En capítulos anteriores hemos verificado la
importancia que tiene el peso y la edad gestacional en para el riesgo de
morbimortalidad del recién nacido. Por esta razón es importante tener una edad
gestacional confiable, una estimación del crecimiento intrauterino y una
evaluación de la adecuación del crecimiento, en especial del peso, a la edad
gestacional.
1. Evaluación de la edad gestacional
1.1. Evaluación prenatal:
- Por la fecha de la última regla: Se
calcula por el tiempo de amenorrea a partir del primer día de la última
menstruación. El tiempo transcurrido se expresa en semanas. Esta es la
estimación mas utilizada y es muy apropiada en la medida que la fecha
de la última regla es confiable.
- Por ultrasonografía: Su precisión diagnóstica
para la edad gestacional es máxima si esta se efectúa antes de las 20
semanas de gestación con un error de ± 7 días.
- Información obstétrica complementaria:
aumento de la altura uterina; primeros movimientos fetales se sienten
entre 16 y 18 semanas; detección de los latidos fetales: a las 10 a 12
semanas con Doppler y a las 20 semanas con fetoscopio.
El control precoz de la madre embarazada es
por lo tanto, fundamental para poder hacer una buena estimación prenatal
de la edad gestacional
1.2. Evaluación pediátrica de la edad
gestacional.
Esta se efectúa después que el niño nace. Hay
signos del examen físico y del desarrollo neurológico que tienen buena
correlación con la edad gestacional. Es un examen muy útil cuando no es
posible tener una evaluación prenatal confiable.
- Signos físicos de maduración:
- - firmeza del cartílago de la oreja
- - grosor y transparencia de la piel
- - palpación y diámetro del nódulo
mamario
- - presencia de pliegues plantares
- - aspecto de los genitales
- - cantidad y distribución del lanugo
- Signos neurológicos:
- Desarrollo del tono muscular. Este va
madurando en sentido caudal a cefálico, de manera que lo primero en
aparecer es el aumento del tono de las extremidades inferiores.
- Desarrollo de reflejos o automatismos
primarios. Estos maduran en sentido céfalo caudal, de manera que
los primeros reflejos que aparecen son los de succión y búsqueda y
los últimos que se completan son los de prehensión y extensión
cruzada de las extremidades inferiores.
Hay varios esquemas para estimar la edad
gestacional que consideran los parámetros recién mencionados. En la parte
neurológica la descripción original corresponde a la Dra. Saint Anne
Dargassies y el la parte de signos físicos al Dr. Usher. Dubowitz y col
desarrollaron un puntaje que combina ambos aspectos y Ballard y col. han
desarrollado un test abreviado de este que es el que muestra la Figura
3.1.
2. Evaluación del crecimiento intrauterino.
Para evaluar el crecimiento intrauterino se
requiere tener una curva de crecimiento intrauterino (CCIU) que refleje el
crecimiento normal del feto en una determinada población. Estas curvas se
elaboran en base a un número suficiente de niños nacidos a diferentes edades
gestacionales y se determinan los percentiles 10, 50 y 90. Los niños que
tienen su pesos entre los percentiles 10 y 90 se consideran adecuados para la
edad gestacional (AEG), los que lo tienen bajo el percentil 10 se les
considera pequeños para la edad gestacional (PEG) y los que están sobre el
percentil 90 se les considera grande para la edad gestacional (GEG). Las
curvas también incluyen el crecimiento de la talla y de la circunferencia
craneana, lo que permite pesquisar a niños que tengan una talla fuera de los
rangos normales (bajo el percentil 10 o sobre el percentil 90) y en el caso de
la circunferencia craneana, cuando los valores están fuera de los percentiles
10 y 90 es necesario estudiar si tienen microcefalia o macrocefalia anormales.
La primera CCIU utilizada fue la elaborada por la Dra. Lubchenko. Sin embargo,
esta fue realizada con niños que nacieron en un lugar de mas de 1000 m de
altitud y en una época en que no se excluyeron recién nacidos que tenían
causas ahora conocidas de retardo del crecimiento intrauterino (RCIU). Por
esta razón es que la OMS ha recomendado que cada país o región elabore sus
propias curvas de crecimiento intrauterino de manera de tener un diagnóstico
mas preciso del RCIU.
Para estos efectos en la Unidad de Neonatología
se confeccionó en base a un estudio prospectivo una CCIU (Figura
3.2) que resultó ser más precisa que la de Lubchenko en el diagnóstico
del RN PEG con posible RCIU y también de los RN GEG (Figura
3.3).
Esta curva ha sido considerada apropiada para
Chile por la Sociedad Chilena de Pediatría y el Ministerio de Salud ha
recomendando su uso en Chile.
El rango normal de crecimiento para un niño
determinado es difícil de precisar. Las CCIU dan un elemento estadístico de
la dispersión de una población aparentemente normal. Esta información debe
complementarse con los antecedentes clínicos perinatales que nos proporcionan
información sobre el crecimiento intrauterino y se habían factores conocidos
que lo podían alterar.
En la curva recomendada en Chile, para una
mayor precisión se determinaron los percentiles 5 y 2. Aquellos recién
nacidos que caen bajo el percentil 2 tienen riesgos significativamente mayores
de morbilidad y mortalidad que los que se encuentran sobre este percentil.
Aquellos que están entre los percentiles 2-5 tienen un riesgo moderadamente más
alto que los AEG. En los que están entre los percentiles 5 y 10, el riesgo no
es significativamente mas alto que los AEG, aunque si se constató una
tendencia a que fuera mayor. En todos los casos la evaluación individual de
cada niño debe completarse con información de la historia perinatal y del
examen físico y comportamiento clínico.
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