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¡Salud!, Violencia. Celebremos la Vida
Indice 1. La salud, un asunto de todos Cuando hablamos de salud no estamos definiendo un simple concepto,
estamosabordando mucho más que una palabra. Muchas veces no alcanzan las
palabras parauna simple aproximación a lo que ella significa para la vida. A
toda entidadbiológica le compete por excelencia, pero aún más allá, la salud
pertenecetambién al ámbito de lo social, cultural y espiritual en el ser humano. Del mismo modo, la participación activa de una comunidad en la búsqueda desoluciones a los diversos problemas que deben afrontar cotidianamente, deriva enel beneficio de todos los afectados. No podemos esperar a que los trabajadoresde la salud ofrezcan soluciones mágicas a situaciones que a todos incumbe, nialguna buena intención que pretenda disolver las dificultades que se nospresentan. La salud no es solamente un asunto de todos sino de todo ámbito deldesarrollo humano. La política, dentro del contexto que nos compete, significala intervención en los asuntos públicos, dándole validez a nuestra opinióncon el valor que significa expresar nuestras ideas para lograr un findeterminado: el bienestar común. Una democracia participativa no puedeconformarse con acudir a las urnas electorales cada vez que sea convocado elpueblo para tal acto; es necesario interpretar nuestros deberes y nuestrosderechos en función de la participación de todos, asumir la soberanía denuestras circunstancias, integrar en nuestro quehacer cotidiano la producciónde ideas y compartirlas con el fin de desarrollar una labor conjunta que traigaconsigo la solución a problemas comunes. Todo proyecto ubicado dentro de unmarco de posibilidades es susceptible de extensión, superando sus propios límites;paso a paso la toma de conciencia puede convertir cualquier utopía en la praxisnecesaria para lograr una calidad de vida que nos garantice la salud. Parece difícil,pero no lo es tanto como soportar el dolor que puede causarnos el hecho de nomover un dedo para estar mejor. 2. La desidia, una forma de violencia (Pulsión de muerte) Las investigaciones psicoanalíticas, en torno a las relaciones interhumanas,han demostrado que los hechos violentos ocurren cuando la palabra falla en sufunción creadora de un discurso que facilite el vínculo entre la singularidadde cada quien. La civilización nos muestra que no basta con enunciar leyes,normas y principios, o avanzar en el conocimiento científico para lograr viviren bienestar. La desidia, la procrastinación, la pereza, el dejar de lado la búsquedade soluciones al malestar, a lo que exige ser aclarado, tienden a desplomar todoproyecto humano, en especial las tareas difíciles. La participación en laelaboración de un proyecto político posible, que sostenga el deseo compartidode hacer realidad un vínculo social, donde reine el bienestar, amerita muchaconstancia, trabajo y comunicación saludable, efectiva. El sujeto humano, desde el punto de vista del psicoanálisis, posee uninconsciente afectado de represión y de imposibilidad. Estaría presente unafuerza represora en cada uno de nosotros y una imposibilidad de expresar todo loque se pretende. En un texto de Sigmund Freud llamado Más allá del principiodel placer podemos encontrar el desarrollo de una teoría que plantea diversas ycontradictorias "pulsiones", como la "pulsión de vida" y la"pulsión de muerte", relacionadas con una "compulsión a larepetición" presente en toda vida orgánica. Acerca de la pulsión, diceFreud en el texto antes mencionado: "... Una pulsión sería entonces unesfuerzo, inherente a lo orgánico vivo, de reproducción de un estado anteriorque lo vivo debió resignar bajo el influjo de fuerzas perturbadorasexternas...". A continuación trae a colación la actitud de ciertos pecesque en la época de desove se desplazan hacia lugares remotos buscando moradasanteriores de su especie para depositar las huevas y los vuelos migratorios dealgunas aves. Todo esto deriva en que la misma conservación de las especiesconduce a viejas metas aunque se transiten nuevos caminos, hasta concluir que elprincipio del placer se encuentra al servicio de la pulsión de muerte, que"... La meta de toda vida es la muerte; y, retrospectivamente: Lo inanimadoestuvo ahí antes que lo vivo...". No es el caso detenernos en los planteamientos freudianos pero con estareferencia podemos pensar en una cierta inercia nefasta que nos asecha desdenuestro propio inconsciente. Podríamos considerar esto como una visión catastróficadel psicoanálisis o como un alerta para combatir la pereza, el hastío, lacobardía, la negligencia y todo lo que nos conduce a la desidia, una violenciaque sobre nosotros mismos ejercemos tantas veces sin percatarnos de su origen nide sus consecuencias. La desidia puede relacionarse directamente con el miedo a las dificultadesque cualquier empresa nos presenta, generalmente por temor al juicio de un granOtro ante quienes nos sentimos pequeñitos y puede aplastarnos en cualquiermomento. Ese gran Otro puede ser social o divino, aunque generalmente y el másdifícil de superar es el Otro gigante de nuestra propia censura, ese que nosexige la perfección o nada, comandado por la vanidad, que no tolera exponerse ala opinión ajena como objeto de crítica. Cualquiera puede caer en las garras de la desidia, hasta el más insignetrabajador tiene que luchar muchas veces contra ella. El mismo Freud, quien pasóla vida entera trabajando y nos dejó un inmenso legado, en una carta que leenvió a su amigo Fliess, escribe: "... Ahora comienza la estación muerta,a la que tanto temo, es decir, en la que siento miedo de mí mismo. (...) ¡Ayde mí, si me aburro! Toda clase de cosas podrían ocurrirme. No puedo trabajar;estoy saturado de pereza, y la clase de labor a la que me dediqué desde octubrehasta ahora es la más desemejante y la más desfavorable para la redacción.(...) no hago nada con constancia. Me agradaría desaparecer por algunassemanas, escondiéndome en cualquier parte donde no exista la ciencia...".Evidentemente nuestro mencionado personaje venció sin demora ese estado de ánimo,ya que se mantuvo dedicado a su extensa obra hasta el fin de sus días. Freud y Fliess Freud en el año de su muerte Como podemos observar en las fotografías, el creador del psicoanálisis
tuvouna larga y productiva vida. Esa carta cuyos fragmentos fueron extraídos
paracolocarlos en esta elaboración, fue escrita el 20 de mayo de 1900. Freud
murióel 23 de septiembre de 1939, a la edad de 83 años. 3. La condición de veleta y el velero sin timón - El viento me lleva donde quiere, ¡Dios mío, qué voy a hacer!, no tengorumbo,
sólo puedo anunciar su dirección. La veleta, como artefacto, es una pieza que puede asumir diversas formas yser fabricada en varios materiales, generalmente son hechas de metal ligero, secoloca en lo alto de las construcciones y funciona como una especie de brújulaque nos indica la dirección del viento. Suele utilizarse también esta palabra(veleta) para designar a personas cuya voluntad es débil y les resulta difícilmantener un criterio. En este punto, más allá de un juicio de valores, nostopamos con una verdad del tamaño de un templo, y literalmente podríamosconsiderar la religión como el motor cultural que sostiene un concepto de"masa" por encima de cualquier situación que amerite especial atencióna cada pueblo del mundo en su diversidad. Los templos son inmensos, no comoestructura física sino en su capacidad de albergar las emociones, intenciones,pensamientos o decisiones de los humanos en civilización, un proceso que notiene fin. El viento mueve los molinos, impulsa los barcos de vela y tantas cosas más.Se
comporta como una fuerza que se traduce en movimiento. La inteligencia humanaha
desarrollado instrumentos para darle utilidad a esa fuerza de la naturaleza.Un
velero sin timón sería tan inútil como un molino sin grano, como una hojaseca. A tal punto es relevante el caso de Venezuela, que si hacemos la metáforadel
país como un velero nos encontramos ante la imagen de un barco asaltado
porpiratas, cuyo timón fue arrancado de su base y una tripulación que debe
moverlas velas con sus manos para mantener una dirección, muchas veces teniendo
quesoplar con mucha fuerza cuando el viento no resulta favorable. Si a eso
lesumamos el desacuerdo entre la tripulación acerca del rumbo, los motines
abordo y la nefasta consecuencia que produce mover las velas en
direccionescontrarias una y otra vez, el esfuerzo de todos puede ser de gran
utilidad,estaríamos trabajando por la salud y la vida, pero de los tiburones
alconvertirnos en su alimento. 4. De la Violencia al Derecho Los trabajos sobre las relaciones entre humanos, realizados por Freud, dicende la violencia bruta (fuerza muscular) como el modo ancestral - dentro delReino Animal- de resolver los conflictos de intereses; con su uso se decidía aquién pertenecía algo o de quién debía hacerse la voluntad. En el hombre, alsumarse los conflictos de opiniones, la violencia apoyada en el intelectocomplica la resolución de éstos. Con el paso del tiempo la fuerza muscular fueaumentada y sustituida por el uso de instrumentos, vence el que tiene lasmejores armas o las emplea con más destreza obligando al otro contrincante adeponer su reclamo o su antagonismo. Para Freud, el camino que llevó de laviolencia al derecho, fue conducido por el hecho de que la fuerza de uno puedeser neutralizada por la unión de varios débiles. Sin embargo, la unión de losdébiles sigue siendo una violencia pronta a dirigirse contra cualquierindividuo que le haga frente ya que trabaja con los mismos medios y persigue losmismos fines, la diferencia sólo reside en que ya no es la violencia de unindividuo la que se impone sino la de una comunidad que se mantiene cohesionadamediante la compulsión a la violencia o mediante la identificación entre losmiembros. Al estar ausente una de las dos es posible que la otra mantenga en piea la comunidad. Freud alerta que para realizar el paso de la violencia alderecho es preciso que se cumpla una condición psicológica: la unión de losmuchos tiene que ser organizada y permanente. A fin de que sea posible unaconvivencia segura en la comunidad, cada individuo debe renunciar a la libertadpersonal de aplicar su fuerza como violencia. Hoy, en Venezuela, resultaindispensable la participación activa de las comunidades organizadas en funciónde este objetivo. Se requiere de la fuerza creativa de los jóvenes, de lasabiduría de los ancianos, de las ideas de los niños, de la dignidad y laesperanza de todos. Justamente por eso necesitamos escucharnos unos a otros, esla única opción que tenemos para superar este problema que compete a todos alo largo y ancho del país así como en el elipsoide de revolución achatado quees el planeta tierra. 5. El derecho a la violencia (las instituciones) Partiendo del principio de que toda institución es algo establecido,inherente
a cada cultura y reconociendo la represión que sobre todo sujetoejerce, podemos
decir que "con derecho" nos violentamosconstantemente. La escuela viene a ser la institución por excelencia, lo que nos separa
delcordón umbilical y nos coloca en "otro planeta" sin previo aviso, unatravesía
semejante a la que nos cuenta Homero en La odisea; y si no sucumbimosal canto de
las sirenas, si desciframos enigmas, si sobrevivimos a los castigosde los dioses
y otras tantas dificultades, llegamos a Itaca, donde Penélopeteje y desteje, es
decir, a buen puerto, una vez realizada la epopeya. Laeducación lleva consigo la
imposición de normas necesarias para laconvivencia. Enseñar y corregir es el
objetivo, obligación y derecho deldocente; la forma de ejercer este derecho
sería lo que determina el grado deviolencia que puede o no ser tolerado en la
conducta de quienes llevan a caboesta labor. Delimitar el alcance del derecho
del docente hasta el punto dondecomienza el derecho del alumno, el respeto a su
integridad física, psíquica ymoral es un asunto digno de atención y permanente
discusión. Lo ineficaz de la represión como forma de tratamiento a la violencia
estáampliamente demostrado en la recidiva que se observa en la mayoría
quesobrevive a ésta, y en el progresivo aumento de hechos violentos que
locotidiano nos muestra. Otra terapéutica ha de ser implementada a fin
deprevenir el uso de la fuerza, como violencia, en las relaciones sociales. 6. La queja, lo inútil de la tragedia Tragedia Si bien la lógica es una ciencia que argumenta todo quehacer científico, lapoesía puede ser instrumento de la lógica. Este poema de Lawrence evidencia lasatisfacción narcisista de recrearse en la tragedia, el "ruido" queproduce y lo inútil que resulta en función de generar algún bienestar. Nopuede negarse la belleza que alberga toda la obra de Shakespeare o las tragediasde Sófocles, ni dejar de recordar cierto fragmento de Una temporada en elinfierno, poema de Rimbaud que enuncia: "Una noche, senté a la Belleza enmis rodillas. – Y la encontré amarga.- Y la injurié." La tragedia, en la literatura, suscita emociones que nutren la
sensibilidad,produce efectos de compasión y ternura. El drama, sin embargo,
aunque basado ensucesos de la vida real que logran interesar y conmover, puede
permitirsedesenlaces felices, como es el caso de las telenovelas, tan populares
yextendidas por el mundo entero, donde luego de tantas penurias los
personajes"buenos" obtienen la gratificación que merecen, alejándose de lo
trágicoy salvados por la justicia. De algún modo está presente en cada ser
humano laposibilidad de conducir cualquier drama hacia el camino de una solución
cuandono lo llevamos al extremo de la tragedia. Seguramente el deseo es algo que se desplaza sin pasar por una lógica, lainsensatez de las demandas así lo demuestra. Algo donde lo podemos observar nítidamentees en la actitud de un niño pequeño y sus exigencias absurdas cuando se nosocurre, por ejemplo, la brillante idea de llevarlo a un parque de diversiones:"quiero subirme a los caballitos", lo montamos en el carrusel y antesde que la vuelta finalice: "ya bájame, quiero algodón de azúcar",luego el algodón de azúcar lo empalaga y le da sed, a lo que la próximademanda se convierte en un "refresco" que no se termina porque ya violos avioncitos: "ya no quiero más, vamos a los avioncitos", y en elavioncito grita como loco, lo que no le da tiempo de reclamar nada, "emociónextrema", y luego quiere ir a los "carritos chocones", no aptospara su edad, por lo tanto, sales del parque con un niño insatisfecho, cuyaqueja es: "no me quieres". Un niño es un niño que cuando se hace adulto ya no puede vivir en funciónde una demanda de amor dirigida hacia los cuatro puntos cardinales. Lamentarnos constantemente de las circunstancias que debemos afrontar
puededistraernos tanto y tan fácilmente hasta distanciarnos de la posibilidad
deapelar a la lógica para sustentar alguna idea; podemos quedarnos a vivir en"La
Queja", una mansión de 2 palabras por 7 letras, o simplementecambiarnos de
domicilio, porque no existe barraca ni rancho que albergue tantadesdicha en 2x7
metros cuadrados. 7. Lenguaje y Comunicaciones La Historia puede apenas dar cuenta de lo más reciente. Estudiar y descifrarlo más primitivo del lenguaje es competencia de la Paleología, asunto en elque no pretendemos profundizar. Si 15.000 años antes de Cristo ya el humano seexpresaba con imágenes, tales como las pinturas rupestres que podemos observar,por ejemplo, en las cuevas de Lascaux, ubicadas en Montignac (Francia), nopodemos suponer simplemente un rugido como fonética ni podemos entender las incómodasposiciones que adoptaban en pequeños espacios inclinados dentro de la cueva sino tenemos dimensión del tamaño de las bestias que probablemente les acosabanpara devorarlos, y sin embargo, pintaban con sus manos, utilizando fragmentosblandos de piedra pigmentada y sus alientos húmedos.
En la cueva encontraron, entre otras cosas, puntas de lanza, y como algorealmente curioso puede observarse una figura humana, sólo una representaciónde la figura humana entre tantos animales. El hallazgo de las puntas de lanza evidencia la necesidad del hombre de creararmas para defenderse y alimentarse, para poder obtener las pieles de animalesque pudieran cubrirlo del frío. Tal vez la misma indefensión del ser humanodesde sus orígenes ha conducido a la creación de una monstruosa condiciónagresiva por excelencia, así como la imperiosa necesidad de comunicarse,perfeccionando a través del tiempo las armas y el lenguaje, desarrollandomedios de comunicación cada vez más sofisticados, hasta llegar a convertirlosen el arma de mayor alcance del mundo civilizado. El desarrollo del sistema de signos, del ideográfico al jeroglífico, hastael alfabético, da cuenta del afán humano por la comunicación, los diversosinventos, desde la imprenta hasta la cibernética están destinados a supermanente evolución. Los usos y abusos que de los medios de comunicaciónpuede hacer el hombre, no significa la puesta en escena de un ataque frontal ala herramienta más importante para la fabricación de una estructura quepermite conocer y aprender a respetar las diversas culturas del mundo. Unseguimiento de las diversas utilidades que puede darse a esta herramienta y unacrítica permanente que genere propuestas dirigidas hacia la paz mundial, aldesarrollo de programas para la justicia social, puede resultar un ideal románticopero también una fuerza generadora de ideas a ser compartidas en función depropiciar realidades tangibles.
Paloma mensajera Satélite espacial 8. Selección Bibliográfica
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