El cuidado del recién nacido normal tiene como
objetivo supervisar que el proceso de adaptación del recién nacido se realice
en forma normal y ayudar a la madre a comprender las características propias de
este período y de fenómenos fisiológicos que no ocurren en ninguna otra edad.
A los padres, y, en especial a la madre les compete el cuidado de su hijo recién
nacido. Hay un período de adaptación clave en los primeros días entre la
madre y el recién nacido que abarca funciones biológicas, psicológicas y
espirituales. El impacto existencial que tiene el nacimiento de un hijo en los
padres es uno de los eventos de mayor intensidad en su vida.
La supervisión del proceso de adaptación
implica detección de alteraciones que se salen del rango normal. Estas deben
ser evaluadas para precisar si son expresión de una patología o una variación
del proceso normal. Para esto se requiere una cuidadosa observación de la
alteración y de las condiciones clínicas globales del recién nacido. Un
ejemplo frecuente de esto son las alteraciones de la termorregulación. Estas
pueden ser un hecho transitorio o un signo precoz de una infección.
El cuidado de todo recién nacido comprende al
menos una evaluación especial en cuatro momentos en el curso de los primeros días
de vida:
- la atención inmediata al nacer,
- durante el período de transición (primeras
horas de vida),
- al cumplir alrededor de 6 a 24 horas
- previo a ser dado de alta con su madre del
hospital.
1. Atención inmediata
La atención inmediata es el cuidado que recibe
el recién nacido al nacer. El objetivo más importante de ésta es detectar y
evaluar oportunamente situaciones de emergencia vital para el recién nacido.
La más frecuente es la depresión cardiorrespiratoria que requiere que
siempre se cuente con los medios y personal entrenado para efectuar una buena
y oportuna reanimación (capítulo 10). Para la atención inmediata y una
eventual reanimación se debe contar con un lugar adecuado adyacente o en la
misma sala de partos. Este debe tener condiciones de temperatura, iluminación
y equipamiento necesarios para realizar la evaluación del recién nacido y
los procedimientos que se realizan en el nacimiento de todo recién nacido. El
personal de enfermería debe tener formación y entrenamiento requeridos para
la supervisión y procedimientos requeridos en este período.
El médico que atiende al niño debe tener un
conocimiento completo de los antecedentes perinatales. Esto le permite saber
anticipadamente si atenderá a un RN probablemente normal o con determinados
riesgos. Es muy distinto prepararse para recibir a un prematuro de menos de
1500g, a un gemelo que a un RNT que proviene de un embarazo fisiológico y de
un parto espontáneo.
La primera evaluación y examen del recién
nacido incluye los siguientes aspectos:
- Evaluación de la respiración,
frecuencia cardíaca y color. Si estos están alterados se sigue
la pauta de reanimación del RN descrita en el Capítulo 10.
- Test de Apgar. Al minuto y 5
minutos. Este test mantiene su plena vigencia como expresión de la buena
adaptación vital del recién nacido a la etapa extrauterina(Tabla 2. 1)
- Descartar malformaciones mayores.
Algunas son emergencias vitales que pueden presentarse inmediatamente o en
el curso de las primeras horas y días de vida: atresia de coanas, hernia
diafragmática, atresia esofágica, hipoplasia pulmonar, malformaciones
renales, disrafias espinales, genitales ambiguos, e imperforación anal.
La signología clínica y el examen físico orientado junto a ciertos
procedimientos(p. ej. paso de sonda nasogástrica) permiten descartar las
principales malformaciones que conllevan un riesgo vital mayor, si no son
oportunamente detectadas
- Antropometría y primera evaluación
de edad gestacional- La edad gestacional, el peso y la adecuación
de este a la EG permitirán la clasificación del RN. Para los padres es
muy importante que tengan una información rápida del sexo, peso, talla,
ausencia de malformaciones y si este tiene un primer examen normal.
Según el resultado de esta primera evaluación
se indicará el destino del recién nacido:
- transición habitual junto a su madre.
- cuidado de transición con una orientación
específica. Un ejemplo es el caso del RN PEG y del hijo de madre diabética.
En ellos se deberá supervisar la glicemia y descartar una poliglobulia.
- hospitalización a cuidado intensivo o
intermedio, según la gravedad del caso
La atención inmediata requiere de cuidados y
procedimientos de enfermería especiales. Para el detalle de estos,
recomendamos ver el Capítulo 1: Atención de enfermería en el período de
transición del Manual de Enfermería, Cuidados Intensivos Neonatales
(Galleguillos J. y Olavarría M. 1987 Publicaciones Técnicas Mediterráneo).
Los aspectos más importantes son:
- recepción del RN en la sala de
parto;
- aspiración de secreciones:
- ligadura y sección del cordón;
- secado del niño y cuidado de la
termorregulación;
- identificación del RN;
- antropometría;
- paso de sonda nasogástrica;
- administración de vitamina K;
- profilaxis ocular;
- muestra de cordón para grupo sanguíneo,
Rh y Coombs directo.
Es responsabilidad compartida de la enfermera y
el médico el registro completo de los antecedentes del RN, de la evaluación
inmediata y de los procedimientos y exámenes efectuados en este momento.
2. Cuidado de transición.
Las primeras horas de vida del recién nacido
requieren de una supervisión especial de su temperatura, signos vitales y
condición clínica general. Este debe realizarse junto a la madre si el niño
no tiene problemas, cuidando que se mantenga un buen control de la
temperatura. Esto permite mantener y fortalecer el vínculo madre-hijo en un
período especialmente sensible e importante y el inicio precoz de la
lactancia. En el diseño y organización de toda maternidad se debe considerar
que se cuenten con las facilidades para que el cuidado de transición se efectúe
junto a la madre
Si las condiciones no lo permiten, el recién
nacido debe quedar en una sala especial con una t° de alrededor de 27-28°C y
ser enviado con su madre en cuanto estabilice su temperatura y se consigne parámetros
vitales normales. Esto ocurre habitualmente entre la primera y segunda hora de
vida.
Durante las primeras horas de vida se producen
los cambios más importantes en la adaptación del RN al medio extrauterino.
Hay variaciones en su frecuencia respiratoria, cardiaca, en su estado de
alerta y actividad motora. Durante los primeros 15 a 30 minutos de vida, es
normal una taquicardia de hasta 180/min (primeros 3 minutos) una respiración
de 60 a 80/min, a veces algo irregular y con cierta retracción costal y
aleteo nasal. Es frecuente la presencia de mucus y secreciones en la
boca. La temperatura corporal y especialmente la cutánea siempre desciende.
Esta primera etapa se ha llamado primer período de reactividad (Figura
4.1). En las horas siguientes, disminuye la frecuencia cardiaca a márgenes
de 120-140/min. y la respiratoria a cifras de menos de 60/min. (cifras son válidas
sin llanto). El niño se ve más tranquilo y tiende a dormirse. Este período
dura alrededor de 2 a 6 horas, luego hay un segundo período de
reactividad. El niño está más activo y con muy buena respuesta a los
estímulos. Aparecen de nuevo secreciones y mucus en la boca,
ocasionalmente puede vomitar. Se escuchan ruidos intestinales. Hay cierta
labilidad en la frecuencia cardiaca en respuesta a estímulos exógenos con
taquicardia transitoria. El paso de meconio puede producir taquicardia o
bradicardia transitoria. La aspiración nasogástrica, generalmente produce
bradicardia.
Estos períodos se alteran significativamente
cuando la madre ha recibido anestesia, calmantes o tranquilizantes.
La supervisión de estas primeras horas
requiere el control frecuente cada _ a 1 hora, de la temperatura, la
frecuencia cardiaca, la frecuencia y características de la respiración, el
color, el tono y la actividad.
-Emisión de orina y expulsión de
meconio. Se debe pesquisar y anotar la emisión de la primera micción
y la expulsión de meconio y deposiciones. Algunos de estos eventos ocurrirán
cuando el niño está en puerperio. El 92% de los recién nacidos, emite la
primera orina en las primeras 24 horas de vida, un alto porcentaje lo hace en
la sala de partos. Todos deben haberlo hecho a las 48 h de vida. En caso
contrario debe sospecharse una anormalidad del riñón o vías urinarias. En
cuanto a la expulsión de meconio, alrededor del 69 % lo hacen en las primeras
12 h de vida; el 94% en las primeras 24 h y el 99% en el curso de las 48 h de
vida.
3. Atención del RN en puerperio
Pasado el período inmediato de transición el
RN permanece junto a su madre en puerperio. Este período tiene una gran
importancia desde el punto de vista educativo y preventivo. La madre se
encuentra en una condición única para interesarse y captar conocimientos y
contenidos educativos que le facilitarán el cuidado posterior de su hijo.
- Alimentación natural. Las
ventajas insustituibles que tiene la leche materna son expuestos en el capítulo
14. Este es uno de los momentos para proporcionarle información a la
madre respecto a la lactancia natural y sus ventajas, Debe recibir apoyo
para su inicio y técnica y ser tranquilizada con respecto a problemas
frecuentes que se presentan en el amamantamiento. El apoyo de todo el
personal de salud durante su estadía en Puerperio es decisivo para una
buena lactancia.
- Fenómenos fisiológicos que hay que
explicar a los padres. Hay una serie de hechos normales propios de
este período que llaman la atención de los padre y que pueden provocar
ansiedad y alarma si no son bien explicados.
- Aspecto del meconio y deposiciones de
transición. Las deposiciones de los primeros días van cambiando
de color, consistencia y frecuencia. El meconio, que al comienzo es de
color café verdoso muy oscuro, casi negro, va cambiando a un color café
más claro. Entre el 3er y 4º día las deposiciones adquieren
el típico color amarillo oro de la alimentación al pecho,. A partir del
2º y 3er día es frecuente que el niño obre cada vez que es
colocado al pecho con bastante ruido, expulsando deposiciones semilíquidas
y espumosas. Es importante explicar a la madre que esto es normal. La
madre primigesta requiere de especial atención en estos aspectos.
- Color. Y piel . En las
primeras 24 h y después de las primeras 2 h de vida es normal que los niños
tengan un color más rosado o rojo. Es frecuente que las manos y los pies
estén fríos y de color algo azulado. Al segundo o tercer día aparecen a
menudo manchas eritemato papulares, a las cuales se les ha mal llamado eritema
tóxico. Este tiene intensidad variable con una distribución
irregular de preferencia en tronco y extremidades. Ocasionalmente, alguna
de las pápulas presentan una pequeña pústula en el centro. El aseo con
un jabón neutro disminuye la intensidad de este eritema. Se diferencia fácilmente
de otras lesiones de la piel de carácter patológico.
- Ictericia. La madre debe saber
que este es un fenómeno que ocurre en diverso grado en la mayoría de los
recién nacidos durante los primeros días de vida. Que no es una
enfermedad y que solo en casos excepcionales es patológica. Sin embargo,
es también importante que sepa que excepcionalmente la ictericia puede
ser intensa y que las cifras de bilirrubina pueden llegar a cifras
potencialmente peligrosas. Por esta razón debe explicársele cuando es
conveniente que acuda para evaluar la ictericia. Al alta, se le debe
indicar que en caso de que la ictericia aumente y las extremidades, debe
consultar para que se evalúe su ictericia y se considere el tratamiento
preventivo con fototerapia (Capítulo 7).
- Comportamiento y reflejos. Tanto
la posición y tono del recién nacido como los movimientos reflejos, son
hechos que no son familiares para la madre primigesta. Le llama la atención
especialmente el reflejo de Moro que se produce con muy variados estímulos.
Todos estos hechos serían muy anormales en un adulto o niño mayor y es
necesario explicárselos y tranquilizarla.
- Efectos hormonales. Hormonas
de la madre relacionadas con la gestación permanecen circulando en el
recién nacido durante los primeros días y provocan frecuencia un aumento
de tamaño mamario. Esto ocurre en ambos sexos, alrededor del 5º día en
que aparece secreción láctea, que se constata comprimiendo el nódulo
mamario. Ocasionalmente en las niñitas puede aparecer una pseudo
menstruación. Son fenómenos normales que desaparecen espontáneamente.
- Evolución del peso. En los
primeros días, es fisiológico que se produzca una pérdida de peso. Este
es un hecho fisiológico dentro de cierto márgen. Se acepta como normal
un descenso entre el 7 y 10% del peso de nacimiento. Este se recupera
alrededor del 7mo día. Cuando al décimo día no se ha logrado esto,
requiere especial refuerzo de la lactancia y evaluar la necesidad de dar
relleno según la importancia de la baja de peso y las condiciones clínicas
del niño.. Los niños de menos de 3 kg. en general bajan menos, y los de
mas de 4 kg. pueden bajar más y demorarse más en recuperar su peso de
nacimiento. Es importante conocer esta variabilidad para no apurarse en
indicar un relleno.
- Cuidado del ombligo. El cordón
umbilical sufre una gangrena seca, la cual es más rápida mientras más
contacto con el aire éste tiene. Al cabo de 5 a 10 días éste se
desprende. La humedad prolonga este proceso, por lo que se debe postergar
el baño hasta dos días después que éste ha caído. El ombligo es una
potencial puerta de entrada para infecciones, por esto se debe cuidar su
aseo con alcohol u otro antiséptico local en cada muda. Es normal que en
la base del ombligo haya cierta humedad y secreción amarillo-fibrinosa.
No es normal que haya secreción purulenta o enrojecimiento alrededor de
él, lo que debe hacer sospechar de una infección. Con frecuencia se
presenta una hernia umbilical que se hace más apreciable después que ha
caído el cordón. En la gran mayoría de los casos ésta no requiere
tratamiento y desaparece espontáneamente antes de los 4 años.
- Vacunas y screening metabólico. En
Chile se indica vacunación BCG a todo recién nacido y se realiza un
examen de sreening para el hipotiroidismo congénito y la fenilketonuria.
Estos exámenes son enviados a la madre posterior al alta. En caso de
estar alterados, el laboratorio informará al médico y a la madre.
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