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Macrófagos
INTRODUCCIÓN: El macrófago tiene su origen en las células germinales pluripotenciales granulo-monocíticas (CGp-GM) de la médula ósea. Por acción de los factores de estimulación colonial (CSF), de naturaleza glucoprotéica, la CGp-GM se diferencia en célula germinal monopotencial monocítica (CGm-M), la cual, se diferencia en monoblasto, y éste, a su vez, en promonocito, la primera célula morfológicamente identificable como precursora del macrófago y que ya posee algunas de sus características, como adherencia al vidrio y capacidad fagocítica. Por división del promonocito y posterior diferenciación aparecen los monocitos, que abandonan la médula ósea pasando a la sangre. Los monocitos circulantes pasan por diapédesis a través del endotelio vascular, emigrando hacia los tejidos en los que se diferenciarán en macrófagos, que, a su vez, pueden presentarse en diferentes estados funcionales: residentes, inflamatorios y activados. El conjunto formado por los precursores medulares, los monocitos y los macrófagos tisulares, se engloba actualmente bajo la denominación de Sistema Mononuclear Fagocítico (SMF) (tabla I). Los macrófagos tisulares, recién llegados del torrente sanguíneo, son aún células con gran capacidad de diferenciación, pues todavía no han alcanzado la madurez de algunas de sus capacidades funcionales, debiendo pasar por progresivos estados de activación hasta conseguirlo.
Tabla I. Ontogenia del sistema mononoclear Fagocítico Células Localización CGo CGp-GM CGm-M Monoblasto Promonocito Monocito Macrófago Médula ósea Médula ósea Médula ósea Médula ósea Médula ósea Médula ósea y sangre Tejidos conectivos (histiocitos) Pulpa dental (macrófagos) Periodonto (macrófagos, cementoclastos, dentinoclastos) Tejido óseo (osteoclastos) Hígado (células de Kupffer) Bazo (macrófagos) Médula ósea (macrófagos) Ganglios linfáticos (macrófagos) Tejido linfoide (células dendríticas) Sistema nervioso (microglia) Piel (células de Langerhans) Cavidades serosas: macrófagos peritoneales macrófagos alveolares CGo: célula germinal omnipotencial. CGp-GM: célula germinal pluripotencial granulo-monocítica. CGm-M: célula germinal monopotencial monocítica. El macrófago tisular recién diferenciado a partir del Monocito sanguíneo, al que se parece morfológica e histoquímicamente, se denomina "macrófago residente". Todavía no ha sido estimulado por agentes inflamatorios ni inmunológicos representando una población celular quiescente en la que sus capacidades y funciones aparecen sólo esbozadas. Los macrófagos residentes pueden obtenerse a partir del peritoneo de ratas que no han sido estimuladas inmunológicamente. Cuando surge algún estimulo inflamatorio, tanto los monocitos recién llegados al tejido como los macrófagos residentes proliferan y se expanden. Al macrófago así estimulado se le denomina "macrófago inflamatorio, estimulado o respondedor. El macrófago sufre una estimulación metabólica que le provoca cambios morfológicos, agrandándose, y funcionales, adquiriendo mayor capacidad para la quimiotaxis y fagocitosis, especialmente para fagocitar partículas opsonizadas por el factor C3b. A la vez, sufre modificaciones en la expresión de diversos enzimas: mayor contenido en hidrolasas ácidas, pero disminución del ectoenzima 5'-nucleotidasa. También se incrementa el metabolismo oxidativo, produciendo gran cantidad de ion superóxido, aunque no de peróxido de hidrogeno. A nivel de los tejidos pulpares y periapicales el macrófago inflamatorio juega un papel clave en la respuesta inflamatoria e inmune durante las pulpitis y periodontitis Los macrófagos obtenidos por lavado de la cavidad peritoneal de animales a los que previamente se ha inyectado intraperitonealmente algún agente inflamatorio no microbiano, como caseina estéril, peptona, tioglicolato, aceite mineral o glucógeno, se encuentran en esta fase de diferenciación. La facilidad con la que pueden obtenerse estas células, ha hecho que los macrófagos peritoneales de rata sean utilizados en numerosas ocasiones como modelo celular "in vitro" para estudios de biocompatibilidad de materiales odontológicos, medicamentos intraconducto y soluciones irrigadoras utilizadas en endodoncia. Así, nuestro grupo ha estudiado el efecto sobre la funcionalidad del macrófago de soluciones irrigadoras como el EDTA , el hipoclorito sódico, el glutaraldehido y la clorexidina , de medicamentos intraconducto como el hidróxido de calcio , el formocresol , y el paramonoclorofenolalcanforado , de agentes blanqueantes como el perborato sódico , o de componentes de pastas y cementos endodónticos como el eugenol . En este artículo se expone, paso a paso, la metodología para la obtención de macrófagos peritoneales de rata seguida por los autores cuando han utilizado este modelo celular para estudiar "in vitro" el efecto sobre la viabilidad celular y la adhesión de varios medicamentos intraconducto y soluciones irrigadoras utilizadas en endodoncia. Los macrofagos del tejido conectivo laxo también llamados histiocitos, son células fagociticas relativamente grandes y libres, con un diámetro aproximado de 12 um, que engullen distintas partículas y las someten a hidrólisis lisosomica. Los macrofagos se clasifican como células del tejido conectivo, por que representan un componente normal del tejido conectivo laxo y por que se derivan del mesenquima. No obstante también constituyen un componente esencial de otros tejidos y órganos, especialmente de los tejidos hematopoyetico y del hígado. Los macrofagos del tejido conectivo van de una forma redonda a una ovalada o angular, y su núcleo, que se tiñe de color oscuro por lo general esta en posicion excéntrica, y normalmente tiene forma de ovalo dentado o un frijol arriñonado. En ocasiones, las partículas relativamente grandes que estas células fagocitan oscurecen su núcleo, pero incluso cuando este no puede distinguirse, la presencia de partículas extrañasdentro de una célula bastante grande indica, por lo general, que se trata de cierto tipo de macrofago. Las partículas engullidas, incluyendo marcadores experimentales (tinta china o azul de tripano), pasan al citoplasma en fagosomas que después se unen a los lisosomas primarios. Las enzimas hidroliticas de estos ultomos atacan y degradan a las macromoléculas orgánicas de material ingerido. Cuando se observan con ME, los macrofagos normalmente manifiestan material fagositado en fagosomas, junto con una formación de diversos tipos de lisosomas secundarios, incluyendo los cuerpos residuales que contienen restos indigeribles. También se hallan presentes unas pocas cisternas de REr y un prominente aparato de golgi. La superficie de los macrofagos generalmente posee un aspecto irregular debido a la presencia de pseudopodos, pliegue superficiales y microvellosidades. Entre las diversas actividades que efectuan acabo los macrofagos en el tejido conectivo laxo esta la eliminación de ciertas clases de microorganismos infecciosos, la limpieza de los desechos celulares, resultante de la reaccion inflamatoria aguda que sigue a una infección o trauma, y la ingestión de la acumulación diaria de las partículas exógenas que llenan los pulmones de los fumadores consuetudinarios. La función principal de los macrofagos del bazo es destruir las células sanguíneas viejas, mientras que las células dendriticas, semejantes a macrofagos, de los nódulos linfáticos, parecen ser capaces de procesar a los antígenos digeridos para presentarlos luego a los linfocitos. Además de estas diferentes funciones fagociticas, existen pruebas de que los macrofagos representan el origen celular de: 1. Proteínas complementarias. 2. Serie de importantes reguladores de crecimiento hematopoyetico. Debido a que los macrofagos del cuerpo cumplen semejante variedad de funciones, se piensa que representan una población muy heterogénea. Las moléculas de los anticuerpos pueden facilitar la fagocitosis. Actualmente se sabe que hay por lo menos dos condiciones diferentes que pueden aumentar la eficiencia de los macrofagos para fagocitar microorganismos. La primera de estas condiciones conduce a la producción de lo que se llama macrofagos activados, los macrofagos influidos por un factor de inhibición migratoria que libera los linfocitos-T reguladores estimulados por antígenos. La otra condición consiste en la existencia de moléculas preconstituidas de anticuerpos (inmunoglobulina), las cuales se dirigen contra antígenos específicos en la superficie de estos microorganismos. Un extremo de la molécula de inmunoglobulina, que en su forma monomerica parece una Y, se denomina Fc (F por fragmento y c por cristalizable, es decir, la parte de la molécula que cristaliza cuando es separada por una enzima proteolitica). La porción Fc de la molécula de inmunoglobulina corresponde a la región de la cola de la Y, mientras que los puntos que combinan con los antígenos se sitúan en los dos brazos. Estos conservan su especificidad como aglutinante de antígenos después de haber controlado la digestión proteolitica de la molécula de inmunoglobilina, de modo que reciben el nombre de porción Fab de la molécula. Los macrofagos poseen receptores en la superficie celular para el extremo Fc, y en consecuencia, aglutinan esas moléculas en su superficie, gracias a esta disposición, las moléculas de anticuerpos se unen a los macrofagos de tal forma que su extremo opuesto queda libre sobre la superficie celular. Si son dirigidas contra los antígenos superficiales de los microorganismos infecciosos, esas moléculas permiten que los macrofagos los reconozcan y los facilitan que se adhieran a ellos, aumentando la fagocitos. Además, le presencia de receptores de Fc y los macrofagos permite que estos se unan con microorganismos previamente cubiertos con anticuerpos, porque las moléculas de anticuerpos aderidas a los microorganismos están orientadas con su extremo Fc hacia fuera. Los macrofagos también tienen la importante función de facilitar las respuestas inmunologicas, la célula precursora que se convierte en macrofago es el monocito, un tipo de leucocito (célula sanguínea blanca). Activación de los macrófagos Los macrófagos en reposo pueden matar, desde luego, pero sus capacidades microbicidas pueden mejorar por medio de su activación. Esta activación puede provocarse por: 1. productos microbianos que causan: a. activación directa de monocitos y macrófagos b. Activación indirecta: los macrófagos sin activar y las células NK liberan citoquinas que a su vez activan a los macrófagos. 2. Ulterior activación por citoquinas producidas por linfocitos TH, sobre todo por IFN-. Provocan atracción quimiotáctica de fagocitos y/o activación de los mecanismos dependientes e independientes de oxígeno. En años recientes se está viendo que la activación del macrófago es algo más complejo de lo que se creía. La idea clave que ha surgido es que el macrófago despliega unas u otras de sus funciones efectoras dependiendo de la combinación particular de estímulos químicos que reciba, a saber, citoquinas y moléculas inflamatorias. La activación de los macrófagos de ratón se puede lograr mediante el IFN- secretado por el TH, o por la endotoxina (lípido A) de las bacterias gram-negativas. Pero a su vez, los macrófagos activados secretan TNF, que al actuar sobre macrófagos ya activados provocan una mayor potenciación de sus capacidades al activarse la ruta dependiente del óxido nítrico. En humanos, el macrófago, en presencia de IFN-gamma, activa la 1-alfa hidroxilasa, que convierte el 15-hidroxicolecalciferol circulante en 1,25-dihidroxicolecalciferol (calcitriol o vitamina D3). A su vez, este calcitriol activa más al macrófago al tiempo que inhibe los linfocitos Th1. Esta respuesta en humanos puede ser parte de la razón de que cuando falla la eliminación del parásito haya un cambio desde TH1 a TH2, con lo que se hace crónica la respuesta celular. La producción de calcitriol en el caso de tuberculosis o sarcoidiosis puede llegar a circulación periférica, originando una afección de hipercalcemia. Llegados a este punto, quizá sea bueno llamar la atención sobre las diferentes fases de la respuesta inmune en las que participan los macrófagos: 1. En la defensa inicial frente al patógeno: el macrófago sin activar tiene su capacidad fagocítica basal. Al mismo tiempo secreta citoquinas que ayudan a otras células (p. ej., Recordar la IL-1 que participa en la activación de linfocitos B). 2. En la presentación del antígeno: actúa como célula presentadora para linfocitos TH, que a su vez se activan secretando citoquinas. 3. En la fase efectora el macrófago se activa por citoquinas (como el IFN secretado por linfocitos TH), lo cual va a potenciar sus actividades antimicrobianas, antitumorales y de secreción de citoquinas. Las citoquinas secretadas por macrófagos en respuesta a componentes microbianos cumplen importantes papeles: la IL-12 y el TNF , en sinergia con otros mediadores, mejoran la actividad antimicrobiana inespecífica:  el TNF- mejora la capacidad microbicida de PMN neutrófilos y de los propios macrófagos;  el TNF- junto con la IL-12 provocan que las células NK liberen IFN-, el cual aumenta la actividad de los macrófagos;  el TNF- induce cambios en las superficies de células endoteliales y de fagocitos, que pueden interaccionar de modo que los fagocitos se extravasan para acceder al lugar de la inflamación, donde se localiza el foco de infección. Propiedades de defensa de neutrofilos y monocitos-macrofagos. Los neutrofilos y los monocitos son las células encargadas fundamentalmente de atacar y destruir a las bacterias, virus y otros genes agresivos invasores, los neutrofilos son células maduras que pueden atacar y destruir bacterias y virus incluso en la sangre circulante. Por otra parte, los monocitos sanguíneos son células inmaduras con muy poca capacidad para luchar contra los agentes infecciosos. Sin embargo, una ves que entran a los tejidos comienzan a incharse, su diámetro aumenta con frecuencia hasta 5 veces y alcanza hasta unas 80 micras; un tamaño que puede ser observado a simple vista. asi mismo se desarrollan en el citoplasma gran cantidad de lisosomas y mitocondrias, que le confieren el aspecto de sacos llenos con gránulos. Estas células se llaman ahora macrofagos y tiene una gran capacidad para combatir a los agentes patogenos. Diapedesis Los neutrofilos y los monocitos pueden atravesar los poros de los vasos sanguíneos por un proceso de diapedesis. A pesar de que el poro es mucho menor que la célula, una pequeña parte de esta se desliza a través del poro, y la porción que se desliza esta momentáneamente constreñida hasta las dimensiones del poro.
Movimiento ameboide. Tanto los neutrofilos como los macrofagos se desplazan en los tejidos por el movimiento ameboide. Algunos pueden moverse a través de los tejidos a velocidades de hasta 40 am/min., es decir, varias veces su propia longitud cada minuto. Quimiotaxis. Cierto numero de sustancias químicas presentes en los tejidos hacen que los leucocitos se aproximen a la fuente de que proceden. Este fenómeno recibe el nombre de quimiotaxis. Cuando un tejido se inflama, varios productos pueden causar quimiotaxis de neutrofilos y macrofagos, haciendo que se muevan hacia el área inflamada. Estos productos son: 1. Algunas toxinas bacterianas. 2. Productos de degeneración de los tejidos inflamados. 3. Varios productos de reaccion del "complejo de complemento" 4. Diversas sustancias reactivas que son causadas por la coagulación del plasma en el área inflamada y otros productos.
Fagocitosis por macrofagos. Cuando se activan por acción del sistema inmunitario, los macrofagos son fagocitos mucho mas poderosos que los neutofilos y a menudo tienen capasidad para fagocitar hasta 100 bacterias. Pueden aprisionar partículas mucho mayores, y frecuentemente cinco o mas veces el numero de partículas que pueden captar los neutrofilos; pueden incluso fagocitar partículas mucho mayores que las bacterias. También tiene capacidad para expulsar el material fagocitado una ves digerido, por lo que a menudo pueden sobrevivir durante meses. Digestión enzimática de las partículas fagocitadas. Una ves que una partícula extraña ha sido fagocitada, los lisosomas y otros organelos entran en contacto con la vesícula de fagositosis y sus membranas se fusionan con las de esta; así penetran las diversas enzimas y sustancias bacterianas y la vesícula se trasforma en una vesícula digestiva, que inicia inmediatamente la digestión de la partícula fagocitada. Tanto los neutrofilos como los macrofagos tienen enzimas proteoliticas especialmente dispuestas para digerir bacterias y otras materias proteicas extrañas. Los macrofagos también contienen grandes cantidades de lipasa, que digieren las espesas membranas lipidicas que rodean algunas bacterias. Capacidad de los neutrofilos y macrofagos para matar bacterias. Además de la digestión lisososmica de bacterias ingeridas en los fagosomas, neutofilos y macrofagos también contienen agentes bactericidas que matan a la mayoría de las bacterias aunque las enzimas lisosomicas no las digieran. Casi todo el efecto mortal es el resultado de diferentes agentes oxidantes poderosos formados por las enzimas en la membrana del fagosoma, o por la organela llamada peroxisoma. Estos agentes oxidantes son mortales para la mayoría de las bacterias aun en cantidades muy pequeñas. Sin embargo, por desgracia algunas bacteterias y de manera notable en el bacilo tuberculoso, cuentan con cubiertas resistentes a la digestión lisosomica y, al mismo tiempo secretan sustancias que resisten incluso los efectos mortales de los neutrofilos y macrofagos.
El sistema monocito-macrofago y el sistema reticuloendotelial. Gran parte de los monocitos, al penetrar en los tejidos y después transformarse en macrofagos, se unen a ellos y permanecen así durante meses o incluso años, a menos que sean llamados para llevar acabo funciones especificas de protección. Tienen la misma capacidad que los macrofagos móviles para fagocitar gran cantidad de bacterias, virus, tejido necrotico u otras partículas extrañas y, cuando se estimulan adecuadamente, pueden separarse y transformarse en macrofagos móviles para responder a la quimiotaxis y a todos los demás estímulos relacionados con el proceso de la inflamación. La combinación de macrofagos móviles, macrofagos tisulares fijos y algunas células edoteliales especialisadas de la medula ósea, el bazo y los ganglios linfáticos se le denomina en conjunto sistema retículo endotelial por consiguiente, el sistema reticuloendotelial es casi sinónimo del sistema monocito-macrofago.
Macrofagos tisulares en la piel y los tejidos subcutáneos (histocitos) Aunque la piel es normalmente inexpugnable a los agentes infecciosos, no sucede así cuando se rompe. Si la infección se inicia con los tejidos subcutáneos y sobreviene inflamación local, los macrofagos tisulares pueden dividirse en in situ y formar nuevos elementos . enseguida llevan acabo sus funciones usuales de atacar y destruir agentes infecciosos.
Los macrofagos de los ganglios linfáticos. Si las partículas no son destruidas localmente en los tejidos , penetran en la linfa y fluyen atraves de los vasos linfáticos hasta los ganglios, localizados de manera intermitente a lo largo del trayecto de las vías linfáticas. Las partículas extrañas son atrapadas ahí en una red de senos revestidos por macrofagos tisulares. La organización general del ganglio linfático; se muestra como la linfa que penetra por los ganglios linfáticos aferentes atraviesa los senos medulares y, finalmente, sale por el hilio hacia los linfáticos eferentes. Un numero muy elevado de macrofagos tisulares reviste los senos; si cualquier partícula penetra los senos, estas células la fagocitan y evitan su diseminación general por todo el cuerpo.
Macrofagos alveolares Otra vía por la cual los gérmenes invasores penetran muchas veces en el cuerpo es a través del sistema respiratorio. Por fortuna , hay un gran numero de macrofagos tisulares como componentes integrales de las paredes alveolares y pueden fagocitar las partículas que queden aprisionadas en los alvéolos. Si las partículas son digeribles, los macrofagos también pueden digerirlas y liberar los productos de la secreción hacia la linfa. Si no son digeribles, los macrofagos suelen formar a su alrededor una cápsula de "células gigantes" hasta el momento en que, si les es posible, puedan disolverla lentamente. Estas cápsulas suelen rodear bacilos de la tuberculosis o partículas de polvo de sílice e incluso de carbón. Macrofagos tisulares (células de Kupffer) en los sinusoides hepáticos. Otra vía favorita por la cual las bacterias invaden el cuerpo es a través del tubo digestivo. Un numero muy elevado de bacterias atraviesa constantemente la mucosa gastrointestinal y penetra en la sangre de la vena porta. Sin embargo, antes de que aquella llegue a la circulación general ha de atravesar los sinusoides del hígado, que están revestidos por macrofagos tisulares llamados células de Kupffer, estas células forman un sistema de filtro de las partículas tan eficaz que casi ninguna de las bacterias del tubo digestivo llega a pesar desde la sangre portal hasta la sangre de la circulación mayor. De echo, películas animadas de fagocitosis por células de Kupffer han demostrado fagocitosis bacterianas aisladas en menos de una centesima de segundo.
Macrofagos del bazo y de la medula ósea. Si un microorganismo invasor logra estar en la circulación general, hay aun otras líneas de defensa por el sistema de macrofagos tisulares, en especial de bazo y medula ósea. En estos dos tejidos los macrofagos son atrapados por la malla reticular de su parenquima, y cuando las partículas extrañas entran en contacto con las células reticulares de esta malla, son fagositados por ellas.
El bazo es similar a los ganglios linfáticos, excepto que atraves de el fluye sangre en ves de linfa. Una pequeña arteria penetra de la cápsula hacia la pulpa esplenica y termina en capilares pequeños, que son muy porosos y permiten la salida de gran numero de células de la sangre hacia los cordones de la pulpa roja. Las trabeculas de la pulpa roja están revestidas por gran numero de macrofagos y, además, lo están también los senos venosos. Este paso peculiar de la sangre a través de los cordones de la pulpa roja es un medio excepcional para la fagocitosis de desechos indeseables de la sangre, en especial globulos rojos viejos y anormales. Inflamación y función de los macrofagos. Cuando ocurre una lesión tisular por bacterias, traumatismos, productos químicos, calor o cualquier otro fenómeno se liberan muchas sustancias que producen cambios secundarios e impresionantes en los otros tejidos. Estos cambios secundarios se llaman en conjunto, inflamación, que se caracteriza por:
1. Vasodilatacion local con exceso de flujo sanguíneo local consecuente. 2. Aumento de la permeabilidad de los capilares con fuga de grandes cantidades de liquido, hacia los espacios interticiales. 3. Coagulación de liquido en estos espacios a causa de las cantidades excesivas de fibrinogeno y otras proteínas que salen de los capilares. 4. Migración de gran numero de granulocitos y monocittos hacia el tejido. 5. Tumefacion celular.
Respuesta de los macrofagosy neutrofilos a la inflamación. Los macrofagos tisulares como primer línea de defensa. Los macrofagos que se encuentran en los tejidos, sean histiocitos en el tejido subcutáneo, macrofagos alveolares en los pulmones, microglia en el cerebro, comienzan inmediatamente su acción fagocitaria. Cuando son activados por los productos de la inflamación, el primer efecto consiste en el aumento de tamaño de cada una de estas células. Luego, algunos de los macrofagos previamente sensibilizados pueden convertirse en unidades móviles, formando la primera línea de defensa durante la primera hora mas o menos. Por desgracia, sin embargo, su numero no suele ser muy considerable.
Invasión por monocitos y macrofagos del tejido inflamado: tercera línea de defensa. Junto con la invasión de los neutrofilos, también penetran ene le tejido inflamado los monocitos de la sangre. No obstante, él numero de monocitos circulante es bajo. Además, la proporción de los almacenados en la medula ósea es mucho menor. Por consiguiente, la acumulación de estas células en el área del tejido inflamado es un proceso mucho mas lento que la de los neutrofilos y requiere varios días para que se haga efectiva; incluso después de haber invadido el tejido inflamado, los monocitos son aun células inmaduras y requieren 8 horas o más para alcanzar tamaños mayores. Sin embargo, acabo de días o semanas, los macrofagos predominan sobre las demás células fagociticas del área inflamada. Ya se a indicado que los macrofagos pueden fagocitar muchas mas bacterias y grandes partículas, incluso polimorfo nucleares y grandes cantidades de tejido necrotico, que las que pueden fagocitar los neutrofilos. Además, los macrofagos desempeñan un papel importante en la iniciación de la formación de anticuerpos. Control de retroalimentacion de la respuesta de macrofagos. Factores implicados en el control de la respuesta de macrofagos y neutrofilos en la inflamación: 1. Factor de necrosis tumoral (TNF). 2. Interleuquina (IL-1). 3. Factor estimulador de colonias granulosito-monocito (GM-CSF). 4. Factor estimulador de colonias granulositicas (G-YCSF). 5. Factor estimulador de colonias monociticas (M-CSF).
Formación de la pus. Cuando los neutrofilos y los macrofagos engloban gran numero de bacterias y tejido necrotico prácticamente todos los neutrofilos y muchos macrofagos, si no es la mayor parte, terminan por morir. Transcurridos varios días, suele aparecer en los tejidos inflamados una cavidad que contiene porciones variables de tejido necrotico y macrofagos destruidos. Tal mezcla se conoce con el nombre de pus. Bibliografía Tratado de fisiologia medica. Dr. Arthur C. Guyton Octava edicion Editorial Interamericana México, D.F.
Histologia de HAM David H. Cormack Novena edicion Editorial Harla México, D.F. 1988
Tratado de Histologia Bloom, Fawcett Doceava edicion Editorial interamericana Madrid, España 1996
Curso de inmunologia general Internet. www.ugr.es/eianez/inmuno/cap_01.htm
Macrofago en la vía de la hemostasia. Internet. www.laboratorio.com.mx/innata.html
Macrofagos tisulares Internet. www.infomed.es/rode/rode98/segura2.html Enviado por: Jorge Ivan Acosta Villalpando Estudiante de odontologia, UACJ
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