Ilustrados comunidad mundial educativa
Inicio | Escribenos
User: Pass: Recordar ó (Registrate!)

| !Publicar Articulo¡

Gestión de los recursos naturales y su aporte a la sostenibilidad de la Granja La Rosita del Consejo Popular de Campo Florido

Resumen: Tras la Cumbre de Río en 1992, se atribuye al desarrollo sostenible la capacidad de convertirse en el pilar del progreso socioeconómico de las áreas rurales y naturales de los países en desarrollo...
22,544 visitas
Rating: 0
Tell a Friend
Autor: Lic. Guilherme Carlos Agostinho; Dr. Ramón Brunet Leyva; MSc. Dagoberto López Pérez
Introducción
Tras la Cumbre de Río en 1992, se atribuye al desarrollo sostenible la capacidad de convertirse en el pilar del progreso socioeconómico de las áreas rurales y naturales de los países en desarrollo.

Los objetivos económicos y ecológicos deben coincidir en la utilización de los recursos naturales. Por eso es necesario realizar un uso racional de los recursos naturales, así como aplicar, cada vez con mayor frecuencia, medidas especiales dirigidas a la conservación de las condiciones ecológicas del medio en los grandes espacios terrestres y acuáticos, en el proceso de producción social. (González 2005).

Es necesario recordar que la biodiversidad es el cimiento del bienestar humano y nos proporciona las bases en las que se sustenta el desarrollo de la agricultura y la ganadería, la obtención de recursos forestales y pesqueros, la existencia de agua y atmósfera limpias, materias primas para usos en alimentación etc. Sin embargo, el desarrollo y consumo irresponsable de recursos naturales durante las últimas décadas, está afectando gravemente el capital natural que encierra nuestro Planeta, lo que sin duda tiene una negativa repercusión sobre nuestro estado de bienestar y futuro desarrollo de nuestras sociedades (Leyva, 2007).

Las consecuencias de los cambios climáticos en el conjunto de las actividades económicas, la población y los ecosistemas son ciertamente significativas, aumentarán a lo largo del siglo y en muchos de los casos son difícilmente reversibles (IPCC, 2007). En este contexto, la magnitud de los costos estimados de los impactos inducidos, tanto los vinculados a los procesos de adaptación como de los procesos de mitigación, parece indicar que el cambio climático será un factor condicionante esencial de las características y opciones del desarrollo económico de este siglo.

Los recursos naturales son los elementos y fuerzas de la naturaleza que el hombre puede utilizar y aprovechar.

Los recursos naturales son de dos tipos: renovables y no renovables. La diferencia entre unos y otros está determinada por la posibilidad que tienen los renovables de ser usados una y otra vez, siempre que el hombre cuide de la regeneración.

Estos recursos naturales representan, además, fuentes de riqueza para la explotación económica. Por ejemplo, los minerales, el suelo, los animales y las plantas constituyen recursos naturales que el hombre puede utilizar directamente como fuentes para esta explotación. De igual forma, los combustibles, el viento y el agua pueden ser utilizados como recursos naturales para la producción de energía. Pero la mejor utilización de un recurso natural depende del conocimiento que el hombre tenga al respecto, y de las leyes que rigen la conservación de ellos (Fuller et al; 2007).

Solo para recordar que las comunidades primitivas no ejercieron un gran impacto sobre los recursos naturales que explotaban, pero cuando se formaron las primeras concentraciones de población, el medio ambiente empezó a sufrir los primeros daños de consideración. En la época feudal aumentó el número de áreas de cultivo, se incrementó la explotación de los bosques, y se desarrollaron la ganadería, la pesca y otras actividades humanas. No obstante, la revolución industrial y el surgimiento del capitalismo fueron los factores que más drásticamente incidieron en el deterioro del medio ambiente, al acelerar los procesos de contaminación del suelo por el auge del desarrollo de la industria, la explotación desmedida de los recursos naturales y el crecimiento demográfico. (Claverias 2007).

El hombre moderno, orgulloso de sus avances tecnológicos y embriagados por el triunfo de las ciencias, usa instrumentos rústicos, incapaces de verificar los daños provocados a la vida de nuestro planeta ,de ahí que el hombre tenga que aplicar medidas urgentes para proteger los recursos naturales y garantizar, al mismo tiempo, la propia supervivencia.

Según FAO (2002a) la ganadería emplea la mayor cantidad de suelos en el mundo; tiene efectos considerables sobre el medioambiente debido a la deforestación de los bosques, provoca la erosión del suelo por la sobre explotación, la desertificación y la pérdida de la biodiversidad vegetal. Los residuos contaminan las fuentes de suministros de agua y, es la principal fuente de gases de efecto invernadero.

La gestión de los recursos naturales es una herramienta sumamente importante para la planificación estratégica del uso racional y sostenible de los mismos, de cuyos resultados se obtienen las medidas para el mejoramiento de los suelos, agua, energía, forestales etc.; y se eleva por consiguiente el nivel de vida de los hombres y mujeres que producen.( Altier 2007).

La introducción de nuevas técnicas en la agricultura puede ayudar a visualizar el procesamiento de todo un caudal de información, que permite obtener las recomendaciones adecuadas para la conservación y utilización de nuestros recursos. La gestión de recursos naturales se puede definir como el “elemento de un manejo para la determinación del comportamiento que permite el conocimiento del potencial adecuado de cada una de las unidades de los recursos naturales y la aptitud que presentan estas para el desarrollo de una actividad determinada. (MINAGRI, 2006).La importancia del conocimiento de cada uno de los recursos y la capacidad de gestión que pueden tener estos cuando se aplican las nuevas tecnologías así como elaborar la evaluación de la aptitud física de los georecursos de la entidad, en vista de identificar cuales serían los usos óptimos a utilizar y establecer una reestructuración de cada una de las áreas en busca del incremento de los rendimientos(Rabinovich 2001).

Según Funes (2009) la intensificación sostenible, mediante el mejor uso de los recursos, tanto de la producción agrícola como animal, permite la autosuficiencia alimentaria familiar y local.

2.1 - RECURSOS NATURALES
Se denominan recursos naturales a aquellos bienes materiales y servicios que proporciona la naturaleza sin alteración por parte del ser humano; y que son valiosos para las sociedades humanas por contribuir a su bienestar y desarrollo de manera directa (materias primas, minerales, alimentos) o indirecta (servicios ecológicos indispensables para la continuidad de la vida en el planeta (Lopresti, 2007).

Según Van Dyke (2008), los recursos naturales se refieren a los factores de producción proporcionados por la naturaleza sin modificación previa realizada por el hombre; y se diferencian de los recursos culturales y humanos en que no son generados por el hombre (como los bienes transformados, el trabajo o la tecnología). El uso de cualquier recurso natural acarrea dos conceptos a tener en cuenta: resistencia, que debe vencerse para lograr la explotación, e interdependencia.

Algunos recursos naturales pueden mostrar un carácter de fondo, mientras otros se consideran más como flujos. Los primeros son inherentemente agotables, mientras que los segundos sólo se agotarán si son empleados o extraídos a una tasa superior a la de su renovación. Los fondos que proporciona la naturaleza, como son los recursos mineros, pueden ser consumidos rápidamente o ahorrados para prolongar su disponibilidad. La imposibilidad de las generaciones futuras de participar en el mercado actual, interviniendo en esta decisión, constituye uno de los temas más importantes de la economía (Groom et al; 2006).

De acuerdo a Hoffmeister (1995) la disponibilidad en el tiempo, tasa de generación (o regeneración) y ritmo de uso o consumo se clasifican en renovables y no renovables. Los recursos naturales renovables hacen referencia a recursos bióticos, recursos con ciclos de regeneración por encima de su extracción, el uso excesivo del mismo lo puede convertir en un recurso extinto (bosques, pesquerías, etc.) o no limitados (luz solar, mareas, vientos, etc; mientras que los recursos naturales no renovables son generalmente depósitos limitados o con ciclos de regeneración muy por debajo de los ritmos de extracción o explotación (minería, hidrocarburos, etc.). En ocasiones es el uso abusivo y sin control lo que los convierte en agotados, como por ejemplo en el caso de la extinción de especies. Otro fenómeno puede ser que el recurso exista, pero que no pueda utilizarse, como sucede con el agua contaminada.

2.1.1 Tipos de recursos naturales.
a) Recursos renovables.

Los recursos renovables son aquellos recursos cuya existencia no se agota con su utilización, debido a que vuelven a su estado original o se regeneran a una tasa mayor a la tasa con que los recursos son disminuidos mediante su utilización. Esto significa que ciertos recursos renovables pueden dejar de serlo si su tasa de utilización es tan alta que evite su renovación. Dentro de esta categoría de recursos renovables encontramos al agua y a la biomasa. Algunos recursos renovables se clasifican como recursos perpetuos, debido a que por más intensa que sea su utilización, no es posible su agotamiento. En los recursos renovables podemos encontrar las fuentes de energía, aquellos materiales o fenómenos de la naturaleza capaces de suministrar energía en cualquiera de sus formas. También se les llama recursos energéticos.
Algunos de los recursos renovables son: el bosque, el agua, el viento, los peces, radiación solar, energía hidráulica, madera, energía eólica y productos de agricultura.(Lopresti, 2007).

b) Recursos no renovables
Los recursos no renovables son recursos naturales que no pueden ser producidos, cultivados, regenerados o reutilizados a una escala tal que pueda sostener su tasa de consumo. Estos recursos frecuentemente existen en cantidades fijas o consumidas mucho más rápido de lo que la naturaleza puede regenerarlos.

Se denomina reservas a los contingentes de recursos que pueden ser extraídos con provecho. El valor económico (monetario) depende de su escasez y demanda y es el tema que preocupa a la economía. Su utilidad como recursos depende de su aplicabilidad, pero también del costo económico y del costo energético de su localización y explotación. Por ejemplo, si para extraer el petróleo de un yacimiento hay que invertir más energía que la que va a proporcionar no puede considerarse un recurso . Algunos de los recursos no renovables son: petróleo, los minerales, los metales, el gas natural y los depósitos de agua subterránea, siempre que sean acuíferos confinados sin recarga.

La contabilidad de las reservas produce muchas disputas, con las estimaciones más optimistas por parte de las empresas, y las más pesimistas por parte de los grupos ecologistas y los científicos académicos. Donde la confrontación es más visible es en el campo de las reservas de hidrocarburos. Aquí los primeros tienden a presentar como reservas todos los yacimientos conocidos más los que prevén encontrar. Los segundos ponen el acento en el costo monetario creciente de la exploración y de la extracción, con sólo un nuevo barril hallado por cada cuatro consumidos, y en el costo termodinámico (energético) creciente, que disminuye el valor de uso medio de los nuevos hallazgos. ( Lopresti, 2007).

2.2. EL CLIMA
Por clima debe entenderse, según Claveria (2007) como las condiciones medias del tiempo de una región, que está en función de la época del año; es el conjunto de las condiciones esperadas de variables meteorológicas tales como temperatura, precipitación, nubosidad, viento, humedad, etc; obtenidas a través de promedios sobre un número de años.

Los científicos alrededor del mundo ahora están de acuerdo en que los cambios climáticos que todos estamos experimentando mundialmente son reales y son el resultado de la actividad humana. Para Adger et al; (2005) los cambios regionales, tanto en la temperatura como en el ciclo hidrológico, consecuencia de un cambio climático inducido por el hombre, impactarían negativamente tanto en la agricultura como en la propagación de enfermedades infecciosas. Estudios hechos por Gay et al; (2006), Conde y Palma (2007) concuerdan que los cultivos de maíz, caña y café en general se verían afectados negativamente, tanto por un incremento en la temperatura, como por una disminución en la precipitación de la región. Asimismo tiene el criterio de que los cambios en la temperatura y la lluvia podrían influir en la incidencia de brotes epidémicos de enfermedades infecciosas, relacionados con las condiciones atmosféricas para la región estudiada.

2.2.1 El efecto invernadero
Adger et al; (2005) señala que los gases son una condición natural de la atmósfera de la tierra. Algunos gases, tales como los vapores de agua, el dióxido de carbono (CO2) y el metano son llamados gases invernadero, pues ellos atrapan el calor del sol en las capas inferiores de la atmósfera. Existe el consenso científico de que el calentamiento global es consecuencia de la acción del hombre, por su continua emisión de gases de efecto invernadero hacia la atmósfera (Salomón et al; 2007).

Distintos gases presentes en el aire a nuestro alrededor atrapa el calor del sol. Los mismos actúan como una sábana alrededor de la tierra. Éstos mantienen la temperatura de la tierra lo suficientemente caliente para posibilitar la vida humana. Estos gases en nuestra atmósfera se conocen como ‘gases de efecto invernadero’. Sin embargo, en los últimos 150 años, los humanos hemos estado quemando combustible para fábricas, vehículos y hogares a una velocidad que va en rápido aumento. Esto ha liberado cada vez más de los gases de efecto invernadero, especialmente el dióxido de carbono, lo que ha dado como resultado temperaturas en continuo aumento en la atmósfera de la tierra, que a su vez provocan ‘el calentamiento global’ y el cambio climático. (IPCC Climate Change 2007).

A medida que el planeta se calienta, los cascos polares se derriten. Además el calor del sol cuando llega a los polos, es reflejado de nuevo hacia el espacio. Al derretirse los casquetes polares, menor será la cantidad de calor que se refleje, lo que hará que la tierra se caliente aún más. El calentamiento global también ocasionará que se evapore más agua de los océanos. El vapor de agua actúa como un gas invernadero (Barcala y Morgiardino, 2005).

2.2.2 Influencia de la agricultura sobre el cambio climático.
La ganadería y desechos ganaderos también producen gases que favorecen el cambio climático global. Algunos son locales, como el amoníaco, pero otros como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O) contribuyen significativamente al calentamiento global o “efecto invernadero”. La contribución de la ganadería a tal efecto puede ser estimada en un 18% (FAO, 2007).

Si se incluyen las emisiones por el uso de la tierra, el sector ganadero es responsable del 9% del dióxido de carbono emitido, pero produce un porcentaje mucho más elevado de los gases de efecto invernadero más perjudiciales. Genera el 65% del óxido nitroso de origen humano, que tiene 296 veces el Potencial de Calentamiento Global (GWP, por sus siglas en inglés) del CO2 y el 64% del amoníaco, que contribuye de forma significativa a la lluvia ácida. La mayor parte de este gas procede del estiércol (Cantero y Fuentes 2007).

2.2.3 Influencia del cambio climático sobre la agricultura
La alteración de los patrones climáticos afecta indudablemente la productividad agrícola de diferentes maneras, dependiendo de los tipos de prácticas agrícolas, sistemas y periodo de producción, cultivos, variedades y zonas de impacto (IPCC , Climate Change 2007).

Se estima que los principales efectos directos derivados de las variaciones en la temperatura y precipitación principalmente, serian la duración de los ciclos de cultivo, alteraciones fisiológicas, exposición a temperaturas fuera del umbral permitido, deficiencias hídricas y respuesta a nuevas concentraciones de CO2 Algunos efectos indirectos de los cambios esperados se producirían en las poblaciones de parásitos, plagas y enfermedades (migración, Concentración, flujos poblacionales, incidencias, etc.) disponibilidad de nutrientes en el suelo y planificación agrícola (fechas de siembra, laboreo, mercadeo, etc.( Watson,et al; 1997 y Cesar et al;2008)

La agricultura es altamente sensible a los cambios del clima, pues sus acciones se desarrollan a cielo abierto, convirtiéndose en uno de los sectores más vulnerables a los riesgos provocados por el cambio climático (Reilly, 1995,) Smith y Skinner, 2002). Es indispensable la adaptación al cambio climático, pues de no lograrse esta adaptación el impacto sobre los rendimientos y la calidad de la cosecha será gravemente afectada (Tingem et al; 2008), lo que repercutirá en las economías de las comunidades, casi siempre más desfavorecidas.

La sequía, conjuntamente con la salinidad de los suelos constituye un grave problema que afecta el rendimiento de los cultivos y la sostenibilidad de la agricultura. Cerca del 10% de la superficie del planeta está afectada por estos tipos de estrés y debido a ello se abandonan unas 10 millones de hectáreas.

La humanidad probablemente nunca ha tenido que enfrentar tan enorme desafío. El futuro de nuestro bello planeta realmente está en nuestras manos. Todos podemos jugar un papel, analizando nuestro propio estilo de vida y haciendo todo lo posible para proteger nuestro medio ambiente. No podemos revertir el daño ya ocasionado, pero podemos tratar de atenuar el impacto. Este aspecto se enfoca en las experiencias de agricultores de todo el mundo y comparte información práctica sobre lo que ellos están haciendo para adaptar y proteger su medio ambiente. (,Adger et al; 2005, Challinor et al; 2007).

2.3 EL RECURSO SUELO
2.3.1 El suelo como recurso natural.

Se entiende como suelo la capa superficial alterada donde participan en proporciones determinadas la materia orgánica y mineral sirviendo de hábitad natural a los organismos vivos, donde crecen las plantas, y el subsuelo como la roca madre inalterada. De cara a una gestión medioambiental son dos las divisiones que se pueden hacer del suelo: como soporte físico y como sistema ecológico (Febles, 2006). También Hernández et al; (2006), plantea que el suelo se concibe como un cuerpo natural, que se forma en relación estrecha con el medio y adquiere propiedades y características debido a la interacción de los factores y procesos que inciden en su formación.

La vida en la tierra depende en gran medida del suelo este es considerado un recurso natural vital que no es renovable en la escala de tiempo humano y muy vulnerable al desequilibrio ecológico provocado por factores humanos y naturales, que son responsables de los bajos rendimientos en las cosechas (Tamariz et al; 2001; Ponce de León y Balmaseda, 2005).

Para tener un parámetro de referencia, según Peña et al; (2002), Torres y Llanes, 2006 para formar un centímetro de suelo, la naturaleza se demora alrededor de 100 a 500 años, y se requiere de 3000 a 12000 años para que este sea cultivable. El suelo se forma con la energía de la biomasa depositada sobre su superficie durante miles de años y la acción de los organismos detritívoros y descomponedores, en correspondencia con los elementos minerales y abióticos que aporta el medio. Sin embargo, el hombre introduce prácticas desde tiempos remotos, contrapuestas al ciclo normal de la naturaleza: deforestación, la quema, cualquier tipo de laboreo y con cualquier fuente energética afectando el potencial productivo del suelo, muchas veces, ocurre la pérdida de más de un centímetro por acción de una lluvia fuerte, un sobreriego o por una labor inapropiada.

Según Febles y Duran (2006) la degradación del suelo se provoca con mayor incidencia en los suelos cultivados y es un procesos complejo, en el cual varios factores naturales o inducidos por el hombre contribuyen a la pérdida de su capacidad productiva. Este proceso se extiende más allá del sitio original y representa un alto grado de degradación.

2.3.2 Calidad del suelo
La mayoría de los agricultores conocen la diferencia entre un suelo muy bueno y otro de propiedades más pobres. De tal manera que la salud, o calidad de un suelo, se refiere a las condiciones de una amplia gama de propiedades de éste (Altieri, 2005). Tradicionalmente el término “Calidad del Suelo” fue empleado por pedólogos que desarrollaron metodologías para la evaluación de la tierra, relacionándolos solo con la productividad agrícola por la poca diferenciación que se hacía entre tierra y suelo, mientras que otros lo asociaron a la fertilidad al relacionarlo con su habilidad para soportar el crecimiento del cultivo (Arias 2010).

El Comité de la Sociedad Americana de la Ciencia del Suelo define la calidad del suelo (CS) como “la capacidad funcional de un tipo específico de suelo, para sustentar la productividad animal o vegetal, mantener o mejorar la calidad del agua y el aire, y sostener el asentamiento y salud humana, como límites ecosistémicos naturales o determinados por el manejo” (Karlen et al; 1997). La calidad del suelo incluye los conceptos de capacidad productiva del suelo y la protección ambiental. La calidad del suelo y del agua de riego se puede ver afectada por el manejo del suelo como uso de maquinarias, utilización de fertilizantes, agroquímicos y enmiendas orgánicas, tipo de cultivo. Un problema que cada día adquiere mayor importancia, por las connotaciones que pueda tener tanto en la calidad del suelo, así como afectación de los cultivos y salud humana, lo constituyen los residuales provenientes de plantas de tratamiento y sus aspectos toxológicos peligroso para su uso en la agricultura.

2.3.3 Conservación de suelos.
La superficie de los suelos se encuentra sometida a constantes cambios, pero estos se producen con mayor rapidez, cuando el hombre con sus prácticas agrícolas, industriales y otras, no toman en cuenta las normas elementales relacionadas con el manejo de los suelos (Fuentes et al; 2003).

Cueva et al; (2006) definen al manejo y la conservación de los suelos, como el conjunto de acciones implementadas con el fin de recuperar o evitar la degradación de los mismos. Laboreo y siembra siguiendo las curvas de nivel o en sentido contrario a la pendiente, terrazas con arado y barreras vivas y muertas, aplicación del humus de lombriz, compost, productos órgano minerales y biológicos, abonos verdes, utilización de la tracción animal en la preparación de los suelos, sistema de labranza mínima o cero labranza. Siembra directa, evitar el uso de maquinarias pesadas, no a la quema como método de cosecha, forestación y reforestación, rotación de cultivos.

Ago y Kesller (1996), plantean que casi todas las prácticas instrumentadas por el hombre para la conservación de suelo, presupone de antemano que con la intervención de las tecnologías utilizadas el suelo se desliza desde su lugar original, por lo que el concepto moderno de combatir la degradación de la tierra no es la “Conservación del suelo”, sino el “manejo de la tierra”, a lo cual hay que agregar, como prácticas de apoyo, las obras convencionales de conservación de suelos.

2.3.4 El suelo y su manejo agroecológico.
La superficie de los suelos se encuentra sometida a constantes cambios, pero estos se producen con mayor rapidez, cuando el hombre con sus prácticas agrícolas, industriales y otras, no toma en cuenta las normas elementales relacionadas con el manejo de los suelos, (Fuentes et al; 2003).

El suelo como ente vivo y degradante necesita de un tratamiento técnico, cultural y ambiental para la conservación de sus características, físicas, químicas y biológicas, en otras palabras, el suelo necesita un mejor uso y manejo, lo que le proporcionará una mayor estabilidad estructural y capacidad productiva, revertiendo los procesos degradantes (MINAGRI, 2003).

Según Ponce de León y Balmaceda (2005) la degradación de los suelos se entiende a los procesos que rebajan la capacidad actual y potencial del suelo para producir (cuantitativamente y ⁄o cualitativamente) bienes o servicios.

El suelo suele ser considerado, excepto por los conocedores del tema, como un medio estático, soporte nuestro y de las plantas y solo susceptible de modificación a través de las manos del hombre o de sus maquinarias. Nada más lejos de la verdad, pues en realidad lo forman multitud de componentes en permanente dinámica y alberga una extraordinaria actividad física, química y biológica. Entre sus múltiples funciones cabe destacar los de servir de sustrato a las plantas y en definitiva contribuir al mantenimiento de la vida.(González et al; 2004).

Brunet, (2008) señala un nuevo e importante aspecto sobre el tratamiento del recurso suelo y su uso indiscriminado del cual, casi siempre suele verse como un recurso, objeto o instrumento, sobre el cual se autoriza moralmente todo tipo de introducción tecnológica con fines agroproductivos. En su lugar, se impone estimular un punto de vista ético distinto y que sea capaz a su vez de potenciar actos agropecuarios que contribuyan a la protección y la fertilidad de los suelos. Este principio ético resulta algo así como una especie de reinterpretación instrumental del valor de los suelos y sugiere pautas importantes para reconsiderar nuestros comportamientos particulares y colectivos respecto a su uso.

Para un buen manejo ecológico puede emplearse las lombrices porque ayudan a mejorar la estructura del suelo, lo vuelven menos pesado, mejoran el drenaje y permiten que en éste haya más aire, lo que favorece a los organismos que viven en él. Las lombrices se alimentan de materia orgánica y la transforman en humus, este último es una gran fuente de nutrientes para las plantas y un gran alimento para los animales visibles y no visibles que viven en el suelo. (Fred Magdoff, 2010).

González et al; (2004), sugiere que en el manejo agroecológico del suelo, para garantizar la vida de este recurso, es necesaria la presencia de materia orgánica en forma de rastrojos, abonos verdes, estiércol, compost, humus de lombriz y otras prácticas de rotación de cultivos. También indica que entre las técnicas prácticas para no perder el suelo están: surcos siguiendo curvas a nivel, labranza mínima, mulch, rotación de cultivos, policultivos, cultivos en contorno, cultivos de cobertura, terrazas, zanjas de infiltración y manejo del riego.

2.4 EL RECURSO AGUA.
Cuando el hombre fue pasando de la vida nómada a la sedentaria, fue fijando su vivienda en los lugares donde tenía la posibilidad de disponer de agua. Por eso las primeras poblaciones de que se tiene conocimiento se asentaron en las orillas de ríos, lagos, embalses, etc. (Febles, 1999).

El agua es un recurso finito, como señala Ruiz (2008) y su calidad tiene consecuencias importantes sobre la salud de los seres humanos, las plantas y los animales. Es elemento fundamental, prácticamente fuente de toda vida, constituyendo parte integrante de todos los tejidos animales y vegetales, siendo necesaria como vehículo fundamental para el proceso de las funciones orgánicas, pero, además, es indispensable para toda una serie de usos humanos que comportan un mayor bienestar, desde la salud y la alimentación, a la industria y al esparcimiento. El agua se encuentra en la naturaleza con diversas formas y características y cada una de ellas tiene su función dentro del gran ecosistema del planeta Tierra.

La UNESCO (2003) considera que cerca del 72% de la masa libre de grasa del cuerpo humano está hecha de agua. Para su adecuado funcionamiento nuestro cuerpo requiere entre uno y tres litros de agua diarios para evitar la deshidratación, la cantidad precisa depende del nivel de actividad, temperatura, humedad y otros factores. El cuerpo pierde agua por medio de la orina y las heces, la transpiración y la exhalación del vapor de agua en nuestro aliento.

El PNUMA (2005) señala que el agua es fundamental para la sobrevivencia de los ecosistemas, y a su vez los ecosistemas ayudan a regular la cantidad y la calidad del agua. La prevención de la contaminación y los sistemas de tratamiento de las aguas exitosos reducen los daños a los cursos de agua que fluyen hacia las costas.

La agricultura, fuente de nuestra alimentación, es el principal consumidor de agua dulce captada por el ser humano: mundialmente. Los agricultores no pueden existir y aun menos producir sino cuentan con una fuente segura de agua. Sin embargo, muchos de ellos tienen que compartir y competir por el escaso recurso hídrico, en un contexto cada vez de mayor crecimiento demográfico, urbanización industrialización. La pérdida de cubierta vegetal y materia orgánica del suelo está causando que la agricultura se vuelva más sensible a las altas temperaturas y a la sequía. La mayor escorrentía genera flujos extremos y, consecuentemente, mayor erosión del suelo, lo que puede ser causa de inundaciones. ( LEISA, 2010).

2.4.1 Problemas fundamentales con el agua en el mundo.
En la demanda de agua para el desarrollo humano compiten entre sí la producción agrícola, los procesos industriales y el agua para consumo de la población. Como resultado de la actividad humana, a diario se contaminan millones de litros de agua por arrojar a los ríos desechos orgánicos biodegradables o no, y por la infiltración en el suelo de fertilizantes químicos, plaguicidas o efluentes de la industria que no reciben tratamiento, con el grave inconveniente del daño ocasionado a los mantos freáticos (Ruiz 2008).

Debido al crecimiento de la población humana y otros factores, la disponibilidad del agua potable por persona está disminuyendo. Este problema podría resolverse obteniendo más agua, distribuyéndola mejor o desperdiciándola menos. El agua es un recurso estratégico para muchos países. Se prevé muchos conflictos en el futuro por la creciente población humana, contaminación y calentamiento global. El World Water Development Report (informe mundial del desarrollo del agua) de la UNESCO (2003) de su World Water Assessment Program (Programa mundial para la estimación del agua) indica que en los próximos 20 años, la cantidad de agua disponible para todos decrecerá en un 30%. El 40% de los habitantes del mundo actualmente no tiene la cantidad mínima necesaria para el mínimo aseo.

2.4.2 Problemas con el agua en Cuba y Angola.
Debido al mal estado de las redes de distribución en Cuba se pierde hasta la tercera parte del agua que se bombea para el consumo en las diferentes modalidades (Ruiz, 2008).
En muchos lugares del mundo la competencia por el agua se ha convertido en un problema eminente, ya sea entre usuarios, entre sectores de uso, entre territorios locales o entre países (FAO 2002b).
Según Castro y Castio (2007) cuando el sector privado toma el control de este servicio como sucede en Luanda, Angola, que desde hace 20 años, un empresario maneja el negocio del abastecimiento de un recurso esencial como el agua, el cual instaló las bombas y unas tuberías bastante grandes al terraplén que permiten cargar cerca de 450 camiones cisternas por día, que transportan alrededor de cinco millones de litros a distancias superior a 20 kilómetros, con un alto costo de combustible, complicando el problema por el aumento de los costos del agua. Hay familias que viven con 20 litros al día, casi siempre porque el costo del preciado líquido es más elevado que el poder adquisitivo de las familias. En el 2006, cuando Luanda pasaba con su peor epidemia de cólera, con un promedio de 500 casos nuevos por día, se encontró que muchos camiones que salían de la estación sin realizar el tratamiento del agua con cloro, para evitar hacer cola y no tener que hacer tantos gastos.

2 4.3 Sistemas para el empleo y manejo del agua en la agricultura.
En el futuro, la agricultura deberá responder a los modelos cambiantes de la demanda de alimentos y contribuir al alivio de la inseguridad alimentaria y la pobreza entre las comunidades marginalizadas. Para ello, la agricultura deberá competir con otros usuarios por la escasa agua disponible y al mismo tiempo reducir la presión en el ambiente (FAO 2002). El agua será el elemento clave en la tarea de elevar y sostener la producción agrícola de manera de satisfacer esas múltiples demandas. Por lo tanto, las políticas y las inversiones en la agricultura deberán ser más estratégicas. Deberán descubrir el potencial del manejo del agua para la agricultura a fin de mejorar la productividad, difundir el acceso equitativo al agua y conservar la productividad natural de la base de recursos hídricos.

La agricultura es el sector clave para el manejo del agua, tanto en la actualidad como en las futuras décadas. De cualquier manera FAO (2003) propone algunos elementos estratégicos como son:
(1) El uso productivo del agua para la producción agrícola y el desarrollo rural deberá mejorar continuamente para satisfacer los objetivos de la producción de alimentos, el crecimiento económico y el ambiente. Esto requiere la progresiva modernización del manejo del agua en la agricultura de tal forma que ofrezca una mejor respuesta a la demanda y también que se adapte mejor a las condiciones locales de clima, del ambiente y socioeconómicas.

(2) El manejo del agua en la agricultura será un elemento clave para mantener la Seguridad Alimentaria y la generación de ingresos entre los agricultores de menores recursos. Sin embargo, el manejo equitativo de los recursos locales de agua puede ser alcanzado solamente por medio de una mayor participación de las comunidades rurales y los agricultores.

(3) La sostenibilidad de esos objetivos de equidad y productividad puede ser obtenida solamente por medio de una inversión de mayor calidad en el sector agrícola. Por lo tanto, las inversiones en el manejo del agua en la agricultura deberán ser más estratégicas para mejorarla.

Según PNUMA (2000) el riego usa mucha agua porque además de las pérdidas que se producen en conducciones y en la aplicación del agua al terreno, todas las plantas terrestres están saturadas de agua en su interior y, al exponerse al aire, más seco, pierden grandes cantidades de ella por evaporación. Dichas pérdidas son inevitables, puesto que las puertas de salida de las hojas del vapor de agua son las mismas de entrada del dióxido de carbono, materia prima de la fotosíntesis. Así pues, es normal que por cada kg de producto cosechado se produzca una evaporación de 500 a 1000 kg de agua, en función del clima. En muchos lugares el agua limpia y fresca se da por hecho. Aproximadamente 1.100 millones de personas, es decir, el 18 por ciento de la población mundial, no tienen acceso a fuentes seguras de agua potable, y más de 2.400 millones de personas carecen de saneamiento adecuado.

2.5 RECURSO FORESTAL.
El único acto creador de la vida en la tierra es la fotosíntesis, según criterios de Maya, (1996), Serrano (2006), ésta es un proceso complejo que sólo lo pueden realizar las plantas que cubren las superficie terrestre. El hombre interrumpe este ciclo vital con la deforestación, la quema y las tecnologías de laboreo del suelo (Álvarez.et al; 2008).

Se llama Bosque a la formación vegetal donde crecen diversas especies de plantas, entre las que predominan fundamentalmente árboles de diferentes tamaños, alturas y diámetros, aunque también se presentan arbustos, hierbas, lianas, que brindan protección y alimento a toda la vida terrestre, protege a las agua, en la protección y alimentación del suelo, los restos de toda la biomasa que alimenta la vida del suelo y otros. En las regiones forestales, tanto los ríos como los reservorios de agua apenas se cubren de sedimentos. Los bosques, como filtros gigantes, purifican el aire del polvo y de microorganismos (MINAZ 2003).

2.5.1 Contribución de los árboles en la captura del carbono.
Las plantas capturan el carbono a través de la fotosíntesis utilizando la energía de la radiación solar, convierten dióxido de carbono atmosférico en compuestos orgánicos y liberan agua y oxígeno. García y Guineo (2002) y Álvarez (2004) plantean que un árbol elimina de la atmósfera 22 kg de dióxido de carbono por año y aporta 16 kg de oxígeno. Moreno (2008) tiene en cuenta que un árbol «modelo» puede absorber 0,67 t de CO2 anualmente El bosque favorece el aumento de la nubosidad por incremento de la evaporación, mejoran la calidad del aire, absorben gases tóxicos, reduce los niveles de dióxido de carbono a través de la fotosíntesis; al reducir el calor en las áreas urbanas, se utilizan menos combustibles fósiles. (Carpio, 1991).

2.5.2 Influencia de la acción del hombre en la deforestación
La deforestación es el proceso por el cual la tierra pierde sus bosques en manos de los hombres (Carpio et al; 2004). El hombre en su búsqueda por satisfacer sus necesidades personales o comunitarias utiliza la madera para fabricar muchos productos. Como aparece en la tabla 2.1 se puede verificar algunos de los impactos negativos en la desforestación.

Tabla 2.1: Impactos negativos en la deforestación. (Herrero, 2005),



La madera también es usada como combustible o leña para cocinar y calentar. Por otro lado, las actividades económicas en el campo requieres de áreas para el ganado o para cultivar diferentes productos. Esto ha generado una gran presión sobre los bosques. A nivel mundial la industria del papel, por ejemplo, consume alrededor de cuatro mil millones de árboles cada año. (ECOLOGIA COTIDIANA, 2007).

En Cuba se estima que se han talado, después de 1959, 100,00Mha de bosque por llegar a su turno (MINAGRI, 2006) y se han bulldoceado 12,6 Mha para dedicar esas tierras a otros cultivos. Por otra parte, según Herrero (2005), hasta el año 2005 se han plantado 1,5 MMha de árboles de diferentes especies por lo que ha ido aumentando la superficie boscosa desde un 14% en el año 1959 hasta más del 19% en el 2005.

2.5.3 Ley forestal de Cuba: su importancia y repercusión.
En 1998, un año después de haberse aprobado la Ley de Medio Ambiente, se promulga por la Asamblea Nacional del Poder Popular la Ley Nº 85, Ley Forestal, con su Reglamento y Contravenciones correspondientes. En la actualidad están vigentes un gran número de instrumentos legales, tales como: su Reglamento, el Decreto de Contravenciones, diversas resoluciones ministeriales, instructivos técnicos y cartas circulares, lo que permite aseverar que la legislación forestal está hoy más completa que nunca antes. (Garea 2000 y Álvarez, 2004).

2.5.4 Agroforestería y Manejo de Cuencas Hidrográficas.
De acuerdo con Álvarez (2004) la Agroforestería es frecuentemente señalada como una solución a los problemas de degradación de la tierra y del agua, y como una respuesta a la escasez de alimento, leña, ingreso, forraje animal y materiales de construcción. La amplitud y la variedad de sistemas y prácticas agroforestales implican que la Agroforestería puede ofrecer soluciones parciales para muchos problemas productivos y de uso de la tierra en las zonas rurales.

La FAO (2005) y Herrero(2005) plantean que la agroforestería contribuye en el manejo de cuencas en la captación, almacenamiento y regulación de las corrientes o flujos de agua, reduciendo la incidencia y la magnitud de las inundaciones y los estiajes En el efecto esponja de la vegetación (cultivos y leñosa), la regulación del flujo hídrico superficial, la recarga y mantenimiento del manto freático y las aguas subterráneas, el mejoramiento de la calidad de las aguas, la estabilización del flujo hídrico base y control de torrentes. También en la contribución a la estabilidad, formación y fertilidad de los suelos, el control de erosión, deslizamientos y arrastre en masas, la protección de infraestructuras civiles, el mejoramiento de la estabilidad de la cuenca y mantenimiento de su potencial productivo, la reducción de los factores de tensión o desestabilizadores asociados a la agricultura migratoria, ganadería intensiva, incendios forestales, deforestación y la cacería indebida. Mantenimiento de la calidad de la atmósfera, evitando la alteración en la composición proporción de sus gases (vertical y horizontalmente).La regulación de la temperatura ambiental, evitando los extremos de máximas y mínimas capaces de afectar el desarrollo normal de los organismos. Regulación de los vientos locales, lo que ayuda a mantener la estabilidad y la dinámica de los ecosistemas. El mantenimiento de la diversidad genética es esencial para el desarrollo de la agricultura, la industria y la medicina.

2.5.5 Los eucaliptos su papel en el desarrollo de las comunidades rurales y urbanas en Angola
Las tierras altas de Angola han tenido un complicado desarrollo histórico desde que fueron colonizadas a inicios del siglo XX. Este proceso histórico también ha afectado a los bosques naturales y las plantaciones de eucaliptos que se crearon durante los años 60 y 70. El uso de estas plantaciones, inicialmente planificadas como suministro de combustible y materias primas para la industria colonial, se vio truncado con la independencia y los posteriores avatares político-militares. En la nueva situación de inseguridad en el medio rural, se convirtieron en la principal fuente de combustible para la creciente población urbana que huía del campo. Actualmente, los polígonos forestales sobrevivientes pueden ser utilizados en la rehabilitación de esta zona del país. (Mata da Silva, 1971).

La mayoría de los trabajos realizados sobre los recursos naturales en Angola han estado dirigidos a conocer su potencial de aprovechamiento económico (FAO, 1996). Las plantaciones forestales instauradas en los años sesenta y setenta en Angola han sido valorados en este ámbito. Sin embargo ningún estudio se ha llevado a cabo para ver su papel durante el periodo de conflicto y emergencia humanitaria que sufrió el país durante 30 años. Los trabajos realizados en este aspecto han versado mas sobre el papel de la agricultura tradicional y las plantas utilizadas en la alimentación (Bossard, 1996; Pacheco, 2004).

Las plantaciones forestales de Eucaliptus .cumplieron un importante papel durante el periodo 1993 –2002 ya que fueron las únicas fuentes de combustible para las poblaciones desplazadas y refugiados internos.

Durante este periodo, la mayor cantidad de cortes ocurrió después de la toma de las ciudades por la guerrilla, desde 1993 hasta 1995, aunque cuando se perdió la capacidad de regeneración de estos polígonos forestales fue con su cambio de uso a agricultura tradicional ya que se impidió la reconstitución del bosque en sistema de monte bajo por ser necesarios aquellos suelos para producción de alimentos (Pacheco, 2004).
Brunet (2006) plantea que los sistemas energéticos que se basan en la madera son en muchas zonas la más accesible y con una ordenación adecuada no solo resultan versátiles y sostenibles sino también eficaces para generar ingresos y empleos, sin embargo la situación se torna alarmante para muchas naciones de África, como Etiopía donde la tala de los bosques de manera indiscriminada está conduciendo al país a una deforestación acelerada y ruinosa cuyo pronóstico vaticina que sus reservas no rebasará el presente siglo.

2.6. LOS RECURSOS ENERGÉTICOS
2.6.1 Las ofertas energéticas naturales

Para Arrastía, (2010), el origen de todos los cambios que ocurren a nuestro alrededor, ya sea por causas naturales o provocado por el hombre, está asociado al término energía. La energía se considera una medida cuantitativa del movimiento de la materia que caracteriza la capacidad de los sistemas para cambiar sus propiedades o las propiedades de otros sistemas, a fin de que produzcan los cambios mediante la realización del trabajo, el calentamiento o la radiación.

Por otra parte, Cruz et al; (2005) consideran que las plantas y organismos fotosintetizadores son los encargados de producir, en presencias de los factores abióticos, toda la energía de los demás seres vivos del planeta tierra y estos los ubica en el grupo de los productores: hojas, flores, frutos, tallos y raíces se convierten en combustibles del grupo de los consumidores y, para cerrar el ciclo, los organismos descomponedores y detritívoros del suelo, transforman todos los restos de plantas y animales, incorporándolos a este. Esta oferta energética de los ecosistemas consiste en la energía de los sistemas naturales de reciclajes (biomasa de los cultivos, explotaciones forestales y aprovechamiento de los residuos y las fuentes renovables o inagotables que ofrece el medio ambiente (energía eólica, solar, hidráulica, etc.), (Gligo 1984).

Masera y Astier (1996), plantean que con la artificialización del ecosistema para transformarlos en agrosistemas, tiende a desaprovecharse la oferta energética del medio ambiente como son los sistemas naturales de reciclaje de la energía acumulada, fundamentalmente de la biomasa, y otros. Cuando los sistemas se basan en tecnologías que los van deteriorando paulatinamente, de acuerdo a lo planteado por Álvarez et al; (2008), presentan una exigencia creciente de energía para mantener el ritmo de producción esperado. Los subsidios energéticos generalmente se realizan con el empleo de energía fósil directa (Diesel y todos los insumos empleados en la técnica para ejecutar las tecnologías de preparación del suelo, cultivo, riego, transporte e incluso el trabajo humano y animal e incluyendo la energía secuestrada para la fabricación de los fertilizantes y pesticidas y todos los insumos). Hay que agregar el impacto que ocasiona al medio ambiente la combustión y derrames de estos combustibles fósiles (Ayes, 2008) y, además, porque la reserva de los hidrocarburos son limitadas y su agotamiento definitivo está a la vista (Arrastra, 2006).

2.6.2 El uso de la energía fósil y su efecto medio ambiental
Lo más difícil de entender es de dónde proceden los combustibles fósiles y porqué son altos contaminantes del medio ambiental cuando se degradan de diferente forma a como lo hace la naturaleza en el reciclaje de la energías (Rojo, 1999 y Serrano, 2006). El hombre afecta al entorno desde la conquista del fuego, pero desde que en agosto de 1859 se hiciera el primer pozo de petróleo a escala industrial, se produjo un aceleramiento del desarrollo de la humanidad en base a combustibles fósil, sin tener en cuenta que este es un recurso finito y que en pocos siglos el fin de sus reservas están a la vista.

Según Pérez y González (2009), la situación de la escasez de los combustibles es delicada mundialmente y en especial para Cuba que actualmente importa un alto por ciento de estos para los vehículos que utiliza, incluyendo los empleados en las labores agrícolas; por lo que se hace necesario buscar tecnologías .con mayor eficiencia energética, como una de las vías para el ahorro de estos combustibles fósil.

A la crisis energética sobrevendrá la crisis alimentaria ya latente, según lo planteado por Vásquez y Montesinos, (2007), cuya solución depende directamente del acceso a la energía y de la sostenibilidad de nuestro proyecto común como especie. Actualmente, los acuciantes problemas provocados, por la explosión demográfica, y por el carácter no renovable de los combustibles fósiles, han creado un efecto ambiental negativo sobre el planeta, que compromete el futuro de la especie humana. (Valles et al; 2002).

Por otra parte, el uso de los combustibles fósil, como el petróleo y sus derivados, el carbón de piedra, el gas acompañante etc., emiten grandes cantidades de gases que contribuyen al calentamiento global. Vigil, (2006) demuestra que un litro de gasolina puede emitir a la atmósferas más de 100 litros de monóxido de carbono; también Chamorro (2008) indican que un kg Diesel cuando se combustiona emite 3.16 kg de dióxido de carbono (CO2), diferentes gasolina envía una media de 3,20 kg de CO2 por kilogramo de este combustible, o el gas licuado del petróleo (GLP), genera una emisión de 2,74 kg de dióxido de carbono(CO2) por cada kg. de gas, constituyendo un fuerte aporte a la atmósfera de sustancias de efecto invernadero, muy por encima de la capacidad que tiene la masa foliar del planeta de capturar y limpiar el exceso de estos gases, convertidos en dañinos por la acción irracional e indiscriminada del hombre al combinar el uso indiscriminado de combustibles fósiles y la tala indiscriminada de la floresta del planeta.

2.6.3 Uso de las fuentes renovables de energía en la actividad agropecuaria.
La energía renovable es la única vía de garantizar un futuro prometedor, debido a que permite la independencia de los combustibles fósiles al sustituir el petróleo y sus derivados no renovables por alternativas renovables y menos contaminantes del medio ambiental, según criterios de (Henríquez, 2002).

2.6.3.1 La energía eólica
La energía eólica es la energía que posee el viento y que puede ser aprovechada directamente o ser transformada a otros tipos de energía, como por ejemplo, la energía eléctrica. El primer uso que se conoce del aprovechamiento del viento data de año 3000 antes de Cristo, con los primeros barcos veleros egipcios (Moreno y Canosa, 2007).

Esta tecnología se desarrolla en Cuba desde los últimos cincuenta años del siglo XIX, según Soltura, Roque,(2007) y Montesino, (2008) comenzando principalmente por las zonas ganaderas, desde Camagüey hacia el oriente. Las llanuras camagüeyanas, con sus posibilidades de buena exposición al viento y su suave brisa hicieron que fuera un éxito en esta región. Sin embargo, en los primeros tiempos se limitaba a la utilización de aerobombas para el abastecimiento de agua a las personas y animales y otros propósitos muy puntuales (Novo, 2005). Hoy para impulsar el uso de la energía eólica, como parte de la Revolución Energética, resulta prioritaria la evaluación del recurso eólico en el país, (Fauchon, 2006). El tema es de suma importancia para la economía y el medio ambiente; para mejorar las condiciones de vida de las zonas periurbanas y rurales y apoyar planes de agricultura sostenible y desarrollo rural, para la preservación del medio ambiente y los recursos naturales (Sachs y Lenton 2005). También ONU (2005), indica que es importante que entre las metas del milenio para el 2015, incrementar en un 15% el uso de las fuentes renovables.

2.6.3.2 Fuente de energía renovable: el biogás.
Todos los residuales de la agricultura emiten a la atmósfera, metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2), que contribuyen con un 33 % al calentamiento global y al efecto invernadero (Graedel y Crutzen, 2003). La ganadería contribuye al suministro de alimentos en los países en desarrollo, pero causa deforestación , el pastoreo excesivo conduce a la desertificación, la sobrecarga provoca la erosión del suelo y las excretas da lugar a la producción de gas metano de efecto invernadero y no solo se contamina la atmósfera, si no también el suelo y el agua, muchas veces con bacterias y parásitos que van a parar al manto freático, o se trasladan en las excretas que son utilizadas en la fertilización orgánica y el agua de riego (Arribas, 2006 y Fonte 2006), La producción de excretas contribuye con el 7% del efecto invernadero, lo que se traducirá en una emisión de entre 20 y 30 millones de toneladas anuales de metano que se envía a la atmósfera (Káiser y Povez, 2007). Cada m3 de metano provoca un efecto invernadero equivalente al efecto invernadero que provoca 23 m3 de CO2 (Graedel y Crutzen, 2003; Káiser Povez, 2007).

Un m3 de biogás típico, con una concentración del 65% de metano, contiene aproximadamente el equivalente a 0,55 kg de diesel ligero (0,66 litro) por m3. Con un 60% de CH4, un m3 de biogás es suficiente para la generación de alrededor de 6,5 kWh de energía (Castelar y Hilbert, 2005). Normalmente, el biogás producido por un biodigestor puede utilizarse directamente como cualquier otro gas combustible. Según Lugones (2003).

Según Álvarez, Martínez (2005) y Martínez (2007) plantean que tres mil millones de personas emplea todavía la leña, y deforestan entre 16 y 20 millones de hectáreas de bosques tropicales cada año para cocinar y calentar agua; el biogás se utiliza en combustión directa en estufas simples, en la cocción de alimentos, atenuando de esta manera la presión sobre los bosques (leña, carbón, etc.). El biogás es una alternativa que también puede ser utilizado para iluminación, para calefacción y refrigeración, así como combustible para motores diesel y a gasolina, a partir de los cuales se puede producir energía eléctrica por medio de un generador de acuerdo a lo planteado por Carmona et al; (2007); aunque en el caso de los motores diesel, el biogás puede reemplazar hasta el 80% del combustible y, en motores de gasolina, el biogás pueden sustituirla completamente.

Díaz Piñón (2008) expresa que en China existen 6,7 millones de biodigestores que procesan los residuales orgánicos del país; en Cuba el potencial es de 78 millones de m3 de biogás que pueden sustituir a 152 mil toneladas de combustible convencional por año, aprovechándose solo pequeño porciento. Suárez Riva (2011), caracteriza el desaprovechamiento de los residuales de la ganadería estatal en Pinar del Río, ilustrando cómo solamente en la Empresa Porcina existen 43 biodigestores, cuando las condiciones permiten montar más de 800, es decir, sólo el 5% construidos y no más de la mitad funcionando. Aquí no se considera ni los productores privados ni el ganado bovino, ovino – caprino ni otras especies.

BIBLIOGRAFÍA
1. Adger WN, Arnell NW, Tompkins E. Successful adaptation to climate change across scales. Glob. Environ Change 15:77–86 (2005)
2. Ago, H .Y Kesller, A.El enfoque de planificación participativa para enfrentar la degradación de tierras en América Latina .seminario Nacional de conservación de suelos en la ladera .Santafé de Bogotá ,Colombiana pp145 y 147 1996
3. Álvarez, E. y Martínez, C. 2005. El biogás como fuente alternativa de energía. Cuba. P: 26-27.
4. Álvarez E.; Y. González; Ponce C. F. y J. I Hernández. Influencia de las tecnologías de labranza/siembra sobre los costos energéticos, de producción y contaminación del aire en el cultivo del fríjol. Revista Ciencias Técnicas Agropecuarias.(CU)12 (4). P: 13 – 18.,2008
5. Alvarez A: Conferencia sobre la implantación de MDL en la Actividad Forestal, .II F, La Habana.2004.
6. Altieri . una base agroecológica para el manejo de recursos naturales por agricultores pobres de terras frágiles (2007)
7. Ayes A. Revolución Energética: Un Desafío para el Desarrollo, 127pp. Editorial Científico Técnica, La Habana, (CU), ISBN: 978- 959 – 05-0518-8, 2008
8. Arrastía, Avila M.A. Curso de Energía y Cambio Climático. Universidad para todos parte1. Editorial Academia, 2010. ISBN: 978-959-270-177-9.
9. Arrastía Ávila M. A.:”Educación energética de respeto ambiental”. Revista Energía y Tú.(CU) n35: 8 – 13, 2006.
10. Arribas, M. El biogás (II-29), Energías alternativas de origen microbiano [En línea].Madrid, España. 2006. Disponible en: http://www.cbm.uam.es/jlsanz/Docencia/Resumenes%20G-II/II29%20Biogas.doc [Consulta: 13 de noviembre 2010.
11. Arias Marquez E.Curso de uso sostenimible de suelos en Cuba. Universidad para todos , parte 1.editorial academia ISBN:978-959-270-4 ,2010
12. Barcala J. Claudia Mongiardino . Adaptándose a los impactos del cambio climático.Secretaría sobre el Cambio Climático, .National Communications from Parties Includes in Annex I to the Convention: FCCC/SBI/2005.
13. Bossard, E. Quelques notes sur l´alimentation et les apports nutritionnels occultes en Angola. Garcia da Orta, serie botanica Vol 13, nº. 1. pp 7 – 41. Lisboa.1996.
14. Braun, R. Wellinger, A.. Potential of Co-digestion. IEA Bioenergy, 2003
15. Brunet, R.,Jader M., Mercedes Albelo-Modelo de programación lineal para optimizar alternativas agroprodutivas en fincas del piedemonte amazónico vol 3 numero 1 ISSN1692-5491 p23 ENERO DE 2006.
16. Brunet,R La Etica en el Manejo de los Suelos los principales geosistemas agrícolas de Cuba. 2008.
17. Brunet R., Martin N. Entrevista personal en departamento de Riego y drenaje Universidad Agraria de la Habana noviembre de 2010.
18. Castelar, A.; Hilbert, J. Manual para la producción de biogás [En línea]. Instituto de Ingeniería Rural I.N.T.A. Disponible en: http://www.ar.geocities.com/ingarielalejandrogomez / manual biogás .pdf. 2005.
19. Carmona, F.; Orozco, J.; Botero, R. y Hernández, D. utilización de biogas para operar motores a gasolina y diesel [En línea]. Universidad EARTH. Costa Rica. Agosto 01 2007. Disponible en: http://www.engormix.com/utilizacion_biogas_operar_motores_s_articulos_1212_POR.htm [Consulta: 25 de agosto 2007].
20. Carpio, C : Lineamientos de Política Forestal en Cuba y Estrategia para su ejecución, mecanografiado. La Habana, 1991.
21. Carpio, C.; J.M. García, ; y P. Henry,: Estado actual y perspectivo de la industria del aserrado en (Cu). Revista Forestal Baracoa. La Habana, Vol. 1, 2004.
22. Castro Castillo, M. Angola: El agua limpia es escasa mientras que abunda el petróleo. Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África. Integrated Regional Information Networks. Gloobalhoy nº9 ; IRINnews.org http://www.irinnews.org/Report.aspx?ReportId=73845. 2007.
23. Cantero M,Fuentes, A- 38.p Cambio Climático en la Agricultura. Emisiones de C02. Situación Actual. Dep. Producción Vegetal i Ciencia Forestal. Universitat de Lleida .España 2007.
24. Claverias, H.R. 2007. Extraído de: "Agroecología Evaluación de Impacto y Desarrollo Sostenible Disponible en: http://www.ciedperu.org/bae/bae67/b67a.htm. (Consultado el 16 de julio del 2007).

25. Cesar Enrique Murgueitio R A. Cuartas ,C Juan F. Ganaderia del futuro:investigación para el desarrollo IBN 9789589386-55-2 fundación CIPAV.Cali,Colombia www.cipav.org.co. 2008.
26. Conde Álvarez, C., B. Palma G., “Escenarios de riesgo para el territorio veracruzano ante un posible cambio climático”, veracruzana, Xalapa, documento disponible en línea: http://www.ine.gob.mx/cclimatico/dif_veracruz.html. 2007.
27. Cuevas, L; Jacinto, S; García, C; Alejandro, J, pp80 Restauración y conservación de los suelos. Manual de obras y prácticas. 2006.
28. Chamorro Maldonado, Manuel. “Tratamiento anaerobio de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos”. pg 21. Trabajo de diploma. Facultad de Ingeniería Química. ISPJAE 2008.
29. Challinor AJ, Wheeler TR, Craufurd PQ, Ferro CAT, Stephenson DB (2007a)
30. Claverias, H.R. Extraído de: "Agroecología Evaluación de Impacto y Desarrollo Sostenible Disponible en: http://www.ciedperu.org/bae/bae67/b67a.htm. (Consultado el 16 de julio del 2010). 2007.
31. Cruz La Paz; P. Marrero L.; M. Herrera S.; L. García P. Selección de extos sobre Ecología. Editorial Félix Varela, La Habana, Cuba, 189 p. 2005.
32. Diaz PiÑon ,M. Eliminación del sulfuro de hidrogeno en el biogás .Revista Energía y Tu(CU). No 41, enero –marzo, 2008.
33. Diaz ,A Florindez.Sistema de riego predial regulados por microreservorios.Cosecha de agua y producción segura .folleto informativo. Lima Peru.2010.
34. Domingo F., Vilagarcia L.Como se puede medir y estimar la evapotraspiracion?estado atual de ecosistema:URL:http/www.aeet.org/03/informe 1htm pp 15 2003
35. ECOLOGIA COTIDIANA: EL PAPEL http://www.ferrol.to/ecologia_diaria/ECOLOGIA_DIARIAPAPEL.htm (2007).http://cruzadabosquesagua.semarnat.gob.mx/ii.html 2007.
36. Fauchon L, The voice of water and why it must be heard. UNWWDP(ed). 2-6 2006.
37. FAO, Agricultura mundial hacia los años 2015/2020.Informe Resumen. ISBN 92 – 5 – 304761-5 2002a
38. FAO. Water source of food security. E-mai conference organized by Land and Water Development Division, Rome 13 September – 1 November 2002b.
39. FAO. Rethinking the approach to groundwater and food security. AGL Water Publication No.24. Rome.2003.
40. FAO,LA GANADERIA AMENAZA EL MEDIO AMBIENTE .En http/www.rlc.org/es/ganadería/medio ambiente.htm.(consultado 25 de agosto) 2007.
41. FAO. 2003. Rethinking the approach to groundwater and food security. AGL Water Publication No.24. Rome. 2003
42. Febles, J. Estrategia agroecológica para la conservación de los suelos- Programa de curso de maestría. Estrategias agroecológicas para la conservación de suelos. Pp 47 2005.
43. Febles, J.M. Y JL. Durán 220 pp Manual de Erosión conservación de suelos. Editorial Felix Varela, 3ª Edición . 2006.
44. Fuentes A, N. Castellano; P. Couso; A. Cárdenas y J. M. Pérez Indicaciones Prácticas de Conservación de suelos para los agricultores. 2003.
45. Fonte, A. Biogás: energía, medio ambiente y clima [En línea]. Revista Cuba Solar..Disponible en: http://www.eyt.cubasolar.cu/energía/Energia20/HTML/articulo03.htm [Consulta: 15 de octubre 2010] LaHabanaCuba.2006.
46. Fred Magdoff .Calidad y manejo del suelo from military peace to social justice? The Angolan peace process, accord. www.cr.2010.
47. Fuller, R.A., K.N. Irvine, P. Devine-Wright, P. Warren & K.J. Gaston. 2007. Psychological benefits ofgreen space increase with biodiversity. Biology letters 3 (4): 390-394.
48. Funes. Agricultura con un futuro alternativo agroecológico para Cuba 2009
49. García, L.; A. Guineo; y otros: La madera y su tecnología, Ediciones Mundi-Prensa, Madrid. 2002.
50. Garea Alonso, J. M. pp12"Regulaciones complementarias de la Ley Forestal", Cuba Forestal,Vol. 1, Año 1, 2000.
51. Gay, C., F. Estrada, C. Conde “Potential impacts of climate change on agriculture: A genérica da região, Nova Lisboa, Serviços de Planejamento e Integração Econômica vol 1 2006.
52. Google, (2003). Asociación danesa de la industria eólica. Manual de referencia sobre la energía eólica [en línea]. Disponible en: http://www.windpower.org/es/tour/wres/betz.htm. Consulta: el 12 de mayo 2010.
53. Gonzales F. J. et.(Enciclopedia de la Ganaderia y la Agricultura. Editorial Pp 70 2004.
54. González G.J.M; de Lázaro T.M.L. 2005. Indicadores básicos para la planificación de la sostenibilidad urbana local. Revista bibliográfica de geografía y ciencias sociales Vol. X, nº 586, 30 de mayo de 2005. Universidad de Barcelona ISSN: 1138-9796.
55. Gómez Dennis. Aporte de un biodigestor a la sostenibilidad en el procesamiento de excretas porcinas.Trabajo de diploma ,Universidad Agraria de la Habana,2009
56. González G.J.M; de Lázaro T.M.L. 2005. Indicadores básicos para la planificación de la sostenibilidad urbana local. Revista bibliográfica de geografía y ciencias sociales Vol. X, nº 586, 30 de mayo de 2005. Universidad de Barcelona ISSN: 1138-9796.
57. Guardado,J.2007.Tecnologia del biogás,manual del usuario.Cubasolar.
58. Gligo, N. 1984. La energía en el modelo tecnológico predominante en América Latina. CEPAL, (22):123-132. 1984.
59. Graedel, T.E. & Crutzen, P.J. Atmospheric change. An Earth System perspective. Freeman, N. York. Esta página fue modificada por última vez el 22 ene 2011, a las 21:11.2003
60. Grayeb, B. E., 2005. Generación de escenarios de cambio climático para la zona centro del estado de Veracruz, México, tesis de Maestría en Geografía, UNAM, 134pp.
61. Groom, M.J., Meffe, G.K. and Carroll, C.R. Principles of Conservation Biology (3rd ed.). Sinauer Associates, Sunderland, MA. ISBN 0-87893-518-2006.
62. Henríquez, V. “Energía y ética”, bioética para la sustentabilidad, 2002.
63. Herrero, J. A.: Criterios e indicadores de Manejo Forestales Sostenible. Una Visión de futuro, 55 p. Agrinfor, La Habana, 2005.
64. Hernández A., Ascanio O., Morales M., León A., La Historia ia de la clasificación de los suelos en Cuba. Ed. Felix Varela. La Habana p98 . 2006.
65. Hoffmeister - p: 3-9 Posibilidad de la disminución de la contaminación ocasionada por las actividades de la agricultura (revista ciencia técnica agropecuaria vol.5(2) p: 3-9 1995.
66. Instituto nacional de Meteorología de Casa Blanca, noviembre 2010.
67. IPCC, Climate Change : the physical science basis. Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate,2007
68. Januario 2007 Low and deficient niacin status and pellagra are endemic in postrar Angola pp 218
69. Kaiser F. y A. Povez, Las virtudes del biogás. P. 19 –31Tendencia Agronomía y Forestal (2007).
70. Karlen, DL., MJ. Mausbach, JW Doran, RG Cline RF. Harris y GE. Schuman (1997): Soil quality: a concept, definitión and framework for evaluatión. Soil Science Society of America J. 61: 4-6 1997
71. LEISA,Revista de agroecológica: Agua ecosistema y agricultura (Br),pp24 y 28 vol 26 numero 1 ISSN:1729-7419 marzo de 2010
72. Leyva, A.G. 2007. Análisis de la Biodiversidad. Reflexiones sobre la agroecología en Cuba. Formato Electrónico. San José de Las Lajas, La Habana, Cuba ISBN 978 – 959 7023 – 8. INCA, MES.
73. López, D.Confecion de un sector de referencia en la finca la Rosita UJC nacional como fundamento para manejo de los suelos en la producción agropecuaria tesis maestría 2006.
74. Lopresti, R. Recursos naturales, régimen argentino y comparado. Ediciones Unilat Buenos Aires 978-987-96049-7-7 2007
75. Lugones López B, Revista energía y tú. Biodigestore abril- junio 2003
76. Martínez, C. Volumen de biodigestores, Revista Energía y tú,n(39) pp17-19 (Cu) 2007
77. Masera, O y Astier, M. Energía y sistema alimentario en México .Aportes de la agricultura alternativa. Curso para diplomado de postergado agroecológica y agricultura sostenible. Modulo 1 CLADES. CEAS, ISCAH Cuba 1996.
78. Maya, A., A. La vida en deuda con el sol: Los flujos energéticos. Cuaderno Ambiental. Pp:15 – 19 Serie Ecosistema y Cultura. Colombia. 1996
79. Mata da Silva, M.R. Espécies lenhosas da floresta aberta de Angola. I.I.A.A. Serie cientifica nº. 18. P 21. Nova Lisboa. 1971
80. MINAZ, Cuba: Proyección de la industria de tableros aglomerados de bagazo y análisis de su contribución a la diversificación del sector azucarero y la creación de fondos exportables, Agrinfor, La Habana 2003
81. Ministerio de la Agricultura (MINAGRI). Dirección Nacional de Recursos Forestales. 56p Tabla de rendimiento de los cultivos. Informe 2006
82. MINAGRI Informe anual del ministerio de la agricultura. Avances y pérdidas. P.P3.Granma, jueves 25, diciembre(2003)
83. Montesinos Larrosa Alejandro. Crisis y sinergia. Revista energía y tú. (Cu)No. 43. ISSN: 1028-9925. 2008
84. Moreno F C. y Canosa Díaz T. Fundamentos para el diseño y selección de aerobombas. (Monografía). 2007
85. Moreno F.El concepto danés. Revista energía y Tu.(Cu)no44.ISSN:1028-9925.2008.
86. Novo Mesegué Raúl. . el viento en cuba. Revista energía y tú.(Cu) No. 32 ISSN: 1028-9925. 2005
87. ONU, A. Joint report by the twenty three UN agencies concerned with freshwater. www.unesco.org/water/wwap. 2005.
88. Osmar Lahoud 2004-La importancia de los recursos naturales renovables y no renovables pp35-. Ovalles,F.,A. Manejo Sustentable de los Recursos Naturales en América Latina y el Caribe: (Oportunidades y Desafíos de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Cooperación. de INIA-CENIAP, Venezuela 2006) 2004
89. Pacheco, F. The land issue in the context of peacebuilding: pp 57-102, development or conflict? In Rural communities in Huambo, In Communities and econstruction. 2004
90. Peña, M.; C. Rivero; C. Hernández; E. Cabrera; C. A. Alfonso; J. M. Llanes; G. León; N. Castro y Y. Aguilar. Lucha contra la erosión del suelo. Manejo de las coberturas como parte de un sistema integrado de lucha contra la erosión de los suelos en Cuba. Revista Ecosolar julio septiembre. ISBN 1828 5084 AÑO 2002.
91. Pérez Sendín. Y. González S. Fundamento del efecto medioambiental causadas por la aradura del suelo. 27P. MONOGRAFÍA DIGITAL, UNAH, 2009.
92. PNUMA. En Perspectivas del Medio Ambiente Mundial 2000.
93. PNUMA. Red Mundial del Programa GEMS/Agua del PNUMA. Informe. ISBN 92-95039-06-8 2005.
94. Ponce de León y Balmaceda, evaluación de sostenibilidad de uso agrícola de las tierras, mediante indicadores revista centro agrícola pp. 59 -64 2005
95. Proyecto de Lineamiento de la política económica social VI congreso de partido comunista de Cuba p32
96. RABINOVICH, Jorge y otros: El dominio sobre los recursos naturales renovables y su uso sustentable. Buenos Aires: Universidad de Belgrano, Documentos de Trabajo, 2001.
97. Reilly J Climate change and global agriculture: recent findings and issues. Am J Agric Econ 77:727–733 (1995)
98. Rojo C. ¿Qué es el laboreo de conservación?. Agrotecnia de Cuba vol 9 (2):10 11 1999
99. Ruiz, R. Agua: recurso vital y finito. Energía y Tu,(Cu) no 41, 2008
100. Sanchez J., and Lenton R., Water and the millennium goals: making poverty history. UNWWDP (ed). 60-70, 2007.
101. Salomon, S., D. Qin, M. Manning, Z. Chen, M. Marquis, K. B. Averyt, M. Tignor y H. L. sustentable. Agricultura técnica 54, núm. 4: 371-86Smith B, 2007
102. Sosa,R.tratamiento y uso de recursos producidos con excretas porcinas, Instituto de Investigaciones Porcinas AP1, Punta Brava,La Habana
103. Serrano Méndez, J. H. Protección Ambiental y Producción + Limpia. Tabloide Universidad para todos. Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). ISBN: 978- 959 – 270- 097,2006
104. Skinner M Adaptation options in agriculture to climate change: a topology. Mitig Adapt Strateg Glob Change 7:85–114 ,2002
105. Soltura Morales Rolando y Roque Rodríguez Alfredo. Mapa del potencial eólico de Cuba. Revista energía y tú. No37. ISSN: 1028-9925. 2007
106. Suarez Rivas, R.Biogas: energía por consumir. Granma (CU).Enero p8, 2011
107. Tingem M, Rivington M, Azam Ali SN, Colls JJ Climate variability and maize production in Cameroon: simulating the effects of extreme dry and wet years. Singapore J Trop Geog (in press) ,2008
108. Tompkins EL 2007, Challinor AJ, Wheeler TR, Craufurd PQ, Ferro CAT, Stephenson DB ( Adaptation of crops to climate change through genotypic responses to mean and extreme temperatures. Agric Ecosyst Environ. 119:190–204 ,2007.
109. Torres M. y Llanes R. Biomasa cañera, energía y medio ambienten energía y Tu. (29): 31 – 33 Tu. (33):12-15 Tú. (35): 8 – 13, 2006.
110. UNESCO El World Water Development Report (informe mundial del desarrollo del agua) World Water Assessment Program (Programa mundial para la estimación del agua 2003
111. Universidad Agraria-PROMSA MAG.Estudio de metodologia (H.Greene)para la validación de modelo predictivo para manejo y control de la salinidad de suelos y del agua en la península de Santa Elena Provincia de Guayas,Ecuador 2004
112. Valles, S.; Flores, L.; Lequerica, J. y Madarro A. 2002. Producción de Metano por fermentación anaeróbica I. Descripción del proceso. Rev. Agroquim. Tecnol. Aliment. 20(2). 189-208. 4 2002.
113. Van Dyke, Fred. Conservation Biology: Foundations, Concepts, Applications, 2nd ed.. Springer Verlag. pp. 478. ISBN 978-1-4020-6890-4 (hc) 2008.
114. Vásquez Gálvez M. y Montesinos Larrosa A. Alimentación, Energía y sostenibilidad. Revista Energía y Tú. No 39. ISSN: 1028-9925. 2007.
115. Vigil Santos E. Los hidrocarburos y la atmósfera. Revista Energía y Tu.(Cu) (33):12-15 2006
Watson, R.; Zinyowera, M.; Moss, R.; Dokken, D. The regional impacts of climate change: an assessment of vulnerability. 16pp Summaryf or policymakers.R eport of IPCC Working group II. 2008
Articulos relacionados:
Plan de manejo del Parque Nacional "Armando Bermúdez" (versión corta)
Resumen:
El presente documento resume la materialización tras un arduo proceso de concertación de esfuerzos de un grupo interdisciplinario de personas e instituciones avocadas a ...
Los problemas de las aguas contaminadas
Resumen:
El agua, origen y base de la vida, se ha consolidado como medio indispensable para cualquier alternativa de futuro. No existe actividad humana: económica, industrial, soc...
Apuntes sobre el desarrollo tecnológico y su impacto negativo en el medio ambiente.
Resumen:
En el presente trabajo se recogen algunos eventos medioambientales asociados a los cambios tecnológicos en diferentes etapas del desarrollo socio-económico de la humanida...
El estudio de la gestión ambiental para el desarrollo sostenible una necesidad en las carreras agropecuarias
Resumen:
El presente trabajo sobre “El estudio de la gestión ambiental para el desarrollo sostenible una necesidad en las carreras agropecuarias” aborda la urgente necesidad en el...
Proyecto de la Isla del Colegio
Resumen:
El objetivo de este artículo es alertar sobre ciertas amenazas que penden sobre la Isla (Alcalá de Henares) y hacer una reflexión sobre las causas que han llevado a vario...
Copyright © 2011 ilustrados.com, Monografias, tesis, bibliografias, educacion. Tofos los temas y publicaciones son propiedad de sus respectivos autores ©