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Condón - Preservativo
Condon / Preservativo
Usar preservativos
Estar infectado/a por el VIH no implica abstenerse de tener una vida sexual satisfactoria ni limitar la sexualidad, pero se deben adoptar las medidas necesarias para proteger a la pareja.
Ni la marcha atrás, ni la ducha vaginal, ni los espermicidas, ni losanticonceptivos, ni el diafragma protegen de la transmisión del VIH. Muchas de las parejas donde uno es seronegativo/a no se protegenadecuadamente, bien por una solidaridad mal entendida con el que está infectado, bien comouna forma de negar la enfermedad, o por otros muchos motivos que cada pareja debe plantearse abiertamente y con valentía.
+Siempre que tengas relaciones sexuales de penetración debes usar un preservativo, y deberás usarlo correctamente. +La penetración vaginal sin condón es aun más peligrosa durante la menstruación. +No olvides que existen muchas formas de quererse que procurarán placer sin penetración.
¿Cómo se usa correctamente un condón? Ten los preservativos a mano y cuantos más mejor. Compra sólo preservativos homologados por las autoridades sanitarias. Controla la fecha de caducidad
Almacena el condón en lugar fresco, seco y al abrigo del sol/luz.
Maneja el condón cuidadosamente para no dañarlo (rasgarlo con las uñas,dientes, anillos, etc.).
Coloca el preservativo antes de cualquier contacto genital para evitar laexposición a fluidos que puedan contener agentes infecciosos.
Comprime el extremo cerrado del condón para expulsar el aire y colócalosobre el pene erecto, dejando un espacio libre en la punta para que se deposite elsemen. Desenrolla el condón cuidadosamente cubriendo totalmente el pene.
Usa el condón durante toda la penetración. Tras la eyaculación, retira elpene lentamente antes de que haya desaparecido la erección, sujetando el condónpor su base para asegurar que no haya salida de semen durante la retirada.
Quita y desecha el condón tirándolo a la basura, nunca al WC.
Nunca reutilices un condón.
Contestación a preguntas frecuentes
¿ El VIH puede atravesar la membrana de látex de los preservativos ?
NO. Estudios de laboratorio han demostrado que el látex intacto de los condones constituye una barrera eficaz frente al VIH y otros microorganismos que causan enfermedades de transmisión sexual (gonorrea, herpes, hepatitis B, clamidia y citomegalovirus).
¿ Son eficaces los condones en la prevención de la infección por el VIH ?
Sí. El preservativo como tal es eficaz. Sin embargo ello depende de que lo uses siempre y correctamente.
¿ Con qué se debe lubricar un condón ?
Los preservativos normalmente llevan una pequeña cantidad de lubricante. Si deseas una lubricación adicional, sólo debes utilizar lubricantes solubles en agua (glicerina, KY, Praxigel u otros de venta en farmacia).
Los productos grasos (vaselina, aceites, cremas corporales, etc.) destruyen el condón en muy poco tiempo.
¿ Se rompen los preservativos ?
La rotura de los condones es un hecho infrecuente y se debe, principalmente, al uso de lubricantes oleosos (aceites); exposición al sol, calor, humedad; rasguños con los dientes o las uñas, manipulación inadecuada y falta de experiencia.
Pensando en el otro
Parejas sexuales regulares Puede ser duro decir a tu pareja que estás infectado/a pero más duro seráque pueda infectarse por falta de confianza y afrontar los sentimientos de culpa que de ello sederiven.
Parejas esporádicas
Surge la duda sobre decirlo o no decirlo y esa angustia puede llevarte a notomar nunca la iniciativa. No te apures y toma las medidas de precaución necesarias (preservativo).
No pongas a riesgo a tu pareja por tu falta de coraje para decirle que estásinfectado/a o por tu indecisión para adoptar medidas de prevención.
Si no le dices nada, ¡Protéjele!. ¡;No descargues tu responsabilidad en tupareja!.
Quizá no hayas utilizado nunca o pocas veces preservativos: es el momento dehacerlo sin remilgos.
Usarlo no es complicado, te proporcionará seguridad, y si tienes imaginaciónpara erotizarlo le verás más ventajas.
Hay situaciones que favorecen su no utilización: el abuso de alcohol u otrasdrogas, el temor al rechazo, el miedo a la disminución del placer sexual, la depresión, losconflictos de pareja, el deseo no confesado de tener un hijo, la necesidad de sentirse "normal",un amor apasionado.
Las prácticas sexuales orales (felación y cunnillingus) también entrañanun riesgo de infección por el VIH, aunque mucho menor que el de las prácticas de penetración. Evita queel semen o fluidos vaginales (especialmente, sangre menstrual) entren en contacto con tu boca ola de tu pareja.
SALUD PUBLICA DE MEXICO SEPTIEMBRE-OCTUBRE DE 1993, VOL.35, No.5 ENSAYO TITULO: PREVENCION DE ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL Y SIDA MEDIANTE EL USO DEL CONDON AUTORES: CARLOS DEL RIO-CHIRIBOGA, M.C., M.S.P.-1 PATRICIA URIBE-ZUÑIGA, M.C., ESP. PED.-2 RESUMEN En este artículo se hace una revisión de la bibliografíaexistente y un análisis de los estudios más relevantes de los últimos añossobre la eficacia del condón en la prevención de enfermedades de transmisiónsexual, con modelos experimentales, epidemiológicos y de seroconversión. Estosestudios permiten afirmar que, si bien el condón no es 100 por ciento eficaz, síse aproxima mucho a esta cifra, cuando se usa correctamente y en forma sistemática.La posibilidad de ruptura de los condones informada en algunos estudios fue del0.5 por ciento para relaciones heterosexuales y del 3.6 por ciento al 10.5 porciento en relaciones homosexuales. La mayoría de los estudios refieren tasasbajas de falla adjudicables a problemas de fabricación y control de calidad decondones. Debido a las dificultades que existen para que una mujer puedanegociar el uso del condón masculino, en los últimos años se ha desarrolladoel condón femenino . Proporcionar información sobre los condones y ofrecerlosbaratos en todos los lugares posibles, no basta si no se toman en cuenta todoslos factores que facilitan o dificultan su promoción. La educación sexual esfundamental como estrategia de prevención de ETS y embarazos no deseados. Palabras clave: condones; uso y eficacia del condón, HIV/SIDA, prevención, enfermedades de transmisión sexual Del Río-Chiriboga C. Uribe-Zúñiga P. Prevención de enfermedades de transmisión sexual y SIDAmediante el uso del condón Salud Publica Mex 1993; 35: 508-517. El término condón se atribuye a un médico de la corte de Carlos I de Inglaterra, de apellido Condon, quien propuso al monarca que incorporara este elemento en sus prácticas sexuales, con el fin de tratar de limitar su ya numerosa descendencia. Sin embargo, existe evidencia del uso del condón entre los egipcios hacia el año 1350 a.C. Apareció, por vez primera, un tratado sobre uso del condón para prevenir enfermedades de transmisión sexual en el libro titulado Morbo Gallico, del anatomista italiano Gabriel Fallopio y publicado en 1564. Fallopio hace referencia a la sífilis y recomienda utilizar un condón de lino como medida de protección contra esta enfermedad. En un trabajo publicado en 1989, Potts y Short(1) afirmaron que el uso del condón surgió como medio de protección ante el contagio de las enfermedades de transmisión sexual y no como un método anticonceptivo, utilidad que se le dio posteriormente. A pesar de que el condón ha sido utilizado durante mucho tiempo, el puritanismo característico de la sociedad occidental lo ha mantenido en la obscuridad y como un tema intocable en sociedad. Sin embargo, con la aparición de la epidemia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) a principios de la década de los ochenta, el condón se ha convertido en uno de los principales métodos para prevenir la transmisión sexual del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Las otras medidas para prevenir las enfermedades sexualmente transmisibles son: la abstinencia sexual; tener relaciones sexuales sólo con una pareja y además que ésta no padezca alguna enfermedad de transmisión sexual; practicar el "sexo seguro". Si bien los métodos anteriores constituyen teóricamente una alternativa, en la mayoría de las culturas y por diferentes razones, no se utilizan con la frecuencia necesaria. Varios estudios han mostrado que en diversas sociedades los hombres, y cada vez más las mujeres, tienen durante su vida más de una pareja sexual. Es mayor el porcentaje de hombres con más parejas sexuales que el informado entre las mujeres.(2) El término "sexo seguro" con frecuencia se utiliza como sinónimo de "sexo con condón", pero las únicas prácticas sexuales que pueden incluirse en ese concepto son aquéllas en las que no existe penetración ni intercambio de secreciones sexuales (semen, líquido pre-eyaculatorio, secreciones vaginales) o sangre. Así, dentro de ese método se incluyen, entre otras, la masturbación, las caricias y los abrazos. Por ello, al referirse al uso del condón o de cualquier otra barrera mecánica durante una relación sexual con penetración, es preferible hablar de "sexo protegido". Se puede afirmar que ante la amenaza de las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el sida, la educación es la piedra angular de cualquier programa o estrategia de prevención. A lo largo de los años se han dado diferentes enfoques a la educación sexual , que van desde el reproductivo hasta la educación basada en el rechazo y el miedo a la actividad sexual, tácticas muy utilizadas por distintos grupos conservadores de la sociedad; sin embargo, éstas nunca han sido eficaces para disminuir las tasas de infecciones de transmisión sexual o los embarazos no deseados. Hasta el momento no se ha demostrado que la falta de información o de educación sexual formal retrase o evite el inicio de las relaciones sexuales entre los jóvenes y, por el contrario, sí lo ha favorecido sin que se tomen las medidas preventivas necesarias. Frecuencia del uso Los datos sobre frecuencia de uso del condón son difícilesde obtener y comparar de un estudio a otro, pero se sabe que es uno de lo métodosanticonceptivos menos utilizados en planificación familiar a nivel mundial. Enun estudio realizado en Tailandia, en 1987, menos del dos por ciento de los quepracticaban algún método anticonceptivo usaba condones.(3) Sin embargo, apartir del surgimiento del sida, y a pesar de la dificultades para obtenerinformación, se observa un incremento en su uso. La Organización Mundial de la Salud estima que diariamentese llevan a cabo 100 millones de relaciones sexuales, de las cuales 910 milterminan en embarazos, 356 mil en enfermedades de transmisión sexual y unasseis mil en infecciones por VIH. Por otro lado, se calcula que en 1990 se usaron en el mundoaproximadamente seis mil millones de condones.(3) Pero esta cantidad dista muchode los 13 mil millones que se estima hubieran sido necesarios para todas lasrelaciones en las que se corría riesgo de exposición al VIH, a otrasenfermedades transmisibles sexualmente, o de embarazos no deseados. Vale la penamencionar el importante papel que ha jugado la Agencia de los Estados Unidospara la Ayuda y el Desarrollo Internacional (USAID), que en 1991 proporcionó unbillón de condones a países en desarrollo y que mundialmente es uno de losprincipales distribuidores de condones gratuitos. Por lo que toca a México se calcula que en 1990 se vendieronde 30 a 32 millones de condones (J.M. Urrutia. Comunicación personal). Si ademásse suman los 15 millones que distribuyó el sector público de manera gratuita,se puede concluir que se usaron aproximadamente de 45 a 50 millones de condonesen 1990, asumiendo que todos fueron utilizados en las relaciones sexuales. Sin embargo, es evidente que esa cantidad es insuficientepara evitar en México, en forma significativa, las enfermedades transmisiblessexualmente y las infecciones por vih. Si se calcula que existen de 35 a 40millones de hombres en edad sexualmente activa, entonces esos 50 millones decondones servirían para que cada individuo utilizara de uno a dos por año.Asimismo, con los datos anteriores se calcula que el condón se utilizaregularmente en menos del 5 por ciento de las relaciones sexuales cada año. También es evidente que no todos los hombres sexualmenteactivos tienen prácticas de riesgo para la adquisición de enfermedadessexualmente transmisibles. Por ejemplo, un estudio realizado en Kinshasa, Zaire,mostró que el 35 por ciento de los 1 063 hombres monógamos casados y el 2 porciento de las 1 084 mujeres monógamas casadas informaron haber tenidorelaciones sexuales extramaritales en el año anterior al estudio.(4) En lainformación que se ha recabado en las investigaciones con mujeres dedicadas ala prostitu- ción en la Ciudad de México, de 1987 a 1990 se encontró que el56.2 por ciento de los clientes eran casados.(5) Varios estudios basados en los modelos actuales de transmisióndel vih sugieren que si tan sólo el 15 por ciento de hombres en poblacionesurbanas que tienen múltiples parejas sexuales usaran condones consistentemente,la seroprevalencia del VIH en dicha población no aumentaría.(6) Por ello lascampañas de distribución y uso de condones deben hacer énfasis en laconveniencia de usar el condón, con el fin de disminuir en forma significativael riesgo de adquirir enfermedades de transmisión sexual, VIH y embarazos nodeseados. Asimismo, deben dirigirse a las poblaciones con más alto riesgo,concretamente en los hombres con más de una pareja sexual, trabajadores delsexo comercial y adolescentes. Eficacia del condón Desde su aparición, el condón masculino ha sido producidocon diversos materiales: desde tejidos animales, como el intestino ciego decordero, hasta productos químicos, como el látex de diverso grosor. Esimportante señalar que los condones elaborados con tejidos animales no sonrecomendables para prevenir enfermedades de transmisión sexual, incluyendo elVIH/SIDA. En el laboratorio se ha demostrado que los condones de látexconstituyen una barrera mecánica eficaz contra los agentes causales de gran númerode enfermedades de transmisión sexual como gonorrea, citomegalovirus, herpesvirus, sífilis, hepatitis B, clamidia y VIH. Sin embargo, en la práctica esdifícil demostrar la eficacia de los condones, debido a la dificultad derecabar información fidedigna sobre la exposición al virus, su uso, losposibles errores humanos en su utilización y, en menor medida, las fallas defabricación. Pese a ello, existen varios estudios epidemiológicos que hanencontrado una asociación directa entre el uso correcto y sistemático del condóny una menor frecuencia de infección por vih, enfermedades transmisiblessexualmente y embarazos no deseados. No obstante, es conveniente que al revisar dichos estudios se haga una diferenciación clara entre los que se dirigen al análisis de la eficacia del condón como método de planificación familiar y como forma de prevención de enfermedades transmisibles sexualmente, ya que varían los porcentajes de eficacia dependiendo del objetivo de su uso. Otro punto que cabe recordar, es que existe una diferencia entre la eficacia del método y la del uso del método; es decir, entre la eficacia teórica y la práctica. La eficacia del método es la que existe cuando el condón se utiliza de manera correcta y sistemática; por tanto, sólo considera las fallas técnicas. La eficacia del uso es la eficacia del método cuando se utiliza en la práctica diaria, teniendo en cuenta las fallas técnicas y los errores por la falta del uso sistemático y correcto por parte del individuo. Por ejemplo, la eficacia del condón como método anticonceptivo es de 0.4 a 1.4 embarazos por cada 100 parejas por año de uso, pero la eficacia del uso es de 10 a 15 embarazos por cada 100 parejas por año de uso. Como la principal falla del condón se debe a su utilización incorrecta e inconstante, es claro que para aumentar su eficacia es necesario enseñar a usarlo. Entre los errores más frecuentes están la ruptura por utilizar lubricantes de base oleosa, por utilizar anillos prominentes o al dañar el condón con las uñas cuando se abre el empaque. Otras fallas potenciales ocurren cuando los condones se almacenan en un sitio cálido, cuando se exponen a la luz directa o cuando el condón no se retira inmediatamente después de la eyaculación. Es importante subrayar que los únicos condones que protegen de enfermedades sexualmente transmisibles son los de látex y, actualmente, los condones femeninos de plástico. No así los condones de tejidos de animales, que presentan poros que permiten el paso de gérmenes; por lo mismo, éstos no deberán ser utilizados para este fin. Los estudios realizados en los años setenta y a principios de los ochenta demostraron que los condones ayudan a proteger de la gonorrea, sífilis, micoplasmas, clamidia, tricomoniasis, herpes simplex y el sida.*(3,7-17) Es difícil valorar la eficacia del condón en la prevención de enfermedades sexualmente transmisibles (ETS), debido a varios problemas, entre los que están: a) los agentes quelas causan tienen diversa infectividad; b) la mayoría de los estudios se realizan entre personas con frecuentes prácticas de riesgo; c) existen diversos cofactores que intervienen para que alguien se infecte; d) la mayoría de las investigaciones no son a gran escala. Pese a estos problemas es posible hacer un análisis de la información, mismo que se resume a continuación. Estudios con modelos experimentales En un estudio de la Food and Drug Administration (FDA), se probaron 89 condones de látex en un sistema diseñado para medir el paso de partículas virales en condiciones similares a las que suceden durante una relación sexual; concluyeron que el condón reduce diez mil veces la transferencia de fluido, por lo cual disminuye significativamente el riesgo de la transmisión del vih, aunque no lo elimina completamente.(18) En otro estudio, realizado en Bélgica con un modelo experimental que reproducía condiciones de presión interna que pueden suceder durante una relación sexual humana, se observó que sólo había paso de virus en condones de tejidos de animales y no en los de látex. Además se vio que el VIH era inactivado por alguna sustancia del condón, que no se logró identificar.(19) Asimismo, un grupo de investigadores de la fda, Baxter Health and Biocon probó otro modelo experimental, en el que se observó que la cantidad de virus que pasan a través del condón de látex depende de varios factores, como: la unión de partículas virales al material del condón; la inactivación viral; la unión a las proteínas de los filtros, o diferencias de penetración debidas al tipo de virus que se está utilizando en el modelo. Los investigadores encontraron también que un candidato estable para probar estos modelos, en relación al vih, es el virus Yx174.(20) Estudios epidemiológicos y de seroconversión La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó un análisisdonde se combinaron datos de nueve estudios publicados. Se observó que losusuarios de condones tenían dos tercios menos del riesgo de contraer gonorrea,tricomoniasis o infección por clamidia que los no usuarios. En ese mismo análisis,se descubrió que los usuarios de condones tienen un riesgo relativo de contraerVIH del 0.4, o sea menos de la mitad del riesgo a que se exponen los nousuarios.(21) En informes publicados en varios países, se encontró que laposibilidad de infección del vih disminuía considerablemente entre laspersonas que usaban condón, al compararla con la de las que no lo hacían. Porejemplo, un riesgo del 3.43 por ciento disminuyó al 0.74 por ciento;15 de un71.43 a 46 por ciento;13 de un 2.38 a 0.72 por ciento;22 y de un 85.7 a 10 porciento.(12) En síntesis, de estos estudios se desprende que el riesgo deinfección disminuyó de 1.5 a 8.5 veces en los que usaron condón, contra losque no lo usaron. Las personas que padecen otras enfermedades de transmisiónsexual, especialmente las que causan úlceras genitales -sífilis, herpes,chancroide-, tienen una probabilidad de dos a siete veces mayor de infectarsecon el VIH que quienes no las han tenido.(23-27) Cabe señalar que se ha demostrado que el uso adecuado ysistemático del condón sí protege; en cambio, el uso adecuado pero no sistemáticono protege completamente. En un estudio realizado en 563 parejas heterosexualesestables de personas con VIH/SIDA, 24 de ellas no se infectaron al usar demanera sistemática el condón, pero sí se infectaron 44 que lo usaron demanera no sistemática.28 En otro estudio en el cual se trabajó durante 2.2 añoscon 53 parejas hombre-mujer, donde uno de ellos tenia VIH/SIDA, sólo ochopersonas resultaron infectadas. El uso del condón disminuyó la seroconversiónde las parejas sexuales de pacientes con VIH, de una manera significativa. Entodas las parejas que se infectaron influyó de manera importante la ingestiónde alcohol en la decisión de los varones para no utilizar el condón. Seencontró que la tasa de transmisión del virus en un contacto sexual sinprotección fue en hombres de 1/286 y en mujeres de 1/350.(29) En un estudio realizado en Rwanda en 1986, se elaboró unprograma para promover el uso del condón entre reclutas militares; durante suaplicación, que incluía la distribución de condones, disminuyó la incidenciade enfermedades de transmisión sexual de 12 por ciento a sólo 5 por ciento.Asimismo en Zaire, en un estudio entre prostitutas donde se promovía el uso delcondón, disminuyó la incidencia de VIH del 18 al 13 por ciento.(30) En otroestudio realizado en el mismo país entre parejas de personas infectadas conVIH, y con un seguimiento de 2.2 años, hubo seroconversión en dos de 23hombres y seis de 30 mujeres, con una tasa de cuatro a nueve casos por 100personas/año. El uso del condón fue menor entre los que se infectaron: cincocontra 100 por ciento en hombres (p= 0.01), y de 25 a 67 por ciento en mujeres(p= 0.14).(29) También en Zaire se realizó un estudio prospectivo en 149parejas casadas, en las cuales uno de sus integrantes no estaba infectado y elotro tenía VIH-1; se realizó un seguimiento durante 382.4 personas/año.Inicialmente, sólo el cinco por ciento de las parejas usaba condón y despuésde la intervención el 70.7 por ciento lo usaba en todas sus relacionessexuales. Hubo seroconversión en 3.1 por cada 100 personas/año de observación.(31) En México el Instituto Nacional de Salud Pública en elConsejo Nacional para la Prevención y Control del SIDA y cuatro hospitales dela Ciudad de México realizó un estudio de seguimiento de 239 parejasheterosexuales de personas con VIH/SIDA. Se compararon las características delas parejas discordantes con las concordantes, tratando de determinar losriesgos asociados a una mayor posibilidad de adquirir VIH; de 154 personasseronegativas que se siguieron durante tres años, tres mujeres tuvieronseroconversión, lo cual representó una tasa de 7.5 x 100 000 días/personas.No se identificaron factores de riesgo para la transmisión entre los hombres.En las mujeres se detectaron riesgos significativos ante la presencia deleucorrea, con una razón de momios (RM) de 2.2, así como en úlceras genitales(RM 4.9). Con la información recolectada no se pudo encontrar asociación conel uso o no del condón.(32) Estos estudios, aunque criticados algunos de ellos por elpequeño tamaño de la muestra y por problemas metodológicos, permiten concluirque, si bien no se puede afirmar que el condón tenga una eficacia del 100 porciento para evitar infecciones sexualmente transmisibles, incluyendo SIDA, síparece evidente que se aproxima mucho a esta cifra, cuando se usa correctamentey en forma sistemática.(33) Fallas del condón En varios estudios se ha intentado cuantificar la tasa defalla del condón durante el coito. En uno llevado a cabo en dos prostíbulos dehombres y uno de mujeres en Sidney, Australia, en 1988, se encontró una tasabaja: se rompieron tres de los 664 (0.5%) preservativos usados duranterelaciones anales y cinco de los 605 (0.8%) usados en relaciones vaginales. La posibilidad de ruptura de los condones informada en otrosestudios fue del 0.5 por ciento para relaciones heterosexuales y del 3.6 al 10.5por ciento en relaciones homosexuales.(34,35) En un estudio realizado por Gregory Jay y colaboradores, seobservó, a través de microscopia electrónica, la presencia de irregularidadesen los condones de látex que podían favorecer la velocidad de deteriorosecundaria a diversos agentes físicos y/o químicos y la salida posterior departículas virales, sobre todo en condiciones de intenso estiramiento.(36) Sin embargo, en la mayoría de los estudios se informan tasasbajas de falla, adjudicables a problemas de fabricación y de control de calidadde los condones. La mayoría se deben a errores que comete el usuario alutilizar este método de prevención. Por ejemplo, los lubricantes oleosos o laexposición al calor o a la humedad, favorecen la ruptura de los condones de látex.Durante la relación sexual, al no retirarse el hombre inmediatamente despuésde la eyaculación, se favorece el deslizamiento accidental del condón y lasalida del semen. Es fundamental evitar estas condiciones y errores en el uso,para evitar fallas de los mismos. La experiencia ha demostrado que, en parte, el éxito de losprogramas de planificación familiar se debe a que la responsabilidad sobre lareproducción la ha asumido la mujer y los principales métodos utilizados nointerfieren con las relaciones sexuales, lo cual ha logrado disminuir las tasasde natalidad. Tomando en cuenta lo anterior, mientras el condón siga siendo sólomasculino y la mujer carezca de poder de negociación, su uso sistemático semantendrá bajo. Las posibilidades de la mujer de tomar decisiones o de actuar autónomamente se encuentran reducidas, debido a diversos obstáculos de orden psicosocial, cultural y jurídico, así como a las escasas opciones económicas que se le ofrecen y la consecuente dependencia de la pareja masculina. Aunado a lo anterior, la utilización del condón en un contexto de prevención de enfermedades sexualmente transmisibles, se encuentra asociada a la desconfianza de la pareja y a la posibilidad de aceptar una realidad que frecuentemente se niega, como la infidelidad del compañero, lo cual dificulta aún más su negociación y uso. En este sentido, cabe señalar que si bien tardaron mucho en desarrollarse, actualmente existen por lo menos tres diseños de condón femenino: uno de plástico (Reality, bolsa vaginal, Wisconsin Pharmacal) y dos de látex (Women’s choice condon, MD Engineering; y Bikini, Ready Health Care).(37) Para evaluarlo se han realizado diversas pruebas entre mujeres de varios países; se ha probado su alta eficacia en la prevención de ets y VIH, la seguridad en su uso y la aceptación por parte de la mujer y del hombre.(38) Actualmente el costo del condón femenino es tres veces superior al masculino; sin embargo, su uso presenta algunas ventajas como es una mayor protección genital, ya que además de cubrir mucosa vaginal y pene, abarca los genitales externos femeninos. Por otro lado, a pesar de que existen estudios que refieren que el varón no se dio cuenta de que la mujer tenía colocado un condón femenino (particularmente en estudios realizados en mujeres dedicadas a la prostitución), ésta no es una ventaja que se pueda generalizar, ya que una parte del condón sobresale de la vagina y además se ha notificado un sonido particular en el momento de la penetración, lo cual obliga a una negociación con la pareja. Sobre el condón femenino, en México se realizó un pequeño análisis entre mujeres dedicadas a la prostitución en la capital del país; se observó que a pesar de existir una impresión inicial negativa, no hubo molestias físicas en la mujer y la reacción del cliente fue favorable; en ocasiones éste pagaba mayor cantidad de dinero para que la mujer lo volviera a utilizar.(39) Al presente se requiere que, a la brevedad posible, se promueva su disponibilidad y uso, no como sustituto del condón masculino, sino como una opción más para la mujer, ya que la negociación sobre su uso con el varón se facilita al depender este método de la mujer. En Estados Unidos de Norteamérica y en Europa ya se encuentra disponible el condón femenino con los nombres comerciales de Reality y Femidom. Importancia de la prevención de las ets en el control del SIDA El SIDA es, a todas luces, una enfermedad sexualmente trasmisible, por lo que cualquier acción para prevenirla repercutirá en la prevención de otras ETS. El padecimiento de una ets que se manifieste con úlceras genitales, puede aumentar la transmisión del VIH, hasta 2.5 veces más en un solo coito. La mayoría de estas enfermedades son curables y se pueden prevenir. Por eso, es importante realizar el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado de cualquier enfermedad causante de úlceras, tales como la sífilis y el chancro blando. Es por ello que las estrategias para diagnosticar y tratar las ets bacterianas, paralelamente son preventivas del SIDA. Se conocen más de 20 agentes patógenos que se propagan por contacto sexual: 11 bacterias, seis virus (incluyendo VIH), tres protozoarios y dos ectoparásitos; con esta base se puede concluir que las ets son un grupo heterogéneo de enfermedades. Esto complica mucho el diagnóstico específico, por lo que la oms propone un enfoque basado en "síndromes", en vez de agentes etiológicos específicos. Debido a que la conducta determinante para que el paciente adquiera una ets es la misma que le puede acarrear la infección por VIH, es indispensable que cada vez que se diagnostique y trate una ets se informe sobre HIV/SIDA y se promueva el uso del condón. Esto incluye que el paciente cuente con la información necesaria para usar un condón correctamente y que se le proporcione uno en la clínica o sepa dónde conseguirlo. Por otro lado, investigaciones realizadas en zonas urbanas de México indican que los programas de información sobre SIDA no perjudican la imagen del preservativo como método de planificación familiar. Gracias a una campaña informativa de alto impacto y penetración, aumentó el conocimiento del preservativo como método anticonceptivo y de prevención contra el SIDA. Ambos tipos de conocimiento estaban estrechamente relacionados.(40) Entre las razones que refieren las personas para no usar condones, a pesar de realizar prácticas de riesgo, se encuentran: que piensan que la pareja puede no estar infectada; consideran que los condones realmente no funcionan; olvidan llevarlos; están demasiado avergonzados para hablar del asunto; tienen miedo de que la pareja se ofenda; se encuentran afectados por el alcohol y las drogas para recordar, querer o poder ponerse un condón; sienten que interfiere con las relaciones sexuales, disminuyendo la sensación y la espontaneidad.41 Pero también otros autores han informado que la falta de uso de condones se debe a que no hay autocontrol, por la embriaguez, las drogas o por la simple locura. El mundo no es tan sencillo y tras los impedimentos para usar el condón puede encontrarse un gran anhelo de amor o de cercanía.(42) Cabe tomar en cuenta todos estos elementos en cualquier programa de promoción del uso de condones. Finalmente, debido a la estigmatización a la que se asocian las ETS y al inadecuado manejo de la información sobre sexualidad en los centros de salud, no todos los afectados solicitan la atención de este tipo de enfermedades y por cada persona que busca tratamiento para una ets hay por lo menos otra persona más expuesta o infectada. Es necesario ofrecer espacios de atención donde las personas acudan con confianza, con la seguridad de contar con la confidencialidad y el respeto de su intimidad necesarios para favorecer la asistencia que requieren.
LA PROMOCIÓN DEL USO DE CONDONES Para aumentar el uso de los condones es necesario instrumentar estrategiasinnovadoras, como puede ser la del mercadeo social, donde se busca crear unambiente favorable a la aceptación de la información sobre condones, ideandouna promoción apropiada para los públicos y venciendo diferentes obstáculosque dificultan su aceptación y uso. No basta proporcionar información sobre los condones u ofrecerlos a bajoprecio en todos los lugares posibles, si antes no se toman en cuenta todos losfactores que facilitan o dificultan su promoción. Algunos elementos aconsiderar son:
CONCLUSIONES 1. El condón, utilizado de manera correcta y sistemática, constituye la únicamedida preventiva (aparte de la abstinencia y la fidelidad mutua) de que sedispone en la actualidad para evitar las ETS, incluyendo el SIDA. 2. La protección contra las ETS (incluyendo el VIH) que ofrece el condón,cuando es bien utilizado, es muy elevada; si bien no es absoluta, sí es cercanaal 100 por ciento. 3. La educación sexual como estrategia de prevención de ETS y embarazos nodeseados, es fundamental. Durante muchos años la educación sexual se halimitado al aspecto reproductivo y a inspirar rechazo y miedo hacia la actividadsexual. Es necesario proponer e instrumentar programas de "educaciónsexual" que promuevan una sexualidad más sana y responsable, en donde elpreser- vativo o condón sea parte integral de los mismos. 4. Si bien se argumenta que la educación sexual y la promoción del condóninduce a relaciones sexuales tempranas y a mayor número de parejas sexuales,los datos obtenidos en diversos estudios demuestran lo contrario: cuando hay unaadecuada educación sexual, el inicio de las relaciones sexuales se posterga, ycuando sucede es con mayores medidas preventivas, lo que demuestra una mayorresponsabilidad. Como escribe Magic Johnson en su libro Tu puedes evitarlo (elmejor manual para prevenir el SIDA que se ha publicado): "Si no tienes lamadurez para comprar un condón, es decir si te da pena, no tienes la madurezpara tener una relación sexual". 5. A pesar de la resistencia de diversos sectores de la sociedad ante lapromoción del condón, es necesario llevarla a cabo, pues se trata de un asuntode vida o muerte. 6. El uso del condón es un método de prevención de enfermedades sexualmente transmisibles y no un método para aumentar la sensibilidad sexual y el erotismo, por lo cual la sensación nunca será la misma. Es necesario aprender a "sentir con el condón", para evitar la idea de que en uso interfiere y enfría la relación sexual. ------------------------------------------------------------- Solicitud de Sobretiros: Dr. Carlos del Rio Chiriboga, Director Ejecutivo del CONASIDA, Comercio y Administración 35, colonia Copilco Universidad. Fecha de recibido: 3 de marzo de 1993. Fecha de aprobado: 18 de mayo de 1993.
The effect of barrier contraceptives on sexually transmited diseases in women: A comparison of females-dependent methods with condoms 1991; 23 pág. Documento no publicado.
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Resultados de las campañas del preservativo
Tasa de falla del preservativo en evitar embarazo Tasa de fallo y Fuente 9.8-18.5%:Harlap et al. "Preventig Pregnancy, ProtectingHealth" Alan Guttmacher Institute, 1991, p.35. 14-16%:Jones & Forrest. "Contraceptive Failure inthe United States"Family Planning Perspectives 21(3): 103-109. 1989. 12%: U.S. Dept. HHS. "Your Contraceptive Choices ForNow, For later", Family Life Information Exchange, Bethesda, MD. 18.4%: Mujer menor de 18 en el primer año de uso del condón.Grady et al. "Contraceptive Failure in the U.S." Family PlannigPerspectives 18(5): 204-207. 1986. 10-20%: McCoy & Wibblesman. The New Teenage Body Book.The Body Press, Los Angeles, 1987, p.210. 10%: Seligman & Gesnell. "A Warning to Women onAIDS" Newsweek, 31 de agosto, 1987, p.12. 3-15%: Kolata. "Birth Control" New York TimesHealth, 12 de enero, 1989. Si se considera que la mujer es fértil de 6 a 10 díaspor ciclo, la tasa de falla es del 21- 36%. Tasa de falla del preservativo en homosexuales 26%: 11% se rompe, 15% se resbala. Wegersna & Oud."Safety and Acceptability of Condoms for Use by Homosexual Man as aProphylactic Against Transmission of HIV During Anogenital SexualIntercourse". British Medical Journal. 11 de julio, 1987, p.94. 30%: Pollner. "Experts Hedge on Condom Value"Medical World News,28 de agosto, 1988, p.60. Tasa de falla del preservativo en usuarios consistentes 10%: 1/10 esposas de afectados HIV que reportan el usoconsitente del condón quedaron infectadas.Fischl. "Evaluation ofHeterosexual Partners, Children and Household Contacts of Adults with AIDS"Journal of the American Medical Association 257: 640-644, 1987. 17%: Goerdent. "What Is Safe Sex?" New EnglandJournal of Medicine.316 (21): 1339-1342, 1987. Impacto de la estrategia en los adolescentes, según el Olsen& Weed, Instituto de Investigación y Evaluación, Salt Lake City.
Porcentaje de mujeres menores de 18 años que quedaronembarazadas durante el primer año de uso de anticonceptivos, según el método: Píldora 11.0% DIU 10.5% Condón 18.4% Espermicidas 34.0% Diafragma 31.6% (Grady. "Contraceptive Failure in the U.S." FamilyPlanning Perspectives 28(5): 207, 1986).
83% de los adolescentes entre los 14 y 15 años reportan quesu primera experiencia sexual fue inesperada. Usuarios inconsistentes: 21% porque fue inesperado,39%"no tuvieron tiempo", o no quisieron usar.(Harris. Conducido por IPPF,1986). Si el condón falla previniendo el SIDA en un 10% y seexponen al peligro 100 000 adolescentes = 10 000 infectados Si la propaganda para el uso del condón incrementa la tasade actividad sexual en un 15%, se expondrán al peligro 115,000 adolescentes = 11,500infectados La distribución de condones genera un falso sentido deseguridad: Jóvenes que creen que son efectivos = 43% han tenidoactividad genital Los que no creen que sean muy efectivos = 30% la han tenido.(American Teens Speak. 1986) La campaña pro-condones aumenta la presión social sobre losjóvenes para tener sexo y las posibilidades de contagio. Así lo afirma unaencuesta hecha a los jóvenes:
CONCLUSIÓN: La información sobre anticonceptivos ypropaganda de condones es inefectiva para reducir el embarazo en adolescentes yel contagio de SIDA.
Preservativos y VIH(a) en adolescentes: una evaluación médica por Raul Alessandri, M. D., Zelig Friedman, M. D., LilianaTrivelli, M.D. Linacre Quarterly 1994 (agosto); 61: 62-74. El Dr. Alessandri es patólogo en el Long Beach MemorialHospital desde 1986. El Dr. Friedman, alergólogo, es también rabino ortodoxo.El Dr. Trivelli es Inspector de la Asociación Americana de Bancos de Sangre. La revolución sexual, ampliamente difundida, como suelesuceder con muchas cuestiones, ha implicado a estratos inesperados de sociedad:jóvenes descuidados han llegado a ser sexualmente activos a edades más y másjóvenes, con una cohorte de promiscuidad, enfermedades de transmisión sexual,embarazos ectópicos y aumento exponencial del número de embarazos y niñosnacidos fuera del matrimonio, que crecen en un ambiente lleno de carenciaspsicoafectivas. A esto tenemos que agregar el riesgo de que el VIH/SIDA puedellegar a ser muy prevalente en este grupo, a pesar de la decisión política deque el SIDA no es una enfermedad de transmisión sexual. Los preservativos, virtualmente aparcados como contraceptivoseficaces, debido a su alta frecuencia de fracaso, reducción del placer y empleoantipático, han sido resucitados y escogidos como medio para "un sexo másseguro", para proteger a nuestros jóvenes de esta epidemia. Hay fallos de bulto en este enfoque que, con un poco dehonestidad y buena voluntad, no pretende ser "la solución 100%, sólo lomejor que podemos ofrecerles a quienes llegarán a ser sexualmenteactivos". No solamente no es ninguna solución, sino que puede significarmultiplicar el problema. El Dr. Noble, un especialista en enfermedadesinfecciosas, lo expone esta manera: "Entregar preservativos a losadolescentes es como entregarles pistolas de agua para una alarma general deincendio".(1) Fallo mecánico del preservativo A) Es bien conocido que los preservativos se rompen y seresbalan, incluso en las mejores manos, por así decir. Hay dos estudioscontrolados recientes de Trussel et al. que informan de frecuencias de rotura yde deslizamiento del 14,6%. En el primer estudio, los autores resumen: "Unestudio prospectivo empleando dos marcas de preservativos encontró que, de 405preservativos empleados para las relaciones sexuales, el 7,9% o se rompiódurante las relaciones o al retirarse, o se resbaló durante las relaciones;ninguno de estos hechos está relacionado con el tipo de preservativo. El 7,2%se resbaló al retirarse; no se encontró relación entre el deslizamiento delpreservativo y su marca o el uso anterior de preservativos, pero erasignificativamente más alto cuando se usó algún lubrificanteadicional".(2) En el segundo estudio, un comentario en la revista FamilyPlanning Perspectives(b), se lee: "Los investigadores observan que la altafrecuencia con que los preservativos se resbalan y se caen al retirarse -17% delos preservativos que no se habían roto o caído durante las relaciones-indicaun alto nivel de uso inadecuado. Indican que un mejor empleo puede ser difícilde conseguir, pues todas las mujeres que participaron habían recibidoinstrucciones escritas y verbales sobre su empleo adecuado".(3) B) Control de Calidad de la FDA©. En la primavera de 1987,la FDA empezó a usar una prueba de pérdida de agua, en la que "elpreservativo se llena con 300 ml de agua y se verifica si pierde" ..."Se acepta que tienen un nivel de calidad aceptable cuando, en cualquierlote dado, la tasa de fallo por permeabilidad al agua no excede 4 preservativospor 1000. Los lotes que exceden este criterio específico de rechazo sonretirados o excluidos de la venta. Entre los lotes de preservativos que teníanun nivel de calidad aceptable, la tasa de fallos observada estaba en el2,3/1000". En el estudio de febrero del 88 había una tasa de fallo globalde todos los lotes del 12%, y hubo 16 rechazos de preservativos defectuosos.(4)Rechazos relativamente recientes incluyen las marcas "Ramses ExtraStrength" (marzo de 1991) debido a "cantidad inaceptable de orificiosy fisuras del anillo"(5), "Saxon Wet Lubricated" (mayo de 1991)por no pasar el control de calidad de la FDA(6), y otro rechazo numeroso fuecitado por The New York Times en noviembre de 1991.
La prueba de la permeabilidad ha mostrado que el látex no esimpermeable a las partículas del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).(7)Los guantes quirúrgicos de látex, necesarios para el control de la infección,a menudo son permeables: no es raro encontrarse sangre en manos, y la soluciónpráctica es llevar dos pares de guantes. Esta técnica no parece práctica niaceptable con los preservativos. C) Sexo anal. A pesar de nuestra preocupación por el asunto,no tenemos noticia de que existan preservativos para el sexo anal ampliamentedisponibles. Es posible que los fabricantes estén renuentes a anunciar talesproductos. "A causa del mayor roce durante la relación anal, lospreservativos deben ser más fuertes de lo normal" afirma un estudio sobreseguridad y aceptabilidad de los preservativos por hombres homosexuales. Cuantomás seguro (más grueso) es el preservativo, menor es su aceptación.(8) Y latasa de fallos en el sexo anal es mucho más alta que en el sexo vaginal ya que,por razones anatómicas y fisiológicas, el recto y la vagina no son homólogos.Dadas las cifras proporcionadas por la Sección de SIDA del Departamento deSalud de la Ciudad de Nueva York, por el tipo y modo de transmisión, el sexoanal es particularmente peligroso entre las personas jóvenes: antes de los 30 años,implica contagio a una edad temprana. En diciembre de 1992, en Nueva York había4587 casos de SIDA en hombres. Se había determinado el modo probable detransmisión en 4352 casos. De éstos, 2687 mantenían relaciones sexuales conhombres pertenecientes a grupos de riesgo, 261 habían usado drogas por víaintravenosa y tenían relaciones sexuales con hombres, y 2 habían mantenidorelaciones sexuales con mujeres pertenecientes a grupos de riesgo. El problemaes bastante diferente en las mujeres: El número del total de casos con menos de29 años era de 1454, de los que 1298 tenían buena información y, de éstos,511, casi el 40%, habían tenido relaciones sexuales con hombres pertenecientesa grupos de riesgo.(9) Es importante fijarse en estas cifras, porque parece queel aumento registrado del "SIDA del heterosexual" es, básicamente, unproblema de la mujer. Las cifras no son tan extremas en los datos recogidos porel CDC(d), pero hay una diferencia clara y enorme entre el riesgo querepresentan las relaciones heterosexuales para las mujeres y para loshombres.Fracaso atribuible al usuarioSe ha informado de que el fallo de lospreservativos empleados como contraceptivos por la población adolescente puedeser hasta del 50%.(10) Aunque es cierto que un porcentaje muy alto de estosfallos es debido a no haberlos usado, tenemos que reconocer que hay numerosaspublicaciones científicas que afirman que la educación sexual/VIH ha fracasadosistemáticamente en su intento de producir cambios significativos en laconducta de los adolescentes, sobre todo por lo que se refiere a uncomportamiento que reduzca el riesgo de contagio.(11-16)
Los datos están bien resumidos por A. R. Shiffman, queafirma lo siguiente: "El conocimiento acerca de SIDA o de la infección porVIH y su prevención no se asoció con ningún cambio en las conductas deriesgo, ni tampoco lo estuvo con el número de fuentes de información acerca dela epidemia, ni con el conocimiento directo de pacientes infectados, ni con laestimación del riesgo personal, ni con el consejo de someterse a una prueba deVIH. De hecho, los jóvenes cuyas conductas del riesgo aumentaron más fueronlos tuvieron más probabilidades de conocer a alguien que había muerto de SIDAy que estimaron su propio riesgo como alto. La mayoría de los jóvenes dijeronque no usaban preservativos regularmente, que no les gustaban, y que teníanpoca confianza en su capacidad protectora".(17) Un obstáculo serio para que los adolescentes usenpreservativos reside en que, frecuentemente, sus relaciones sexuales tienenlugar a raíz de un impulso repentino. Una encuesta muy conocida de Harris,comisionado por Planned Parenthood(e) en 1986, registró que el 83% de los jóvenesentre 14 y 15 años declaró que su primera experiencia sexual fueinesperada.(18) El Dr. D. Kirby escribió en Family Planning Perspectives que,en estudios controlados realizados en dispensarios de escuelas, no se habíaobtenido ningún impacto en su uso como contraceptivos. Halló que las dosrazones más comunes dadas por las jóvenes era que "no esperaba tenerrelaciones sexuales" y que "simplemente no pensaba que pudieraquedarme embarazada". La mayor parte de las razones, continúa diciendo,"no estaba relacionada con el acceso a los contraceptivos".(19) Unestudio más reciente, en la misma publicación, no encontró ninguna disminuciónde la tasa de nacimientos entre quienes acudían al dispensario.(20) Varios autores que han estudiado factores psicosociales ypredictivos de uso del preservativo entre estudiantes encontraron que el usoinadecuado del preservativo era muy prevalente, y estaba asociado con conductasde alto riesgo (promiscuidad, drogas) que, a su vez, estaban asociadas concircunstancias vitales adversas: poca ayuda de los padres, abuso demedicamentos, problemas académicos. Por ejemplo, Anderson encontró que el empleo inadecuado o elno empleo de preservativos afectaba al 65,6% de los niños a quienes se habíahablado acerca del SIDA y al 66,6% de aquellos a los que nunca se les habíahablado. El empleo del preservativo "siempre" era del 34,4% y 33,4%respectivamente. También halló que la enseñanza sobre el VIH/SIDA no seasocia a un comportamiento sexual menos peligroso.(2l) Weisman ha registrado que la frecuencia media de uso correctodel preservativo en adolescentes era del 16%, algo más alta para"relaciones monógamas" y baja para casos de relaciones noestables.(22) H. Walter halló, en un estudio en la ciudad de Nueva York y enlas escuelas del condado de Rockland, que, del 36% de los alumnos de 10º gradoque eran sexualmente activos, 25,2% usaban los preservativos incorrectamente, yeste mal uso estaba asociado con promiscuidad y drogadicción.(23) Y DiClementehalló que el número de compañeros sexuales durante la vida era inversamenteproporcional a la frecuencia de uso del preservativo.(24) D. Orr encontró que sólo el 22% de las muchachas queparticiparon en su estudio había usado preservativo durante la última vez quetuvieron relaciones sexuales. 55 de las del grupo "siempre" no lo habíausado la última vez. De éstas, el 23% ya había estado embarazada y el 19% teníaa la vez una ETS(f) (Chlamydia).(25) Y, según la Revista de Morbilidad yMortalidad de enero del 92, menos del 50% de los estudiantes usaron unpreservativo durante sus últimas relaciones sexuales.(26) Un informe previo deD. Orr sobre "Actividad sexual prematura como indicador de riesgopsicosocial" afirma que sus datos "apoyan la idea de que la actividadsexual está asociada de modo significativo a otras conductas peligrosas para lasalud y que, con el aumento de la edad, las relaciones sexuales se asocian másfrecuentemente con el empleo del alcohol o la marihuana, y esta asociación esmayor en las muchachas".(27) Gillmore et al. informaron de que la conductasexual peligrosa se asocia con abuso de medicamentos y alcohol, tabaquismo ydelincuencia. En cambio, en su estudio, los adolescentes comprometidos con losvalores, actividades e instituciones convencionales, tales como la familia y laiglesia, tenían menos probabilidad de emprender una conducta sexual peligrosa"presumiblemente porque piensan más en el futuro".(28) Un comentarioreciente en Family Planning Perspectives titulado "Sexo entre adolescentesy otras conductas peligrosas" afirma que los adolescentes raramenteemprenden una sola conducta problemática (drogas, violencia, robo, fracasoescolar o expulsión de la escuela). Por contra, tienden a llevar a caboconductas con múltiples problemas.(29) Los preservativos "pueden ayudar a reducir elpeligro" pero se deben usar correcta y consecuentemente. Esto no es lo másprobable entre adolescentes, y tampoco sucede en la población adulta, alcontrario: estudios recientes entre estudiantes de Universidad han mostrado que,aunque están preocupados por el riesgo de adquirir una ETS, y conocen las técnicaspara un "sexo más seguro", pocos las siguen. Sólo el 23% usapreservativos "siempre".(30) Incluso entre varones homosexuales jóvenes,como señala Klepinger et al., sus percepciones sobre la severidad de laenfermedad parecen tener poco impacto en su conducta sexual, y no existe unarelación clara entre su conocimiento del SIDA, su número de relacionessexuales recientes, su uso del preservativo o su participación en relacionessexuales anales o casuales".(31) Los hemofílicos y sus esposas constituyenun grupo especial: la mayoría de los pacientes se infectó por el uso dehemoderivados contaminados antes del desarrollo de pruebas de detección delVIH. Un grupo grande de estas parejas, usualmente de relaciones estables y monógamas,fueron aconsejados sobre las técnicas para un "sexo más seguro". Apesar del riesgo obvio, el incumplimiento fue un problema común, y alcanzó unafrecuencia del 45% - 55%.(32,33) El empleo de preservativos requiere habilidad, madurez,autodisciplina, planificación, motivación. Los adolescentes, inmaduros,impulsivos y arriesgados, que buscan la satisfacción inmediata, no parecenbuenos candidatos para adquirir y practicar esas cualidades. Y si pudiéramosenseñárselas, no tendríamos la actual crisis educativa, con la elevadafrecuencia de fracasos que experimentamos. La cuestión de fondo es que los adolescentes emprenden laactividad sexual debido a problemas más profundos, y ninguna cantidad deeducación sexual los persuadirá para que usen preservativos correcta yadecuadamente. Preservativos para la protección contra la seroconversiónVIH Nuestra búsqueda detallada en la literatura reciente no hallegado a revelar ninguna publicación médica que muestre una correlaciónpositiva fuerte entre la confianza en el preservativo y la prevención detransmisión sexual del VIH.(32-39) Hay, ciertamente, declaraciones de fe en lospreservativos, pero la evidencia científica bien controlada no consigue apoyaresta fe. (De hecho, hemos sido incapaces de hallar ningún estudio controladoreciente de uso del preservativo que proporcione protección contra ningunaenfermedad de transmisión sexual. En todo caso, parece existir una correlaciónpositiva entre la disponibilidad más fácil de preservativos, que semanifiesta, por ejemplo, en las leyes que exigen la libre distribución depreservativos en las farmacias, y la actual epidemia de ETS). La mayoría de los estudios se han llevado a cabo durantecortos períodos de tiempo, no tienen grupos de control satisfactorios o estánrealizados sobre grupos que no son representativos de nuestra población joven.Por ejemplo, algunos de estos estudios se han realizado con hemofílicoscasados, cuya actividad sexual es escasamente comparable a la de los jóvenes.Además, en estos grupos parece estar en juego algo diferente, porque hubovarios embarazos que no se acompañaron de seroconversión.(33) La prevalenciade la seroconversión en este grupo es sólo del 10%aproximadamente,(32,33,38,40) y esta baja cifra ha sido confirmada por PCR(g) ycultivos virales.(41,42) Esto conduce a poner en duda todos los estudios de"prevención por medio del preservativo" en parejas con hemofílicos.Estudiosdocumentados sobre prostitutas en un país africano revelaron altos niveles deseroconversión, que llevaron a la interrupción del estudio. Este estudio tambiénincluyó el uso de Nonoxynol 9, que había sido recomendado como protección,porque parece tener actividad antiviral "in vitro". En el momento enque se interrumpió el estudio, las prostitutas que usaban el Nonoxynol habíatenido un número más alto de seroconversiones, aunque la diferencia no llegabaa ser estadísticamente significativa.(43) Hearst et al. han intentado estimar el riesgo de seroconversión.Su conclusión: "Usar un preservativo con un usuario de drogasintravenosas, un hombre bisexual, o una prostituta es mucho más peligroso quemantener relaciones sexuales sin un preservativo con alguien quien no pertenecea un grupo de alto riesgo".(44) Se han obtenido conclusiones similares estudiando lafrecuencia de reinfección de pacientes tratados de ETS, que habían sidoinstruidos en el uso de preservativos. Según Cohen et al., el 19,9% de losvarones y el 12,6% de las mujeres estuvieron reinfectados después de un periodode sólo 9 meses.(45) Finalmente, un estudio detallado y estadísticamenteexhaustivo llevado a cabo por Susan C. Weller, de la Facultad de Medicina deGalveston, Universidad de Texas, y recientemente publicado en Social Science andMedicine, después de examinar 87 artículos científicos, concluye que laselección cuidadosa de compañeros sexuales reduce el riesgo por un factor dedos a cuatro órdenes de magnitud. Los preservativos, en cambio, suponiéndolesuna efectividad del 90%, reducirían el riesgo sólo en un orden de magnitud y,según su análisis de los datos empíricos, su efecto protector debe estimarsecomo sólo del 69%.(46) Muchos de los autores previamente mencionados subrayaban queel falso sentido de seguridad proporcionado por el "sexo protegido",cuando realmente el grado de protección es tan bajo, puede llevar a un aumentoreal del número de casos, cuestión que parece haber ocurrido con embarazos deadolescentes, que siguieron a la instauración de dispensarios escolares quedistribuían preservativos. Enfermedades de transmisión sexual (ETS) Los adolescentes padecen ETS con mucha frecuencia. Un informereciente del Instituto Alan Guttmacher, reproducido en The New York Times (31 demarzo del 93) afirma que la incidencia de ETS en los Estados Unidos es de 12millones de casos nuevos por año y, de estos, 3 millones, 25%, se dan enpersonas menores de 25 años. Las ETS afectan desproporcionadamente a lasmujeres, produciendo la enfermedad inflamatoria pélvica (PID), infertilidad yembarazos ectópicos, y haciendo a estas mujeres mucho más susceptible al SIDA.Según William R. Archer, "una de cada tres adolescentes sexualmenteactivas adquirirán una ETS antes de graduarse en la High School".(47) YMcCray afirma: "Las personas con una ETS que produzca ulceracionesgenitales o anales (sífilis, chancro blando, herpes simple) puede, por razonesbiológicas, tener un riesgo mayor de adquirir y transmitir la infección porVIH".(48) Para complicar las cosas, el 80% de estos pacientes no sabe quetiene una ETS, y puede transmitirla sin darse cuenta.(49) Y los adolescentes queusan drogas, son sexualmente promiscuos o realizan coito anal son especialmentesusceptibles a las ETS y VIH.(50) Los preservativos no ofrecen una buena protección contra lasETS. La publicación oficial del CDC, Morbidity and Mortality Weekly Review(MMWR) afirma lo siguiente: "La abstinencia y las relaciones sexuales conuna pareja no infectada y mutuamente fiel son las únicas estrategias deprevención completamente efectivas. El uso adecuado de preservativos durantetoda relación sexual puede reducir, pero no eliminar, el riesgo de ETS. Laspersonas que tienen probabilidades de infectarse o saben que están infectadospor el VIH deben ser conscientes de que el uso del preservativo no puedeeliminar completamente el riesgo de transmisión para ellos o para otros ... lospreservativos pueden ofrecer menos protección porque hay áreas de la piel nocubiertas por el preservativo que pueden ser infecciosas o vulnerables a lainfección. La efectividad real de uso del preservativo en la prevención de ETSes más difícil de evaluar. Los preservativos no son siempre eficaces paraprevenir las ETS".(4) Y Cates, en Family Practice Perspectives, pone lascosas de modo incluso más difícil de evaluar: "Estudios controlados sobrela protección de los preservativos contra ETS realizados con mujeresproporcionan una evidencia menos convincente que las investigacionescorrespondientes realizadas con hombres". En el mismo estudio, no encuentraninguna diferencia en la prevalencia de la infección por Chlamydia entre elgrupo que empleaba preservativo y el que no lo empleaba.(51) Y Samuels hallóque los estudiantes universitarios usuarios de preservativo tenían una tasainfección del 35,7%, y los no usuarios del 37%, diferencia que no es estadísticamentesignificativa.(52) Los preservativos proporcionan una protecciónparticularmente pobre contra la transmisión de virus del papiloma humano (HPV),algunas de cuyas cepas están asociadas al cáncer de cuello uterino.Recientemente se ha añadido a la definición del SIDA el cáncer de cuellouterino diseminado. Cates cita un estudio finlandés en el que los preservativosno tenían ninguna utilidad para la protección contra infecciones cervicalespor el HPV(51), y Dr. Richart, director de Patología Ginecológica del Centro Médicopresbiteriano de Columbia, en una entrevista en Oncology Times, declaró que el20% de los hombres infectados tienen lesiones de HPV en sitios distintos alpene, muchas de ellas sumamente difíciles de ver pero, no obstante,infecciosas. Al parecer, el 20% de las mujeres entre 14 y 18 años ya estáinfectada por el HPV, y tres de cada cuatro tiene cepas del virus asociadas al cáncerde cuello.(53) Y Dr. Dervin, en la revisión anual de Medicina de familia,patrocinada por la Facultad de Medicina de San Francisco, Universidad deCalifornia, subrayó que la infección por HPV es una enfermedad regional másque localizada, y que no es susceptible de control con medidas locales talescomo el preservativo.(54) Los preservativos y las ETS son problemáticos no sólo acausa de su propia patología, como hemos resumido más arriba, sino tambiénpor el hecho de que las ETS facilitan la transmisión sexual del VIH. Éstaocurre no sólo a través de lesiones de la piel o mucosas, sino también por larespuesta inflamatoria celular, que incluye células muy infectadas por elvirus. Educación sexual sobre contraceptivos y actividad sexual Desde comienzos de los años 50 ha habido un aumento lento dela actividad sexual de los adolescentes y de los embarazos fuera del matrimonio.Las cifras en aquellos tiempos eran del orden del 3-5%, siempre mayor entreminorías pobres. A mediados de los sesenta, la frecuencia de maternidad solahabía crecido hasta el asombroso nivel del 16%, lo que llevó al Prof. Moynihan(actualmente Senador Moynihan) a instaurar poderosas medidas para ayudar arestablecer la familia de dos padres. Planned Parenthood y el Sex Informationand Education Council(h) de los Estados Unidos (SIECUS), observando el mismoproblema, defendieron con éxito el desarrollo de planes de estudio con educaciónsexual, poniendo énfasis en la contracepción, y en el establecimiento dedispensarios escolares de los que se excluían a los padres. Las aspirinas y loscultivos de exudado faríngeo no se pueden proporcionar secretamente a menores,pero estas restricciones no se aplicaron a los contraceptivos ni al consejosobre cómo usarlos. Siguiendo la idea del caso Roe v. Wade, aconsejar el abortoha sido también un elemento frecuente en el armamento de estos dispensarios. Elllamativo paralelo entre el desarrollo de planes de estudio con educaciónsexual explícita, disponibilidad de contraceptivos, y la explosión deembarazos juveniles ha sido bien documentado por S. Roylance, J. A. Ford y J.Kasun en su testimonio ante el Comité del Senado sobre Trabajo y RecursosHumanos, en marzo de 1981. Sus datos mostraron que los embarazos aumentaronconforme se introdujeron estos nuevos programas, y la tasa de embarazos aumentóparalelamente a los gastos en estos programas: los Estados con gastos más altosmostraron los niveles más altos de embarazos y abortos. En California, uno delos estados pioneros, la tasa de embarazos creció 20 más rápido de 1970 a1976 que en el resto de la nación, y en el condado de Humboldt, este aumentofue 40 veces más rápido después de la introducción de los programas deeducación sexual.(55) Estos hallazgos deben contrastarse con los resultados de unaley aprobada en Utah en 1980, que requiere el consentimiento paterno para ladistribución de contraceptivos a menores; hubo un descenso substancial en laasistencia clínica, las cifras de embarazos y abortos de adolescentes.(55) Unresultado similar se observó en Minnesota a partir de una ley de 1981 queobligaba a notificar a los padres.(56) En 1982, Dr. H. H. Newman, director médico del Departamentode Salud de New Haven, escribió que, con la excusa de reducir los embarazosentre adolescentes, los programas de educación sexual intentaron enseñar a losniños a alcanzar el ajuste sexual, a explorar cuestiones como la masturbación,técnicas sexuales, homosexualidad y violación. En sus palabras: "En lugarde enseñar a los jóvenes a evitar un embarazo no deseado y su consecuencias,les enseñamos que la alegría del sexo es su herencia humana". Continúadiciendo que no hay ninguna evidencia científica acerca de que tales cursostengan un impacto positivo sobre los embarazos de adolescentes. Su propiaexperiencia sugiere lo opuesto, y cita el caso de Suecia que experimentó unaumento de lo que se llamó entonces "nacimientos ilegítimos",excepto entre quienes eran bastante mayores, o entre quienes no recibieroneducación sexual. En New Haven había tres escuelas similares. Una de ellasinstauró un amplio programa de educación sexual 11 años antes, que condujo aun perturbador aumento del número de embarazos, comparado con las otras dosescuelas que no ofrecieron ese programa. Concluyó que era necesaria másinvestigación y evidencia estadística antes de adoptar tales programas, que,en su opinión, "pueden estar contribuyendo al problema".(57) Numerosos estudios publicados refuerzan esta opinión.Informes de Marsiglio y Mott, y Dawson encontraron que los niños que recibieroneducación sexual temprana tenían entre 1,2 y 1,5 más probabilidades deemprender una actividad sexual precoz.(58,59) Uno de Harris y su equipo,comisionado por Planned Parenthood, confirmó estos hallazgos.(18) Y, másrecientemente, la prensa diaria ha informado de experiencias similares en LosAngeles y en Colorado.(60,61) El CDC ha informado de un aumento de la actividad sexual delas quinceañeras, del 4,6% en 1970 al 25,6% en 1988.(62) El análisis de estosdatos, publicado en Family Planning Perspectives, reveló un aumentó de lapromiscuidad y poca práctica de la contracepción.(63) Dada la naturaleza de laevidencia, y la posición de los realizadores de la encuesta a favor de lacontracepción, las verdaderas cifras de no uso del preservativo pueden serincluso mayores del 30-50% reconocido por los chicos y chicas. Los datos seconfirman de nuevo en un informe del CDC de septiembre de 1992 que trata de lapromiscuidad de los adolescentes, el SIDA y los preservativos.(64) Para la sociedad en general, parece evidente que la educaciónsexual ha fracasado. Pero para evaluar el éxito o el fracaso, tenemos que mirarlos objetivos. Dada la información disponible en los párrafos anteriores, podríaparecer que el objetivo declarado de reducir los embarazos de las adolescentesno se ha conseguido, y la insistencia en estos programas lleva a la conclusióninevitable de que el verdadero objetivo ha sido cambiar las actitudes socialeshacia el sexo, aboliendo las restricciones tradicionales en este campo yalentando la aceptación de prácticas que muchos padres consideran desviadas.Tales metas pueden ser difíciles de defender en un debate público, por lo queel mito del SIDA y de la prevención del embarazo tiene que perpetuarse. Un artículo reciente en Parents Magazine declaraabiertamente que la meta del Sex Information and Education Council de losEstados Unidos (SIECUS) y de la Planned Parenthood es "promover unasexualidad sana en los jóvenes, proporcionándoles las habilidades quenecesitan para ayudarles a tomar decisiones sexuales responsables"(65),pero no asumirán ninguna responsabilidad de los desastres que dejan detrás,que afectan a nuestros hijos, cuando sus intentos de ingeniería social fallan,y se enseñan a seres humanos jóvenes inmaduros como hechos ideas basadas enopiniones no comprobadas pero de moda, rechazando absolutamente la sabiduría desiglos de civilización. La percepción universal del matrimonio como elambiente adecuado para el goce de una vida sexual saludable y el crecimiento dela familia no puede atribuirse a creencias religiosas o morales particulares,sino que debe reconocerse como el resultado de innumerables intentos de ensayo yerror. Cualquier modificación de las costumbres establecidas requeriría unaevidencia científica que los modernos abogados de la actividad sexualdesenfrenada han sido incapaces de proporcionar. El sistema de escuelas públicasde la ciudad de Nueva York proporciona una oportunidad selecta de desarrollar unestudio científico cuidadosamente controlado, que compare lo tradicional, las técnicasbasadas en la abstinencia que han funcionado en las generaciones anteriores, ylo nuevo, la promiscuidad protegida, tan entusiastamente defendida. Alternativas al preservativo/ educación sexual sobre VIH Kirby ha analizado los diferentes enfoques de la educaciónsexual y la prevención de embarazos y ETS. Concluye que el plan de estudiosorientado hacia el conocimiento ha fallado, descubrimiento que confirma tardíamentela conclusión de los antiguos filósofos griegos, que el conocimiento y la prácticade virtud no se exigen mutuamente. Los que Kirby llama de "segunda generación",que intentan clarificar los valores y fundamentar la toma de decisiones, tambiénlos considera fracasados. Y, sin análisis, también desecha los programas de"tercera generación" basados en la abstinencia. Parece haber unconocimiento superior entre los expertos, que les permite eliminar de suconsideración este enfoque, sin siquiera mirar los resultados de losexperimentos que han empleado esos métodos. Procede entonces a defender unprograma de "cuarta generación", mezcla de abstinencia y contracepción,que llama "Reducir el riesgo". Según su análisis, este programa noredujo la actividad sexual, y pareció tener éxito en aumentar la práctica dela contracepción en mujeres y "jóvenes de bajo riesgo".(66) Como ya hemos afirmado, las estadísticas del CDC y del Comitéde Salud de la ciudad de Nueva York revelan una llamativa disparidad en lasfrecuencias de transmisión heterosexual del VIH entre los compañeros varones ymujeres, disparidad que, por razones desconocidas, es mucho más notable enblancos que en negros o hispánicos. Los métodos contraceptivos bien recibidospor las mujeres, pero no por los hombres, suponiendo que los jóvenes hubierancontestado correctamente, sólo pueden ser de tipos que no tienen ningún efectoen la transmisión del VIH, y los métodos que benefician a grupos de bajoriesgo, mientras dejan a los de alto riesgo igual, no parecen dignos de muchoesfuerzo. Si, por otra parte, pudiéramos desarrollar programas que convirtieranel alto riesgo en bajo riesgo, y el bajo riesgo en ningún riesgo, nuestrasautoridades deberían explorarlos y evaluarlos cuidadosamente por medio deestudios comparativos controlados.
El título XX de la ley del Servicio de la Salud Público de1981 intentó hacer exactamente eso. Ayudó a desarrollar y evaluar métodosbasados en la abstinencia. El primer programa de este tipo, denominado"Posponer las relaciones sexuales" comenzó en Atlanta en 1983, en lasescuelas del centro de la ciudad. "Al final del 8º grado, los estudiantesque no habían participado en el programa tenían cinco veces másprobabilidades de haber empezado su actividad sexual que quienes habían seguidoel programa".(67) Se ha desarrollado un gran número de programas similares, yaunque muchos de ellos suelen ser obra de personas con una orientaciónespiritual, todos los que han recibido alguna financiación de fuentesfederales, se han mantenido estrictamente en terreno no religioso. Entre ellospodemos citar el plan "Community of Caring"(68) de la FundaciónJoseph Kennedy, "Teen Aid"(69), "Sex Respect"(70),"Teen Choice"(71) y "Free Teens".(72) El común denominadorde todos estos programas es que la abstinencia es la opción más saludable paralos adolescentes, y que la actividad sexual debe reservarse para una relaciónmadura y comprometida y que educar el carácter es una parte deseable decualquier sistema educativo. Todo estos programas han mostrado notableefectividad para reducir la tasa de actividad sexual y embarazos, resultados queno puede ostentar ninguno de los programas basados en contraceptivos o drogas.Resultados similares o mejores se esperan en la transmisión de VIH: si elriesgo de una vida nueva actúa como disuasor, dado el refuerzo positivo, es lógicoesperar lo mismo o más cuando el riesgo es la muerte. Y, basados en experienciaanecdótica, los programas que subrayan la abstinencia, pero dan preservativoscomo una especie de salvavidas, no han sido tan efectivos como los que se apoyanexclusivamente en la abstinencia.(73) Conclusión La revolución sexual ocurrida en las últimas décadas hallevado a un cambio profundo en los pensamientos y perspectivas de muchosexpertos, sobre todo entre los que no tienen hijos propios. Conductas que hanllegado a ser aceptables para adultos en privado, son propugnadas ahora para losniños. Quienes piensan de esta manera tienden a olvidar que lleva tiempo hacerde un niño un adulto, y que las ideas doctrinarias que no tienen obviasconsecuencias trágicas para los adultos, pueden ser malentendidas y llevadas ala práctica irresponsablemente por jóvenes inmaduros. En nuestras escuelas nosenfrentamos con otro problema: la violencia asesina. Ningún experto, por lomenos todavía, ha sugerido que todos los jóvenes deban asistir a la escuelacon un chaleco antibalas, o que debemos proporcionarles instrucción adecuadasobre la manipulación correcta de armas de fuego para evitar las muertesdebidas a balas perdidas, como si cada bala debiera dar en el blanco. Sabemostambién los problemas que produce la bebida tomada de modo irresponsable, quizásen combinación con la conducción irresponsable. Todos pensamos lo mismo enestos campos, pero no hemos podido hallar maneras fiables de enseñarresponsabilidad a los jóvenes, excepto intentar prohibir las actividadesparticularmente peligrosas, y esperar que sobrevivan hasta que la vida misma lesenseñe una conducta más responsable, siendo el matrimonio tradicional una delas escuelas con más éxito para conseguir este objetivo. REFERENCIAS 1. Noble RC. The Myth of "Safe sex". Newsweek,April 1, 1991. 2. Trussel J, Warner DL, Hatcher R, et al. PreservativoSlippage and Breakage Rates. 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(a) Virus de la inmunodeficiencia humana. (b) Perspectivas en Planificación Familiar. (c) Food and Drug Administration: entidad del gobierno USA que se encarga de la aprobación de medicamentos, prótesis, aditivos alimentarios, etc. (d) Committee for Disease Control: Comité de control de enfermedades infecciosas de Atlanta. (e) Planned Parenthood Federation (Federación de paternidad planificada): Asociación estadounidense, no estatal, que tiene como fin programático la difusión de métodos contraceptivos, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. (f) Enfermedad de transmisión sexual. (g) Polymerase Chain Reaction: análisis que permite averiguar si una muestra biológica contiene unos genes que se buscan, aunque éstos se encuentren presentes en una cantidad muy baja. (h) Consejo sobre educación e información sexual.
Traducción castellana: Antonio Pardo
Trabajo realizado por: Luis A. Iñiguez adryim@hotmail.com
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