Ilustrados comunidad mundial educativa
Inicio | Escribenos
User: Pass: Recordar ó (Registrate!)

| !Publicar Articulo¡

Carta apostólica - Salvifici Doloris

Resumen: Carta apostólica - Salvifici Doloris del Sumo Pontifice Juan Pablo II. A los obispos, sacerdotes, familias religiosas y fieles de la iglesia catolica sobre el sentido cristiano del sufrimiento humano. El mundo del sufrimiento humano. A la búsqueda de una respuesta a la pregunta sobre el sentido del sufrimiento. Jesucristo: el sufrimiento vencido por el amor. Partícipes en los sufrimientos de Cristo. El Evangelio del sufrimiento. El buen Samaritano. Análisis de la lectura de Salvifici Doloris.
3,674 visitas
Rating: 0
Tell a Friend
Autor: Iván Escalona M.

Carta apostólica - Salvifici Doloris
del Sumo Pontifice Juan Pablo II

A los obispos, sacerdotes, familias religiosas y fieles de laiglesia catolica sobre el sentido cristiano del sufrimiento humano

  1. El mundo del sufrimiento humano
  2. A la búsqueda de una respuesta a la pregunta sobre el sentido
    del sufrimiento
  3. Jesucristo: el sufrimiento vencido por el amor
  4. Partícipes en los sufrimientos de Cristo
  5. El Evangelio del sufrimiento
  6. El buen Samaritano
  7. Análisis de la lectura de Salvifici Doloris

En la lectura de esta Carta fue muy productiva para conocer mássobre la Iglesia Católica, en donde el tema de sufrimiento es un tema quemaneja muy contundente en esta carta Karol Wojtyla, que de tal manera nosilustra con sus grandes ideas sobre la importancia del sufrimiento como<<esencial a la naturaleza del hombre>>, en donde es muy importantetomar en cuenta que en el Año de la Redención se ha realizado ante todo por laredención que ha realizado mediante la cruz de Cristo, o sea mediante susufrimiento...

EL MUNDO DEL SUFRIMIENTO HUMANO

En el plano del sufrimiento humano es mucho más vasto, muchomás variado, en donde como <<sustancia individual de naturalezaRacional>> nosotros sufrimos de modos diversos, no siempre consideradospor la ciencia o diversas disciplinas y aplicaciones en nuestra vida, nisiquiera en sus más avanzadas ramificaciones. El sufrimiento es algo todavía másamplio que la enfermedad, más complejo y a la vez aún más profundamenteenraizado en la humanidad misma.

El sufrimiento físico y sufrimiento moral para entender elmundo de hoy, Se debe hacer una distinción del Sufrimiento Cristiano, pues bienesta distinción toma como fundamento la doble dimensión del ser humano, eindica el elemento corporal y espiritual como el inmediato o directo sujeto delsufrimiento.

Ahora bien al hablar de entender el mundo de hoy nos topamoscon la realidad de un mundo complejo pero la realidad del sufrimiento pone unapregunta sobre la esencia del mal, En donde sufrimos a causa del mal, que es unacierta falta, limitación o distorsión del bien. Se podría decir que el hombresufre a causa de un bien del que él no participa, del cual es en cierto modoexcluido o del que él mismo se ha privado. Sufre en particular cuando «debería»tener parte -en circunstancias normales- en este bien y no lo tiene.

Como lo indica la Carta "El sufrimiento humanoconstituye en sí mismo casi un específico «mundo» que existe junto con elhombre, que aparece en él y pasa, o a veces no pasa, pero se consolida y seprofundiza en él."

Como ha de ser costumbre el mundo del sufrimiento, divididoen muchos y muy numerosos sujetos, existe casi en la dispersión, posee como unacierta compactibilidad propia, aunque este exista en la dispersión, al mismotiempo contiene en sí un singular desafío a la comunidad y la solidaridad.

A LA BUSQUEDA DE UNA RESPUESTA A LA PREGUNTA SOBRE ELSENTIDO DEL SUFRIMIENTO

Esta busqueda nos ha de llevar como bien dicho, acuestionarnos y buscar respuestas a nuestras dudas, en donde por medio denuestros sentidos podemos ver que hay preguntas difíciles y mas cuando elhombre las hace a Dios. El sufrimiento se abate siempre sobre el hombre comopena por el reato; es mandado por Dios que es absolutamente justo y encuentra lapropia motivación en la justicia. Se diría que los viejos amigos de Jobquieren no sólo convencerlo de la justificación moral del mal, sino que, encierto sentido, tratan de defender el sentido moral del sufrimiento ante símismos. El sufrimiento, para ellos, puede tener sentido exclusivamente como penapor el pecado y, por tanto, sólo en el campo de la justicia de Dios, que pagabien con bien y mal con mal.

En esta carta hace mucha referencia al libro de Job nodesvirtúa las bases del orden moral trascendente, fundado en la justicia, comolas propone toda la Revelación en la Antigua y en la Nueva Alianza. Pero, a lavez, el libro demuestra con toda claridad que los principios de este orden no sepueden aplicar de manera exclusiva y superficial. Si es verdad que elsufrimiento tiene un sentido como castigo cuando está unido a la culpa, no esverdad, por el contrario, que todo sufrimiento sea consecuencia de la culpa ytenga carácter de castigo. La pregunta sobre el sentido del sufrimiento no estéunida sin reservas al orden moral, basado sólo en la justicia. El libro de Jobpone de modo perspicaz el «por qué» del sufrimiento; muestra también que éstealcanza al inocente, pero no da todavía la solución al problema.

Así se afirma la dimensión personal de la pena. Según estadimensión, la pena tiene sentido no sólo porque sirve para pagar el mismo malobjetivo de la transgresión con otro mal, sino ante todo porque crea laposibilidad de reconstruir el bien en el mismo sujeto que sufre.

Pues bien para terminar podemos citar el párrafo de estacarta que dice: "Para hallar el sentido profundo del sufrimiento, siguiendola Palabra revelada de Dios, hay que abrirse ampliamente al sujeto humano en susmúltiples potencialidades, sobre todo, hay que acoger la luz de la Revelación,no sólo en cuanto expresa el orden trascendente de la justicia, sino en cuantoilumina este orden con el Amor como fuente definitiva de todo lo que existe. ElAmor es también la fuente más plena de la respuesta a la pregunta sobre elsentido del sufrimiento. Esta pregunta ha sido dada por Dios al hombre en lacruz de Jesucristo."

JESUCRISTO: EL SUFRIMIENTO VENCIDO POR ELAMOR

En esta carta me recuerda cuando Jesús fue llevado al Gólgotay crucificado, que era la pena romana para los criminales y los delincuentes políticos.Dos ladrones fueron también crucificados con él, uno a cada lado. En la cruz,sobre la cabeza de Jesús escribieron su acusación: "este es Jesús, elrey de los judíos'" (Mt. 27,37). Al caer el día, su cuerpo fuedescendido, y como estaba cerca el sabbath (sábado, día festivo de los judíos),tiempo durante el cual no estaba permitido el enterramiento, fue rápidamentedepositado en una tumba cercana por José de Arimatea (Jn. 19,39-42 relata queNicodemo ayudó a José). Pues bien Cristo se acercó incesantemente al mundodel sufrimiento humano. Pues Era sensible a todo sufrimiento humano, tanto aldel cuerpo como al del alma. De todos modos Cristo se acercó sobre todo almundo del sufrimiento humano por el hecho de haber asumido este sufrimiento en símismo. Durante su actividad pública probó no sólo la fatiga, la falta de unacasa, la incomprensión incluso por parte de los más cercanos; pero sobre todofue rodeado cada vez más herméticamente por un círculo de hostilidad y sehicieron cada vez más palpables los preparativos para quitarlo de entre losvivos. Dentro de las Escrituras tenían que cumplirse.

Más aún que esta descripción de la pasión nos impresionaen las palabras del profeta la profundidad del sacrificio de Cristo. Encontramosaquí la dualidad de naturaleza de un único sujeto personal del sufrimientoredentor. Aquél que con su pasión y muerte en la cruz realiza la Redención,es el Hijo unigénito que Dios «dio». Y al mismo tiempo este Hijo de la mismanaturaleza que el Padre, sufre como hombre. Cristo sufre voluntariamente y sufreinocentemente. Acoge con su sufrimiento aquel interrogante que, puesto muchasveces por los hombres, ha sido expresado, en un cierto sentido, de maneraradical en el Libro de Job. El sufrimiento humano ha alcanzado su culmen en lapasión de Cristo. Y a la vez ésta ha entrado en una dimensión completamentenueva y en un orden nuevo: ha sido unida al amor, a aquel amor que crea el bien,sacándolo incluso del mal, sacándolo por medio del sufrimiento, así como elbien supremo de la redención del mundo ha sido sacado de la cruz de Cristo, yde ella toma constantemente su arranque.

Recordemos que Jesucristo, Según Juan (18,13-24), primero lecondujeron ante Anás, suegro del máximo sacerdote Caifás, para uninterrogatorio preliminar. Los sinópticos no mencionan este incidente, sólorelatan que Jesús fue conducido al consejo supremo de los judíos, el Sanedrín,donde Caifás pidió a Jesús que declarase si era "el Mesías, el hijo deDios" (Mt. 26,63). Por esta afirmación (Mc. 14,62), el consejo le condenóa muerte por blasfemia, pero como sólo el procurador romano tenía poder paraimponer la pena capital, el viernes por la mañana condujeron a Jesús antePoncio Pilato para sentenciarle. Antes del juicio, Pilato le preguntó si era elrey de los judíos, Jesús contestó, "Tú lo has dicho" (Mc. 15,2).Pilato intentó varios recursos para salvarle antes de dejar la decisión finalen manos de la muchedumbre. Cuando el populacho insistió en su muerte, Pilato(Mt. 27,24) ordenó su ejecución. El papel real de Pilato ha sido muy debatidopor los historiadores. La Iglesia antigua tendió a culpabilizar más a los judíosy a juzgar con menos severidad al gobernador romano y esto nos lleva al otraparte de esta Carta.

PARTICIPES EN LOS SUFRIMIENTOS DE CRISTO

San Pablo habla de diversos sufrimientos y en particular delos que se hacían partícipes los primeros cristianos «a causa de Jesús».Tales sufrimientos permiten a los destinatarios de la Carta participar en laobra de la redención, llevada a cabo mediante los sufrimientos y la muerte delRedentor.

El sufrimiento redentor se ha hecho en cierto sentido partícipede todos los sufrimientos humanos. En la cruz de Cristo arroja de modo muypenetrante luz salvífica sobre la vida del hombre y, concretamente, sobre susufrimiento, porque mediante la fe lo alcanza junto con la resurrección: elmisterio de la pasión está incluido en el misterio pascual. Los testigos de lapasión de Cristo son a la vez testigos de su resurrección. Los sufrimientos deCristo es, al mismo tiempo, sufrimiento por el reino de Dios. A los ojos delDios justo, ante su juicio, cuantos participan en los sufrimientos de Cristo sehacen dignos de este reino. Mediante sus sufrimientos, éstos devuelven en uncierto sentido el infinito precio de la pasión y de la muerte de Cristo, quefue el precio de nuestra redención: con este precio el reino de Dios ha sidonuevamente consolidado en la historia del hombre, llegando a ser la perspectivadefinitiva de su existencia terrena. Cristo nos ha introducido en este reinomediante su sufrimiento. Y también mediante el sufrimiento maduran para elmismo reino los hombres, envueltos en el misterio de la redención de Cristo.

El motivo del sufrimiento y de la gloria tiene una característicaestrictamente evangélica, que se aclara mediante la referencia a la cruz y a laresurrección. La resurrección es ante todo la manifestación de la gloria, quecorresponde a la elevación de Cristo por medio de la cruz. En efecto, si lacruz ha sido a los ojos de los hombres la expoliación de Cristo, al mismotiempo ésta ha sido a los ojos de Dios su elevación. En la cruz Cristo haalcanzado y realizado con toda plenitud su misión: cumpliendo la voluntad delPadre, se realizó a la vez a sí mismo. El sufrimiento, en efecto, es siempreuna prueba -a veces una prueba bastante dura-, a la que es sometida lahumanidad. Desde las páginas de las cartas de San Pablo nos habla confrecuencia aquella paradoja evangélica de la debilidad y de la fuerza,experimentada de manera particular por el Apóstol mismo y que, junto con él,prueban todos aquellos que participan en los sufrimientos de Cristo. Quienesparticipan en los sufrimientos de Cristo tienen ante los ojos el misteriopascual de la cruz y de la resurrección, en la que Cristo desciende, en unaprimera fase, hasta el extremo de la debilidad y de la impotencia humana; enefecto, El muere clavado en la cruz. El sufrimiento de Cristo ha creado el biende la redención del mundo. Este bien es en sí mismo inagotable e infinito.Ningún hombre puede añadirle nada. Pero, a la vez, en el misterio de laIglesia como cuerpo suyo, Cristo en cierto sentido ha abierto el propiosufrimiento redentor a todo sufrimiento del hombre. En cuanto el hombre seconvierte en partícipe de los sufrimientos de Cristo -en cualquier lugar delmundo y en cualquier tiempo de la historia-, en tanto a su manera completa aquelsufrimiento, mediante el cual Cristo ha obrado la redención del mundo. De estemodo, con tal apertura a cada sufrimiento humano, Cristo ha obrado con susufrimiento la redención del mundo. Al mismo tiempo, esta redención, aunquerealizada plenamente con el sufrimiento de Cristo, vive y se desarrolla a sumanera en la historia del hombre. El sufrimiento parece participar en ciertomodo de las características de esta naturaleza. Por eso, tiene igualmente unvalor especial ante la Iglesia. Es un bien ante el cual la Iglesia se inclinacon veneración, con toda la profundidad de su fe en la redención. Se inclina,juntamente con toda la profundidad de aquella fe, con la que abraza en sí mismael inefable misterio del Cuerpo de Cristo.

EL EVANGELIO DEL SUFRIMIENTO

Los testigos de la cruz y de la resurrección de Cristo hantransmitido a la Iglesia y a la humanidad un específico Evangelio delsufrimiento. Más aún, después de los acontecimientos de la vida oculta y públicade su Hijo, indudablemente compartidos por Ella con aguda sensibilidad, fue enel Calvario donde el sufrimiento de María Santísima, junto al de Jesús,alcanzó un vértice ya difícilmente imaginable en su profundidad desde elpunto de vista humano, pero ciertamente misterioso y sobrenaturalmente fecundopara los fines de la salvación universal. Su subida al Calvario, su «estar» alos pies de la cruz junto con el discípulo amado, fueron una participación deltodo especial en la muerte redentora del Hijo, como por otra parte las palabrasque pudo escuchar de sus labios, fueron como una entrega solemne de este típicoEvangelio que hay que anunciar a toda la comunidad de los creyentes. ElEvangelio del sufrimiento significa no sólo la presencia del sufrimiento en elEvangelio, como uno de los temas de la Buena Nueva, sino además la revelaciónde la fuerza salvadora y del significado salvífico del sufrimiento en la misiónmesiánica de Cristo y luego en la misión y en la vocación de la Iglesia.

El Evangelio del sufrimiento habla ante todo, en diversospuntos, del sufrimiento «por Cristo», «a causa de Cristo», y esto lo hacecon las palabras mismas de Cristo, o bien con las palabras de sus Apóstoles. ElMaestro no esconde a sus discípulos y seguidores la perspectiva de talsufrimiento; al contrario lo revela con toda franqueza, indicando contemporáneamentelas fuerzas sobrenaturales que les acompañarán en medio de las persecuciones ytribulaciones «por su nombre». EN el Evangelio del sufrimiento, que habla delas persecuciones, o sea de las tribulaciones por causa de Cristo, contiene en síuna llamada especial al valor y a la fortaleza, sostenida por la elocuencia dela resurrección.

Esta madurez interior y grandeza espiritual en elsufrimiento, ciertamente son fruto de una particular conversión y cooperacióncon la gracia del Redentor crucificado. El mismo es quien actúa en medio de lossufrimientos humanos por medio de su Espíritu de Verdad, por medio del EspírituConsolador. El es quien transforma, en cierto sentido, la esencia misma de lavida espiritual, indicando al hombre que sufre un lugar cercano a sí. El es-como Maestro y Guía interior- quien enseña al hermano y a la hermana quesufren este intercambio admirable, colocado en lo profundo del misterio de laredención. El sufrimiento es, en sí mismo, probar el mal. Pero Cristo ha hechode él la más sólida base del bien definitivo, o sea del bien de la salvacióneterna. Cristo con su sufrimiento en la cruz ha tocado las raíces mismas delmal: las del pecado y las de la muerte. Ha vencido al artífice del mal, que esSatanás, y su rebelión permanente contra el Creador. Ante el hermano o lahermana que sufren, Cristo abre y despliega gradualmente los horizontes delReino de Dios, de un mundo convertido al Creador, de un mundo liberado delpecado, que se está edificando sobre el poder salvífico del amor. Y, de unaforma lenta pero eficaz, Cristo introduce en este mundo, en este Reino del Padreal hombre que sufre, en cierto modo a través de lo íntimo de su sufrimiento.En efecto, el sufrimiento no puede ser transformado y cambiado con una graciaexterior, sino interior. Cristo, mediante su propio sufrimiento salvífico, seencuentra muy dentro de todo sufrimiento humano, y puede actuar desde elinterior del mismo con el poder de su Espíritu de Verdad, de su EspírituConsolador. Cristo no responde directamente ni en abstracto a esta preguntahumana sobre el sentido del sufrimiento. El hombre percibe su respuesta salvíficaa medida que él mismo se convierte en partícipe de los sufrimientos de Cristo.

EL BUEN SAMARITANO

Pues bien esta es una parábola, la parábola del buenSamaritano pertenece al Evangelio del sufrimiento. Indica, en efecto, cuál debeser la relación de cada uno de nosotros con el prójimo que sufre. BuenSamaritano es todo hombre sensible al sufrimiento ajeno, el hombre que «seconmueve» ante la desgracia del prójimo. Sin embargo, el buen Samaritano de laparábola de Cristo no se queda en la mera conmoción y compasión. Estas seconvierten para él en estímulo a la acción que tiende a ayudar al hombreherido. Estas se extienden a todos los que ejercen de manera desinteresada elpropio servicio al prójimo que sufre, empeñándose voluntariamente en la ayuda«como buenos samaritanos», y destinando a esta causa todo el tiempo y lasfuerzas que tienen a su disposición fuera del trabajo profesional. La actividadvoluntaria «de buen samaritano» se realiza a través de institucionesadecuadas o también por medio de organizaciones creadas para esta finalidad.Actuar de esta manera tiene una gran importancia, especialmente si se trata deasumir tareas más amplias, que exigen la cooperación y el uso de medios técnicos.No es menos preciosa también la actividad individual, la parábola entrará,finalmente, por su contenido esencial, en aquellas desconcertantes palabrassobre el juicio final Estas palabras sobre el amor, sobre los actos de amorrelacionados con el sufrimiento humano, nos permiten una vez más descubrir, enla raíz de todos los sufrimientos humanos, el mismo sufrimiento redentor deCristo. Cristo dice: «A mí me lo hicisteis».

ANALISIS DE LA LECTURA DE SALVIFICIDOLORIS

Pues bien, este es una agradable lectura en donde se puedentomar cosas muy positivas y como Gerard van den Aardweg decia un Camino para elcambio, en donde podemos encontrarnos con la palabra Sufrimiento, sepuede decir que es sinónimo a dolor, el sufrimiento es mas bien la reacción aldolor y por lo tanto es un un factor muy importante en la espiritualidadcristiana. El sufrimiento es consecuencia de la entrada del pecado original enel mundo. El propósito es expiar el mal, unirnos al sacrificio de Jesucristocomo expresión de amor y confianza en el y ofrecer a Dios un sacrificio dealabanza, en donde debemos reconocer que hay un sentido del sufrimiento,verdaderamente sobrenatural y a la vez humano, pero recordemos que el hambre, lased, la enfermedad y toda injuria corporal, son el dolor. El temor, la frustración,la desesperanza y toda injuria mental, son sufrimiento. El dolor físicoretrocederá en la medida en que avancen la sociedad y la ciencia. Elsufrimiento mental retrocederá en la medida en que avance la fe en la vida,esto es: en la medida en que la vida cobre un sentido. Sin olvidar que elsufrimiento unido a los padecimientos de Cristo tiene un gran valor: nos asemejaa El, que libremente abrazó la cruz por amor. Pues bien los Misterios de laPasión, es una gran representación dramática sobre el sufrimiento, lamuerte y la resurrección de Jesucristo. Durante en estos grande tiempos ygrandes cambios culturales en el Siglo XXI, están vigentes las representacionessimbólicas de la Pasión durante la conmemoración de la Semana Santa. Una delas más importantes es la Pasión de Ixtapalapa, la cual ocurrió en SemanaSanta, en el Distrito Federal.

El Concilio Vaticano II la Iglesia ha animado a los católicos atrabajar con miembros de otras confesiones para alcanzar fines comunes y parareunir las diferentes Iglesias cristianas. Aunque la Iglesia católica nunca seha adherido al Concilio Mundial de Iglesias, mantiene contactos con estainstitución. En reconocimiento a los valores espirituales de otras religiones,las misiones católicas posteriores al Concilio han pasado del proselitismodisciplinario y excluyente a la práctica de un diálogo más respetuoso conesos valores.

El misterio de la redención del mundo está arraigadoen el sufrimiento de modo maravilloso, Redención (del latín redimere,rescatar), La Redención se realiza a través de Jesucristo, quien poreso recibe el título de redentor. En la teología se ha insistido, quizásdemasiado, en los aspectos jurídicos de la materia, entendiendo el actoredentor de Jesucristo como el pago de un rescate destinado a satisfacer a Dios.La correcta interpretación debe ser mucho más dinámica. En el prefaciopascual la Iglesia católica apostólica romana afirma que Cristo "con sumuerte destruyó nuestra muerte y con su resurrección nos dio nueva vida".

Debemos recordar que En la resurrección, El domingosiguiente, al amanecer, "María Magdalena, y María la madre deSantiago" (Mac. 16,1) fueron al sepulcro para ungir el cuerpo de Jesúsantes de enterrarlo, y lo encontraron vacío. En Mt. 28,2 se recoge que despuésde un terremoto apareció un ángel y apartó la piedra de la entrada. En elinterior de la tumba, "un joven" (Mc. 16,5) vestido de blanco lesanunció que Jesús había resucitado (esta noticia es anunciada por el ángelen Mateo 28,5-6 y por dos hombres "con vestiduras deslumbrantes" enLucas 24,4. Según Juan 21:11-18, María Magdalena vio dos ángeles y después aCristo resucitado). Más tarde, el mismo día (según Lucas, Juan y Marcos) Jesússe apareció a las mujeres y a otros discípulos en varios lugares en Jerusalény sus proximidades. La mayoría de los discípulos no dudaron en que habíanvisto y escuchado de nuevo al maestro que conocían y habían seguido durante eltiempo de su predicación en Galilea y Judea. Pero hubo discípulos que dudaronen un primer momento (Mt. 28,17), como Tomás, que no presenció las primerasapariciones (Jn. 20,24-29). Según recoge el Nuevo Testamento, la resurrecciónde Jesús se convirtió en una de las doctrinas esenciales de la cristiandad,pues al resucitar de la muerte dio esperanzas a la humanidad de una vida despuésde la muerte en el reino de los cielos. Pues bien la redención supone por ellorecrear en el ser humano todo el dinamismo que Dios ha querido establecer paraque los individuos colaboren de una forma activa en el plan de salvación. Ahorabien esta es una lectura complementaria para todos los fieles de la Iglesia Católica,y recordar que el sentido del sufrimiento es algo que todos los Católicosdebemos tomar reflexión.

 

Autor:

Iván Escalona M.

ivan_escalona@hotmail.com

resnick_halliday@yahoo.com.mx

Articulos relacionados:
Deus, sive universum II. - Dios y su universo
Resumen:
Escrito en el que recuerdo que la física concibe el universo como autocreado, y lo que yo hago es llamar y concebir el universo como dios, no porque dios sea materia, pue...
Paranoia y genialidad
Resumen:
Nadie ha tenido más "sueños de grandeza" que yo según la psiquiatría (paranoia), y nadie ha tenido jamás una vocación tan grande,sabiendo que vocación significa "llamada ...
La Sagrada Escritura – La Biblia
Resumen:
Autores de la Biblia. Valor Literario. Lenguas en que fueron escritos los originales de la Biblia. Valor Religioso. Principal contenido: La Revelación. La veracidad de la...
Comentario de Gálatas, el evangelio de la salvación por gracia (zip)
Resumen:
La Epístola del Apóstol Pablo a los Gálatas es una carta llena de riqueza doctrinal en la que se revela perfectamente todo sobre la salvación. Jesucristo es presentado co...
¡El texto de 1. juan 5:7-8 aparece adulterado en algunas versiones biblicas!
Resumen:
El texto original de la Biblia dice en 1. Juan 5:7-8 lo siguiente: Cita: 7 Porque tres son los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concue...
Copyright © 2011 ilustrados.com, Monografias, tesis, bibliografias, educacion. Tofos los temas y publicaciones son propiedad de sus respectivos autores ©