Vainshtein, L.M. 1985) El entrenador y el tirador. La Habana: Editorial
Científico-Técnica.
Anexos
Anexo No 1: Vista superior de la observación del objeto mediante un
orificio. Si realmente colocamos el orificio en el centro de la perpendicular no
se ve el objeto de referencia (A). Si el orificio, por alguna razón, se mueve
hacia un lado, hacia la derecha en la figura B, entonces lo veremos con un solo
ojo, el derecho en la figura.
