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El funcionamiento cerebral

Resumen: Origen de las actividades genéticas. Origen de los comportamientos genéticos de los animales multicelulares elementales. Consecuencias del desarrollo de las capacidades neuronales. Recepción de datos. Algunas hipótesis sobre el asentamiento de la memoria adquirida en el encéfalo. Teoría de los enlaces. Recuerdos y selección de datos. Memorias de largo plazo. Memorias conceptuales. Dominancia y principales consecuencias de la existencia de los conceptos. Constitución de los comportamientos. Reemplazo de comportamientos genéticos por comportamientos de orden mixto. Los datos instintivos.
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Autor: Philippe L.E. Panchout
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El funcionamiento cerebral.

    1. Resumen
    2. Prólogo.
    3. Origen de las actividades genéticas.
    4. Origen de los comportamientos genéticos de los animales multicelulares elementales.
    5. Consecuencias del desarrollo de las capacidades neuronales.
    6. Recepción de datos.
    7. Algunas hipótesis sobre el asentamiento de la memoria adquirida en el encéfalo.
    8. Teoría de los enlaces.
    9. Recuerdos y selección de datos.
    10. Memorias de largo plazo.
    11. Memorias conceptuales.
    12. Dominancia y principales consecuencias de la existencia de los conceptos.
    13. Constitución de los comportamientos.
    14. Reemplazo de comportamientos genéticos por comportamientos de orden mixto.
    15. Los datos instintivos.

Resumen:

En esta obra el autor expone teorías que le permitenexplicar en su totalidad el funcionamiento del cerebro humano. Para lograrloprofundizó sus estudios de neurología merced a exhaustivas investigaciones enmicrobiología, o biología molecular. Así esclareció como se almacenan lasinformaciones recibidas en el encéfalo. A partir de eso estableció las basesde la psicología y etología moderna; demostrando como se efectúan sistemáticamentetodos los procesos cerebrales, desde la manera de recordarse un dato, la formade resolver cualquier problema, el origen de los trastornos psicológicos hastalas diferentes fases del sueño.

Prólogo.

Las características del intelecto humano son perfectamentenaturales y entendibles para el análisis racional, como lo vamos a descubrir másadelante. Resultan ser el fruto de la evolución de las distintas especiesanimales que constituyeron los eslabones de la cadena evolutiva que engendro laaparición de su especie, empezando con los primeros protozoos. Por ende elautor no utilizará ningún argumento de orden mágico o místico para demostrarsus teorías, por no considerarlo necesario.

Las teorías que se exponen a continuación correspondenentonces totalmente y sistemáticamente a la realidad de los hechoscomprobables, relacionados o derivados de la actividad celular animal y enparticular de la humana.

El autor tiene fe en que algunos experimentos probatorios, yquizás a veces rectificatorios, que no pudo efectuar por falta de los mediosmateriales necesarios, se realizaran en el porvenir, pues no duda en creer queuna de las mayores cualidades del pensamiento humano es la búsqueda delconocimiento.

1. Origen de las actividades genéticas.

El autor considera esencial para el entendimiento delfuncionamiento del cerebro humano, como lo acaba de exponer en el prólogo,profundizar los conocimientos actuales relativos al funcionamiento de las célulasanimales. Hecho por el cual dedicara este primer capitulo al estudio del origende los movimientos de las células animales más elementales, y probablementelas más primitivas, como lo son los protozoos.

En primer lugar, podemos observar que parte de los protozoosdesarrollan diversos movimientos que son, en general, relacionados con susupervivencia. Dichos movimientos no son todos enteramente librados al azar, sepuede comprobar que algunos responden a verdaderos patrones de conducta. Enefecto, cuando una ameba repta sobre una superficie sólida gracias a laactividad de seudópodos o absorbe una presa merced a la deformación de susuperficie corporal, resulta evidente que dichos movimientos no son librados alazar sino que son coordinados secuenciados, organizados y ejecutados hacia unfin particular.

Dichos movimientos son generados, en función de laexistencia de microtubulos, por filamentos de actina y de miosina, que integranestas células, que se pueden contraer y alargar bajo el efecto de impulsosenergéticos o su ausencia.

De aquí en adelante, el autor llamara "actividad"un movimiento, y uno sólo, generado por medio de los filamentos, cuando éstaserá organizada y coordinada con un fin particular, es decir no librada alazar.

Resulta evidente que para que las diferentes actividades seanefectivas los impulsos energéticos que las causan tienen que obedecer apatrones de secuencias perfectamente ordenados y sincronizados, de una potenciay duración adecuadas. En otras palabras, los filamentos deben recibir un flujode energía discontinuo, en forma de pulsos de intensidad variable, de unamanera no solo coordinada pero también secuenciada.

Dichos impulsos provienen necesariamente de algunas de lasfuentes de energía de las células animales, entre las cuales se encuentran lasmitocondrias. Además las actividades deben ser reguladas en forma absolutamenterigurosa, pues no se efectúan de una manera aleatoria. Por ende necesitan de unmecanismo regulatorio. No tenemos que olvidarnos que los mecanismos productoresde energía lo hacen en función de la absorción de los elementos nutritivosque les llegan, lo que sí ocurre de una manera aleatoria. Estos elementos sonprocesados para ser transformados en fuentes de energía, como lo es enparticular la adenosina trifosfato (ATP) en el caso de las mitocondrias.

Este mecanismo, regulador de la serie de impulsos energéticosde los animales unicelulares generados en base a las fuentes de energía propiasa cada célula como lo acabamos de ver, no puede depender de algún elemento uorgánulo del citoplasma porque, además de evolucionar constantemente, cada unoes, muchas veces, idéntico de una especie a otra. En consecuencia, por generarlos diferentes movimientos de un animal dado, tiene que ser totalmente igual deun animal a otro de la misma especie pero distinto de una especie a otra, ademásde no depender de factores irregulares como la absorción de elementosnutritivos. Se puede comprobar que todas las amebas reaccionan de la misma formaante los mismos acontecimientos, pero a menudo una ameba actúa en formadistinta a un didinium.

Igualmente, un protozoo debe tener necesariamente un elementoirregular en su composición y de una especie a otra, pero idéntico entre todoslos individuos de una misma especie y no depender de las particularidadespropias a cada animal. En efecto, dicho mecanismo no puede tener una estructuratotalmente uniforme, pues por engendrar movimientos diversos tiene absolutamenteque tener por lo menos un elemento constitutivo irregular en su composición.Por ejemplo, la doble membrana que envuelve un protozoo, aunque sea deformableen su aspecto, representa una gran uniformidad en sus elementos constitutivos eidéntica composición a la de algunos otros de otras especies. Además, dependedel tamaño de cada animal, el cual puede ser distinto en alguna especie de unindividuo a otro de la misma especie. Asimismo, los orgánulos pueden variar entamaño y productividad de un protozoo a otro de la misma especie a lo largo deltiempo, aunque su composición quede uniforme. También el elemento generador deestos impulsos tiene que ser totalmente idéntico entre cada animal de una mismaespecie, pues efectivamente se observa que las actividades de cualquierindividuo de una misma especie son idénticas, bajo las mismas circunstancias, alas de otro, independientemente de algunas características particulares a cadauno, como tamaño, cantidad de elementos nutritivos procesados en su interior,etc.

Como base de este mecanismo regulador, el autor no tomatampoco en cuenta el ADN de las mitocondrias por dos razones principales: laprimera es que existen especies de protozoos que poseen cantidades variables deellas de un individuo a otro y la segunda es que la complejidad de movimientosde algunos protozoos en relación a la de otros de especies distintas, implicaríauna complejidad y una extensión del ADN de sus mitocondrias superiores encomparación a las de estas otras distintas especies; que no se verifica en larealidad. Debemos destacar que para que una teoría sea valida tiene queadecuarse totalmente a la realidad de los hechos. En este caso si se afirma queel origen de los movimientos genéticos de los animales se encuentra en un orgánuloparticular tiene que ser también lo mismo para todas las especies, incluidospara los animales superiores. Pues, a pesar de que estos últimos son seresmulticelulares, la generación de estos movimientos se produce a menudo en basea una única célula, el zigoto, en el cual necesariamente se debe encontrar elorigen de dichos movimientos. En particular, se pueden citar los insectos, losreptiles o los mamíferos, los cuales efectúan movimientos genéticos tancomplejos a menudo que no se podrían explicar sólo en base al ADN de lasmitocondrias.

El único elemento perenne de cualquier protozoo que puedaservir de elemento regulador de sus actividades es su doble cadena de ADN queconstituye el genoma integrante de su núcleo, que el autor llamara simplementegenoma para simplificar el texto. Contrariamente al resto de los componentes dela célula, éste permanece inmutable en tamaño, forma, constitución yordenamiento molecular, a lo largo de su existencia y entre todos los miembrosde una misma especie, aunque distinto entre cada especie. Ya está científicamentecomprobado que sus secuencias de nucleótidos son totalmente carentes deuniformidad de una especie animal a otra, pero idénticas entre todos losmiembros de una misma especie.

Si analizamos los cuatros diferentes tipos de nucleótidosque integran el genoma de todas les especies animales, nos daremos cuenta que elfosfato y el azúcar que los componen permanecen inmutables, cualquiera sea eltipo de nucleótido. Aunque al fosfato se le puede asociar, ocasionalmente, otrofosfato o algún tipo de proteína, como la coenzima A, en las cadenas de ADN sepresenta mayormente bajo la forma de monofosfato. Por ende, en los nucleótidoslas bases representan los únicos elementos variables. Esta particularidad lespermite realizar distintas cantidades de enlaces. En efecto, las adeninas y lastiminas poseen la capacidad de formar un doble enlace de hidrógeno. Mientrasque las guaninas y las citosinas forman un triple enlace de hidrógeno. Además,sabemos que la energía necesaria a la ruptura de los enlaces es distinta enfunción de la naturaleza misma de cada uno, pues pueden ser entre un átomo dehidrogeno y uno de nitrógeno o de oxigeno, como los que unen los nucleótidos.

Es sabido que existen enzimas capaces de "leer" elordenamiento de los nucleótidos durante la mitosis; por ejemplo para verificarsu exactitud. El autor llama "leer" el genoma, por parte de unaenzima, o lectura enzimática, el hecho de que esta clase de enzima se desliza alo largo de la doble cadena de ADN, efectuando su actividad merced a un procesofísico-químico complejo, que implica un aporte y, o, una liberación de energía,particular a cada una. Esta lectura puede ser bastante rápida, pues en unprotozoo la enzima ADNhelicasa, que actúa directamente sobre los enlaces dehidrógeno, es capaz de separar las dos cadenas del genoma a una velocidad deaproximadamente quinientos nucleótidos por segundo.

Por otra parte, sabemos que en los genes del ADN estáncodificadas todas las características físicas de las células.

En consecuencia a estos hechos podemos deducir que elelemento regulador de algunos movimientos que caracterizan las acciones de estosanimales, son generados por enzimas que van "leyendo" el alineamientode los enlaces de los nucleótidos, en los genes específicos, traduciéndolosen impulsos energéticos motores. El autor habla de "algunosmovimientos" y no de todos pues está comprobado que hay movimientos que seproducen estrictamente en base a elementos constitutivos de las células, comolos cilios, que se efectúan en forma absolutamente automática e independientecada uno con respecto a los demás. El autor llamara estos últimos; movimientosmecánicos; para diferenciarlos de las actividades genéticas.

Asimismo, como lo vimos anteriormente, sólo una porción delgenoma está consagrado a la codificación de la estructura de la célula y laproducción de las proteínas que necesita. Por eso también, podemos deducirque por lo menos en una porción de la parte restante, están codificados, através del ordenamiento de los nucleótidos, los impulsos que generan lasdiversas secuencias de actividades genéticas.

Entonces, al recorrer el tramo correspondiente a su funciónen la doble cadena de ADN, la enzima especializada va emitiendo impulsos energéticosen función de la lectura de los distintos enlaces de hidrógeno. La importanciade dicha enzima se puede probar por ejemplo merced al uso de la microinyección,ya clásica en la detección, bloqueo o marcación de los elementosintracelulares. Su actividad puede ser también probada merced al uso de losmicroelectrodos, que pueden permitir la detección de las variaciones de losimpulsos energéticos que se producen al interior de la célula. Dichos impulsospueden ser medidos por medio del empleo de aparatos de medición de campos magnéticos.Además, sus secuencias pueden ser comparadas con las secuencias en las cualesse encuentran alineados los enlaces de los nucleótidos.

La irregularidad de los agrupamientos de nucleótidos, omejor dicho de sus distintas clases de enlaces de hidrógeno, origina, muyprobablemente, las variaciones de los impulsos energéticos emitidos. Estos, alpresentar una gran heterogeneidad, poseen entonces una diversidad de frecuenciasque genera la variedad de los movimientos efectuados por los diferentes paquetesde filamentos, al estilo frecuencias de resonancia. En otras palabras, a cadapaquete corresponde una frecuencia dada. Así, se originan las diferentesactividades del animal.

Por supuesto, para el protozoo, los estímulos exteriores osu ausencia, o los generados por una situación interna particular, quellamaremos estímulos iniciadores, son los que provocan, interrumpen o modificanel cumplimiento de la función de esta clase de enzima.

Resulta importante notar que las actividades genéticas y losmovimientos mecánicos, de los protozoos son inmutables por estar almacenadas ensu genoma o en sus componentes. Invariables en su composición entre losmiembros de una misma especie, representan el fruto de millones de años deevolución. Por ende, la codificación de las actividades genéticas y de losmovimientos mecánicos de un animal no puede ser cambiada, suprimida o aumentadasin provocar una verdadera mutación de éste.

Si uno observa atentamente el total de las distintasactitudes de un protozoo, notará que corresponden a un patrón bien definido.En efecto, participan cada una de un conjunto perfectamente determinado ysecuenciado de conductas diversas, que son para un didinium por ejemplo: nadar,lanzar dardos, envolver la presa, digerirla y reproducirse.

El autor llamará, de aquí en adelante, a cada una de estassecuencias, que corresponden cada una a un conjunto de actividades genéticascoordinadas entre sí que permiten el desarrollo de una sola conducta, uncomportamiento, llamando también actitud el desarrollo observable de loscomportamientos. Igualmente, nombrará al conjunto de todos éstos últimosinscritos en un mismo genoma un esquema de comportamientos. También, llamarála ausencia de comportamiento, aunque se puedan producir movimientos mecánicosa lo largo de su duración, estado de reposo.

No sólo un estímulo iniciador puede activar algúncomportamiento pero también la ausencia de estímulo puede ser causante de laactivación de uno también. Pues, se puede observar que cada clase de actividadgenética o de movimiento mecánico se produce sistemáticamente en función dela aparición o de la falta de un acontecimiento bien delimitado ypredeterminado. Que puede ser la toma, la pérdida o la ausencia, de contactocon una presa, percibido por medio de sensores de diferentas clases. Dichossensores son los que generan las distintas clases de estímulos, como se haverificado ya científicamente. Este comportamiento se manifiesta a través deuna actitud determinada que puede ser activa o pasiva. Como actitud pasiva sepuede considerar, por ejemplo, la que corresponde a un movimiento repetitivo ode alguna otra conducta que, aunque exija de impulsos energéticos para poderrealizarse, puede no ser reflejada por un movimiento notable a primera vista, elcual puede corresponder a una actitud de espera por ejemplo. La que no hay queconfundir con los movimientos mecánicos, como ocurre en el estado de reposo.Entre éstos últimos, se encuentra el hecho de que en la ausencia de presa, eldidinium sigue nadando. El hecho de que los cilios del animal se muevan de por sí,en forma mecánica, como se comprobó luego de la ablación de aquellos, pruebaque para moverse no necesitan de un impulso especial proveniente de la actividadde enzimas lectoras. De aquí podemos afirmar que la totalidad de loscomportamientos de los protozoos está regida por actividades genéticas o mecánicas.

El desarrollo de una parte del esquema de comportamientospuede ser inhibido; es decir que, tal como se puede comprobar, para el didinium,si la presa escapa antes de ser envuelta en el citoplasma, no se empieza elproceso de digestión sino que se reinicia un nuevo ciclo de comportamientos.

Podemos notar también que el esquema es, y debe ser,invariable en su ordenamiento. En efecto, no se puede cambiar el orden de loscomportamientos sin condenar al protozoo a sufrir graves trastornos. Porejemplo, si no absorbe su presa después de inmovilizarla, no podráalimentarse, lo que podría tener consecuencias fatales para él.

Sumándose a esta invariabilidad el hecho de que la principalcaracterística de los protozoos es que luego de ser activados, sus esquemas decomportamientos se realicen en forma continuos ininterrumpidamente, cuando noson detenidos por un estímulo particular, se puede deducir que pertenecen a untramo del genoma, constituido por una sucesión de pares de nucleótidos, que noofrece ningún tipo de interrupción. Lo que implica obligatoriamente quepertenezca a un tramo continuo del genoma.

Resulta factible que el genoma posea en su estructura unaproteína que identifique el principio y el fin del tramo implicado, para que laenzima idónea pueda así proceder a la lectura del esquema de comportamientos.Como es evidente que los nucleosomas no interrumpen el pasaje de las enzimasseparadoras o de las correctoras, no tienen tampoco que parar las enzimaslectoras.

Finalmente se puede afirmar que a lo largo de su existencia,la actividad de un protozoo está siempre gobernada por su esquema decomportamientos, aunque adopte una actitud pasiva. Eso significa que, cualquierasea la situación en la cual se encuentre, siempre "sabrá", aunquesea de una manera totalmente inconsciente, lo que tiene que hacer.

Integrando este esquema, cada comportamiento, o grupo deactividades que determinan una sola conducta, es perfectamente delimitado yorquestado. Si no lo fueren, los movimientos resultarían desordenados. No tendríanentonces la eficacia necesaria para la realización de sus acciones vitales. Porejemplo, si el didinium no produjera suficientes dardos, o si no envolvieraadecuadamente sus presas, éstas podrían tener la oportunidad de recuperarse,es decir de producir las antitoxinas que les permitirían gozar de algunasposibilidades de escape.

En fin de cuenta, si observamos detenidamente la constituciónde las diferentes especies de animales unicelulares, podremos constatar ycomprobar que cada uno de sus componentes es parecido en su composición al quecumple las mismas funciones en cualquier animal de cualquier otra especie, enparticular todos los genomas están formados por cadenas de los mismos cuatrotipos de nucleótidos, al igual que los mecanismos generadores de sus diversasactividades y movimientos, lo que permite deducir que responden igualmente aesquemas de comportamientos. Aunque difieran considerablemente en sus alcances ypautas de una especie a otra, permiten a los protozoos sobrevivir ymultiplicarse, si las condiciones externas les son favorables. Por supuesto, elhecho no tiene nada de extraño; pues, descienden, probablemente, de un ancestrocomún. Resulta evidente que las características de éste que favorecieron susupervivencia, se hayan conservados, por seguir siéndoles benéficas, entretodos sus descendientes.

Resumiendo las principales cualidades de los animalesunicelulares, que permiten la expresión de sus actitudes podemos afirmar que éstasresponden a las pautas siguientes:

- Cada grupo de actividades genéticas que conforma una, yuna sola, actitud determinada corresponde a un comportamiento genético.

- Cada ausencia de comportamiento corresponde al estado dereposo, aunque mientras siga vigente se produzcan movimientos mecánicos.

- El total de sus conductas perfectamente sincronizadas yordenadas entre sí obedece a un esquema de comportamientos.

- Un ciclo de éstos empieza por medio de un estímuloiniciador o por la ausencia de alguno. Puede ser inhibido por otro, aunque elesquema sigue siempre vigente.

- Dicho esquema gobierna el accionar de un protozoo a lolargo de su existencia sin interrupciones.

- Todas las actividades genéticas que integran loscomportamientos y esquemas de comportamientos dependen de datos inscriptos enlos genes de estos animales.

- Finalmente, los impulsos energéticos generadores deactividades se originan en la "lectura", merced a enzimas específicas,de los enlaces de hidrógenos entre los nucleótidos que integran las doscadenas que conforman el genoma de las células eucariotas, uniéndolas.

2. Origen de los comportamientos genéticosde

los animales multicelulares elementales.

En este capitulo, el autor va a ir profundizandosucesivamente los conocimientos de las células animales, y en particular de lasneuronas de los animales multicelulares, estudiando sus características en basea la observación de las de los animales multicelulares invertebrados. Éstos sepueden calificar de elementales, por su relativa simplicidad estructural y su númerorestringido de clases distintas de células que los componen. Se consagrarasobre todo a estudiar las Hidras de agua dulce.

Éstas últimas son seres rudimentarios que se parecen a lasanémonas de mar, pero de tamaño reducido. Su parte inferior adhiere a unasuperficie de apoyo a la manera de una ventosa. El tronco, llamado celenterón,se asemeja a una suerte de bolsa donde se procesan y asimilan los nutrientes. Enla parte superior se encuentra el orificio que sirve a la vez de entrada de losalimentos y de salida de los desechos. Está coronado de tentáculos, queproducen también dardos venenosos, al igual que algunas especies de protozooscomo los didinium. La Hidra puede nadar y sobre todo reptar, ayudándose con sustentáculos y su parte inferior. Estos movimientos de traslación son mucho mássofisticados que los de los protozoos, pues exigen una verdadera coordinaciónde las actividades de numerosas células por parte del animal. Éste envenenalas presas que entran en contacto con sus tentáculos, las inmoviliza y luegolas introduce en el celenterón por medio de estas últimas. Se reproduce conesporas, formando retoños o por división.

Examinando la raíz de todos estos comportamientos, se puedeprofundizar los conocimientos sobre el origen del accionar genético animal, queempezamos a obtener con el estudio de las reacciones de los protozoos. Básicamente,porque estos invertebrados poseen una estructura interna mucho más compleja quela de los animales unicelulares.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que varias especiesde animales multicelulares elementales, como la Hidra, poseen célulasnerviosas, o neuronas, repartidas en todos sus cuerpos. Además, laexperimentación demuestra que los impulsos energéticos provenientes de estasneuronas controlan el accionar del resto de las demás células. Se puedeafirmar, entonces, que estas neuronas están especializadas para hacer llevar acabo los comportamientos, particulares a la especie, por el conjunto del cuerpo.

Luego, debemos tener en cuenta que muchos animalesinvertebrados son capaces de emitir esporas; células independientes que almultiplicarse acaban por transformarse en un animal completo; eso implica quetodas las distintas células del cuerpo del ser, digamos adulto, se puedenoriginar en una sola célula indiferenciada. En ésta, entonces, se encuentranalmacenados, en sus genes, todas las diversas capacidades que particularizaránluego las distintas células del cuerpo del animal maduro.

No resulta difícil deducir, y comprobar, que cuando ocurreel proceso de diversificación celular en función del papel que cada célulacumplirá luego, en los animales multicelulares que gozan de una verdaderadiferenciación celular, se activarán los genes adecuados a su futuro desempeñoy se desactivarán los que no corresponden a éste. La activación de los genesespecializados, provoca la producción de enzimas particulares que modifican laestructura de la célula, en vista de facilitar sus actividades. Por ejemplo, enlas células musculares se acrecienta la masa filamentosa y los microtúbulos.Este proceso no modifica la composición general de las células, que siguenconservando los mismos elementos constitutivos que las demás.

Se tiene que destacar que la especialización de las célulasdiversifica y amplía el espectro de acción del conjunto. El hecho de que unpez carnívoro tenga aletas natatorias le otorga mucha mayor velocidad dedesplazamiento que la de una ameba, es decir una más grande área de caza quele ofrece mayores posibilidades de encontrar alimento. La capacidad de absorciónde alimento de un animal multicelular que posee un estómago, le procura unamayor amplitud de productos necesarios a sus existencias y reproducción, que lade un unicelular.

Si bien cada célula especializada resigna su autonomía ycampo particular de acción, en compensación acrecienta algunas de suscapacidades en el ámbito celular. Sobre todo mejora sus posibilidades desupervivencia, al aumentar el área de actividades del conjunto de células alcual pertenece. Por ejemplo, la capacidad de movimientos independientes de unaneurona es muy reducida, pero su capacidad de uso de su memoria genética, deemisión de energía y de respuesta a estímulos, se ve potencializada. Elacrecentamiento de la producción de impulsos energéticos le permite ser capazde generar tal potencial de éstos que llega a provocar la actividad filamentosade todo un grupo de células musculares.

En fin de cuenta, la especialización celular, incrementa lascapacidades del ser de recibir una mayor variedad de estímulos iniciadores,merced al incremento y a veces la diversificación de sus células sensitivas.Al aumentar la capacidad de producción de energía hacia un campo de acción másespecializado por parte de las neuronas, eso les permite también engendrarrespuestas mucho más elaboradas que las de un simple protozoo. La simple reacciónde huida provocada por un ascenso peligroso de la temperatura ambiental, captadopor sus sensores, de parte de algunos protozoos, se transformó en el desarrollode los centros de detección de las radiaciones infrarrojas de ciertas especiesde serpientes como la cobra. Evidentemente, la diferenciación, y por ende laexistencia de órganos especializados, implica a nivel del ADN un mayorpotencial de productividad y pluralidad de proteínas y enzimas.

El aumento de la complejidad del ser, es decir de la cantidadde órganos distintos, de las capacidades y de la complejidad de las actividadesde origen genético de cada uno, es probablemente resultado del alargamiento dedichas cadenas. El cual, como lo comprueban las teorías modernas relativas a laevolución de las especies, ocurre en forma aleatoria y produce las mutacionesde las especies animales.

Se puede afirmar que cuanto más complejas se vuelven lascapacidades de un ser viviente, más evolucionado resulta ser. En la cadenaevolutiva de los animales, se puede considerar al ser humano como uno de los másevolucionados, por tener la capacidad de realizar actividades extremadamentecomplejas. En realidad, las más complejas de las que efectúa el resto delreino animal terrestre.

El aumento de la complejidad de las actividades de un serimplica entonces, como lo comprueba la realidad de los hechos, una mayorsofisticación a nivel celular. En particular lo demuestra el hecho que lasneuronas son células que reciben los impulsos iniciadores, los procesan ytransmiten las respuestas generadas a las demás células. Merced a estacapacidad de comunicarse entre sí por medio de sus axones y dendritas, formanuna especie de red que controla y dirige las actividades del conjunto de las célulasdel animal. En consecuencia, aunque un estímulo provenga de un solo punto delanimal, su cuerpo entero reacciona de una manera perfectamente sincronizada.

Por supuesto, aunque sean mucho más complejos, resultaevidente que los movimientos que participan de los comportamientos de la Hidra,y de cualquier otro animal multicelular elemental, son de origen meramente genético.En efecto, se puede comprobar que por ser innatas, todas sus actividades oausencia de éstas son perfectamente delimitadas e invariables a lo largo de suexistencia en función de estímulos, o por falta de algunos, los cuales sonigualmente perfectamente definidos e invariables. También, son idénticas paratodos los miembros de una misma especie de invertebrados. El hecho de queresultan de las actividades sincronizadas de varias o de la totalidad de las célulasque componen estos animales implica, como ya fue científicamente demostrado,que dicha sincronización proviene de la actividad de las neuronas. Lo quesignifica a su vez que dicha actividad se genera en base a una memoria de índolegenética.

Se llamara también estado de reposo la ausencia de activaciónde los comportamientos que rigen la actividad de un animal multicelular. Aunqueéste pueda realizarse movimientos mecánicos a lo largo de su duración, puesestos últimos no dependen de dicha activación. Hay que tener en cuenta que elhecho de que su cuerpo esté en reposo, implica un verdadero paro de lasactividades motoras generadoras de una conducta del conjunto de sus células. Noobstante, no implica la falta de actividad intracelular, sino únicamente quesus células especializadas en producir actitudes a nivel corporal, no lo hacen,aunque por ejemplo cada una pueda estar efectuando un proceso interior deabsorción de alimentos.

Por implicar una verdadera sincronización en la realizaciónlas actividades corporales se llamara de aquí en adelante comportamiento genético,cada actitud innata de un animal multicelular, es decir que se encuentrainscrita en su genoma bajo la forma de un alineamiento específico de los paresde nucleótidos que conforman un tramo dado de la doble cadena de ADN queconforma el genoma.

Al tener una mayor variedad de comportamientos genéticos quelos protozoos por un lado y por la vigencia y organización de éstos por otro,se puede deducir que existe un esquema de comportamientos genéticos y que éstees mucho más complejo que él de aquellas. La recepción de una cantidadsuperior de estímulos iniciadores diversos, además del número y de lacapacidad evidente de diferenciación y adecuación de los comportamientos genéticosque le sirven de respuesta, implica un considerable acrecentamiento de dichoesquema con respecto al de los animales unicelulares.

Se puede comprobar por medio de la experimentación que lasneuronas son las verdaderas fuentes de los comportamientos genéticos, y delesquema correspondiente, de los animales multicelulares elementales. Además, sepuede verificar que cuando se produce la ablación de parte del cuerpo de uno deestos animales, éste reorganiza su morfología, aunque su tamaño se reduce. Lonotable es que sigue teniendo el mismo esquema de comportamientos genéticos sinque éste y sus componentes hayan sufrido ninguna clase de alteración. Llegamosasí a la conclusión de que los esquemas y los comportamientos genéticos nodependen de la cantidad de neuronas del ser, y por ende de sus sinapsis, sino delas informaciones contenidas en cada neurona, las cuales tienen que ser idénticaspara todas las neuronas de un mismo animal por actuar todas en formasincronizada.

Es sabido también que los animales multicelulares resultanser frutos de una evolución que se inició a partir de los seres unicelulares,y que empiezan sus existencias en base, a menudo, en una única célula, elzigoto. Podemos suponer, entonces, que las características y capacidades de susneuronas se originaron en las particularidades de estos mismísimos protozoos.

También, el parecido entre la composición y la estructurade las neuronas de los animales multicelulares elementales y la composición yestructura de los animales unicelulares permite suponer que su funcionamiento,aunque especializado, se apoya sobre las mismas bases y características.

Por todos estos hechos, podemos deducir que loscomportamientos genéticos de dichos animales multicelulares se encuentrangrabados, en su conjunto, en el genoma de cada una de sus células y enparticular de sus neuronas.

Además, es necesario tomar en cuenta que la modificacióndel genoma de un animal modifica entonces automática y sistemáticamente suscomportamientos genéticos, aunque pueda conservar su misma morfología básica.Por ejemplo, sabemos que la modificación del gen que determina el color de losojos de una mosca de la fruta, o drosófila melanogaster, que son naturalmenteverdes, en blanco provoca la aparición de un comportamiento procesionario endicho animal. Es decir que además de modificar su color de ojos, aunque sucuerpo siga teniendo exactamente la misma morfología que la del animal de ojosverdes, se modifica sus actividades genéticas, haciendo que esta mosca de ojosblancos tenga tendencia en caminar en fila india. Lo que no ocurre en la moscade la fruta de ojos verdes. Esta modificación de comportamiento ligada a lamodificación del genoma comprueba, de una manera irrefutable, la teoría delautor con respecto al asentamiento de la memoria genética en el genoma de las célulasde los animales. Por eso es, también, que dos perros pueden ser prácticamenteidénticos en apariencia y tener comportamientos genéticos diferentes entre sí.Como actitudes distintas se puede considerar que uno puede tener un carácteragresivo y el otro no, uno puede ser un buen cazador y el otro un buen guardián,etc.

Gracias al estudio de los protozoos, supimos que la memoriade tipo genética, se encuentra grabada en los alineamientos de nucleótidos queforman la doble cadena de ADN, o genoma, que integra el núcleo de estosanimales y que la recepción de estímulos iniciadores específicos provoca laemisión de impulsos energéticos, merced a la actividad de las enzimas que"leen" dicho genoma, que les sirven de respuestas.

La diversidad de estímulos iniciadores, a los que respondenlos animales multicelulares como la Hidra, significa que éstos poseen unadiversidad equivalente de receptores de ellos, que permiten ademásdiferenciarlos.

Se puede observar que las neuronas de los animalesmulticelulares poseen algunos apéndices cuyas terminaciones se ubican en losdistintos órganos de estos animales. Por medio de la experimentación, se hacomprobado que sirven de receptores de los estímulos iniciadores. Estos apéndicesal poseer una gama importante de receptores son entonces los que captan dichosestímulos. También está comprobado que las dendritas y los axonesintercomunican las neuronas entre sí. Lo que, al unirlas, permite al conjuntoasí formado unificar las respuestas a los estímulos iniciadores. De estamanera, y merced al hecho de que algunos de sus apéndices neuronales transmitenimpulsos energéticos a las otras diversas células del cuerpo, el conjunto delas neuronas rige el total de las actividades corporales de estos animales, comoya fue verificado científicamente.

Cuando el agua, donde se encuentra este animal, llega a teneruna temperatura excesiva para su supervivencia, la Hidra se despega de susuperficie de apoyo y emprende su retirada. Esto significa que delante de un estímuloparticular, recibido por los apéndices sensitivos, se activan las enzimasespecializadas que leen la zona determinada del genoma donde se encuentrainscripta la respuesta idónea.

Como sabemos que un solo estímulo, recibido en un solo puntodel cuerpo del animal, puede provocar una respuesta de parte del cuerpo entero,el cual está dirigido por el conjunto de su red neuronal, podemos entoncesconcluir que el impulso recibido es transmitido a las demás neuronas quegeneran cada una su propia respuesta. Dicha respuesta es a su vez transmitida alas células que son relacionadas con dichas neuronas, por el intermedio de losapéndices neuronales especializados. Como cada una rige una zona corporalparticular, podemos deducir que el estímulo recibido es interpretado, según ellugar y la función que tiene que realizar. Por ende, se puede deducir que cadaneurona al recibir un impulso activador, transmite su propia respuesta en funcióndel lugar y la función que ocupa en el cuerpo del animal, a las células querige, además de transmitir el impulso activador a las otras neuronas. Todasestas distintas respuestas por parte del cuerpo, pueden ser originadas por un únicoimpulso puntual inicial, como lo acabamos de ver. Entonces podemos aceptar quecada respuesta de cada neurona se genera, en forma coordinada, en función deuna inhibición o de una activación de los genes implicados o de parte de éstos,en función del lugar y la función que ocupa la neurona en el cuerpo delanimal. La observación y experimentación han permitidas constatar que estasparticularidades resultan ser idénticas en todas las especies animaleselementales.

Como podemos constatar que los comportamientos de losanimales multicelulares simples no se efectúan obligatoriamente en unasecuencia rigurosa, aunque sí pueden implicar una respuesta que necesite de laactividad de parte o del conjunto de las células corporales, sino en funciónde los estímulos activadores. La unicidad de la inscripción de dicho esquemano es entonces un factor determinante. También por el hecho de saber que cadaneurona reacciona en función de la activación de sus genes, podemos deducirque la realización de cada comportamiento es independiente de la de los otrosaunque puedan ser conjuntas o consecutivos. De aquí se deduce que los distintoscomportamientos pueden estar inscriptos en distintos genes. Las diversasubicaciones en genes diferentes, y el hecho de que el cuerpo del animal puedareaccionar en su totalidad delante de un único factor estimulador, indica quela lectura de uno sirve de estímulo iniciador a la lectura de otros tramossituados en genes distintos de otras neuronas, lo que implica que existe unverdadero intercambio de informaciones que permite transmitir un estímulo deuna neurona a otra, independientemente de cuales son los genes activados.

Como lo comprueba la experiencia, los animales multicelularessimples reaccionan sistemáticamente de la misma forma ante el mismo estímuloiniciador en cualquier momento de sus existencias. Aunque los momentos dereposos correspondan a la total ausencia de estímulos, el animal está siempreen condición de generar la respuesta adecuada delante de la aparición de unode ellos. También en función de la ausencia de alguna clase de estímulonecesario se puede interrumpir un comportamiento en curso, como la huida de unapresa puede interrumpir un proceso de digestión por falta del estímulocorrespondiente a su captura o retención. Lo que implica que su esquema decomportamientos es siempre vigente a lo largo de su existencia.

Considerando las diversas actitudes y actividades de dichosanimales multicelulares elementales tales como la Hidra de agua dulce, podemossacar conclusiones muy interesantes con respecto al funcionamiento de lasneuronas de estos seres, al igual que hemos sacados conclusiones de las diversasparticularidades de los comportamientos de los animales multicelulares.

- En primer lugar hemos advertido que todas las actividadesde estos animales, y en particular de las derivadas de los estímulosiniciadores, están regidas por sus neuronas.

- En segundo lugar, que la intercomunicación entre lasneuronas organiza sus diversas actividades y, sobre todo, una respuestacoordinada de parte o del conjunto del ser, a cualquier estímulo idóneo.

- En tercer lugar, que delante de un mismo estímulo, lasneuronas responde, en forma adecuada, en función de la activación o inhibiciónde los genes, o parte de éstos, según su ubicación y su papel en el cuerpodel animal.

- En cuarto lugar, que para cada clase de estímulo captadoexiste en respuesta un comportamiento, bien definido e inmutable.

- En quinto lugar, que todos sus comportamientos estáninscriptos en el genoma de cada neurona de estos animales. Que éstos son hechosefectivos por la lectura, por parte de una enzima especializada, de los enlacesde hidrógeno entre cada par de nucleótidos. Lo que puede ser corroborado pormedio de microinyecciones de anticuerpos que bloqueen la acción de dichasenzimas. Las cuales a su vez pueden ser identificadas sobre la base del mismoprocedimiento. La actividad energética interneuronal puede también seranalizada por medio de los aparatos electrónicos modernos adecuados, tipomedidor de diferencial de potencial eléctrico o electromagnético.

     

  • Finalmente, en sexto lugar, que el conjunto de sus comportamientos, que llamamos esquema de comportamientos, nunca para de regentear sus actividades por ser vigente a lo largo de la existencia del animal. Aunque éste adopte una actitud pasiva, o que se interrumpa un ciclo de comportamientos merced a la recepción de algún estímulo iniciador, o de la ausencia de uno.

     

3. Consecuencias del desarrollo de

las capacidades neuronales.

Ya sabemos que la diversificación de las células del cuerpode un animal multicelular le ofrece al conjunto del ser un mayor campo de acción,y sobre todo mayores posibilidades de tener comportamientos más variados, queen el caso de un animal unicelular. De hecho, a través de la existencia de lasneuronas se unifican las respuestas a los estímulos iniciadores de parte o dela totalidad de las células del organismo.

La evolución de las especies animales, sobre la base demutaciones y procesos de selección natural, no sólo ocasionó una diferenciacióncelular cada vez más pronunciada y sofisticada, pero además provocó unaverdadera especialización entre células de una misma clase.

En la Hidra, una misma neurona recibe los estímulosiniciadores, los transmite a las demás, los procesa y transmite su respuesta alos otros órganos. En un mamífero, como se ha podido comprobar, cada uno deestos actos es cumplido por neuronas especializadas.

En el hombre, como ya se ha podido comprobar científicamente,existen tres clases de neuronas: las sensitivas, las interneuronas y lasneuronas motoras. Estas clases se dividen, a su vez, en subclases másespecializadas. Entre ellas podemos citar las sensitivas donde se encuentranneuronas con terminaciones ciliadas, que sirven para detectar las vibracionesdel aire u olores, o las que están asociadas con células sensitivasespecializadas como las fotoreceptoras.

Se puede definir el grado de evolución de una especie animalen función de dos factores principales que son: el grado de diversificación yde desarrollo de las capacidades del conjunto de sus órganos y el grado dedesarrollo y amplitud de sus esquemas de comportamientos.

Con respecto al primero de estos dos factores, podemosobservar que existe una relación directa entre la complejidad del sistemanervioso y la del resto de los órganos. A mayor desarrollo de las capacidadesde los órganos, y sobre todo de las que permiten el cumplimiento de actividadesdiversas, más sofisticado resulta ser el sistema nervioso que los controla ydirige. Se puede considerar como evidente que el grado de sofisticación de uninstrumento exige e implica, para un uso adecuado u óptimo, de un gradoequivalente de sofisticación del factor que lo rige.

Los órganos de la visión, para muchas especies animales, selimitan a la captación de la diferencia entre claro y oscuro, y para el serhumano le permiten distinguir entre miles de tonos de colores distintos.

Aunque existen animales dotados de uno o dos sentidosparticularmente desarrollados y quizás de órganos con funciones variadas, tales el caso de la trompa del elefante. El grado de evolución y especializaciónde un solo o de unos pocos órganos, no resulta en sí demasiado significativo,lo importante es considerar el conjunto de las capacidades orgánicas. También,la hiper especialización resulta ser, en algunos casos, más perniciosa quepositiva; cuando cambian las condiciones ambientales, los animales hiperespecializados encuentran a menudo mucho más dificultades para adaptarse a lasnuevas condiciones que los otros. Por eso desaparecieron por ejemplo el Mamut ymuchas otras especies.

En todo caso, lo más determinante parece ser, según locomprueba la experiencia, la amplitud de las capacidades, y no tanto laespecialización en sí. La hipersensibilidad a la intensidad de la luz noresulta ser tan beneficiosa, como en el caso del búho que encuentra su campo deacción prácticamente limitado a una actividad esencialmente nocturna. Encomparación a la amplitud de captación de una mayor gama de tonos de coloresdistintos, el cual da al hombre la posibilidad de ser activo tanto de día comode noche. Hasta la primera puede llegar a ser muy contra producente, como en elcaso de muchas especies de murciélago que son obligados a dormir en cuevas, lascuales no pululan en general, mientras que la segunda, al contrario permite laadaptación a una mayor cantidad de ámbitos, como en el caso de las ratas.

Con respecto al segundo factor, es decir al grado dedesarrollo y amplitud de los esquemas de comportamientos, es interesantedestacar que dicho esquema tiene que estar perfectamente adaptado al medioambiente. En caso contrario, se perturbarían las posibilidades desupervivencias del ser. Por ejemplo si un animal se dedica a comer una solaclase de alimento, como el Panda gigante, al desaparecer su fuente de alimento,éste está entonces destinado a desaparecer también. Por eso se puedeconsiderar que aunque la amplitud de las capacidades orgánicas representa serun factor importante, con respecto al ámbito de evolución de un animal, elfactor realmente primordial resulta ser el segundo. En efecto, una mayoramplitud del esquema de comportamientos implica automáticamente como lo hemosvisto anteriormente una mayor amplitud de gama de actitudes vitales, lo queimplica a su vez una más grande amplitud de reacciones posibles delante de losacontecimientos exteriores. Es decir, finalmente, que un animal se puedecomportar de una manera más variada en un ámbito dado o en diversos ámbitosque otro que tenga un esquema más reducido de comportamientos, de aquí unamayor posibilidad de adaptabilidad del primero a situaciones distintas. Merced aeste factor, el número de jirafas existentes en la actualidad es muy inferioral de los perros, sin contar que las posibilidades de supervivencia como especiede éstas son mucho más limitadas que las de estos últimos. Para el autor, laamplitud del esquema de comportamientos representa ser uno de los principales índicesde desarrollo de un animal. Además, ya sabemos que existe una relación directaentre la complejidad del genoma y la cantidad de comportamientos genéticosposibles que pueda tener un animal.

En todo caso, se puede afirmar que más amplios son losesquemas de comportamientos genéticos, más extenso es el genoma. Como lo hemosvisto anteriormente, la cantidad de neuronas no está directamente relacionadacon la cantidad de comportamientos genéticos distintos para un solo animal,sino la extensión de su genoma. Se entiende entonces que un animal de gran tamañopueda vivir con un cerebro de tamaño muy reducido en comparación a su volumencorporal. De aquí proviene el hecho de que un rinoceronte de varias toneladasde peso tenga un cerebro de un volumen parecido al de un ser humano, o que unavestruz de cerca de doscientos kilos tenga un cerebro del tamaño de una nuez.

Por otro lado es conocido que los seres vivientes que poseenlos genomas más extensos, como algunas especies de ranas o de tritones, no sonlos más evolucionados. Se puede entonces deducir que si bien la complejidad yla extensión del genoma es el factor más decisivo con respecto en la cantidadtotal de posibilidad de realizar comportamientos genéticos diferentes entre sí,por parte de un animal, no representa el factor más importante con respecto asu capacidad de realizar la mayor cantidad posible de comportamientos. Al saberque además de los comportamientos genéticos algunos animales, sobre todo losque pertenecen a los eslabones superiores de las cadenas evolutivos, poseen lacapacidad de formar nuevos comportamientos en función de un aprendizajeadecuado, podemos afirmar que son los que tienen una mayor posibilidad de crearnuevos comportamientos los que son los más evolucionados. En efecto, el hechode saber que una mayor posibilidad de elaboración de éstos implica una mayoramplitud de posibilidades de supervivencia como lo acabamos de ver, evidenciaque esta mayor posibilidad siempre se acompaña de una mayor creación. Lasimple constatación de que el ser humano es el animal con la mayor capacidad decreación de nuevos comportamientos, no indica claramente que es el másevolucionado en la escala evolutiva general.

El cerebro humano se puede considerar como uno de los mássofisticados, lo que le permite tener una de las gamas más extensas decomportamientos diferentes entre sí del reino animal. Aunque no seaproporcionalmente el de mayor tamaño; pues lo superan los cerebros de variasotras especies animales, como los de algunas especies de delfines o de roedores.Pero sí es el que posee el más alto índice de encefalización del reinoanimal, pues alcanza el grado siete mientras que algunos cetáceos el númerocuatro y el chimpancé el uno coma dos. Se recuerda al lector que dicho índicees determinado por la alometría es decir la ley de disarmonía que relacionalas dimensiones del cuerpo con el tamaño del cerebro en forma inversamenteproporcional.

En vista de que el autor, para poder explicar elfuncionamiento cerebral, se ve obligado en redefinir el rol de algunas de lasdistintas áreas encefálicas, hace recordar a sus lectores que el cerebrohumano se divide en cinco partes bien definidas: el bulbo raquídeo, elcerebelo, los dos hemisferios y el cuerpo calloso que los une. A su vez estaspartes se subdividen en zonas que cumplen, cada una, roles particulares.

A medida que se sube en la escala evolutiva, los esquemas decomportamientos se van sofisticando. El mejor ejemplo lo da la experiencia de lareproducción sexuada, que implica la aparición de comportamientos específicoscada vez más complejos. Por ejemplo, si bien el comportamiento de cortejo puededurar segundos para los insectos, horas para algunos mamíferos, resulta notableque puede durar meses y años para algunos seres humanos. Aunque el autor noestima esta clase de evolución como una victoria de su especie sobre las demás,sino más bien como una complicación a menudo innecesaria de su existencia,reconoce, a su pesar, su realidad.

No tenemos que olvidarnos que todas las capacidades animalesy en particular la existencia de los esquemas de comportamientos, se originaronen los primeros seres vivientes y luego se transmitieron, cuando losbeneficiaban, a sus descendientes. Por eso es, que todas las especies animalesque pueblan nuestro planeta tienen exactamente los mismos cuatro tipos de nucleótidos,aunque sus genomas tengan distintas extensiones. Sus particularidades resultaronser fruto de una larga evolución. En consecuencia, se puede afirmar que, lascaracterísticas neuronales de los seres vivos más evolucionados se enraízanen las capacidades de los más primitivos. Por eso resulta evidente que lasrazones que encontramos para entender que el asentamiento de la memoria genética,se encuentra en los enlaces de hidrógeno que unen las dos cadenas del genoma delas animales multicelulares elementales, sirven también para definir su mismaubicación en las neuronas de los mamíferos más evolucionados como los sereshumanos. El autor insiste en este tema porque lo considera fundamental para elentendimiento del origen del pensamiento humano.

El desarrollo del sistema nervioso y del esquema decomportamientos animales, al basarse en las características de sus antecesoresmás primitivos implica, que aunque pueden haber desaparecido algunas de susparticularidades o haber disminuido en importancia, las facultades restantes, aveces muy sofisticadas, resultan ser nada más que una hiper especialización delas características que le dieron nacimiento tanto a nivel celular como a nivelcorporal. El sentido del territorio propio de los prosimios se traduce por elnacionalismo humano.

A menudo, este desarrollo implicó una mayor sofisticación.La simple memoria genética de los animales multicelulares se acrecentó yprogresó, en los animales más evolucionados, hasta dar lugar a la apariciónde la memoria de lo aprendido, como lo vamos a verificar más adelante. Ésta asu vez se dividió, como se pudo comprobar científicamente, en memorias decorto y largo plazo.

El autor insiste sobre el hecho de que nunca nos tenemos queolvidar que los seres humanos son frutos de una larga evolución y que todas suscapacidades cerebrales son perfectamente naturales y provienen de la evoluciónde las capacidades primordiales de las células primitivas de las cualesdescienden. De allí que tenemos que buscar entender el funcionamiento delsistema nervioso humano, no sólo basándonos en sus componentes, pero tambiénen el estudio de las capacidades del conjunto de los seres vivientes queintegran la cadena evolutiva que le dio nacimiento.

En este capítulo se analizo el hecho de que la facultad depoder realizar comportamientos distintos constituye el factor más significativopara la supervivencia de una especie animal, se la considera también como unindicio primordial del grado de evolución del ser. Con respecto a la cantidadde comportamientos genéticos que pueda realizar un animal la pauta másesencial resulta ser la extensión del genoma y no el tamaño del cerebro.Aunque el factor más decisivo con respecto supervivencia de un animal no es lacantidad de comportamientos genéticos que pueda realizar, sino la cantidadtotal de conductas que pueda efectuar, lo cual depende, entonces de su capacidadde crear nuevos comportamientos. El ser humano siendo el ser que crea y realizala más amplia gama de éstos, es en consecuencia uno de los seres másadaptables y evolucionados existentes actualmente sobre el planeta.

4. Recepción de datos.

Previo al análisis del funcionamiento del cerebro humano, esimportante considerar que éste se apoya sobre todo en la recepción y elprocesamiento de los datos que le mandan las neuronas sensitivas, situadas enlas diversas partes del cuerpo de cada ser. Dichas neuronas se ubican en todo elcuerpo del individuo. Pero, las que mayor importancia tienen para establecer elcontacto con el medio ambiente son las que están situadas en los órganos queconstituyen los distintos sentidos.

Los estímulos, de origen externo o interno a la persona, soncaptados por medio de varias clases de receptores que pueden ser de tipo químico-receptor,foto-receptor, termo-receptor o mecánico-receptor. Pueden ser encapsulados comolos receptores pilosos, o no serlo como las terminaciones de Ruffini o deMarkel. Existen también los corpúsculos de Meissner y los de PACINE, los delos husos musculares, los receptores tendinosos de los órganos de Golgi, losbastoncillos y conitos retinianos, etc.

Como ya se comprobó, científicamente, los receptorestransforman los estímulos recibidos en señales energéticas. Cuando éstos nointegran una neurona sensitiva, en algunos casos, las transmiten a célulassensitivas especializadas que las amplifican y las transmiten a su vez a lasneuronas sensitivas con las cuales están directamente conectadas, lo queimplica que el cerebro humano nunca recibe directamente los estímulos captadospor los receptores sino únicamente los productos de sus efectos sobre lasneuronas sensitivas. Éstos son mandadas al encéfalo por medio del axón de lasneuronas sensitivas, o a otras neuronas que los transmiten a dicho encéfalo pormedio de su propio axón. En cada una de estas etapas son amplificadas, como lodemuestran los distintos estudios realizados sobre este tema.

Cada variedad de receptores capta una clase particular de estímulos.Cualquiera sea la forma bajo la cual se manifiestan, sea calorífica, mecánica,luminosa, etc., éstos son transformados por los receptores en señales energéticasde tipo electro-químico, como lo comprueban las experiencias realizadas sobreeste hecho. Por supuesto, estas señales, productos de los efectos generados porlos estímulos sobre los receptores pueden ser extremadamente variables endiferencia de potencial, intensidad y frecuencia, por tener orígenes muydiversos, según la clase de receptores que los han captados.

A pesar de que el nivel de energía, que las célulassensitivas transmiten a las neuronas sensitivas a las cuales están asociadas,es muy variable, la energía traspasada al cerebro depende también de lascapacidades de dichas neuronas. En efecto, aunque ésta pueda ser muy débil, supercepción a nivel consciente prueba que es amplificada por medio de distintosmecanismos. Está comprobado que el ojo humano es capaz de percibir hasta un únicofotón, el cuál al ser amplificado puede ser notado por la conciencia. Alcontrario, si su intensidad sobrepasa las capacidades de las células o de lasneuronas sensitivas, sin dañarlas, éstas la transmiten al cerebro con el nivelmáximo que pueden captar y transmitir. Resulta interesante notar que el sonidoes captado por el aparato auditivo en forma exponencial. Si su intensidad excedeestas capacidades se torna peligrosa porque puede lastimar o destruir losreceptores, limitando u obstaculizando la recepción y transmisión de las señalespor parte de las neuronas sensitivas. En consecuencia a las limitaciones dedichas neuronas, la intensidad recibida no pasa nunca los limites aceptables delas neuronas cerebrales.

El autor define el término "dato" como elresultante del conjunto de las señales energéticas transmitidas por los axonesde todas las neuronas sensitivas, que integran un mismo órgano cumpliendo unpapel similar, y emitidas en un solo instante. Cada instante siendo el lapsocorrespondiente a la transmisión de una sola señal energética por medio de unaxon. Lo cual significa que un solo dato puede ser transmitido por medio demuchas neuronas a la vez, tal es el caso de una imagen visual.

Con respecto a las neuronas sensitivas, sabemos que una solapuede recibir las señales energéticas de varias células receptoras a la vezhasta pasar el centenar. Por ejemplo, aunque el ojo humano posee alrededor deciento cuarenta millones de bastoncillos y de cinco millones de conitos, lo queimplica una cantidad igual de células receptoras, la cantidad de neuronassensitivas asociadas a las células ganglionares, con las cuales las célulasreceptoras son conectadas, es muy inferior a estas cifras. En efecto, se hacalculado que se acercan al millón por cada ojo para el ser humano.

Como cada neurona sensitiva transmite estas señales pormedio de su único axón al encéfalo, se puede afirmar que éstas son recibidaspor las neuronas receptoras cerebrales bajo la forma de una única señal. Poresta razón, se puede afirmar que cada neurona sensitiva del sistema ópticomanda al encéfalo el equivalente de un solo punto luminoso a la vez. Suintensidad, su frecuencia y su diferencia de potencial pueden variar enormementede una neurona a otra en un mismo instante, evidentemente en los límites deintensidad aceptables por parte de ésta, dado la multiplicidad de sus fuentes.

La cantidad de células receptoras asociadas a una neuronasensitiva, por un simple efecto de suma de variabilidades de las señalescaptadas, multiplica entonces la variabilidad de la señal correspondientetransmitida por el axón.

Es interesante observar que las neuronas sensitivas notransmiten realmente todos los fenómenos que ocurren en el medio ambiente delindividuo. Es de destacar que a pesar de que el ojo humano recibe ondasluminosas cuyas frecuencias son iguales o inferiores a la del infrarrojo oiguales o superior a la del ultravioleta, las neuronas sensitivas del sistema ópticotransmiten al cerebro nada más que un espectro que va del rojo al violeta,aunque con una gama extendida de tonos diferentes.

Este fenómeno sobresaliente proviene del hecho que lasneuronas sensitivas de los órganos de la visión ocular no reciben cada una unaimagen correspondiente a la visión completa del panorama por parte de los ojos,sino impulsos energéticos que corresponden a la recepción de los impulsosluminosos en las células fotosensibles que le son asociadas. Las cualestransforman la energía de los fotones captados, es decir de orden lumínica, enenergía de orden electro-química como ya fue científicamente comprobado. Porende, las neuronas sensitivas no transmiten las frecuencias de las bandasluminosas, sino los impulsos provenientes del efecto que provocan en lasdiversas células fotosensibles, las cuales poseen cada una la capacidad dereaccionar a frecuencias particulares según sean bastoncillos o conitos. Esdecir que el cerebro no recibe impulsos de frecuencias iguales a la longitud deuna onda de luz, sino impulsos energéticos provenientes de la transformacióndel tipo de energía que se produce en las distintas células fotosensibles enfunción de la recepción de esta misma onda de luz. El desplazamiento de lamirada implica variaciones de la tonalidad e intensidad de la energía luminosarecibida por cada una de estas células.

El autor insiste en hacer notar que las neuronas sensitivasrelacionadas con la visión ocular envían al cerebro únicamente impulsos energéticosbajo la forma de una corriente de energía de tipo electro-químico que recorrelos axones de éstas. Lo que significa que el encéfalo no recibe, ni almacena,imágenes luminosas, sino pura y exclusivamente impulsos energéticos de ordenelectro-química.

En el caso de los órganos auditivos, los sonidos sontransmitidos por intermedio del oído externo a la parte interna donde estimulanlas células ciliadas, u órgano de Corti, situadas en la cóclea. Dicha cócleatiene la forma de un cono enrollado sobre sí mismo, de la misma manera que elcaparazón de un caracol. La posición de estas células ciliadas en la cóclearesulta fundamental, pues cada una recibe una gama particular de frecuencias. Esdecir que al igual que las neuronas sensitivas de la visión, las neuronassensitivas de la audición no transmiten las frecuencias reales de los sonidos,sino los impulsos correspondientes a la estimulación de las diversas célulassensitivas.

El mismo fenómeno se produce con respecto a los otrosdistintos sentidos y órganos humanos. Lo único que llega al encéfalo sonimpulsos energéticos de tipo electro-químico, cualesquiera sean la naturalezay el origen de los estímulos captados.

Siendo la transmisión de energía continua y automática, alo largo del estado de vigilia, pues la vigencia misma de dicho estado implicael contacto permanente con el medio ambiente y la percepción de sí mismo, sedebe admitir que les amplificaciones y transmisiones de datos al cerebro tienenque ser también continuas y automáticas. Lo que se verifica sin mayor problemapues durante este estado uno no para de tener conciencia del entorno y de símismo, lo que sería imposible en el caso contrario. También eso implica quedicha conciencia es generada por el funcionamiento continuo de las neuronassensitivas que integran la totalidad del cuerpo humano que transmiten, sininterrupciones algunas, las señales que engendran, o reciben de las célulassensitivas que les son asociadas, las cuales son enviadas sin cesar al encéfalo.

Ya ha sido descubierto que la transmisión de energía alinterior de los axones se produce por intermedio de iones positivos de sodio,potasio y calcio. Cada axón transmite una energía con una diferencia depotencial, o DDP, que ronda los -70 hasta los +50 milivoltios. Debemos saber quela energía transmitida por un conductor es proporcional a su DDP, su intensidady su frecuencia; la cual, en el caso de las neuronas, está sometida a laamplitud de los estímulos captados por los receptores. Se tiene que destacarque, como nos lo enseñan las leyes de la física, la existencia misma de unflujo de energía en un medio conductor implica su automática transmisión enla totalidad de la extensión de este medio. Lo que significa que la transmisiónde señales energéticas entre las neuronas sensitivas y las neuronas cerebralescon las cuales están relacionadas por medio de sus axones es automática yconstante en el estado de vigilia.

Debemos recordarnos que las neuronas sensitivas no puedentransmitir al encéfalo una energía que sobrepasa sus capacidades. Como todaslas neuronas de un mismo animal son engendradas a partir de un mismo zigoto,poseen todas idénticas capacidades. Por esta razón las neuronas cerebrales nopueden ser dañadas por las señales provenientes de las neuronas sensitivas queintegran el resto del cuerpo, por estar adecuadas a las capacidades de estasneuronas sensitivas que son las mismas que las neuronas cerebrales.

Es importante notar que la energía recibida por las neuronasreceptoras cerebrales puede ser extremadamente variable entre cada instante ycada una con respecto a las otras. Ésta depende de la variación de los estímulosrecibidos captados por cada receptor. Dependen en general de las condicionesexternas al individuo, que a su vez pueden responder a factores aleatorios.

En resumen, se puede afirmar que el encéfalo humano recibeuna sola y única clase de señales energéticas con características propias devariaciones de frecuencias y de intensidades, por supuesto independientementedel tipo de neuronas sensitivas que las emiten, pero adecuadas a lasposibilidades receptoras de las neuronas cerebrales. Por ende, la recepción dedichas señales nunca puede dañar el cerebro.

5. Algunas hipótesis sobre el asentamientode

la memoria adquirida en el encéfalo.

El problema más importante que se plantea con respecto allugar y a la forma en la cual se acumulan los datos aprendidos en el cerebro,reside en saber dónde y cómo se almacenan y cuando provienen de unaprendizaje, por parte de los seres humanos. El autor llamará al almacenamientode estos datos "la memoria adquirida", para distinguirla de la memoriagenética.

No ignoramos que las neuronas sensitivas se encuentran en lasdistintas partes del cuerpo de un animal multicelular y sobre todo, en los órganosque sirven de asiento a los diferentes sentidos. Todas ellas captan diversasclases de señales y las transforman en impulsos energéticos de tipo electro-químicoque transmiten al encéfalo, como lo acabamos de ver en el capítulo anterior.Ahí son procesados y la reacción general, o respuesta, es a su vez transmitidaa los distintos órganos involucrados por medio de las neuronas motores.

El cerebro humano se compone más o menos de unos cien milmillones de neuronas. Descartándose el hecho de que se podría almacenar lamemoria adquirida en algún orgánulo u otro elemento celular conocido situadoen el citoplasma de las neuronas, por las mismas razones que descartamos que allíse podría almacenar la memoria genética como lo vimos en los capítulosanteriores, existen actualmente varias hipótesis que tratan de explicar el fenómenode la memoria adquirida. La primera se basa en la existencia de las sinapsis, lasegunda en la supuesta creación de unas proteínas de almacenamiento y latercera en el alargamiento o modificación de las dobles cadenas de ADN.

Con respecto a la primera, se supone que las sinapsis, queson las conexiones entre las dendritas de una neurona y la membrana exterior querecubre la otra, jugarían el papel de las micro ferritas de las antiguascomputadoras. En otro término, que serían la base de alguna clase depolarización electro-magnética generada por la recepción de datos siendo asíel asentamiento de la memoria adquirida.

Los conocimientos actuales de la física nos enseñan quecuando un conductor se divide en varias partes, cada una de éstas transmite laenergía recibida por parte de éste con la misma DDP y la misma frecuencia,aunque con una intensidad tal que la suma de las intensidades transmitidas porcada una iguala la intensidad que recorre el conductor original. Es decir que siun axón o una dendrita se dividen en varios filamentos, éstos transmitiránexactamente la misma señal aunque con una energía reducida con respecto al axóno a la dendrita original. Por eso es que aunque las sinapsis generadas por lasdendritas de una misma neurona pueden acercarse a las cien mil, la cantidad realde señales distintas que podrían almacenarse de esta forma depende únicamentede la cantidad de dendritas originales que salen de la neurona, la cual se sitúaentre algunas decenas y el millar. Lo que daría una posibilidad máxima deacumulación de señales distintas, para el conjunto de las neuronas cerebrales,de unos cien millones de millones de éstas.

Uno de los mayores inconvenientes que presenta esta hipótesisreside en la capacidad de almacenamiento del cerebro humano que supondríagenerar dicho fenómeno. En efecto, cada uno de nuestros ojos posee la facultadde transmitir al cerebro, por medio de los axones de las neuronas sensitivas, elequivalente de un millón de puntos luminosos, es decir de señales distintas,en una sola visión. Además, se ha comprobado que nuestros ojos son capaces deregistrar cerca de veinticuatro imágenes por segundo, hecho que fue comprobadonumerosas veces, sobre todo gracias al cinema y a la televisión, y enparticular al efecto ya probado de las imágenes subliminales que puedegenerarse merced a estos medios de comunicación. En función de esto, un simplecálculo nos indica que nuestros ojos pueden mandar un poco más de cienmillones de millones de señales al cerebro en treinta y siete días, lo quecolmaría la capacidad cerebral de almacenamiento de datos que supondría estahipótesis.

Sin contar que no sólo el cerebro registra imágenesvisuales, sino también sonidos, pensamientos, etc. En realidad ya estácomprobado que el cerebro no consagra ni el diez por ciento de su capacidadmemorial en almacenar los datos que provienen directamente de los órganosvisuales.

La indiscutible evidencia de que el cerebro humano tiene unacapacidad de acumulación de señales muy superior a la cantidad de dendritasprovenientes directamente de las neuronas encefálicas nos obliga a buscar dichacapacidad en otro lado.

En la segunda hipótesis se conjetura que se generarían enlas neuronas unas proteínas o conjuntos de nucleótidos que permitirían, porejemplo usando algún sistema de creación de cadenas o aglomeraciones de estoselementos, acumular datos, de la misma forma que las cadenas de ADN acumulan loscomportamientos genéticos.

En este caso, uno de los mayores inconvenientes provendríade la presencia misma de estas proteínas o de estos conjuntos. En efecto,siguiendo con nuestro ejemplo de las imágenes visuales, y suponiendo que a cadaseñal corresponde un único nucleótido, y que una sola neurona recibe una solaseñal a la vez, en un poco menos de doce años a razón de dieciséis horas devigilia diaria se generaría una cantidad de pares de nucleótidos superior alos que conforman el genoma humano. Sin hablar de que las proteínas estánsiempre constituidas por moléculas generalmente superiores en tamaño a la queconforma un nucleótido. No obstante, durante las múltiples investigaciones quese han efectuadas, hasta el día de la redacción de esta obra nunca se hadetectado semejante acumulación de nucleótidos o proteínas. Además, laacumulación de estos componentes biológicos podría generar algún virus oprovocar una mutación que podría ser letal a la neurona, hasta por el serhumano.

La tercera hipótesis supondría un alargamiento o unamodificación de las cadenas de ADN de las neuronas, lo que implicaría unaverdadera mutación por parte de estas últimas. Por supuesto, a pesar de los múltiplesestudios ya realizados, nunca se ha comprobado tal hecho, que también podríatener consecuencias catastróficas para los individuos.

Ninguna de estas teorías explica clara e irrefutablementelos mecanismos de procesamiento de los datos adquiridos. Tampoco laimposibilidad de reproducción por parte de la mayoría de las neuronascerebrales de los seres humanos.

En efecto, luego del proceso de diferenciación, sabemos quetodas las células del feto, las neuronas cerebrales incluidas, siguen multiplicándose.Pero, poco después del nacimiento del bebé, excepto algunas neuronascerebrales situadas en zonas muy particulares que no pierden sus facultades demultiplicarse, la mayoría de las neuronas encefálicas dejan de reproducirse, yperduran así hasta el fallecimiento del individuo, salvo algunas que mueren enel transcurso de su existencia. Está comprobado que, luego del nacimiento delbebé, gran parte del aumento de tamaño de su encéfalo se produce merced alcrecimiento de las prolongaciones neuronales y el aumento de las capas demielina que rodean los apéndices neuronales, por efecto del desarrollo de las célulasgliales que no participan directamente, como ya fue comprobado, de los diversosprocesos intelectuales.

Al igual que el resto de las células humanas, las neuronasnacieron a partir de una única célula, el zigoto, como ya sabemos. Por eso, ypor el hecho de que su estructura y sus principales componentes sean parecidosal de las otras células, todas tendrían que gozar del mismo potencialreproductor.

De allí, podemos deducir que durante la niñez del serhumano ocurre un fenómeno que inhibe la facultad reproductora de la mayoría delas neuronas cerebrales. Mientras que el conjunto de las otras células continúaen gran parte teniéndola, sea directamente como en el caso de las célulasmusculares sea a través de células madres como en el caso de las hematies.

La razón de la pérdida de dicha capacidad, por parte de lamayoría de éstas, tiene entonces una única explicación: sus funcionesparticulares le impide hacerlo.

Podemos entonces afirmar que ninguna de estas tres hipótesises válida, pues ninguna cumple, aunque sea en forma mínima, con los requisitosnecesarios que se precisan para que ellas se adecuen a la realidad de los hechoscomprobables.

6. Teoría de los enlaces.

Se puede afirmar, en función de los conocimientos de labiología moderna, que la memoria adquirida se acumula en el cerebro. Además,como lo acabamos de ver en el capítulo anterior, no puede encontrarse en otraparte que en el núcleo de las neuronas. Como no tenemos ya ninguna duda sobreel hecho de que la memoria genética se encuentra inscripta en el genoma y quesabemos que las capacidades de las neuronas se originaron en las capacidades delas células primitivas, podemos entonces suponer que la aparición de lamemoria adquirida se posibilitó en función de la evolución de las capacidadesde las células que fueron sus antecesoras. Es decir que el asentamiento de lamemoria adquirida se debe encontrar también a nivel del genoma. Por ende, debedepender del alineamiento de los nucleótidos y sobre todo de los enlaces dehidrógeno que unen las dos cadenas que lo conforman.

Por otra parte, está probado que sólo el uno por ciento delgenoma humano es necesario y participa, en la formación de las proteínasesenciales a la supervivencia y desarrollo del conjunto del ser. Dicho genoma secompone de unos tres mil millones de pares de nucleótidos. Lo que significa quealrededor de dos mil novecientos setenta millones de pares de nucleótidos seencuentran capaces de cumplir algún otro tipo de función.

Teniendo en cuenta que la memoria adquirida se acumule en elámbito de los enlaces entre los pares de nucleótidos, la capacidad potencialde almacenamiento de señales sería directamente relacionada con su cantidad yla de las neuronas cerebrales. Lo que al multiplicarse estas dos cantidades daríauna cifra superior a los dos coma noventa y siete millones de millones demillones de señales distintas entre sí. Teniendo sólo en cuenta la cantidadde pares de nucleótidos, pues la cantidad real de enlaces es algo superior aldoble de esta cifra. En otras palabras, cerca de doscientos veintisiete seguidopor dieciséis ceros como cantidad total de señales. Evidentemente ningún serhumano podría utilizar el total de esta gigantesca capacidad de almacenamientode datos. Para dar una idea muy aproximativa de lo que representa esta capacidadbasta saber que teniendo en cuenta que si se asimila cada enlace a una letra delalfabeto, un único cerebro humano superaría en capacidad la suma de las letrasde todos los libros ya impresos del mundo actual. Pero, por sus características,la variabilidad de la energía que se puede almacenar en un electrón es muchísimomás grande que la suma de letras distintas de todos los alfabetos existentes.

Resulta evidente que no se puede alterar continuamente elorden de los nucleótidos de las dobles cadenas de ADN, sobre todo porque unhipotético reordenamiento provocaría un verdadero caos genético, que podríaser fatal a la célula, como lo vimos en el capítulo anterior. En consecuencia,al no poder cambiarse dicho orden, la acumulación de datos se tiene que hacer sóloen función de los mismos enlaces de hidrógeno, sin alterar su organización.

También sabemos que los datos provenientes de las neuronassensitivas llegan a las neuronas receptoras cerebrales únicamente bajo la formade impulsos energéticos, que son esencialmente variables en DDP, intensidad yfrecuencia, con amplitudes que no pueden superar las capacidades de estasneuronas.

El proceso de almacenamiento de datos a corto plazo en lasneuronas cerebrales se puede deducir sabiendo que cuando un átomo de hidrógenorecibe determinada cantidad de energía, su electrón la va almacenando,alterando a veces su situación con respecto al núcleo, emitiendo radiacioneselectro-magnéticas, y que en las condiciones adecuadas puede liberar dichacantidad de energía, es decir que puede volver a su posición anterior conrespecto al núcleo. Lo que significa que un átomo puede cumplir un papelparecido al de una batería. En función de lo que aprendimos en los capítulosanteriores existe entonces una sola y única forma posible de acumulación delos datos adquiridos que permita luego su activación: en el ámbito de losenlaces de hidrógenos que unen las dos cadenas de ADN que conforman el genoma ymás precisamente gracias al almacenamiento de la energía recibida, en loselectrones de estos hidrógenos, merced a la acción de enzimas especializadas.Además como sabemos que esta energía recibida no puede sobrepasar el nivel máximode energía que puede recorrer una neurona sin dañarla, es decir sin afectargravemente a sus componentes, entonces se vuelve obvio que no puede alcanzar elnivel de energía que provocaría la ionización de los hidrógenos de enlaces ycortaría dichos enlaces separando así la doble cadena que conforma el genoma.

Esta forma de almacenamiento de los datos aprendidos, paraque puedan luego ser leídos, supone que simplemente se acrecentaron lascapacidades de las primitivas enzimas lectoras, confirmando así la teoría deque las capacidades de los animales más evolucionados provienen del desarrolloy de una verdadera ampliación de las capacidades de los animales que losprecedieron en la cadena evolutiva, merced a pequeñas mutaciones que se fueronacumulando a través del tiempo, y no de una aparición brusca y espontánea denuevas facultades.

El proceso resulta entonces fácil de entender y, aunquenecesite probablemente un cierto tiempo de investigación en laboratorios, podráser probado experimentalmente.

En efecto, cuando una neurona sensitiva capta una señal, laenvía bajo la forma de impulsos energéticos hacia las neuronas receptoras delencéfalo situadas, según los experimentos efectuados hasta la fecha de redacciónde esta obra, en el tálamo. Ahí, luego de atravesar las sinapsis, dichosimpulsos penetran al interior de la neurona. Merced a la porosidad de lamembrana que recubre el núcleo, éstos penetran a dentro de éste. Al igual quelas enzimas lectoras recorren el genoma de los protozoos, una enzima recorre elgenoma de la neurona pero en lugar de efectuar una lectura va almacenando losimpulsos energéticos en los átomos de los hidrógenos de enlace. Los hacesaltar a veces de una orbita a otra, lo que es fácil de comprobar con unaparato de medición de los campos magnéticos. Estas enzimas se desplazan, entiempo de vigilia, en forma regular e ininterrumpida en un mismo cromosoma.Pues, sino perturbaría aleatoriamente las frecuencias de las señales,comprometiendo así gravemente una posterior lectura de estos mismos datos.También dicha regularidad permite recordarse los acontecimientos situándolosen el tiempo de una forma cronológica, dando así nacimiento a la noción dereloj biológico. Además cualquier interrupción o cambio en el recorrido delas enzimas grabadoras provocaría inevitablemente una perturbación en larecepción y grabación de los datos que trastornaría ineluctablemente lapercepción del avance del tiempo por parte del individuo concernido.

En consecuencia a las variaciones de intensidad, de DDP y defrecuencia de los impulsos, algunos electrones reciben y conservan más energíaque otros o, a veces, no reciben nada. Dichas enzimas van grabando todas las señalesrecibidas prácticamente de la misma forma que se graba una cinta magnética enun grabador. El hecho de que un ser humano pueda recordar los momentos en loscuales ocurre cada repetición de un mismo acontecimiento a lo largo de un mismoestado de vigilia evidencia que los sucesos se graban en forma cronológica,independientemente de sus esencias y repeticiones.

Estas enzimas, al igual que todas las que están relacionadascon el almacenamiento y la posterior activación de lo que constituye lasdiferentes memorias de lo adquirido, pueden ser de un solo tipo con distintasproteínas y enzimas de apoyo. Se pueden identificar, entre otras posibilidades,por medio del proceso de microinyección y sus actividades merced, por ejemplo,al uso de microelectrodos conectados a aparatos de medición adecuados o merceda aparatos de medición de campos electromagnéticos.

Podemos suponer que la velocidad, de lo que llamaremos la"grabación" de los datos recibidos por las neuronas receptoras en loshidrógenos de los enlaces, ronda probablemente las cincuenta pares de nucleótidospor segundo. En efecto, en el caso que dicha velocidad sea ampliamente superior,la capacidad de almacenamiento de datos se vería notablemente reducida. Porotro lado, esta velocidad corresponde a la de las enzimas ya conocidas, como lasseparadoras o las correctoras que participan de la mitosis. No puede ser tampocoinferior, pues sabemos que la persistencia retiniana se acerca a lasveinticuatro imágenes por segundo, lo que supone una velocidad de grabaciónpor lo menos igual o sino superiora a esta cifra.

En consecuencia a esta velocidad de grabación, como lacantidad mínima de enlaces de hidrógeno es de dos y su máximo de tres pornucleótidos, y que además la cantidad de células fotosensibles asociadas acada neurona sensitiva es superior al centenar, lo que supone una amplitudequivalente de variaciones de intensidad de las señales luminosas mandada através del axón de las neuronas sensitivas de los órganos de visión, esoimplica una capacidad de distinción de más de quince mil tonos diferentes.

Dicha velocidad implica y confirma que la grabación de losdatos no puede efectuarse en el genoma de las mitocondrias pues, para el serhumano, éstas poseen sólo unas dieciséis mil quinientos sesenta y nueve paresde nucleótidos cada una, lo que sería claramente insuficiente. En efecto, lacantidad de pares de nucleótidos necesaria a la grabación continua de las señalesrecibidas, para una velocidad de cincuenta pares por segundo, a lo largo dedieciséis horas de vigilia es de dos coma ochenta y ocho millones de pares. Hayque tener en cuenta además que las señales que componen los datos no se puedenacumular en más de un genoma en una misma neurona porque su grabación sesituaría entonces en forma aleatoria, lo que por ende volvería su ubicación,en el momento de su evocación también aleatoria. En vista que los recuerdos acorto plazo, se producen, cuando se manifiestan, con una velocidad parecidaentre sí y regular según los individuos, se tiene entonces que descartar loaleatorio con respecto a su grabación y siguiente evocación.

Aunque la grabación de los datos se efectúefundamentalmente por medio de una clase particular de enzima, como lo acabamosde ver, al igual que para el proceso de la mitosis, ésta debe exigir el apoyode otras clases de enzima y de proteínas para poder concretarse. En el procesode la mitosis las enzimas separadoras necesitan de las ADNhelicasas, de lasADNprimasas, etc., así que de las proteínas iniciadoras, de unión, etc. Porsupuesto este proceso tiene muchos puntos en común con el de la grabación,pues necesitan los dos de procesos de tipo electro-químico para poderrealizarse. Ésta comprobado ya científicamente que la mitosis necesita de undesplazamiento de energía en el ámbito de los electrones de los hidrógenos deenlaces para poder concretarse. Se puede además suponer, basándose en lascapacidades ya conocidas de varias de ellas, que algunas otras enzimas y proteínasde apoyo participan de estos dos tipos de procesos Y que, muy probablemente porsus particularidades, las enzimas grabadoras sean de tipo ADNhelicasas. Paraagilizar la lectura de esta obra, el autor seguirá hablando únicamente de laenzima fundamental necesaria al proceso de grabación.

Evidentemente, como todos los procesos vitales, éste essujeto a pérdidas y distorsiones. Aunque éstas sean mínimas y se hagan notarsobre todo al envejecimiento de las células, igualmente, y como se puedeconstatar, tienen un efecto innegable sobre las capacidades intelectualeshumanas. Por supuesto dependen de las particularidades propias a cada individuo.Algunas personas poseen una mejor memoria, es decir capacidad de recordaciónque otras, como lo demuestra la evidencia de los hechos.

La causa principal de la pérdida de energía que afecta eltranscurso de las señales recibidas y transmitidas por las neuronas, es laresistencia que presentan los apéndices neuronales y sobre todo las sinapsis alpasaje del flujo de fotones. Sin contar que los mecanismos de grabación y delectura son sujetos a pérdidas de este tipo, aunque sea por causa de los mismosprocesos electro-químicos inherentes al funcionamiento de las enzimas. Esnotable observar que dichos procesos generan calor lo que es un indicioindiscutible de gasto de energía. Entre los distintos orígenes de lasdistorsiones que afectan las señales energéticas están las que son generadaspor las limitaciones mismas de las células y neuronas sensitivas, además delas de las neuronas cerebrales. También una de las fuentes de las distorsionesque pueden afectar las señales reside en los campos magnéticos creados por losdesplazamientos de energía. Pues, cada conductor recorrido por un flujo deenergía de tipo electromagnético produce un campo de esta naturaleza. Cuandootro conductor, también recorrido por la misma clase de flujo, se encuentra auna distancia suficiente, recibe una cantidad de energía, de orden magnética,proporcional a su intensidad e inversamente proporcional a la distancia que lossepara. Como lo hemos visto ya, las neuronas y sus apéndices pueden recibir ytransmitir energía, emitiendo así un campo magnético, lo que distorsiona lasseñales que recorren las otras neuronas y sus apéndices. En consecuencia almuy bajo nivel de intensidad de estas energías, los campos creados son muy débilesy no perturban mayormente el funcionamiento cerebral, como lo demuestra larealidad del hecho. La efectividad de los aparatos modernos prueba que estoscampos existen realmente.

Luego, en un momento determinado, en general para los sereshumanos durante el estado de sueño, otras enzimas van desgrabando y emitiendoestos mismos impulsos que son luego grabados, con el mismo proceso, en lasneuronas que conforman las memorias de largo plazo. Estudiaremos estos fenómenosen los próximos capítulos.

Por supuesto el proceso de grabación es acompañado porotros diversos procesos. En efecto, al mismo tiempo que reciben impulsos energéticospor parte de las neuronas sensitivas, las receptoras no sólo las almacenan ensus genes en forma momentánea, pero además les van transmitiendo a lasinterneuronas con las cuales están directamente conectadas que a su vez lasmandan a las diferentes otras zonas cerebrales por el intermedio de sus diversosapéndices, como lo comprueban los aparatos de medición de campos electromagnéticos.Esta división de la energía recibida al interior de las neuronas receptoras,independientemente de ser una consecuencia normal de las leyes de la física, seenraíza en el hecho de que el citosol contiene mayormente una gran cantidad deiones positivos de sodio y potasio libres. Eso lo vuelve entonces conductor depor sí mismo e impide todo tipo de discriminación en el recorrido de la energíacirculante en su interior. En efecto ya sabemos, merced a la vigencia de lasleyes de la física, que en un medio conductor la transmisión de un flujo deenergía es automática en la totalidad de la extensión de dicho medio. Dichadivisión es también necesaria por la sencilla razón que el almacenamiento delos datos no puede implicar toda la energía recibida; pues sino éstos no podríanser tratados luego por el resto del encéfalo. Además está comprobado que ahílas señales recibidas son amplificadas gracias sobre todo a la acción de lasmitocondrias. Por eso es que se puede considerar que no sólo las neuronasreceptoras sino todas las neuronas en general constituyen verdaderos generadoresde energía.

La energía circulante de las señales en las neuronas essujeta a varios factores. Lo que impide mayormente su dispersión es que alcontrario del citosol, las membranas son, por ser constituidas sobre la base delípidos, altamente aislantes. Dejan pasar impulsos energéticos sólo cuandosus poros permiten el intercambio de iones con respecto al exterior del volumenenglobado y, en el caso de la membrana que recubre enteramente la neurona, através de los receptores sinápticos. Como los apéndices neuronales prolongannaturalmente el protoplasma, ellos reciben automáticamente una parte de laenergía circulante, y por ende la transmiten a las otras neuronas con lascuales están conectadas.

La memoria humana no se encuentra ubicada en una única zonadel cerebro sino que es dividida y repartida en diversas zonas cerebrales, comoya fue comprobado científicamente. Para cada uno de los sentidos y otros órganoshumanos, existe una zona cerebral receptora correspondiente. Ésta recibe yalmacena los impulsos mandados desde estos órganos. Al igual que las otras células,la ubicación y función de las neuronas que la integran resultan fundamentales.También en cada genoma existe para cada órgano un gen o varios que lecorresponden. Éste o éstos están entonces activados en función de susactividades mientras que los demás se encuentran desactivados.

Se supone, de una manera altamente probable, que en el serhumano el uso de los tramos útiles de las cadenas de ADN identificados con unafunción dada, poseen una cierta plasticidad en su empleo. Es decir que segúnla usanza pueden cubrir una porción más o menos larga de estas cadenas. De ahíque sin cambiar en nada el genoma, es muy probable que la utilización de lostramos dedicados a un órgano particular pueda extenderse en perjuicio de lostramos inactivos y de esta manera ampliar las capacidades cerebrales rectoras dedicho órgano. Igualmente las zonas cerebrales activas se deben extender aldetrimento de las zonas inactivas. Por esta razón, la carencia de uno o variossentidos, en un individuo, implica el acrecimiento y la exacerbación de susrestantes facultades, sin que se produzca algunos cambios notables en los órganossensitivos implicados, por supuesto.

El proceso de grabación y lectura continuas de los enlacesde hidrógeno de los nucleótidos impide la reproducción de las neuronasinvolucradas, por ver sus hidrógenos de enlace permanentemente sometidos acambios energéticos y sobre todo por ser recorridos por enzimas, que sin lugara dudas perturban y obstaculizan la posibilidad de acción de las enzimasseparadoras que inician los procesos de reproducción celular o mitosis.

Finalmente, en resumen a lo que se ha analizado en este capítulo,se tiene que destacar que la teoría que el autor ha llamado de enlaces implicaque todos los elementos que constituyen la memoria de lo aprendido por un serhumano se almacenan en los electrones de los hidrógenos de los enlaces que unenlas dos cadenas de ADN que conforman el genoma contenido en el núcleo de susneuronas cerebrales. Y eso, bajo una única forma de señales energéticas,independientemente de su procedencia.

En el próximo capítulo el autor expondrá el proceso delectura de las memorias de corto plazo es decir de la recordación.

7. Recuerdos y selección de datos.

Resulta evidente que la mayor parte de los distintos procesosmentales se sustentan sobre la posibilidad por parte del encéfalo de evocar orecurrir a datos anteriormente aprendidos. Este fenómeno, que el autor llamarecordación, está por supuesto ligado tanto a las diferentes memorias de cortoplazo como a las de largo plazo. En efecto una persona se puede recordar tantode lo recientemente aprendido como de lo aprendido hace varios días, hasta aveces años.

Merced a los estudios realizados, y en particular a losefectuados sobre la base del uso de los aparatos de mediciones actuales, sabemosque se producen intercambios de señales entre las distintas zonas cerebrales.Éstos se producen en función de la actividad electromagnética engendrada porel fenómeno. Lo que implica que cuando una neurona receptora recibe impulsosprovenientes de una neurona sensitiva, los amplifica y transmite inmediatamentepor medio de sus apéndices, a las interneuronas con las cuales está conectada.A su vez, éstas los amplifican, como ya sabemos, y los transmiten a las otrasneuronas con las cuales están conectadas. De allí surge el hecho de que un únicodato recibido por una sola zona de neuronas receptoras, puede provocar laestimulación casi inmediata de varias otras zonas cerebrales a la vez. Ahí,como lo vamos a estudiar, es "comparado" con los datos que contienendichas otras zonas. En el caso que los datos correspondientes a los impulsosrecibidos ya estén registrados con anterioridad, o no, pueden provocar unareacción adecuada a su naturaleza.

Este fenómeno de comparación, o recordación, en funciónde lo que vimos en los capítulos anteriores, puede efectuarse únicamente detres maneras:

- La primera podría ser por medio de la estimulación de unaenzima lectora que recorriera los genes implicados por el origen y naturalezadel dato y, al llegar al sitio donde se encontrarían las señales que componenel mismo, merced a una anterior grabación, las reconocería activándolas dealguna forma.

Las posibilidades de existencia de un mecanismo generador deesta clase de reconocimiento presentan tantas dificultades que no puede ser deninguna manera tomada en cuenta. La más evidente reside en el hecho de cómopodría hacer una enzima para encontrar una señal particular entre miles.Luego, sabiendo que las cadenas de ADN poseen unos tres mil millones de pares denucleótidos y que la velocidad máxima de lectura de éstas, por parte de unaenzima especializada, en el caso de los protozoos, ronda los quinientos parespor segundos, leyendo nada más que la mitad del genoma, tardaría unos tresmillones de segundos, es decir más de un mes. Es notorio que esta hipótesis noes válida. Para el ser humano la evocación de un recuerdo puede serextremadamente rápida; a veces sólo toma unas fracciones de segundos enhacerse consciente. Entonces, se tiene que descartar irremediablemente estaprimera opción.

- La segunda podría efectuarse por intermedio de variasenzimas. Si así fuera, el problema que se presentaría es que, para que dichasenzimas puedan recorrer el conjunto del genoma en menos de un segundo a unavelocidad de quinientos pares de nucleótidos por segundo su número deberíasuperar los seis millones. Esto significaría un proceso masivo de producciónde ellas, que sería fácilmente detectado y que, también, provocaría undesgaste de energía y de proteínas extremadamente importante, agotando rápidamentelos recursos de las neuronas. Además, este número multiplicaría la cantidadde posibles errores a un nivel prácticamente insoportable. La rapidez y laeficacia, fáciles de comprobar, de transmisión y lectura de los datoscontenidos en las distintas memorias implica un proceso de recordación mucho másseguro y que provoque menos desgaste en lo energético y lo proteínico.Debemos, pues descartar esta segunda posibilidad por su total ineficaciamaterial de realización.

- Finalmente, como sabemos que los impulsos energéticosrecorren los axones y dendritas a una velocidad de aproximadamente unos cienmetros por segundos, podemos deducir, por la rapidez con la cual se puedeefectuar, que la estimulación de un dato en las diferentes memorias estárelacionada con esta forma de transmisión de datos. Resulta entonces innegableque la serie de impulsos, que componen un dato, recorre el genoma de lasneuronas implicadas, y en particular los genes activados, en forma de unacorriente de energía que estimula las partes donde ya están inscriptos conanterioridad. Dicha estimulación se manifiesta con este nuevo aporte de energíaa la parte involucrada. Este proceso se podría comparar con la búsqueda yreconocimiento de una línea telefónica, en el interior de una central telefónicaautomática, por medio de un número. Como los impulsos recibidos varían entresí en intensidad y amplitud, cada uno funciona como el estimulador de unrelais. Un mismo dato se activa únicamente a la recepción de los impulsos quele corresponden en forma precisa en el genoma de la neurona. Esta activación seproduce con la recepción de la serie de fotones que constituyen cada señal ensí en los átomos de hidrógeno de enlace, lo que, como ya sabemos, es acompañadoinmediatamente por una emisión de radiaciones electro-magnética. Dicha señales casi inmediatamente detectada por una enzima lectora, merced al campoelectromagnético generado durante dicha activación. Ésta entonces la lee dela misma forma que lo hacen las enzimas lectoras en los protozoos y transmite loleído a las otras zonas cerebrales, produciéndose así el fenómeno delrecuerdo.

De las tres posibilidades de realización del fenómeno de larecordación, la única que no presenta inconvenientes materialmenteinsuperables es esta última. Además, por su perfecta adecuación a la realidadde los hechos comprobables, como su rapidez y su precisión, se la debe entoncesadmitir como la exposición real del fenómeno. Se entiende como precisión elhecho de que cuando es recordado, el dato se adecua a lo anteriormenteaprendido. En los siguientes capítulos, donde estudiaremos los alcances de estateoría y sobre todo sus consecuencias, podremos verificar de una manerairrefutable la exactitud de ésta.

Este mecanismo de recordación permite entender, también, elorigen de una particularidad muy interesante y notable del encéfalo, que es lade la selectividad. En efecto, cuando uno mira un paisaje o escucha una cacofoníade ruidos diversos, enseguida distingue el detalle visual o el sonido particularque ya conoce, aunque no lo esté buscando a veces. Este hecho resulta fácil decomprender. Cuando los impulsos visuales, o de otros sentidos, llegan al encéfalo,éstos son inmediatamente transmitidos a las distintas memorias relacionadas conlos datos recibidos. Un dato de origen auditivo es transmitido a las memorias decorto y largo plazo, relacionadas con todo aquello que afecta al sentido de laaudición. Los que no fueron registrados anteriormente no activan ninguna porcióndel genoma, y la corriente de energía involucrada es simplemente absorbida porlos procesos biológicos naturales; favoreciendo procesos de sintetización deproteínas, por ejemplo. En el caso que ya esté registrado, es instantáneamenteactivado, llevándose así a cabo el proceso de recordación del dato ygenerando, a veces, lo que se llama un reconocimiento espontáneo.

Igualmente, cuando uno quiere ubicar un dato particular en elmedio de otros de misma índole, aunque intrascendentes, el hecho de tenerlo enla conciencia implica que éste se ha grabado en las memorias que corresponden adicha conciencia. Cuando esta persona entra en contacto, a través de algúnsentido u órgano, con el conjunto de datos entre los cuales lo puede encontrar,al ser percibido, este último es inmediatamente reconocido merced a esteproceso de selectividad que acabamos de ver, pues ya se encontraba en lasmemorias de la zona del consciente. Más adelante el autor estudiara másdetenidamente esta zona cerebral muy particular.

Para dar un ejemplo concreto del fenómeno, se puede tomar elcaso de alguien que busca un objeto en un paisaje. El hecho de haber grabadopreviamente, sobre la base de la recordación del mismo a partir de las memoriasde largo plazo relacionadas con lo visual, la imagen mental de lo buscado en lasmemorias de la zona del consciente, provoca al mirar dicho paisaje la estimulacióncasi instantánea del tramo de la memoria contenida en las neuronas intermediasde la zona de del consciente donde se acaba de grabar y del de las memorias delargo plazo de orden visual donde es identificado, estando ahí a veces asociadocon otros tipos de datos, como lo vamos a ver más adelante. Ahí, es entoncesreconocido, y por ende ubicado.

En resumen, el fenómeno de recordación se produce merced ala lectura por parte de una enzima particular de las señales energéticasanteriormente inscriptas en el genoma durante el aprendizaje. Dicha lecturaocurre gracias al hecho de que las señales grabadas correspondientes a lasentrantes son activadas merced a un aporte selectivo de energía, permitiendo asísu ubicación por la enzima lectora que empieza inmediatamente su lectura, lacual genera la emisión de energía correspondiente en función de sus propiascapacidades. Gracias a las particularidades de este proceso se produce el fenómenode la identificación de un elemento entre diversos otros.

8. Memorias de largo plazo.

Ante todo, es necesario acordarse que la existencia de ladicotomía entre la memoria de corto plazo y la de largo plazo ya fue probadacientíficamente, aún en el caso de las abejas.

Al percatarse que muchas especies animales, entre los cualesse encuentran los seres humanos, no sólo poseen una memoria de corto plazo delo aprendido sino también una de largo plazo, una de las primeras preguntas quese pueden plantear es saber donde se encuentra asentada esta última en el encéfalo.En efecto, a menudo se necesita determinar la ubicación de lo buscado paraprofundizar un conocimiento sobre él. Además, saber que algo existe esimportante, pero poder ubicarlo ofrece siempre una mayor seguridad cuanto a lacerteza de su existencia.

Para ubicar el asentamiento de las memorias de largo plazo esnecesario tener en cuenta varios factores relacionados con su funcionamiento ysus propias características.

La primera particularidad que caracteriza la memoria de largoplazo es que luego de tomar contacto con un dato, uno se puede acordar si loconocía previamente o no y luego, y sólo luego, lo puede procesarintelectualmente. Lo que prueba irrefutablemente que la memoria de largo plazose encuentra situada entre las neuronas receptoras y las otras neuronas de lasdemás zonas cerebrales. Uno debe tener en cuenta que esta particularidad esabsolutamente esencial para determinar la ubicación de la memoria de largoplazo. En realidad, las otras pruebas constituyen nada más que confirmacionesde este hecho.

Otro de los sucesos que prueban esta afirmación es el hechode que cualquiera sea la lesión cerebral no mortal padecida por un individuo,si la zona encefálica que corresponde a la recepción de los datos provenientesde algún órgano no fue directamente afectada, este individuo continuarecordando lo que aprendió en otros períodos de vigilia. Igualmente, puedeseguir memorizando lo nuevamente aprendido. Mientras que si fue dañada, sepierde dicha capacidad de acordarse a largo plazo de lo aprendido y de seguiraprendiendo, con respecto a este órgano. También, es interesante notar que eneste caso no se pierden las memorias de corto y largo plazo de las otras clasesde memorias que no fueron afectadas por el daño recibido. Lo que comprueba además,fehacientemente, que existen varias zonas de memorias de corto y largo plazo.

Se debe siempre tener en cuenta, que dada la gran rapidez decomparación de datos, es seguro que las neuronas intermedias, por el simplehecho de estar directamente conectadas con las neuronas receptoras, constituyenlas memorias de largo plazo. En efecto, aún teniendo en cuenta el hecho de quela velocidad de transmisión sea grande y las distancias cortas, es evidente quemás reducidas sean estas últimas más rápida será la transmisión de losdatos, y menor la pérdida o distorsión de las señales. Aunque este hecho depor sí sólo no constituye una prueba, sí representa un indicio innegable dela verosimilitud de la teoría.

Por estas razones, el autor deduce que las neuronasintermedias, conectadas con las neuronas receptoras, que constituyen de por sílas memorias de corto plazo, forman el asentamiento de las memorias de largoplazo.

Para entender verdaderamente las peculiaridades delfuncionamiento de dichas memorias de largo plazo debemos en primer lugar conoceralgunas particularidades de las neuronas intermedias.

Para eso tenemos que tener en cuenta que cada neuronaintermedia de las zonas receptoras recibe las señales desde varios apéndicesde la misma neurona receptora a la cual está conectada, como lo verifican losestudios realizados hasta el momento. Eso compensa el bajo nivel de intensidadde la energía transmitida a través de uno solo de éstos. Las investigacioneshan comprobado, también, que una neurona intermedia recibe no sólo la energíaque proviene directamente de una neurona receptora pero, además, de otrasneuronas intermedias que se encuentran conectadas con esta misma neuronareceptora. Dado que las distancias en juego son relativamente cortas y merced ala gran rapidez de transmisión de las señales, las energías transmitidas sesuman sin inconvenientes, como lo prueba la experiencia.

Puede ocurrir que una neurona intermedia, conectada a unaneurona receptora, reciba también energía de otra receptora, por medio de algúnapéndice que provenga directa o indirectamente de esta última. En este caso,se produce una distorsión de la señal que proviene de la primera. Para unindividuo en plena posesión de las capacidades inherentes a la especie, éstanunca llega a ser importante justamente por la muy baja energía que reciba através de cada sinapsis. Por recibir energía a través de una o algunassinapsis de dendritas de neuronas receptoras diferentes en medio de centenares ode miles de otras la distorsión resultante no influye notablemente sobre eltotal de la energía recibida por parte de la neurona receptora que constituyesu principal fuente de energía. La experiencia confirma la veracidad del hecho,de lo contrario la percepción de los datos se vería profundamente perturbada.Es fácil imaginarse que si las neuronas receptoras de una misma zona cerebralestuvieran en estrecho contacto, las señales particulares de cada una se sumaríany perderían así su identidad; lo que obstaculizaría toda posibilidad dediferenciación de cada una en por parte de los seres humanos. Por ejemplo, silas neuronas receptoras que corresponden a la visión ocular estuvieraninterconectadas, los detalles de las imágenes captadas desaparecerían y no sepercibirían más que una sola tonalidad. Contradiciendo, totalmente, de estemodo la realidad de los hechos.

Una neurona intermedia posee numerosas conexiones. Lo cualimplica que recibe una cantidad mayor de energía que en el caso que poseeríamuy pocas, pues ya sabemos que la cantidad de energía que puede transmitirleuna dendrita es limitada, pues una sola neurona transmite las señales energéticas,a través de un gran número de estos apéndices. Lo que a su vez implica quelas grabaciones y lecturas se tienen que efectuar con un potencial energéticoadecuado, para tener una eficacia máxima o suficiente.

El autor seguirá llamando zonas receptoras las zonascerebrales donde se reciben directamente las señales provenientes de lasneuronas sensitivas, aunque en estas mismas zonas se encuentren, además de lasneuronas receptoras propiamente dicho, las neuronas intermedias que sirven deasentamientos a las memorias de largo plazo, llamando a las primeras neuronasreceptoras de las zonas receptoras y a las segundas neuronas intermedias de laszonas receptoras.

Debemos destacar que el fenómeno de la recordación, en elámbito de las memorias de largo plazo, se produce tal como lo hemos estudiadoen el capítulo anterior.

Resulta muy importante saber que al igual que en las neuronasreceptoras, donde se encuentran almacenadas las memorias de corto plazo, en lasneuronas intermedias la energía entrante se reparte entre el protoplasma dondese amplifica, los apéndices y el núcleo, pues las leyes de la física y lascapacidades inherentes a las neuronas en sí se verifican irrefutablemente entodas las neuronas cualesquiera sean sus funciones. En el genoma de las neuronasintermedias, que integra el núcleo, en el caso que ya se encuentre inscripto laseñal correspondiente a dicha energía, las nuevas señales se le agregan automáticamente.Lo cual significa un crecimiento de la energía que compone la señalprecedentemente inscripta. En efecto, más se aprende o recuerda un dato en unmismo estado de vigilia, más fácilmente será evocado luego. La emisión delcampo electromagnético provoca automáticamente la activación de la enzimalectora, tal cual lo hemos visto anteriormente. Mientras el proceso de lecturade las señales precedentemente inscriptas transcurre, a medida que la enzima varecorriendo el tramo que las contiene, ésta va emitiendo los impulsos energéticoscorrespondientes. Esta energía emitida proviene con toda seguridad de losprocesos físico-químicos que se producen en la neurona misma. Y no de las señalesinscriptas, sino el fenómeno podría borrar lo anteriormente inscripto, odisminuir su nivel de energía de una manera tal que podría volverla ilegible másadelante, lo que contradice la realidad de los hechos. Pues, como lo acabamos dever más se percibe algo, es decir más se aprende un dato, más fácilmente selo podrá evocar luego. Como la producción de energía depende de lasparticularidades propias de las neuronas y su relación con las característicasy posibilidades de cada individuo, con toda seguridad ésto constituye la razónprincipal del hecho que se encuentran personas que gozan de una "mejormemoria" que otros.

Este hecho es posible de verificar, dado que el recuerdo delargo plazo, cuando éste logra ser evocado, posee siempre un nivel mínimo deintensidad que no corresponde a veces realmente a la intensidad o a la lejaníaen el tiempo del aprendizaje. Lo que comprueba indiscutiblemente que laintensidad de la evocación de un recuerdo no es totalmente supeditada a laintensidad o a la lejanía del aprendizaje, sino parcialmente. Depende sobretodo de la capacidad de las neuronas de producir la energía suficiente paravolverlo en el ámbito consciente, durante la lectura del dato aprendido. Enefecto, y la realidad de los hechos lo comprueba, la dificultad de recordaciónno corresponde directamente a la claridad de la recordación en sí. La energíaproducida por la lectura se agrega automáticamente a la que recorre la neuronay participa entonces de la que es emitida a través de sus apéndices.

De aquí en adelante cada vez que el autor citará laocurrencia de que una información penetre en el "ámbito consciente"designará el hecho de que esta información penetre en la zona del conscientecon una energía suficiente para notarse o destacarse en dicho ámbito, el cuales generado en base a la existencia misma de dicha zona. Esta zona delconsciente siendo una zona cerebral constituida por neuronas que sirven de basea la percepción de sí mismo, del contexto y del accionar de los seres humanos.

Cuando la señal inscripta es leída en su totalidad, esevidente que el proceso de lectura se interrumpe, pues la enzima correspondientecesa de ser activada por la existencia de radiaciones electromagnéticas.

Una de las pruebas que confirman este proceso es el fenómenode la ilusión. Cuando un dato recibido se corresponde notablemente con un datoprecedentemente inscripto, pero sin ser verdaderamente equivalente, aún asípuede ser activado. Causando, en el ámbito consciente, una verdadera distorsiónde la percepción de la realidad. Por esta razón una persona puede a vecescreer ver u oír algo cuando en verdad vio u oyó otra cosa.

Puede ocurrir que un hecho haya sido inscripto con un muybajo nivel de energía, o con un nivel de distorsión muy elevado. O, que undato entrante sea excesivamente deformado por encontrarse en un contexto o unacircunstancia que lo perturba, con respecto al ya inscripto. En estos casos, lalectura puede no ocurrir; se produce la "falta de memoria". Sino, alsuceder una lectura equivocada ocurre el fenómeno de la ilusión. Una lecturaerrada o fallida puede sobrevenir también porque el dato anteriormenteinscripto puede haber perdido gran parte de su energía primitiva, debido a losmovimientos de energía que se producen naturalmente y constantemente en elinterior del núcleo. Dichos movimientos, con el transcurso del tiempo, terminanpor trabar la lectura de los datos ya inscriptos. En parte por eso se producenlas pérdidas de memoria al envejecer el sujeto.

Este mismo fenómeno nos permite además destacar el hecho deque los datos recibidos por las neuronas intermedias, conectadas directamentecon las neuronas receptoras, no deben ser directamente transmitidos por lasprimeras a la zona del consciente. Tienen seguramente que pasar por otras zonasdonde están procesados. Lo comprueba el hecho de que existen cegueras ysorderas "sicológicas". También este mismo fenómeno comprueba laexistencia de una zona cerebral particular, delimitada, correspondiente alconsciente, en la cual penetran los datos luego de su procesamiento por parte deotras zonas cerebrales. El autor insiste, por considerarlo como fundamental parala comprensión del funcionamiento del cerebro humano, en hacer notar en el ámbitoconciente de un acontecimiento implica automáticamente su reconocimiento,cuando fue anteriormente memorizado, lo que le permite afirmar que no hayconexiones directas entre las neuronas receptoras y la zona del consciente sinoque todos los datos que penetran en las neuronas receptoras deben pasarobligatoriamente por las neuronas intermedias para ser mandadas luego a lasotras zonas cerebrales, donde están procesados para finalmente llegar a la zonadel consciente. Lo que significa que dicha zona nunca recibe directamente losdatos provenientes de las neuronas situadas en las zonas receptoras y por endede las neuronas sensitivas.

Evidentemente, la lectura en las neuronas intermedias, quecorresponde al fenómeno del recuerdo, se tiene que efectuar a la mismavelocidad que la de la grabación en las neuronas receptoras. De lo contrario seproduciría una verdadera distorsión de los datos, del mismo modo que si seescucha un disco que gira a una velocidad diferente a la normal el sonidoemitido no corresponde al que tendría que oírse. La velocidad de lecturaobedece a las mismas condiciones de espacio en el genoma y de precisión detransmisión que las de la grabación. Cuando se habla de precisión de grabacióneso significa que, más pares de nucleótidos están involucrados en la grabaciónde un dato, más preciso resulta ser. Evidentemente, a mayor cantidad de datospara definir un hecho, mejor definición se obtiene; al igual que una películafotográfica en la cual la precisión de la imagen obtenida depende de lacantidad de puntos que la integran y forman, a más puntos más precisión. Sila señal energética correspondiente a un punto luminoso en lugar de estargrabada y leída a una velocidad de cincuenta pares de nucleótidos por segundolo sería a la velocidad de quinientos pares por segundos, la gama de tonospercibida fuese diez veces más elevada.

Cuando se analizan los fenómenos de lectura y grabación, laprimera pregunta que puede venir a la mente del analista es si se puedenrealizar conjuntamente en una misma neurona. La respuesta evidente es que no,pues la lectura implica una emisión de energía desde el núcleo, mientras quela grabación, una absorción. La simultaneidad de los dos fenómenos implicaríaun efecto de retroalimentación que pondría la neurona concernida fuera defunción. Al igual que en la mitosis estos dos procesos se excluyen mutuamente.Como somos capaces de recordar lo recién aprendido, en el mismo período devigilia, uno podría creer que el aprendizaje y la recordación se efectúansimultáneamente. Pero, debemos darnos cuenta de que aunque el intervalo entreel aprendizaje y el recuerdo sea corto, existe. Es lógico advertir que no sepuede acordar de algo en su totalidad cuando no se lo ha aprendido enteramentetodavía, se puede recordar sólo la parte aprendida hasta entonces. Luego, esnecesario querer hacerlo, es decir empezar el proceso de recordación a cortoplazo en la zona del consciente.

Existen dos razones fundamentales que nos permiten creer quedurante el estado de vigilia no puede producirse la lectura de un dato en lasneuronas receptoras de datos, aunque su grabación no sea simultánea.

La primera tiene que ver con el hecho de que los primeros síntomasdel envejecimiento son, a menudo, la dificultad de acordarse de lo aprendido enel mismo estado de vigilia. En el caso que pudiera ocurrir una lectura en estasneuronas receptoras, el recuerdo sería rápido y eficaz, pues aunque tendríaque recorrer varias zonas cerebrales, no necesitaría de un proceso particularcomo lo vamos a ver más adelante, como ocurre en realidad en la zona delconsciente. También, su evocación tendría la misma intensidad que la delaprendizaje en sí mismo.

La segunda se basa en el hecho que aunque es posibleacordarse de algo que ocurrió en el mismo estado de vigilia, mientras tanto, nose para por eso de memorizar lo que acontece. Lo que sería imposible en el casoque una lectura reemplace el proceso de grabación. Pues, al no poderse producirlos fenómenos de lectura y grabación en forma simultánea en una misma neuronala lectura remplazaría entonces la grabación en las neuronas receptoras y,mientras tanto se efectúe este proceso, no se registrarían los datosprovenientes de las neuronas sensitivas, lo que impediría absolutamente suposterior recordación.

La sola y simple razón que nos permite entender que esposible acordarse de algo ocurrido durante el mismo estado de vigilia, es queademás de ser grabados en las neuronas receptoras lo es también en la zona delconsciente, que posee las capacidades requeridas por el proceso.

Uno de los problemas más interesante de analizar conrespecto a los fenómenos relacionados con la transmisión de datos entreneuronas que sean receptoras o intermedias de cualquier zona cerebral, es sabersi dichos datos, o una fracción de ellos, pueden cambiar, o no, de recorrido orealizar varios recorridos distintos que pueden ser diferentes cada vez en funciónde sus contenidos en los caminos neuronales que tendrían que transitar, enforma digamos mecánica, es decir en base a una modificación de los contactosentre las neuronas implicadas en estos tránsitos.

El autor parte del principio que todas las neuronascerebrales situadas en una misma zona, cumpliendo las mismas funciones, poseenexactamente las mismas características, y en particular los mismos genesactivados y desactivados.

Se podría creer que podrían existir alternativas derecorridos a partir de una neurona y que ésta podría mandar las señalesrecibidas en forma selectiva hacia una sola o varias de las neuronas con lascuales está en contacto en forma separada de otras con las cuales está tambiénen contacto, en función de sus contenidos. En otras palabras que se podríabloquear o diversificar en forma circunstancial o permanente la transmisión dedatos en algunas de sus sinapsis o en algunas de sus dendritas y en otras no.Sin embargo este hecho resulta ser imposible; en primer lugar eso supondría unconocimiento previo de los datos que recibe lo que es absurdo, pues la transmisiónde los datos se efectúa a medida que son recibidos por las neuronas. En segundolugar por la simple razón, como lo vimos anteriormente, que las señalesrecibidas recorren el conjunto de la neurona, núcleo, axón y dendritasincluidas, lo que le impide formalmente mandar una señal, o parte de una, a unaneurona y a otra no, estando en contacto con las dos. Se podría suponer también,que algunas de las neuronas relacionadas con otra neurona u otras tienen unaparte de su genoma activada y que otras de las neuronas relacionadas con lamisma primera neurona tienen otra parte de su genoma activada, o que simplementealgunas realicen procesamientos distintos de los mismos datos recibidos que losde las demás que están en contacto con la misma neurona emisora, lo queimplicaría entonces una diferenciación de algún tipo entre ellas. Eso tambiénresulta ser imposible pues supondría una diferenciación a nivel neuronal entreneuronas de una misma zona e igual función que ya sabemos imposible. Ademáseso tendría un carácter aleatorio y limitado a la cantidad de dendritas, quecontradice la eficacia del fenómeno de transmisión de datos entre lasdistintas zonas cerebrales como ya ha sido comprobado científicamente.

Por eso es que se puede afirmar que las señales transmitidassimultáneamente por todos los apéndices de una misma neurona son todasexactamente iguales. En otras palabras, que una neurona manda las señalesrecibidas a través de todos sus apéndices y siempre a las mismas neuronas conlas cuales está en contacto, salvo por supuesto que se produzca algún tipo delesión o perturbación de origen exterior al encéfalo.

Para confirmar esta imposibilidad de cambio de rumbo de lasseñales en función de su contenido, merced a alguna modificación de loscontactos entre las neuronas, es importante saber que aunque pueda activar odesactivar sus sinapsis gracias a la producción de neurotransmisores lo puedehacer únicamente en forma simultánea y general es decir todas a la vez. Puesdicha producción se efectúa al nivel neuronal y no al nivel de una dendrita ovarias en particular. Independientemente de saber como lo acabamos de ver queuna neurona no puede cortar sus contactos con una, varias o todas las neuronascon las cuales está en contacto, en función del contenido de un dato, porqueeso supondría un preconocimiento del contenido del dato, lo que es absurdo,tampoco puede destruir sus propios apéndices o parte de éstos sin destruirsecompletamente pues este proceso necesita de la producción de enzimas querecorren automáticamente el citosol en su conjunto lo que hace que enconsecuencia la destrucción es total como se ha podido ya constatar científicamente.Tampoco podrían restablecerse los contactos destruidos o establecerse nuevos enforma rápida. El crecimiento de las dendritas y axones requiere necesariamentede un tiempo muy superior a la fracción de segunda que transcurre realmente enun procesamiento de datos en el ámbito cerebral. En efecto, se tiene que saberque merced a su cono de crecimiento un apéndice neuronal crece a una velocidadcercana al milímetro por día, es decir que necesita cerca de seis minutos ycincuenta segundos para recorrer un micrómetro, o micrón, distancia inferior ala que separa a menudo dos neuronas entre sí.

El posible cambio de recorrido en función del contenido, deun dato se realiza en las zonas mismas de los comportamientos en función de éstosmismos y no en forma mecánica, como lo veremos más adelante. Además, comopuede existir una gran cantidad de posibles actitudes alternativas ante unasituación dada, es evidente que la elección de una de éstas no se efectúa enel ámbito de las conexiones interneuronales cuya cantidad es siempre finita,sino en el ámbito mismo de los comportamientos que pueden siempre modificarseen función de un aprendizaje.

De lo estudiado en este capítulo se destaca que las memoriasde largo plazo se encuentran ubicadas en las neuronas intermedias que ligan lasneuronas receptoras en la zona en la cual se encuentran con las neuronasreceptoras de las otras zonas con las cuales están en contacto.

En el siguiente capítulo vamos a analizar como se forman losconceptos que permiten relacionar las cosas entre sí.

9. Memorias conceptuales.

Después de alrededor de un año de vida, un bebé empieza abalbucear unas palabras, asociando sonidos con hechos, objetos o abstracciones.Es decir, comienza a formar y memorizar conceptos.

De aquí en adelante, el autor llamará concepto la relacióny asociación entre dos o varios datos, provenientes de zonas receptoras dediversa índole. Por ejemplo, una palabra puede ser considerada como unarepresentación conceptual, es decir que la serie de conceptos que la componen,es constituida por la serie de datos de orden auditivo procedente de la zonareceptora auditiva, que constituye su representación auditiva, se asocia conotra serie de datos proveniente de otra zona sensorial que sea visual o táctil,gustativa u olfativa, o correspondiente a algún órgano muscular u otro queforman a su vez otro tipo de representación.

Vamos a analizar, en este capítulo, el proceso de formaciónde conceptos, en el encéfalo humano, al igual que algunas de sus consecuenciasmás directas sobre el desarrollo del pensamiento.

Cuando un ser humano entra en contacto por primera vez, através de dos o varias clases de sus distintas neuronas sensitivas con algo,empieza inmediatamente a formar conceptos sobre él. Por lo tanto, se puedededucir que en el cerebro humano se pone en funcionamiento un mecanismo de tipoasociativo.

Por supuesto, para un ciego, los conceptos se forman entresus diferentes memorias excepto las visuales. Para simplificar el texto, elautor se limitará al estudio de los fenómenos mentales pertinentes a aquellosseres humanos que se encuentran en plena posesión de todas las capacidadesinherentes a la especie. El autor no desmerece ni discrimina, por supuesto, alos que carecen del uso de algunos de los órganos naturales al género,sencillamente no quiere ser fastidioso repitiendo los mismos hechos con maticesdistintos.

A modo de reseña, es importante destacar que la carencia deempleo de algún órgano, aunque puede provocar la inhabilitación de las zonascerebrales correspondientes a dicho órgano, no altera el resto delfuncionamiento del encéfalo, ni tampoco al conjunto de su organización en sí.Es conocido y comprobado que cuando un individuo pierde momentáneamente el usode algún órgano, el reinicio de su empleo puede exigirle algún tiempo deadaptación pero siempre puede retornar a un funcionamiento normal y adecuado,si el órgano en sí y la zona cerebral correspondiente pudieron recuperar suanterior funcionalidad. Lo que comprueba que, en primer lugar, la pérdidamomentánea del uso de un órgano sin que el encéfalo esté afectado, no alteraen sí el funcionamiento de este último.

Ya hemos visto que al recibir las señales energéticasprovenientes de las diversas clases de neuronas sensitivas, las neuronasreceptoras que les son asociadas las graban en forma cortoplacista, en suspropios genes correspondientes a la clase de señales captadas. Además, lastransmiten inmediatamente, a medida que ocurre su llegada, a las otras zonascerebrales con las cuales están relacionadas; pues ya sabemos que los procesosde grabación y de transmisión se efectúan simultáneamente. En particular,las transfieren a zonas situadas en el neo cortex, cuyas funciones ya fueronreconocidas y son habitualmente llamadas zonas de asociaciones. Por su parte, elautor llamará dichas áreas, las zonas conceptuales. Ya hemos visto tambiénque las zonas conceptuales no son directamente relacionadas con las neuronasreceptoras de las zonas receptoras sino con las neuronas intermediasrelacionadas con estas neuronas receptoras que a su vez están relacionadas conlas neuronas sensitivas. Lo comprueba el hecho de que cuando se toma contactocon un dato, anteriormente memorizado en asociación a su significado, es decirunido a otros conocimientos, primero se lo reconoce y luego se lo asocia con losdatos que lo definen.

Merced, al hecho de que todos los impulsos captados por losreceptores, que estén vinculados con células sensitivas para luego sertransmitidos a las neuronas sensitivas o directamente con estas últimas, lleganal cerebro presentándose de la misma forma, es decir, bajo el aspecto de señalesenergéticas de tipo electro-químico, tal como lo vimos en los capítulosanteriores. Por ende se pueden entonces asociar las señales de diversasprocedencias que constituyen las diversas representaciones sensoriales de unmismo acontecimiento por ser de igual naturaleza.

Dicha asociación podría producirse solamente de tres formasdistintas. En primer lugar podría fundarse en la sincronización de grabaciónde datos provenientes de distintas zonas receptoras en dos o varios grupos deneuronas. En segundo lugar podría basarse en la grabación coincidente de datosde diversa índole en una misma neurona pero en genes distintos. Finalmente podríaestablecerse en función de la grabación conjunta, superpuesta y sincronizadaen un mismo tramo del genoma de una misma neurona, de las distintas clases de señales,provenientes de las neuronas intermedias asociadas con las neuronas receptorassituadas en las diversas zonas receptoras, sumándose entre sí de esta forma.

En la primera de estas tres hipótesis, respecto a unasincronización de grabación de datos de distintos orígenes en varios gruposde neuronas pertenecientes a memorias distintas, este sincronismo no ofreceríaningún misterio o imposibilidades de realización. Al contrario, se podríadecir que resultaría ser absolutamente normal para los seres humanos, pues losacontecimientos de sus existencias son captados en forma simultánea por todossus diversos órganos. Sin embargo, esta forma de relacionarse entre sí datosde diferentes procedencias implicaría, en el momento de la evocación de una deestas distintas representaciones mentales de un mismo acontecimiento, la lecturasimultánea de los datos correspondientes en las otras memorias. Aunque podríaimaginarse que las enzimas lectoras podrían tener una especie de código dereconocimiento, o alguna otra forma de comunicación que provocaría unasimultaneidad de lectura, existiría necesariamente un desfase entre laslecturas de las diferentes memorias, ocasionado luego de la evocación de uno deellos por la necesaria búsqueda de los otros datos correspondientes. También,el hecho de que un dato esté grabado en un grupo de neuronas, implica unacierta cantidad de señales energéticas con características particulares, peroel dato correspondiente en otro grupo de neuronas, tendría obligatoriamente unaevidente diversidad de contenido. En efecto, los datos de diferentes orígenessensoriales por estar formados por señales de frecuencias, amplitudes eintensidades específicas distintas una de las otras presentarían un problemamuy complejo de ubicación y delimitación de cada uno. Sin contar las variasposibilidades de errores de distinta índole provocadas por la múltiplesoperaciones que implicaría el proceso.

En la segunda hipótesis, se infiere que los datos dediversas procedencias se grabarían en forma simultánea en las mismas neuronaspero en genes distintos, en función de sus diversas representaciones de tiposensorial. Los problemas de comunicación entre las diferentes enzimas lectorasy su necesaria sincronización de lectura en estos diferentes genes serían losmismos que en la hipótesis precedente, con respecto a la lectura de variaszonas del genoma de neuronas distintas. En efecto, sería igualmente necesarioubicar los datos correspondientes y existiría también un problema dediversificación de señales muy complejo de resolver; sin considerar tampocolas múltiples fuentes de errores posibles que estos procesos podrían generar.La posibilidad, casi perfecta a menudo, de formar e invocar conceptos por partede los seres humanos, implica un sistema de grabación, de estimulación y delectura simultánea de los mismos que deja muy poco margen de error posible.

La material imposibilidad de realización de las dos primerashipótesis implica obligatoriamente la validez de la tercera. Ésta alega que lagrabación de las señales provenientes de los distintos órganos se produce enforma simultánea y superpuesta en los mismos genes activados destinados a estepropósito de cada misma neurona de una misma zona.

Entre los varios hechos que permiten sostener y comprobaresta última hipótesis, se encuentra uno que tiene una particularpreponderancia. En efecto la absoluta sincronización de lectura que genera lacoincidencia de grabación en un mismo tramo del genoma de una misma neuronaexplica la inmediata y rigurosa evocación de datos de diferentes orígenessensoriales relacionados con un mismo acontecimiento por parte de un ser humanoadulto dotado de las características propias de su especie. En efecto cuandouna persona escucha decir una palabra cuyo significado ya conoce, al escucharlade nuevo relaciona inmediatamente dicha palabra con dicho significado.

El proceso de formación de conceptos en las zonas idóneascerebrales se efectúa entonces en función de diversas pautas. En primerainstancia, las zonas receptoras conceptuales, correspondientes a las distintasclases de percepción, reciben al mismo instante los datos provenientes de lasneuronas intermedias relacionadas con las neuronas receptoras de dos o mászonas receptoras. Dichos datos, por una razón obvia de coincidencia deocurrencia, están relacionados entre sí por describir una misma vivencia delsujeto. Ahí, en segunda instancia, se graban en forma superpuesta sin quedesaparezcan sus propias características por sus grandes diferencias depeculiaridades. Este modo de grabación se parece a la de una orquesta en undisco. En una primera etapa, se graban los diversos instrumentos separadamenteen distintas cintas, luego se las junta grabándolas en una sola. Como cadainstrumento produce sonidos con una gama de amplitudes y frecuencias distintas,se superponen sin perder su singularidad. De allí, que se puede reconocer elsonido de cada instrumento, al escuchar la cinta final, en este caso en funciónde la capacidad de selectividad humana.

No cabe duda, y la experiencia lo demuestra, que en el encéfalo,todos los procesos de memorización de las distintas clases de conceptosresulten idénticos entre sí. Como las señales provenientes de las neuronassensitivas son sistemáticamente de orden electro-químico, aunque puedan tenerfrecuencias y amplitudes distintas entre sí, no pierden su propia identidad apesar de que se superpongan.

También los hechos demuestran que en el caso de la captaciónde un dato de orden fónico y simultáneamente de otro de tipo visual se formanconceptos audio-visuales pues, escuchándose el sonido original se evocaráinmediatamente su representación visual, o sino al ver el objeto a la cualcorrespondió en el momento de su grabación se rememorará inmediatamente larepresentación fónica que lo acompañaba.

Igualmente, podemos afirmar, con un gran margen de certeza,que los datos provenientes de cada órgano, que no participa directamente delsistema neurovegetativo, se encuentran archivado, con distintos predominios enpor lo menos una zona conceptual cerebral. En efecto durante los estados devigilia cualquier actitud requiere de la coordinación de la actividad de dos ovarios órganos tal como hemos definido anteriormente el término y lo compruebala realidad de los hechos. El autor insiste en hacer notar, por su extremaimportancia para el entendimiento del funcionamiento del cerebro, que en laszonas conceptuales, se reciben datos provenientes de cualquier órgano, que noparticipa directamente del sistema neurovegetativo, asociándolos con datosprovenientes de otros órganos y eso de tal manera que para cualquier órganocorporal existe por lo menos una zona conceptual que lo reciba. De aquí quepueden coordinarse la actividad conjunta de varios órganos, como lo demuestrala realidad de los hechos. Lo evidencia el hecho que la actividad muscularconsciente, requiere sistemáticamente del trabajo de dos o varios grupos de músculosa la vez pues cada músculo necesita de otro u otros para poder efectuar susfunciones, el o los cuales pueden ser antagónicos o complementarios.

Existe un curioso y muy raro trastorno mental llamadosinestesia que se manifiesta por la aparente confusión de las percepcionessensoriales. En efecto los seres humanos que lo padecen al escuchar sonidosperciben colores o inversamente. Pueden también relacionarse otros tipos desensaciones que los visuales y auditivos. En realidad, para el autor, no es quesufren de una confusión de los sentidos sino que se exterioriza en ellos en elámbito consciente los conceptos que unifican los sonidos con las imágenesvisuales en forma primaria. Es decir que no escuchan colores o ven sonidos sinoque se forman en sus mentes conceptos que asocian los colores y los tonosmusicales primarios y luego dichos conceptos logran llegar a su ámbitoconciente merced a la evocación de uno de sus componentes. En verdad dichaasociación no tiene nada fuera de lo común en sí, sino que lo sorprendente esque se manifiesta en base a la unión de colores y tonos básicos, seguramentedebido a un aprendizaje inhabitual. Esta sorprendente molestia comprueba sindejar lugar a duda la existencia de las zonas conceptuales, pues es la únicaque explica la existencia y la persistencia de esta clase de asociación, esdecir la dependencia de la recordación de un dato de una procedencia dada conrespecto a otro de otro origen sensorial.

Se verifica además que las zonas receptoras de los datos queprovienen de las neuronas sensitivas que integran los cinco sentidos humanosmandan señales a varias zonas conceptuales distintas con predominanciasdiversas merced al hecho que, como ya fue científicamente confirmado, laspersonas que sufrieron una lesión cerebral no mortal en una zona conceptualparticular, no perdieron por eso la capacidad de formar y recordar conceptos deotras clases o con diferentes predominancias que incluyen los datos que formabanlos conceptos generados en la zona afectada por la lesión. Lo interesante ynotable de esta particularidad del encéfalo humano, de tener diversas zonasconceptuales que reciben una o varias clases de datos provenientes de las mismaszonas receptoras de lo sensorial, aunque en cada una de estas zonas conceptualesno se reciban exactamente las mismas clases de datos en su totalidad y con lasmismas preeminencias, proviene del hecho de que cuando alguna de éstas selesiona o incapacita, las otras zonas conceptuales compensan esta carencia y lagran mayoría de los conocimientos anteriormente adquiridos no se pierde, comolo confirman las experiencias científicas realizadas hasta la fecha de redacciónde esta obra. No debemos olvidar tampoco que los aprendizajes se efectúanmayormente en base a los datos captados por dichas zonas sensoriales, pues sonlas que permiten principalmente el contacto con el medio ambiente de losindividuos. Aunque parte de los aprendizajes se realizan también, en general enel ámbito consciente, en base al propio funcionamiento cerebral, llamado comúnmentepensamiento, es decir del uso de los sentidos en forma indirecta.

Merced al hecho de que un ser humano pueda recordar unconcepto, como lo verifica la experiencia, relacionado con cada zona sensorialdonde los datos procedente de ésta tengan preeminencia, significa que existepor lo menos una zona conceptual para cada tipo de órgano sensorial donde losdatos generados en éste sean los dominantes.

Con respecto a los datos de tipo simbólico o abstracto, comoestán sistemáticamente registrados en la mente sobre la base de la forma de suaprendizaje, éstos se encuentran entonces grabados en las zonas memoriales queresponden a las zonas cerebrales relacionadas con dicha forma de aprendizaje. Enel caso que se encuentren grabados en forma conceptual con datos que esclarezcansu significado o ayuden a su comprensión, su invocación implica la estimulaciónautomática de los conceptos que se les relacionan, provocando así su inmediato"entendimiento".

La existencia, probada, de memorias de corto plazo y de otrasde largo plazo que conciernen todas las clases de conocimientos adquiridosimplica no sólo esta clase de dicotomía en las memorias de los datos perotambién en las de los conceptos. Lo evidencia el hecho de que cuando se tomacontacto con conceptos aprendidos en anteriores estados de vigilia, como unapalabra, en primer lugar uno se da cuenta si los conocía de antes, y luego selos asocia con los demás datos, en el caso de una palabra con la representaciónadjunta. Eso implica a su vez la existencia de neuronas que llamaremos neuronasconceptuales receptoras, pero también de neuronas que llamaremos neuronasconceptuales intermedias. Estas últimas, de la misma manera y por las mismasrazones que hay neuronas intermedias que participan de las zonas receptoras,también integran las zonas conceptuales donde se encuentran las neuronasconceptuales receptoras con idénticas ubicación con respecto a ellas yfunciones similares, pues constituyen el asentamiento de las memorias de largoplazo de los conceptos.

Por supuesto los conceptos que se forman en base a unaprendizaje son siempre aprendidos, aunque estén formados únicamente por launión de datos de tipos instintivos, pues la creación misma de estos conceptosimplica un aprendizaje.

Con respecto a este tipo de conceptos, el autor subraya queno se tiene que confundir entre las señales energéticas que producen laactivación de las neuronas que integran las diversas zonas de datos instintivoscon las señales energéticas producidas por dicha activación. Las primerasconstituyen nada más que factores iniciadores mientras que las segundas sonconsecuencias de dicha activación. Cuando el autor nombrará de aquí enadelante los términos "dato instintivo", o "instintivo"mencionará únicamente estas primeras mientras que cuando citará los términos"dato genético" o "genético" se referirá a la activaciónen sí y a sus consecuencias. Además, nombrará zonas de datos instintivos laszonas constituidas por neuronas cuyos genes activados corresponden a la expresiónde alguna clase de dato genético. Es decir que la recepción del datoinstintivo que le corresponda por parte de estas neuronas provoca por parte deéstas la emisión de las señales que corresponden a un dato genético. Enfunción de estas definiciones los datos, que integran los conceptos aprendidos,que activan la lectura de los datos genéticos en las neuronas idóneas sondesignados por el autor por la calificación de datos instintivos.

Al igual que los datos, y por ser engendrados a partir de launión de éstos, cada concepto es constituido por señales energéticas que sonrecibidas, procesadas y transmitidas por un gran número de neuronas a la vez, yen forma simultánea.

El mecanismo de recordación de los conceptos se divide envarias etapas. Para su mejor entendimiento se tomara como paradigma los de ordenvisual. Considerando que cuando se lee en un diario una palabra conocida conantelación, es decir anteriormente grabada en las memorias conceptuales delargo plazo idóneas, se producen estos varios procesos. Al principio, despuésde pasar por las neuronas receptoras de las zonas relacionadas con los órganosvisuales, donde se graba, la serie de datos penetra en las memorias de largoplazo correspondientes estimulando los datos apropiados anteriormente grabados,provocando así su lectura. Luego, las señales energéticas así generadasingresan en las zonas conceptuales de orden visual. Seguidamente, pasan por lasneuronas receptoras de dichas zonas conceptuales, donde se graban, y luegoentran en las neuronas intermedias de dichas zonas donde son leídas. Losconceptos ahí grabados, luego de pasar por las zonas de los comportamientos sontransferidos a la zona del consciente, lo que permite en primer lugar al lectorrecordarse inmediatamente haberlas leídas anteriormente, merced a la recordacióngenerada por la lectura realizada en la zona receptora, y luego, en segundolugar, acordarse de su significado, merced a la recordación de los conceptosrelacionados con ella que se hizo en base a la lectura de los conceptosprecedentemente grabados en las diferentes zonas conceptuales. Por eso, a lalectura de una palabra ya conocido, en primera instancia el lector la reconoce yluego se acuerda de su significado. Evidentemente, el proceso es el mismocualquiera sea el órgano, o los órganos, receptores de estimulación de origeninterior o exterior, que estén integrado por neuronas, o células sensitivas yneuronas asociadas, que transmitan datos a las neuronas receptoras cerebrales idóneas.

En resumen, los conceptos se forman merced a la suma en formasuperpuesta de las señales energéticas provenientes de diversas zonasreceptoras, gracias al hecho de que dichas señales son del mismo ordenelectro-químico. También hemos visto que las señales provenientes de todoslos órganos humanos participan de, por lo menos, la formación de un tipo deconcepto y con respecto a los sentidos de la formación de múltiples tipos deconceptos entre los cuales se encuentra uno donde cada uno tenga preeminencia.

10. Dominancia y principales consecuencias

de la existencia de los conceptos.

Vamos a estudiar en este capítulo el fenómeno de ladominancia en los conceptos, cuya importancia fundamental podremos verificar másadelante. Luego analizaremos algunas de las consecuencias directas de laexistencia de aquella.

La lectura de un concepto depende de la activación de suscomponentes, la cual depende por supuesto de la intensidad de las señales energéticasque las integran. Por ende, las que tienen más predominancia energética sonlas que tienen más posibilidades de ser más fácilmente activadas que lasotras, y también las que más sobresalen en la lectura del concepto queintegran. La predominancia de una componente de un concepto sobre las otras quelo componen depende fundamentalmente de la mayor intensidad de las señalesenergéticas que lo componen en comparación con la de las otras.

Dicha predominancia puede tener varios orígenes.

Cuando de una zona receptora llega una cantidad mayor dedendritas o axones a una zona conceptual, sea porque esta zona contiene un númeromás elevado de neuronas, o porque éstas tengan un número más elevado dedendritas por neuronas, o por estas dos razones a la vez, la posibilidad deformar conexiones por parte de la zona que provee el más elevado número dedendritas y, o, de axones, es más grande que la que provee una menor cantidad ypor ende la primera tiene una mayor posibilidad de preeminencia que la segunda.

También, la posibilidad de conexiones interneuronalesdepende de la distancia entre las neuronas; más cercana se encuentra unaneurona de otra más posibilidades de formarse conexiones entre las dos existenen consecuencia a las leyes de probabilidad. Por ende, más cercana se encuentrauna zona conceptual del centro de confluencia de las terminaciones de los apéndicesprovenientes de las neuronas intermedias de una zona receptora que de las otrascon las cuales está conectada, más posibilidades de establecer conexionestiene la más próxima que las otras.

Otro motivo muy importante que justifica tal predominio seencuentra en el hecho de que para una clase particular de datos existe unacantidad superior de receptores asociados con las neuronas sensitivas de uncierto tipo que para otra clase de neuronas sensitivas; lo que implica automáticamenteno sólo una gama más amplia de variación de frecuencia de las señales sino,además, una posibilidad de mayor amplitud de energía de esta clase de datoscon respecto a las demás. En efecto, la intensidad de las señales energéticastransmitidas por las neuronas intermedias de las zonas receptoras corresponde ala intensidad de la recepción, es decir a la de los estímulos captados por lasneuronas sensitivas con las cuales están relacionadas. Dicha intensidad pordepender de factores exteriores al individuo se presenta entonces en formaaleatoria.

Resulta evidente que la intensidad de las señales energéticasjuega un rol preponderante en la predominancia de un tipo de señales conrespecto a otros en las zonas conceptuales donde se juntan, pues es esta mismala que determina dicha preeminencia. Más intenso es un estímulo con respecto alos otros, que se perciben en forma simultánea, más se destacará sobre estosotros. Es decir más intensa es la energía de la señal generada en base a esteestímulo particular, con respecto a la de las otras, más predominará sobrelos conceptos que se formaran en base a ellos.

Se podría suponer que los genes activados implicados podrían,merced a una especialización particular, marcar o generar este predominio.Pero, el autor cita esta suposición como una posibilidad muy poco probableporque no considera que la activación de un gen en especial pueda tener unainfluencia real sobre el nivel de energía que pueda acumularse en sus hidrógenosde enlace, simplemente porque la producción de energía de una neurona esindependiente de su genoma en sí, sino de sus otras capacidades celulares, comolas de las mitocondrias o de su concentración iónica.

Por supuesto, la intensidad de la energía de las señalesque forman los conceptos tiene que ser proporcional a la intensidad con la cuallas neuronas de las zonas receptoras las reciben y transmiten. En casocontrario, los datos se verían distorsionados en sus esencias.

A partir del momento en que existe distintas clases de cosasy que éstas se diferencien en base a una medición, ésta genera necesariamentey obligatoriamente, una escala de valor, la cual implica la existencia de unapreeminencia y de una inferioridad. En consecuencia a esta indiscutibleevidencia y en función del hecho de que las componentes de un concepto tienenniveles de energía que pueden ser variables y distintos, una de dichascomponentes, obligatoriamente, en algún momento prevalece sobre las demás. Portener niveles de energía también variables, cada componente tiene laposibilidad de ser dominante cuando su nivel propio de energía supera el de lasdemás. Evidentemente cuando dos componentes poseen niveles de energíaexactamente coincidentes ocupan el mismo rango en la escala de valor determinadapor la existencia de los diferentes niveles energéticos de cada componente deun concepto en el momento de su ocurrencia. En función de estos preceptos esobligatorio admitir la existencia de la preeminencia de una componente de unconcepto sobre las demás cualquiera sea.

Se puede considerar que la principal componente de unconcepto constituye, en el ámbito energético, la portadora de las otras. De lamisma manera que en las ondas radio de alta frecuencia hay una onda portadora.

Numerosos argumentos demuestran el fenómeno de lapreeminencia en el ámbito consciente de un concepto de una clase de datos sobrelos otros. Entre ellos se encuentra el hecho de que el dato que más se destacacuando uno se acuerda de un concepto, resulta ser, sistemáticamente, eldominante. También, si se trata de evocar un concepto, resulta siempre más fácilhacerlo a partir de la remembranza del mismo dato, que es invariablemente eldominante.

La existencia misma de los conceptos implica que si seestimula y lee, por medio de una enzima especial, una de las componentes de éstos,se estimulará y leerá el conjunto de las señales que los conforman. De aquíque, cuando se mira un objeto conocido su nombre venga en general inmediatamentea la memoria, y a veces algunas de sus otras particularidades que fueronmemorizados cuando se lo identifico por primera vez o visto algunas otras veces.El autor considera este hecho como fundamental para la comprensión delfuncionamiento del encéfalo. En efecto, y la realidad del hecho lo comprueba,la lectura de uno de los constituyentes de un concepto, que llamaremosiniciador, provoca la del concepto en su totalidad, merced a la forma íntima deasociación de datos que lo forman.

Debemos tomar en cuenta que, fundamentalmente, el factoriniciador de la lectura de un concepto, puede ser un único dato o unacomponente de otro concepto entrante. Por eso es que la remembranza de unapalabra que incluye el recuerdo de varias clases de datos puede provocar a suvez la evocación de otra, que también puede incluir el recuerdo simultáneo dedatos de distintos órdenes.

Además, el factor iniciador de la lectura de un conceptopuede no ser su principal componente. Por esta razón un hecho o un objetoanodino pueden a veces provocar el recuerdo de un acontecimiento importante quelo incluyó. Por supuesto cuando un concepto fue anteriormente grabado con unacomponente dominante, o principal, su posterior recordación hará que dichacomponente quede como tal. Es decir que aunque un concepto puede ser leídomerced a un factor iniciador que no es su principal componente, al ser asírecordado, su componente dominante seguirá siendo el dominante de éste en elmomento de la lectura, merced a su nivel energético superior al de los demásque lo integren. No hay que olvidarse que la adición de energía que provoca lalectura se produce en función del conjunto y no de la señal que sirve defactor iniciador; hecho por el cual aunque el factor iniciador no sea el datodominante, este último seguirá siendo el mismo independientemente de lacantidad de veces que el concepto sea leído en función de dicho factoriniciador no dominante. Por eso es que cuando una persona conoce otra que puedeser el más gran amor de su vida y en este mismo momento escucha una melodíaanodina, al escucharla de nuevo, quizás años después, se acordará delencuentro, y aunque se siga recordando numerosas veces este mismo acontecimientoescuchando la melodía en cuestión, el factor dominante del recuerdo seguirásiendo el encuentro en sí. Este hecho, probado por la experiencia, esfundamental para el control de la energía emitida, como lo veremos másadelante.

Debemos tener en cuenta que durante el estado de vigilia laactividad de las zonas conceptuales es incesante. Incluido cuando una de laszonas receptoras de datos parece estar aparentemente inactiva. Como cuando secierran los ojos, pues igualmente se ve un contexto oscuro, lo que significa quese ve algo. Ya hemos visto que durante dichos estados las zonas receptoras dedatos no paran nunca de mandar las señales energéticas correspondientes a laszonas conceptuales. Merced a que éstas no cesan de procesarlas, eso permiteentre otras cosas recordarse el significado de lo anteriormente aprendido, esdecir de asociar en el ámbito consciente diversas clases de datos. Este hechoes fácil de comprobar pues una interrupción del proceso de conceptualizaciónsignificaría la pérdida total de la capacidad de relacionar los objetos yhechos entre sí, así que el entendimiento del contexto y de losacontecimientos captados por el individuo. Lo que se notaría inmediatamente.

También se tiene que destacar, una vez más, que la recepciónde las señales energéticas en las neuronas conceptuales implica su automáticatransmisión a las demás neuronas, con las cuales están relacionadas por mediode sus apéndices neuronales, por la obligada circulación de un flujo de energíaen un medio conductor, tal cual lo hemos visto anteriormente.

Asimismo, al igual que el autor no tomó en cuenta laexistencia de caminos neuronales de recorridos alternativos de las señales apartir de un cambio en las conexiones neuronales que seria provocado por elcontenido de los datos que las atraviesan, en las neuronas que integran laszonas receptoras, tampoco considerará esta posibilidad con respecto a lasneuronas de las zonas conceptuales, y por las mismas razones.

Uno de los resultados más interesante de la existencia delas zonas conceptuales es la posibilidad de concentrar la atención sobre unpunto en particular de dos órganos sensoriales del mismo tipo, que procede delhecho de que los mamíferos poseen algunos órganos sensoriales en doblesejemplares, como los ojos o las orejas. Al encontrarse en el encéfalo humanozonas receptoras propias a cada uno de estos órganos naturalmente, enconsecuencia, se encuentran zonas con características conceptuales particularesdonde se asocian estas dobles recepciones de datos.

Esta concentración se logra en función de un aprendizaje,que ocurre en los primeros meses de vida, es decir luego del nacimiento, del bebé.En el caso de la vista, ésta se aprende, merced a un comportamientoinicialmente instintivo, que permite controlar los músculos directores de losmovimientos oculares de tal manera que estos últimos puedan tener un mismopunto focal. Luego, aunque dicho control pueda parecer totalmente genético,depende en realidad de un aprendizaje pues ofrece ulteriormente la posibilidadal individuo de cambiar su punto focal a voluntad. En el caso de la visiónocular esta zona conceptual especial se ubica en la zona diecisiete de Brodmann,es decir en la cisura calcarina situada en el extremo de la zona occipital delencéfalo.

La teoría del autor respecto a la existencia de las zonasconceptuales explica de una forma relativamente sencilla una de las incógnitasmás interesantes de la paleontología moderna.

En efecto, se ha constatado sobre todo merced al estudio delos restos del niño de Turkana, que pertenecía a la especie del homo ergaster,bien anterior a la aparición del homo sapiens sapiens, que éste poseía unazona de Broca bien desarrollada pero un canal medular estrecho es decir que poseíasupuestamente un centro cerebral del habla pero que no podía hablar por nopoder controlar su respiración en forma adecuada.

En forma similar se ha constatado que las especies deaustralopitecos, poseían también dichas zonas de Broca aunque con un gradomenor de desarrollo, pero que su grado de flexión basi-craneal correspondía auna alta posición de su laringe, lo que le imposibilitaba absolutamente elhabla

Para entender esta aparente contradicción el Dr. Walterpropuso que dicha zona corresponde también al control de los movimientos de lamano derecha pues se cree que estos seres prehistóricos controlaban bien estosmovimientos por ser capaces de fabricar instrumentos primitivos, lo que explicaríaentonces el desarrollo de dicha zona cerebral. También hubiera podido alegarque esta misma zona controla el pie derecho que participa del caminar recto enforma bípeda o el crecimiento del pelo en la parte derecha del cuerpo. Además,se sabe que el chimpancé que posee una capacidad craneal idéntica a la que teníanlos australopitecos y un manejo bastante preciso de su mano derecha, careceaparentemente de zona de Broca. Aunque esta explicación resulta bastantedivertida no deja de ser una incongruencia.

Para el autor, a la luz de sus teorías, las zonas de Broca yde Wernicke corresponden a zonas conceptuales donde se unen señalesprovenientes de las zonas sensitivas, con la particularidad que los conceptos ahícreados caracterizan los objetos, hechos o pensamientos de una forma muchísimomás precisa que la de los otros animales y en particular de los primates. Estaprecisión se obtiene porque estos homínidos, al igual que los homo sapienssapiens debían tener capacidades visuales totales mucho más amplias que las decualquier otra especie animal, la cual es también, a nivel cerebral,directamente proporcional a la cantidad de neuronas concernidas. En realidadestas zonas existen en las otras especies de primates, de una manera tanrudimentarias que son imperceptibles, pero su desarrollo en los homínidos hallegado a tal punto que forman verdaderas protuberancias. En efecto, si bienpara un chimpancé dos objetos pueden ser parecidos, no dejan de ser dos objetosdistintos. Mientras que el ser humano es capaz de relacionarlos entre sícatalogándolos es decir distinguiendo sus semejanzas y sus diferencias de unaforma muchísimo más precisa que cualquier otra especie animal, porquejustamente sus capacidades visuales son muy superior a las de éstos. Estacapacidad de distinción amplia basada en la conceptualización de varias clasesde datos de origen sensoriales, y en particulares de los provenientes de laszonas relacionadas con los órganos visuales implica automáticamente unnecesario gran desarrollo de las zonas conceptuales que las permiten. Por eso esque un daño en la zona de Wernicke impide el entendimiento de las palabrasescritas pues impide su diferenciación a nivel visual. También un daño en lazona de Broca perturba la diferenciación de los sonidos. En base a esta teoríael autor afirma que los australopitecos tenían unas capacidades visuales muysuperiores a las de los chimpancés actuales, lo que analizaremos más adelante.

También, otra consecuencia notable, resultante de laexistencia de la formación de los conceptos, es el hecho de que un conceptopuede tener componentes que sean otros conceptos a su vez. Resulta lógico darsecuenta de que si existen distintas zonas conceptuales que reciben las señalesprovenientes de dos o varias zonas receptoras unificándolas, existen ademásotras zonas que reciben las señales provenientes de estas zonas conceptuales,unificándolas también. En otras palabras, pueden formarse en la menteconceptos sobre la base de otros conceptos. De aquí que se pueda definir unapalabra en función de otras que designen, cada una, relaciones entre variasclases de percepciones, que pueden ser distintas y particulares a cada una deellas. Algunas de las facultades mentales más notorias del ser humano, como elpoder de síntesis o de formar abstracciones, se arraigan en esta capacidad. Sinolvidar que se pueden efectuar ejercicios físicos complejos, que requieren laparticipación de numerosos órganos en su mayoría motores, merced a losconceptos que unen dichos órganos. Resulta indiscutible que existen variasclases de conceptos de conceptos, pues al igual que existen varias clases deconceptos que unifican, como lo comprueba la realidad de los hechos, dos ovarias clases de datos distintos provenientes de las zonas receptoras, existenecesariamente una diversificación en los conceptos de conceptos.

La diversificación entre los conceptos de conceptos tiene suraíz en la morfología cerebral al igual que la diversificación de los simplesconceptos. Hemos visto que los conceptos se forman por la unión de datosprovenientes de zonas receptoras distintas entre sí en una zona particular acada uno. Eso ocurre porque estas zonas conceptuales particulares se encuentranfísicamente en la confluencia de las terminaciones de los apéndices neuronalesprovenientes de dos o varias zonas receptoras. Pero, por una razón de ordenmorfológica y por su número, que corresponde a la cantidad de órganoscorporales, no existe una zona intermedia que separe los centros de confluenciade las terminaciones de los apéndices neuronales que provienen de todas laszonas receptoras, como lo demuestra la realidad de los hechos, sino varias zonasintermedias entre los centros de confluencia de dichas terminaciones de los apéndicesneuronales que corresponden a dos o algunas más zonas receptoras. De aquí ladiferenciación entre los conceptos y su diversificación de preeminencias.Existen también diferenciaciones de conceptos de conceptos, y preeminencias deuna de sus componentes con respecto a las demás, por las mismas razones. Elautor llamará los conceptos de conceptos simplemente conceptos por ser en finde cuenta constituidos en base a la unión de datos, salvo en el caso que senecesite diferenciarlos entre sí. Por supuesto los datos generados en todos losórganos corporales participan de la formación de conceptos, hasta del cerebromismo.

En resumen, La preeminencia de un dato sobre los demás queconforman un concepto, deriva del hecho de que éste posee el nivel energéticomás elevado, en el momento donde se graba por la primera vez, en comparaciónal de los otros. Esta particularidad implica que cualesquiera sean el nivelenergético y la naturaleza del factor iniciador de la lectura de un concepto,el dato dominante conserva siempre su preeminencia. Entre las consecuencias másdestacables de la existencia de las zonas conceptuales se encuentra el hecho dela formación de los puntos focales. Históricamente el desarrolloparticularmente importante de ciertas zonas conceptuales permitió la aparicióndel habla en el ser humano. También, además de existir zonas conceptuales queunen datos existen igualmente zonas conceptuales que unen conceptos.

11. Constitución de los comportamientos.

Antes de examinar la constitución de los comportamientosvamos a analizar el mecanismo de dos pautas fundamentales del aprendizaje decualquier elemento que sea un dato, un concepto o un comportamiento. Estaspautas son: la disociación del contexto por un lado y el significado por otro.Luego veremos como se originan los comportamientos aprendidos en el cerebrohumano.

La primera de estas dos pautas atañe a la comprensión decomo se inicia un aprendizaje cualquiera sea. Hay que darse cuenta de que existeun proceso muy importante que es el de la disociación de algo de lo que lorodea. Sabemos que la repetición de la lectura de un mismo elemento, endistintos contextos, provoca un aumento substancial de la energía de las señalesprecedentemente grabadas que lo constituyen. Lo que facilita notablemente susfuturas recordaciones. Mientras que cada contexto por haber sido grabado en unasola o muy pocas ocasiones es más difícil, y a veces casi imposible, deevocar. Por ejemplo, si una persona enseña a un niño una fotografía querepresenta una vaca y le dice: "este cuadro representa una vaca". Y,poco después ve una publicidad por la televisión donde se enseña una imagende dicho animal, designándola como una vaca. Luego, el niño ve este mismoanimal en una pradera y un campesino le dice: "este animal es unavaca". El término "una vaca" asociado a la visión del animalserá el único dato fácil de recordar. Mientras que los contextos de lapersona y el cuadro, el televisor o el campesino y la pradera serán más difícilesde rememorar.

Este aprendizaje basado en repeticiones de un mismo elementoque sea dato, concepto o comportamiento en distintos ámbitos, tiene un efectoseparador de éste con respecto a los demás que constituían los diferentescontextos que lo rodearon. Le permite la disociación de los elementosaprendidos de sus contextos de aprendizaje. El autor considera como muyimportante hacer notar que este fenómeno de la disociación es inherente no sóloal aprendizaje de datos pero también de conceptos y de comportamientos. Porende cada elemento así aprendido se vuelve una verdadera unidad autónoma.

También, con respecto al proceso de la disociación, esimportante observar que se le agrega a menudo otro fenómeno, que constituye lasegunda pauta más importante de los procesos de aprendizaje, que es elsignificado; el cual se asienta simultáneamente sobre el fenómeno de ladisociación y el de la asociación. Hay que considerar que el conocimiento delsignificado no implica en absoluto el de su comprensión en el ámbitoconsciente. Pues, el hecho de asociar la palabra caminar con los movimientosmusculares que permiten esta forma de desplazamiento no implica la comprensiónabsoluta del porqué ni del como se realiza dicho comportamiento.

El aprendizaje del significado se asienta también sobre larepetición del hecho. En efecto, durante su aprendizaje del lenguaje materno elbebé se basa, en forma instintiva, en la repetición de la asociación de cadapalabra con una serie de palabras o datos que puede ser constituida por una ouno sólo, para finalmente aprender su significado. A nivel cerebral estaasociación consiste en realidad en formar series de dos o más conceptos, quele permiten identificar en el ámbito consciente el primero con el o los otrosque constituyen sus significados. Es decir, por ejemplo, en asociar en formaunitaria la serie de señales energéticas que constituye la palabra caminar conla serie de señales energéticas que constituyen los datos generados por lasneuronas que rigen los diversos músculos que participan del andar. Siendo, laserie así formada, considerada y tratada como una unidad. Este tipo de asociaciónconsiste en unificar un dato de un tipo dado, con uno o varios otros, decualquier origen, que lo delimitan y lo definen en el plano consciente. En esteúltimo ejemplo era una palabra que fue asociada con movimientos.

Para un adulto, el aprendizaje en forma audio-visual de unsegundo idioma conlleva en sí mismo, en primer lugar, el aprendizaje de ladiferenciación de las palabras y frases entre sí, como lo confirma laexperimentación. Luego, en segundo lugar, el necesario entendimiento delsignificado de las palabras que conforman el lenguaje que se quiere adquirir,asentado en la asociación de cada palabra del nuevo idioma con su significadoes decir con la o las palabras equivalentes de su idioma materno.

Ahora que hemos analizado dos del las pautas más importantesdel aprendizaje de cualquier tipo de elemento, vamos a analizar la formación delos comportamientos.

En el estado de vigilia los conceptos se forman como yasabemos de una manera continua y sucesiva. Este mismo estado implica sin lugar aduda el funcionamiento de los sentidos y del resto de los órganos entre loscuales se encuentran los músculos, que se quedan generalmente en reposo, aunquea veces puedan realizarse movimientos esporádicos, durante el estado de sueño,como lo vamos a ver más adelante.

Por supuesto, al igual que existe la predominancia de un tipode dato sobre los otros, con los cuales se forma un concepto dado, existe tambiénla predominancia de un tipo de concepto sobre los otros que participan de laformación de los conceptos de conceptos.

En algunas zonas cerebrales bien definidas, conceptosprovenientes de diversas zonas conceptuales, donde se generan permanentemente enlos estados de vigilia, se suman continuamente, y sucesivamente, en formaconceptual. Entre los conceptos así creados se encuentran series de ellos quedeterminan diferentes conductas del ser, no obligatoriamente en el ámbitoconsciente como lo veremos más adelante. Estas zonas particulares son,entonces, zonas generadoras de comportamientos y por ende, el autor las llamarazonas de los comportamientos aprendidos. A su vez, los conceptos que seengendran en las zonas de los comportamientos aprendidos serán llamadosconceptos generales.

Estos conceptos generales pueden ser sólo de ordenaprendidos o mixtos por engendrarse a partir de los datos instintivos queconciernen las zonas de datos instintivos y de datos aprendidos provenientes delas zonas receptoras. Se analizará en el capítulo siguiente el origen de larelación existente entre los datos instintivos y los genéticos.

Ahora, solamente tenemos que acordarnos que los conceptos genéticosy los comportamientos genéticos son directamente inscritos en el genoma y porende no se forman en base a datos, sino que existen como tales en forma innata.Mientras que un concepto que se forma únicamente en base a datos instintivostiene que ser considerado como aprendido simplemente porque fue creado en base aun aprendizaje, aunque el autor por distinguirlo de las otras clases deconceptos lo llama de orden instintivo. Para distinguir un concepto aprendidocompuesto únicamente por datos aprendido de otro integrado por datos aprendidose instintivos se llamará al segundo, aunque sea igualmente aprendido, unconcepto de orden mixto.

También debemos acordarnos que las neuronas receptorasreciben los datos de las neuronas sensitivas que los produjeron en función deestímulos generados en función del medio externo o del desarrollo interno alindividuo mismo. Cuando un individuo adopta una conducta particular losdistintos datos, que la engendran, reflejan cada uno alguna faceta de estaconducta. Pues se producen no solamente en función del actuar del individuopero además, obligatoriamente, en función de un contexto; que depende de unasituación relacionada con un momento, un lugar y un estado del ser. En otraspalabras cuando un comportamiento genera una conducta por parte del individuo,esta conducta se realiza en función del contexto en el cual se encuentra dichoindividuo. Es decir que todos los comportamientos aprendidos humanos aunque seanpuramente mentales se basan obligatoriamente en aprendizajes lo que significaque a pesar de que los conceptos generales que los conforman son engendrados enbase a datos instintivos y aprendidos, por estar relacionados con el medioambiente del ser y la condición de éste cuando se generan, son únicamente detipo aprendido o de orden mixto.

En el ámbito consciente, los períodos donde se forman lasseries de conceptos generales que no constituyen comportamientos, equivalen amomentos de inactividad, es decir de reposo. Una persona acostada sobre una camamirando una película por televisión se encuentra en estado de reposo musculary a menudo analítico, actitudes que corresponden a la ausencia de dos clases decomportamientos aprendidos distintas como lo vamos a ver más adelante. A nivelneuronal para una o varias clases de comportamientos aprendidos, a lo largo deestos períodos, los conceptos generales generados en las zonas correspondientesposeen bajos niveles de energía tales que prácticamente no se manifiestan enel ámbito consciente. Mientras que, a menudo, una o varias otras clases decomportamientos aprendidos dominantes sí, se hacen notar en el mismo ámbito.

Se tiene que destacar que por definición lo que el autorllama reposo atañe solamente a los comportamientos.

Aunque puede concernir una sola clase de comportamientossiendo así parcial. Sino, se especifica como total cuando concierne el conjuntode todas las clases de comportamientos. Se tiene que destacar que el estado dereposo total duradero en el estado de vigilia ocurre raramente en un ser humanopues implica un verdadero cese de actividad a nivel muscular y mental, que puedecorresponder a algunas formas de catalepsia, como la que alcanzan algunosyoguis.

En contra parte, el estado de reposo no se refiere a lasactividades neurovegetativas pues como lo vamos a ver más adelante éstas noson engendradas en base a comportamientos sino en base a datos genéticos. Loque significa que un individuo puede estar en estado de reposo parcial o totalmientras que su sistema neurovegetativo está en pleno funcionamiento.

Los comportamientos aprendidos siendo, por definición,series de actividades unitarias y coordinadas entre sí, que participan de un únicohecho, o conducta, están constituidos como lo acabamos de ver por seriesordenadas de conceptos generales que representan cada uno una actividadparticular. Pueden ser de orden mixto es decir compuestos por componentesinstintivos y otros aprendidos, o únicamente por aprendidos.

La capacidad de conceptualizar datos o conceptos de origenaprendido con otros instintivos para formar conceptos y luego comportamientosmixtos, es probada merced a que posibilita el control, aunque a veces indirecto,de órganos que naturalmente funcionan de una manera genética, es decir en estecaso imposible de controlar directamente en el ámbito consciente. Este controlse puede realizar gracias a la activación del comportamiento aprendidoincriminado por medio de la activación de los datos o conceptos aprendidos quelo integran. Tal es el caso de algunos músculos lisos o de algunas glándulas.En efecto, el hecho de pensar en comer un manjar, anteriormente probado, puedeprovocar la secreción de los jugos gástricos, o en una pareja amada acelerarel ritmo cardíaco. Al igual que pensar en un hecho que causó el llanto puedeestimular las glándulas lacrimales. Lo que comprueba, además del hecho de quepueden activar los datos energéticos inscritos en los genomas idóneos de lasneuronas adecuadas, también, que tanto los datos instintivos como los datosaprendidos son igualmente conformados por señales energéticas.

Mientras que los comportamientos genéticos son idénticos deun ser humano a otro, por estar inscriptos en sus genes, es decir innatos, loscomportamientos aprendidos y de orden mixto, dependen de la historia y de lascapacidades de cada ser humano. Corresponden, entonces, a lo que se denomina lapersonalidad de los individuos. Rigen y combinan la actividad simultánea yconjunta de parte o de todos los órganos del ser. Entre ellos el encéfalomismo.

En función de la anterior definición se tiene que aclararque, en tanto que los conceptos unifican datos de distintas orígenes de un modounitario, es decir que contengan dos o más datos pero con la particularidad deno haya más de un dato que provenga de una misma zona de datos aprendidos o queesté relacionado con una zona de los datos instintivos, a la vez, sumándose enforma conceptual. Mientras que cada concepto general puede ser integrado, por unmismo dato, o un mismo tipo de dato incluido a la vez en varios de los conceptosque lo integran con distintas dominancias. Lo que implica que un conceptogeneral puede ser conformado por uno repetido varias veces o por varios datoscorrespondiente a la misma clase de datos instintivos o provenientes de unamisma zona receptora, o sino correspondientes a varias clases de datosinstintivos y datos provenientes de varias zonas receptoras, o con todas estasvariantes a la vez.

Cada tipo de comportamiento aprendido resulta ser compuestopor una serie de conceptos generales que pueden provenir de una sola o de variaszonas conceptuales. Aunque dicha serie pueda ser integrada por un únicoconcepto general, por corresponder éste, de por sí sólo, a una conducta delser. Por supuesto cada concepto general integrante de una serie puede serdistinto de los demás hasta puede ser del tipo aprendido o de orden mixto,independientemente del tipo de los demás.

Dicha serie puede también ser muy prolongada, por ejemplonadar implica una sucesión de movimientos efectuados sin interrupción entre elmomento que se empieza y el momento que se acaba, lo cual puede durar un largoplazo. Eso significa e implica que la lectura de cada concepto generalperteneciente a dicho comportamiento implica la lectura del siguiente, hasta lalectura del último que lo integra.

Este fenómeno tan importante ocurre porque parte de loscomportamientos aprendidos se graba como un todo, como una unidad, merced al fenómenode la disociación y los demás que son compuestos por dos o varioscomportamientos sucesivos se relacionan en función de un aprendizaje adecuado yla evocación del o de los conceptos iniciadores implica la activación de latotalidad del comportamiento así formado. Sin embargo, la realización oactivación de esta sucesión de conceptos generales puede ser interrumpida encualquier instante por un factor exterior al comportamiento en curso, como locomprueba la experiencia.

Esta particularidad de los comportamientos aprendidos de sercompuestos por una serie de conceptos generales que pueden ser activados merceda la acción de un concepto o de una serie de conceptos que le sirven de estímulosiniciadores se enraíza en el origen mismo de los comportamientos. Efectivamentevimos en el primer capítulo que los comportamientos genéticos de los protozoosse iniciaban merced a una estimulación de procedencia exterior o interior alanimal, y se desarrollaban merced a la lectura de un tramo bien delimitado de ungen del animal. Eso es posible porque forman un todo y que al empezarse unalectura del alineamiento, la enzima lectora puede cubrir los límites mismos deltramo del cromosoma contenido en el genoma, o del genoma mismo cuando forma unaunidad no fragmentada, donde se encuentra grabado el esquema de comportamientos.

En el caso de los comportamientos genéticos humanos dichalectura está sometida a las mismas reglas que las que rigen la de los animalesque ocupan los eslabones superiores de las cadenas evolutivas. Seguramente poruna razón de conservación de capacidades benéficas a las especies queconstituyeron la cadena evolutiva que dio nacimiento a la especie. Tal como lohemos constatado anteriormente.

Con respecto a un comportamiento aprendido o de orden mixto,debemos tener en cuenta, como lo confirma la realidad de los hechoscomprobables, que se graba de tal forma que responde a tres maneras de activarsesus distintas partes, en forma sucesiva.

Puede ser, o merced al fenómeno de la disociación, en estecaso gracias a un aprendizaje adecuado del comportamiento como una unidad, senecesita sólo un único elemento estimulador para iniciar y propiciar sulectura completa ininterrumpidamente de las señales energéticas que locomponen en los mismos tramos de las mismas neuronas.

O, en partes separadas pero relacionadas entre sí, porque elelemento estimulador iniciador es compuesto de una serie de conceptos queactivan en forma sucesiva las distintas partes del comportamiento aprendido. Porejemplo, cuando una persona dice: "voy a comer y luego a dormir" estosdos comportamientos aprendidos se cumplen entonces en forma sucesiva; la primeraparte del factor iniciado sirviendo de factor iniciador de la primera parte delcomportamiento aprendido total y, luego de la conclusión de su lectura, lasegunda parte del factor iniciador sirviendo de factor iniciador de la segundaparte del comportamiento aprendido total, lo que implica que cada uno puedaestar ubicado en partes separadas en los genomas de las neuronas donde seencuentran inscritos, por haber podido ser aprendidas en forma separada. Hastapuede ocurrir que cada parte se encuentre en grupos de neuronas distintos. Porende el comportamiento aprendido total puede ser compuesto por más de dospartes, sino por tantas parte como contiene el factor iniciador concernido que asu vez puede contener hasta un gran número de partes.

O sino, merced a un aprendizaje adecuado que, en función deun estimulo idóneo, une sus diferentes partes sucesivamente de tal manera queformen un todo. Cuando un hombre se viste a la mañana al ver un par democasines se los calza mientras que si ve un par de zapatos con cordones no sólose los calza pero además anuda los cordones. En el segundo caso elcomportamiento aprendido total incluye al primero sumándole un segundo. Ladiferencia entre la realización del primero y la de éste más un segundo, seorigina en función del elemento iniciador. Evidentemente, se necesita unaprendizaje previo de la unión de los dos comportamientos aprendidos merced ala aparición del factor iniciador particular a la activación de los dos. Anivel neuronal, luego de lectura del último concepto general del primercomportamiento aprendido que acaba de ser leído se encuentra incluido en él undato o un concepto que al ser activado se convierte, gracias a un aprendizajeanterior y en función del factor iniciador, en el iniciador del primer conceptogeneral del segundo comportamiento aprendido que le sigue, que participa dedicho comportamiento aprendido total. Generalmente, en función de unaprendizaje anterior, el último concepto general de este segundo comportamientopuede volverse iniciador de un tercero, y así sucesivamente, etapas tras etapasse desarrolla el comportamiento aprendido global.

Se termina la ejecución de un comportamiento cuando se acabala activación del último concepto que lo compone. Pero cuando uncomportamiento es compuesto por la repetición de una misma acción, entonces suinicio se produce en función de un factor iniciador particular que incluye el olos conceptos que determinan directamente o indirectamente el final de dichocomportamiento. Se dice, por ejemplo, "voy a hacer tres veces eso", loque implica que las dos primeras veces sirven de iniciadoras de la siguiente yla última acaba como tal. O sino se dice o piensa "voy a ir caminandohasta tal punto". Es decir que el hecho de recorrer caminando una ciertadistancia conlleva por supuesto a efectuar pasos tras pasos, lo que implica quedurante la caminata un paso sea, a su finalización, el iniciador del siguiente,y la toma de contacto con la meta de dicha caminata constituye el estímulo quemarca el final del comportamiento.

Evidentemente, cada comportamiento aprendido puede estarinscripto en distintos grupos de neuronas, además de que cada uno de estoscomportamientos puede también ser formado por partes separadas, como en el casoanterior.

Estas tres formas de activar comportamientos aprendidosexplican una particularidad interesante del funcionamiento del cerebro humano.En efecto el aprendizaje de un nuevo comportamiento requiere obligatoriamentedel aprendizaje simultáneo de un factor iniciador, que resulta ser en muchoscasos una o varias palabras. Dicho factor tiene que ser específico y poseer elnivel energético adecuado. Sino se produciría, sea la activación de uncomportamiento aprendido no deseado grabado con un nivel de energía superior ael buscado, o sea un problema de dispersión del la energía al activar un grannúmero de comportamientos aprendidos a la vez y, en consecuencia a la falta delnivel energético mínimo necesario, no se produciría la activación de laenzima lectora. El aprendizaje de un comportamiento aprendido particularmentelargo y complejo, que no sea compuesto por la repetición de una únicasecuencia de movimientos de poca duración por ejemplo, precisa pues del de unfactor iniciador particularmente largo y específico a su vez. Sino, necesita deun encadenamiento previo en base a un aprendizaje particular que implique que,además del de cada parte del comportamiento, cada uno sea también aprendidocomo factor iniciador de la siguiente parte hasta el aprendizaje de la últimaparte.

Por eso es que la memorización de una poesía muy largarequiere de un aprendizaje por etapas, es decir que se aprenden un grupo deversos tras otro, aprendiendo también a relacionarlos entre sí, parafinalmente reagruparlos en una sola recitación, en función del título. Deesta misma forma se estudia una pieza de baile clásico es decir pasos porpasos, movimientos tras movimientos. Igualmente, para aprender una larga listade cifras se necesita agruparlas en pequeños grupos aprendiendo simultáneamentea relacionar cada grupo con el siguiente. Por supuesto, en función de lo que yasabemos, si se relaciona cada grupo de cifras con una palabra clave que sirve defactor iniciador, el aprendizaje resulta entonces más cómodo. Pues como el usode cifras es común al ser humano moderno, los pequeños grupos de cifras por lareiteración de su uso en distintas ocasiones pueden no ser factores activadoressuficientemente específicos.

Otra particularidad notable, relacionada con la existencia delos factores iniciadores de los comportamientos, se enraíza en el hecho quepueden ser conceptos o serie de ellos. En este caso la evocación de cualquierade sus componentes puede servirles de factor iniciador. De aquí que los sinónimosde las palabras que sirven de factor iniciador pueden, en función de unaprendizaje adecuado, servir a su vez de factor iniciador del verdadero factoriniciador, cuando participan de su definición o son a su vez definidos por él.En estos casos el sinónimo sirve de factor iniciador del o de la serie deconceptos que a su vez sirve de factor iniciador del comportamiento concernido.Pues aunque no se destaquen en el ámbito consciente igualmente el hecho que unapalabra participa de una definición significa en realidad que integra elconcepto o al ser a su vez compuesto por una serie de conceptos integrar laserie de éstos que constituye el significado de dicho factor. Del mismo modo,cualquier otro tipo de componente del factor iniciador puede activar elcomportamiento correspondiente. Es decir que, aunque este factor iniciador seauna palabra, un dato visual que sirve a su definición, es decir que integra laserie de conceptos que la constituye, puede servir de factor iniciador.

Que sean aprendidos, genéticos o mixtos, los comportamientospueden constituir respuestas a estímulos iniciadores exteriores o interiores alser humano, y en particular al desarrollo de los mismos procesos cerebrales. Conrespecto a los comportamientos aprendidos y de orden mixtos se pueden dividir, aveces, en varias series de conceptos generales, como lo acabamos de ver. Esdigno de destacar que dichos conceptos generales, o series de éstos, puedenhaber sido grabados a veces como un todo, o de a uno por uno en épocasdistintas o en una sola, o en forma de series sucesivas, de iguales o desigualescantidades de conceptos generales, grabadas en uno sólo o en diferentesmomentos.

Resulta evidente, dado que un ser humano puede acordarse acorto y largo plazo de la generación de sus pensamientos, hechos y acciones, esdecir de sus comportamientos aprendidos y de orden mixto, que las zonas que losengendran poseen la misma estructura que las zonas receptoras y conceptuales delo aprendido. Es decir que, cada zona de los comportamientos aprendidos estáconformada por neuronas que llamaremos neuronas de comportamientos receptoras yotras que les están directamente conectadas que llamaremos neuronas decomportamientos intermedias. Éstas constituyen respectivamente losasentamientos de las memorias de corto y largo plazo de los comportamientosaprendidos.

En este capítulo vimos que los comportamientos aprendidospueden tener varios tipos de constituciones, algunos proceden de un meroaprendizaje de datos que luego se suman para formar conceptos los cuales a suvez se suman para formar conceptos generales que se encadenen entre sí paraformar un comportamiento aprendido. Otros son integrados por conceptos generalesformados por la unión de conceptos que integran datos instintivos con datosaprendidos formando así conceptos de orden mixto. Por supuesto loscomportamientos aprendidos pueden ser integrados por conceptos generales deorden mixto y de otros aprendidos, es decir que son compuestos únicamente pordatos aprendidos. Estos comportamientos pueden ser activados por factoresiniciadores en forma unitaria o sucesiva en función de estos últimos.

En el siguiente capítulo vamos a ver que numerososcomportamientos se originan en el reemplazo de unos genéticos por otrosaprendidos.

12. Reemplazo de comportamientos genéticospor

comportamientos de orden mixto.

La diferencia fundamental entre los comportamientosaprendidos y los genéticos, es que estos últimos por ser innatos, es decir pordepender del alineamiento inmutable de sus pares de nucleótidos, que componensu genoma, no pueden ni ser modificados ni penetrar en la zona del consciente.Lo que implica que no pueden notarse en el ámbito consciente. Mientras que losaprendidos, como lo comprueba la realidad de los hechos, independientemente desu composición, sí ingresan en la zona del consciente. Lo que significa que nosólo pueden destacarse en el ámbito consciente sino que además pueden seractivados en función de éste.

Hay que tener en cuenta que la composición de uncomportamiento aprendido no influye sobre su ingreso en la zona del consciente,como lo demuestra el hecho de que un comportamiento de orden mixto, como los detipo emocional, llega a la zona del consciente y en consecuencia puede notarseen el ámbito consciente.

Los comportamientos aprendidos por su capacidad de entrar enla zona del consciente responden a lo llamado comúnmente voluntad. A pesar deque dicha voluntad pueda expresarse sólo en forma inconsciente o constituir unarespuesta a una obligación o necesidad. La experiencia demuestra que lasconductas de los recién nacidos no dependen de actos voluntarios de su parte,sino de actitudes involuntarias, es decir genéticas. Al contrario, se puededemostrar que las conductas adultas son voluntarias, aunque muchas veces sepueda llegar a dudar de este hecho.

Es interesante verificar que la procedencia de muchoscomportamientos de orden mixtos humanos se origina en base al reemplazo decomportamientos genéticos.

En efecto, ya se ha comprobado científicamente que algunoselementos que sean datos, conceptos o comportamientos genéticos pueden serremplazados por elementos aprendidos o mixtos equivalentes. Se ha realizado elexperimento de sumergir bebés en el agua pocos minutos después de sunacimiento, y se ha constatado que éstos adoptaron inmediatamente uncomportamiento natatorio: movieron sus brazos y piernas adecuadamente para poderflotar, mientras cerraban su boca y contraían sus narices, bloqueando así surespiración. Lo que implica que dicho comportamiento es en este caso de ordenpuramente genético. Pues, también se puede aprender a nadar. De hecho, losmovimientos musculares del bebé no corresponden a la práctica del crol o de labraza.

Por el hecho de que un comportamiento genético pueda serreemplazado por uno aprendido, el autor deduce que existen comportamientos genéticosque pueden ser desechados, y a veces hasta superados por otros de tipo aprendidoo de orden mixto de tal forma que hasta lo aprendido o de orden mixto puederemplazar lo totalmente genético.

La realidad de los hechos permite al autor deducir que unazona primitivamente dedicada a lo genético puede achicarse o desaparecer. Enverdad, no es que las neuronas que corresponden a dichas zonas son destruidas,lo que se notaría inmediatamente en un estudio neurológico, sino que sonutilizadas para otro u otros propósitos. Por ende, cuando una conducta de ordengenética no se emplea y se inscribe un aprendizaje en el total o en parte de lazona cerebral involucrada, correspondiente a dicha zona, éste imposibilita unaposterior lectura de tipo genético de ésta. Si se sumerge un ser humano enaguas cuya profundidad supera su altura, que haya franqueado desde tiempo el períodoneonatal es decir cuyo aprendizaje esté ya avanzado y que nunca nadoanteriormente, muy probablemente se ahogará.

Este proceso de transformación de una zona cerebral de seruna zona dedicada a lo genético en zona dedicada a lo aprendido se entiende siuno se acuerda del origen de la transformación de los fenómenos de la grabacióny de la consiguiente lectura que permitió el aprendizaje.

Al inicio de su aparición, el primer aprendizaje debehaberse producido merced a una ligera modificación del proceso de lectura delalineamiento de los nucleótidos. Seguramente, se tiene que haber producidoalguna primera vez el reemplazo de dicha lectura por una grabación. Esta vez,y, en consecuencia en las siguientes veces, pues el proceso se conservo hastaahora como lo demuestra la realidad de los hechos, las cargas energéticasagregadas tienen necesariamente que haberse inscriptas en las mismas zonas delgenoma donde se encontraban las neuronas en las cuales precedentemente se leíanel alineamiento de los nucleótidos.

Luego, la lectura de estas grabaciones no debe habernecesitado tampoco una mutación importante para su ocurrencia. Cuando uno seacuerda también que la lectura de los alineamiento consiste en remarcar lasdiferencias de energía que implica la existencia de las distintas clases deenlaces que forman los átomos de hidrógenos con los de oxígenos o de nitrógenos,el cambio de tipo de lectura de una de alineamiento en otra de enlaces no parecetan notable, pues en la lectura de los alineamientos lo que se lee realmente sonlos enlaces.

Hecho que induce a creer que las enzimas que permiten las dosclases de lectura son prácticamente idénticas, o iguales pero en este últimocaso con enzimas o proteínas de apoyo ligeramente distintas. En efecto, como lovimos anteriormente existen algunas diferencias entre las dos clases delecturas; como el hecho de que para la de los enlaces se necesita de una emisiónde radiaciones electro-magnéticas para que se produzca, mientras que para laotra no. Dicho cambio induce además a la deducción de que la amplitud máximade las variaciones de la energía agregada supera notablemente la de lasvariaciones de las energías relacionadas con los enlaces en sí. Se entiendeque la preeminencia de la energía grabada durante un aprendizaje tiene quesuperar la energía en juego en una lectura de alineamiento, sino no se produciríadicha lectura de enlaces por falta del nivel energético necesario para generarla estimulación iniciadora de una lectura de este tipo; ya se sabe que senecesita un mínimo de energía necesario para engendrar la emisión de un campoelectro-magnético, como el que provoca la acción de las enzimas lectoras.Veremos más adelante la crucial importancia del nivel energético generadodurante un aprendizaje.

La ligera diferencia enzimática engendrada por el cambio deuna clase de lectura por otra se comprueba también gracias al hecho de que silos genes adecuados de las neuronas, involucradas primitivamente en los procesosde lectura de tipo genético, son sometidos a los procesos de aprendizaje,entonces no se pueden activar más las enzimas lectoras de la alineación denucleótidos, por ser inhabilitadas por el proceso de memorización de loaprendido. Lo que muestra que este cambio es definitivo. El elemento, es decirel dato, concepto o comportamiento, genético entonces se "pierde".Aunque el aprendizaje de un determinado tipo de comportamiento pueda ser demisma índole que el o los comportamientos genéticos sobre los cuales se graba,no es necesariamente igual, pues los comportamientos natatorios no se borran conel aprendizaje de actividades natatorias; una persona pierde su facultadnatatoria genética sin por eso haber aprendida a nadar, sino muy probablementepor aprender otros tipos de actividades físicas. En consecuencia resultaevidente que estas zonas de los comportamientos aprendidos no son las mismas quelas de los comportamientos genéticos correspondientes.

También, existen algunas zonas cerebrales donde las neuronasno pierden nunca sus facultades reproductoras. En éstas, lo genético guardavigencia a lo largo de la vida. En efecto sabemos, y la evidencia de los hechoslo comprueba, que la existencia y activaciones de las memorias instintivas noimpiden la reproducción de las células involucradas. En consecuencia, al nohaber ningún factor que se les oponga, los procesos normales de reproduccióncelular pueden seguir efectuándose en estas zonas.

En los seres humanos, un comportamiento genético cuando serealiza o aplica se transforma en aprendido por una mera cuestión de reemplazoen función de un aprendizaje.

Resulta fácil entender el mecanismo de esta clase deaprendizaje merced a los conocimientos que adquirimos precedentemente y de laconstatación de sus resultados. En efecto, si un individuo nace con uncomportamiento genético dado, y lo aplica porque las neuronas involucradaspertenecientes a las zonas implicadas no participaron de ningún tipo deaprendizaje, las señales energéticas emitidas por las neuronas sensitivas detodos los órganos comprometidos directamente o indirectamente por estecomportamiento, que pueden ser sensoriales, motores u otros, se graban en lasmemorias, de corto plazo de las zonas receptoras de los datos aprendidos. Luegode atravesar las neuronas intermedias correspondientes, donde pueden generaralguna lectura si la ocasión se presenta, las señales energéticas resultantesson mandadas a las zonas conceptuales idóneas de lo aprendido. Ahí no sólo seunen a las demás señales que provienen de las neuronas sensitivas que atañena los demás órganos pero también a las señales energéticas que son las queactivan la lectura de tipo genético en las neuronas que forman las zonas de losdatos instintivos concernidos donde se encuentran inscritos los datos genéticosque rigen los órganos concernidos por el comportamiento en curso.Consecuentemente, los conceptos así formados por contener los datos instintivosiniciadores de estas lecturas serán llamados conceptos de orden mixto por elautor. Luego, las señales resultantes son mandadas a las neuronas intermediasde dichas zonas conceptuales, que a su vez las envían a las zonas de loscomportamientos aprendidos correspondientes. Estos últimos, por integrar datosinstintivos, serán llamados comportamientos de orden mixto, donde las series deconceptos generales ahí creados son trasladados al consciente.

Luego, en los estados de sueños siguientes, tal como locomprobaremos más adelante, las señales contenidas en las memorias de cortoplazo de los elementos aprendidos que sean datos, conceptos o comportamientos,se graban en las memorias de largo plazo correspondientes y, de esta manera,suplantan y remplazan lo genético. Pues, la activación de estos nuevoscomportamientos provoca automáticamente la activación de los datos instintivosque participaron de su formación. Por esta razón, y sólo por esta razón, sepuede, luego de dicho aprendizaje, modificar un comportamiento aprendido queprocede de uno de orden estrictamente genético es decir directamente básicamenteinmodificable. De aquí que se remplaza el comportamiento absolutamente genéticode gateo del bebé por el del avance erguido. En este caso el movimiento de sostény de empuje por parte de las piernas en el gateo se modifica en el sostén y elempuje del avance bípedo. Aunque el gateo en sí mismo por haberse transformadoen comportamiento aprendido merced al proceso de transformación, tal cual loacabamos de ver, se conserva.

En función de este fenómeno, se puede deducir, y losestudios realizados hasta la fecha lo comprueban, que en el momento delnacimiento de un bebé, prácticamente todas sus neuronas funcionan en forma genética.Luego, merced al aprendizaje de datos, y de la creación de nuevos conceptos ycomportamientos, sus neuronas van cambiando sus funciones, o más bienespecializándose, en memorias de corto y largo plazo de lo aprendido.Finalmente, por transformarse sistemáticamente en comportamientos aprendidos deorden mixto los comportamientos estrictamente genético acaban por desaparecercompletamente en los primeros años de aprendizaje, quedando únicamente loscomportamientos aprendidos de orden mixto en su lugar. Como lo confirma larealidad de los hechos. En función de esta particularidad el autor llamarásimplemente comportamientos, los comportamientos humanos aprendidos de ordenmixto. Salvo en los casos que sean de tipo genético o que se precise conocer sisu composición es únicamente de tipo aprendido o de orden mixto, lo quenotificará por una cuestión de claridad del texto.

Aunque, se tiene que tomar en cuenta que los datos genéticosque generan una actividad orgánica de orden genética que no atañe al sistemaneurovegetativo como el parpadeo "involuntario", o lo emocional, seconservan como tales y no pueden ser suplantados por cualquier tipo deaprendizaje. La razón primordial de esta permanencia reside en el hecho de quepor un lado su importancia para la supervivencia del ser es vital y no puede sersujeta a algún tipo de cambio que sería automáticamente negativo. En efecto,el hecho de cambiar lo que tiene una eficacia máxima implica obligatoriamenteuna disminución de dicha eficacia, que fue adquirida a lo largo de los mileniosque tardo la especie en aparecer y evolucionar. Por otro lado, estos datos genéticospor ser activados y por actuar en forma autónoma, es decir por ser engendradosen forma independiente al resto de la actividad encefálica, no pueden sermodificados directamente por ningún tipo de aprendizaje. Lo que es comprobadopor el hecho que sus actividades se generan independientemente del ámbitoconsciente, aunque sí pueden influir sobre la actividad consciente. Locomprueba el hecho que un individuo se siente feliz o que la frecuencia de suslatidos cardíacos se acelera, en forma automática en respuesta a un estímulode origen interna o externa a él, pero que sí estos hechos influyen sobre susactitudes. En el siguiente capítulo analizaremos la existencia y la actividadde estos datos, en profundidad, por su gran influencia sobre la existencia delos seres humanos y su rol particular en el funcionamiento del encéfalo.

Esta transformación de los comportamientos genéticos enaprendidos permitió también al autor deducir que las enzimas de lectura de logenético y de grabación de lo aprendido deben de ser casi idénticas y que ladiferencia entre las dos funciones es producida por la activación de una o dealgunas de estas proteínas y enzimas de apoyo particulares a cada una. Sucambio de función se realiza en forma automática dado la nueva carga energéticarecibida y almacenada en los hidrógenos de enlace. La constatación de susresultados lo comprueba.

En el ser humano, el aprendizaje de un comportamiento queremplace uno genético hace que luego, aunque se inscriba alguno del mismo tipoen la zona que corresponde a dicho comportamiento genético, no se pierda laconducta que le correspondía. Además permite su cambio, modificación oinhibición ulterior que sino, en el caso de su conservación y empleo, hubierasido imposible lograr. En efecto, se puede aprender a nadar de alguna forma yluego de otra.

Obviamente, esta capacidad humana de remplazar loscomportamientos genéticos por otros aprendidos, permite a los seres humanosefectuar la creación de un gran número de nuevos comportamientos, debido a unaprendizaje adecuado.

Por supuesto, al igual que los datos y los conceptos y porlas mismas razones, todas las distintas clases de comportamientos se ubican enlos genes activados adecuados a este fin, y de la misma forma.

Entre las consecuencias más espectaculares del reemplazo decomportamientos genéticos por comportamientos aprendidos, se encuentra el hechode que genero y propicio la aparición del ser humano moderno, es decir del homosapiens sapiens, como tal.

En efecto, la aparición del avance en posición erguida enlos primeros homínidos se explica muy fácilmente a la luz de los conocimientosque aportan las teorías desarrolladas en esta obra.

Esta posición procede simplemente de una actitud genética,ocasional en los prosimios, que se volvió cada vez más permanente a medida quefueron evolucionando las especies que precedieron los seres humanos. Paso de seruna actitud totalmente genética, como lo es el simple enderezamiento, atransformarse en aprendida como lo es este movimiento particular de avance, elcual implica una forma de activar los músculos en parte en forma instintiva,que corresponde al erguimiento natural de los prosimios, y en parte mixta; puesel avance responde a un movimiento instintivo aunque el erguimiento durantedicho avance implica un cambio en la formar de activarse de una parte de la masamuscular total del individuo en función de un aprendizaje. El enderezamientodurante el avance es aprendido pues implica una posición y unos movimientosmusculares, no natural en los primates, de los músculos involucrados, lo cualpor ende implica un aprendizaje. En efecto se aprende a caminar. Evidentemente,los procesos naturales de evolución de las especies acabaron para adaptartotalmente el cuerpo de los homínidos a dicha postura.

A titulo informativo el autor indica que dichos procesosfueron propiciados por cuatro factores fundamentales que derivaron de las doscondiciones esenciales de vida de los ancestros de los australopitecos quedieron nacimientos a esta especie, ahora conocidas merced a los estudios arqueológicosmodernos.

La primera condición depende de la vegetación del lugar denacimiento de esta especie. Ya se sabe que los primeros homínidos aparecieronen África en una zona que era semi boscosa es decir una zona de pequeñosgrupos de árboles separados por claros bastante amplios. El segundo dependiódel nicho ecológico que ocuparon. El cual correspondió a la de carroñerosespecializados en comer la médula ósea de los cadáveres que se encontraban enestos lugares.

El hecho de alimentarse de carroñas favoreció eldebilitamiento de las armas naturales de los predadores y de los omnívoros esdecir sobre todo de los dientes fuertes, y en particular de los caninos biendesarrollados de éstos, así que de las de garras potentes tal como las poseenlos felinos y algunos omnívoros y herbívoros. Los primeros homínidos no losnecesitaban, pues no cazaban y masticaban alimentos de consistencia mayormenteblanda y muy probablemente no los usaban en el comportamiento de cortejo. Encompensación, favoreció el erguimiento que amplia la zona visual del ser y eldesarrollo de su sentido de la vista pues se necesita de una excelente vistapara poder detectar de lejos, en medio de la vegetación del lugar, un cadávery la llegada o la posición de los predadores en la zona, que estas últimasatraían indefectiblemente. También los obligo a desplazarse y permanecer sobreel suelo donde se encuentran mayormente las carroñas, tal como lo tienen quehacer las hienas y otros carroñeros terrestres en nuestra época y por lasmismas razones.

La posición erguida apareció en estos homínidos por variasrazones pero principalmente porque corresponde a la posición de vigilancia.Actitud que adoptan muy seguidamente los perros de praderas norteamericanos ylas mangostas africanas, y a veces los prosimios y los simios, por ser presos denumerosos predadores que los asechan con gran frecuencia. Dicha posición esnecesaria pues por estar a menudo en contacto con cadáveres en África, se estátambién siempre o en la cercanía de predadores o continuamente amenazado porla posible aparición de algunos. Esta posición no favorece en absoluto lacarrera pedestre pues a igual peso un mamífero carnívoro o herbívoro cuadrúpedocorren mucho más rápido que cualquier bípedo, no hay que olvidarse que loscanguros australianos no corren sino que saltan. Por eso es que los monos de lafamilia de los cercopitécidos, que viven mayormente en praderas y sabanas, losperros de praderas y las mangostas adoptan la actitud de cuadrúpedos cuandocorren.

El segundo factor está relacionado con la vegetaciónambiental pues al tener que enfrentarse con predadores esencialmente terrestreslos primeros homínidos debieron a menudo refugiarse en los árboles. Hecho porel cual la forma de las manos y de los brazos humanos o simiescos es mucho másadecuada que la de las patas delanteras de los perros de praderas y de las delas mangostas, aunque ocasionalmente éstas últimas también trepan a los árboles.En consecuencia a dicha habilidad y a la necesidad de trepar a los árboles susmuñecas debieron de adoptar una forma que no propicia su uso para correr, comolo demuestra la morfología de las manos y los problemas que ésta genera en losdesplazamientos terrestre en forma cuadrúpeda de los gorilas. Por supuesto estefactor tampoco es decisivo de por sí mismo, pues las panteras trepan muy bien alos árboles.

El tercer factor es mucho más significativo pues por comer médulasóseas estos homínidos tenían que romper los huesos que los contenían. Paraeso necesitaban de manos que debían presentar dos condiciones esenciales. Laprimera era de poseer una fuerza y una habilidad suficientes como para agarralos huesos y romperlos sobre una piedra de tamaño propicio al hecho, o sino deagarrar piedras y romperlos. Por ende dicha habilidad propiciaba más eldesarrollo de la forma de manos simiesca que la forma de patas delanteras detipo corredoras. La segunda era que esta necesidad de tener piedras adecuadascercanas implicaba que a menudo debían transportar o el hueso o la piedra. Estanecesidad de transportar implicaba que, cuando lo hacían, no podían usar susmiembros superiores para el desplazamiento y consecuentemente tenían queavanzar en posición erguida.

El cuarto factor proviene de que la frecuente obligación deadoptar la posición erguida merced a los tres primeros factores, provocó quelas hembras de estas especies vieron sus caderas transformarse y en consecuenciareducirse su canal de parto. Hecho por el cual sus bebés nacieron cada vez másen forma prematura. En consecuencia dichos bebé no tenían la fuerza de prensiónde los bebés de los otros primates, que a penas nacen pueden aferrarse a susmadres con tanta fuerza que pueden aguantar los movimientos de éstas. Parapreservar a sus crías, las madres homínidas tuvieron que sostenerlas en susbrazos, muy a menudo. Lo que favoreció también la adopción de la posiciónerguida. Mientras tanto, en consecuencia, los machos, por los problemas demovilidad de sus hembras que no podían correr con una rapidez similar, estandoen los últimos momentos de sus embarazos o con un bebé en brazo, que sin estossobrepesos, se veían en la obligación de traerles a menudo alimentos. Lo que,en vista del tipo de éstos, se podían transportar casi nada más que con lasmanos, obligándolos también a caminar en forma erguida. Es decir que lasprimeras necesidades de quedarse erguido generaron luego en sí mismas laobligación de quedarse erguido, es decir que se fomento una especie deretroalimentación de un hecho que acentuó cada vez más la tendencia enadoptar la posición bípeda.

Sólo, y sólo la conjunción de, estos cuatro factores,propició la aparición de la posición erguida en los homínidos. Pues, lostres primeros de por sí solos en forma separada no son determinantes, pero porla repetición del comportamiento que asegura el erguimiento, éste se volvióuno de los comportamiento principal y determinante de la especie.

Luego, merced a la posición bípeda que libero el uso de lasmanos y la debilidad física humana con respecto a las fieras, así que loscambios de condiciones de vida, los obligo a desarrollar sus capacidadesintelectuales.

En resumen hemos visto que todos los comportamientosestrictamente genéticos humanos son reemplazados en los primeros años deaprendizaje por comportamientos de orden mixto. También vimos que dichoreemplazo favoreció la aparición del ser humano moderno.

13. Los datos instintivos.

Es importante no confundir los actos reflejos con loscomportamientos de tipo condicionado. Estos últimos, por ser aprendidos nopueden nunca ser considerados como de origen instintivo. Aunque, en función desu repetición, terminan por formar respuestas automáticas a factoresiniciadores dados.

Además, como ya fue comprobado, los actos reflejos, por serproducidos por reacciones genéticas a estímulos particulares, a menudoexteriores al individuo, y engendrarse en la médula espinal, no pueden serconsiderados como productos de alguna actividad cerebral. Por ende, no puedenser tampoco sometidos a un proceso mental, pues actúan en forma directa sobrelos órganos, sin pasar por el cerebro. Por eso, también, debemos distinguir elreflejo de los otros tipos de comportamientos genéticos que sí se originan enel cerebro.

Al contrario de los comportamientos genéticos de otra índoleque no sean los que rigen el sistema neurovegetativo, cualquiera sea laactividad mental en curso, los reflejos siguen actuando sin alterarse. Porejemplo, la lesión directa de un nervio, que puede ser producida por un golpe oun pinchazo, provoca una reacción muscular inmediata, involuntaria, imparable yautomática.

Los reflejos generan actividades de orden genético que sepueden asimilar a las actividades mecánicas de los protozoos por suautomatismo. Aunque su origen sean muy distintas. En efecto mientras que losreflejos humanos necesitan de la lectura de los alineamientos de los nucleótidospara poder hacerse efectivos, los movimientos mecánicos de los animalesunicelulares se engendran en los orgánulos mismos que los producen es decirindependientemente de cualquier tipo de lectura del genoma.

Por el hecho de que los reflejos no participan de lasactividades cerebrales el autor no los tomará en cuenta de aquí en adelantecuando citará lo relacionado con los datos instintivos. A pesar de que sípertenecen a lo genético, aunque no conciernen lo cerebral. Se dedicará únicamenteal estudio de los datos instintivos que dependen para su expresión de laactividad encefálica.

Por depender del alineamiento de los nucleótidos, al igualque los comportamientos de los protozoos, los datos así inscritos son llamadospor el autor datos genéticos. En consecuencia a su forma de activación, laszonas cerebrales donde se engendran, son llamadas zonas de los datosinstintivos. Evidentemente, los datos genéticos son innatos es decir que no sonfrutos de un aprendizaje.

Por regir un único órgano, es decir por corresponder a unasola y única actividad dichos datos genéticos, que rigen el sistemaneurovegetativo, nunca pueden ser considerados como conceptos o comportamientos,sino simplemente como datos.

También por generar un solo tipo de actividad y además porpoder participar de la formación de conceptos, y éstos a su vez decomportamientos, los datos instintivos pueden ser considerados como verdaderosdatos. Por eso pueden, y la realidad de los hechos lo demuestra, ser asimiladosa datos provenientes de las zonas receptoras y, salvo los que atañen al sistemaneurovegetativo, ser igualmente sometidos a los mismos procesamientos que losaprendidos. Es decir, que pueden integrar conceptos compuestos únicamente pordatos instintivos o sumarse a otros de orden aprendido, es decir formarconceptos de orden instintivo o mixto. Dichos conceptos pueden a su vez integrarconceptos generales que pueden participar de la formación de comportamientos.

El autor hace recordar, una vez más, que los datos genéticosde cualquier clase que sean, para poder concretarse, dependen de la lectura, porparte de una enzima especializada, de la alineación de los nucleótidos de losgenes idóneos que integran el genoma de las neuronas que pertenecen a las zonasdonde se hacen efectivos, y no de las cargas energéticas aportadas por unaenzima al electrón de los hidrógenos de enlace entre las dos cadenas que loconforman. En consecuencia, por ser innatos e inmutables, son atemporales; esdecir que no implican la existencia de memorias de corto y largo plazo, lo quesignifica que las neuronas, de cada zona, que los engendran son todas de unmismo tipo y ejercen las mismas funciones en cada una de estas zonas.

La intensidad de la energía que constituye estas señales esuniforme, por resultar de una lectura de tipo genética, es decir que depende únicamentede las características de las neuronas. Aunque, en el caso de los datos, que noparticipan del sistema neurovegetativo, que provocan estas lecturas, éstospueden integrar conceptos constituidos por señales provenientes de otras zonascerebrales de energía variable.

Acabamos de ver que los datos genéticos para poderconcretarse dependen de la lectura de los alineamientos de los nucleótidos queconforman los genes activados, que corresponden a la zona cerebral implicada.Evidentemente para poder efectuarse dicha lectura el dato genético inscritotiene que ser activado por el dato instintivo adecuado que le sirve de factoriniciador.

Los datos instintivos por ser compuestos por señales energéticas,al igual que todos los otros elementos que sean datos, conceptos ocomportamientos de cualquier orden generados o transmitidos por las diferentesclases de neuronas sensitivas y cerebrales humanas, no sólo pueden sumarse enforma conceptual sino también a otros de procedencia aprendida. Enconsecuencia, al unirse de esta manera, pueden formar conceptos de orden mixto,los cuales al integrar a su vez conceptos generales constituyen comportamientosde orden mixto. Lo que permite al hombre realizar numerosas clases deactividades, a menudo comunes, como el caminar por ejemplo. Es notable constatarque muchos de los comportamientos humanos son de orden mixto, sobre todo los quetienen un gran predominio de actividades musculares, como caminar, nadar, andaren bicicleta, etcétera, y los que integran actividades relacionadas con loemocional como el cuidar a la progenie.

Los datos genéticos poseen, además, la particularidad deque su lectura puede efectuarse sin interrupción aparente, independientementede las dimensiones del tramo del genoma donde se encuentran inscritos. Hasta, enel caso de los datos que rigen el sistema neurovegetativo, para la mayoría deéstos, sin interrupciones notables a lo largo de la existencia del individuo.En el caso de los datos genéticos que conciernen lo emocional y de los quegobiernan los órganos que no corresponden a dicho sistema pero sí pertenecen alo genético, la duración de su lectura depende del tiempo de su activaciónpor los datos instintivos que les sirven de factores iniciadores.

La falta de interrupción aparente de dicha lectura a lolargo de su duración proviene en realidad del hecho de que la activación porparte de un dato instintivo no se produce en base a una sola neurona sino en unconjunto de ellas. En cada neurona, al acabarse la lectura del tramo que integralas señales que lo componen, si el factor iniciador de dicha lectura sigueactivándola se reactiva inmediatamente la enzima que reempieza la lectura desdesu principio. Como dicha lectura se efectúa en una zona muy particular y porser provocada por factores iniciadores que son conceptos que también sonintegrados por datos aprendidos es decir que conciernen muchas neuronas a lavez, por una cuestión de mera probabilidad, activan un gran número de neuronasde las zonas de los datos instintivos. Lo que implica que dicha lectura porrealizarse en base a la lectura de cada genoma de las diferentes neuronas,activados por señales energéticas recibidas en forma irregulares por serfrutos de un aprendizaje, basado en la recepción de las señales irregularesque componen los datos aprendidos, son entonces también irregulares en suslecturas. Lo que a su vez provoca, en el ámbito consciente, al adicionarse elconjunto, una impresión de continuidad. Es decir que, al adicionarse lasvariaciones, el conjunto puede dar a veces una impresión de fluctuaciónincesante, pero no presentar interrupciones notables a lo largo de su activación,tal como lo confirma la realidad de los hechos.

Igualmente, por depender de una lectura en base a conceptosmixtos que además de contener los datos instintivos idóneos, para provocardicha lectura de los datos genéticos adecuados, están también integrados pordatos aprendidos. En consecuencia, la intensidad de las señales que loscomponen, por ser compuestos por datos aprendidos, es indefectiblementevariable, y por ende no provoca una lectura continua y de un nivel energéticouniforme en todas las neuronas a la vez de la zona de lo instintivo concernidacorrespondiente a la activación en curso. Sino que la provoca sólo en las enlos cuales los tramos idóneos son activadas por una señal energéticaadecuada, lo que en vista de las fluctuación del nivel energético de las señalesque componen los datos aprendidos es extremadamente variable. Lo que significaque la intensidad total del dato genético leído puede fluctuar marcadamente.

Para seguir conociendo más explícitamente los datos deorden instintivos se tiene que considerar que existen tres tipos de zonas dedatos instintivos; las de los que se relacionan con lo neurovegetativo, las queatañen a lo emocional y las que conciernen lo instintivo orgánico norelacionado con el sistema neurovegetativo. Los tipos de datos generados enestas dos últimas zonas por integrar conceptos de orden mixto son procesados enla zona del consciente luego de su formación. Mientras que, los datos queconciernen el sistema neurovegetativo, se relacionan directamente y únicamentecon los órganos que rigen, como el corazón, los riñones, los intestinos, etc.

En el tipo de zonas que rigen lo neurovegetativo los datosson leídos de una manera automática, en su mayoría son regulados en respuestaa señales que provienen de neuronas sensitivas especiales que estánrelacionadas con los órganos implicados, como por ejemplo las que controlan larespiración pulmonar, que actúan como estímulos iniciadores.

También, con respecto a las zonas cerebrales que conciernenel sistema neurovegetativo, éstas generan datos que son necesariamenteinscriptos directamente en el genoma, por ser innatos, lo que significa quepertenecen a la categoría de los datos genéticos. Como lo vimos anteriormente,es importante saber que nunca pueden dejar de concretarse es decir de ser leídos.La interrupción de dicha lectura causaría graves consecuencias sobre elorganismo, fáciles de detectar en el ámbito consciente; como por ejemplo elcese del funcionamiento del corazón, de los riñones o del hígado. Por ende,al no constatar dichas interrupciones es lógico darse cuenta que las neuronasque integran dichas zonas mandan continuamente señales energéticas que rigen ycontrolan este tipo de actividades orgánicas.

En algunas zonas cerebrales que generan datos genéticos, lasneuronas que las constituyen pueden cumplir un papel parecido al de las célulasglandulares y, en respuesta a los estímulos adecuados recibidos, puedenproducir hormonas que penetran en el torrente sanguíneo, como la serotonina.Este fenómeno no presenta nada extraño pues muchas células de otras clasesproducen también enzimas o proteínas a la recepción de estímulos idóneos.Dichos estímulos pueden ser de orden químicos o electro-químicos. En el casobien preciso de las neuronas cerebrales, dichos estímulos pueden sersimplemente señales energéticas determinadas que activan la enzima lectora, lacual genera las señales que activan la producción de las proteínas o enzimasque corresponden a su función particular, de la misma manera que los estímulosenergéticos, como los eléctricos, impulsan la actividad de los filamentos, laproducción de proteínas o de enzimas en los protozoos. Las disfunciones deeste tipo de neuronas pueden provocar graves consecuencias neurológicas ocorporales, y engendrar o participar de diversas clases de enfermedades mentaleso corporales, como el exceso de producción de dopaminérgicos con respecto a laesquizofrenia, así que anomalías funcionales del encéfalo.

Por ser inscritos en el genoma los datos genéticos de tipoemocional y orgánico son inmutables y su lectura, cuando se produce, esinvariable. Lo que significa que, para cada una de esta clase de datos, existeuna zona particular y delimitada donde únicamente el o los genes que locontienen están activados. En efecto, por tener la capacidad de integrar enforma unitaria cualquier tipo de concepto, tienen que ser también unitarios.Además, como su lectura es automática, luego de la recepción del factoriniciador, y que existen datos que tienen efectos antagónicos, por ejemplo losque generan la sensación en el ámbito consciente de pena o de felicidad o queconciernen músculos de funciones opuestas, que pueden a veces ser leídos enforma simultánea, como la felicidad y el interés, eso implica que dichalectura tiene que efectuarse en neuronas distintas. Pues no se pueden leer enforma automática a veces dos o más tramos de un mismo genoma, simultáneamente,como lo vimos anteriormente.

Del hecho de que pueden aparecer algunas anomalíasemocionales en algunos individuos con respecto a un tipo de emoción particular,que por otra parte pueden reaccionar normalmente con respecto a otro tipo deemoción, se deduce igualmente que existen zonas de datos instintivos diferentespara cada tipo de dato de índole emocional. Al igual que en el caso de losdatos instintivos orgánicos. Por eso, se encuentran personas que no sienten, osienten muy pocas, emociones al matar otra personas pero que aman a los perros.

El número de las zonas instintivas que no atañen a loneurovegetativo representa la suma de los datos que rigen la expresión de cadaemoción y de los que rigen los distintos órganos corporales que dependen deellos.

Entre las emociones se encuentran la felicidad, la pena, elinterés, la sensación de territorio o propiedad, etc. Por tener una duraciónvariable la estimulación de los datos genéticos, que no rigen el sistemaneurovegetativo, depende entonces de factores iniciadores que los activandurante un lapso variable. Lo cual es de fácil comprensión, pues son activadospor un concepto o por una serie de conceptos de cantidad variable en función delos comportamientos vigentes.

Esta activación se produce siempre en función de unasituación o de una conducta, lo cual implica obligatoriamente la intervenciónde conceptos o comportamientos; pues, no se mueve un solo músculo sino unconjunto de éstos, se siente pena o alegría por una situación, que puede sergenerada por una persona, un objeto o un pensamiento, etc. La activación dedichos datos genéticos por parte de conceptos o comportamientos, implica que éstosúltimos se comportan como datos. Por supuesto lo hacen en función de lascomponentes que los integran; que son las que actúan realmente como factoresiniciadores. Ya sabemos que en el caso de los datos genéticos no importa lacomposición de los conceptos o comportamientos estimuladores iniciadores, sinoúnicamente si poseen, o no la componente iniciadora adecuada, es decir el datoinstintivo idóneo.

Por el hecho de poder ser activados por conceptos ycomportamientos, engendrados por situaciones o conductas resulta entoncesevidente que las zonas de los datos instintivos, que no conciernen el sistemaneurovegetativo, los reciben de las zonas de los comportamientos. Lo que implicaque son los conceptos, que pueden formar comportamientos, que provienen dedichas zonas y únicamente ellos los que los activan. El autor considera estehecho como una de las pautas fundamentales del funcionamiento cerebral.

De aquí surge otra de las diferencias fundamentales quedistinguen los datos instintivos de los aprendidos. En efecto, las zonasreceptoras nunca reciben directamente señales provenientes de las zonas de loscomportamientos, pues las señales emitidas por estas zonas receptoras van desdeéstas hasta las zonas conceptuales y de ahí hasta las zonas de loscomportamientos, pero nunca efectúan el recorrido inverso ni existen conexionesdirectas entre las zonas receptoras y las de los comportamientos. Pues, si seprodujera eso se perjudicaría desastrosamente la recepción de los datos quellegan desde las neuronas sensitivas. En efecto el individuo nunca podríadistinguir entre los datos provenientes de sus sentidos y los activados por susconductas. El autor analizará más adelante el fenómeno de la remembranza delos datos aprendidos en forma particular.

Dichas zonas de datos instintivos no pueden recibir series decomportamientos activadores directamente de la zona del consciente por lasencilla razón de que, en este caso, eso implicaría un control directo de estazona sobre los datos, lo que no es el caso como lo comprueba la realidad de loshechos. No se ríe de un chiste sino que se ríe de entenderlo. Lo que indica unprocesamiento que no ocurriría en el caso que la zona del consciente estédirectamente relacionada con las zonas de los datos instintivos.

Como particularidad notable de las zonas de los datosinstintivos es importante destacar que las señales energéticas engendradas enfunción de la activación de los datos genéticos, provocada por la acción delos datos instintivos, nunca son enviadas a las zonas conceptuales ni a laszonas de los comportamientos sino únicamente a los órganos que rigen. Lo queimplican que los datos genéticos no participan jamás de la formación deconceptos sino los datos instintivos que los activan. Hecho por el cual losdatos genéticos nunca penetran en la zona del consciente aunque sí los datosinstintivos, por integrar conceptos y comportamientos de orden mixto.

Cada uno de los tipos de datos genéticos, merced, como lovimos anteriormente, al hecho de que sólo el gen correspondiente donde seencuentra inscripto esté activado en las neuronas de las zonas que lecorresponden, puede entonces ser leído únicamente ante la aparición del datoinstintivo que le atañe.

También para poder actuar, a veces en forma conjunta,existen necesariamente zonas conceptuales, dedicadas únicamente aconceptualizar datos instintivos, es decir donde se forman los conceptos deorden instintivo, aunque también como ya sabemos existen otras donde se sumanen forma conceptual datos instintivos con otros aprendidos. Si bien los datosgenéticos son absolutamente innatos, los conceptos y comportamientos queintegran los datos instintivos por ser aprendidos son variables en susexpresiones. La realidad del hecho lo comprueba en forma inequívoca. Cadaindividuo se comporta emocionalmente en forma personal y particular delante delos acontecimientos que provocan dichas reacciones. Por haber sidos creados enfunción de un aprendizaje los conceptos y comportamientos integrados por datosinstintivos son entonces aprendidos, aunque cuando son formados únicamente pordatos instintivos el autor los llama entonces de orden instintivo, en lugar deconceptos o comportamientos instintivos. Al ser aprendidos los conceptos ycomportamientos de orden instintivo se asemejan a las zonas de conceptos ycomportamientos aprendidos es decir que sus memorias se dividen en memorias decorto y largo plazo. Por eso el caminar requiere de la activación en base adatos genéticos de los músculos implicados en el hecho, pero el hecho en sínecesita de un aprendizaje.

Hemos visto que todos los comportamientos genéticos sonreemplazados en los primeros años de aprendizajes por comportamientos de ordenmixto. Eso significa con respecto a la zona donde se forman estoscomportamientos, que aunque, como ya sabemos, los conceptos generales que losconforman integren datos instintivos, contienen igualmente y necesariamentedatos aprendidos, pues cada actitud considerada comúnmente como de orden"instintiva" depende de un contexto, lo que implica que dicha zona enrealidad es dedicada a lo mixto y a lo aprendido con una predominancia mixta,por situarse en el centro de confluencia de las terminaciones de los apéndicesneuronales provenientes de las zonas conceptuales de lo aprendido y de losconceptos de orden mixto y por corresponder a las descripciones de sus características,realizadas en base a los experimentos modernos, dicha zona se sitúa seguramenteen el sistema límbico cerebral. El autor llama esta zona particular la zona delos comportamientos emocionales.

Aunque todos los comportamientos genéticos humanos, sonreemplazados por comportamientos de orden mixtos en los primeros años de vidade los individuos, no pasa lo mismo con los datos instintivos que rigen lasactividades orgánicas y en particular las motoras. Es notable considerar queademás de los datos motores los datos orgánicos conciernen también algunas glándulas,como las lagrimales. La realidad de los hechos muestra que si bien una personapuede mover sus miembros a voluntad en realidad no puede hacer lo mismo con cadauno de sus músculos. En efecto, el hecho de mover voluntariamente una parte desu cuerpo indica que ésta depende de comportamientos aprendidos. Pero el hechode no poder mover cada músculo en forma individual y voluntaria indica que noexiste un verdadero control de éstos, lo que implica que dependen únicamentede los datos instintivos que los rigen. Cualquier individuo puede lograr moverun músculo en particular a voluntad pero únicamente merced a la activación detodo un conjunto de músculos. Por el hecho de que los comportamientosaprendidos son mandados sistemáticamente a la zona del consciente, como lovamos a verificar más adelante, su aprendizaje implica su control. Lo quesignifica que pueden activarse a voluntad, y en consecuencia que se puedengenerar los conceptos que los componen también a voluntad, pero en forma de untodo, es decir que no se pueden descomponer dichos conceptos en sus distintascomponentes. De aquí que aunque se puedan crear conceptos nuevos y en funciónde esto activar los datos que los componen, no se puede descomponerlos. Enconsecuencia si bien se pueden activar los conceptos aprendidos que rigen losdatos genéticos motores no se pueden activar estos últimos separadamente,justamente por ser de tipo genético y no responder de por sí a la zona delconsciente.

En el tipo de zonas que no atañen directamente al sistemaneurovegetativo, los datos genéticos pueden ser leídos en las neuronas quepertenecen a las zonas correspondientes a sus roles particulares, merced a suactivación por parte de un concepto o un comportamiento idóneo, como loacabamos de ver. Estos dos elementos pueden ser activados a su vez en funciónde los datos aprendidos integrantes de conceptos o comportamientos de otra índole,que también los integran, que se vuelven así iniciadores. Tal como lo vamos aanalizar más detalladamente más adelante. En efecto, una persona puedereaccionar instintivamente delante de la visión de algo.

Los datos instintivos que no rigen el sistemaneurovegetativo, al igual que los conceptos de mismo índole, actúan en formade ideas no verbales, es decir sin "pensarlas". Lo que significa quese traducen en el ámbito consciente por sentimientos, emociones o acciones sinrelacionarse con el pensamiento expresado en función de símbolos de origen fónicoses decir de palabras expresadas en forma oral o no. Aunque si, puedan serdescritas mediante expresiones de este tipo. Se siente temor a pesar de quedicho temor sea sólo una emoción que no necesita de alguna expresión verbalpara existir, independientemente de que se pueda expresar o describir oralmente.También se puede realizar una actividad motora sin necesitar acompañarla conpensamientos de tipo verbales.

Esta particularidad proviene del hecho de que son las señalesenergéticas que componen los conceptos activadores de los datos genéticos lasque penetran en la zona del consciente y no las señales energéticas generadaspor la lectura de dichos datos, que como ya sabemos nunca penetran directamenteen la zona del consciente. La activación por parte de los datos instintivos delas señales inscritas por un lado en las zonas de los datos emocionales impulsala producción de las hormonas que generan las sensaciones y actividadescorporales relacionadas en el ámbito consciente con las emociones y por otro enlas distintas zonas de los datos motores las señales energéticas que accionanlos diferente órganos que controlan.

Evidentemente los estímulos captados por las neuronassensitivas y los datos que éstas generan a continuación y en consecuenciadirecta o indirecta a los efectos producidos por la estimulación de los datosgenéticos a nivel corporal, pueden ser perfectamente captados en el ámbitoconsciente, luego de su recepción en las zonas receptoras y sus siguientesdistintos procesamientos. Por ejemplo, aunque los movimientos de las víscerasque participan del sistema digestivo sean inconscientes, las sensaciones quegenera la absorción de alimentos y el placer que puede provocar su digestiónpueden llegar al ámbito consciente.

Con respecto a los datos instintivos orgánicos debemosconsiderar como primordiales los que conciernen la comunicación, por suinfluencia sobre la conducta humana. Mientras que la audio-verbal y laaudio-visual son prácticamente totalmente aprendidas, en lo que concierne laolfativa es en parte de origen totalmente genética como lo demuestra laproducción y captación de las feromonas. Merced a esta particularidad, seefectúa en forma inconsciente y sus consecuencias se traducen por la activaciónde comportamientos cuya partes instintivas corresponden a la emoción llamadaatracción.

Las zonas de los datos instintivos motores y de los conceptosde orden estrictamente instintivos motores se encuentran ubicadas en elcerebelo. Mientras que las zonas de conceptos mixtos relacionados con lo motorse encuentran ubicadas en el neo cortex. Según las investigaciones científicasrealizadas en vista de situarlas.

Las neuronas que forman las zonas de datos instintivos tienenactivados únicamente los genes que corresponden a sus funciones. Por esta razón,reaccionan sólo a las señales que las conciernen. Esta selectividad, quedepende fundamentalmente de la ubicación de las neuronas, resulta absolutamentenecesaria, como lo comprobamos en los capítulos anteriores; pues si noexistiera, si no fueran recibidos en forma selectiva, ocurriría evidentementeun verdadero caos energético a nivel orgánico. Se trastornaríadefinitivamente la actividad del sujeto.

En efecto, si no existiera dicha especialización en lasneuronas motoras, las señales pertenecientes a un mismo comportamiento al sertransmitidas a una zona correspondiente a un órgano con la cual esténconectadas que no sea específicamente el único involucrado, recibiríaentonces el conjunto de las señales incluidas en los conceptos generalestransmitidos, lo que provocaría no sólo un verdadero caos energético en el ámbitoneuronal pero sobre todo una total disfunción a nivel muscular.

Pues, al recibir las señales provenientes de una zona de loscomportamientos, destinadas a activar el comportamiento específicocorrespondiente al caminar, las señales dedicadas a activar los músculos delos brazos podría ser transmitidas también a los músculos de las piernas, loscuales conjuntamente podrían ser activados por otra serie de señalespertenecientes en forma conceptual al mismo concepto general que las primeras,éstos podrían también llegar a las piernas del individuo pero con otrosefectos a nivel muscular, lo que provocaría entonces movimientos desordenadosde dichos miembros. Por lo tanto, aunque las señales que constituyen lasrespuestas sean de tipo conceptuales, activan únicamente en cada neurona motorlas respuestas musculares que corresponden a los genes activados en ésta cuyoalineamiento de nucleótidos corresponde al concepto idóneo que integra elconcepto general recibido, el cual funciona por esta razón como conceptoiniciador. Dichas neuronas motoras funcionan entonces como filtros para"aceptar" sólo la parte del todo que las concierne,"descartando" así el resto de las señales que integran los mismosconceptos a los cuales pertenecen. Como muy raramente las actividades de ordenmuscular conciernen un solo órgano a la vez, cuando no atañan al sistemaneurovegetativo, son entonces regidas por conceptos y comportamientos.

En conclusión, aunque el ser humano posee un gran controlsobre sus órganos motores ellos son siempre controlados por datos genéticosinscritos en neuronas que se encuentran en zonas de datos instintivos. Lo quepermite sus movimientos en base a lo mixto es que los datos instintivos seencuentran integrando conceptos y comportamientos de orden mixto merced aaprendizajes adecuados.

También, los datos genéticos que rigen el sistemaneurovegetativo son activados en forma autónoma e independientemente del ámbitoconsciente. Mientras que los otros, que rigen lo orgánico o emocional, sonactivados por datos instintivos que pueden unirse en forma conceptual paraformar conceptos de orden instintivo o mixto e ingresar en la zona delconsciente. Los datos genéticos son activados únicamente por conceptos oseries de éstos provenientes de las zonas de los comportamientos.

 

 Philippe L.E. Panchout

philpaninvcer@hotmail.com

Hecho el depósito que marca la ley 11.723

ISBN 98743-5929-3

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