Para lograr una meta en primera instancia debemos desear ese cambio, ahora;
ese deseo debe ser tan grande que nos permita actuar en la búsqueda permanente
de su materialización, el problema es que muchas veces nos desanimamos cuando
nos enfrentamos a los obstáculos que debemos superar para lograr nuestro
propósito y en muchas ocasiones la llama ardiente del deseo tiende a bajar,
pensemos en que una persona desea estar en buen estado físico, buen aspecto,
resistencia y salud, la idea es excelente, la verdad la mayoría de las personas
tenemos este deseo y existe una fuerza que nos impulsa a esa meta, pero existen
una cantidad de fuerzas opuestas, o sea fuerzas en contra de esa meta y esas
son: es mejor descansar, no tengo tiempo, prefiero dormir, no quiero tener dolor
de músculos, es peligroso, no quiero sufrir sometiéndome a una dieta, ese tiempo
lo ocupo para jugar en la computadora, etc. como vemos el hecho de lograr una
meta implica un cierto nivel de incomodidad y es ahí en donde la mayoría de las
personas se enfrentan a un gran muro y la verdad no es sencillo de botar, pero
hay personas que logran mantener un nivel de motivación fuerte para mantenerse
firmes en sus propósitos, ¿cómo lo han logrado?, la respuesta mágica está en la
fuerza de voluntad, si en realidad deseamos algo debemos pensar continuamente en
los beneficios que esta decisión nos traerá y eso nos propiciará la energía
necesaria para actuar, al inicio debemos actuar y actuar a pesar de las
adversidades, debemos fijar en nuestra mente que haremos todo lo necesario para
lograr ese propósito, eso se llama persistencia y el gran secreto del hábito es
que genera en la mente subconsciente la capacidad de realizar cualquier labor
con bastante facilidad y lo que en un principio se volvió una carga ahora es una
satisfacción, ¿cómo ocurre eso?, miremos varios ejemplos: cuando tenemos el
hábito de levantarnos a cierta hora, ocurre que hemos programado en nuestra
mente ese hecho y notarán que muchas personas dicen tener un buen “reloj
biológico” en realidad es una buena programación mental, ahora eso puede
inducirse a pura práctica. Así en la vida podemos programar cualquier cosa y
ocurrirá que nuestra meta ahora está programada y por ejemplo ahora somos
atletas y por consiguiente actuamos como tal, ¿por qué es fácil desistir? La
respuesta es fácil, lo que ocurre es que la información opuesta es más fuerte
que la nueva información, es ahí en donde los verdaderos exitosos hacen la
diferencia, trabajan duro hasta lograr que los nuevos hábitos se implanten con
mayor fuerza que los anteriores, de esa manera nos encontramos con nuevos
millonarios, personas que lograron bajar de peso en forma notable y se
mantienen, grandes músicos, escritores, etc. que anteriormente estaban en el
anonimato, recuerde algo importante para lograr sus metas debe insistir tanto
hasta que lo logre instalar en su mente subconsciente, cuando eso ocurra el
éxito está garantizado.