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Internet en el aula a la caza del tesoro
Resumen: Una caza del tesoro es un tipo de actividad didáctica muy sencilla que utilizan los docentes que integran la Internet en el currículum. Consiste en una serie de preguntas y una lista de direcciones de páginas web de las que pueden extraerse o inferirse las respuestas. Algunas incluyen una “gran pregunta” al final, que requiere que los alumnos integren los conocimientos adquiridas en el proceso En este texto se explica qué es una caza del tesoro, sus potencialidades didácticas, dónde encontrar cazas ya preparadas en la Internet y cómo prepararlas nosotros mismos, en función de nuestros objetivos curriculares.
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Autor: Jordi Adell
Resumen:
Una caza del tesoro es un tipo de
actividad didáctica muy sencilla que utilizan los docentes que integran la
Internet en el currículum. Consiste en una serie de preguntas y una lista de
direcciones de páginas web de las que pueden extraerse o inferirse las
respuestas. Algunas incluyen una “gran pregunta” al final, que requiere que
los alumnos integren los conocimientos adquiridas en el proceso En este texto se
explica qué es una caza del tesoro, sus potencialidades didácticas, dónde
encontrar cazas ya preparadas en la Internet y cómo prepararlas nosotros
mismos, en función de nuestros objetivos curriculares.
Introducción
Una “caza del tesoro” (en
inglés “Treasure Hunt”, “Scavenger Hunt” o “Knowledge Hunt”, ya que
de las tres formas se la conoce) es una de las estructuras de actividad didáctica
más populares entre los docentes que utilizan la Internet en sus clases. En
esencia, una caza del tesoro es una hola de trabajo o una página web con una
serie de preguntas y una lista de páginas web en las los alumnos buscan las
respuestas. Al final se suele incluir la “gran pregunta”, cuya respuesta no
aparece directamente en las páginas web visitadas y que exige integrar y
valorar lo aprendido durante la búsqueda. Las cazas del tesoro son estrategias
útiles para adquirir información sobre un tema determinado y practicar
habilidades y procedimientos relacionados con las tecnologías de la información
y la comunicación en general y con el acceso a la información a través de la
Internet en particular.
Un par de ejemplos:
La siguiente caza del tesoro es muy simple: todas las respuestas están en el
mismo sitio web (prácticamente una lista con las respuestas) y no hay una gran
pregunta final. Su objetivo es adquirir información sobre la naturaleza de la
luz. Puede utilizarse como actividad complementaria en una unidad didáctica
sobre dicho tema.

Los colores del Universo
<http://www.education-world.com/a_lesson/hunt/hunt001.shtml>
Instrucciones:
¿Qué sabes sobre los colores del universo? Utiliza la información que
encontrarás en el sitio web de más abajo para responder las preguntas de
esta página. Escribe las respuestas en las líneas que hay debajo de cada
pregunta.
Recurso Web:
Why Is the Sky Blue? (¿Por
qué el cielo es azul?)
<URL: http://www.why-is-the-sky-blue.org>
Preguntas:
1. ¿De qué color es la onda
más larga de luz?
2. ¿Qué clase de partículas atmosféricas hacen que Marte sea rojo?
3. ¿De qué color es el océano en un día nublado?
4. ¿Qué colores hay en la luz blanca?
5. ¿Qué clase de partículas se encuentran en la atmósfera de la Tierra?
Bien, aquí van las
respuestas: la luz roja es la que tiene la longitud de onda más larga;
Marte es rojo debido a las partículas de hierro que hay en suspensión en
su atmósfera; en un dia nublado, el oceano aparece gris; la luz blanca está
formada por todos los otros colores del espectro; y la atmósfera de la
Tierra contiene nitrógeno, oxígeno, partículas de polución y agua.

El siguiente ejemplo de caza del
tesoro, titulada Murciélagos, en cambio, es una actividad más
compleja cuyo objetivo es que los alumnos adquieran la mayor cantidad posible de
información sobre los murciélagos. La pregunta final, además, es un buen
ejemplo de cómo redondear una actividad de este tipo estimulando la reflexión
sobre lo aprendido.

Murciélagos
Una caza del tesoro de
Conocimiento del Medio de 4º de Primaria
Alicia García-Hazell
Centre d’Educació i Noves Tecnologies,
Universitat Jaume I
Noviembre de 2001

Introducción:
¿Has visto alguna vez un murciélago?
Seguro que sí. ¿Sabes que viven prácticamente en todas las regiones del mundo
y que hay de muchos tipos? En esta actividad vamos a aprender algunas cosas
sobre los murciélagos y sus costumbres. Como verás, son unos animales muy
interesantes sobre los que la gente, a veces, tiene ideas equivocadas.
Preguntas:
1. ¿A qué especie animal pertenecen los murciélagos? ¿Cuáles son sus
características?
2. ¿Cuántas especies de murciélagos hay en la península Ibérica? ¿Y en
las Islas Canarias? Copia y pega tres fotos o dibujos de diferentes especies
de murciélagos en tu cuaderno.
3. ¿Qué tipo de murciélago se encuentra en peligro de extinción en la
Comunidad Valenciana? ¿Cómo es su nombre científico? ¿Cómo se llama en
valenciano?
4. ¿Qué comen los murciélagos?
5. ¿Cuando salen los murciélagos (estación del año, hora del día, lugares
en los que se les ve, etc.)?
6. ¿En qué consiste la ecolocación? Define los cuatro tipos que existen.
7. ¿Qué es la econavegación de los murciélagos? ¿Qué tipo de murciélagos
la realizan? Explica brevemente las características de estos murciélagos.
8. ¿Son completamente ciegos los murciélagos?
9. ¿En qué tipo de películas aparecen los murciélagos? ¿Por qué crees
que los murciélagos aparecen en estas películas?
Recursos:
· Mamiferos
http://members.es.tripod.de/valdavia/mamiferos.htm
· K8AIT Principios de la Aeronáutica. Animales.
http://wings.avkids.com/Libro/Animals/advanced/bats-01.html
· Los Murciélagos Ecología e Historia Natural
http://www.acguanacaste.ac.cr/rothschildia/v4n1/textos/murcielagos.html
· Fauna Ibérica
http://www.faunaiberica.org/especies.php3?esp=73
· Revista Quercus: Situación actual de los murciélagos en la península Ibérica
http://www.quercus.es/RedQuercus/Articulos/murci.htm
· Mitos y realidades de los murciélagos
http://www.uanl.mx/publicaciones/vidauni/38/murcielagos.html
· Internatura
http://www2.uji.es/cyes/internatura/estudios/listas/lmamif.html
La gran pregunta:
10. Ahora, piensa en todo lo que
has aprendido sobre los murciélagos e intenta contestar a esta pregunta: ¿Por
qué los murciélagos son beneficiosos para los seres humanos?

Conceptos, procedimientos y actitudes
Una caza del tesoro bien diseñada va más allá de la adquisición de pequeñas
unidades de información, más o menos estructurada, sobre un tema determinado.
March (1999) sugiere que escogiendo adecuadamente preguntas que definan las
dimensiones fundamentales de un tema, los alumnos no sólo averiguan respuestas
concretas, sino que profundizan en los aspectos esenciales del tema. Además del
aprendizaje de hechos y conceptos, una caza del tesoro estimula la adquisición
de destrezas sobre tecnología de la información y comunicación, conocimientos
prácticos sobre Internet, la web y la navegación por la información online.
Luzón (2001), que propone su utilización en la enseñanza de inglés como
segunda lengua (ESL) con estudiantes universitarios, resume los puntos fuertes
de las cazas en los siguientes tres aspectos:
a) Promueven la adquisición de conocimientos sobre un tema,
b) Desarrollan destrezas de búsqueda de información en la web; y
c) Mejoran las destrezas de lectura y comprensión de textos.
En la enseñanza de ESL, por
ejemplo, facilitan que los estudiantes entren en contacto con el lenguaje auténtico,
relacionado con su disciplina, que hay en la red, animan a la lectura orientada
a una finalidad específica, aumentan el conocimiento de vocabulario genérico y
especializado, consolidan el lenguaje previamente aprendido y, además, ayudan a
los estudiantes a desarrollar la habilidad de realizar inferencias y predecir el
contexto de un texto (Luzón, 2001). Es más, las capacidades hipertextuales de
la web permiten que los estudiantes sigan sus propios “caminos” y exploren
lugares relacionados con las páginas iniciales propuestas para la exploración
en los que pueden encontrar más información sobre el mismo tema.
Las cazas del tesoro pueden diseñarse para elicitar destrezas básicas de
pensamiento como comprensión y construcción de conocimientos. Pare ello se
incluyen preguntas que procuren que los alumnos utilicen la información de las
páginas web para describir o esquematizar su contenido, crear listas, resumir y
tomar notas, etc. También pueden diseñarse para que los alumnos desarrollen
destrezas de alto nivel como la aplicación y el análisis del conocimiento.
Para ello se procura que los alumnos organicen y categoricen la información, la
analicen y la interpreten, la discutan, la expliquen, la comparen, realicen
generalizaciones, etc. (Hamilton, 1999).
Las materia prima para desarrollar ambos tipos de destrezas es la misma:
información en formatos diversos, aunque su profundidad y complejidad variará
en función de la edad de los alumnos y de los objetivos perseguidos. Es el
proceso, es decir, lo que intentamos que los alumnos hagan con la información,
lo que cambiará en función de los objetivos, la edad y capacidad de los
alumnos. Las preguntas son nuestra herramienta para moldear dicho proceso. Una
buena caza del tesoro es la conjunción de preguntas adecuadamente formuladas y
recursos web con contenidos interesantes, bien conectados con el currículum y
adecuados al nivel de nuestros alumnos.
Las “cazas del tesoro” se han hecho muy populares entre los docentes como
estructura didáctica para la integración por varias razones:
1. Son relativamente fáciles de crear para el docente y son divertidas y
formativas para los estudiantes. Bien planteadas, parecen un juego, pero los
alumnos aprenden muchas cosas durante una caza del tesoro (y no sólo las
respuestas a las preguntas).
2. Pueden tratar sobre casi cualquier aspecto del currículum (siempre que
encontremos recursos adecuados al tema y edad de los alumnos en la Internet) y
proporcionan conocimientos sobre los contenidos y experiencia en el manejo de
herramientas Internet.
3. Pueden utilizarse como actividades para realizar en grupo o
individualmente.
4. Pueden ser simples o complicadas, tal como dicten las circunstancias. A los
alumnos más pequeños se les pueden proponer menos preguntas, con
formulaciones más simples y con los vínculos necesarios para resolverlas a
continuación de cada pregunta. Los mayores pueden recibir sólo un tema
amplio y se les pide que encuentren por sí mismos la información en un solo
sitio, más amplio y complejo, o que busquen sus propias fuentes para obtener
la información necesaria o se les proporciona un punto de entrada a una serie
de lugares relacionados.
Buscar información es una
destreza importante para los estudiantes. La Internet constituye una excelente
herramienta para aprender de modo independiente o para obtener materiales de
todo tipo para realizar las tareas escolares. Pero es importante enseñar no sólo
a buscar, sino también a evaluar la fiabilidad y exactitud de la información
encontrada. La Internet contiene enormes cantidades de información interesante,
útil y veraz. Pero no es una enciclopedia (March, 1999). A diferencia de una
enciclopedia, la web no está organizada lógicamente, no hay un único criterio
o perspectiva, sino múltiples y contradictorios, no posee un nivel de
profundidad uniforme en el tratamiento de los temas, no está estructurada
coherentemente y muchos de sus contenidos son perfectamente prescindibles. A
pesar de ello, podemos encontrar auténticas joyas sobre los temas más
variados. Como criterio general, los docentes deberían buscar en la red aquello
de lo que no disponen en el aula o en el centro escolar.
Una alternativa para estudiantes de niveles superiores es hacer que, en lugar de
resolverlas, preparen ellos mismos sus propias “cazas del tesoro” adoptando
el papel de profesores. Las cazas pueden prepararse en equipo y, posteriormente,
cada grupo puede resolver la caza elaborada por otro equipo. En este caso, los
criterios para evaluar la calidad de la caza deberían incluir la
representatividad, pertinencia o relevancia de las preguntas al tema en cuestión
y a los recursos disponibles.
Dónde encontrar cazas del tesoro en Internet
Hay multitud de sitios web con colecciones de cazas del tesoro hechas por
maestros y maestras de todos los niveles. De hecho, basta con introducir en
cualquier buscador tipo Google la cadena “treasure hunt” o “scavenger
hunt” o “knowledge hunt” para encontrar, literalmente, miles de ellas. A
continuación incluimos algunas páginas que contienen colecciones de cazas del
tesoro.
Internet Scavenger Hunts
(University of Tennessee at Chattanooga)
http://cecasun.utc.edu/~tpa/mcallister/scavenger.html
The Scavenger Hunt Page (Apple
Valley (Iowa) Area Education Agency 14)
http://www.aea14.k12.ia.us/technology/ScavengerHunt.html
Internet-Based Scavenger Hunts
for Students
http://www.ctnba.org/ctn/k8/treasure.html
Aunque en la Internet podemos
encontrar miles de cazas del tesoro ya preparadas, es conveniente que diseñemos
nuestras propias cazas. Hay un par de factores que es necesario aconsiderar. El
primero es la volatilidad de los recursos web. Aquella página tan interesante
que encontramos hace unos meses, puede que mañana, cuando nuestros alumnos
intenten entrar en ella, haya desaparecido. El aula no es el lugar idóneo para
descubrir que la mitad de nuestros enlaces no conducen a ningún sitio. Por
tanto, para utilizar cazas del tesoro preparadas por otros docentes es necesario
comprobarlas exhaustivamente poco antes de ponerlas en marcha. Pese a todo,
compartirlas con otros docentes mediante la Internet es una buena idea ya que
proporcionan ideas y lugares interesantes que facilitan mucho el trabajo de
preparar cazas.
El segundo inconveniente es de mayor calado: su adecuación a nuestro currículum,
objetivos y alumnos. Una buena caza del tesoro debe diseñarse teniendo en
cuenta los objetivos que perseguimos, lo que ya saben nuestros alumnos, sus
habilidades en el manejo de la tecnología, el contexto escolar, el currículum,
la dinámica de la clase, los medios tecnológicos disponibles en el centro,
etc. ¿Quién conoce a la perfección todos estos pormenores? Evidentemente,
cada maestro y maestra. La conclusión es obvia: diseñemos nuestras propias
cazas del tesoro, aunque utilicemos ideas y sitios web que hemos encontrado en
otras, porque serán mucho mejores (para nuestro contexto) que las que podamos
encontrar por la red.
Cómo preparar nuestras propias cazas del tesoro
El procedimiento de diseño y desarrollo de una “caza del tesoro” puede
resumirse en los siguientes pasos:
1. Elección del tema y de los objetivos didácticos.
Sería conveniente escoger algún tema respecto al cual estemos insatisfechos
con nuestro trabajo actual (si algo ya nos sale bien, ¿para qué cambiarlo?)
y que intentemos crear algunas actividades nuevas, como cazas del tesoro, para
cambiar la dinámica de la clase, nuestro enfoque o las actividades de los
alumnos. Podemos añadir la caza a una unidad didáctica que ya tengamos
elaborada y a la que queramos incluir el uso de la Internet como un recurso más.
Escojamos los objetivos del currículum que queremos conseguir con la caza.
Incluyamos criterios de evaluación para saber si se han conseguido o no.
2. Preparación de la hoja de trabajo.
Podemos preparar una hoja de trabajo en soporte papel o en HTML para que los
alumnos la consulten online o en el disco duro del ordenador y puedan
ir a los recursos web con un solo clic de ratón, sin necesidad de escribir
los URLs.
Estructuraremos la hoja
de trabajo en cuatro partes: Introducción, Preguntas, Recursos y “La gran
pregunta”
2.1. Introducción
En la Introducción se deben describir la tarea y las instrucciones para
realizarla. Ante todo debemos despertar el interés de los alumnos por
averiguar las respuestas a las preguntas.
2.2. Preguntas
Debemos listar y numerar las preguntas o pequeñas actividades a realizar.
Para formular las preguntas, en el caso de alumnos jóvenes, deberíamos
copiar y pegar las frases exactas que contienen la información relevante
que queremos que encuentren (una de cada página web de la lista de
recursos) y luego transformarlas en preguntas directas. Para alumnos más
mayores, se pueden efectuar preguntas que impliquen actividades más
complejar, relacionadas con la lectura comprensiva, la inferencia, la reunión
y organización de información, la comparación, etc. Si plantamos prequeñas
actividades, deben poderse realizar con cierta rapidez: leer un mapa,
efectuar un cálculo, averiguar el resultado de una pequeña simulación,
etc.
Por ejemplo, se puede preguntar sobre el por qué(análisis: ¿por qué las
cosas ocurren de la manera en que lo hacen?), sobre el cómo (solución de
problemas: ¿cómo pueden hacerse mejor?) y sobre el qué hacer (toma de
decisiones: ¿qué opción debo escoger?). Para hacer preguntas
consistentes, primero se debe escribir la pregunta, luego reformularla (un máximo
de 50 palabras) especificando qué pretende que aprendan los alumnos
respondiéndola. Luego, hay que revisar la primera formulación.
2.3. Recursos
A continuación debemos listar los títulos y URLs de las páginas a
consultar para encontrar las respuestas a las preguntas o realizar las
actividades. Se pueden utilizar buscadores especializados o genéricos o
herramientas ad hoc como TrackStar (http://trackstar.hprtec.org).
También se pueden utilizar o adaptar una “caza del tesoro” de las que
existen en la Internet y que han sido elaboradas y probadas por profesores.
Un buen hábito es marcar los recursos interesantes que encontremos cuando
navegamos por la red, aún cuando no sean lo que estábamos buscando: así
podremos explorarlos posteriormente.
Servicios como TrackStar “acumulan sabiduría” de una enorme
cantidad de maestros y maestras en forma de listas de links sobre un tema
determinado. Los portales educativos tienen colecciones de recursos de interés
curricular organizados por temas. Por ejemplo, Education Planet (http://www.education-planet.com)
o Education World (http://www.educationworld.com).
En castellano pueden encontrarse recursos en las web de la XTEC (http://www.xtec.es/),
el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa
(CNICE) (http://www.cnice.mecd.es/)
, en Profes.net y en
portales educativos o buscadores generalistas como Yahoo!, Google o
Altavista. No es necesario decir que la cantidad de recursos educativos en
inglés es muy superior a la disponible en otros idiomas. Pero hay multitud
de sitios de interés: periódicos, museos, universidades, editoriales,
portales educativos, consejerías de educación, planes y proyectos de
nuevas tecnologías, redes educativas, páginas personales de docentes con
colecciones de links interesantes, etc.
Es recomendable hacer preguntas no sólo sobre el qué, sino también
sobre el por qué (implica análisis: ¿por qué las cosas
ocurren de determinada manera?), sobre el cómo (implica
solución de problemas: ¿cómo pueden hacerse mejor?, por ejemplo)
y sobre el qué hacer (implica toma de decisiones: ¿qué opción
debo escoger?). Para hacer preguntas consistentes, podemos hacerlo de
la siguiente manera: primero escribimos la pregunta, luego la reformulamos
(un máximo de 50 palabras) especificando qué se pretende que aprendan los
alumnos respondiéndola. Luego, a la luz de nuestros objetivos, revisamos la
primera formulación.
2.4. La gran pregunta
Incluir una pregunta final, global, cuya respuesta no se encuentre
directamente en ninguna página de la lista de recursos, sino que dependa de
las respuestas a las preguntas anteriores y de lo aprendido buscando las
respuestas. Idealmente, debería coincidir con un objetivo curricular y
puede incluir aspectos valorativos y de opinión personal sobre el tema
buscado. Aquí podríamos trabajar normas, actitudes y valores pidiendo que
los alumnos reflexionaran sobre las implicaciones personales, sociales, políticas,
etc. del tema de la caza (si se presta a ello, naturalmente).
3. Formación de grupos
Se pueden formar grupos con los estudiantes en función de su experiencia y
conocimientos sobre la Internet y la Web, de modo que los más experimentados
ayuden y enseñen a los menos experimentados. Debemos asegurarnos de que los
menos familiarizados tengan oportunidad de adquirir la experiencia que les
falta (que no sean “apartados” del ordenador por sus compañeros o se
inhiban ellos mismos). No debemos convertir la caza en una competición en
base al tiempo.
4. Procedimiento
Dependiendo del número de ordenadores conectados a la Internet que
dispongamos, organizaremos los periodos de búsqueda y los de organización de
la información y respuesta a la preguntas. En un aula informática, todos los
grupos pueden disponer de un ordenador y espacio para trabajar (2 o 3 por
ordenador). En un aula, con un rincón del ordenador y uno o varios
ordenadores, los niños y niñas irán turnándose ante la máquina y,
posteriormente, elaborando las respuestas.
Algunos consejos útiles
para diseñar cazas del tesoro:
1. Identificar claramente el tema y el área de la caza (esto ayudará
posteriormente, sobre todo si la publicamos y la compartimos con otros
docentes por Internet).
2. Se debe procurar que las preguntas provoquen el pensamiento y la reflexión.
Los estudiantes no deben limitarse a “copiar y pegar”, deben pensar para
responder.
3. Menos es más. Nunca deberíamos incluir más de diez vínculos. Con niños
pequeños, lo ideal es uno o dos.
4. Se debe fijar un límite de tiempo para la caza del tesoro y monitorizar qué
hacen los estudiantes: si se atascan con el navegador, si se distraen, si
terminan muy rápidamente y sus respuestas iniciales son superficiales, si han
entendido la tarea, etc.
5. Se debe planificar cómo compartirán la información los alumnos; una hoja
de trabajo a mano o algún otro tipo de producto (una presentación, un texto
electrónico, etc.).
6. Finalmente, se debe comprobar si hay vínculos muertos: la web es muy volátil
y lo que un día está, al siguiente ha cambiado.
Evaluació
La manera más sencilla de
evaluar una caza es en función del producto: es decir, de la cantidad y calidad
de los aciertos de los estudiantes. Sin embargo, es interesante establecer
algunos indicadores de la calidad del proceso: grado de elaboración de las
estrategias de búsqueda, originalidad, trabajo en equipo, manejo de la tecnología,
etc.
Una práctica recomendable es corregir la caza entre todos y dar oportunidad de
que aquellos alumnos que no han encontrado las respuestas o las han elaborado
poco, la rehagan con la colaboración del maestro o maestra.
Referencias:
Hamilton, Sondra M. (1999).
Scavenger Hunts. Online. Consultado 1/04/03: http://www.cybercom.net/~jham/beagle/pages/scavenger_hunt.htm
Lewis, Beth (s.f.). How to Make Online Scavenger Hunts. Online, consultado:
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Luzón, MJ: (2001). Information Collection and Analysis Activities: The Treasure
Hunt. Teaching English with Technology, 1(4), Online. Consultado 27/8/2001 http://www.iatefl.org.pl/sig/call/j_esp4.htm.
March (1999). The Six Web-and-Flow Activity Formats. Online. Consultado:
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Sailaja Athyala (2001). Scavenger Hunt. Online, Consultado: 1/4/03. http://www.hc.cc.tx.us/titlev/TitleVFacultyTraining/workshops/Scavenger%20Hunt.pdf.
Starr, Linda (1999). Scavenger Hunts: Searching for Treasure on the Internet!,
Education World. Online, consultado 10/8/01 http://www.education-world.com/a_curr/curr113.shtml.
Edutec. Revista Electrónica de Tecnología
Educativa
Núm. 16./Abril 03
Jordi Adell
Centre d’Educació i Noves
Tecnologies
Universitat Jaume I
jordi@uji.es
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