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Autoestima
DEFINICION La autoestima es el valor que nos asignamos a nosotros mismos y tiene que ver con qué tanto nos aceptamos, cómo somos y qué tan satisfechos estamos con lo que hacemos, pensamos o sentimos. Esto a su vez está relacionado con el grado en que creemos que tenemos derecho a ser felices y cuanto respetamos y defendemos nuestros intereses. Proviene de saberse querido y respetado por los demás, así como de sentirse competente, es decir, tener confianza y seguridad, lo cual ayuda a hacer la vida más agradable y facilita la consecución de las metas propuestas. UNA AUTOESTIMA POSITIVA O NEGATIVA De la misma manera que lo hacemos con los demás, podemos valorarnos mucho o poco y de acuerdo con esta apreciación, tratarnos con amabilidad y respeto y tenernos consideración; en caso contrario, exigirnos más de lo que podemos, no gustar de lo que somos y hacemos o criticar inclementemente nuestros actos. Un nivel alto en la autoestima implica quererse, admirarse y respetarse, es la clave par lograr relaciones gratificantes y positivas con los demás, enfrentar con éxito las adversidades, arriesgarse a luchar por lo que queremos y desarrollar nuestras propias capacidades. Un niño con autoestima positiva es capaz de valorar sus logros y los de los demás, expresar adecuadamente sus emociones, estar abierto a recibir el afecto de quienes le rodean y confiar en sus capacidades. Una autoestima negativa nos hace sentir incapaces e inadecuados, actuar de manera insegura y dependiente de la opinión y aprobación de los demás. Nos lleva a percibirnos como personas desagradables y a quien nada le resulta bien. Un autoconcepto bajo obliga a postergar deseos y necesidades pues se tiene la convicción de no merecer que sean satisfechas, lo cual favorece la aparición de actitudes pesimistas, ansiosas o depresivas. IMPORTANCIA EN EL DESARROLLO DE LOS NIÑOS La forma en que los niños se sienten con respecto a ellos mismos afecta todos los aspectos de su vida; desde la manera como se desempeñan en el ámbito escolar y familiar, tanto a nivel del aprendizaje como tal, como en la relación con compañeros y adultos que ejercen la autoridad, hasta la manera como enfrentan los pequeños problemas que se les presenta, toman decisiones y se plantean metas al futuro. COMO SE CONSTRUYE LA AUTOESTIMA El amor por sí mismo comienza a formarse en los primeros años a través de las relaciones con la familia, amigos o en el colegio; en la adolescencia se reafirma o se revalora y en la edad adulta los éxitos y fracasos continúan repercutiendo en la manera de evaluarnos a nosotros mismos. El niño se ve a sí mismo como los mayores le dicen que es, por esto los comentarios de los padres le afectan tanto. La actitud que éstos adopten frente a sus hijos es primordial, ya que determina en gran parte el grado de autoestima que tendrá el niño. Cuando se tiene un concepto bueno del niño, se acepta como es, se le ayuda a mejorar sus debilidades y se resaltan sus cualidades su autoestima se ve fortalecida. Todo lo que los padres dice o hacen influye en el concepto que los niños se forman de ellos mismos. Si durante mucho tiempo se califica al niño como torpe e incapaz, o por el contrario, audaz e inteligente muy probablemente crecerá asumiendo esto como cierto y generando actitudes según estos conceptos. Para estimular la autoestima fortalezca tres áreas básicas: 1. La formación
de la identidad -¿Quién soy?
2. El sentido de
pertenencia
3. La capacidad para influir sobre las situaciones:
LO QUE LOS PADRES DEBEN HACER PARA QUE LOS NIÑOS APRENDAN A QUERERSE A SÍ MISMOS Demuestre interés por el desarrollo del niño Siga el desarrollo de su hijo con interés y curiosidad, para que se dé cuenta que es una persona muy importante para usted. Esto lo hará sentirse querido y valorado. En caso de que por sus obligaciones tenga que dejarlo al cuidado de otra persona, asegúrese de que sea alguien que lo quiere casi tanto como usted y compruebe que el pequeño siente el mismo cariño hacia ella. Estimule al niño a enfocarlo en sus logros Los niños necesitan saber que ellos están en capacidad de hacer muchas cosas bien. Ayudarle a los niños disfrutar de sus propias habilidades ayuda a que su buen sentido de bienestar. Pídale al niño que comparta las cosas que él hace bien, como montar en bicicleta, patines, cantar canciones, tocar un instrumento, o la que más le entusiasme a el. En algún momento en que lo vea tranquilo dígale que a usted le gustaría que él le hiciera un dibujo con lo que más le gusta hacer y lo que él considera que mejor hace. Luego le pregunta: ¿"Cómo te sientes cuando haces algo bien?" "Pueden los demás también hacerlo? Por que si, por que no?" Póngalo en un lugar importante por un buen tiempo, no lo bote, guárdelo, cuando ya no lo quiera tener expuesto. Muéstreselo especialmente a aquellas personas que son importantes para él, papa, abuelos, primos, etc. Hágalo sentirse Capaz Cuando al niño se le esta dando
responsabilidades y se le esta haciendo sentir importante para la estructura de
una familia o de la sociedad misma, ellos están en capacidad de usar sus
habilidades para contribuir con un grupo y cooperar con otros. Para esto pídale primero al niño que
se involucre por ejemplo en las tareas de la casa o en las actividades de su
grupo de amigos haciendo parte activa de ellas. Pídale que haga una lista de sus
fortalezas y que escoja una de ellas que será la que va a utilizar para
compartir con los demás. "Tu puedes ser un buen miembro de equipo". Colabore con
su idea, estimúlelo a llegar a la meta. Ayúdelo con ideas positivas, sin
criticas y sin exigencias demasiado altas. Dele crédito a experiencias pasadas.
Póngase de acuerdo en otras posibilidades como podría involucrarse. Respete su ritmo de crecimiento El desarrollo infantil transcurre
según un esquema en el que se dan grandes fluctuaciones entre los niños en cada
una de las habilidades. Por esto no se debe forzar al niño a usar el baño,
dibujar, o montar en bicicleta antes de lo debido, ya que en estas adquisiciones
influye la madurez física, psíquica y emocional, que llegará a su debido tiempo.
Cada niño tiene su tiempo y su momento, que ayudado con una estimulación que
vaya de acuerdo a su edad, el ira desarrollando sus habilidades. Evite los siguientes comentarios: por ejemplo si es bajito, no le este diciendo a todo el mundo "ay! Es que es tan bajito!", O, "lastima que no haya sacado el pelo del hermano", o también, "este si es un gran deportista, en cambio el hermano el pobre es un perezoso que no hace mas que ver televisión". Esfuércese por comprender sus sentimientos Muéstrese comprensivo y en sintonía con él. Así le demuestra que sus sentimientos son reales y merecen la dedicación suya. Por ejemplo, cuando le muestre un dibujo, comparta con él su alegría, felicítelo y exponga su "obra maestra" en un lugar visible. Si vive experiencias tristes, compártalas también. Si toma en serio sus sentimientos, se sentirá comprendido y será comprensivo con los demás. También conviene que le dé cierto tiempo para superar los momentos difíciles. No lo regañe constantemente Hágase a la idea de que tener un niño pequeño en casa, puede ser sinónimo de desorden, suciedad, trabajo; a su hijo le cuesta trabajo asimilar todas las reglas de los adultos, porque para poder desarrollarse necesita tocar, investigar y jugar con todo lo que encuentra. Si lo regaña por ello, no la comprenderá, porque él tiene una perspectiva del entorno diferente a la suya y con su actitud sólo logrará que se sienta cohibido. En lugar de reprenderlo, adapte la casa a sus necesidades. Con los niños pequeños es importante ser indulgente y comprensivo cuando fallen o cometan errores. La mayoría de las veces éstos obedecen a otros factores diferentes del deseo o la voluntad para actuar de esa manera. Evite chantajes y amenazas Evite recurrir a las amenazas (si no te tomas la leche te quedas sin postre) o a los chantajes (si dejas de portarte mal te llevo al cine), para conseguir que le haga caso, no es necesario hacer uso de ellos. Hay una manera mucho más sencilla y respetuosa de hacer que su hijo le obedezca; consiste simplemente en decirle lo que usted quiere, por qué lo quiere y las ventajas de hacerlo. Por ejemplo: tienes que tomarte la leche porque alimenta y te ayuda a ponerte tan fuerte como papá. Ofrézcale alternativas para que sea más fácil obedecer: " No quiero que rayes la mesa, pero puedes pintar en este cuaderno y hacer un bonito dibujo". Alábelo
pero no por todo No lo critique por su forma de ser Cada niño tiene su propio carácter. Un niño intranquilo nunca será sosegado y uno tranquilo nunca será un terremoto. A veces le costará aceptar la forma de ser de su hijo, sobre todo cuando difiere mucho de la suya. Acepte la forma de ser de su hijo y dele una mano para que desarrolle esa parte de su personalidad que tiene más dormida y oriéntelo para que modifique algunas actitudes que puedan ser inadecuadas, como la pereza, la rebeldía, pero es importante reconocer que cada niño tiene su propio ritmo; no le dé consejos que vayan en contra de su forma de ser, puede influir negativamente en su autoestima. La crítica constante, la desvalorización, el ridículo, la burla y las comparaciones con otros, son los peores enemigos de un auto concepto positivo. No valore sólo los resultados. Si el niño está aprendiendo a dibujar, destaque el esfuerzo, las sensaciones que le produce esta actividad y no sólo el dibujo final. Enseñarle a confiar en sí mismo La confianza en sí mismos es definitiva para el buen desempeño en la vida. La mejor manera de contribuir al desarrollo de esta capacidad es darle al niño la oportunidad para decidir y respetar su escogencia aunque no se ajuste a lo que los adultos creen que debería ser. Esta actitud fortalece su sentido de la responsabilidad. Ofrézcale varias alternativas para que elija; pregúntele por el color que más le gusta, qué prefiere entre un helado de fresa y uno de chocolate. Si después de regresar del colegio le dice que dejó olvidado su saco, no lo regañe. Ayúdele a buscar alternativas. Dígale algo cómo: "podrías haberlo dejado en el bus escolar o tal vez en el colegio; trata de recordar con calma" Estimule la independencia de sus hijos NO HAGA POR EL NIÑO LO QUE ÉL PUEDE HACER POR SÍ MISMO. Facilite el desarrollo de sus habilidades para satisfacer sus propias necesidades y aprenda a tomar decisiones y resolver problemas dentro de los límites de su propia seguridad, más tarde lo necesitará para enfrentarse a diversas situaciones, como responder mejor a la presión de grupo. Una forma de ayudarlos a reforzar su confianza, es ayudándolos a que trabajen con metas. Espere el momento en que el este en disposición de hablar de si mismo y de tareas. Luego vean en que viene fallando y que el mismo se ponga su meta. Haga un papel en que diga: Esta es mi meta de la semana, y abajo, Así es como voy a alcanzar mi meta. Si la alcanza, no recomendamos que le dé regalos físicos, solo expresiones afectivas y reconocimiento social. Recuerde que si él hace eso, no es para darle gusto a usted, es él quien se esta dando gusto a sí mismo. Por lo tanto si usted le sale y le compra un juguete por haber hecho mas amigos por ejemplo, no lo interiorizara y simplemente pensara que para que usted lo acepte, y para darle gusto a usted, tiene que hacer eso. Cuide de él pero sin sobreprotegerlo El niño necesita hacer actividades solo, aunque le resulten difíciles, porque así aumenta la confianza que tiene en sí mismo. Por eso por un lado tiene que vigilar para que esté seguro, pero también debe permitir que afronte ciertos riesgos propios de su edad. No es fácil y a veces cuesta encontrar el punto medio entre cuidar de él y sobreprotegerlo. Durante sus primeros años, el niño necesita correr, subir, bajar, trepar, saltar... estas actividades lo ayudan a madurar: andando por el borde de un andén adquiere más estabilidad y adquiere conceptos como arriba/abajo, cerca/lejos. Además experimenta la sensación de sentirse mayor, que tan feliz lo hace. Cuando su hijo se empeñe en subir a un tobogán, en vez de prohibírselo o asegurarle que se va a caer, tome las precauciones debidas y dele la mano y ayúdele a lograr su meta. CONSTRUYENDO LA CONFIANZA La confianza es un tema delicado. Los niños están en capacidad de confiar en otros cuando se sienten seguros de su propio ambiente. Una de las claves para ofrecer como adulto sentido de seguridad y confianza es la disciplina, dirección y promesas. Los niños cogen rápidamente todas aquellas inconsistencias que lleven a una falta de seguridad. Hable abiertamente sobre la
confianza. Explíquele que confiar en alguien significa cuando alguien hace lo
que dijo que iba hacer. Comente casos específicos de desconfianza como pueden
ser los extraños, y en mayores, situaciones que hayan tenido con amigos.
Pregúntele en quien es la persona o personas en quien más confían, y por que
sienten confianza en ella. Como convertirnos en personas confiables: Es muy importante ayudar al niño a saber que sus necesidades son importantes para usted. Cuando usted oye al niño, usted le esta mostrando que le importan sus necesidades y sentimientos. Por lo tanto óigalo, oiga y oiga! Evite juzgar. Usted no necesita ayudar al niño a resolver sus problemas -a menos que el niño se lo pida. Invítelo a expresar sus temores. Pregúntele a que le tiene miedo.
Confíe en su naturaleza Su hijo es un ser en pleno desarrollo, con un gran afán de vivir. Por lo tanto, no debe obligarlo a comer, ya que esta actitud es en la mayoría de los casos una falta de confianza en el niño y su instinto de supervivencia. Del mismo modo, no es necesario preocuparse tanto cuando enferma o cuando necesita más tiempo para superar una etapa. Su hijo dispone de una enorme capacidad de aprendizaje y de recuperación. Si usted le demuestra confianza, el se sentirá más seguro de sí mismo, esto lo animará a seguir intentando lo que más le cuesta y también aumentará sus defensas inmunologicas y acortará sus convalecencias. Estimule la expresión de sentimientos Manifestar lo que se siente de manera adecuada es una actitud indispensable para el establecimiento de relaciones positivas y gratificante. Enséñele a su hijo a diferenciar sus sentimientos. Indague sobre las cosas que le ocasionan risa, tristeza o ira. Pregúntele cómo se sintió cuando su equipo perdió el partido de fútbol.
CUANDO UN NIÑO TIENE POCA AUTOESTIMA Decimos que un niño tiene una baja autoestima si:
Que hacer?
Recuerde:
Fuentes: "Aprendiendo y Creciendo Juntos"
Volumen 3
Febrero 2002 Escrito por: Maria Teresa De
Narvaez Natalia Jaramillo - Enfermera
Licenciada, U.J.
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